¿Engaños o algo más?
POV Kagome
El cuerpo me pesaba bastante, pero logre abrir los ojos, mi mirada era borrosa, mucho diría yo
-¡Esta despertando! –una voz infantil inundo el lugar, para ser más exactos la voz de Shippo
Mis ojos se abrieron por completo permitiéndome una mejor vista de mí alrededor: Shippo estaba a un costado mío cuidando a Kirara quien estaba aun desmayada, gire mi vista y me encontré una mirada dorada posada sobre mi
-Despertaste –me sonrió un poco- ¿Estás bien?
¿Qué si estaba bien? ¡No, no lo estaba!. Inuyasha quien siempre me había prometido fidelidad eterna, ahora me estaba engañando con mi mejor amiga, ¡Mi mejor amiga!. Me senté a duras penas debido a mi cuerpo adolorido. Un gemido de dolor y un escarmiento invadieron mi cuerpo… Aun me preguntaba que sucedió cuando estaba inconsciente, lo único que recordaba antes de desmayarme, era a Kirara abalanzarse a Inuyasha violentamente… Pero pensándolo bien… ¿Por qué ahora Inuyasha estaba en la misma cabaña que Kirara sin decir nada o hacerle algo?
-Sango yo… -antes de que mi compañero siguiera, mi cuerpo entro por la cortina de la cabaña junto con la anciana Kaede, Rin, Miroku y las hijas de Sango
-¡Sango-sama! –la pequeña niña me miro con una enorme sonrisa
-¡¿Estás bien?! –Mi amiga se apresuro a abrazarme fuertemente, sacándome un gemido fuerte de dolor- ¡Oh!. Lo lamento… -unas lagrimar cruzaron su rostro
De un manotazo aleje su mano que estaba en mi hombro. Ella me miro rara y se alejo de mi rápidamente. El espacio se volvió completamente cayado
-No me toques… -susurre con un poco de furia. ¿Cómo se atrevía a tocarme luego de engañarme con mi marido?
-¿Sango? –Miroku me miro preocupado
Mire a mis lados y todos me miraban extrañamente. Ignorando mi dolor salí corriendo del lugar
Luego de correr durante un buen rato, me di cuento de que solo tenía una venda cubriendo mi torso y solo la parte baja de algún kimono color rosa pastel. Suspire por el cansancio que invadía mis piernas y pensé que lo mejor sería sentarme a pensar sobre todo lo ocurrido
A mi mente solo acudían recuerdos sobre la noche anterior, deseaba poder borrarlos de mi mente, pero me era imposible… Inuyasha… Aun no podía creerlo… El, desde que regrese al sengoku, me prometió fidelidad eterna… Pero ahora… Luego de esas palabras que alguna vez me dijo…
*Flash back*
Estaba completamente nerviosa bajo el cuerpo de mi recién esposo, en nuestra solitaria cabaña, donde solo nosotros dos, podríamos escuchar algo tan intimo, como lo que estábamos por hacer…
-¿Estás bien? –la pregunta de mi marido me trajo mucho mas pánico
-Y-yo… ¡E-estoy b-bien!... S-so-solo… Amm…
-Lo entiendo Kagome. Yo también estoy nervioso, pero… -sus mejillas se tornaron de un hermoso carmesí que hiso que me olvidara de mi nerviosismo por completo
-Inuyasha… Yo… Quiero hacer esto contigo… P-pero, nunca he hecho algo como esto… -yo siempre había querido hacer algo así con el pero…
Los recuerdos de Kikyo e Inuyasha acudieron a mi mente como un balde de agua fría… ¿Y si algo parecido volvía a suceder? ¿Y si yo me quedaba como una estúpida como en los viejos tiempos?. Nunca volvería que querer sufrir así de nuevo… Inuyasha al parecer noto mi incomodidad
-¿Qué te sucede? –una voz de preocupación inundo el lugar
-Yo… -sentía que mis mejillas volvían a arder. Tome un poco de aire y lo que dije, apenes y lo oía yo, y rogaba por que él no lo hiciera- No quiero que vuelva a suceder lo mismo que con Kikyo –el me miro atónito- No quiero que me vuelvas a dejar a un lado… Yo no quiero ser tu plato de segunda mesa. No quiero que me vuelvas a engañar… No quiero… ¡No quiero!
