Hola a todos ustedes. Ante todo espero que sepan disculpar las demoras, y sobre todo las falencias de los anteriores capítulos. Noté que omití, agregué (de más) algunas palabras, letras y tildes. Trataré de hacer más hincapié en estos detalles. Y siguiendo con este fic… he aquí la tan esperada, ansiada y por cierto retrasada reunión… encuentro de los dos personajes más sexys, lindos, esbeltos, genios, perfectos… Ah son tantos los atributos que tienen... como sea, por fin el reencuentro entre Itachi y Sasuke.

¡Se acabo el relleno! Jejeje.

TITULO:

El nuevo miembro de Akatsuki

PAREJA:

Este fic es un Uchihacest. Es un ITA/SASU. También hay Saso/Sasu, Saso/Dei, Zetsu/Kisa o Kisa/Zetsu, Sui/Kisa, Hidan/Sasu, Pein/Sasu.

DISCLAIMER:

Naruto, y en consecuencia los personajes de este magnifico anime, es propiedad de Masashi Kishimoto.

SUMMARY:

Akatsuki decidió que Sasuke Uchiha se unirá a ellos. Pein quiere todo el poder de los Uchiha en su cuartel. Sasori tendría un interés por el hermano de Itachi. Mientras que Itachi quiere que Sasuke sea sólo suyo. Zetsu comienza a albergar sentimientos por el tiburón, pero es incapaz de comprender la razón de esto.

(En el capítulo anterior)

- Dejemos estos problemas de lado- pidió el Líder-. Vamos a por Sasuke-kun, y luego veremos quien se encargará de la cocina.

Todos asintieron. Aunque Tobi seguía murmurando cosas como "comelón" "ladrón" "Poco compañero" "No puede ser que estas cosas sucedan en Akatsuki" a Kakuzu.

El usuario del sharingan cada vez sentía más entusiasmo, la hora en que se reencontrará con Sasuke estaba próxima. Pobre Kakuzu. Ahora todos creen que es un ladrón… Si supiera quién es el verdadero culpable...

Ahora estoy en camino, hermanito. Pronto nos veremos las caras. Falta poco muy poco. Voy hacia ti hermano bebé. Te unirás a Akatsuki, te unirás a mí… verás como el odio que me profesabas se transformara en un cálido sentimiento...

CUARTO CAPÍTULO

En busca de Sasuke Uchiha

Dedicado a Leluto…

- Preparen su armamento. Salimos en tres minutos- informó el shinobi de la aldea de la lluvia.

- Tres minutos- repitió Deidara.

- Si, tres minutos- insistió-. Prepárense puede que nos encontremos con algunas escorias en el camino. En especial tú, Sasori. Sabes a lo que me refiero-sin más que decir Pein se alejo en dirección a su habitación.

Los otros le imitaron. Sasori fue directo a su laboratorio, él entendía perfectamente la advertencia de Pein. Y en menos de un minuto cogió todo lo que necesitaba; frascos de veneno metió en su bolsillo y sobre todo somníferos. Finalmente tomó unos pergaminos con invocaciones, puesto que su marioneta Hiruko había sido destruida por esa chica frente, después de que le extrajeran el bijuu a Gaara. Recordando esto último sonrió de lado, al menos le dio su merecido a esa puta fea. Sabía que era imposible, pero cuanto anhelaba verla en la guarida de Orochimaru para darle una muy buena lección por destruir sus preciadas marionetas, y de paso robarle a Sasuke en su cara.

"A Sasu-chan no le gustan las rameras, él necesita algo más a su altura…"

(NA: aja, algo me dice que alguien tiene el ego muy elevado)

El compañero de Sasori, por su parte, se posesionó de una considerable cantidad de arcilla. Él le mostraría al pelirrojo el verdadero arte, aprovecharía esta misión para dar a conocer una explosión inolvidable.

El religioso no necesitaba prepararse; todo lo que precisaba era su hoz, y sangre del enemigo para hacer su ceremonia de sacrificio, pero de esto último se proveería en cuanto comience los enfrentamientos, eso si los había. Por eso se dispuso a sacarle lustre a su guadaña mientras esperaban a los demás.

Kakuzu tampoco requería hacerse de pergaminos u otras armas, de todos modos, él prefirió irse a su habitación con el propósito de evadir a Tobi. Ese chico le seguía susurrando "Ladrón" "Nadie está seguro"… y todo ese tipo de afrentas.

El ex espadachín no necesitaba nada más que su espada Samehada. El pelinegro no requería de armas, todas sus técnicas eran de nivel psíquico, él utilizaba los ninjutsus y getjutsus. Y Zetsu, bueno el se valía por si mismo.

Por eso todos estuvieron listos, en menos del tiempo acordado, aguardando a Pein, quien se reunió con ellos en cuando trascurrieron los tres minutos que concedió.

- ¿Está todo preparado, Sasori?- preguntó en cuanto se le acercó.

- Si-asintió.

- Parece que todo está saliendo de maravillas. Zetsu logró con éxito su misión. Espero lo mismo de ti, Sasori- remarcó, clavando sus ojos en el aludido.

- No lo decepcionaré.

Por supuesto que no lo defraudaría, el pelirrojo pondría el cuerpo y alma, haría todo lo que este en sus manos para capturar a Sasuke.

"Esto es más que una misión para mi, y te aseguró que nada me impedirá traer a ese hermoso ángel"

El hermano del joven al que capturarían vio con malos ojos la conversación entre los dos pelirrojos. Le molestaba que el Líder, se enfoque en el shinobi de la Suna. No permitía que ese sujeto aprisione a su lindo hermanito. Haría que todos sus compañeros entiendan que Sasuke era suyo. Él tenía derecho a "secuestrarlo".

- Supongo que tenemos un plan, Líder- sugirió el usuario del sharingan.

- Si, estás en lo correcto. Necesitaré de las habilidades en conjunto de Sasori y tú, Itachi- pasó de mirar de uno a otro. El ojirrojos mostró una mueca. Él no quería trabajar en equipo con el titiritero, a éste tampoco le agrado la idea-. Conoces las habilidades de tu hermano, y tu sharingan esta más desarrollado que el de él. Sería fácil hacerlo entrar en esa dimensión- argumentó percibiendo el poco interés de cooperar de ambos.- Lo ayudarás para que Sasuke entre en alguna técnica ilusoria. Y si esto no funciona, te las ingeniaras para arrojarle un somnífero, Sasori. En caso de fallar, todos intervendremos y reduciremos las fuerzas de tu hermanito, Itachi- hecho una ojeada a los otros- Nos dividiremos.

El Líder los miró uno por uno, y agregó:

- El primer grupo seremos Zetsu, Kisame y yo. El segundo grupo estará conformado por Tobi y Kakuzu, Hidan y Deidara serán el tercer grupo, y finalmente, Itachi y Sasori del otro- hizo una pausa- Nosotros inspeccionaremos el cuerpo de los muertos, quiero recuperar los anillos de Orochimaru y Konan, ya que es parte de la organización. No permitiré que estos objetos estén al alcance de cualquier idiota- dijo con veneno-. Deidara, examinarás los datos que tiene esa serpiente sobre las otras aldeas ninjas. Y nos ayudarás a deshacernos de las evidencias- el rubio entendió a la perfección, él tenía que detonar la guarida de Orochimaru en cuanto todos completen la misión- Kakuzu buscarás las cosas de valor.

- Excelente idea, Kakuzu huele el dinero y las cosas de valor a leguas. Esta misión será pan comido para él- se burló el fanático.

Varios rieron. Incluso Itachi movió levemente los labios.

- Itachi y Sasori ustedes se harán cargo de Sasuke, lo buscarán por toda la guarida, tengo la leve sospecha de que el niño se movió del lugar en que lo encontró Zetsu. Después de todo es demasiado orgullo como para detenerse a descansar. Por eso quiero que rastreen su chakra, y si no se movió de ese punto mi grupo se hará cargo. Como dijo Zetsu, él esta en un estado delicado. No sean tan bruscos- miro al pelirrojo y al pelinegro.

- Así será.

El moreno no dijo ni una sola palabra. Pero su silencio era claramente una aceptación tácita.

"Por supuesto que no seré brusco con mi hermanito. No quiero dañar ese cuerpito. Al menos no de esa forma… porque de otras maneras si le dañare…"

- Sólo quiero que, en caso de que lo hallen despierto, lo dejen temporalmente inconsciente, con el somnífero, algún genjutsu o el Tsukuyomi. Bien, en marcha- ordenó.

Mientras uno por uno salían del cuartel, Tobi se quejaba de su suerte diciendo:

- ¿Por qué me toca con este ladrón? ¿Y si me roba mi armamento?...

- No te preocupes, Tobi. Me aseguraré de que este pecador no te robé nada- dijo Hidan.

- Pero estamos en diferentes grupos- alegó el chico.

- En ese caso le rezaré a Jashin-sama para que te proteja de las manos rápidas de Kakuzu- tomó su collar y lo besó.

El zombi trató de alejarse esos dos, ¿Cómo les haría entender que él no era un vulgar ladrón?

