Hola, les agradezco mucho sus reviews, me alegra ver que la historia les esté gustando. Aquí les traigo el siguiente capítulo, espero que les guste.

El Tigre es propiedad de Sandra Equihua y Jorge R. Gutiérrez

La Daga de Sartana

Capítulo 4: Las Cosas se Salieron de Control

Lo que siguió fueron días muy oscuros para Ciudad Milagro. El Tigre y Puma Loco resultaron ser un equipo sumamente poderoso y casi invencible. Los otros superhéroes hacían todo lo que estaba en sus manos para detener esta nueva amenaza pero todos sus intentos eran en vano.

El único que no había ayudado a derrotar a los villanos Rivera era el mismo White Pantera, quien a pesar de ya haber atrapado a Puma Loco en el pasado, seguía muy deprimido por todo lo ocurrido. Además de que la idea de tener que luchar contra su propio hijo le resultaba espantosa.

Frida también se encontraba muy afectada por todo, ya que a pesar de que a ella no le importaban mucho esas cosas de héroes y villanos, la nueva actitud de Manny había llegado tan lejos que su amistad prácticamente había desaparecido. No es que un día se hubieran dicho que ya no querían ser amigos, pero ya nunca pasaban tiempo juntos y ya casi ni se hablaban.

Manny había dejado de ir a la escuela y la mayor parte del tiempo se la pasaba asaltando algún banco o molestando a niños mas pequeños que el. Todos estaban alarmados e incluso el mismo Puma Loco se empezaba a dar cuenta de que su nieto a veces resultaba ser mas malicioso y hábil que el en sus mejores tiempos.

En más de una ocasión Granpapi había sugerido descansar unos días pero Manny se negaba rotundamente, parecía ser que el chico había desarrollado una sed de crimen insaciable puesto que siempre quería infringir la ley. Poco a poco sus delitos aumentaban de nivel, lo que había comenzado con molestar a la gente mayor terminó en robos y trafico de grandes cantidades de dinero.

Granpapi estaba mas que orgulloso de el, pero muy en su interior comenzaba a asustarse por las atrocidades que su nieto cometía día a día. Todo parecía indicar que el Manny Rivera que todos conocían había desaparecido de la faz de la tierra y se había convertido en un monstruo tan peligroso que, muchos temían, pronto debería ser destruido por el bien de todos.

María buscaba desesperadamente una manera de recuperar a su hijo. Rodolfo parecía haber perdido la razón y ya no le importaba nada. Se pasaba horas y horas encerrado en su habitación haciendo quien sabe que cosas a pesar de las insistencias de su ex esposa por que saliera y la ayudara con Manny.

Un día, sin previo aviso, Granpapi llegó corriendo y jadeando a la casa. El viejo estaba realmente agitado y se notaba a kilómetros que necesitaba recuperarse, sin embargo no lo hizo. Una vez que entró a la casa se dirigió hasta la habitación de su hijo y comenzó a golpearla para que este saliera.

-¡Rodolfo, sal por el amor de Dios!- gritaba.

-¿Ahora que sucede?- preguntó María.

-Manny se volvió loco- respondió Granpapi.

-Ah, eso no es lo que dijiste cuando nos contó que pretendía pasarse al lado oscuro y le rompió el corazón a su padre, creo que debemos agradecerte por eso ¿no?- dijo María enojada.

-Esto es diferente, ya no escucha razones- siguió Granpapi desesperado -planea invadir "Calavera" para deshacerse de la competencia y volverse el único villano de la ciudad-

En eso la puerta del cuarto se abrió de golpe dejando salir a un aterrado Rodolfo.

-¿Qué Manny hará qué?- preguntó.

-Así como lo oyen- dijo Granpapi.

-¡Pero lo volverán añicos!- gritó Rodolfo.

-Lo se, por eso vine a buscarte, traté de detenerlo pero no pude- respondió Granpapi.

-Oh por Dios Rodolfo¿Qué vamos a hacer?- preguntó María.

-Seguirlo, por supuesto, y evitar que comenta otra tontería- contestó Rodolfo.

En eso los tres escucharon una voz ajena a la de ellos -Esperen, yo también voy- se voltearon y vieron a Frida. La niña acababa de entrar por al ventana para sorpresa de los tres adultos.

