Se que le debo unas disculpas a aquellos que estaban leyendo mi fic... De verdad lo siento... No es que no quería, sino que me enfermé y tuve dengue u.u

Pero vengo mejor que nunca... Espero disfruten la conti :D

Cuando sea "entre comillas" son pensamientos de Sasuke


Otros diez minutos fueron los que pasaron para que yo llegara a mi casa, entré sin que nadie se diera cuenta, pero al ver mejor, no había nadie en mi casa. "Creo que es lo mejor".

Me fuí a dar un baño y lo único que tenía en la cabeza era que iba a ver a Sakura al día siguiente, era extraño que yo pensara en una persona.

Después de darme un largo baño, fuí a mi cuarto, me puse la ropa limpia y empezé a hacer la tarea que era para la semana que viene, algo me sucedía que hacía que yo fuera hiperactivo.

-Lo descubro mañana. –Había terminado de hacer mi tarea, hasta que me acosté en la cama, miré para el lado izquierdo de la cama a ver el reloj, marcaba las siete, todavía era muy temprano para irse a la cama.

Bajé a la cocina a ver que había para comer. –Si no hay tomates, no se que hacer. –Hasta que vi en la nevera una nota que me había dejado mi madre.

Hijo, tu padre y yo fuimos a una reunión de tu tía Mai, Itachi se fue con su novia Ayumi al cine, no esperes despierto, tal vez cualquiera de los tres llegue tarde.

Te quiero, Mamá.

Post: Te compré algunos tomates, se que te gustan y no habían en la casa.

-Mamá. Al menos hay alguien que me cuida.

Abrí la nevera y vi que había; tomates de más, agarro uno, lo lavó y le hecho sal. Esa era mi mezcla favorita.

Al día siguiente, Sasuke se preparó para ir a clases, mientras iba caminando, se topó con la persona que menos quería ver, Karin.

-¡Sasukito! ¿Cómo estas? –Me decía, mientras me tomaba por el brazo posesivamente.

-Bien, Karin. –Le decía de mala gana y tratando de quitársema de encima.

-Sasuke, te extrañé ¿Y tu a mi?

-Karin, nos vemos todos los días.

-Pero los fines de semana te extraño, y más cuando estoy sola en mi casa por la noche. -¿Qué?

-¿Por qué me cuentas eso? Yo ya no soy nada tuyo, con lo que me hiciste, es más que suficiente.

-Solo fue un pequeño desliz, no volverá a pasar.

-Acostarte con el que era mi amigo ¿Eso es un desliz? Es más bien ser una zorra.

-Pero te prometo. –Decía mientras se detenía y Karin hacía una cruz en su corazón. –Que no volverá a ocurrir, por favor Sasuke, solo te pido una oportunidad y si vuelve a ocurrir, me alejaré de ti. –Si supiera las palabras que puso en su boca.

-¿No te diste cuenta de lo que dijiste? "Si vuelve a ocurrir" Ya tu sabes que va a pasar de nuevo. Aléjate de mi, como dijiste hace rato. –Terminé por irme solo a clases, ya solo estabamos a dos cuadras del edificio...

...Pero seguía en lo mismo, no atendía en clases, pero hacía mis tareas, era un poco extraño no atender a las clases y hacer una actividad de la misma. -"Trigonometría es fácil". –Se decía para si mismo el joven Uchiha.

Lo más extraño era que ya querían que acabaran las clases, solo para ver a una linda pelirrosa, que por más que yo me decía que solo es una obsesión, no puedo evitar decir que la chica tiene lo suyo.

Después de que haya visto química y educación física, salí casi como un rayo para las clases, pero lo que no me imaginaba es que...

¡Su hermano lo estaba esperando en la entrada de la academia!

Yo lo que hacía era caminar con la cabeza gacha sin que mi hermano me viera; se hizo tarde, Itachi ya me había visto.

-¡Sasuke! ¡Te olvidaste de esto en casa! – Mientras de un morral sacaba el leotardo y éste se ondeaba al mismo tiempo con el aire.

-Guarda eso. –Le decía en susurros inaudibles, mientras que este se reía y gritaba.