El mayor de los Uchiha en ningún momento dejó de observar de reojo a su compañero en esa misión. A decir verdad hubiera preferido que lo emparejaran con Kisame, Zetsu o Kakuzu, en lugar del titiritero.

"Tengo la sensación de que ese pelirrojo quiere algo con mi hermanito. Cuando el imbécil de Hidan le interrogó, esta muñequita casi le gritó que no le interesaban los chicos con cabellos azulados y ojos… no terminó de decirlo… pero cuando el inmortal agregó "ojos negros" no se molestó en negarlo. Y si es así, esta descripción encaja con… Por su bien, mis conjeturas tienen que este equivocadas porque si no…

Este pelirrojo sigue entrometiéndose en mis asuntos. Sasori será una molestia, sus habilidades son innecesarias para capturar a mi dulce niño. Esta misión la haré personalmente. Encontraré la forma de librarme de este inservible.

Más vale que lo vayan sabiendo… ¡Sasu-chan es mío, es mi lindo hermanito, sólo mío! Nadie me lo va quitar, él me pertenece. Yo lo vi primero. Soy su hermano, por lo tanto tengo derecho sobre él. Tengo derecho a secuestrarlo. Ese cuerpecito me pertenece. Siempre ha sido mío. Y será mío hasta la eternidad. Voy a proclamarlo como pertenencia de Itachi Uchiha…"

Mientras tanto…

(Afueras de la guarida de Orochimaru)

Karin estaba irritada. Enojada. Histérica. Sentía unas ganas de golpear a alguien. Hace unos momentos salió de las profundidades de esos túneles en busca del otro integrante de Hebi. Y en cuanto subió a la superficie, golpeo la primera piedra que vio. Ella estaba furiosa ¿Por qué ese Juugo llegó para arruinar su momento con Sasuke?

- ¡Como los odio a los dos, me arruinan mis planes!…- gritó a los cuatro vientos.

- ¿Así que odias a todos los que te impiden violar a Sasuke Uchiha? ¿Eh, Karin?- un joven de afilados dientes salió por detrás de ella.

- ¡Oh, cállate! Juugo me envió por ti- dijo sin ocultar su enemistad por el otro.

- Veo- miró con detenimiento a la mujer- ¿Arruine tu diversión, zorra barata?

- ¿A qué te refieres?- preguntó con acidez.

- Al hecho de que yo mismo le dije a Juugo que vaya por Sasuke. No era necesario que me ayudará con esos insectos del edificio norte, además por ver tu cara de frustración haría cualquier cosa- dijo divertido.

- ¡Ah! hijo de puta…- alzó un puño para golpearle.

Suigetsu siendo más rápido y listo que esa mujer, hizo un clon, para que éste recibiera el golpe de la zorra.

- Cuida tus palabras. Además yo no soy tu hijo- amplio su sonrisa.

- ¿Me estas llamando puta?- ladró.

- Me sorprendes, no eras tan tonta, Karin- se burló.

- Grrr… estoy cansada de tus insultos ¿Por qué no mejor te vas por tu cuenta? ¿Por qué tienes que estar con nosotros?- le recriminó con toda la ira.

- ¿Y desaprovechar la oportunidad de ver tu cara de mujer desesperada por sexo cuando intentas violar a Sasuke? ¡Oh! Eso no me lo pierdo- volvió a reír-. Tengo una deuda con Sasuke. Él me saco de esa incubadora, porque si fuera por una zorra que conozco no creo que hubiera salido fácilmente de ese lugar. Además supongo que hasta tú sabes que Itachi siempre esta con Kisame, y yo quiero su espada. Es más fácil ayudar a Sasuke, porque su camino me va a llevar al de la espada Samehada

- ¿Por una espada? ¡Qué patético!- dijo haciéndose la superior.

- Me parece que la patética es otra.

- Oh si, yo no soy la que esta obsesionada con una espadita de mierda.

- Al menos no me cae un kilómetro de saliva cuando veo a cierto Uchiha.

- Yo no babeo.

- ¿Entonces cómo le llamas a eso que te cae de la boca cuando ves a nuestro Líder?

La pelirroja se quedo callada, sabía que su compañero tenía toda la razón. Esto complació al shinobi, era evidente que le había ganado en ese pequeño duelo verbal.

- ¿Qué paso con los otros?- dijo en un intento de cambiar de tema.

- Digamos que los que presentaban un escollo para nuestros planes fueron eliminados- respondió con media sonrisa.

Karin observó esa espada que cogía con una mano. Si, él había enviado al otro mundo a aquellos que consideraba desechables. La espada de Zabuza hablaba por si misma con ese líquido escarlata cubriendo parte de ella.

Con Sasuke y Juugo

Sus pasos eran un tanto acelerados. Él sabía que esa persona que llevaba en sus brazos estaba bajo su cuidado. Él tenía que hacerse cargo de su protegido. Para Juugo el sobreviviente del clan Uchiha era lo único que le quedaba de Kimimaro. El joven que utilizaba sus huesos como arma, significaba mucho para el rubio. Y el hecho de que la última acción del shinobi con cabellos blancos, haya sido proteger a Sasuke, le incitaba a hacerlo lo mismo.

- Todo estará bien. Atenderé tus heridas. Luego, cuando despiertes nos iremos de este lugar- le dijo al peliazul, aunque sabía que sus palabras no serían escuchadas.

El rubio siguió caminado por los desolados pasillos, hasta que dio con una puerta.

- Es aquí.

Con el pie derecho le dio un puntapié a la puerta. Esta se abrió produciendo un sordo chirrido. Sin perder tiempo Juugo entró a esa habitación. Al igual que los otros cuartos, este sólo era iluminado por candelabros.

El hombre alto caminó hasta el medio de la sala, en donde había una camilla, en la cual recostó al peliazul. A continuación se deslizó hasta uno de esos viejos armarios que estaban en ese cuarto que olía a moho. Buscó unas vendas y otros utensilios que le servirían en su labor…

Al final los acontecimientos se dieron de una forma que no habían previsto. Juugo sabía cuales eran las órdenes de Sasuke. Ellos debían acabar con todos los refuerzos de Orochimaru, mientras que el vengador se enfrentaba a su maestro. Pero tenía que aparecer esa mujer con esa extraña flor en su cabeza para modificar todos sus planes…

Todo lo planearon hace meses. Suigetsu no dudó en unirse alas filas de Sasuke, ya que éste lo liberó del aparato en que en se encontraba, le prometió la espada de Zabuza (la cual entregó), y luego estaba el hecho de que el espadachín quería la espada de samehada de Kisame. Otro punto a favor. Porque el propietario de dicha espada era el compañero de Itachi Uchiha, a quien Sasuke planeaba matar. Con eso le basta, Suigetsu se mostró satisfecho con todas estas ventajas.

Con Karin no hubo mucho embrollo, ella se unió al grupo con muchos ánimos, claro si su único objetivo era desflorar al Uchiha.

Y finalmente Juugo se enlisto con el shinobi de Konoha al enterarse de que él era la persona a la que Kimimaro protegió antes de morir. El rubio quería comprobar que tan fuerte era su Líder, y sumándole el hecho de que podía mantener a raya "sus problemas", bueno no tenía mucho que pensar.

Lo cierto es que el Uchiha les había informado que permanecieran en sus respectivos lugares para no levantar sospechas de la próxima sedición… de esta forma Suigetsu no protestó por fingir estar en esa incubadora. Juugo siguió en la prisión. Y Karin seguía actuando como la "zorra" personal de la serpiente inmunda. Todos ellos esperaban la señal que daría el Uchiha, para comenzar con la revuelta… y justo esa tarde la señal llegó… Vieron en el cielo los dragones de fuego. Si, eso era.

Juugo y Suigetsu se encontraron, y actuaron según lo acordado:

"Sólo, y sólo en caso de ser necesario, acaben con todos los subordinados de ese viejo pedófilo" había ordenado tiempo atrás el peliazul.

Y así lo hicieron. Aunque podría acotarse que el joven espadachín se tomó muy en serio las órdenes de su superior. Puesto que acabo con todo ser vivo que se le cruzó en el camino.

Karin debía estar en el mismo lugar que se encontraba Sasuke. Ella debía esperar a los otros para guiarles hasta su Líder, en caso de que el Uchiha necesitará de su ayuda… si no hubiera intervenido esa kunoichi todo habría salido según los planes del líder de Hebi…

Mientras tanto…

(En los alrededores de la guarida de Orochimaru)

A unos cuantos metros de la guarida del sannin, entre las penumbras y bajo la copa de algunos árboles estaban las siluetas de nueve sujetos. Todos llevaban puesto una capa de color negro estampada con nubes rojas. Tenían las uñas de los pies y manos pintadas. Estos seres tenían un aspecto singular. Con sus armas que iban desde peculiares guadañas, pergaminos, venenos y bombas… entre otros instrumentos.

Los nueve se reunieron en un círculo, uno de ellos con varios piercings les contempló a cada uno.

- Desde aquí nos dividiremos- decidió el Líder-. Ya sabes que hacer, Sasori. Espero que ninguno de ustedes se distraiga. Quiero que actúen de forma sensata- siseó-. Como les dije antes puede que nos encontremos con unas ratas o cucarachas. Por eso les pido que no se lo tomen como un juego. Lo digo especialmente por ustedes- miró a un rubio, a un chico con una máscara naranjada y al hombre de cabellos grises.

