Hola, bronies y lectores:
Dentro de algunos días publicaré un especial de "El secuestro de Twilight". Quien quiera puede enviarme sus preguntas sobre dicho fanfic.
Capítulo 4
DRACO Y NERO EN MANEHATTAN
Había pasado una semana desde que las Cutie Mark Crusaders se reconciliaron entre ellas. Quienes no habían hecho las paces eran Tiara y Silver.
Silver en el fondo echaba de menos a Diamond pero se sentía dolida de sus insultos; la terrestre gris no olvidaba cuando Tiara la había llamado pánfila y estúpida; ni tampoco había borrado de su memoria todas las veces que Diamond la había hecho seguirla en sus tontas disputas contra las CMCs. Aunque por otro lado Tiara era como una hermana para la joven terrestre grisácea; ambas habían crecido juntas.
«Tiara… ¿Por qué ha pasado todo esto? Tengo parte de culpa por no enfrentarme a ti en su momento» pensó Silver, quien se encontraba en su habitación.
EN CASA DE DIAMOND
La joven echaba de menos su relación con Silver; pero no se atrevía a hablar con ella. Tiara nunca había sido dada a pedir disculpas, ni tampoco era su especialidad. Quizás si sus padres se hubiesen ocupado de mediar entre ambas adolescentes… pero los Richs pasaban la mayor parte del tiempo ocupándose de sus negocios y de si mismos, no les quedaba apenas tiempo para ejercer como padres, posiblemente por eso su hija tuviese un carácter tan discutible ¿Podría haber sido todo diferente? Posiblemente sí. Hubiese bastado con la relación entre Tiara y sus progenitores fuese más estable. Si desde que la potra era pequeña se hubiesen preocupado más de sus amistades y sus estudios, y le hubiesen puesto ciertos límites… tal vez entonces Tiara hubiese adquirido un mayor grado de madurez.
Por otro lado, Diamond quería muchísimo a Silver. No se hacía a la idea de separarse de ella. La más joven de los Spoon era la única amiga que tenía. Por eso aunque su orgullo le ponía dificultades, la terrestre rosada tomó una decisión que no se hubiese atrevido a hacer en otras circunstancias; solo su cariño por quien era poco menos que su hermana era capaz de motivarla para llevar a cabo semejante acción.
EN EL IMPERIO DE CRISTAL
Cadence se encontraba en los jardines en compañía de seis guardias reales; las siete yeguas disfrutaban de un espectáculo moralmente lamentable, pero a ellas le gustaba. Dos potrillos terrestres se estaban peleando con espada y escudo, como si fuesen dos gladiadores. Uno tenía la piel amarilla con crines naranjas, y ojos azules; el otro tenían el lomo azul celeste, con crines verde hierba y ojos azul cielo; ninguno tenía cutie mark. Los pequeños hacían un gran esfuerzo por no llorar y complacer a la princesa, era la única forma de no ser castigados por ella. De pronto el chico amarillo hizo un corte al otro en el casco delantero derecho; físicamente la herida no era grave, pero el pequeño al notar el escozor comenzó a llorar.
—¡DIJE CLARAMENTE QUE NO QUERÍA LLORONES!—gritó Cadence, asustando a los niños e interrumpiendo las lágrimas.
—Por favor, princesa, perdone a mi hermano—suplicó el potrillo amarillo.
—Mmm. ¿Qué edad tenéis?
—Mi hermanito tiene seis años, yo siete.
—Muy bien; multiplicaremos esas cifras por tres y serán el número de azotes que recibiréis cada uno, agradece que no os mate aquí mismo.
A un gesto de Cadenza dos soldados se llevaron a los jóvenes a los calabozos, donde recibirían, el mayor 21 azotes con una fusta y el menor 18. A los dos potrillos se les coloco una correa de perro en el cuello con la que fueron arrastrados a las mazmorras. Cadence se quedo con cuatro guardias.
—Majestad. Deberíamos organizar estos juegos con sementales adultos—sugirió una de las soldados.
—Podríamos organizar un torneo de varios luchadores. Necesitaríamos un local—expuso otra de las militares.
—… Interesante. Usar a los machos para que se maten con el fin de divertir a las hembras, me gusta la idea. Aunque necesitaríamos un local habilitado, armas, luchadores entrenados… Pensaré en vuestra sugerencia.
Una de las soldados no parecía estar de acuerdo, o si lo estaba no mostraba entusiasmo alguno. Se trataba de una pegaso verde oscuro, con crines rojas, ojos marrones. Su armadura impedía ver su cutie mark.
—¿Y tú no dices nada?—reprochó Cadence a la pegaso.
—Yo… no tengo ninguna opinión.
—Mentirá. Conozco esa mirada. ¿Qué estás pensando?
—Nada, majestad.
—¡Mientes!—gritó Cadence haciendo brillar su cuerno. De pronto la pegaso empezó a quedarse sin aliento y cayó al suelo, la pobrecilla apenas podía respirar. Las otras militares no hicieron nada al respecto.
—Ma… jes… tad.
—No toleró la rebeldía—expuso la princesa deteniendo su ataque.
—Ah, ah, ah, ah.
—Ahora di que estás pensando, zorra.
—Ah, ah, ah. No… funcionara. Muchas yeguas no querrán ver combatir a sus hijos, esposos y otros machos de su familia—reconoció la pegaso que se encontraba aun tirada en el suelo.