-¿Qué quieres queso? Oye, eso no tiene nad... –Le tapé la boca y lo llevé adentro del edificio.

-¿Qué pretendes? Tú no me traerías eso, ni aunque te lo pidiera, o si lo hiciera mamá no lo harías. -Yo miraba un tanto molesto a mi hermano que lo único que hizo él fue cerrar los ojos y dar un suspiro largo.

-Está bien, me cae mal la idea de que tengas que ir a un tonto programa y el único que te puede molestar soy yo, no ese oficial de pacotilla.

-...

-¿No me crees, verdad?

-Hmp. –Esto fue lo último que dije, le arrebaté de las manos a Itachi mi morral con todas mis cosas y subi hasta el piso.

A penas iba subiendo empezé a recordar lo último que me dijo Itachi "el único que te puede molestar soy yo" inconcientemente hice que una pequeña sonrisa se mostrara por mi rostro.

De un momento a otro comenzé a sentir que alguien me seguía.

-Naruto se que eres tú, sal de tu patético escondite. –Pero no recibí respuesta alguna, así que seguí subiendo; hasta que abrí la puerta y me sorprendí con lo que vi.

Eran los chicos con sus leotardos y saltaban de un lado a otro, bailaban, hacían puntapié y esto a mi me descolocó un poco, hice que abriera la boca con un gesto de indiferencia.

-¿Eso es lo que tienes que hacer? –Me decía una voz a mi espalda que me sorprendió un poco, pero luego reconocí la voz y me volteé.

-¿Qué puede saber que haces aquí?

-Bueno, te traje tu atuendo y... Quería saber que es lo que harías en todas esas terribles semanas. –Un pequeño ruido empezó a salir de la boca de Itachi y poco a poco se convertía en una gran carcajada.

Se escuchó por toda la sala, haciendo que todos pararan lo que estaban haciendo, por parte de los chicos; ellos se molestaron un poco y por parte de las chicas; no les importó ya que estaban admirando a mi hermano. Pero no contaban con una vista de mala gana.

-¿Se puede saber que estás haciendo? –Itachi al ver a la persona que le había preguntado, paró su risa de golpe, como si nunca se hubiese reído.

-Se le llama reírse, y por tu rostro veo que no lo haces muy a menudo. –Cuando mi hermano dijo esto, todos los de la sala comenzaron a reír y la chica se sonrojo.

-Uchiha, llegando tarde. –Mi hermano y yo al mismo tiempo miramos al reloj y vieron a la chica.

-No es tarde, llegue hace 15 minutos.

-Para mí, es tarde, y no se si está diciendo la verdad.

-Sasuke...Nos vemos luego... –Y así como vino, se fue "cobarde, es solo una pelirrosada".

-Lo que pretendes decir es que... –Me le acerqué un poco a su oído para susurrar: -¿tengo que verte siempre que llegue? –Sakura se sonrojó más de lo que estaba hace rato, se alejó de mí y me dio una mirada fulminante.

-Vamos Uchiha, cámbiate y te espero en la otra sala. Es hora de tu primer entrenamiento. –Dicho esto, se fue hasta la sala donde me estaría esperando y yo solo me digné a entrar a los cambiadores.

Sasuke miraba su morral de vez en cuando, caminaba hacia el espejo, luego se enjuagaba la cara y volvía a mirar el morral: ¡Está claro que no quiere cambiarse! Se miró al espejo de nuevo y vio como estaba vestido, camisa negra y tenía una calavera, sus pantalones eran anchos que hacía que se le viera una parte de sus boxers y estaban rotos, de adorno tenía cadenas y por último sus zapatos favoritos unos converse de color negro desgastados. Al final decidió ponerse el atuendo, agarró rápido el morral y se encerró en un cambiador.

Sasuke había tardado media hora desde que Sakura le había dicho que se vieran en el otro salón. Sasuke se vio al espejo y se miró... Tenía unos leotardos de color negro que hacía que su hombría se viera, pero no tanto. Una camisa de color azul holgada y unas zapatillas negras...

Al salir, todas las chicas se me quedaban viendo sonrojadas y una que otras murmuraban, cuando llegé al salón donde estaba Sakura, esta estaba sentada en el piso, dándole la espalda a la puerta.