- No es necesario que nos diga como comportarnos, maldita sea- agredió el de cabellos cenizas.

- Sólo les estoy advirtiendo, Hidan- habló de nuevo el pelirrojo- Bien. Cada uno con su pareja.

Tobi de mala gana se acercó al tesorero, quien lanzó una exhalación de desdicha. El zombi se dio cuenta de que tenía la completa atención de su pareja, sin duda le estaba observando como diciendo "atreve a robar de nuevo, y verás como te acuso". Ambos desaparecieron como una ráfaga de viento. Sabían cual era su tarea, por eso no perdieron el tiempo.

El resto de las parejas se reunieron para planear la estrategia a seguir. Los más animados eran el peliplateado y rubio, sin impórtales si les escuchaban iniciaron una platica, y al poco tiempo empezaron a reír a carcajadas…

- Ustedes dos, traten de no llamar la atención- casi rogó Pein. Al oírlo, los dos pusieron mala cara y se perdieron en la oscuridad de la noche.

Tal vez no fue la mejor idea reunir a los dos shinobis más escandalosos de Akatsuki en una misión de suma relevancia.

(NA. Concuerdo con Pein ¿Quién en su sano juicio emparejaría a Hidan con Deidara para realizar una misión super importante?)

Quizás no fue la decisión más acertada del shinobi de la lluvia, pero él sabía que de esta forma Itachi y Sasori, sus subordinados más inteligentes tendría la misión entre las palmas de su mano. Además ¿Qué mejor compañero para el rubio que Hidan? Es decir, que si activaba por accidente una bomba, el creyente no moriría. Y además parecían llevarse bastante bien… aunque esto último lo demostraban a leguas, con sus constantes gritos.

Zetsu y Kisame desaparecieron antes que Pein, ya que él les sugirió que se vayan adelantando porque él tenía que cruzar un par de palabras con los genios.

- Sasori, tu desempeño hasta el momento fue excelente. No tengo ninguna queja de tus actuaciones. Espero que esta no sea la excepción, y me traigas al niño en caso de que se lo encuentren en su camino- le dijo con un tono neutro-. Del mismo modo, espero que no hagas nada insensato. Llegado el caso los asuntos entre Sasuke-kun y tú se arreglaran en nuestra casa- se dirigió al moreno- ¿Entendieron?

Ambos asintieron.

- ¡Vayan!- ordenó para luego verles desaparecer.

El líder también se alejó de ese lugar, el iba al encuentro de sus compañeros de equipo.

A unos metros de la guarida de Orochimaru…

Zetsu y Kisame

(En adelante todo será así, es decir pasaré de un grupo a otro)

Zetsu se adelanto al tiburón e inspeccionó los alrededores de la guarida de Orochimaru. Él estaba buscando una entrada. Al dar con la misma fue al encuentro con el espadachín.

- Hallé una entrada. Vamos- su voz era tenebroso. Su parte maligna tomó el control de la situación.

- Si. Pero ¿podemos hablar antes?- pidió agarrándole de la muñeca.

- ¿Es algo importante?- cuestionó.

- Eh, no tanto- admitió- Sólo quería explicar lo que paso en el comedor cuando saliste de una de las paredes. Verás yo…

- Kisame no me interesa lo que estabas haciendo con Kakuzu- trató de sonar indiferente pero detrás de su palabras se escondía un sentimiento que el caníbal desconocía. Era como si algo le molestará pero no sabía porqué.

- Pero…

- No, escuchaste a Pein-sama. Tenemos que actuar de forma prudente. No quiero estropear la misión- dijo con dureza- el Líder se nos unirá en unos minutos. No podemos retrasarnos. Vamos.

Kisame prefirió callarse las "explicaciones", no quería irritar a Zetsu.

Entraron por el pasillo que marcó el hombre de las dos personalidades. Ambos se adentraron en las profundidades. Ellos tenían que buscar y examinar los cuerpos de Orochimaru y Konan. Debían recuperar los anillos con los kanjis.

Con Tobi y Kakuzu

Ambos habían logrado ingresar a la "casita" del pedófilo sin ningún inconveniente. Estaban caminando por los pasillos, en busca de las pertenencias del dueño de casa.

- ¿Ya oliste algo?- preguntó el chico de la máscara.

- ¿Oler qué?- El zombi se sorprendió

- Tú sabes…- En ningún momento le quitó el ojo de encima- EL DINERO, SI OLISTE ALGUNA COSA DE VALOR- gritó ya que su compañero no daba señales de entender.

- No todav…- Apretó sus puños-. Yo no huelo el dinero.

- Hidan me dijo que olías el dinero…

- Todo lo que ese desequilibrado te diga es palabra santa ¿o qué?- casi gritó.

- Todo lo que tenga que ver contigo, si. Si, es verdad.

- Tobi- suspiró- se que no puedo hacerte entrar en razón, pero por hoy, basta de acusarme. Tenemos una misión que cumplir. El Líder espera que nuestras actuaciones sean óptimas. Así que hagamos de esto una jornada seria- pidió de la manera más calmada que pudo.

- Tienes razón, pero te comiste mi manzanita. ¡Mi pancita me esta pidiendo a gritos algo para comer!

El zombi movió la cabeza de un lado a otro, prefiero no intentar convencer a Tobi definitivamente era un caso perdido.

Con Hidan y Deidara

Ellos ya estaban dentro de uno de los laboratorios de Orochimaru. Hidan se sentó en una mesa que había allí, y el rubio estaba revisando los papeles que había en los diferentes armarios de esa sala. Había datos de distintos ninjas, pero sobre todo información de Konoha y la aldea del Sonido.

- ¿Hallaste algo interesante?- preguntó desde el lugar en que estaba sentado.

- No- se dio la vuelta para verle la cara-. Pero creo que seria mucho más rápido si ayudarás.

- Si, como quieras pero antes tendremos que ocuparnos de unas sabandijas…

- ¿A que te refieres?

- Siento la presencia de unas cucarachas- deslizó sus dedos por la hoz- creo que tendremos una pequeña diversión…

Se escucharon unos pasos, que cada vez se hacían más claros. No había dudas dos personas se acercaban así ellos.

- Puedes dejar la espada Chokuto de Sasuke, pareces mujer desesperada por sus pertenencias- habló una voz masculina.

Los dos Akatsukis, al escuchar ese nombre, sonrieron. Aparentemente esos sujetos eran conocidos del pequeño cuervo.

- Yo no te pedí que me acompañarás…- recriminó una voz chillona- Vas a ver que Sasuke me agradecerá por traerle su espada.

- No lo creo, él mismo pudo ir a buscarla después de levantarse. Y no era necesario que le saques el anillo a esa mujer.

(NA: ¡Karin se quedo con el anillo de Konan!)

- Claro que era necesario. Podemos usar un disfraz y con este anillo que es de uno de ellos no nos reconocerán. De esta forma entraremos en Akatasuki sin ser vistos. El anillo es autentico, no sospecharan. Ellos no saben que esa mujer esta muerta.

Las dos personas que conversaban entraron a la sala en que se hallaban los dos Akatsukis más revoltosos. Hidan y Deidara fijaron la vista en la puerta, escucharon el sonido que produjo al abrirse lentamente.

- ¿Y tú crees que somos idiotas como para no darnos cuenta?- intervino el rubio apenas vio a la mujer de la voz chillona.

- Puede ser, no hay forma de que desconfíen- contestó pero luego se dio cuenta que esa voz no era de Suigetsu- ¿Quienes son ustedes?

Levantó la vista. Pudo distinguir dos siluetas de dos hombres. Karin advirtió que ellos llevaban una especie de capa con nubes rojas…

- Ah somos esos que no caeremos en tus tontos trucos, mujer- Hidan se acercó con pasos lentos a ella- ¿O debería decir zorra?

- Tiene razón, este hombre no es tonto. Mira que ya te vio y de inmediato se dio cuenta de lo que eres- se burló el espadachín.

-¡Cállate! De que lado estás. Además…- retrocedió unos pasos. ¿Cómo no pude distinguir su chakra? Estos no pueden pasar desapercibidos por mis habilidades.

- Por esta vez, no peleare contigo, zorra. Primero me ocuparé de ellos- tomó la espada que colgaba de su espalda- Karin ¿No pudiste percibir su chakra? Si no logras eso ¿Cómo piensas ser de utilidad a Sasuke?- se burló- Yo me di cuenta de su presencia, por un momento llegue a pensar que era Kisame. Pero no me equivoque del todo, ustedes pertenecen a Akatsuki- con ambas manos retuvo su espada.

- ¡Oh! Esto se pondrá interesante- el peliplateado sujetó con firmeza su guadaña-. Al final esta misión no estará tan aburrida como pensé. Aunque no se si a Jashin-sama le agrade la idea de sacrificar zorras.

- Grrrr… ¡Basta!, Suigetsu acaba con ellos- mandó.

- Oye tu no me das órdenes. Después me ocuparé de ti, zorra- le gritó.