Cadence hizo aparecer un látigo y comenzó a golpear en la espalda a la pegaso que quedó maltrecha en el suelo. Después se volvió a las otras soldados.
—Por lo visto aquí tenemos a una traidora y simpatizante de los machos. Que esto os sirva a todas de lección. No tolero ningún tipo de rebeldía. Mostrar compasión por los machos es traición ¡Y la traición se castiga con la muerte!—Cadenza cogió la espada de una de las otras soldados y le rebano el cuello a la víctima—Espero que todas hayáis aprendido la lección.
—Sí, majestad—contestaron todas las soldados a coro.
—Bien. Ahora id a buscar al padre de los dos mocosos y encadenarle en mi cama, ya sabéis para qué. Deshaceros de este cadáver, nada de entierro; que sea dividido en trozos y los pedazos sean quemados en un vertedero.
—Sí, majestad.
EN EL CAÑON LETAL
En las afueras del pueblo se encontraba Shining Armor practicando el raiton shuriken. Consistía en una técnica cuchilla tan poderosa que incluso podía llegar a cortar por la mitad un gran edificio como si fuese una hoja de papel. El problema de esta habilidad es que si no se ejecutaba con suficiente experiencia resultaba muy inestable; un raiton bien ejecutado podría llegar a ser un ataque tan perfectamente nivelado que lograba proporcionar cortes tan delgados, que si cortará una jarra con agua, el líquido solo caería cuando las mitades se separasen; pero lograr tal dominio de dicha técnica era extremadamente complicado, en general el raiton era inestable y muy difícil de dominar. Armor había necesitado años de práctica para poder usar esa técnica.
Shining se había ido al llamado Cañon Letal, donde una vez Rainbow Dash llevó a cabo una carrera de mascotas. En ese lugar podría practicar tranquilo; entrenar en el pueblo era impensable porque alguien podría resultar herido, pero en aquel lugar rocoso solo había cuevas, la mayoría vacías, aunque algunas contenían nidos de anguilas quarray. Shining procuraba tener cuidado para no dañar a las anguilas, aunque le atacasen no eran rivales para él pero no quería dañar a ninguna especie. El semental hizo levitar una gran piedra sacándola del cañón y aplicó después el shuriken, de pronto oyó una voz a sus espaldas. El militar se dio la vuelta.
—¿Trixie? ¿Qué haces aquí?
—Twilight y yo te hemos estado buscando. Nero y Alexis quieren ir esta tarde a Manehattan.
—¿Para?
—¿No lo sabes? Jo. Entrenar está bien pero podrías enterarte de las noticias.
—¿Qué noticia?
—Manehattan celebrar hoy su festival anual del libro. Hay tenderetes; cuenta cuentos, trueques de libros…
—Muy bien pero ¿Qué tiene que ver eso conmigo?
—Twilight y sus amigas están ocupadas preparando la boda; Flash está entrenando con sus soldados y Lina está ayudando a Rarity. Tu hermana pensó que nosotros dos podríamos llevar a los niños; Blade vendrá con nosotros, podríamos llevar también a Skyla.
—… Ósea que el plan es que Nero, Skyla, Alexis, Blade y nosotros dos vayamos a Manehattan esta tarde.
—Exacto. ¿Qué me dices?
—En circunstancias normales me encantaría, pero estamos en guerra contra Hera. Es arriesgado vayamos a Manehattan. Durante el viaje seremos vulnerables. De hecho, Manehattan no debería haber organizado tal evento después de que Hera llevase a cabo su infanticidio, es arriesgado.
—Pero para ellos es una tradición. Además ¿No es bueno que intenten volver a la normalidad?
—Sí, supongo que lo es pero…
—Por favor, Shining.
—Vale, tú ganas. ¿Draco vendrá?
—Pues él dijo que no pero su madre quiere que vaya.
EN MANEHATTAN
Tanto el alcalde como las autoridades tenían los mismos temores que Shining Armor. Por ello se había establecido un amplio dispositivo de seguridad en la ciudad; aparte de movilizar al ejército también se habían utilizado varios hechizos para detectar la presencia de magias oscuras.
Una vez al año la ciudad celebraba su festival anual del libro. En donde se concentraba en la gran plaza mayor varios tenderetes de diversas publicaciones impresas: mangas, cuentos, tebeos. La mayor parte eran libros de todo tipo de géneros, algunos clásicos pero también varias publicaciones actuales y premios literarios.
TRES HORAS DESPUÉS EN PONYVLLE
Shining, Trixie, Nero, Draco, Skyla, Alexis y Blade cogieron el tren con destino a Manehattan. Armor podría haberse agenciado un dirigible privado o un carro volador; otra posibilidad era ir de extras en algún dirigible militar que se dirigiese a la gran ciudad; pero el semental quiso pasar desapercibidos, por ello el grupo viajó en tercera clase. En poni de las taquillas se quedó asombrado de ello. ¿Dos príncipes y uno de los más grandes militares y estrategas de Equestria renunciaban a viajar en primera?
Viajar en tercera tenía la característica de tener que compartir vagón con muchos otros pasajeros; además de Armor, Trixie y los cinco potrillos, en el compartimento había otras veintitantas personas. De entrada la mayoría no prestaba demasiada atención al grupo, porque los habitantes de Ponyville ya les conocían; pero conforme el tren fue deteniéndose en distintas paradas y fueron bajando unos pocos y subiendo diferentes pasajeros, muchos se acercaron a saludar a los jóvenes príncipes y a Armor, a quien unos pocos identificaron como militar y otros como antiguo regente del conquistado Imperio de Cristal.
