Capítulo 4: Lo que encierran las caballerizas.
Hermione se despertó de su pequeña siesta al lado de Draco Malfoy. No pudo evitar sonreí al verlo dormido…Parecía más calmado y menos caliente por la fiebre.
Miró sonriente como su pecho blanco leche subía y bajaba a un ritmo tranquilo…
Se dejó caer en sus pensamientos, conducida por su mente que la llevó a un recuerdo reciente…
Costa Azul, Mónaco… dos semanas antes
Côte d'Azur es la denominación que recibe una parte privilegiada del litoral mediterráneo, en el sureste francés también conocido como Rivera francesa, uno de los centros mundiales del turismo y residencia de numerosos personajes célebres, que alberga localidades de referencia como Montecarlo, en el Principado de Mónaco, y Cannes.
Hermione Granger abrió su ventana en el hotel enfrente al Casino de Montecarlos y sonrió encantada al sentir la débil brisa marina en su cara.
Estaba decidida a prolongar un poco más su visita a la maravillosa ciudad; la conferencia había terminado y esa noche sería la recepción en el hotel. Severus Snape, en una asombrosa muestra de gratitud por su asistencia, la había invitado como su acompañante.
Pero faltaban unas seis horas para la recepción…Unas seis preciosas horas que pensaba disfrutar caminando por la rivera y de ser posible, practicar moto de agua.
Se vistió con un elegante bikini a medida y un solero de playa a juego con unas delgadas sandalias con pedrería. Bajó al lobby del hotel, dejo su tarjeta y salió a caminar bajo un sol amarillo que doraba su piel.
Pasó por un par de cafés prolijamente arreglados y comenzó a descender, acercándose más y más al mar azul que la llamaba. Era precioso, tranquilo y sobretodo las pocas personas que habían allí no molestaban.
Caminó unos metros por la arena dejando que sus pies se masajeasen con el granulado dorado debajo de ella. Una construcción de piedra le llamó la atención. Tenía un cartel en madera que rezaba ¨ Motos de agua ¨
Buenos días.-saludó Hermione.
Buenos días,¿Desea algo Srta.?-
¿Alquilan motos de agua?-
Por día.-respondió.
¿Cuánto?-
150.-
De acuerdo.-accedió.
Contenta subió a la moto y la encendió… Le encantaba, el agua que salpicaba estaba tibia y la moto se movía con facilidad debajo de su mando.
Cuando el sol comenzaba a caer y el viento aumentaba su velocidad, decidió que se hacía tarde para ir a la recepción… y que el turno de la peluquería le había costado bastante.
Horas después.
-¿Qué haces aquí?-preguntó una alteradísima Hermione Granger que casi volcaba su ginebra al suelo por la impresión. Estaba en la recepción, vistiendo un vestido de cocktail gris con ribetes azules y un tajo en la pierna que contradecía el aspecto cuidado del resto del vestido.
- Según parece hay cosas que no cambian, ¿No Hermione?- respondió molesto por la mirada de odio de la chica.
- Disculpa.- dijo, reconociendo que estaba un tanto alterada.
- No tienes por que… No todos los días te reencuentras en una fiesta de mortífagos.-
- Buen término.-reconoció.- Pero vine por la conferencia de Severus sobre venenos.-
- ¿Estudias pociones?-preguntó sin entender.
- Medimagia.- corrigió.- ¿Tu que seguiste?-preguntó con educación, no deseosa de escucharlo realmente.
- Economía.-respondió. Hermione sonrió de lado…Nunca hubiese pensado en Malfoy y una carrera diferente a mortífago.- Era un hobby mejor que matar personas, ¿No crees?-
- Seguro… disculpa, tengo una llamada.-dijo intentado irse. Se sentía asustada, mucho…Malfoy estaba siendo agradable con ella y se sentía cómoda.
Salió al jardín principal del lugar y bebió su vaso de un trago. La respiración volvió lentamente a su cause hasta que sintió un abrigo encima de sus hombros. Sorprendida se dio vuelta y encontró Malfoy, quien acababa de quitarse su abrigo… Sintió como el frío húmedo de su piel se iba.
Creo que no me gustaría que me culpasen por tu muerte.-
Gracias.- sonrió agradecida.-¿Qué haces aquí?-
Estoy aburrido de la fiesta.-
Me refería a Mónaco.-
Estoy acompañando a mi madre por unos negocios… ¿Hasta cuándo te quedarás?-
Sólo el fin de semana.- respondió.
¿Harás algo mañana a la mañana?-
Alquilé una moto de agua.- respondió. Draco sonrió de lado.
