Simbología dentro de la historia: en cursiva serán los pensamientos y recuerdos que irán separados por las líneas que marcan el cambio de escena, salvo que sean demasiado cortos se señalarán con "cursiva entre comillas"; "entre comillas" y con letra normal, algo que quiera resaltar. Y en negritas los títulos.
Advertencia: Es universo alterno así que he modificado cosas, en éste capítulo, modifiqué a los Kages de Iwagakure, por necesidades de mi trama. Y tal vez haga que se mencionen a los originales (de Naruto) en algún episodio, pero no es algo que importe mucho en mi historia.
Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto, y uso a sus personajes sin ánimo de lucro y para intentar entretenerlos. Disfruten la lectura y muchas gracias. No hago promesas de cuando publico, porque a ratos puedo publicar un capítulo tras otro, como puedo no publicar en mucho tiempo. ¡Gracias!
Capítulo 3. Un maestro para el príncipe.
Iwagakure no Sato, año 668.
Kyushu Jiraiya había recibido una carta en la que su viejo maestro Hiruzen Sarutobi, le pedía que se reuniera con él tan pronto como volviera a Iwa. Habían pasado tres semanas desde que recibiese la carta, y había acortado su viaje para volver lo antes posible. Cuando entró a la ciudad, los guardias le dijeron que su maestro lo vería en el campo de entrenamiento número 17, el campo en el que solía entrenar con su maestro.
— La Tsuchikage ya está enterada— le habían dicho. Pues iba a presentarse primero a la torre, pero eso sería para después.
— ¿Qué querrá el viejo?— se preguntó.
Al llegar al campo, vio a su maestro que estaba de espaldas mirando el campo, quizá recordando el pasado.
— Aquí me tienes viejo maestro, he regresado— le habló.
— Agradezco que atendieras mi llamado Jiraiya— contestó el anciano, que llevaba una túnica blanca.
— No podría rechazar una orden del tercer Tsuchikage de Iwagakure—sonrió.
— Ex Tsuchikage—corrigió— sabes muy bien que ahora Tsunade es la cuarta Tsuchikage.
— Lo sé, ¿para qué me llamaste entonces?
— Toma asiento Jiraiya— señaló un viejo tronco de árbol, pero Jiraiya se sentó en el suelo cruzándose de piernas y se recargó en una roca. Sarutobi sonrió y meneó la cabeza negando— trataré de ser breve, los viejos sabios de nuestro país, antes de que Iwagakure fuera fundada, habían predicho la llegada de un guerrero que sería capaz de unir a todas las naciones del mundo, y que pondría orden en el mundo, dando lugar a una nueva época en la que por fin, las guerras terminarían y podríamos vivir en paz.
Jiraiya estaba a punto de reírse, pero la mirada severa de Sarutobi, fue suficiente para que siguiera escuchando.
— Los sabios, predijeron un mundo utópico, y es posible que no sea del todo cierto, pero también dejaron escrito que, el guerrero aparecería en éste siglo, y que saldría del País del Fuego, justo cuando ésta nación fuera unificada, y eso ya ocurrió.
— ¿Estás diciendo que...
— Aún no termino—lo reprendió—y no, yo no lo estoy diciendo, son los escritos que dejaron los sabios. Pero cierta o no su predicción, hemos considerado que podríamos servirnos de ella, después de todo, la unificación del país del Fuego, no se ha completado aún.
— ¿Y cuál es el plan?
Kirigakure, 30 de Enero del año 672.
Mala idea, mala idea, era lo único que Kyushu Jiraiya se repetía desde que había tenido que aceptar la misión que le asignara su viejo maestro y la Tsuchikage.
Pero ahí estaba, había cumplido con el plan y ahora se presentaba delante del rey Tetsu, quien a esas alturas ya había logrado consolidar la unificación de su país, claro a base de fuerza bruta.
— Kyushu Jiraiya, el Sannin de Iwa, ¿a qué debo el honor de tu visita?
Jiraiya hizo una pequeña reverencia en cuanto le vio entrar y dirigirse a él.
— Agradezco que me recibiera majestad.
— Déjate de tonterías— se acercó amenazante— ¿a qué te ha enviado la Tsuchikage?
— Yo no sigo órdenes de una aldea a la que he renunciado—contestó.
— ¿Entonces a qué has venido nukenin?— insistió sin dejar de intimidarlo.