Blade causo una impresión muy negativa. Los pasajeros le miraban con temor y desconfianza por el mero hecho de ser un lobo. Trixie y Shining tuvieron que hablar en su favor para hacer callar muchos comentarios en contra, incluido el hecho de que varias personas quisiesen expulsarlo del tren. Nero y Alex igualmente se manifestaron a favor de su amigo. Una señora le preguntó a Draco qué pensaba él sobre aquel lobezno, el aludido miró enfadado a la yegua y respondió "Es de fiar. Ahora dejadme tranquilo". Blade no se atrevió a decir nada por temor a que sus palabras fuesen usadas en su contra. Finalmente las quejas contra el lobezno cesaron porque por un lado muchos temían la posible reacción del lobo, y además porque estaba acompañado por dos príncipes y uno de los miembros más fuertes del ejército. Sin embargo, una potrilla de unos tres o cuatro años señaló a Blade.
—Papi ¿Qué hace un lobo aquí?
—No señales y no te acerques a él.
Blade sabía que se arriesgaba saliendo de Ponyville. En el pueblo ya se habían acostumbrado a él, pero en la mayor parte de Equestria su raza era temida y rechazada, además el hecho de que su especie fuese carnívora no ayudaba a mejorar dicha imagen.
De pronto subió al tren un reportero de Canterlot, el cual al ver que Nero y Alexis estaban sentados uno al lado del otro aprovecho para incordiarles.
—Príncipe Nero. Soy de la revista "El semanario". ¿Me permite unas preguntas sobre usted y su novia?
—¿Novia?
—Ustedes son novios ¿No?—respondió el periodista mirando a Alexis. ¿Cómo se conocieron? ¿Cuánto tiempo llevan juntos?
Ambos jóvenes se sonrojaron.
—Él/ella no es mi novio/a—gritaron los dos a la vez, sus caras estaban completamente rojas.
—Uiii. Una relación secreta por lo que veo. Claro, un príncipe y una plebeya terrestre…
—¿Y qué tiene de malo que sea una plebeya terrestre? Vamos a ver. Alex es muy importante para mí, me da igual su estatus o su raza—contestó enfadado el potrillo.
—Eso es. Eso es lo quiero. Sentimentalismo. Esta usted perfecto defendiendo al amor de su vida.
—¡Que no somos novios!
—Sí lo son, señorita. De lo contrario él no os defendería con tanta pasión.
Nero y Alexis tenían la intención de protestar pero Shining se les adelantó.
—¡Ya basta!—Armor se acercó al periodista—Deje de molestar a los niños.
—Solo hago mi trabajo.
—Y yo el mío. Estos dos jóvenes están a mi cargo, retírese.
—No pienso irme si mi reportaje. Equestria tiene derecho a saber la verdad.
Armor ya estaba harto del comportamiento de los pasajeros. Primero los comentarios en contra de Blade y ahora un acoso periodístico. El semental sacó un silbato, lo toco y de pronto varios guardias que estaban camuflados de paisanos y repartidos entre varios compartimentos del tren, se presentaron en el vagón. Shining ordenó desalojar a los pasajeros y repartirlos entre los otros vagones, prohibiendo que durante el trayecto el grupo volviese a ser molestado. Muchos protestaron y lo consideraron un abuso de autoridad, pero Armor no cedió y sus soldados obedecieron. Los pasajeros fueron llevados a otros vagones quedando el grupo a solas para tranquilidad de Shining, Trixie y los cinco potrillos.
El resto del viaje los niños aprovechando que no había más pasajeros en el compartimento se sentaron en unos asientos del fondo, unos metros apartados de los dos adultos. Trixie y Shining no protestaron puesto que todos seguían visibles entre ellos, así que dejaron que los jóvenes tuviesen su espacio.
Armor notó que la unicornio azul no paraba de mirarle, y él también la dirigía varias miradas.
—¿Qué me miras, Shining?
—¿Yo? Nada. ¿Y tú, Trixie?
—Tampoco.
—Bueno… pues si nadie mira nada…
—Pues eso—respondió la yegua siendo consciente de que aquella conversación sonaba un poco tonta, por lo que intentó sacarle más jugo—Gracias por acompañarnos, Shining.
—De nada. No tiene importancia.
—Y… también te agradezco que defendieses a mi hijo, aquí y en Ponyville. De no ser por ti y tu hermana no sé lo que hubiese ocurrido. Mi regreso a Ponyville no fue agradable.
—Mi hermana me explicó porque los aldeanos estaban descontentos contigo, les comprendo pero eso no justifica determinadas acciones. Dejemos el pasado en el pasado, ahora todos somos amigos—respondió el semental tomándole el casco a Trixie, ni siguiera lo pensó, fue un impulso. La yegua no dijo nada, pero se sonrojó. Blade miró sonriente la escena, después se volvió a Nero.
Alexis que estaba junto con los otros cuatro potrillos soltó una risita mientras miraba a los dos adultos, intuyendo que se gustaban. Skyla también lo notó pero no le agradaba la idea.
—¿De qué te ríes, Alex?
—¿No lo sabes, Nero? Que tontito eres—respondió la potrilla soltando una risita.