-¿Qué haces aquí¿nos estabas espiando?- preguntó María.

-¿Yo?, no¿Cómo creen?- dijo Frida con una enorme sonrisa traviesa en su cara. Los tres se le quedaron mirando serios y finalmente Frida entendió que no tenía sentido seguir fingiendo -De acuerdo, si, los espiaba, pero no me culpen. Manny es mi mejor amigo después de todo y me preocupa lo que le pase-.

-Olvidemos eso, tenemos que irnos- exclamó Rodolfo.

Todos se dirigieron lo más rápido que pudieron hasta el temido pueblo de Calavera, donde los más perversos y dementes criminales tenían sus guaridas. Rodolfo había olvidado por completo su tristeza y ahora estaba dispuesto a luchar contra lo que fuera con tal de salvar a su hijo.

Después de un rato llegaron a su destino y tristemente parecía que habían llegado tarde. Todo el lugar se había convertido en un campo de batalla donde un gran número de delincuentes luchaban contra El Tigre. Sorpresivamente el muchacho se veía mas ágil y fuerte que nunca y mientras sus contrincantes caían uno a uno el se mantenía de maravilla.

Al final solo quedaba El Oso para pelear contra Manny, el peludo y enorme villano lucía mas molesto que nunca y de verdad se veía aterrador esta vez. Incluso Frida olvidó que muchas veces lo había visto y ahora sentía que estaba frente a una especie de bestia endemoniada. Para su extrañeza, Manny se mantenía firme y con una sonrisa burlona en su cara.

La pelea duró menos de lo que esperaban y en unos segundos El Oso se encontraba noqueado por Manny. El niño mostraba sus garras amenazantes y con una atemorizante risotada maléfica anunció su triunfo final. Impresionados sería una pobre palabra para describir como habían quedado los Rivera y Frida ante tal espectáculo. El mismo Puma Loco comprendió entonces que su nieto había perdido la cabeza.

En eso Manny se percató de que no estaba solo y contrario a lo que cualquiera pensaría no se mostró complacido al ver a sus seres queridos ahí.

-… ¿Que rayos hacen aquí?...- preguntó Manny

-¿Cómo que qué hacemos¿tu que haces aquí?- le respondió Rodolfo

-…Asegurando mi futuro como el mas grande villano de Ciudad Milagro…- contestó Manny

-Manny, esto ya llegó demasiado lejos- dijo Granpapi

-…Les avisaré cuando eso me importe…- dijo Manny fríamente

-Manny, no te pongas así, solo queremos ayudarte- dijo Frida

-…No quiero ni necesito su ayuda…- explicó Manny serio -…Con mi daga es mas que suficiente…- dijo mientras volvía a acariciar su daga.

Frida corrió hasta donde estaba Manny, tomó la daga y la arrojó a unos metros de ahí. Era la primera vez que la veían tan enojada, pero después de lo que estaba ocurriendo ya nada era sorprendente.

-Olvida ya esa estúpida daga- dijo Frida

-¡Nola toques- gritó Manny furioso hasta el límite. Sin que nadie lo pudiera evitar:

¡PAF!

El niño acababa de golpear a Frida en la mejilla con todas sus fuerzas provocando que la niña cayera al suelo. Frida se quedó en el suelo mirando llorosa a su amigo, nunca creyó que se atreviera a eso. Después se levantó y le devolvió el golpe a Manny quien por unos segundos pareció no saber que ocurría.

Frida no pudo aguantar mas y comenzó a llorar -¿Sabes que Manny?, creía que eras diferente, eras la mejor persona que nunca había conocido…o por lo menos eso creí-. Dicho esto Frida se fue corriendo de ahí a su hogar. Los Rivera solo los veían estupefactos y Manny después de un momento recuperó su expresión de maldad.

-Me alegro que al fin te hayas dado cuenta niña tonta- murmuró y se fue de ahí. Ya no quedaba ninguna duda, Manny Rivera se acababa de convertir en el villano más frío y perverso que la ciudad hubiera conocido nunca.

Continuará………

Ya se, ya se, cortito y sin mucha trama, la verdad esta semana no me inspiré mucho pero trataré de echarle mas ganas en el próximo capítulo, de todos modos espero que les haya gustado, nos leemos, se cuidan.