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Tratare de traducirlo tal cual lo escribió el autor.

Ningún personaje de esta historia me pertenece… y ya saben el resto.

Historia original de DebsTheSlytherinSnapefan.

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Atrapado

Carlisle había visto al inglés salir; sintió una sensación de familiaridad, como de estar en casa… con solo escucharlo. No se había dado cuenta de lo mucho que extrañaba su ciudad natal, aun después de todo este tiempo. Sus ojos le recordaron extrañamente a los de Edward y Jasper. Los ojos de Edward habían sido verdes, llenos de conocimientos antes de que Carlisle lo cambiara y del mas joven le recordaba a los de soldados cuando regresaban de la guerra, los cuales nunca se recuperaban después de haber visto tanta destrucción. Aunque no podía ser el caso de este niño, después de todo no había ocurrido ninguna guerra que pudiera causarlo.

Lo observo junto a un niño pequeño, olía raro, aunque no podía entender el porque, estaba demasiado lejos para identificarlo, aunque se sintió sorprendido de ver el color ámbar de sus ojos. Nunca en su vida había conocido a un ser humano con ese color de ojos en especial, los observo salir de la tienda, sacudió su cabeza para deshacerse de esos pensamientos y busco un gran ramo de flores para su esposa. No pudo apartar por mucho tiempo los pensamientos sobre esos dos desconocidos, no podía negar que tenia curiosidad, pero tal ves los encontraría otro dia.

Una vez que eligió y pago las flores, se dirigió directo a casa, preguntándose como habría sido el dia para su familia, aparco el coche y entro a casa, entrego las flores a su esposa que le sonrió a cambio de unas simples flores, por eso amaba a su esposa, no importaba lo que el le diera, para ella era una reliquia de valor incalculable. Sabia el porque, nunca se había recuperado de su exmarido abusador. La mayoría de la gente pensaba que los recuerdos de los vampiros desaparecían, cosa que no era cierta, la mayoría de los recuerdos se quedaban.

Pensando en Alice, solo conocía a un vampiro que había perdido todos sus recuerdos de su vida humana y esa era ella.

Esme nunca olvido el calvario que sufrió estando en manos de Exmarido, ni a su hijo recién nacido. Fue la primera vez que quiso hacerle realmente daño a un ser humano. Solo se resistió sabiendo que esme lo necesitaba mas, aunque la idea siempre estuvo en el fondo de su mente… hasta que un día se enteró de que el hombre había muerto de una manera bastante dolorosa, a manos de su hijo Edward. Fue en otro tiempo, cuando Edward aun no conocía a Alice, había sido una de las primeras víctimas del joven vampiro, a pesar de que no lo describiría como víctima ya que no lo era, un depredador, esa era la manera correcta de describir a hombre.

Fue de los pocos a los que Edward mato, en aquella época en que daba caza a humanos, Carlisle nunca se había considerado a si mismo o a su familia como depredadores, a pesar de la insistencia de Edward. Afortunadamente ese tipo de charlas terminaron con la llegada de Alice.

-¿Quién ha estado contigo?—pregunto jasper mirándolo con sus ojos ámbar llenos de curiosidad, olfateo a Carlisle, quien estaba desconcertado con las acciones de su hijo, ciertamente no era el Jasper que conocía.

-¿Disculpa?—Carlisle lo miro sorprendido, no podía creer que su hijo lo estuviera oliendo, ¡Precisamente a el!, podría ser el aroma de aquel niño el que despertara la curiosidad de su hijo, ¿Reconocería el olor?.

-¡¿Dime quien?!—exigió jasper, sus pupilas se dilataron rápidamente, aunque nadie pareció darse cuenta de ello. Su "Vampiro" estaba muy cerca de la superficie y podría tomar el control de la mente racional de jasper en cualquier momento. Podía oler a su compañero, después de tantos años por fin podía olerlo. El lo necesitaba, lo quería y lo obtendría.