—¿Perdona?
—Pregúntale a Skyla.
—Prima…
—Lo he oído. Y sí, eres tonto pero no tanto como mi padre. Al parecer no ha tenido suficiente con que le hagan daño una vez.
Los chicos miraron asombrados a Skyla. El comentario de Alex había sonado a broma, pero la alicornio rosada hablaba con una cierta frialdad en su voz.
—Pero… no entiendo. Draco ¿Tú pillas algo?
—A mí no me metáis en tonterías, hermano. Mejor haríais todos en buscar la manera de matar a Hera.
—Oh, vamos primo… piensa en el evento.
—Yo no pedí venir, mi pesado hermano y mi madre me obligaron.
—No. Solo te lo sugerimos.
Hubo un silencio incomodo.
—Cambiando de tema. Chicas, aun no me habéis explicado qué es eso que no he entendido—protestó Nero.
Skyla se llevó un casco a la cara.
—¡Sementales! Mira al tío Shining y a Trixie, ¿No notas nada raro?
—No—respondió Nero mirando a su tío.
Skyla se levantó enfadada.
—Eres bobo pero no tanto como mi padre. Voy al baño.
—Te acompaño—se ofreció Alex.
Nero miró a ambas chicas marchándose.
Los aseos eran relativamente pequeños, solo contaban con un grifo para lavarse, y un váter, apenas cabía una sola persona pero Alexis le acompañó a Skyla mientras esta última se lavaba la cara.
—Mi papá no ha tenido bastante con una mala experiencia.
—Tu padre tiene derecho a rehacer su vida. No la pagues con tu primo. Él no tiene culpa de nada.
—Ah. Ya lo sé Alex, pero es que no he podido evitarlo. Pero… dime la verdad ¿Nero te gusta?
—¿Lo dices por el plasta del periodista?
—No. Ese señor fue un pesado, pero… en serio ¿Te gusta mi primo?
—Quizás. No estoy segura. A veces parece que no se entera de nada pero es muy agradable y lindo. Nos conocemos desde hace tiempo; siempre ha estado a mi lado y sé que puedo contar con él.
Años más tarde Nero y Alexis serían pareja formal, pero de momento aun eran muy jóvenes y su relación todavía no estaba tan consolidada. Por el momento los chicos ya se gustaban pero aun no lo habían reconocido, eran buenos amigos pero nada más.
En el vagón Trixie y Armor conversaban entre ellos.
—Mira a esos dos—platicó el lobezno a Nero mirando a Trixie y Armor—¿Ya entiendes lo que pasa?
—No. Me he perdido.
—No le des más vueltas, Blade. Mi hermano siempre ha sido torpe para estas cosas. ¿Sabes que hizo cuando conoció a Alex?—intervino Draco.
—No.
—Pues verás…
FLASHBACK
Aparecen Draco y Nero con cinco años de edad, en el patio del recreo de la escuela. Nero quería hacerse amigo de una poni terrestre, de la que por aquel entonces ni siquiera sabía su nombre; esa potrilla era Alexis. Draco concentra algo de magia y logra comunicarse telepáticamente con su hermano.Era una habilidad que habían desarrollado juntos, dado a que no les gustaban estas separados.
«Nero, Nero ¿Me escuchas? Cambio» contactó Draco.
«Te escucho fuerte y claro, cambio»
«Dile algo, cambio»
«¿Cómo qué? Cambio»
«Algo que no te haga quedar como un tonto en frente de ella, cambio»
Nero miro a Alexis y finalmente se decidió a hablar.
«¡VAMOS HERMANO! ¡TÚ PUEDES!»
— Eh… bueno, ¿Te gusta… respirar?
—Idiota—Susurró Draco en voz baja mientras se llevaba una pezuña a la cara.
—¿Qué cosa?—preguntó confusa la potrilla.
—Que si te…—Draco aparece de la nada cogiendo a su hermano e interrumpiendo su dialogo.
— ¡Nada, no dijo nada, lo siento pero tenemos que irnos. Chao!—intervino el alicornio pelirrojo llevándose a su hermano.
FIN DEL FLASHBACK
Nada más terminar la historia Blade se empezó a partir de risa; a Draco se le contagiaron las risotadas del lobezno.
—Ja, ja, ja, ja, ja. ¿En serio le preguntaste eso? Ja, ja, ja. Pobre Alex. Ja, ja, ja, ja, ja.
—No le veo la gracia—se sonrojó Nero.
—Pues la tiene, hermanito. Créenos—respondió Draco sonriendo y soltando una risita. Nero tuvo la sensación de que en otros tiempos su hermano se hubiese partido de risa, ahora solamente sonreía.
En el baño Alex también le había contado a Skyla la misma historia del día que conoció a Nero; igualmente la pequeña alicornio se partió de risa.
—Ja, ja, ja. ¿Te preguntó eso? Ja, ja, ja. No quiero reírme por respeto pero… Ja, ja, ja… es tan gracioso. Ja, ja, ja.
—¡Basta! No le veo la gracia. No sé por qué te lo he contado.
— Ja, ja, ja, Ja, ja, ja.
Alex tuvo que esperar a que Skyla acabase de reírse para que ambas se fuesen del aseo.
En el vagón, los adultos se acercaron a los tres potrillos preguntándoles el motivo de su risa, pero Blade mintió respondiendo que estaban hablando de animes. Armor y Trixie regresaron a sus asientos. Al poco rato las dos potrillas regresaron al vagón y tomaron asiento.