-Kagome… -sus ojos desbordaban tristeza a la vez de preocupación, y quizá otro sentimiento que no logre entender- Yo… Nunca quise hacerte daño… Solo, tenía la necesidad de proteger a Kikyo por una vieja promesa y gratitud… Mas nunca quise que tu pagaras las consecuencias… Nunca hubiera tratado de engañarte…
-Inuyasha…
-Soy un hanyou Kagome… Nosotros somos seres inferiores que un yokai o algún humano. Si yo llegara a sobrepasar ese límite… Me sentiría fatal… Hacerle daño a una mujer miko, y mucho peor aún, la mujer a la que amo… Kagome mírame –lo mire por acto de reflejo, observando esos hermosos ojos dorados llenos de tristeza- Nunca. Repito: nunca, te voy a engañar. Con suerte un hanyou como yo, termina asesinado por un yokai o un humano. Pero tú, cambiaste eso… Soy un sucio ser con mucha suerte. Te prometo que nunca te are algo que te dañe… Lo juro –al terminar eso me dio un delicado beso en los labios que correspondí con lagrimas inmediatas
Esa noche me marco… Esa noche me hablo con tanto sentimiento… Esa noche me promedio fidelidad…
*End flash back*
-¡Te encontré! –una voz familiar me despertó de mi ensoñación
-I-Inuyasha… -¿Qué hacia el aquí?
Acaso… ¿Quería hacerme algo de nuevo?... No lo soportaría, por lo cual desvié mi mirada
-Aun sigo sin creer que hayas salido con esas vestimentas –Inuyasha hablo con un poco de gracia en sus palabras. Ante esto sentí mi rostro arder… Había olvidado el estado de mi ropaje por completo…
-¿Q-que haces aquí? –pregunte intentando cambiar de tema, no quería hablar con él pero… Aun así quería seguir escuchando su voz…
-Todos salieron a buscarte, se han pasado toda la mañana. Y bueno… Como Kirara seguía inconsciente y Shippo aun no desarrolla por completo su olfato, yo era el único que podía rastrearte. Miroku y Kagome están completamente preocupados… Además, con esas ropas, podrías atraer a algún degenerado que no sea tu esposo –sus palabras eran tan tranquilas que me daba rabia
Luego de todo lo que me había dicho, y todo lo que hiso con Sango ¿Podía hablar como si nada?
-Pensaba regresar durante la noche –hable en tono cortante
-Lo mejor será regresar. Mañana seguiremos con lo nuestro –luego de decir eso, el solo me sonrió cómplice
Me llene completamente de rabia… ¡¿Quería que "Sango" fuera con él y me engañara como si nada?!
-Yo… Lo mejor será dejar todo esto aquí –hable cortantemente... Sabía que él me había sido infiel con mi mejor amiga, pero… Quería romper eso, aun si mi amiga se enojaba conmigo
-¿De qué hablas? –me miro seriamente- Por favor, esto no puede acabar aquí. ¡Te necesito!
-¡No! –grite aterrada. El diciendo esto… quería llorar- No está bien engañar a tu esposa… -hable haciéndome pasar nuevamente por mi amiga
-Sango… ¡Por favor!. ¡Sin ti, nada funcionaría!
-¡Claro que sí!... ¡Kagome-chan te ama! –grite nuevamente desde el fondo de mi corazón
-¡Sin ti, el regalo no funcionaría!
¿Regalo?
-¿De qué hablas?
