¡Hola a todos! Muchas gracias por sus reviews n_n es lo que me inspira para seguir.

Disc. One Piece no me pertenece a mí, le pertenece al gran genio Oda-sama

Capítulo 4: Sentimientos

Ambas se encontraban en camino hacia el apartamento de Nami, pasaban de las 4 de la tarde por lo que no quedaba mucho por hacer; la pelinaranja había pensado en llegar y no hacer nada fuera de su rutina, mandaría a bañar a Yami, luego le daría de cenar para finalmente mandarla a dormir.

Una vez que llegaron al edificio, dejaron el carro en el sótano y empezaron a subir hasta llegar a su apartamento propio, en la puerta de este había una nota, Nami al percatarse de la nota la tomó y la leyó, esta decía:

"Hola Nami, pasé por tu apartamento y no estabas, entonces Franky me sugirió dejarte una nota, se supone que hoy voy con mi familia a visitarla, pero quería que saliéramos todos otra vez, volveré más tarde a verte. Atte: Luffy"

-Vaya, vaya Luffy estuvo aquí- se dijo a sí misma –Yami, voy a un mandado a la recepción del edificio, ¿quieres acompañarme?-

-Por supuesto- dijo la niña agarrando de la mano a Nami.

-Vamos pues- dicho esto se dirigieron hacia abajo.

Ya en recepción una voz se escuchaba dentro.

-Derecha, izquierda, derecha, izquierda, derecha, izquierda, derecha, izquierda. Un, dos, un, dos, un, dos, un, dos. Hmmmmm. SUPEEEEER-

-Franky, ¿estás ahí?-

-Oh Naminee-chan ya llegaste de donde andabas- dijo el peliazul

-Sí, ya he llegado-

-Un tal Luffy vino a buscarte, llegó con muchos ánimos y subió corriendo, pero cuando bajó venía un poco decaído, no te encontró, le sugerí que te escribiera una nota y que la pegara en tu puerta…-

-Y así lo hizo- lo interrumpió Nami

-Es un bueno chico Nami, deberías considerarlo-

Nami no pudo evitar sonrojarse –Lo sé- dijo en voz baja.

-Por cierto, ¿quién es esta niña?- preguntó curioso Franky

-Es hija de una amiga y la estoy cuidando-

-Ohh los hijos son un regalo, eso me recuerda a una canción…-

De pronto dos chicas salieron de otro cubículo de la recepción, ambas tenían cabello extraño, una vestía con la parte de arriba de un bikini y un pantalón y la otra vestía una blusa de tirantes y la parte de debajo de un bikini.

-¡Yeahh Aniki!- gritaron al unísono

-Bueno gracias Franky, Mozu, Kiwi, con permiso-

-De nada Nami-

Y ya un poco lejos aun se alcanzaba a oír el canto del dueño de los apartamentos

-SUPEEER-

Cuando ambas llegaron al fin a su apartamento, entraron y Yami se sentó en el sofá mientras Nami fue a preparar ropa para ella y para la niña.

-Nami-san-

-Dime Yami-chan- respondió mientras aun seguía en la habitación.

-¿Qué es tuyo Luffy-san?- preguntó con una sonrisa pícara

-Luffy es un amigo de la preparatoria- dijo la pelinaranja intentando sonar convincente.

-Eso no es lo que dice mi papá- dijo Yami

Al oír esto, la pelinaranja se quedó inmóvil, reaccionó, volvió a la sala y volteó a ver a la pequeña

-¿Qué te dice tu papá?-

-Dice que siempre han estado enamorados uno del otro, pero que jamás se atrevieron a confesarlo-

-Eso no es cierto, él jamás me ha correspondido- dijo Nami, tardando en darse cuenta con quien y de que estaba hablando, pues esos temas con una niña no eran de lo más apropiados.

-Pero Nami-san como sabes que Luffy-san no te quiere-

-Él jamás me lo ha dicho- contestó la pelinaranja

-Y ¿acaso te ha dicho lo contrario?- dijo la niña

Nami no podía creerlo, una niña de 4 años (y medio como decía Yami) podía tener esa increíble manera de razonar, definitivamente era superdotada. De pronto el timbre del apartamento la sacó de sus pensamientos, aunque un poco tarde, pues Yami ya había corrido a abrir.