—Skyla…
—¿Qué pasa, Blade?
—Nada, solo… quiero que sepas que si se diera el caso, me encantaría tenerte como hermana.
Las dos chicas pusieron cara de WTF ante el comentario del lobezno.
—Pero… Por favor ¿Alguien quiere explicarme qué es lo que pasa?—se quejó Nero.
Desmayo colectivo. Todos menos Nero.
«Ni después del comentario se entera. Nero será soltero toda la vida» pensó Blade.
De pronto se escuchó un aviso de un altavoz.
ATENCIÓN. PRÓXIMA ESTACIÓN, MANEHATTAN.
EN PONYVILLE
Las Cutie Mark Crusaders se encontraban en su casa club cuando alguien llamó a la puerta. Scot abrió y al ver quien era volvió a cerrar, sus amigas preguntaron quién era y ella respondió "Nadie". Los golpes no cesaron, esta vez abrió Apple Bloom hecho una mirada y le dijo a quien llamaba "Márchate"; y volvió a cerrar la puerta, más golpes se oyeron, esta vez abrió Swetie Bell y al ver de quién se trataba volvió a cerrar; pero los portazos no cesaban.
—Puedo seguir aquí todo el día—platicó la visitante desde fuera de la cabaña.
—¡Lárgate, Diamond Tiara!—chillaron a coro las CMC sin volver a abrir la puerta.
—Chicas, por favor, abran. Necesito su ayuda.
—¡No empieces otra vez con el tema de la boda!—gritaron a la ver las Crusaders.
—No es eso. Tengo un problema grave. Habrán, por favor.
Después de varios golpes Apple Bloom dejo pasar a Tiara, aunque solo fuese por escucharla un momento y que les dejase en paz, y de paso para no quedarse sin puerta.
—Di lo qué sea rápido y márchate—comentó la poni granjera a su rival.
—Escuchen. Saben que no nos llevamos bien. Lo último que querría es estar aquí. Me ha costado mucho venir pero… en serio, necesito su ayuda.
—Ve al grano—pidió Scootaloo.
—Vale. ¿Recuerdan la conversación que tuvimos con nuestras familias por lo sucedido con Sweetie Bell y la boda de Twilight?
—Sí. Lo recordamos—respondió molesta la unicornio.
—Pues… después de eso Silver se enfadó conmigo. Dijo que siempre la he obligado a hacer cosas que no la gustan, desde entonces no me habla.
—¿Y? ¿Qué tiene que ver todo eso con nosotras?—protestó la pegaso.
—Ella es casi una hermana para mí, no puedo perderla. Ustedes y los demás me dan igual pero Silver… es lo único que tengo. Necesito que me ayuden a recuperarla, por favor.
Las Crusaders se quedaron asombradas ante esta petición, especialmente porque Tiara no solía usar la fórmula del por favor con ellas. Las tres se miraron entre ellas, después se fueron a un rincón para hablar a solas, a continuación regresaron con Diamond.
—De acuerdo, Tiara. No somos un trió de desalmadas. Te ayudaremos pero con dos condiciones—respondió Apple Bloom.
—¿Qué queréis?
—Primero. Nunca más volverás a molestarnos. Ya no somos unas niñas, esto se tiene que acabar.
—¿Y lo segundo?
—Queremos saber la verdad. ¿Por qué siempre nos has estado molestando? Nunca te hemos hecho nada.
—Yo… Prometo que no volveré a molestaros.
—Vale. Ahora explícanos el por qué de tu conducta—pidió Sweetie Bell.
Tiara tragó saliva. Hasta ahora había conseguido tragarse el orgullo para pedir ayuda a las CMC pero explicar ciertas cosas… La potra trató de huir pero Scot la bloqueó la puerta.
—Dejadme salir, Scootaloo.
—Hemos hecho un trato.
—No tengo por qué daros tantas explicaciones.
—Bien, vete pero no te ayudaremos.
—¿Por qué sois tan crueles?
—¿Somos crueles? ¿Nosotras?—protestó la pegaso.
—Sí. He venido aquí de buenas maneras, y en vez de ayudarme me interrogáis.
—¡Chicas! Scot, ya basta. Tiara, cálmate—pidió Apple Bloom.
—¿Qué me calme? Claro. Todo es muy fácil para vosotras ¿Verdad? Una familia cariñosa, muchos amigos, unas buenas calificaciones escolares… ¿Y yo qué? AH—Diamond se llevó un casco a la boca al darse cuenta de que acababa de delatarse a si misma.
—Tiara…—platicó Sweetie Bell observando que la terrestre rosa soltaba dos lágrimas.
—Pero Tiara… tú…
—Vale. Ya lo sabéis. Fue por eso ¿Vale? Siempre os he envidiado. Mis padres siempre están fuera de casa ocupados con sus negocios, pero vuestras familias se preocupan de vosotras. Sois populares en el colegio, a mí me toman por una vulgar abusona. Además siempre he tenido miedo de que me quitaseis a Silver; ella es inteligente pero yo no. Nunca he querido que nos juntásemos con vosotras porque tenía miedo de mi única amiga se fuese con ustedes—Diamond ya no pudo más y se desahogo en varias lágrimas, para sorpresa de todas Bloom la abrazó tratando de arroparla.