-Al fin Lle... –Se detuvo cuando se dio la vuelta. –Llegas... ¿Empezamos?

-Por supuesto.

Empezamos haciendo un poco de ejercicio, estiramos y luego fuimos a la barra, de lo que se sorprendió Sakura es que yo en toda la hora no traté de acercarme a ella o coquetearle, más bien, no dije ni una palabra, solo se oía cuando Sakura cambiaba el ejercicio.

La clase había acabado, pero yo seguía sin hablar, y seguía haciendo ejercicio. Hubo uno donde yo hacía lo mismo que la pelirrosa; y esto a ella le disgustó un poco, así que hizo algo que ella no creía que yo podía hacer. Levantó la pierna derecha y la guió hasta la barra para que luego ella se recostara. E hice lo mismo y sin ningún problema.

-Pensé que no avanzaríamos nunca. –Esto descolocó un poco a Sakura e hizo que me viera, pero cuando volteó se dio cuenta de que ya me había ido, por mi parte, me había escondido.

Solo 5 minutos fue lo que me tardé para cambiarme, quería salir de hay, de ese ambiente clásico, no quería volver a ese pasado que había dejado atrás para que de un día a otro todo cambiase.

Hoy el día fue extraño, Naruto no apareció, Itachi me llevó mis pertenencias hasta la puerta del edificio y mi pasado volvía a asecharme de nuevo. Tantos pensamientos tenía en la cabeza que no me di cuenta que había salido del edificio y había chocado con alguien.

-¡Oye, ten más...! Sasuke, eres tú. –Me decía una persona que ya yo conocía desde que me hice mi primer tatuaje.

-Gaara, no te vi, ¿Qué haces por aquí? –Decía, mientras me levantaba del suelo.

-No amigo, la pregunta será ¿Qué haces tú aquí? ¿No se supone que deberías estar en la playa?

-Pues... –Se me había olvidado por completo que estaba fuera del edificio de danza. –Vine a... ver a mi novia, sí la vine a ver.

-¿Ya tienes novia? Aleluya... Y... ¿Por qué el morral? –¿Pero que tanto pregunta?

-Sus cosas, me dijo que me las llevara a mi casa y que ella luego las buscaría.

-Bueno, ¿Por que no esperamos a tu novia y vamos a comer juntos?

-Es que... –Alguien salía del edificio y lo último que quería ver; era a Ella. –Nosotros vamos a mi casa. –De un momento a otro, yo había agarrado a la chica que quedó aprisionada entre mis brazos.

-Oye... auch... –Le había dado un pellizco pequeño y fue ahí como Sakura entendió de que ella ya era parte de un plan malvado.

-Entonces, ¿Tú eres la novia de Sasukito? Dime, ¿Cómo te llamas? –Le decía Gaara, acercándose demasiado a la Sakura y esto hizo que yo diera un paso hacía atrás, incluyendo a Sakura.

-Me-e... llamo Sakura, un placer.

-Descuida –Gaara tomó la mano de Sakura para plantarle un beso. –Que el placer es todo mío. Sasuke nos estaremos viendo. Hasta pronto Sa-ku-ra. –Luego de que no quedo rastro alguno de Gaara, di un respiro profundo, cualquiera que hubiera estado cerca de mi, dijera que fuera el último. De repente toqué tierra cuando Sakura había tosido de forma sarcástica.

Todavía estabamos abrazados, o mejor, yo la tenía abrazada a ella. Dio un respingo y me alejé de ella

-Ah, lo siento. -Me volteé como si le estuviera dando la espalda a la pelirrosa y por como tenía mi expresión corporal, cualquiera hubiera podido deducir que estaba totalmente molesto, hasta el mas tonto se hubiera dado cuenta.

-Sasuke –La voz melodiosa que había puesto la chica, hizo que yo me volteara, desde que llegué nunca me había dicho así. Cuando volteé a ver a la chica, ella estaba con los brazos cruzados y mirando hacia el suelo, pero de algo estaba seguro: Ella no miraba nada. -¿Qué te pasó?


Espero les halla gustado la conti... Tal vez actualice los viernes o los sábados... dependiendo de como tenga la semana :D

Este solo fue un adelanto...

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