- No se llevan bien ¿Eh?- dijo Deidara, luego le habló a su amigo-. Terminemos con esto rápido. Escuchaste a Pein, nos dijo que si nos encontramos con ratas acabemos con ellos. No obstante…

- Podríamos tomarlos como prisioneros. Ellos conocen a Sasuke, podrían ser de utilidad en caso de que ese niño no quiera unírsenos- agregó el fanático.

- ¿De que están hablando?- a la kunoichi le llamó la atención que esos hombres nombraran a su líder.

- Uff creo que tienes razón, Hidan- dijo el artista, ignorando a la mujer.

- Entonces yo me encargo del hombre y tú de la zorra- el de los ojos violetas se centró en Suigetsu.

- ¡Que no soy una zorra!- gritó.

- Ja parece que tiene agallas…, pero de nada le servirá- musitó el artista. Y sin más corrió al encuentro de la ninja del sonido.

Hubo un estruendo…

Con Itachi y Sasori

Ninguno de los dos se digno a hablar. Eran demasiado orgullosos como mostrarle al otro que podían llevarse como ¿amigos?... No, eso era inadmisible. Nunca sucedería. Si bien tenían características similares, ellos no podían soportarse. Porque ambos sentían algo por Sasuke. Y aunque ambos desconocían este pequeño dato… sabían que un "algo" les impedía tratarse con más confianza, o al menos de una manera menos ruda.

Los genios hace un buen rato que ingresaron a la guarida del sannin. Recorrieron los lúgubres pasillos sin miramientos. Después de todo se les encargó algo mucho más relevante como para que se detengan en la arquitectura de esa cueva.

Itachi marcaba el camino, él le llevaba unos pies de distancia al pelirrojo. Éste clavo su vista en la espalda del moreno. Como le ofuscaba verle actuar como si fuera estuviera al mando de esa misión.

- Tienes idea a dónde nos dirigimos.- Él desconfiaba de los instintos de su pareja de turno.

Esa frase sonó como un reproche, por lo que el de orbes castaños se sorprendió de que su compañero no le dijese nada. Aunque el usuario del sharingan permanecía el mayor tiempo en silencio.

- Si no la tuviera, dudó de que tú supieras el camino hacia mi otouto- no se dio la vuelta.

El escorpión creyó distinguir un tinte posesivo en las palabras de Itachi.

¿Dijo mi otouto?

- No tengo tu tiempo, Sasori- escupió sin detenerse.

Ante esto el aludido sólo se mordió la lengua. Esas eran sus palabras. A él era quien no le gustaba esperar.

- Entremos aquí- dijo sin detenerse.

Sin rechistar el pelirrojo entro a la sala que le marcaba su compañero. Ese lugar era un laboratorio del sannin. Había muy poca luz. Caminó unos pasos al centro del mismo. Enseguida sintió un olor nauseabundo. Tanto que sentía un dolor de cabeza ¿cómo podía existir un hedor de ese tipo?... algo andaba mal. Tomó un candelabro que había en la mesa y se dispuso a reconocer esa zona. Entonces pudo vislumbrar varios cuerpos de personas en estado de putrefacción, otros cuantos embalsamados, órganos en incubadoras.

- Interesante…- musitó sin perder tiempo para examinar esos cadáveres.

El pelinegro salió sigilosamente de esa sala, dejando a Sasori para que "investigará" los cuerpos a sus anchas.

"Sabía que te gustaría, Sasori. Siempre has tenido una fascinación por los cuerpos de las personas, ¿Quieres hacerlas marionetas? ¡Adelante!… Soy muy considerado con mis compañeros ¿No lo crees? No tienes de que preocuparte como soy un excelente "colega", me haré cargo de mi precioso hermanito. Tú puedes divertir con esos cuerpos inanimados, son todo tuyos…

Ahora voy por MI Sasu-chan"

Volviendo con…

Zetsu, Kisame

Los seres más estrafalarios de Akatsuki pudieron dar con el cuarto en que estaba los cuerpos de Orochimaru y Konan. Zetsu recorrió cada uno de los objetos que había en esas cuatro paredes, todo esta en su lugar, nada fue movido desde que hizo el reconocimiento, con excepción de…

- Pensé que no se movería por un buen tiempo…- Zetsu posó su vista en el rincón en que momentos atrás se encontraba el cuerpo del peliazul- es casi imposible que haya logrado pararse por propia voluntad. Da igual, Sasori e Itachi se encargarán de él…

- Quizás no se movió solo- dijo una voz detrás de ellos. Por eso les ordene a Sasori e Itachi que se encarguen de Sasuke.

El tiburón y la planta voltearon en dirección a aquel sujeto que se inmiscuyó el pequeño monologo del caníbal. Pein les observaba sereno.

- ¿Por qué piensa eso, Líder?- el hombre pez levantó una ceja.

El pellirrojo se deslizó sin hacer ruido. Avistó cada rincón de esa sala, los muebles destruidos, la alfombra manchada de sangre, los cuerpos, las vestimentas de éstos, el anillo de Akatsuki que lleva el sannin, la misma joya que tenía…

- Es…- no terminó de hablar cuando se le formaron una arrugas en la cara- ¿DÓNDE ESTA EL ANILLO DE KONAN? ¿USTEDES LO TOMARON?- gritó con arrebato, mientras que sus ojos ganaban un color diferente.

Los acusados se fijaron en la mano derecha, más precisamente en el dedo del corazón de la mujer. Si, le falta su anillo. ¿Quién se lo había usurpado?

- Acabamos de llegar- se apresuró a contestar el espadachín.

- Lo sabía, hay ratas en este agujero. Son las presencias que sentí hace unos minutos, pensé que eran animales, pero son shinobis- volvió a recuperar su voz, el rinnegan se intensificó -. Esas cucarachas se llevaron el anillo de nuestra organización y además secuestraron a nuestro nuevo integrante. Tenemos que encontrarlos.

- Perfecto, nos entretendremos con esos insectos- el hombre de los dientes afilados se dispuso a salir en busca de sus presas.

- Zetsu, si quieres puedes deshacerte de las evidencias-el Líder le ofreció los cuerpos, sabía de la "clase de alimentos" que ingería su subordinado.

- Gracias por la oferta, Líder. Pero tengo mis principios. Jamás me comería a uno de los míos y más si fuera un digno ninja, como Konan- alabó sin quitarle los ojos a su compañera-. Y respecto de Orochimaru, no negaré que tengo apetito, nos saltamos una cena, pero no estoy muriendo de hambre como para hacerlo- admitió para luego dar unos pasos hacia la puerta

El líder se dirigió a la cama en que descansaba el cuerpo sin vida de Orochimaru, con brusquedad tomó el dedo meñique izquierdo en que estaba el anillo. "Esto nos pertenece, no es un objeto que deba ser usado por horribles serpientes" . Le despojo con una fuerza descomunal de la joya que bien podría haberle arrancado el dedo en el proceso.

- En ese caso… sería conveniente darle una sepultura digna- se aproximó al cuerpo inerte- ella fue mi amiga de la infancia, me encargaré de esto- levantó a la kunoichi-. Adelántese. Reúnanse con los otros. Quiero que localicen a esas ratas, y sobre todo quiero que encuentren el anillo de Konan y a nuestro nuevo camarada.

Zetsu y Kisame asintieron, y en un santiamén salieron. Debían reagruparse con los otros.

En la habitación en que están

Sasuke y Juugo

Juugo terminó de hacer su trabajo. Él curo algunas de las heridas del Uchiha. Sin que se diera cuenta alguien se deslizó por detrás de él. Un shinobi que era bastante ducho como para que se percatará de su presencia. El intruso caminó con elegancia hasta los otros dos.

- Listo. Con esto será suficiente. Pronto despertará- se dijo para si mismo Juugo. Acomodo la cabeza del niño.

- Gracias por las molestias- habló una voz detrás del rubio.

- De nada…Sas…- se sobresaltó.

El rubio miró fijo al chico que estaba cuidando, Sasuke no estaba despierto. Entonces…

- Veo que cuidaste de mi otouto…- esa voz fría volvió a hablar- ¿Cómo se encuentra?- preguntó sin preámbulos, y ante la falta de respuestas agregó-. Comprendo que no quieres hablar, de cualquier forma no necesito de tú miserable presencia.

El hombre de cabellos rubios entendió a la perfección esas palabras, con una rapidez salió de su asombro. No tenía tiempo para eso. Su líder estaba en peligro. Debía protegerlo a como de lugar. El sello maldito comenzó a consumir su cuerpo… y corrió hacia ese hombre de cabellos negros.

- ¡Ah! No tengo tiempo para esto- sin más hizo entrar en una ilusión a su rival- Eso es, quédate así- dijo al ver que el hombre se paro en seco.

Juugo inmediatamente lanzó un gruñido de dolor, y luego cayó haciendo un estruendo.

- Bastante rápido, pensé que tardaría un poco más - sin perder tiempo se adelantó hacia la camilla en la que descansaba su hermanito.

El mayor de los Uchiha analizó cada parte de su cuerpo. Empezó por la punta de sus calzados fue subiendo la vista con lentitud. Sus delgadas caderas, una estrecha cintura, eso lo hacía más delicado que cualquier otro muchacho e incluso mujer… tenía esa contextura femenina, no eso era una ofensa para él, era mucho mejor que una mujer. En una palabra era un ángel. Puro y casto… ¡Cuánto deseaba tomar esa inocencia!