— He venido a ofrecerle mis servicios como guerrero.
— ¿Qué te hace pensar que voy a aceptarte?
— Soy un sannin— dijo con cierto tono orgulloso.
— Y yo soy el rey de éste pueblo y puedo matarte ahora mismo.
— Lo sé.
— ¿Me estás desafiando?
— No, majestad, sólo vine a ponerme a su servicio, si me acepta— contestó volviendo a reverenciarle ligeramente, aunque por dentro moría de ganas por enseñarle al rey, que no obtuvo el título de Sannin por nada.
"Convence al rey Tetsu, de que quieres trabajar para él a como de lugar." Fueron las palabras de su maestro, las que lo hacían soportar ese trato.
— Majestad— habló uno de los consejeros del rey— si me permite, me gustaría decirle algo en privado.
Tetsu asintió, y ordenó a dos de sus hombres que sacaran a Jiraiya, mientras hablaba con su consejero.
Los guardias lo habían llevado afuera de la sala principal del rey. Jiraiya estaba un poco nervioso por lo que Tetsu decidiría, aunque ya llevaba preparado su escape por si fuera necesario abortar la misión.
Unos minutos después, Tetsu salió sonriente, y ordenó a sus guardias que lo soltaran inmediatamente.
— Me disculpo por tratarte como a un enemigo Jiraiya, pero sabes que el País Tierra, es nuestro enemigo.
— Lo entiendo majestad.
— Llámame Tetsu, pues a partir de ahora trabajaremos juntos.
— Lo entiendo y lo agradezco Tetsu.
— Bien, ahora vamos a decirte cuáles serán tus funciones en la casa imperial...
Y de todas las cosas en las que Jiraiya imaginó que Tetsu lo emplearía, no se imaginó terminar como "niñero" de Minato, el príncipe heredero.
"Mi hijo Minato es mi sucesor, y necesito que se le entrene como al mejor guerrero, pues el continuará mi legado, te lo dejo en tus manos Jiraiya."
Fueron las palabras de Tetsu al explicarle que requería sus servicios como maestro, para Minato. Y ahí estaba ahora, frente a un chiquillo de cinco años, de cabello rubio y ojos azules, que lo miraba sin decir nada.
— Qué remedio— se dijo Jiraiya y se dirigió al niño— Muy bien Minato, soy Kyushu Jiraiya, y a partir de ahora seré tu maestro de combate.
Minato le miró extrañado porque su maestro no se dirigiera a él como alteza o joven príncipe, pero le restó importancia y se encogió de hombros.
— ¿Ocurre algo Minato?
— Nada maestro.
— Bien, vas a darle diez vueltas al campo corriendo. Lo más rápido que puedas.
Minato levantó la ceja izquierda extrañado, pero lo hizo, pensó que su maestro lo vería, más se sorprendió al verlo sacar un rollo y una pluma de tinta.
— Tal vez haga anotaciones de mi velocidad—pensó. Y con esa idea en mente, corrió tan rápido que apenas Jiraiya había podido abrir sus pergaminos y medio comenzar a escribir unas cuantas líneas.
— Ya terminé—anunció Minato.
— ¿Qué? —sorprendido.
— Ya di esas diez vueltas al campo, maestro.
— Hum...
— No me vio ¿cierto?
— ¿Cómo pudo correr tan rápido? El campo no es tan pequeño...
— Es porque no me está poniendo atención maestro, ¿qué tanto escribe? —se acercó para ver los pergaminos.
— Tal vez deba pedirle que dé diez vueltas a la colina...
— ¿Qué significan esos dibujos? ¿Son peleas? —interesado.
— ¿Pero qué...? ¡Eh, deja eso! —se espantó al ver a Minato intentando hojear sus escritos.
Minato se rió levemente pero obedeció la orden.
— ¿Qué escribe, maestro?
— Primero que nada, vamos a dejar en claro una regla muy importante y es, que nunca vas a leer lo que yo escriba a menos que yo te lo muestre ¿entendido?
Minato asintió.
— Muy bien, ahora dime ¿te han entrenado? Porque no encuentro otra explicación a que terminaras tan rápido lo que te ordené.
— Sí, he sido entrenado por mi madre, la emperatriz—orgulloso.
— Eso lo explica todo, ¿por qué no me lo dijiste?
— No lo preguntó.