-Aun no tengo ni la más remota idea de que darle a Kagome por nuestro aniversario –lo mire sorprendida y sin palabras
No entendía nada… Por las piezas que junte… Sango tenía que ver con el regalo de Inuyasha hacía mi en nuestro aniversario de bodas, aniversario que gracias a todo esto olvide por completo y que sería en solo cinco días más…
-No… no recuerdo… -quería aclarar mis dudas, incluso si hacía parecer a mi amiga un tonta por ser olvidadiza
-¿Cómo que no recuerdas? –eso fue más bien un gruñido de disgusto
-¡Refréscame la memoria! –grite enojada y desesperada
-¡Tú me ibas a ayudar a buscar el regalo perfecto por el aniversario de Kagome y yo! –eso me cayó como un yunque sobre mis hombros…
¿Él le había pedido a Sango ayuda para mi regalo, para que este fuera perfecto?. Solo de saber eso, me sentí una completa tonta… Me había enojado de la nada… Abrí los ojos como platos. ¡¿Ahora como miraría a la cara a Sango sin sentirme terriblemente mal?!…
-¡¿Ahora qué voy a hacer?! –grite antes de abrazar mis rodillas y estar hablando como una lunática
-¿De qué hablas? –mi esposo me pregunto muy confundido. ¡Y como no estarlo, me comporto como una loca!
-¡No sé cómo voy a hablar con!... Ella… -susurre lo último por temor a gritar "Sango"
-¿Kagome? –pareció recordar algo, supongo que era lo que había sucedido en la mañana- ¡Tranquila! Sabes a la perfección que tiene un gran corazón, te perdonara por lo que sea que hubiera sucedido –me contesto con una cálida sonrisa
-Inuyasha… -mi esposo cuando quería, daba muchas palabras de aliento, sin alguna tontería o altanería
-Además… -su rostro cambio a una expresión seria- ¿Recuerdas lo que sucedió anoche? –mi alegría de hace segundos atrás se desvaneció… Asentí suavemente con la cabeza… Era cierto… Inuyasha después de todo, intento hacerle algo a "Sango"- Bueno… -el soltó un gruñido muy alto de furia- ¡Agh!. ¡Odio ser débil!
-¿D-de que hablas? –pregunte con temor. ¿A qué se refería con "ser débil"?
-Durante un momento en el que estabas distraída…
*Flash back (Contado por Inuyasha)*
Estaba esperando a Sango me dijera algo con respecto al regalo de Kagome. ¡Por algo le había dado la tonta rosa!… Pero parecía tan sumida en sus pensamientos que no se me pasó por la cabeza interrumpirla y preguntarle algo sobre el tema de mi aniversario con mi esposa. Estaba por hablar, cuando una extremidad que salió del agua y tomo mi tobillo silenciosamente arrastrándome al fondo de este. Quise golpearlo, pero en mi forma humana era muy difícil. Trate de gritar como último recurso, pero antes de hacer esto, ese estúpido yokai me arrastro al fondo del agua
Me dejo enredado a algo, tomo mi forma y salió. Trate de liberarme, pero mis esfuerzos tan tontos fueron inútiles… La silueta de Sango desaparecía del reflejo, indicando que se alejaba… Me estaba ahogando, ya no tenía mucho oxigeno… Maldecía a mis pulmones humanos, pero cuando menos lo espere, Kirara bajo al fondo del lago y me ayudo a salir
Tosí bastante, Kirara se veía un tanto cansada pero se sacudió y luego gruño a unos arbustos. Gire mi vista al compas de la gata, pero solo veía arbustos, iba a preguntar que veía, pero algo capto mi atención
-¡O-oye! –esa, sin duda, era la voz de Sango
¿Qué carajos le estaba haciendo el yokai a Sango?