Los ojos de Itachi continuaron su recorrido. Pudo distinguir parte de esa pálida piel, la camisa que llevaba puesta le dificultaba saciar su curiosidad por ese cuerpo. Las ropas de su hermanito estaban bañadas en sangre y suciedad. Pero este aspecto no le quitaba la belleza que lo envolvía. No, su piel contrastaba con la tenue iluminación de la sala. Estaba seguro de que esa piel se vería más apetecible ante una clara luz. Sin pensarlo los dedos de Itachi se deslizaron por la cara y cuello del menor… que suave era al tacto, eso era como palpar seda… no, era incluso más delicado, tan apetecible. Ya hasta sentía ganas de posar sus labios en esa piel y dejar suaves mordidas para marcarlo como suyo. Pero habría tiempo de sobra para esto. Con la mano que tenía libre acarició esos azulados cabellos… tan tiernos, sentía que se le escapan de las manos al ser tan finos. Agacho la cabeza y olfateó el rico olor que emanaba sus cabellos. Ah todo sabía dulce, era como deleitarse con alguna exquisita comida. Sasuke era una sabrosa comida, que estaba dispuesto a repetir hasta ahogarse, hasta pecar de gula.

- Hermanito te has puesto tan bello sólo para mí-. No era una pregunta, sino una afirmación- Se que me amas por eso estas así de hermoso. Porque quieres complacerme te pusiste más pulcro. Te voy hacer el amor Sasu-chan… pero no ahora… por esta vez me conformaré… con una beso…

Se sentado a un lado de la camilla, descendió sus labios a la altura de los de su hermano. Aquellos labios rosados se veían apetitosos, dulces. Iba a probarlos en ese preciso instante. Sería el primero en robarle un roce… en degustarse con ese sabor…

"Por… esta vez me conformaré con…un…" esa voz resonó en la cabeza de Sasuke. Comenzó a moverse lentamente. Sus cejas se agitaron con pesadez… estaba por despertar. El Uchiha mayor se percato de ello, y sin pensarlo desistió de sus acciones, con prisa se corrió un poco para darle espacio.

El menor apretó las cejas con fuerza, como si estuviera haciendo un esfuerzo por despertar de una pesadilla. Entreabrió esos profundos ojos azabaches. Él estaba demasiado débil como para notar aquel chakra familiar. Le dolía la cabeza, e instintivamente se llevó las manos a esa zona. Se frotó los cabellos. Mientras que su acompañante no perdía detalle de ninguna de sus acciones.

- ¿Qué…fue lo que paso?- lanzó la pregunta sin esperar a que nadie le contestara.

- Tuviste una pelea con Orochimaru y Konan. Aún sufres los estragos de la batalla. No deberías moverte- informó el mayor, él se levantó de la camilla.

Sasuke abrió los ojos más de lo habitual, cualquiera que le conociera hubiera jurado que éstos se le escaparían de su cuerpo. ¿Era una ilusión? ¿Una pesadilla? Esa forma de locución, la manera en que pronuncio las palabras, se le hacían familiares… ¿Esa voz era de…?... No quería verlo… No ahora, en ese estado. En esa situación de indefensa.

- Sasu-chan parece que viste un fantasma- comentó al ver la expresión del rostro del menor- ¿Tienes miedo de mirarme?- preguntó divertido.

Parpadeó varias veces, pero aún estaba agotado como para hacer un esfuerzo. No obstante el odio que sentía por ese hombre que le habla sin culpa alguna, le hizo despertar por completo. Aquello no era un sueño. Era la realidad él estaba sentado en una camilla, y delante tenía al causante de la tragedia que sucediera tantos años atrás. La persona que cabo con su vida. El shinobi que destruyó su vida. El hermano que traicionó su confianza…

Clavó los ojos en aquella persona que tantos años atrás llamaba "Aniki". Observó que éste tenía una capa negra con nubes rojas, la misma que llevaba puesta el día que se dio "un paseo por Konoha" en busca Naruto. Las uñas pintadas de un color violeta. Sin duda le llevaba varios pies de altura. Y aunque ese manto le dificultará la vista, era seguro que su cuerpo fue perfectamente trabajado. Sus cabellos negros azabaches y largos, atados en una coleta. Su rostro sereno, como quien no debe nada. Las marcas que adornaban cada lado de sus pómulos. Y esos ojos que extrañamente no eran rojos… no tenían activado el sharingan… Sin duda alguna Uchiha Itachi era un hombre dotado de hermosura, apreciable a los ojos de cualquier persona. Pero Sasuke esta lejos de reparar en estos detalles, al menos no esa situación. Era la primera vez que se veían después del pequeño incidente cuando Itachi utilizó el Tsukuyomi contra su propio hermano mientras estaba en una misión con Kisame, en Konoha.

- ¡Oh¡ ¿No me vas a saludar?- preguntó con descaro- Un abrazo no estaría mal…- continuó con su discurso-… para adornar esta reunión familiar.

Pero Sasuke no quería oírle le molestaba tenerlo delante de él, que le dirigiera la palabra como si nada hubiera pasado en esos años. Que le platicara impunemente…

Los recuerdos afloraron en su mente. Los momentos que compartió con su hermano, las prácticas, las excusas que ponía, las muchas veces que le golpeaba la frente para excusarse, las sonrisas que sólo le brindaba a él, las noches en que dormía con su hermano, los baños que compartieron juntos, su amistad, el amor fraternal… todos esos gratos recuerdos fueron rotos con las últimas memorias que tenía de ese hombre que intentaba hablarle. La infancia que paso con ese joven, la forma en que masacro a su única familia… la manera en que lo marcó, para que nunca más volviera siquiera a pensar en confiar en las personas. Esos recuerdos que están marcados con sangre en su cabeza. Los cuerpos de sus padres que le acosaban en sus sueños. Todos sus familiares asesinados. La forma cruel en que le hizo participe de esa cruenta escena, en que destruyó su vida. Itachi Uchiha no merecía nada más que su odio… él se encargo de sepultar todo el amor que alguna vez albergó por su hermano en un lugar recóndito de su inconsciente.

Apretó los puños con una fuerza alimentada por odio más que de su chakra. Enfoco sus ojos en los de su hermano mayor, e intento regalarle una mirada de muerte. La mirada más tenebrosa que tenía, esa que estuvo creando sólo para su aniki.

- Bellos ojos Sasuke- una sonrisa irónica adornó sus labios.

- Tú…- habló por fin, con todo el odio que pudo reunir- ¡TU MALDITO ASESINO!

- Tanto tiempo sin vernos, pequeño hermano…- sonrió con malicia.

- Tú no eres mi hermano. Mi hermano mayor murió el mismo día que murieron mis padres. No vuelvas a llamarme hermano. No somos familia, maldito asesino…- dijo con rabia.

-¿Qué? No me digas que todavía piensas en ellos.

- Si pienso o no en ellos es asunto mío.

- Sasuke, actúas como si tuvieras todo bajo control- en ningún momento le quitó los ojos de encima-. Pero aún no estas preparado… "Para saber cual es la verdadera razón por la que exterminé al clan"

- ¿Qué no estoy preparado?- sus ojos comenzaron a adquirir un color sangre- Me pediste que te odiara y lo hice, aprendía a odiarte- recordó esas palabras que dijo su hermano "Tonto hermano pequeño. Si quieres matarme, ódiame, detéstame y vive toda tu vida aborreciéndome" -¡Te odio!- gritó con hostilidad.

"No puedes odiarme. No puedes hacerlo. Se que dentro tuyo están los recuerdos de nuestra infancia… cuando hacías cualquier cosa por complacerme, cuando dormías en mi habitación, las veces que me suplicabas con ojos vidriosos que te ayude con la práctica de shuriken… Los sentimientos no desaparecen, están presentes, en alguna parte de tu "baúl de los recuerdos". Encontraré la llave para hacerte recordar… Me querías, y volverás a quererme. Nosotros pasaremos del odio al amor, es hora de que nuestra relación dé un retroceso y volvamos a ser como antes… me tomaré un tiempo, lo sé.

Puedes seguir gritándome que me odias, pero se que el Sasuke que amaba a su aniki, esta dentro de ti…"

- Pues no parece. Te falta desearlo desde el fondo de tu ser- su voz mantenía la calma de siempre.

- ¡Te odio!...-volvió a recordar las palabras de su hermano "Huye... escapa... ¡aférrate desesperadamente a la vida! Y cuando tengas unos ojos como los míos, ven a mí" - Pero no pienso seguir el mismo camino que tú, se que no tengo el Mangekyō Sharingan, pero te venceré a mi manera… me vengaré…

- Deberías dejar de vivir del pasado, Sasuke- aconsejo manteniéndose impasible "Me alegra que no hayas seguido mis pasos. No me gustaría que perdieras tu inocencia"

- ¿Dejar de vivir del pasado?- bajo la vista y apretó tus puños. Y cuando volvió a mirar a su hermano algo había cambiado, sus ojos se veían más escarlatas que nunca-. El pasado es lo único que me mantiene con vida. La venganza es mi único objetivo. Mi existencia sólo se debe a la venganza… no hay un futuro para mí, no hay un pasado… sólo hay un presente en que cada día vivo con la idea de matarte.