—Pero… No lo entiendo. ¿Por qué pensaste que Silver se juntaría con nosotras en vez de contigo? Nunca hemos tenido tanta relación con ella—intervino la poni granjera.
—Pero… aunque ella no lo admita se parece más a vosotras que a mí. Es una buena estudiante y mucho más sociable que yo. Cuando éramos niñas quizás no había tanta diferencia, pero en estos últimos años Silver ha demostrado ser más madura que yo.
—Ese es el problema, Tiara. Silver ha madurado y nosotras tres también, pero tú no. Mírate, sigues siendo una niña—comentó la pegaso.
—Ya déjalo, Scot. Tiara, debiste haber sido sincera desde el principio—intervino Sweetie
—Silver es prácticamente una hermana para mí. Siempre ha estado a mi lado, me ha apoyado en todo; pero yo… no he sabido tratarla. No me di cuenta de que la arrastraba a hacer cosas que no quería y eso la lastimaba. ¿Qué hago?
—Afrontaremos el problema de frente, Tiara. Te acompañaremos a buscar a Silver y hablaremos con ella—sentenció Apple Bloom.
—Pero antes déjanos un momento a solas—pidió la pegaso haciendo que Diamond esperase afuera de la casa-club.
Cuando Tiara salió Scot se quejó a sus amigas.
—¿Pueden explicarme por qué vamos a ayudar a Tiara?—interrogó quejándose Scot.
—Porque nos necesita—respondió la unicornio.
—¿Y? Ella no nos ayudaría a nosotras. Silver… bueno… quizás con suerte podríamos contar en alguna ocasión con su ayuda, pero Diamond Tiara no nos blindaría un casco.
—Es por eso que nosotras somos mejores que ella—razonó Bloom.
—Ahora que lo pienso. Nosotros el otro día también dimos la espalda a Silver—comentó de pronto Sweetie Bell.
—Solo la dijimos que nos dejase en paz—respondió la pegaso.
—Pero… cuanto más lo pienso… no sé, chicas. ¿Creéis que nos pasamos un poco?—intervino Apple Bloom.
EN LA BIBLIOTECA
Twilight se había reunido con Lina y sus amigas. Las seis manes estaban comentando la próxima boda que se celebraría en dos días.
—La comida y demás ya está lista, dulzura.
—La recepción igualmente. Los Cake y yo tuvimos algunas dificultades por las nuevas medidas de seguridad pero eso ya está resuelto.
—Mis aves se han aprendido bien la marcha nupcial.
—A mí me hubiese gustado que la ceremonia se llevase a cabo al aire libre, y no en una iglesia aburrida, donde no hay espacio para mi Sonic Rainboom, pero lo haré en cuando Flash y tú salgáis de la iglesia.
—A todo esto, cariño. ¿Dónde está Flash?
—Con los soldados—respondió la alicornio morada.
—Shining y Trixie se llevaron a Nero, Draco, Alexis, Skyla y Blade a visitar Manehattan—explicó Lina.
EN MANEHATTAN
La ciudad era muy grande pero el grupo se dirigía a la Plaza Mayor, donde se celebraba el festival anual del libro. Había varios tenderetes de diferentes editoriales, las cuales exponían y vendían sus publicaciones: animes, cuentos infantiles, clásicos literarios, best seller, premios literarios y últimas publicaciones; en algunos establecimientos también se practicaba el trueque de libros. Se veía también un teatro de marionetas y un escenario de cuentacuentos.
Al principio había buen ambiente, pero este se tensó un poco con la llegada del grupo, especialmente por la aparición de Blade, el lobezno llamaba la atención de los habitantes, muchos de los cuales se apartaban de él mirándole recelosos; algunos padres y madres sujetaban a sus hijos para que no se acercasen al lobezno por temor a que fuesen lastimados por él. Incluso varios ciudadanos pedían a algunos soldados que "aquella bestia" fuese expulsada de la ciudad o incluso detenida. En cierta ocasión tres soldados se encararon con el grupo de Shining, hubiesen arrestado a Blade, de no ser porque Armor era oficialmente su superior y no pudieron oponerse a él, no obstante los soldados empezaron a seguir al grupo a cierta distancia. Trixie recomendó a su hijo que no se apartará de ella y de Shining.
En cierta ocasión una pequeña pegaso de unos tres o cuatro años se acercó al lobezno, y preguntó de forma curiosa "¿Qué clase de poni eres tú?". Blade sonrió ante la inocencia de la niña, pero antes de que pudiese contestar su madre cogió a la pequeña y se la llevó de inmediato.
—No te sientas mal, hijo. Algún día tu raza será respetada en Equestria.
—Puede pero ¿Cuándo será eso, mamá?
EN PONYVILLE
Tiara y las CMC habían ido a la casa de Silver para intentar hablar con ella. El padre de Silver se encontraba en Los Pegasus resolviendo unos negocios; en teoría pensaba ir con su esposa, pero en el último momento ella dijo que no se encontraba de humor para hacer el viaje, de modo que permaneció en la casa. La yegua adulta abrió la puerta, saludó a las potras y les dijo que su hija estaba en su habitación. Las cuatro jovenes entraron en la vivienda, encontrándose con Silver en el pasillo recién salida del aseo. La terrestre grisácea miró enfadada a las cuatro visitantes antes de meterse de nuevo en su cuarto y echar el pestillo.
—Silver. Abre por favor—pidió Diamond.