-¡Kirara! –la gata mi entendió y fue a abalanzarse al yokai
-¡Sango! –la llame, pero la encontré desmayada
La cargue al estilo nupcial ignorando el hecho que quizá podría empaparla porque estaba mojado. Corrí un poco, casi nada ya que de inmediato sentí que algo me golpeaba la espalda haciendo que cayera
Kirara le gruñía al yokai sin control, quise ser de ayuda y deje recargada a Sango a un árbol
Durante un buen rato libramos una pequeña batalla, el yokai no era fuerte, pero con Kirara débil debido al agua y yo muy dañado, no ayudaba mucho…
Sin más remedio, tome el hiraikotsu, no era tan pesado cono luego solía argumentar Kagome, lo lance con todas mis fuerzas. El yokai agonizaba, mas no había muerto del todo. ¡Vaya, esa cosa era peligrosa! Ahora me lamentaba de Miroku y sus golpes con este objeto en la cabeza. Kirara termino con su sufrimiento con una mordida en el pescuezo
-Buen trabajo –alabe a la gatita y ella me dio un maullido en respuesta
Me sentía cansado, pero aun así tome a Sango y la subí al lomo de Kirara
-Vámonos… -justo al acabar de decir eso, termine en el suelo por la heridas causadas por el yokai
*End flash back (Fin de la narración de Inuyasha)*
Me sentía una tonta. ¿Había estado molesta con mi esposo y amiga por un maldito yokai?
-Así que… No pienses que fui yo quien trato de…
-¡No!... Yo… -lo interrumpí lo más rápido que pude, no tenía que recordarme algo así
-De acuerdo… ¿Volvemos? –me tendió su mano
-Yo… -recordé lo que le había hecho a Sango en la mañana y de inmediato desvié la mirada a otro lado
-Además, te resfriaras así
Antes de que yo pudiera hablar, ya tenía puesto el haori de Inuyasha… Quería decir algo, lo que fuera incluso un patético "hola", pero antes de hablar me cargo como si yo fuera un costal de papas en su hombro
-¡Volvamos! –esa fue más bien una orden
-¡Puedo caminar yo sola! –le grite furiosa y avergonzada a la vez que golpeaba su espalda para que me bajara
Aun así mis esfuerzos fueron inútiles comparados con la inhumana fuerza de mi marido. Deje de forcejear y me deje hacer…
Al cabo de momentos después que por mi lado solo estaba disfrutando de la calidez del cuerpo de Inuyasha, y su olor a bosque y masculinidad, quería disfrutar ese momento, debido a que de nuevo, me separaría de él… Estaba tan perdida en Inuyasha que olvide por completo que cuando llegara a la aldea, tendría que pedir disculpas. Entre nuevamente en pánico… ¿Y si Sango me odiaba? ¿Y si todo lo había arruinado?... Muchas preguntas me inundaron, pero Inuyasha como por instinto me contesto:
-Todo saldrá bien –fue lo único que dijo, y era lo único que necesitaba para mantenerme tranquila
Llegamos a la aldea y me tuve que bajar de Inuyasha. El pareció buscar algo con la mirada y luego levanto la mano y la agito… De la nada, vi a mi cuerpo y Miroku correr hacia aquí… Quería que la tierra me tragara
-¡Sango! –Miroku repentinamente me abrazo y yo no supe qué hacer
Por miedo e instinto, abrace a mi amigo. El al sentirse correspondido me estrecho mas entre sus brazos. No sabía qué hacer…
-Sanguito… No nos vuelvas a espantar así –Miroku me susurro en mi oído y yo me sentí avergonzada
-¡Sango! –Sango, quien no observaba desde hacer rato, empujo a Miroku y me abrazo- No nos espantes así –mi amiga comenzó a reír y yo también
Eso me daba a entender que me había perdonado sin siquiera pedírselo… Sin duda mi amiga era la mejor…
Cuando las hijas de Sango hicieron acto de presencia taclearon a ambos hombre quienes cayeron estrepitosamente contra el suelo. Ambas comenzamos a reír a carcajadas
-Ya sé del secreto entre tu he Inuyasha –susurre en el oído de mi cuerpo, y este se estremeció
Tal parecía que se había asustado o sorprendido, además d que abrió los ojos como platos mientras dejaba de reír. Ante el comportamiento de mi amiga solté una risita
-¡Vamos con Kaede-obachan! –grite mientras corría hacia el lugar
Cuando entre a la cabaña, la anciana me miro feliz mientras me tendía el kimono que solía utilizar Sango, hasta ese punto recordé nuevamente el estado de ropa que estaba, pero con la diferencia de que ahora yo portaba el haori de mi esposo
-¡La cena esta lista Sango-sama! –Rin me sonrió dulcemente y yo le regrese el gesto
Cuando todos llegaron, comenzamos a cenar entre risas y tonterías, obviamente yo ya me había cambiado y le había devuelto el haori a Inuyasha.
