Los personajes son de Rick.


Annabeth POV

Al final, le pude decir todo lo que sentía. No podía soportar que me controlaran la vida. Ya es suficiente todo lo que pasamos, ¿por qué no nos podían dar un poco de paz? Pero no. Ahí estaba mi madre, controlando mi vida.

Hasta que no aguante más. Se lo tenía que decir o si no explotaría, literalmente. Y me parece que Percy sentía lo mismo, porque los dos gritamos para que paren.

Y cuando grite que paren, no me pude contener más. Sentía que se lo tenía que decir en frente de todos. Ya me cansaba de que cada vez que iba al Olimpo para ver cómo iban las cosas de la reconstrucción o que se me aparecía en mi cuarto, siempre me decía que tenía que dejar a Percy, que no me iba a ser bien. Pero yo le respondía que no, que él me cuidaría mejor que nadie, porque me conocía y siempre estaría a mi lado, para lo que necesite. Pero eso mi madre no lo entiende. Por eso, siempre terminábamos peleadas, pero nunca le había dicho lo que le dije hoy.

Me enojó tanto que se estaban peleando solamente por dónde íbamos a dormir, que se lo dije, bueno, más bien, se lo grite, no solo a mi madre, sino también a Poseidón.

Le terminé de decir todo, y me fui con Percy a nuestro cuarto. SI, aunque le moleste a Atenea, este sería nuestro cuarto, de Percy y mío.

Entré echando chispas de lo enojada que estaba. Percy entró detrás de mí. También él estaba enojado, pero él lo sabía controlar mejor que yo, sólo un poco mejor.

Entré y ni siquiera miré cómo era el cuarto. Solamente me tire furiosa a la cama. E, inmediatamente sin poder controlarlo, me largué a llorar. Cuando Percy me escuchó sollozando, inmediatamente se sentó al lado mío y me abrazó. Yo no rechacé el abrazo, al contrario, me hacía falta. Él me acariciaba el pelo, intentando calmarme.

-Annabeth, mi amor-me decía Percy, dulcemente-. Tranquila, ya se les va a pasar a esos dos.

-No Percy, no lo entiendes-le dije, mientras seguía llorando-. No se les va a pasar. Mi madre quiere controlarnos la vida. Quiere que me aleje de vos. Eso me mata, no tenerte a mi lado, me destroza el corazón.

-Tranquila. Te tenes que tranquilizarte. No se arregla nada de esto llorando-eso último me lo dijo con una sonrisa, y no pude evitar reírme-. ¿Ves? A sí te quiero ver, con una sonrisa en el rostro. Quie…

No lo dejé terminar, porque le di un beso, para que se calle. Él era el único que me podía animar con sólo unas palabras y su sonrisa. Su sonrisa… esa sonrisa que me tenía y me tiene loca desde que teníamos 12 años. Cuando lo vi por primera vez, que fue cuando derrotó al Minotauro por primera vez. Yo era la encargada de cuidarlo. Cuando abrió los ojos, y vi que eran de unos verde como el océano, me quedé hipnotizada por ellos. Tan embobada estaba mirándolo, que sólo le pude decir: "Babeas cuando duermes". Cuando dije eso, me quería morir de la vergüenza. "Que inteligente", me dije a mí misma. Y así, ese amor que sentí cuando lo vi la primera vez, se fue intensificando más a medida que pasaban los años y que estaba al lado de Percy, porque, aparte de ser novios, somos mejores amigos. Yo conozco sus secretos y debilidades tan bien como los míos. Y él conoce los míos igual.

Y fue cuando estuvimos en el monte, antes de la lucha contra Cronos, dónde le di a Percy nuestro primer beso. Yo no quería perderlo, porque eso me destrozaría. Y antes de que estallara el monte, vi la cara de Percy, parecía estar embobado. Y cuando estallo el monte, supe lo que era perder a alguien que amas, no como tu hermano, sino a alguien que amas con toda tu alma. Y apareció, semanas después, cuando íbamos a quemar su sudario. Y el apareció en la playa, lo más tranquilo como diciendo: "Ya estoy aquí, no tienen que quemar nada". Él había estado desaparecido por semanas, sin que nadie lo pudiera encontrar. Cuando dijo que había estado en una isla, ya empezaba a sospechar en dónde había estado. Me puse celosa de tan sólo pensarlo, y me tuve que ir para que nadie lo notara.

Y la segunda vez que sentí lo mismo, fue cuando enfrentamos a Cronos. Esa vez que le iban a clavar un puñal y yo me interpuse y me lo clavaron a mí. Fue un impulso, tenía que evitar que le clavaran. Yo en ese momento, no sabía que tenía ahí su talón de Aquiles. Cuando me lo dijo, entendí aquel impulso mío.

Y ahora, estábamos en una cabaña, con nuestros padres que se quieren matar, y mi madre quiere matar a mi novio. Espero, que después de lo que le dije, me deje en paz.

Nos tuvimos que separar, para poder respirar.

-Te amo

-Yo también te amo-me respondió.

Hasta ese momento, no me había fijado en cómo era el cuarto. Si el living y la cocina eran hermosos, nuestro cuarto no se podía comparar con nada.

Tenía una cama matrimonial amplia, más grande que las normales, con dosel. Enfrente, tenía un plasma, igual que el del living. Y al lado, estaba la ventana, que daba a la terraza. En la terraza había unas sillas con una mesa.

