III PARTE

Temprano cerca de las seis de mañana Efi despertó de su retardo y se levantó con ánimos de salir a explorar el pueblo pero para su sorpresa Gin aún estaba dormido.

— ¡Gin! ¡Despierta! ¡Es hora de salir! — grito alegremente Efi mientras se subía con dificultad a la cama del mayor.

—cállate enana, estoy durmiendo.

— ¡vamos! ¡Quiero comer algo, tengo hambre! — grito de nuevo mientras movía el hombro del chico. Este con un suspiro salió de la cama con pesadez.

—está bien, busquemos algo para el desayuno.

— ¡YEY!

—en silencio. — gruño el peli azul mientras se colocaba la chaqueta y verificaba si la libreta seguía en el mismo lugar.

Luego de arreglarse para salir salieron del cuarto en busca de algún lugar para comer.

—oye Gin, ¿adónde fuiste ayer?

— ¿A dónde más crees?

— ¿fuiste con una chica? — pregunto curiosa y la mire de reojo.

— ¿a qué viene esa pregunta?

—dijiste que una vieja amiga te podría ayudar. ¿Por eso no quisiste que fuera acompañarte ayer? fuiste a ver a esa chica.

— ¿en qué estás pensando enana?

— ¡en nada! — chillo Efi comenzando a tararear una canción o por lo menos intentándolo.

—claro y debo creerte. — dije dándole un pequeño golpe con los dedos en cabeza.

— ¡oye!

—pero mira quien veo aquí. — se escuchó de pronto un voz detrás de nosotros y al girar los dos, encontramos a una chica de baja estatura con cabello rojo y extraño atuendo militar. —ahora sé porque Kimi estaba tan alegre esta mañana.

— ¿ah? Parece que llegaste a salvo del bosque. — dije. — pero con tu estatura supongo que es muy fácil ocultarse debajo de las rocas.

— ¡cállate! — gruño la pelirroja cruzando sus brazos sobre el pecho.

—oye Gin, ¿Quién es ella? — pregunto Efi jalando la gabardina del peli azul robando la atención de ambos.

—oh, bueno. Nadie en especial.

— ¿Cómo que nadie en especial? — volvió a gruñir la peli roja con ofensa. — soy Maki. — contesto dirigiéndose a la pequeña. — una vieja amiga de Teobaldo.

—Gin. — corrigió este rápidamente con irritación. — aquí soy Gin.

—Gin, Treed, Syd como sea… siempre olvido tus nombres. — comento está mirándose las uñas restándole importancia al peli azul hasta que sus ojos se dirigieron a la pequeña Efina. — ¿Y quién es esta niña?

—Efi. — contesto ella con alegría. — ¡Gin es mi papá!

—que no me digas así. — se quejó el peli azul dándole un coscorrón a la cabeza de Efi.

— ¿tu papá? — pregunto con sorpresa Maki. —oh, pobre de Kimi cuando se entere de esto.

— ¿Kimi? — pregunto Efi con curiosidad.

—solo cállate enana. — contesto el peli azul con molestia. — ¿y qué haces aquí? ¿No se supone que estás buscando información? o lo que sea que hagas. — dio dirigiéndose a la pelirroja.

—en eso estoy pero por ahora iré a casa a dormir un poco. No he descansado nada y estoy agotada. — contesto mientras hacia posiciones de estiramiento.

—sí, supongo que dormir toda la noche en el suelo del bosque te molió la espalda.

—oh, cierra la boca debilucho. — escupió con cansancio. —deberías darme las gracias por ayudarte con tu trabajo de investigación.

—sí y no, ya se lo agradecí a Kimi anoche así que todo está arreglado.

—sí, sí, debí haberme quedado yo y cobrarte caro por nuestros servicios pero en fin. De cualquier forma Kimi no me hubiera dejado cobrarte nada. — dijo lo último encogiéndose de hombros. — en fin, iré a casa a descansar. Ven por la tarde que tenemos unas cosas más que decirte. Efi también puede ir, le hará compañía a Toka.

Efi ladeo la cabeza al ver que no podía comprender mucho de la plática de los mayores.

—bien, estaremos ahí por la tarde. — contesto Gin asintiendo cuando Maki comenzaba a caminar hacia su cabaña.

—por cierto, si buscan un lugar para desayunar. Vayan con la mujer que les rento el lugar. Ella tiene ahí mismo una cocina para los viajeros.

Con eso, Gin y una confundida Efi caminaron a dirección de la cabaña de la mujer que les había alquilado la habitación.