Podría vivir en este ambiente para siempre…
End POV Kagome
POV Sango
Desperté por lo cálidos rayos del sol que se colaban por el marco de la ventana. Mire a mis lados, todos estaban despiertos con la excepción de Inuyasha, Kirara y mi amiga… Seguía preguntándome que había sucedido mientras estaban en la dichosa misión…
-Kagome-sama –la voz de mi marido llamo mi atención
-Miroku-sama y Kagome-chan. ¿Por qué no van por un poco de agua? –Kaede nos ofreció ir por agua y yo no me negué
Mientras caminaba al lado de mi esposo, me sentía muy bien, pero a la vez incomoda, creo que por el hecho de estar en el cuerpo de mi mejor amiga y no podía hacer cosas de parejas con mi marido. Aun así, estaba a gusto a su lado… Caminamos en silencio un buen rato, para cuando me di cuenta ya estábamos enfrente de un lago…
-Kagome-sama… La noto rara -¡Que buena observación!
-Yo… No es nada –conteste riendo nerviosamente
-Kagome-sama… -mi marido me llamo seriamente- Usted cree que… ¿Haya algo entre Sango e Inuyasha?
Esa pregunta me tomo desprevenida… ¿A qué venía eso? Si, estaba mucho tiempo junto con Inuyasha, pero era por un buen motivo: su aniversario con Kagome. No era como para que el teorizara cosas que nunca sucederían ni sucederán. Tuve que ocultar mi disgusto hacia el hombre, estaba un poco indignada ante sus palabras… Después de todo el tiempo que pasamos siendo pareja ¿El pensaba que YO sería capas de traicionarlo? ¡Eso nunca, antes muerto!
-¿Por qué la pregunta? –tuve que hacerme la loca y fingir curiosidad
-Bueno… Últimamente ella y el pasan mucho tiempo a solas… Y yo… -Lo golpe en la cabeza con el recipiente vacio donde transportaríamos el agua- ¿Por qué me golpeo Kagome-sama? –me pregunto disgustado mientras se tocaba el chichón que le deje
-¡Se lo merece! Sango-chan seria incapaz de engañarlo e Inuyasha me juro fidelidad eterna
Eso de Inuyasha y Kagome, lo sabía debido a que ella luego de su "apasionada noche de boda" vino directamente a mí, y me comento todo lo que Inuyasha le había dicho. Incluso recuerdo que se soltó a llorar cuando menciono que él le había dicho que por ser un hanyo no merecía tantas cosas como las que tiene ahora. Mi amiga es una sentimental, pero es buena persona…
Terminamos de recoger agua y nos encaminamos nuevamente a la cabaña de Kaede-sama, lo curiosa es que nos la encontramos junto con Rin
-¿Qué hacen por aquí, no estaban en su cabaña? –pregunte curiosa
-Lo que sucede es que Sesshomaru-sama vendrá a visitarme mañana, pero quiero tenerle una sorpresa antes de tiempo, por eso le pedí ayuda a Kaede-obachan –explico felizmente la niña
No convivía mucho con Rin, pero si sabía que era una niña con un gran corazón, quizá Jinenji no se equivocaba en el aspecto que ella y Kagome se parecían mucho… Aun así, seguía preguntándome ¿Cómo Rin quería tanto a Sesshomaru?... En fin, era una pregunta que también iría para Kagome pero con Inuyasha, quizá Rin tenga las mismas intenciones que mi amiga con su "amo", la verdad ya no se qué pensar…
Los cuatro entramos a la cabaña, pero encontramos a Kagome despierta sentada
-¡Sango-sama! –Rin casi nos deja sordos por su chillido de alegría
Cuando vi el porqué había gritado, igualmente me emocione enormemente… ¡Estaba despierta!
