Nota del autor: Sii al fin tengo tiempo de responder comentarios personalmente!

roxelanali: También sufro escribiendo los abusos del pobre Bill T.T gracias por comentar :), AnikaSukino 5d: Gracias, También amo a los gemelos Falls! me alegra que te gustaran :) ¿Cuantos cap tendrá? descuida estaré advirtiendo cuando falte poco., Clover Kagamine: Gracias por tu comentario., Miracles Kanais: Muchas gracias por tu apoyo! sii Dipper ahora si tiene el coraje para insinuársele a Wendy pero... jojojo xD ok x3, karasay: Lo había leído, aunque en internet esta mas simplemente como Reverse! Bill, hasta he visto a revBill como triangulo invertido xD, Hinevampire: Gracias, lo de Pacifica... no creo que tenaga paciencia como para asistir constantemente a entrenamientos de karate o algo asi xD


Capítulo 4

– Por supuesto que todo era un plan – declaró Dipper cruzándose de brazos – Y cayeron completamente – sus labios se curvaron mostrando una fría sonrisa.

– ¿Ah? – gruñó Gideon con rabia.

– Durante mucho tiempo – continua el chico con la marca en la frente – Bill estuvo espiándolos, los seguía por todas partes, sabes.

Gideon volvió a observar a Bill con reproche quien seguía desviando la mirada dolorosamente incómodo.

– Y por eso – continuó Mabel felizmente juntando sus manos aun sonrojada ‒ Pude saber todas las cosas que hacías Gideon, Sí… en verdad eres único...

– ¡¿Pero por qué?! ¡¿Qué es lo que traman?!

– ¿Ah? – expresó la chica intentando mostrar pena con su mano cerca de sus labios‒ Era necesario… necesitamos entrar a la cabaña pero por culpa de esa "cosa" y el cabello de unicornio probablemente, que creaban una barrera Bill y así no podía entrar y nosotros no podíamos usar nuestros poderes dentro.

– ¿Eh? – exclamó Gideon confundido y aún furioso ‒ ¿Y por qué quieren entrar a la cabaña?

– Pronto lo sabrás… – siseó Dipper avanzando unos pasos donde Bill sin mirar al chico albino, y este al verlo dejo de flotar y depositó sus pies en el suelo ‒ Oye Bill ‒ continuó – Tengo una duda.

El joven dio un salto por los nervios y contesto:

– Si-Si Dipper.

– ¿Qué quiso decir Gideon con "el poder que vimos en el cementerio"?

– Yhhhh – chilló de terror retrocediendo un paso – Bu-ueno, es que… emmm Eh… – desvió la mirada para no afrontar los ojos de Dipper quien lo miraba seriamente.

– ¡Responde! – le ordenó con veneno en su voz.

– Bu-Bueno la verdad... – dudó en hablar, pero por el miedo que le tenía al chico no tuvo más opción ‒ Es que… ¡Yo quería seguir el plan de ustedes! – le aclaró de frente y continuó ‒ Pero… buueno ‒ bajó la mirada ‒ Quería intentar mi plan así que…

– ¿Ah? – exclamó Mabel molesta al escuchar a Bill.

– ¿Y cuál era ese plan? – siguió Dipper inmutable.

– Pues… – tomó aire y admitió – Usar la fuerza, para obligar a esos chicos a que me ayudasen.

De pronto Dipper aparece a gran velocidad rodeado de un brillo celeste frente a Bill y le empujó con fuerza haciendo que cayeran a piso. Dipper que se encontraba encima de la criatura se irguió poco y con su mano derecha rodeada de su poder sujetó el cuello de Bill ahorcándolo.

‒ ¡¿Pensabas traicionarnos?! ¿No nos querías en la cabaña verdad? – preguntó con furia.

‒ No, No – apresuró desesperado ‒ Solo quería... ‒ se detuvo al sentir más presión en su cuello – So-solo que-e‒ continuó con dificultad.

Gideon solo observaba lo que ocurría aunque con un amargo sabor de boca, una parte de él quería ayudar a Bill pero no podía, esa criatura lo había utilizado, solo le había dicho mentiras; se dieron un apretón de manos pero lo traicionó, nada era cierto desde un principio. E Imágenes de Bill donde se veía triste y con lágrimas en el ojo surcaron su mente, todo era una farsa… "No confíes en nadie" ahora entendía esas palabras escritas en la página del el diario 3, en su mente solo podía ver esa frase.

