Creo que estaba desvariando por la hora, eran como las 3 de la mañana cuando lo escribí….OMG, NO TENGO IDEA DE QUE HICE! :/


Cap 4 Promesa

Cruzo la puerta y encontró a Castiel sentado leyendo lo que parecía un diario, cerró la puerta tras de sí intentando alertar al chico de que estaba ahí.

-Tu padre tiene una linda letra.- Dijo Castiel al mirarlo, Cerrando el libro.

Dean estuvo a punto de preguntar como sabía que era de su padre y no suyo, pero ya intuía la respuesta "Soy un ángel, Dean, eso hacen los ángeles". Intento callar sus pensamientos y dejarlos en orden tenía que hablar con el ángel, es decir, el chico.

-Fui a ver a tu hermano esta mañana.- Hizo una pausa para ver la reacción de joven, pero Castiel solo bajo un poco la mirada.

-¿Te refieres a Gabriel? – Pregunto como si realmente no le interesara.

-Si.- murmuro, no había sido muy agradable en un principio, aun podía sentir el fantasma de las manos sobre su cuello, y paso la mano por la garganta por inercia intentando alejar la sensación.- No estaba muy feliz…- Vio a Castiel hundirse un poco y levantando los hombros, inconscientemente intentando protegerse.- Pero está bien, esta desacuerdo en que te quedes aquí un tiempo.

-¿Lo dices enserio?- Dijo el chico cambiando por completo su expresión, casi irradiando felicidad.

-Amm, si.- Apenas lo menciono, cuando Castiel ya se había lanzado sobre él en un acto de felicidad extrema, Dean se dejo hacer, en parte porque no quería interrumpir la felicidad que parecía no haber sentido en un largo tiempo, pero también porque el mismo se sentía feliz, dentro de sí se sentía como correcto, como si fuera el lugar donde debería de estar. Sin embargo intento quitar eso de su cabeza, no era normal. Pero al intentar distraerse llego a su mente lo que sucedió esa mañana.

Esa mañana después de haber dejado a Castiel en casa, con desayuno servido y lo demás, tomo a sus hermanos y se dirigieron a clases.

Adam no se veía muy contento, sentado en la parte de atrás del coche, mirando por la ventana y…solo. No quería culparlo, intentaba comprender por lo que estaba pasando, pero ni siquiera él podía entender lo que le sucedía a sí mismo, se encontraba demasiado ocupado lidiando con la escuela, sus problemas y el chico que se creía un ángel. Sobre todo por el chico que se creía un ángel.

Dejo a ambos chicos en la escuela antes de seguir su camino, era una suerte que la verdadera casa de Adam estuviera tan cerca y fuera a la misma escuela, sin tener que haberse cruzado nunca. Incluso parecía algo irreal.- Mejor así.- Pensó. Intentando no crearse más problemas con respecto a eso, no los necesitaba ni los quería.

Apenas salieron del auto, acelero y fue directo hacia la casa de Castiel. No tenía ni idea de que le esperaba ahí. No creí que el hermano de Castiel fuera a tomarlo muy bien. Si algún extraño llegara a su casa y le dijera que su hermanito paso la noche con él y que probablemente no fuera a regresar porque aun no se recuperaba, no lo tomaría muy bien, es mas posiblemente le rompería la cara.

Y eso es más o menos lo que le paso a él.

Gabriel no estaba muy feliz de verlo. Dean había bajado del auto y tocado dos veces a la puerta cuando Gabriel abrió, incluso antes de que hablara ya estaba molesto.- ¡Tú!- Había gritado.- ¿Dónde está mi hermano?, y no digas escusas, he visto como lo has estado rondando, ahí donde esta Castiel, ¡apareces tu!

Lo había tomado del cuello y estampado contra la pared, exigiéndole respuestas. "Dormido" había logrado decir. Y la palabra funciono como un interruptor. Inmediatamente lo soltó, y cayó al suelo.-Castiel se quedo dormido, por eso es que no pudo venir.

-Mi hermano no duerme, nunca duerme, no juegues con eso.- Contesto molesto y tal vez un poco dolido. Como si el decirle que Cas había estado durmiendo fuera algo demasiado bueno para ser verdad.