"¿Realmente esos ojos son de odio?, se ven más sombríos que antes" pensó Itachi mientras analizaba los ojos de su hermano.

- Olvídate de ellos, Sasuke- y por primera vez habló desde el fondo de su corazón, le afectó escuchar las declaraciones de su otouto-. Sólo eran estorbo. Deberías agradecerme, querido hermano menor- caminó en el pequeño cuarto.

"Sólo eran estorbo" esa frase hizo eco en cabeza "… estorbo, estorbo, estorbo…" retuvo las amargas lágrimas que amenazaban con salir.

- Bastardo- dijo sin pensar en sus acciones se levantó- ¿Quién crees que eres?- gritó tratando de mantenerse en pie- ¿Quién te dio el poder para decidir quien vive? ¿Piensas que la vida de las personas puede ser medida con tu criterio? ¿Acaso piensas que puedes manejar a las personas como marionetas? ¿Crees que todos son desechables sólo porque no están a tu altura? Tus razonamientos son absurdos, no puedes establecer parámetros del ninja perfecto. ¿Te has detenido a pensar que tú mismo puedes ser un "estorbo?- soltó con ímpetu.

El Uchiha mayor le dio la espalda, sonrió de forma socarrona, y luego desapareció ante los ojos del menor.

- ¿Qué…?- pestañeo varias veces. ¿Itachi huyó? ¿O es que todo había sido producto de su imaginación?

El peliazul le busco por todos los rincones, y entonces lo sintió… esa respiración en su nuca... esas manos que se deslizaban por su cintura… esos labios que se posaban en su oreja…

- No estas en condiciones para hablarme de esa forma tan ruda- hundió su nariz en los cabellos azulados-. Me parece que estar alejado de la civilización te volvió maleducado ¿No crees?- apretó más el agarre que tenía con el menor-. ¿Quieres empezar de nuevo?- su lengua acarició su lóbulo-. Hola tonto hermanito- le presionó aún más, como estimulándole a que le devuelva el saludo.

- Estás enfermo- se estaba estremeciéndose por esa cercanía. ¿Por qué actúa de esta forma tan llamativa? ¿Es que se está burlando de mi condición de inferioridad? ¿Está aprovechándose de que casi no puedo moverme? ¿Quiere humillarme?... No importa lo que sea, no le daré el gusto.

- Tal vez… pero, creo que no es nada sensato de tu parte desafiarme- arrastró las palabras-. No cuando tus "amigos" están en peligro- dijo con antipatía. Le disgustaba esos sujetos que estaban alrededor de su preciado otouto.

- ¿Amigos?

- Son tres, contando a ese- tomó el rostro de Sasuke y le movió hasta el punto en que se hallaba Juugo.

El menor se fijó en la persona que aludía Itachi. Su compañero estaba tirado en el piso, no parecía que respiraba.

- ¿Qué hiciste con él?- se apresuró a preguntar.

- Por el momento nada, sólo utilice un simple genjutsu. ¿Crees que me pase?- fingió un tono de inocencia-. Hay algo que quiero, que queremos. Por eso no le hice nada que sea irreversible. Quizás de esta forma logramos disuadirte.

Con un esfuerzo sobrehumano el peliazul intentó zafarse del agarre. Itachi decidió soltarse, sólo por el momento… quería ver cual sería la reacción del menor.

- TÚ MASACRASTE A NUESTRA FAMILIA… A TODOS ¿QUÉ TE HACE PENSAR QUE TE AYUDARÉ? NO ME DOBLEGARÉ ANTE TI. TE ODIO, TE ABORRESCO, TE DETESTO… ES MÁS, AHORA MISMO ACABARÉ CON TU VIDA…- trató de encontrar su espada, pero esta no estaba en el cuarto, en un desesperado intento de asesinarle activo el sharingan- ¡TE VOY A MATAR!...

Sasuke corrió dispuesto a producirle el mayor daño que pudiese a su hermano. Sabía que no estaba en condiciones, pero al menos haría el intento. En el proceso armo unos sellos para atacar a quien fuera el autor material de la masacre de su clan.

- Katon housenka no jutsu… (Técnica de fuego del fénix)- de la boca del vengador salieron pequeñas bolas de fuego en dirección a Itachi.

Sin embargo su rival le sobrepasa en fuerzas. Sin mucho esfuerzo el mayor esquivó la técnica, y nuevamente se posicionó detrás de su hermanito. Éste volvía a estremecerse por el contacto.

"¿Qué es esta sensación? Hace tiempo que no sentía de esta manera… no, no, no… esto deben ser sólo temblores al sentirme impotente, porque no puedo hacer nada. Si eso debe ser. Te odio. Te odio. Te odio, Itachi…"

- Sería conveniente que aceptarás los hechos. No estás en condiciones- remarcó deslizando sus manos por sus caderas- el porcentaje de tu victoria es de menos de un por ciento- sus labios casi besaban la oreja del menor- . Además en el hipotético caso de que lograrás vencerme, cosa que es imposible, tendrías que vértelas con mis camaradas que por cierto te superan en número y fuerzas ¿Cómo piensas salir ileso de esta?

- Cállate…

- Soy tu hermano mayor, no actúes como un malcriado- pudo sentir que el otro se estremeció por su cercanía- ¿Dime te incomoda que este tan cerca?- casi susurró.

- ¿Qué es lo que piensas hacer?- omitió la pregunta de su hermano.

- El Líder quiere hacerte una propuesta- aflojo un poco el agarre, para el alivio de Sasuke-. No aceptaremos un no como respuesta- le dio la vuelta para que pueda verle la cara.

El cuervo no se mostró para nada contento. Sus ojos parecían más escarlatas que antes. Por supuesto que no aceptaría.

- Mi objetivo es matarte, no ayudarte. Soy un vengador. No soy un traidor a mi familia- le remarcó con veneno en sus palabras.

- Sasuke, Sasuke, Sasuke- repitió varias veces su nombre con deleite-. Sé que formaste una especie de grupo con estos incompetentes- señaló a Juugo-. A estas alturas mis colegas habrán vencido a tus preciados "amigos"- habló de forma peyorativa-. ¿Quieres que ellos mueran por tus decisiones erradas?

El aludido le fulminó con la mirada, y sin ocultar su odio cambio los ojos escarlatas por unos azabaches.

- Inteligente decisión, ahora vayamos al encuentro de ellos- le dedicó una sonrisa triunfante-. Lo más adecuado sería…- el menor le miró como preguntando ¿Qué?- Esto. "Después de todo sólo yo tengo derecho a secuestrarte…"

Le golpeó en la nuca, y no fue difícil hacerle volver al estado de inconciencia. Sasuke se desplomó lentamente, pero antes de que su cuerpo hiciera contacto con el piso, Itachi lo agarró por la cintura. Luego paso sus manos por esas delgadas piernas, y al estilo nupcial lo cargó en sus brazos.

- ¿Este pedófilo te hizo pasar hambre, Sasuke?- preguntó sin esperar que el durmiente le respondiera-. Estás muy liviano…- depositó un beso en la frente del menor-. ¿No es mejor así?…cuando estás dormido… pareces sumiso… te ves más inocente…

Itachi se encaminó al encuentro de sus compañeros.

Volviendo con Hidan y Deidara

- ¡Vaya diversión! ¿Eh?- Deidara jugaba con un poco de arcilla.

- Fue demasiado rápido- se mofó el religioso.

Delante de ellos estaban una jadeante kunoichi, y un adolorido Suigetsu. Aparentemente ambos sabían sido derrotados.

- ¿Qué haremos con ellos?

- Serán nuestro prisioneros- se ilusionó Hidan.

- Y si los dejamos así, y nos largamos- sugirió el rubio sin dejar entretenerse con la arcilla, que sería la gran obra de arte que destruiría ese nido de ratas.

- Díganme quienes son esos- Pein hizo su aparición.

- Por lo que pudimos averiguar son los subordinados de Sasuke- dijo con pereza Hidan- ¿Qué hacemos con ellos? ¿Los matamos?...

- No, serán de mayor utilidad como sirvientes- puntualizó el pelirrojo.

- ¿Sirvientes?- preguntó el artista.

- Necesitamos una cocinera, esta es una mujer ¿No?- le hecho una ojeada a la pelirroja, que le devolvía la mira con horror.

- ¿Sabrá cocinar?- el rubio escudriño a la mujer, como si con eso pudiera ver sus capacidades culinarias.

- Todas las mujeres saben cocinar- razonó el Líder- ella es una mujer por tanto sabe cocinar- aplicó un silogismo-. Es algo innato de las mujeres, nacen sabiendo cocinar- rió.

- El Líder tiene toda la razón, las mujeres nacen con el sartén en la mano- corroboró el religioso con entusiasmo.

(NA. ¡Par de machistas! Jajaja… quiero ver sus caras cuando descubran los "conocimientos de Karin en la cocina")

- ¿Y que me dices de ese?- Deidara apuntó al shinobi.