"No confíes en nadie".

De Pronto una piedra fue lanzada a la cabeza de Dipper, pero esta fue detectada a tiempo por el chico y la detuvo usando su poder. Todos se giraron en dirección de dónde provino la piedra.

– ¡De-Deja! – dijo Pacifica jadeando de cansancio – ¡Deja a e-ese chi-co, Dipper!

– ¡Oye! – le reclamó Mabel enfadada – ¿Cómo te atreves? – y se dispuso a caminar donde la otra chica.

– ¡Espera! – le gritó Gideon y la chica telépata se detuvo, luego el chico se dirigió a su amiga – ¡Pacifica ese tipo es Bill, él nos estuvo engañando todo este tiempo!

– ¿Qué? ¿Es Bill? ‒ preguntó confusa mirando al joven de cabello celeste – ¡Pero Bill es un triángulo!

El chico telépata soltó el cuello de la criatura y se puso de pie, Bill aprovechó esto para tomar aire y habló rápidamente aun estando en el piso:

– ¡Dipper! ¡No iba a traicionarlos! solo quería, quería sentirme fuerte pero después me arrepentí y seguí con el plan y…

– ¡Cállate! – siseó con odio – Discutiremos este tema después.

Y seriamente el chico caminó unos pasos hacia Gideon, se detuvo a cierta distancia, extendió su brazo derecho al frente y usando su poder elevó el diario 3 que se encontraba en el piso acercándolo hacia sí y guardándolo en su bolso.

– ¡Oye! ¡Espera! ¿Qué haces con mi diario? – Le reclamó y avanzó unos pasos con firmeza pero una voz lo detuvo.

– ¡¿Pero qué está sucediendo aquí?! – espetó el hombre que se encontraba en el andén de la puerta de la cabaña.

– ¡Tío Bud! – exclamó Pacífica.

– ¡Ustedes! – se dirigió el hombre enfadado a los gemelos – ¡Fuera de mi propiedad! – ordenó y comenzó a caminar donde ellos.

– ¡No nos estorbes vejestorio! – inquirió Mabel y con su mano derecha uso su poder, una luz celeste rodeó al hombre y lo elevo en el aire.

– ¿Pero qué? – exclamó confundido mientras flotaba.

– ¡Déjalo! – gritó Gideon.

Y al instante el hombre fue envestido contra la pared con una fuerza que hizo trizas las tablas que conformaba la pared de la cabaña mostrando una expresión de agonía cayó al piso inconsciente.

– ¡Tío Bud! – gritaron los amigos desesperados.

Pacifica enseguida corrió preocupada donde el tío Bud, pero fue detenida por un brillo celeste que la elevaba proveniente de la chica telépata.

– ¡Mabel! – exclamó Gideon quien se dirigía a ella pero también fue elevado en el aire por un brillo celeste, esta vez proveniente de Dipper.

– Gideon… – habló Mabel girándose al aludido con tono de niña regañada ‒ No te enojes… tenemos que entrar a la cabaña y sabes que a veces no puedo medir mi fuerza…

– Basta – interrumpió Dipper con apremio – Entremos de una vez – declaró.

Y el chico telépata avanza hacia la entrada sin soltar a Gideon quien también se trasladaba, Mabel observa a su hermano, cambia su semblante que ahora refleja seriedad y determinación, y comienza también a avanzar. El joven de cabello celeste se levanta del suelo sobándose el cuello adolorido y queriendo soltar unas lágrimas, luego flota en el aire siguiendo a los gemelos y con la mirada baja apenado.

– ¡Oye suéltame! – reclamaba Pacifica.

– ¡Maldición bájame! – gritaba Gideon impotente.

Los hermanos ignoraron los reclamos y entraron a la cabaña, allí con su mano libre Dipper elevó dos sillas y con su otra mano depositó a Gideon en una de ellas y Mabel depositó a Pacifica en la otra silla cuyos respaldos estaban juntos, luego el chico con su poder sacar una larga cuerda de su bolso que también se eleva e inmediatamente rodea a los amigos atándolos con fuerza para que no se movieran.

– ¿Qué rayos es lo que planean hacer? – les fulminó con rabia el chico albino pero ellos solo los ignoraban.

Una vez atados firmemente, Dipper y Mabel continuaron su camino dirigiéndose a la puerta que los llevaría a la tienda, Bill los seguía a cierta distancia pero por un segundo su mirada y la de Gideon se cruzaron, el rostro del joven del parche se contrajo al parecer por remordimiento, pero Gideon no iba a caer de nuevo, y lo miraba con furia.