-Hola Luffy-san- dijo Yami abrazando al susodicho

-¡Yami!, así que eras tú a la niña que Nami iba a cuidar- dijo el moreno

-Luffy- dijo en voz no tan baja, la que aun seguía sentada sorprendida en el sofá.

- ¡Hola Nami!- le dijo Luffy dedicándole una sonrisa típica de él.

- Nee, Luffy-san, ¿tu quieres a Nami-san?- dijo la pequeña de ojos azules volteando a ver al moreno.

- Claro que sí, Nami es mi amiga- dijo con inocencia

- No, no Luffy-san, me refiero a que si la quieres como algo más- dijo la niña haciendo gestos para que dijera que sí.

-¿a qué te refieres?- dijo muy confundido.

-¿Quieres a Nami-san como mi papá quiere a mi mamá?- dijo Yami haciendo mímica, gestos y movimientos para que Luffy entendiera a lo que se refería.

Entonces la pelinaranja reaccionó ante la pregunta, no iba a mentir, quería oír una respuesta, pero al mismo tiempo no lo quería, eso era vergonzoso, sus mejillas le ardían, seguro el color de su cara le hacía competencia al rojo de un tomate.

-Yami-chan, n... no puedes comparar e… ese sentimiento, tu… tus padres están casados y y han sido p... pareja por mu…muchos años- dijo Nami sonrojada y neviosa.

- Bueno la verdad es que quiero a Nami más que como a una amiga- respondió Luffy para sorpresa de la pelinaranja

Ninguna de las dos mujeres se esperaba esa respuesta, Luffy en uno de sus momentos de seriedad, además en las mejillas del chico se notaba un sonrojo, aunque no tanto como en el rostro de Nami. Era obvio que decía la verdad.

-Nami-san, ¿tu quieres a Luffy-san como él te quiere a ti?-

Esta vez la pregunta era para ella. ¿Qué iba a responder?, tenía que ser un sí, claro que sí, pero, ¿por qué no podía articular palabra?, debía decir algo, sus mejillas se coloraban más, mucho más, definitivamente en la competencia le ganó al tomate.

Nami empezó a recordar varias cosas que le habían dicho.

"-Nami, cuando encuentres a la persona especial que quieras estar siempre a su lado, jamás le mientas, y en la oportunidad que tengas confiésale tus sentimientos, entonces olvida el orgullo y las preocupaciones, si te rechaza, no importa, eso significará que no es para ti"- Nojiko"

"-¿Nami era novia de Luffy en la preparatoria verdad? ¿Cómo un cabeza hueca pudo conseguir algo como tú?- Ace"

"-Es un bueno chico Nami, deberías considerarlo- Franky"

"-Dice que siempre han estado enamorados uno del otro, pero que jamás se atrevieron a confesarlo- Yami repitiendo lo dicho por Zoro"

Y entonces la respuesta de Luffy resonó en su cabeza.

"-Bueno la verdad es que quiero a Nami más que como a una amiga-"

-Sí- respondió la pelinaranja después de estar unos segundos en transe –quiero a Luffy tanto como él a mí- dijo levantándose del sofá con una mirada tierna.

Luffy que estaba mirándola con atención, se sorprendió por la expresión que tenía ella en su rostro, se veía tan inocente, tan bella, sus ojos suplicaban una respuesta, eran como los de una oveja a medio morir y el sonrojo de sus mejillas le daba un toque perfecto, bajó la vista a sus labios, quería probar su sabor otra vez, ¿todavía sabrían a mandarina? Y su piel ¿también sabría así? Quería descubrirlo, llegó hasta ella caminando y sin quitar la vista de ella, empezó a verla toda, su cuerpo era de una diosa, estaba muy bien dotada, él ya había pensado algunas veces en ella de esa manera…

- Flashback-

Era la noche de graduación y Luffy iba a pasar por todos para dirigirse al baile, primero pasó por Nami, por alguna razón quería que ella se sentara a su lado y ocupara el asiento delantero, en ese entonces no entendía muy bien por qué. Ahí estaba el moreno esperando afuera a su amiga, pero cuando ella salió, esa no era la Nami que conocía, no negaba que Nami se vestía bien cuando salían entre amigos, incluso con el uniforme escolar se veía linda, pero la persona de ahí era totalmente diferente, se veía muy hermosa, tenía puesto un vestido color rojo, era largo pero dejaba ver completamente una pierna de la pelinaranja, además tenía un escote que no dejaba mucho a la imaginación. Luffy al verla no pudo evitar sonrojarse y además sentir algo extraño entre sus piernas.

