Ambos héroes se encontraban en el medio de una batalla.

Está vez peleaban contra "Concert-Man". ¿Por qué había sido akumatizado? Porque quería ir a un concierto, y las entradas estaban agotadas. Había participado en concursos y todo, pero nada había funcionado.

Su poder era tirar rayos con una guitarra, si el rayo te alcanzaba, te apagabas. Así de simple, consumía tu alma para él poder tener más energías. Su propósito era consumir la mayor cantidad de almas, para vaciar el recinto y ser el único en el concierto, ser el único capaz de estar junto al artista.

—¡Tenemos que alcanzarlo! —gritó Ladybug observando con terror como consumía un alma gracias a un rayo.

—Está es una situación musi-escalofriante —Chat Noir rió de su juego de palabras —. ¿Entiendes? Música y escalofriante: musi-escalofriante.

—¿En serio crees que es un buen momento para bromear? —Ladybug rodó sus ojos enfadada.

—No tienes sentido del humor, amar-alma —volvió a reír él —, ¿entiendes? Es...

—¡Lo entiendo! —lo cortó él —. Ahora, vamos por el plan de ataque. Creo que es obvio que debemos quitarle la guitarra, pero... será difícil.

—Más no imposible.

Crearon un plan de ataque. Chat Noir lo estaba interrumpiendo. En el momento en que Ladybug iba a atacar por la espalda al joven músico, gracias a su torpeza natural (la torpeza la acompañaba cada día siendo Marinette, y a veces también como Ladybug) tropezó con una cuerda que no se notaba en el suelo gracias a la oscuridad de la noche.

—¡Ladybug! ¡bicho inmundo! —le disparó un rayo, pero en vez de que su alma fuera absorvida, ella comenzó a bailar sin poder detenerse —, ¡te haré sufrir antes de quitarte el Miraculous!

Él tocaba la guitarra, ella bailaba al ritmo. Aunque su rostro demostraba sufrimiento. Y era lógico, estaba siendo obligada a bailar por unas ondas que eran bastante fuertes, te calaban los huesos, era un dolor indescriptible pero existente.

—Mi Lady, ¡tus pasos son muy torpes! Algún día deberíamos ir a clases de baile juntos —volvió a coquetear a modo de juego.

—Oh. Pueden bailar ahora mismo, no hay problema —casi le disparan, pero alcanzó a correr —. Te atraparé, gatito.

Un rayo quedó con Ladybug, estaba atrapada en un baile. Se sintió como cuando peleó contra Clara Ruiseñor, ella también la obligaba a bailar. Solo que esta vez era diferente, las ondas dolían y no era capaz de controlar su propio cuerpo, estaba en problemas. No podía invocar su Lucky Charm.

—Chat Noir, por favor, gana... —susurró.

Chat Noir corría por todas partes, al estar sin su amada tuvo que controlarse más que nunca, cuidar de su torpeza. Al final, intentó liberar a Ladybug, pero no pudo, sintió una corriente eléctrica recorrer todo su cuerpo al golpear la fuerza con su bastón. Saltó lejos.

—¡Sé que puedes hacerlo, confió en ti!

—Pero... ¿cómo?

—Eres torpe, pero creativo.

Al final, Chat Noir hizo que estaba siendo controlado, fingió que bailaba por obligación. Fue un plan astuto, porque en el momento menos esperado, lo atacó. Rompió la guitarra utilizando su cataclismo. Al estar rota la guitarra, Ladybug fue libre. Ella purificó al akuma, ya estaban a salvo.

Mientras Ladybug caía al suelo debido al dolor que recorría todo su cuerpo, Chat Noir ayudó al akumatizado, le aconsejó que fuera al concierto, que seguramente con todo el revuelo lo dejarían entrar.

—¡Mi Lady! —corrió a levantarla, su corazón y su respiración se mantenían acelerados.

—Lo hiciste muy bien —lo felicitó ella respirando, estaba reuniendo aire de nuevo.

—Mi Lady, no puedo dejarte así, debes ir a casa. Dime dónde vives, o al menos déjame dejarte cerca —ella negó con la cabeza. Se sentó en el suelo, hizo ejercicios de respiración y poco a poco comenzó a respirar mejor, se estaba normalizando —. Eres tan terca —lo ignoró, tenía que calmar su respiración.

Una vez que se sintió mejor, se levantó apoyándose en el felino.

—Algún día te enseñaré como bailo y negarás esa invitación a clases de baile —bromeó ella.

—¡Ladybug! —él la abrazó con todas sus fuerzas. Al menos la preocupación había desaparecido de su cuerpo.