-No se como se llama, acaba de mudarse a la zona y puso una panadería—Carlisle dijo confundido, ¿Qué demonios pasaba? ¡y donde estaban los otros!, estaba completamente atónito y sin darse cuenta se quedó solo mirando a la pared, jasper se había ido

-¿Qué acaba de pasar?—pregunto Carlisle sintiendo un profundo sentimiento de aprensión escalando rápidamente por su columna, sin duda algo estaba a punto de suceder, si Alice hubiera visto algo ya se hubiera puesto en contacto -¿Dónde están los otros?—dijo mirando a su esposa.

-Alice y Rosalie fueron de compras, Edward y Emmet fueron a cazar—dijo esme, estaba igual de preocupada que Carlisle por el extraño comportamiento de su hijo.

Carlisle saco su celular del bolsillo de su chaqueta y llamo a Alice de inmediato.

-¿Hola? —pregunto Alice

-Jasper acaba de salir, ¿Sabes que está sucediendo?

Alice se mantuvo en silencio durante unos segundos, pudo escuchar a Rosalie preguntando que pasaba, pero Carlisle se mantuvo tranquilo.

-No puedo ver nada—dijo minutos después de intentar ver a jasper, no había miedo en su voz, las únicas ocasiones que no podía ver nada era porque lo que trataba de ver ya no existía.

Carlisle se quedo petrificado en el lugar –Quédate aquí, voy a estar de vuelta tan pronto como me sea posible, seguiré en contacto—era su manera de decirle a Esme que estuviera cerca del teléfono y se fue con paso apresurado tras su hijo.

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Jasper corría como jamás lo había hecho, su mente racional parecía haber desaparecido en cuanto el aroma de su pareja llego, era evidente que no era normal correr a través de una población humana a esa velocidad, afortunadamente corría tan rápido que nadie podía darse cuenta de que algo sobrenatural había pasado.

Cuanto mas se acercaba a su compañero podía olerlos a ELLOS, esto a su vez hizo a jasper aun mas salvaje, era suyo, no pertenecía a los cambia formas, había roto el tratado en su mente mientras hacia el camino a través de la tienda de dónde provenía el aroma de su compañero, aromas mezclados inundaron su nariz, los cambia formas, comida y dos fragancias que nunca había olido antes.

No podía detenerse a si mismo, tomo a su compañero y lo apretó asía el, su cuerpo volvió a la vida por primera vez, coloco su fría nariz sobre el cuello de su compañero e inhalo su aroma con lentitud. Quería remplazar con su aroma aquel desagradable olor dejado por los cambia forma. – "Mio" – gruño en el oído humano, no dejaría que nadie tocara a su compañero, ya sea humano, cambia forma o vampiro.

Cuando el vampiro de jasper se calmo, pudo notar como un temor se instalaba sobre su compañero, no quería que su compañero le temiera, asi que utilizo su don para tratar de calmarlo.

Harry sentía como si su corazón se hubiera detenido un nanosegundo dados los acontecimientos ocurridos, parecía que incluso después de la guerra su respuesta al peligro nunca hubiera desaparecido. Gracias a ser el maestro de la muerte supo que ese vampiro se alimentaba de animales, aunque pareciera que no por mucho tiempo dado como olisqueaba sobre su cuello.

Podía sentir el duro pecho tras su espalda, sus instintos mas bajos querían someterse a ese vampiro, la parte en su mente, aquella que había sido abusada, necesitaba amor desesperadamente. Aunque no esa parte que fue endurecida con la guerra, aquella que solo quería hechizar al vampiro lejos de el y destruirlo con el Fiendfyre, aunque sabia que no podía arriesgarse con algo tan impredecible como el Fiendfyre si lo utilizaba en su tienda, el hechizo que había colocado para evitar los incendios no mágicos no funcionaria.

El miedo lo consumía; su ahijado estaba justo a un lado, el vampiro podría oler el hombre lobo dentro suyo y no quería saber que podría hacerle, sentía como si hubieran pasado horas, aunque sabia que solo habían sido unos segundos desde que el vampiro lo sujeto contra su pecho.