-Nami, te ves muy hermosa- dijo Luffy sonrojado

-Gracias Luffy, tu también te ves muy bien- dijo ella sonrojada

Luffy tenía puesta una camisa de vestir roja, una corbata negra y un saco también negro (en sus hombros y sin meter sus brazos en las mangas) y un pantalón de vestir negro. Nami tampoco lo negaba, él se veía demasiado bien.

- Fin del Flashback-

Cuando llegó hacia ella no sabía que harían, quedaron frente a frente mirándose fijamente sonriendo y con las mejillas coloradas, Luffy pasó su mano por la mejilla de la chica y se acercó a ella para besarla, por fin iba a suceder, Nami volvería a probar esos deliciosos labios después de tanto tiempo y esta vez ambos estaban consientes de que sucedía y lo tenían muy claro, pero…

-Nee, Nami-san tengo hambre-

De repente esa voz detuvo por completo a ambos, como si hubieran despertado de un sueño, reaccionaron y se apartaron uno del otro.

-Oh Yami-chan, lo siento mucho, enseguida te daré de cenar, pero primero vamos a que te des un baño- dijo Nami agarrando de la mano a la niña y llevándola al baño.

Mientras la pequeña se bañaba, Nami y Luffy hablaban de cosas normales sentados en el sofá, se reían y se divertían. Cuando Yami salió, Nami la dirigió a la que en los siguientes 5 días sería su habitación y le indicó donde estaban las cosas que supuso que necesitaría. Ya que Yami estuvo lista con su pijama puesta, le dio un licuado de chocolate y unas galletas de cenar y le pidió de favor a Luffy que la cuidara mientras ella se daba una ducha.

Cuando salió, Yami ya había terminado de cenar y se encontraba jugando a las escondidas con Luffy, Yami estaba contando para empezar a buscar.

-Yami-chan me voy a cambiar en mi habitación, si algo pasa toca la puerta- dijo la pelinaranja pues solo se encontraba envuelta en una toalla.

Llegó a su habitación y cerró la puerta, se deshizo de la toalla que la envolvía y se sentó en la cama, pero ella no contaba con que Luffy estuviera escondido en el closet de su habitación y hubiera una abertura donde el chico perfectamente podía ver hacia afuera sin que ella lo notara, Luffy quedó inmóvil, la imagen de Nami desnuda lo había dejado como piedra, no quería cerrar los ojos ni quería dejar de ver, pero no era porque fuera un pervertido, sino que quería conocerlo todo de Nami y ser la única persona que tuviera esa dicha. Al sentarse Nami quedó de espaldas al closet, pero ya que su ropa se encontraba en la cama, al levantarse se tenía que voltear para vestirse, primero agarro unas braguitas que en opinión de Luffy eran de lo más lindas, luego se puso el sujetador que combinaba, después se puso una blusa color rojo que le quedaba grande pues le alcanzaba a cubrir incluso las panties y se empezó a cepillar ese largo cabello que tanto le gustaba al moreno, cuando terminó de cepillarse, se puso un short color negro que apenas quedaba un par de centímetros debajo de su blusa larga.

De pronto Yami tocó la puerta.