Me paré de la cama, mientras le agarraba la mano a Percy para llevarlo a la terraza.

-¿Qué pasa?-me preguntó entre divertido y preocupado.

-Nada, ya vas a ver.

Y lo arrastré. Cuando salimos, la terraza tenía una vista hermosa. Se observaba el bosque de alrededor de la casa, y el lago. Hasta ese momento no nos habíamos dado cuenta de que había uno.

-Que linda vistas-le dije con una sonrisa.

-Cierto-me respondió, mientras me abrazaba por los hombros-. Después podemos ir al lago.

Después nos sentamos en las sillas y nos quedamos charlando y viendo el paisaje. Podríamos haber seguido, de no ser que empezamos a sentir un olor a quemado y ver, cuando nos acercamos a la baranda, humo que salía de la cocina. Rápidamente salimos a ver lo que pasaba. Lo más probable, alguien intentó hacer la comida y no tiene idea de cómo se usa la cocina.

Nico POV

La reacción de Annabeth y Percy nos sorprendieron, pero más todo lo que le dijo Annabeth a Atenea. Nunca imaginé que Annabeth pudiera reaccionar así, y gritarle todo a su madre, en sima en frente de otros dioses.

Lo que me sorprendió más que eso, fueron que mi padre y Zeus están de acuerdo con ellos. Yo también estoy de acurdo con Annabeth. Se merecían ellos dos un poco de paz con todo lo que pasaron.

Después de que los dos dioses callaran a Atenea, mi papá y yo nos fuimos a nuestro cuarto. Si la planta baja era linda, la habitación no se quedaba atrás.

Era amplia, con dos camas para cada uno. Enfrente de las camas, había un plasma cono el de abajo, colgado en la pared. Unas de las paredes era un ventanal, que tenía vista hacia el lago, que hasta ese momento no lo había notado. Después le preguntaría a los chicos si querían ir al lago. Dudaba que los dioses aceptaran, más si tenían que estar todos juntos.

Quería evitar otro incidente como el de recién. Odiaba cómo sufrían Percy y Annabeth. Yo a ellos los quiero cómo hermanos, porque fueron ellos los que siguieron buscándome y queriendo que arregláramos las cosas después de que Bianca….

"No pienses así" me reprimí a mi mismo. "Si sigo pensando así, reflexionando, me voy a parecer más a Annabeth". Con eso, dejé de pensar y me puse a acomodar mis cosas.

Elegí la cama de la ventana, por la vista. Guardé todo, y me tire en la cama, mientras que leía una revista. No se cuando pasó, que me quedé dormido.

Me desperté, porque sentí un olor a quemado, que provenía de la ventana. Me asomé a la ventana, con cuidado de no caerme, y me di cuenta de que venía de la cocina de la cabaña.

No lo dude un segundo. Bajé corriendo las escaleras y no esperaba encontrarme con que la planta baja estaba llena de humo.

Intenté llegar a la cocina, y cuando llegué, me quedé de piedra.

No esperaba encontrarme a un dios, si, un DIOS, en la cocina, vestido como un cocinero, y en sima cocinando. Pero, en vez de cocinar, estaba quemando TODA la cocina.

Y si era cierto de que esta casa era de Apolo, más le vale que salga corriendo y que deje de hacer lo que esté haciendo.

Ese dios que intentaba "cocinar", se llama: Poseidón. Ya me temía que mi padre, mi tío Zeus y Atenea no se tomarían nada de esto a la ligera. Lo seguro es que se terminarían peleando, y nosotros no podríamos hacer nada, por miedo a que adopten sus formas divinas.

Y este fue el primer problema. Hera si que nos odiaba a nosotros, no nos podía hacer algo peor.

Percy POV

Bajé las escaleras corriendo, y vimos toda la planta con humo. Nos acercamos a la cocina y en la puerta nos encontramos con Nico, que miraba para adentro de la cocina, aterrado.

Genial, lo que me faltaba. En el medio del humo, más específicamente, al lado del horno, se encontraba MI padre. Por lo que vi, intentaba cocinar, pero en vez de cocinar, estaba quemando todo. "Lo único que pido es que no aparezcan ni Zeus ni Atenea" pensé, mientras rogaba. Pero mi suerte, que es escasa, no me funcionó.

-¡POSEIDÓN!-tronaron tres voces distintas, cada una temida para nosotros. Antes del grito que pegaron, había llegado Thalia, así que estábamos los cuatro, esperando la furia de Hades, Zeus y Atenea.

Esto es lo que me faltaba para terminar el día. Mi padre intentando cocinar. Y, en sima, venían los dioses, enojados. Sabía que esto no terminaría nada bien. Seguro el que más se enojaría sería Atenea.

Esto sería la escusa perfecta para pelearse otra vez.

Si esto sería todo los días, prefiero enfrentarme a todos los monstruos, a quedarme en una casa con cuatro dioses.

Esto, si es no tener suerte.


Holaaaa!, les doy las gracias a todos los que comentaron.

Si lo notaron, a partir de acá habrá puntos de vista de los distintos personajes. de vez en cuando habrá algún tercera persona como al principio.

pobre los chicos, de una pelea pasan a un incendio. les será difícil vivir con sus padres, aunque sean algunas semanas.!

Besooss!

Bel