A medida que pasaban los segundos se dio cuenta que no quería alimentarse de el, sentía su corazón a punto de explotar y de forma inesperada, sintió calma, una calma que sabía no sentía ni quería. Sentía mas terror por su ahijado que por el mismo y sabia que podría sacrificarse por su ahijado en cualquier segundo. El vampiro era empático, podía manipular sus emociones y no pudo evitar la rigidez de su cuerpo y el nuevo ataque de miedo que recorrió su cuerpo.

Le tomo toda su fuerza de voluntad para no utilizar su magia, pero si tenía que sacrificar la tienda por la vida de su ahijado, lo aria. Aunque sabia que asi el mundo mágico se enteraría donde había estado, no le agradaba, le gustaba bastante el anonimato que había a su alrededor a donde quiera que iba.

-¡MIO!—gruño Jasper una vez mas, no le gustaba que el miedo invadiera de nuevo a su compañero, era diez veces mas potente que el que había sentido hace unos segundos, a pesar de que entendía que le causaba agitación a su compañero no podía soltarlo. No quería perderlo, se dio cuenta después de que tal vez había hecho las cosas erróneamente, después de todo su compañero era un humano, no un vampiro y tal vez no entendía que quería reclamarlo.

-Nadie dice lo contrario—dijo Harry abriendo sus ojos, su mente trabajaba sobremanera, tratando de contener y recuperar el control de la situación. Decidió que hablar seria el mejor plan de acción –A menos que sepas algo que yo no, la gente no viene y destroza mi puerta ¿sabes?—Harry no había sido capas de ayudarse a si mismo, se había acostumbrado al sarcasmo, ahora era una segunda naturaleza para el. Suspiro de alivio al notar que el agarre a su alrededor disminuía, sin duda tendría terribles moretones mas tarde.

-¿Harry?—Teddy pregunto mirando a ambos con cautela, se preguntó quién era el desconocido y porque su padrino actuaba raro.

-Hey nene, ve a terminar tu cena antes de que se enfrié, ire en un minuto—dijo Harry con su corazón golpeando dolorosamente contra su pecho de nuevo. Rezaba para que el vampiro no viera a Teddy como una amenaza contra su reclamo, tal vez en circunstancias diferentes hubiera estado feliz por eso, pero en ese momento no estaba seguro.

Jasper se tensó al ver al niño, apretó su agarre sobre su compañero una vez mas, no le gustaba la idea de su compañero con otra persona, su mente ni siquiera proceso el hecho de que el niño lo llamara Harry en lugar de papá.

Teddy se quedó unos segundos antes de asentir y volvió a sentarse en su lugar, comenzó a cenar de nuevo, sentía mucho sueño, no era de extrañar ya que había pasado su hora de dormir.

Carlisle entro a la panadería siguiendo el olor de jasper, su preocupación disminuyo ligeramente al no poder oler a otros vampiros, asi que la vida de su hijo no estaría en peligro, sonrió suavemente al niño pequeño que había visto antes, abriéndose camino a través de la tienda hacia la parte posterior. Evaluó la situación y una mueca de desagrado apareció en su rostro, esa ciudad era sin duda un imán de mala suerte para ellos, cambios de formas, cantantes y ahora jasper estaba exponiéndolos, los ponía a todos en peligro, ¡no quería esconderse por los próximos sesenta años!.

-Jasper, déjalo ir—dijo Carlisle mientras enviaba mensajes de texto a su familia para poder resolver esto, no tenia idea de si seria fácil o difícil manejar esta situación.

-Al menos déjame poner a mi ahijado en la cama antes de que tengamos esta conversación—dijo Harry con calma. Destaco que era solo su ahijado, por lo que el vampiro tras el (que aun no sabia que hacer) sabría que no había vínculos con nadie. Su temor casi se evaporo ahora que sabia que Teddy estaría a salvo, podía sentir a los dos vampiros tras el.

Carlisle estaba sorprendido, no había duda de que para ser un humano estaba tomando el asunto demasiado bien. Si que iban a llevarse una gran sorpresa, resoplo Harry.

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No me gustaron mucho los últimos párrafos pero puuuess…. Aquí están. U_U