-Nami-san, abre por favor-

-¿Qué pasó Yami-chan?- dijo la pelinaranja abriendo la puerta ya para salir

-Es que no encuentro a Luffy y ya lo busqué por todo el apartamento-

-mhhh…-

-Tal vez podría estar en tu cuarto-

-mmm… no lo creo, pero busca si quieres- dijo Nami mientras se alejaba –iré a preparar algo de cenar para mí y para Luffy-

Yami entró a la habitación de su cuidadora y dio un vistazo al lugar, pegado a la pared a un lado de la puerta estaba un closet, en medio del lugar, había una cama grande, a los lados de esta habían dos mesitas de dormir, la que estaba hacia el lado de la puerta tenía una lámpara y un libro y la que estaba del otro lado junto a una ventana tenía una vela apagada, la niña se agachó para buscar debajo de la cama y al no encontrar nada, supo donde estaba Luffy.

-Te encontré- gritó Yami mientras abría la puerta del closet

Luffy salió de un brinco y se empezaron a reír

-Sí, me has encontrado, has ganado shishishishi- dijo Luffy que estaba un poco sonrojado.

-Nee, Luffy-san, ¿por qué estas sonrojado?-

-Por nada, no te preocupes-

-¿Has visto a Nami-san desnuda verdad?- dijo la niña sonriendo pícaramente

-N…no- dijo Luffy poniendo una de sus caras típicas cuando miente

-¡Yami-chan¡- interrumpió el grito de la pelinaranja – ¿Has encontrado a Luffy ya?-

-Sí Nami-san, Luffy estaba en t…-

-No Yami, no le digas a Nami donde me encontraste- dijo tapándole la boca a la pequeña

-Luffy no estaba para nada en tu cuarto- corrigió la pelinegra

Cuando ambos llegaron a la cocina, había dos licuados de chocolate en la barra de la cocina y más galletas,

-Nami-san, estoy cansada- dijo Yami bostezando

-Vamos, te llevaré a tu habitación- dijo Nami tomándola de la mano hasta su recamara, le ayudó a acostarse y la arropó –Buenas noches Yami-chan-

-Buenas noches Nami-san- dijo la niña antes de quedar profundamente dormida

Al salir vio a Luffy sentado comiendo una galleta.

-Ya se ha dormido- dijo la pelinaranja suspirando de cansancio –Es una buena niña-

Entonces la pelinaranja se sentó con Luffy en la mesa y cenaron juntos, después se sentaron en el sofá, un rato más tarde Luffy se encontraba acostado completamente sobre las piernas de Nami, se quedaron bastante tiempo platicando del pasado, de la preparatoria, que deberían verse con los demás también, etc. Estaban tan cómodos platicando que no se dieron cuenta que habían pasado horas platicando, hasta que Luffy sacó su celular para ver.

-Vaya, es tarde ya- dijo el pelinegro levantándose de lo que en su opinión era la almohada más cómoda del mundo.

-¿Qué horas son?-

-Ya son las 11:35- dijo Luffy –será mejor que ya me retire-

Nami se levantó de golpe del sofá, no quería que Luffy se fuera, quería estar más tiempo con él.

-Espera Luffy- dijo Nami agarrándolo del brazo –ya es muy tarde para que te vayas ahorita, ¿Qué tal si te quedas a dormir aquí?-

Luffy no se esperaba esa propuesta por parte de la pelinaranja, pero ella no le dio tiempo de contestar, pues le agarró de la mano y corrió hacia su habitación, en cuanto entraron cerró la puerta detrás de él y lo miró con sonrisa pícara.

-Te dejaré dormir aquí conmigo- dijo sonrojada y cada vez acercándose más a él.

CONTINUARÁ

Losé, soy muy mala por dejar el cap ahí, pero es que ahí debía terminar xD es que no se me da bien el lemmon, jamás he escrito nada de eso… supongo que practicaré antes de subirlo, dejen review si quieren que suba lemmon, y sus opiniones sobre el fic… ¿les gusta?, ¿no les gusta?, sugerencias, etc.

Ah y también les pondré en otro flashback a que se refiere Nami sobre volver a probar los labios de Luffy y que Luffy dice que si todavía saben a mandarina los labios de Nami, ¿Ya se besaron una vez? ¿Por qué dice que ahora si están consientes? Oh Dios son muchas preguntas que se resolverán en el siguiente cap :3

Review/Review/Review (son mi inspiración para seguir escribiendo)

Saludos y gracias por leer n_n