- Podría sernos de utilidad en el jardín o limpiando el armamento de Akatsuki- propuso el joven de los piercings-. Nos los llevaremos, son la garantía de que Sasuke se nos unirá, y cuando logremos convencerlo por completo de que sea parte de nuestra organización, pues nos desharemos de ellos.

- Uh bueno- suspiró el rubio- ¿Dónde están los otros? ¿Encontraron a Sasuke?

- Sólo me encontré con Kisame y Zetsu, les informé de la actual situación- se detuvo, y luego agregó- confío en que Sasori e Itachi darán con nuestro nuevo camarada. Mejor salgamos de aquí, todo este lugar despide un hedor- salió de ese cuarto.

- Tú llevas a la kunoichi, y yo me encargó del niño agua- Deidara corrió a coger a Suigetsu antes de que su compañero ponga alguna objeción.

- Siempre me dejan la peor parte- se quejó, tomó la muñeca izquierda de la mujer y la arrastró hacia afuera como haría un crío con sus juguetes.

Con Kakuzu y Tobi

El zombi y el travieso Tobi cogieron todo objeto susceptible de valor pecuniario. Espadas de antiguos guerreros y libros secretos que de seguro cotizarían en el mercado negro. Entre joyas y otros objetos, finalmente dieron con la gallina de oro, hallaron la caja fuerte del sannin. El Zombi utilizó al máximo su "sexto" sentido para dar con esta.

- ¡Encontraste la caja fuerte de Orochimaru!- Tobi dio pequeños brincos de triunfo- Eres un genio.

- No es para tanto. ¡Fue demasiado fácil!- fingió modestia- EUREKA- metió la mano en la pequeña caja de seguridad- ¡Gracias Orochimaru! ¡Te aseguró que utilizaremos bien este dinero!...- metió el dinero en un saco con signos de dinero como haría un ladrón propio de los dibujos animados infantiles-… ¡Cuánto dinero forjó este hijo de puta! Hubiéramos sido unos excelentes compañeros, era una máquina de hacer riqueza… en fin. Ahora esto es todo mío- sus pupilas se desorbitaron.

- ¿Todo tuyo?- Tobi veía con malos ojos las palabras del tesorero.

- De Akatsuki, Tobi- rectificó con suma prisa-. Esta fortuna irá al patrimonio de Akatsuki- reiteró para que no le quedarán dudas.

- ¡Ah!… ¡Te ayudo!- se ofreció amablemente.

- No, mejor ve a buscar a tus "amigos"- siseó- Nuestra misión terminó. Hallamos el dinero lo pondré en la bolsa y listo. No hace falta que te quedes- prefería hacer esa tarea solo.

- Uf Deidara y Hidan no me extrañarán. Quiero quedarme contigo, sino el Líder se puede enojar por dejar el trabajo a medias- se cruzó de brazos y se sentó al estilo indio en el suelo.

- Como quieras- siguió con su labor.

Cuando el zombi terminó de saquear al difunto Orochimaru, sin siquiera pensar si éste poseía algún heredero que tendría derecho sobre esos bienes, se cargo en bolso en la espalda. Y sin culpa alguna, salió de esa sala junto a Tobi.

- Misión cumplida- musitó. Él llevaba las dos bolsas de su botín.

- ¿Quieres que te ayude?- preguntó el chico- deben pesar mucho- miró las dos bolsas que agarraba Kakuzu. Una de ellas tenía el dinero, la otra las joyas y demás cosas de valor.

- Esta pesado, deja que me encargue- dijo fingiendo gentileza el tesorero.

Emprendieron el camino sin cruzar ninguna palabra. Sin embargo, al doblar uno de las esquinas divisaron a un hombre con piel azul.

- Zetsu, Kisame- dijo el tesorero.

- ¡Les encontramos! ¡Ya les extrañaba!- agregó Tobi.

- Silencio, Tobi- exigió a su antiguo alumno- ¿Terminaron?

- Si…- Kakuzu tocó con las manos el saco lleno de dinero.

- Excelente. Nosotros también acábanos. Pero el Líder nos dio otra misión…

- Tenemos que encontrar a Sasuke- completo el tiburón.

- No es necesario que se molesten. El niño esta conmigo- habló una voz detrás de ese conglomerado de personas.

- Itachi...- el hombre pez viró para verle.

- Y Sasu-chan…- Tobi se acercó para tocar al peliazul, pero el moreno retrocedió para evitarlo.

Sus otros compañeros le miraron con incertidumbre. El Uchiha tenía en los brazos a su hermano menor. Lo sujetaba con cierta delicadeza, pero además de forma ¿posesiva?

- ¿Sasori?- el caníbal busca con la vista al compañero del Uchiha.

- Se entretuvo en un laboratorio. Él esta obsesionado con esas cosas- les dio la espalda-. Pein querrá vernos a todos. Vayan por Sasori y por un shinobi rubio que esta tendido en uno de los laboratorios de Orochimaru- les mando.

- De acuerdo… - el caníbal emprendió la marcha-. Espera ¿Por qué le hacemos caso? No es nuestro Líder.

- Es el segundo al mando, además si no lo hacemos el Líder nos recriminará… quiero terminar con esto cuanto antes- la panza le rugió-. No comimos nada en toda la tarde…

- Es verdad…vayamos por esos dos, Kisame- dijo el caníbal- ustedes salgan. Deidara hará explotar esta madriguera.

- Apresúrense, estaremos afuera- el tesorero reanudo su caminata seguido por un entusiasta Tobi.

Fuera de la guarida de Orochimaru

El líder, Deidara, Hidan, Karin y Suigetsu habían salido hace varios minutos de la cueva. El rubio estaba dándole forma a la bomba que convertiría en ruinas la "casita del pedófilo".

- ¿Tardarán mucho?

- ¡Miren! ahí viene el psicópata de Itachi- señaló con un dedo- Parece que trae algo.

Karin y Suigetsu que habían recuperado algo de sus fuerzas miraron el punto que marcaba el hombre de cabellos ceniza. Un joven de cabellos negros se acercaba hacia ellos, cargaba a una persona en sus brazos. No podían saber que quien era, a pesar de que la luna les ayudaba en su visión….

- Es nuestro nuevo camarada- dijo Deidara.

Los compañeros de Sasuke fruncieron el ceño ¿Nuevo camarada? ¿A que se refería?...

- ¿Dónde está Sasori, Itachi?- preguntó el Líder en cuanto tuvo delante al moreno.

- Se distrajo en un laboratorio. A Sasori le agradan los cuerpos de las personas, creo que quería echar un vistazo- mintió- Por eso me encargué de todo. No hubo ningún problema.

- Lo trajiste. Esperaba que Sasori cumpliera con su labor- se lamentó-. Hiciste un excelente trabajo y sin ayuda, Itachi.

La pelirroja escuchó con interés la pequeña charla entre Pein e Itachi, luego clavó lo mirada en el muchacho.

- Es Sasuke-afirmó - ¿Qué le hiciste? ¿Dónde está Juugo? ¿Quién rayos eres? Suelta a nuestro Sasuke- ordenó olvidando el hecho de que estaba en desventaja, tanto en número como en chakra.

¿Nuestro? ¿Por qué habla de Sasuke como si le perteneciera? ¿Esta perra me esta gritando? ¿No sabe quién soy?

- ¿Quién es esta mujer?- dijo con desprecio. "¿Serán parte del grupo de mi otouto? Si, creo que este es un de los chakras, que sentí antes de ingresar a la cueva del sannin"

- Al parecer es una "amiga" de Orochimaru, pertenece al grupo de tu hermanito- se apresuró a decir el rubio-. El Líder la designó como la cocinera de Akatsuki y el otro es nuestro nuevo jardinero, bueno eso si Zetsu esta de acuerdo- apuntó a Suigetsu. Clavó sus ojos celestes en el pequeño cuerpo que el Uchiha sostenía en sus brazos- ¿Es Sasuke?- se levantó dispuesto a verlo.

Itachi sostuvo con más firmeza ese cuerpo, no iba permitir que el rubio posara sus manos en su otouto. Lo había capturado para él.

- Déjame ver…- se acercó al moreno.

Pero antes de que Deidara logre su metido, aparecieron otros dos Akatsukis. Rápidamente el artista se centró en los recién llegados.

- Tobi, Kakuzu ¿Qué traen en la bolsa?- preguntó curioso.

- ¡Es el botín! ¡Botín! ¡Botín!- corrió hacia el rubio- ¡kakuzu encontró el dinero de Orochimaru! ¡Lo hubieras visto en acción!

- Era de esperarse, usa su otro sentido para hallar todo eso, robar es un pecado, Kakuzu- vio horrorizado la dos bolsas que traía el zombi.

- Si, pero bien que te alimentas con este "pecado"- le contradijo.

- ¡Cállate!- se molesto, sabía que el tesorero estaba en lo cierto- ¡Por fin se nos unen!- dijo divisando a los Akatsukis que faltaban.

En efecto, con pasos lentos se aproximaban dos personas.

- Son Zetsu y Kisame- observó el líder

Tres personas se acercaban a pasos normales, uno de ellos cargaba a una persona.

- Y también esta Sasori-danna.

En cuando todos estuvieron reunidos se alejaron lo más que pudieron de esa zona, que sería detonada por Deidara.