Una vez dentro de la tienda.

– ¿Aquí es? – preguntó frente a una máquina expendedora.

– Si, aquí es Dipper – respondió la criatura un con nerviosismo.

– Bien – y con su brazo extendido rodeó de su poder la máquina, entonces hizo un tirón rápido con su brazo haciendo que la maquina saliera disparada de su lugar, y allí, detrás, pudieron ver una entrada que llevaba a una escalera que descendían.

– Al fin, Dipper… – exclamó Mabel pareciendo contener su emoción y observando fijamente la escalera.

– Entremos – habló seriamente, y los tres avanzaron bajando por aquellas escaleras.

.

En la sala.

– ¡Ahh no me puedo soltar! – se quejó Pacifica intentando zafarse de las cuerdas – ¡No puedo creer que caímos en la trampa de esos gemelos! ¡Bill como pudo engañarnos! – luego habló a su amigo – Gideon ¿Puedes soltarte? – pero este estaba serio y pensativo – ¿Gideon? ¿Pasa algo? ¿Estas lastimado?

– ¿Eh? No – y también intentó zafarse sin mucho éxito – ¡Ahh! es inútil no puedo – dijo finalmente.

– Gideon, Pacifica – llamó el tío Bud débilmente.

– ¡Tío! – exclamaron y vieron aquel hombre entrar encorvado posiblemente por un dolor en la espalda.

– ¿Tío estas bien? – preguntó Gideon rápidamente.

– Sí, estoy bien chicos – respondió aun débil – ¿Y ustedes?

– Estamos bien tío, no te preocupes.

– ¿Esos mocosos le hicieron esto? – les preguntó al estar a su lado intentando soltarles las cuerdas.

– Si – musitó el chico albino.

– ¿Y quién era ese otro sujeto?

– Era Bill, es una criatura de otra dimensión, pero antes tenía forma de triángulo – respondió Pacifica, haciendo que el tío pestañeara dos veces y la mirara incrédulo pero luego siguió intentando soltar las cuerdas.

.

Mientras, los tres intrusos llegaron al final de las escaleras, allí se encontraba un ascensor antiguo, arriba de sus puertas había aun indicador de pisos donde una flecha apuntaba al número 1, al parecer había 3 niveles subterráneos.

– ¿Y ahora a dónde? – preguntó Mabel cruzándose de Brazos.

– Hay que bajar hasta el final – respondió Bill.

Las puertas se abrieron melodiosamente y una vez que los tres se encontraban adentro el ascensor se cerró y comenzaron a bajar, ambos hermanos se veían serios pareciendo ocultar su expectación (o preocupación).

– Dipper… – habló Mabel rompiendo el silencio – ¿Y si el poder de nuestras piedras no es suficiente para activar-?

– No te preocupes Mabel, de hecho… es más probable que con las piedras se sobrecargue y–

El chico guardó silencio una vez que las puertas se abrieron, entonces vieron un cuarto oscuro y maquinarias con interruptores, pantallas y palancas a ambos lados de la habitación y al fondo apreciaron un ventanal blindado y al parecer junto a él una puerta pero no pudieron ver nada mas debido a la oscuridad. Entonces la criatura apretó un botón de una de las maquinas haciendo que se encendieran y produjeran ruidos e iluminando un poco mejor la habitación, y así notaron todo el polvo y telarañas que se encontraban allí, luego apretó otro interruptor que al parecer encendió unos reflectores del otro lado del ventanal. De este modo los hermanos avanzaron y al llegar frente al cristal sus ojos se abrieron de pronto, no podían creer lo que veían.

– No puede ser… – musitó incrédulo el chico.

– ¡Dipper! – exclamó angustiada y con temor.

Rápidamente Dipper se dirigió a la puerta del costado, usó su poder para abrirla, y corrió lo más rápido que puso a ese gran espacio techado deteniéndose en medio de este.

– ¡Dipper! – gritó Mabel corriendo donde él.

– No puede ser… – expresó un Dipper desesperado y recorriéndole un escalofrío por todo su cuerpo – El portal… no está.

.


Nota del autor: Hola a todos, ¡muchas gracias por leer y por sus comentarios! Un dato, la orgonite(a) existe, fue creada en los años 60 por Wilhem Reich para más info pueden buscar videos de katecon2006 en youtube :) (pero en este fic sería algo diferente xD)