— Muy gracioso Minato—notó que el crío se burlaba— pues ahora vas a mostrarme lo que has aprendido—se puso en guardia— vamos intenta darme un buen golpe...
Zara se encontraba observando el entrenamiento de Minato, desde la puerta trasera del palacio. Pues le habían asignado a Jiraiya el jardín para que entrenara. No entendía muy bien porqué Tetsu había asignado a Jiraiya como maestro, comprendía que era uno de los Sannin del País Tierra, lo que significaba que debía ser incluso mejor que ella, pues su rango era superior, aunque, lo dudaba al ver a Jiraiya más interesado en escribir cosas en un pergamino que en entrenar al niño.
— Lo subestimas Jiraiya— se dijo al observar a Minato corriendo y a Jiraiya sentándose. Y justo cuándo vio que Minato volvía a lado de Jiraiya, sonrió orgullosa— ése es mi chico.
— ¿Algo interesante, emperatriz?
Zara volteó al escuchar a Tetsu.
— Velo por ti mismo, alteza— le dio los binoculares.
Tetsu asintió y tomó los binoculares, sonrió al observar a Jiraiya apenas evadiendo los intentos de Minato por golpearlo.
— Espero que no estés enojada— comentó— no le puse un maestro porque crea que no eres suficiente para Minato, de hecho has hecho un excelente trabajo, Jiraiya apenas puede evadir a Minato.
— Lo subestimó por ser un niño.
— Sí, y deseo que lo mantengas en constante vigilancia— Zara volteó a verle— antes de que lo preguntes, no confío en él— dejó los binoculares y volteó a verla.
— Pero es un nukenin, renunció a su aldea hace años.
— Por eso no confió en él y lo habría mandado a matar, pero Furugawa fue el que sugirió que lo pusiera de maestro para Minato— explicó.
— Ya veo.
No hacía falta que le explicara la razón por la que Furugawa se lo había sugerido. Aunque le extrañaba que Tetsu pusiera a Minato en manos de Jiraiya.
— Pierde cuidado alteza, lo mantendré vigilado.
— Gracias, sabía que podía contar contigo, emperatriz— le tomó de la barbilla mientras le sonreía.
Jiraiya no podía evitar sorprenderse por la capacidad de su nuevo estudiante. En efecto, lo había subestimado pensando que no estaba entrenado, pero al dejar que lo atacara, pudo notar su error.
— ¿Qué podías esperar del hijo de un conquistador y una general?— se dijo.
— Muy bien Minato, me has sorprendido— dijo tomando el brazo derecho de Minato, seguido del izquierdo, aunque no contó con que el niño se impulsara con el agarre de su adversario, para intentar golpearlo con sus piernas, así que tuvo que inmovilizarlo con una llave.
— ¡Rayos!— se quejó el niño.
— De acuerdo, esto es todo por ahora Minato— anunció mientras lo soltaba— ¿desde cuándo llevas entrenando?
Minato se levantó del suelo y sonrió. Su maestro por fin lo tomaría en serio.
Es todo por el momento, me disculpo por tardar tanto, tenía ya idea de lo que ocurriría en el cap, pero no exactamente cómo ja, ja. Y bueno he entrado a la Universidad desde el día 9 de abril ¡Al fin! :3
Eso y que aparte también mi musa se divide entre lo que crea para éste fanfic y para el de Danny Phantom, pero aquí estamos, espero les agrade, y bueno paso a paso hasta llegar al final n.n
Y al fin, Jiraiya aparece :3 el apellido Kyushu lo he tomado del clan Kyushu al que pertenecía Jiraiya Goketsu Monogatari, en español: La leyenda de Jiraiya el galante; la historia en la que se supone Kishimoto, sacó a sus personajes Jiraiya, Tsunade y Orochuimaru.
Nukenin: significa Ninja renegado. A falta de no encontrar un nombre para guerrero renegado o algo que se le pareciera y no fuera tan largo.
Gracias a:
Guti, Leonelj5, Joanayagarcia y uzumakidragneel559 por seguir la historia :)
Otro agradecimiento a Guti y Leonelj5 por agregarla en favoritos.
Y a Samsara y FedeMen8544 por comentarme la historia n.n
Samsara, cierto le puse un gran peso a Minato, pero como vez será alguien al que le guste y sabrá afrontar retos :P
FedeMen8544 muchas gracias, espero te guste éste también.
Y hasta el siguiente capítulo ^w^/