Soy un magnifico motociclista.-murmuró a su oído.
¿En serio?-preguntó divertida, sabiendo que el chico probablemente no supiese que era una moto de agua.
El mejor.-respondió divertido.- Te espero en la playa… a la mañana.-
Tengo la moto aparcada en el muelle del hotel.-
Te esperaré allí a las diez.-
Me despierto a las once.-
Te esperaré allí a las diez.-respondió mientras se iba.
A la mañana siguiente:
Seguramente los muggleborn no sabéis usar relojes.-dijo en su conocida voz fanfarrona.
Si, pero no en vacaciones…Además no recuerdo haber aceptado venir a las diez.-
Son diez y veinte…Te perdonaba una pequeña demora.-
No necesito que me perdones…Sólo vine a traerte tu abrigo.-
Como si lo necesitase con 28° a la sombra.-
No se…Haz lo que te plazca.-
Por supuesto.- dijo con seguridad mientras se acercaba a ella y la tomaba por los hombros, levantándola (sin escuchar sus llamativas quejas) para ¨tirarla¨ con delicadeza en una lancha allí amarrada.
¿Qué se supone que haces?-
Cambie tu alquiler de la moto por uno de la lancha.-dijo mientras cortaba el amarre y saludaba con la mano al dueño del lugar de arrendamiento.
Es mentira…esta lancha es tuya.-dijo tras mirar el nombre de la lancha, escrito en negro sobre la cubierta blanca.- ¿Draco L. Malfoy?-
Lucius es mi segundo nombre.-respondió molesto.- No pude defenderme cuando me lo pusieron.- dijo incómodo.
¿No crees que vamos demasiado rápido?-
No… te dije que iríamos a Cannes.-
No iré a Cannes contigo.-dijo encaprichada.
No tienes muchas opciones...- sonrió.
¿Es un secuestro?-
La injusta vida de Hermione Granger… secuestrada en Mónaco por el soltero más codiciado de Inglaterra.- dijo divertido.-Pensé que te lo había escrito.-
Pues no…y no me agrada la idea de que me seques…¿Eso es un delfín?-preguntó mirando un animalejo que saltaba a lo lejos.
Me sorprenden tus conocimientos de zoología, Granger… Si, es uno.- murmuró, también sorprendido de ver al animal tan cerca.- ¿Has decidido resignarte a tu mala suerte?- preguntó luego de unos minutos de silencio-
No puedo aparecerme… Dejé mi varita en el hotel.- dijo fingiendo enfado.
O sea que estás completamente indefensa …-
Si estás pensando en matarme y tirar mi cuerpo, por lo menos ve a altamar… Si no, aparecería en pocas horas en las costa.-
No con la dirección de la marea.-respondió. Hermione lo miró un tanto asustada y se calló.- ¿En serio crees que te mataría?-
Me secuestraste.-respondió.-Y ya mentiste…-
¿Cuándo?-preguntó confundido.
Con eso de que eres el soltero más codiciado de Inglaterra…Harry ganó el año pasado.-
No pensaba que leyeses Corazón de Bruja, Granger…Me has defraudado, sin duda.-
No, no la leo…Sólo acompañé a Harry a recibir el premio.- respondió como si fuese obvio. Se produjo un cómodo silencio entre los dos…Draco manejaba y ella tomaba sol en remera.
Te bronceas mejor sin remera.- dijo como si fuese obvio.- Si no quedas completamente blanca y los brazos rojos.-
¿Crees que me sacaría la blusa adelante tuyo?-
Yo lo haría.-respondió sacándose la camisa para quedar en un pantalón veraniego de color caqui. Hermione corrió la vista para no verlo, deseando que el hurón no notase su sonrojo.-¿Disfrutando de la vista?-
Mucho.- respondió.
¨ Mucho ¨… así respondió dos veces a la misma pregunto, dos veces hecha por Draco Malfoy cuando, dos veces la había pescado mirándolo descaradamente…
Hermione lo miró…Estaba despierto, parecía que dormir le había hecho bien…No tenía ojeras y su temperatura, aunque alta, era más baja que antes.
Nunca tuviste lunares en el pecho.- dijo sorprendida, cuando su cerebro procesó la imagen que contemplaba hacía diez minutos.
Creo que eso lo sabes mejor que nadie.- sonrió. Hermione estaba perdida en sus cavilaciones y por eso no se dio cuenta que Draco le acariciaba el cabello con cuidado.
Tienes viruela de dragón.- dijo Hermione a la vez que Sirius Black, que acababa de salir de la chimenea lo gritaba. El animago se quedó duro viendo la escena que acababa de interrumpir… Por primera vez en mucho tiempo, se sonrojó y se sintió incomodísimo.