-¡¿Estás bien?! –corrí a abrazar a Kagome, estaba tan feliz que ella se encontraba consciente que no medí mi fuerza y la abrace muy fuerte y le saque un quejido de dolor- ¡Oh!. Lo lamento… -sin evitarlo, unas lagrimas inundaron mis ojos
Estaba rebosante de alegría, pero estaba fue remplazada por sorpresa al sentir un golpe en mi muñeca… ¿Kagome me acababa de golpear?... Me aleje rápidamente de ella por reflejo… El lugar se inundo de silencio, creo que nadie se esperaba esa acción por parte de ella…
-No me toques… -su voz se oía muy enojada… ¿Yo había hecho algo malo? En cualquier caso, no recordaba
-¿Sango? –la voz de preocupación de mi marido fue lo que rompió el incomodo silencio
De la nada mi cuerpo salió corriendo de la cabaña… Trate de correr tras ella, pero por los bruscos movimientos que estúpidamente ejecute, me tropecé y estaba por caer cuando dos fuertes y cálidos brazos me atraparon en el aire
-¿Está bien Kagome-sama? –Miroku me había atrapado rápidamente en el aire
Tal parecía que Inuyasha igualmente quería hacer lo mismo pero no logro llegar a tiempo… Me pare rápidamente y mire la dirección a la cual había huido Kagome. En estos momentos odiaba correr muy rápido… Estaba rezando porque no le pasara nada, al fin y al cabo, Salí corriendo sin mucha ropa puesta… ¡Maldición, en el bosque hay muchos degenerados!. ¡Genial, me estaba asustando mas con cada pensamiento que tenía en mente!
-¡Iré a buscarla! –Miroku en ese instante salió corriendo en su búsqueda
Comencé a sentirme nerviosa pero enternecida, ya que mi esposo se preocupaba por mí, pero… en ese cuerpo no estaba yo… ¡Tonterías, no tenía porque ponerme celosa de mi amiga!. Aun así, ese detalle no dejaba de preocuparme
-¡Khe! No sé por qué tanta preocupación –Inuaysha hablo sacándome de mis pensamientos. ¿¡Pero cómo se atrevía a hablar así!? Definitivamente el no tenía nada de tacto en cuanto a sus palabras- Sango no es la clase de mujer que sea débil ante alguna situación –Esas palabras hicieron que mi enoja disminuyera… ¡Pero eso no quería decir que yo no le proporcionara un buen golpe!
-Inuyasha… ¡Osuwari! –Cuando su cara se estampo contra el piso decidí hablar- ¡¿Cómo te atreves?!. ¡Una mujer no debe estar sola, tonto!. ¡Osuwari! –luego de decir eso y que nuevamente su cara se estampara contra el piso, Salí corriendo en la búsqueda de mi amiga
Estaba completamente preocupada por las condiciones de mi amiga: su ropa y su carácter cuando estaba enojada no era muy razonable y podría cometer alguna tontería
Un buen rato paso, estaba por atardecer y yo seguía buscándola sin ningún éxito… Decidí volver a la cabaña de Kaede-sama, quizá había regresado mientras yo no estaba presente. Suerte que el cuerpo de mi amiga era un tanto resistente logre llegar a la cabaña, pero al ingresar en esta me encontré a Inuyasha lamiéndose una herida que tenía en un brazo, Miroku parecía pensar algo, Shippo estaba llorando mientras gritaba entre sollozos "¿¡Donde esta Sango!?". Además de que mi mejor amiga yokai estaba aun inconsciente, no ayudaba mucho al caso…
-¿La encontraron? –pregunte sin mucho esperanza al ver sus expresiones
-Aun no… Me pregunto a donde habrá ido –Miroku susurro lo último mas para el que como un respuesta
-¡Ella regresara, no es una mujer debilucha! –Inuyasha grito de repente mientras dejaba de lamer esa herida
-¡Aun así me preocupo! –le grite furiosa, ante el poco tacto que tenía
-Iré a buscarla nuevamente –Miroku salió de la cabaña
-¡Yo también voy! –decidí seguir a mi marido
Buscamos en los alrededores y un poco más allá, pero no encontramos ni rastro de ella haciendo que yo entrara más en pánico… Miroku no se veía mejor. Ahora que lo pensaba… ¡¿Dónde estaban mis hijas?! ¡No había pensado en eso por el problema de Inuyasha y Kagome!