-Ey, cálmate, es la verdad, no sé por qué, pero tu hermano volvió a entrar a mi cuarto y simplemente se quedo dormido.- Dijo, mientras intentaba levantarse. El mayor solo lo miro intentando descifrar si mentía.

Cuando se dio cuenta de que en realidad no lo hacía, cambio por completo, y era como si no pudiera decidir si reír o llorar, estaba emocionado, y a la vez en paz. Un gran peso parecía haber desaparecido. Cuando Dean le comento que quería que Cas se quedara un tiempo más, a que se recuperara acepto, aunque no de inmediato. Le hizo prometer que traería a su hermano lo más pronto posible, algo así como al día siguiente.

-Tu hermano es más fuerte de lo que aparenta…

-¿Por qué lo dices?- Pregunto ladeando ligeramente la cabeza. Confundido.

-No, por nada. Ummm, Cas…podrías…-El chico seguía encima suyo, intento, realmente intento decirle que ya había sido mucho tiempo pero…era demasiado cómodo. Y si él estaba cómodo y Castiel también lo estaba, ¿Por qué romper esa comodidad? Que eran unos minutos más.- Nada, olvidalo.

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Castiel regreso a su casa a la mañana siguiente. – Genial otro día sin escuela.- Pensó Dean. Era cierto que algunas veces se saltaba las clases, pero esa semana ya iban dos veces que faltaba por completo, de un momento a otro llamarían a su padre y las cosas podría ponerse un poco feas. Bonita forma de terminar la escuela, Dean.- Se dijo a si mismo.- Si es que la termino. Era cierto que nunca había sido un buen estudiante, a veces creía que seguía ahí solo por su hermano, más que por su padre. Sam siempre estaba diciendo cosas como que era un genio, que era muy listo…pero no se esforzaba. Intento alejar esos pensamientos, siempre había creído que era él quien debería dar ese tipo de apoyo. Apenas iba acercándose al auto para irse cuando Castiel llego corriendo.

-Ey, que sucede, te ves un poco…- Dean no tuvo tiempo de terminar de hablar, pues el pelinegro se lanzo sobre él a llorar.- woah, ¿qué pasa?

-Meg murió.- digo entre sollozos.- Ella era mi favorita, siempre sabia cuando la necesitaba cerca y cuando no. Era muy inteligente. Cada vez que quería salir de casa ella se encargaba de distraer a Gabriel, no sé como lo hacía pero ella, ella…e-lla.- No podía continuar hablando la garganta se le cerraba, y le dolía, no recordaba cuando había sido la última vez que se había sentido tan triste. Y aun más le dolía saber que no estuvo ahí para ella. Probablemente había estado buscándolo y son encontrarlo había caído rendida. Había estado sola, no podía imaginar nada más horrible que terminar tu vida de esa manera. Logro controlarse un poco, para seguir hablando, mas allá de balbuceos sin sentido.- Ella fue la primera, fue un regalo, ella llego y fue lo mejor que pudo pasarme. ¿Por qué tuvo que irse?

Realmente era malo para consolar a la gente, Dean solo atino a poner su mano en la espalda. Cosas como "todo estará bien", "Ya verás que pasara", "No llores", estaban fuera de argumentación. Decir algo como eso no serviría de nada, y sugerirle que consiguiera otro era insensible. Lo dejo llorar, únicamente le hizo saber que estaba ahí, y que no lo iba a dejar. – Ven tienes que entrar, tu hermano se preocupara.- No le costó mucho llevarlo hasta la casa. Pero dejarlo ahí y salir de nuevo fue un poco más difícil. Parecía que se había pegado a él.

-¿Por qué….todos terminan dejándome?- En realidad parecía una pregunta al aire, apenas audible, pero lo suficiente para ser escuchado.

-No, Cas…yo…- "No voy dejarte" pensó, quería decirlo pero sería una gran mentira, no podía ni siquiera quedarse en ese momento. Tan solo lo atrajo un poco más hacia él, no podía quedarse con él, no tanto como quisiera pero podía quedarse un poco más.

.-.-.

-¿Todo bien?- pregunto John mientras se sentaba en la cama. Acababa de llegar de trabajar, deberían de estar cenando ahora, pero Dean no había bajado en todo el día, simplemente no sentía ánimos.-¿Estás bien, Dean?