El shinobi de la arena no parecía feliz por lo acontecido "¿Quieres jugar conmigo, Itachi? Te fuiste sin avisarme. ¿Lo tenías planeado? Esta misión teníamos que hacerla en pareja, lo sé me degrada la idea, pero eso no te da derecho a irte tú sólo por Sasu-chan… De alguna forma me cobraré esta. No puedes tomarme por idiota, esta batalla la ganaste. Saborea la victoria mientras puedas, porque la guerra fue declarada y aún faltan muchas batallas para decidir quien gana." El escorpión vislumbró al niño que descansaba en los brazos de Itachi, pudo percibir que temblaba…

- Parece que tu hermanito esta tiritando- observó el pelirrojo-. Envuélvelo con esto- se estaba por sacar su capa pero una mano le detuvo.

- Lo cubriré con mi capa, Sasori- recostó a su hermano en una roca, y luego se quitó el manto. Lo envolvió con esa prenda-. Mucho mejor. Ahora no tendrás frío-le dijo en la oreja.

Todos se agruparon en círculo, dejaron a un costado a sus prisioneros. Itachi en ningún momento se separó de Sasuke, aún le mantenía en sus brazos.

- Tenemos el dinero, Tobi y Kakuzu bien hecho. Kisame y Zetsu me trajeron al resto de sus compañeros- siseó, cosa que molesto al titiritero- Hidan y Deidara consiguieron el personal domestico que nos faltaba, pensé que podrían arruinar la misión pero… me equivoque, los felicitó- se guardó para el final el elogio para sus subordinados favoritos-. Esperaba más de ti, Sasori- el aludido se mordió la lengua-. No fue nada prudente abandonar a tu pareja- le reprochó-. Itachi por algo eres mi mano derecha. Excelente labor- felicitó-. Ahora Deidara muéstranos el verdadero arte- dijo el Líder, era obvio que estaba disconforme con el desempeño de Sasori, y por eso no desaprovecho esa oportunidad para sugerirlo que lo que hacía no era arte.

- Será un placer…- abrió la palma de su mano y un sinfín de aves blancas volaron en dirección a esa guarida.

Esperaron unos momentos. Hubo un estruendo. Brillantes luces de colores… un infinito número de colores… verdadero arte.

CONTINUARÁ…

¿Cómo quedo? ¿Pasable? ¿Aceptable? ¿Tonto?... Uff ¿Me quedo muy largo?... mmm, creo que era necesario… traté de acotar algunas cosas. La verdad es que me tarde un montón… es el capítulo más largo que he escrito hasta el momento. Me preguntó si alguien leerá todo este capítulo...

De cualquier forma a lo que iba, como te darás cuenta este capítulo esta dedicado a ti, Leluto. Nunca había hecho una dedicatoria pero pensé que para todo hay una primera vez, además de que no tenía otra elección después de haber leído tus sugerencias. De alguna forma debía darte un reconocimiento. He de admitir que has adivinado lo que iba a hacer. Tenía pensado usar a Karin como criada/cocinera, así Itachi le a haría algo muy muy muy desagradable… ya sabrás lo que hará el Uchiha mayor como castigo a esa zorra. De seguro Pein también le dará un escarmiento ¡Se robó el anillo de Konan!

Pasemos a contestar:

Reviews

black wolf-kot

¿Tau-chan? Me gusta como suena dado que mi nick es muy largo ¡gracias por acortarlo! Vaya tenemos los mismos favoritismos, me alegra conocer más personas que les agrade el Uchihacest, eso me hace pensar que no estoy del todo loca. Jejeje. Bueno si, tengo una imagen de Itachi como una persona posesiva, algo sádico, y callado. Sasuke estará un poco más activo en los capítulos ulteriores, puesto que es el protagonista junto a Ita.

Y la zorra va a morir de eso no tengas dudas. Ya se me ocurrirá una forma original para matarla.

¿Y eso? Juugo tiene muchas admiradoras, y claro si salvo a nuestro Sasu-chan de la perversa zorra.

Hasta luego.

Akane 01

Ah lo siento, la verdad es que el capítulo anterior era necesario, bueno al menos eso creo, para mostrar a los demás personajes es decir a Karin, intentando abusar de Sasuke mientras estaba desmayado, y Juugo actuando como el buen guardaespaldas de Sasu.

¡Te aseguro que de aquí hasta el final habrá incesto! ¡Itachi no se va a quedar de brazos cruzados viendo como intentan sacarle a su hermanito!

¿Tarde un montón verdad? Es que estos días empezaron a lloverme las pruebas, no sabes como deseo que empiecen las vacaciones.

¡Otra admiradora de Juugo!, a este paso tendremos que formar un fan club para él. Jejeje.

Besos.

Sayuki Uchiha

Tienes toda la razón en adelante todo será un Itachi super activo intentado conquistar a Sasu-chan. Y Zetsu tendrá tiempo para ponerse más celoso, sobre todo ahora que Suigetsu esta a la carga por Kisame, digo por la espada shamada.

Si, Kakuzu no tuvo la culpa, fue Itachi. Jejeje.

Pues Sasuke tardará algún tiempo en caer en el amor con Itachi. El mayor tendrá que ingeniárselas para que su hermanito vuelva a confiar en él.

Nos vemos.

The Hawk Eye

¿Enserio el review era tuyo? Mmm… bueno no importa. Me alegra que te hagas un tiempo para leer mi fic.

Gracias por el cumplido, espero no haberte decepcionado en esta nueva entrega. Sasuke participo un poco más este capítulo, pero si bien despertó, Itachi se encargó de devolverlo al mundo de los sueños. De seguro en el próximo capítulo tendrá una presencia más activa, después de todo es el protagonista junto a Itachi.

Pues Karin no pierde ninguna oportunidad que se le presenta para desvirgar a Sasu, y Juugo como buen "protector" que es le salvo. Pronto Itachi le dará su merecido a esa zorra, y cuando la vea in fraganti… uh no quisiera estar en sus zapatos.

Hasta luego

Leluto

Espero que te haya sido de tu agrado este nuevo capítulo, ya que te lo dedique a vos. Enserio tus comentarios me ayudaron a seguir. La relación de Zetsu y Kisame avanzará más te lo aseguro, se nota que se preocupa por más que un amigo pero no quiere admitirlo, y más ahora que esta Suigetsu ¡Vamos que si Zetsu no sé pone de acuerdo con sus dos personalidades le volarán a su tiburoncito!

Pues Itachi no admitirá nunca que Sasu puede estar con alguien que no sea él. Porque según Itachi, Sasuke nació para él. Y mientras nuestro celoso Ita pueda evitarlo Sasu no se entretendrá con nadie que no sea él. Porque sino creo que correrá sangre jejeje.

Por cierto debo decir que me leíste la mente al sugerir que a la zorra la "agarren de criada/cocinera", es por ese motivo que estuve insistiendo en los anteriores capítulos con eso de la comida. Y obviamente pronto saldrá a la luz su poca experiencia, por no decir nula, en la cocina. Jejeje. Soy mala, detestó a Karin y te prometo que pasará los peores días de su vida en la guarida de Akatsuki. Ah y eso de que muera en una pelea entre Itachi y Sasori es una excelente idea, no había pensado en esa posibilidad. Puede que la tomé en cuenta para los futuros capítulos. Uh parece que te agrada la idea de que Zetsu se almuerce a Karin. Creo que ese será su destino final, pero antes tengo pensado unas cosillas para ella. Zetsu tendrá que aguantarse las ganas.

Por último espero no haberte hecho esperar demasiado, es que tuve que pensar mucho para escribir esta parte que en mi opinión era la más conflictiva. Uff además que terminé escribiendo más de la cuenta.

Hasta luego.

mitskuni uchiha

Bueno he aquí la continuación. Uh lo sé, mi retraso no tiene nombre. Me había comprometido a actualizar cada dos semanas, pero estos días tuve muchas cosas en mi cabeza, todo es culpa de mis profes. Jejeje. De cualquier forma te garantizó que este fic no quedará inconcluso, y más si hay personas que deseen que continuara. No quiero formar parte del rebaño de "autores que no terminan sus fics".

Gracias por pasar.

Por último quiero pedirles que pasen a mi profile para constar la siguiente pregunta ¿Quieren que escriba un fic en que Sasu-chan quede encinta por la "culpa" de Ita? Es decir que Ita será el padre del niño. Jejeje. Esto del estado de gravidez se ocurrió porque, creo no equivocarme al decir lo siguiente, no hay ningún fic en español sobre este tema. Pensé que antes de escribir sobre ello, debería preguntarles a mis lectores si les agradaría la idea… Uh no sé quizás a alguien le desagrada la idea…

Las personitas que no tengan cuenta en fanfiction pueden contestar a esta pregunta en el review, los demás pueden hacerlo desde mi profile, en el encabezado del mismo está el "poll", tiene que pulsar en "Vote Now". La idea es llegar a por lo menos siete u ocho votos positivos, con pocos negativos, es decir menos de tres, para que de esta forma empiece con esa redacción o en su defecto incluir el mismo en alguno de mis fics.

De seguró el próximo capítulo escribiré más rápido, ya que será más corto que este.

Hasta luego.