—Márchate, marchaos todas.
—Por favor, Silver. Ábrenos tenemos que hablar—platicó Sweetie Bell.
—No pienso abrir a nadie. Me disculpé contigo y tus amigas después de lo sucedido con la boda de Twilight; pero no aceptasteis mis disculpas, me disteis la espalda. Y Tiara me ha utilizado toda la vida. Iros todas, por favor.
Cuando Twilight y los familiares de las CMC, Tiara y Silver hablaron con las cinco potras, Silver acabó disculpándose con las Crusaders, también les había pedido perdón en el colegio, pero las chicas no confiaban en que esas disculpas fuesen sinceras y no las aceptaron; en esta ocasión Silver era honesta pero eran muchas las veces que Tiara y ella habían molestado a las CMC. Ese rechazo más el hecho de haberse peleado con Diamond había desembocado en que Silver se sintiese muy dolida.
—Silver… por favor, abre la puerta—pidió Diamond, su voz no sonaba como una petición, parecía una súplica.
—Ni loca pienso abrir a nadie y menos a ustedes.
«Esto de hablar a voces a través de las puertas se va a convertir en una mala costumbre. Primero en la casa-club y ahora aquí» pensó Scot.
—No pienso abrir ni recibirlas, váyanse, por favor.
—Silver… escucha, nosotras… sé que no aceptamos tus disculpas antes, creíamos que no eras sincera, han sido muchas las veces que las cinco nos hemos peleado. Seguramente nos equivocamos, lo sentimos, sal por favor. Hemos de hablar—expuso Apple Bloom.
—No tengo nada que hablar con ustedes cuatro, no abriré. Váyanse. Esta charla comienza a ser absurda y repetitiva, larganse.
EN MANEHATTAN
El grupo de Shining había llegado hasta el puesto de la editorial Fanfiction. Hacía tan solo una semana acaba de salir a la venta el segundo libro de la trilogía la saga fénix. Este segundo ejemplar "Hermanos de sangre" había tenido unas magnificas ventas en tan solo 7 días, pero aun no había llegado a los mercados ponyvillenses, debido a que la editorial distribuía primero en las grandes ciudades. Blade que había oído hablar de esta saga por sus amigos le pidió a su madre que le comprase el primer ejemplar de la colección "Los hijos del crepúsculo"; el ejemplar era de tapa dura de un color morado similar al de Twilight, en la parte superior tenía escrito el título en letras plateadas y en la siguiente línea el nombre del autor «Eyedragon Benigetsu». El vendedor era un poni terrestre de color café con leche, crines canosas, patas de gallo en el rostro, ojos verdes y una cutie mark en forma de estantería, el tendero atendió a Trixie; curiosamente el dependiente no mostró ningún rechazo hacía Blade.
—Son 20 bits, pero por 10 más se puede llevar también dos historias alternativas de la saga fénix.
—¿Historias alternativas?
—Textos secundarios escritos por otros escritores distintos al autor original de la saga—explicó el vendedor—A Eyedragon y su saga fénix le salieron dos polluelos, por decirlo así. Uno llamado Mega master 1234, el cual publicó "El ser de la venganza" y "Mlp fan fic xv-n8 y kari-108"; el otro fue un tal Scrittore Passione autor de "Juicio e ira" y "Nupcias" todas y cada una de estas cuatro historias están basadas en la saga fénix.
—Creía que Scrittore hacía fics independientes.
—Sí, normalmente sí pero en esta ocasión se inspiró a Benigetsu. También tengo aquí varias historias de Passione, veamos… "La verdad sobre Celestia"; "Las desventuras de la familia de cristal"; "El secuestro de Twilight"… Tengo que mandar que me traigan más de "Delito y castigo de Trixie", ese se me agotó.
—Yo he leído el de las desventuras, también está basado en otra historia de Eyedragon ¿Verdad?—expuso Alex.
—Sí, en "Las locas aventuras de la familia de cristal"—respondió el vendedor.
—La cual hace tiempo que no se publica—admitió Skyla, quien conocía la historia—El episodio 20 no fue tan divertido como los anteriores, o quizás sí lo fue… no estoy segura. Admito que no lo entendí.
—Leí recientemente el de "El secuestro de Twilight"—expuso Nero.
—Quizás sean meros rumores, pero se dice que a Scrittore le gustaría que Eyedragon hiciese una secuela de ese fic del secuestro, porque Benigetsu es especialista en historias de acción y de guerra. Bueno… al grano ¿Van a comprar los libros?
Trixie le compró a su hijo el ejemplar de "Los hijos del crepúsculo"; más "Juicio e ira" y "Nupcias". Skyla le pidió a su padre que le comprase "Hermanos de sangre", y el semental accedió pero le salió cara la compra porque Nero se encapricho del mismo libro, y su tío tuvo que adquirir dos ejemplares. Armor miró a Draco preguntándole si no deseaba nada, el alicornio pelirrojo negó con la cabeza.
—¿Podemos irnos ya?—pidió quejándose Draco.
A Shining le sentaba mal que su sobrino pelirrojo se fuese de allí con los cascos vacios, de modo que insistió un poco y al final le compró un ejemplar de "Las locas aventuras de la familia de cristal", de Benigetsu; para intentar que su sobrino se echase unas risas.