Medito un momento, hacía años que su padre no se acercaba y le preguntaba como estaba. Y desde que llego Adam lo veía menos. Pero aun asi, estaba ahí, pareció notar la actitud absorta de su hijo mayor. Un "le importaba" desde el fondo de su cabeza pareció surgir, pero estaba tan preocupado por otras cosas que ni siquiera lo noto. No estaba dentro de su atención ahora mismo. Solo podía preocuparse por Cas, porque no comía, porque no dormía, porque tenía que estar tan roto.- No.- contesto, que podía hacer para ayudarlo.

-Ey, como supiste…- Comenzó a decir, pero era tan difícil, ni siquiera estaba seguro de que era lo que quería preguntar. No entendía porque era tan importante, no podía comprender como Castiel, un chico extraño que se creía un ángel, se había convertido en alguien tan importante como para preguntarle algo a su padre. Sin sentimientos, generalmente su relación con su padre era así libre de sentimientos y casi autómata. Pero ahí estaba esa noche intentando pedirle consejos sobre…sobre… ¿pero qué era eso? ¿Acaso no era amistad? ¿Por qué era tan importante?

-¿Te enamoraste de la mamá de Adam?

El viejo Winchester tardo un momento en responder, y cuando lo hizo no era lo que el joven esperaba.- No. La conocí por trabajo, nos salvamos mutuamente supongo, pero no me enamore realmente de ella, era más como…si quisiera protegerla, y al parecer falle.

-Y… ¿y con mamá?

Aquel era un tema, que nunca, pero nunca se tocaba, como si Mary Winchester nunca hubiera muerto o existido, como si hablar de ella fuera tan doloroso que pareciera que había muerto otra vez y atentara con llevarse a todos a la muerte si era mencionada. Sorprendiéndolo de nuevo esa noche, John no estallo en maldiciones y le contesto.

-Si, y no. Tu madre.- Comenzó con un leve dolor en la voz.- Tu madre fue especial, siempre lo será, tenía también esta necesidad de mantenerla a salvo, pero Mary, bueno ella a veces parecía más fuerte que yo. Como si ella me salvara a mí. No puedo decir que me enamorara de tu madre, porque cuando la vi fue como si supiera de inmediato que era para mí y yo para ella. No me enamore, porque ya estaba enamorado.- Cayo un momento y después se levanto bruscamente.- Bien basta de esto, vamos a cenar así que baja.

Pero no tenia ánimos de comer, no esa noche, había otros asuntos que atender. Miro por la ventana pensando que tal vez dos pisos no era tan alto. Una voz en su cabeza grito que sería estúpido y decidió alejarse de la ventana, lo más conveniente sería salir por la puerta como la gente normal. No contestar a preguntas, así que pasó lo más rápido y silencioso que pudo. Sin siquiera mirar a tras salió de la casa.

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Llego a casa de cas rápidamente, no es como si estuviera muy lejos, no hacía falta un carro ni nada. Una vez frente a la puerta sintió que se arrepintió un poco. El coraje reunido comenzaba a disolverse, y con la adrenalina dispersa comenzaba a pensar demasiado. ¿Qué era lo que esperaba conseguir ahí? Estaba a punto de dar marcha a tras cuando Castiel abrió la puerta.

- Dean.- dijo, sin parecer realmente sorprendido. Dean sonrió, eran ese tipo de cosas las que le hacían preguntarse su podría realmente ser un ángel.

-La primera vez que nos vimos, -comenzó, con un nuevo coraje naciendo dentro de él.- Me dijiste que estabas aquí para salvarme de mi mismo…- No se permitió dudar ni un momento debía de seguir sin importar que, de otra manera jamás podría seguir viviendo consigo mismo.- pero creo que soy yo quien tiene que salvarte a ti y voy a hacerlo, así me cueste toda la vida.- Tomo su cara entre sus manos y se acerco lentamente, hasta que termino con la distancia que los separaba. Mas un roce que un beso, pero aun para el quedo como si su promesa de mantenerlo vivo y a salvo fuera sellada. No había vuelta atrás.


Chaouuuu, que les vaya bonito!

u_u meg me caia bien, es una lástima lo que le paso...Aunque lo que le sucedió me hace pensar que al final de la serie van a terminar todos muertos y alguno en un sanatorio mental.