Horas antes.
Sirius estaba completamente convencido que lo que tenía Draco Malfoy estaba relacionado con el fuerte olor a putrefacto que había en las caballerizas. Claro, que no tenía como justificarlo…Pero estaba seguro que el fertilizante utilizado en el campo, no era con abono de vaca…Sino con uno considerado sustancia no comerciable de clase D…
Y precisamente con esa letra comenzaba su sospecha…
Grandes, mitológicos e ilegales…Dragones…
Recordaba el escándalo que había surgido hacía unos treinta años cuando era pequeño y el padre de Lucius Malfoy había sido interrogado por el ministerio y detenido un par de días por unos problemas con dichosos animalejos.
Según se había sabido luego, Abraxas Malfoy traficaba ilegalmente dragones, aparte de vender sus pieles en el mercado negro de Europa del Este y su sangre en tiendas especializadas de pociones.
Caminó con cuidado, no quería que lo viesen… Seguramente tendría problemas y Hermione no podría sacarlo de ellos…Su mente voló a su amiga castaña…No podía decir que no se había sorprendido de enterarse que estaba casada con Draco Malfoy… Siempre pensó que se odiaban…Claro, que no hubiese corrido a su lado con tanta rapidez de odiarlo en serio.
Vio que el peón que antes los había atendido salía dejando la puerta abierta… Si se apurase…
Corrió a paso rápido y se metió en las caballerizas, impregnadas del sospechoso olor…Los caballos estaban igual que hacía un rato cuando estuvo por allí…
Excepto esa sospechosa puertilla que conducía al subsuelo…
Se fijo que nadie lo viese y comenzó a descender…Rápidamente se encontró con un largo pasillo de piedra, tenuemente iluminado por antorchas de hierro forjadas con la forma de dragones…Llegó al final, donde el pasillo bifurcaba…
Tomó el camino de la derecha y rápidamente comprendió que estaba en lo cierto…
Ese camino daba a una especie de balcón donde se podían observar diversos ejemplares, entre ellos un colacuerno húngaro, encerrados en jaulas con fuertes protecciones. Diversos magos corrían de un lado para otro con sus varitas intentando calmarlos… También vio los enormes recipientes tapados que los magos levitaban con sus varitas y se tapaban sus narices para no olor… Abono de dragón…El ministerio tendría un festín con ello…
Sin embargo, nuevamente la imagen de Hermione preocupada por Malfoy acudió a su cabeza…El no la lastimaría… ¡Le debía su vida! Además de la ayuda posterior a su escapada del velo de la muerte y había colaborado en su defensa para el juicio del ministerio.
Se dio media vuelta y decidió que había visto bastantes dragones y olido demasiado fertilizante para el resto de su vida…Ahora solo quedaba comprobar que Draco Malfoy tuviese las marcas de la viruela…y de ser cierto, que Hermione se alejase, dado que era una enfermedad sumamente infecciosa.
-¿Cómo?-preguntó Draco Malfoy completamente sorprendido.
- Los dragones ilegales que tienes debajo de las caballerizas de Gales son la causa…Utilizaste abono sin desinfectar previamente…-
- ¿Gales?-murmuraron los dos. Hermione miró a su ex marido con furia y Draco se preparó para los gritos que no llegaron. Sorprendido la miró.
- Bastante con que me engañaste con respecto al divorcio… Sabes algo, creo que deberás explicar como te contagiaste; si no te darán la medicación.-
-Hermione… cariño…-
- No me digas cariño…-
- Mi amor…- intentó en un intento desesperado. Hermione lo miró deseándole lo peor y se dio media vuelta.
- Sirius, muchísimas gracias por todo… Recuerda dejarle todos los gastos al secretario de Draco… y por favor notifícale a Amos Diggory sobre los dragones para ver como puede solucionar el tema.-
-Hermione…- gimió Draco de modo lastimero.
Y se acabó lo que se daba… Espero que les haya gustado.
Cosas importantes que quiero comentarles:
No se que sucede últimamente con que he tenido problemas para subir documentos; además que la página no me envía los mails avisándome actualizaciones de mis fics favoritos… A si mismo, tampoco me ha avisado de los reviews (aunque creo que en el último capítulo ni siquiera llegaron a dos…) Espero que la situación (de la página y los pocos reviews) se revierta rápidamente…
Necesito sus comentarios, buenos o malos, para mejorar el fic, o lo que queda de él…
Besos, Eglantier.
Actualización en una semana!