-Ahora que lo pienso… -hable mientras caminábamos ante la caída de la tarde- ¿Dónde están nues… SUS hijas e hijo? –tuve que remarcar bien mi error… ¡Estaba por decir "nuestros"!
-Kohaku y Myoga las están cuidando por petición mía –contesto relajándose un poco, pero aun seguía tenso
Había olvidado por completo que Kohaku estaba en la aldea… ¿Había algo que no se me olvidara?
-Kagome-sama –lo mire fijamente, su rostro era bañado por los rayos del atardecer que hacía verlo tan atractivo- ¿Por qué me golpeo en la mañana?
¿Qué acaso no sabía la razón? ¡Vaya! El era un poco distraído
-No debe desconfiar de Sango-chan ni de Inuyasha… Hemos pasado mucho tiempo juntos como para que no los conozca –y yo tenía mucha razón
Luego de todo ¿El pensaba y creía que yo era capaz de traicionarlo con otro hombre que encima es el marido de mi amiga?
-Creo… creo que tiene razón. Lo siento –luego de decir eso, luego de tanto tiempo lo vi sonreír
El corazón se me calentó… Como amo a mi esposo… Sin darme cuenta ya habíamos recorrido toda la aldea mientras yo estaba sumida en una atmosfera muy cálida
Estábamos por llegar a la cabaña de Kaede-sama caundo a lo lejos vimos que algo nos hacía señas… De inmediato distinguimos una cabellera plateada acompañada de una cabellera marrón… ¡Había encontrado a Kagome!. Ambos corrimos lo más rápido posible en dirección a ellos. Cuando estábamos más cerca Miroku se abalanzo a mi cuerpo
-¡Sango! –mi marido abrazo a Kagome antes que yo
Mi amiga correspondió al abrazo… Quería ponerme celosa, pero no pude por la inmensa alegría que tenía de ver a mi amiga completamente bien… Para cuando quise ver, Miroku le susurro algo al oído a Kagome y no pude evitar enojarme
-¡Sango! –Empuje con todas mis fuerzas a Miroku para que se alejara de mi amiga por celos y por yo también quería abrazar a mi amiga - No nos espantes así –Comencé a reír de alegría y ella me siguió el juego
Estaba muy feliz, pero me preguntaba si Inuyasha le había comentado algo acerca de nuestros planes en su aniversario de ambos…
Mis hijas llegaron de la nada, quizá nuevamente se le escaparon a Kohaku, ambas empujaron a nuestros esposos y los tiraron al piso mientras comenzaban a jugar con ellos. Sin poder evitarlo ambas comenzamos a reír a carcajadas
-Ya sé del secreto entre tu he Inuyasha –El susurro en mi oído me sorprendió de sobre manera que deje de reír
Me asuste ¿Inuyasha se lo había comentado? Después de todo era normal porque ella estaba en mi cuerpo y él pensaba que ella era yo, pero aun así eso no me dejaba de sorprender ¡Su sorpresa estaba arruinada. Escuche una risita, creo que de Kagome
-¡Vamos con Kaede-obachan! –su voz me saco de mi ensoñación y se fue corriendo a toda velocidad a la cabaña de la anciana Kaede
Cuando entre en mi misma la noche estaba por caer y los dos hombres pedían que las niñas los dejaran. Deje salir una carcajada y los ayude. Kohaku llego junto con mi bebe y yo lo cargue, hace tiempo que no cargaba a mi niño…
-Vamos con Kaede-obachan –dije mientras caminaba lentamente
Inuyasha y Miroku comenzaron a hablar tonterías y mi hermano se les unió, las niñas parecían curiosas ante la plática y guardaron silencio para escuchar mejor. Cuando llegamos al lugar Kagome ya estaba cambiada y con el haori de Inuaysha entre las manos y se lo devolvió
Comenzamos a hablar y a reír entre carcajadas mientras cenábamos tranquilamente… Una que otra vez me quería ahogar por culpa de la risa que me causaban las platicas
Sin duda alguna… Estaba muy feliz
End POV Sango
General
Sango y Kagome salieron de la cabaña de la anciana miko y se dirigieron a la cabaña de la exterminadora para habar tranquilamente, obviamente dejaron a sus esposos hablando entre ellos y las niñas se habían dormido en el regazo de Miroku y ellas no querían molestarlas…
-¿Entonces ya sabes sobre tu regalo? –la exterminadora habla tranquilamente
-Bueno… Solo me comento que aun no sabía que regalarme –susurro la otra muchacha con un sonrojo ligero en sus mejillas
-Solo espero que nada se salga de control
-¿Eh? –antes de que las mujeres siguieran hablando, Miroku entro a la cabaña y las interrumpió
-Oh. Lo lamento –el monje se disponía a irse cuando el cuerpo de Kagome separo y lo interrumpió
-Tranquilo, yo ya me iba –la muchacha salió y se fue junto con Inuyasha a su cabaña
-¿Y los niños? –pregunto la mujer curiosa al ver a solo su amigo solo
-Insistieron en quedarse con Rin y Kaede-sama –explico tranquilamente
-Ya veo…
Ambos se sumergieron en un silencio incomodo… Kagome quería salir del lugar o poner una vaga excusa, pero le sorprendió el hecho que Miroku la besara apasionadamente
-Te amo Sango
La joven trato de hablar, pero ante la tenue luz de la luna, aquel joven era Inuyasha… Su mente y su corazón sin duda extrañaban al oji-dorado
-¡No! –la mujer trato de hablar pero no pudo
-Sango ¿Me amas? –esa pregunta la tomo desprevenida
-Yo… -su amiga obviamente lo amaba, pero que ella lo dijera sería un reto- Cla-claro… Yo te amo…
-Eso necesitaba oír… -Miroku suspiro y abrazo a Kagome delicadamente- ¿Quieres hacerlo? –pregunto pícaramente a lo que la mujer se sonrojo furiosamente
-¡No! Yo… Estoy muy cansada –lo último lo susurro nerviosamente
-De acuerdo, pero no te puedes salvar para siempre –le guiño un ojo
Al estilo nupcial se la llevo a su futou
-En ese caso, vamos a dormir –susurro contra su nuca antes de abrazarla por la cintura
A Kagome le incomodaba de sobre manera la situación actual, pero sabía que era necesario para que el esposo de su amiga no se sintiera rechazado
Un día menos… Faltan cuatro
Continuara…
¡Uf! Creo que es el capítulo más largo que alguna vez hice en mi mugrosa vida, pero quede medio conforme, aun así me gusto
¿Qué tal mi troleo en cuanto Sango e Inuyasha? Creo que era muy obvio que eso era falo, pero espero haberlos engañado w
Sé que me tarde mucho, pero tengo mis razones *saca una pequeña lista*
1 Para empezar fue épocas de los demonios apodados "exámenes" en mi escuela y tuve que estudiar para tener una buena nota
2 Una de mis maestras nos dejo un trabajo y una USB. Y como yo puse todas mis historias en esta para que cuando mi familia revisara la computadora no encontrara algo así, ellos seguramente si se enteraran que yo escribo fics seguramente me decomisan la computadora y me castigan (Exacto, esto técnicamente está prohibido, pero yolo). Por eso puse las historias en la USB, pero la profesora se tardo años luz en devolvérnosla, exactamente, nos la devolvió hace una semana
3 Mi madre tuvo una operación y esta delicada, por ese motivo, mi padre, hermana y pos yo :v Tenemos que hacer lo que mi madre hacia, pero como soy la única individua que se queda en la casa, casi todo el trabajo me toca a mi
4 Solo entre ratos escribo por las razones 3 y 4
En fin, espero que entiendan. Y como siempre ¡Gracias por leer!
¡ADIOS!