Alex trató de llevarse otro ejemplar de "Hermanos de sangre" más un segundo libro "Caminos de la vida" de Juanca29; pero había un problema los dos ejemplares juntos costaban 40 bits y la potrilla solo llevaba 30, Nero le prestó los 10 restantes, lo que hizo que Armor pusiese cara de póker. O sea que su sobrino llevaba su propio dinero y le había tocado al semental pagar por él; Trixie comprendió la frustración de Shining y no pudo evitar soltar una sonrisa que se convirtió en risita.
A Trixie la compra le salió por 30 bits. Mientras que a Shining los tres libros le valieron 60, justo el doble que a la yegua adulta, pero no le importó. 20 bits por cada ejemplar no resultaba tan caro siendo de un autor popular, y sus destinatarios eran su hija y sus sobrinos.
«En fin… Bien gastado está el dinero» pensó Armor.
EN PONYVILLE
Silver Spoon aun seguía encerrada en su habitación. Tiara y las CMC no se habían movido del pasillo, su ritmo de suplicas había disminuido dado su cansancio. Tiara volvió a insistir y esta vez ni siguiera escuchó ninguna contestación; por lo visto ahora Silver la ignoraba.
—Silver, por favor sal o abre la puerta. Tenemos que hablar.
—…
—No me iré de aquí hasta que hablemos.
—¡Ya basta! Dejad en paz a mi hija—se quejó una voz a espaldas de Diamond, era la señora Spoon, la cual llamó al dormitorio—Silver, ábreme, soy mamá.
—… Vale, te abro pero entra sola—exigió la joven quitando el pestillo, la señora entró en el cuarto; Tiara quiso seguirla pero la yegua adulta se negó a ello.
—Ustedes esperen aquí—exigió la yegua adulta entrando en el dormitorio de su hija, quien volvió a cerrar con pestillo.
La madre de Silver era una terrestre de color marrón, ojos azul verdoso. Sus crines eran verdes con mechas rojas, aunque no se sabía si las mechas eran naturales o se teñía. Su cutie mark era una esmeralda con forma de corazón. Respondía por Gemstone.
Durante unos segundos madre e hija no dijeron nada, simplemente se miraron la una a la otra. La señora Spoon pudo ver rabia en los ojos de su hija, pero también había mucha tristeza en su mirada. Está claro que Silver se sentía lastimada, aquella herida le producía una gran frustración.
—Por favor, hija. Dímelo.
—¿El qué, mamá?
—Sabes de lo que te hablo. ¿Por qué os peleasteis Diamond y tú? Habeis crecido juntas casi como hermanas. Para tu padre y para mí ella es como una sobrina. ¿Qué pasó entre ustedes?
—No quiero hablar de eso, mamá.
—Hasta que no lo sueltes no encontrarás la paz contigo misma, por favor, cuéntamelo.
—… Sea. ¿Recuerdas lo que sucedió con Sweetie Bell? ¿La conversación que tuvimos con Twilight y sus amigas?
—Sí. Lo recuerdo.
—Bien. Pues al día siguiente en el patio de la escuela Tiara y yo…
FLASHBACK
Silver y Diamond se encontraban en el patio del recreo hablando de lo sucedido con Sweetie Bell y las CMC. Silver quería dejar las viejas rivalidades en el pasado y reconciliarse con sus tres rivales, pero Tiara pensaba de forma distinta.
—No puedes hablar en serio, Silver.
—Tiara, por favor. La cruzada de las cutie marks ya terminó, ahora todas somos adolescentes, dentro de poco entraremos en la edad adulta. Es hora de madurar, es el momento de pasar página.
—¡Vendida! Te unes ellas.
—Ellas nunca nos han hecho nada, somos nosotras quienes siempre las molestamos; pero lo de ayer fue ir demasiado lejos.
—Tú te chivaste de mí, nos delataste a las dos, traidora.
—Pero… ¿Tú te estás oyendo a ti misma? Hablas como si tuvieses nueve años, tenemos dieciocho, madura de una vez.
—¿Yo soy la inmadura? Tú eres la que siempre tiene que poner límites, de no ser por ti ya haría tiempo que las hubiésemos derrotado.
—Oh, esta discusión es inútil. Está claro que no nos vamos a poner de acuerdo. Por favor, por nuestra amistad te pido que se acabe todo esto. Hagamos las paces con Apple Bloom y sus amigas.
—¿Ahora intentas chantajearme emocionalmente? ¡Es el colmo! ¡La gota que colma el vaso! Si tanto quieres a las Crusaders vete con ellas, Silver.
—Tiara ¿Qué estás diciendo?
—Estoy diciendo que eres una traidora y una vendida. Si tú no me necesitas entonces yo a ti tampoco te necesito para nada.
Esta última frase de Diamod fue como una puñalada en el corazón para Silver.
—¡No vuelvas a acercarte a mí, Silver Spoon! ¡HEMOS TERMINADO!
El flashback cambia y vemos a Silver en el mismo recreo, 10 minutos después de pelearse con Diamond Tiara. La terrestre grisácea intentaba disculpase con las CMC, pero estas no confiaban en ella. Eran demasiadas las veces en que las Crusaders habían reñido con Silver y Tiara; además lo sucedido con Sweetie Bell había eliminado la poca confianza que podía haber habido entre las cuatro.
—Déjanos en paz, Silver—la reprochó Scot.
—Chicas, no lo entienden. Solo quiero hacer las paces con ustedes.
—¿En serio? ¿Nos vas a regalar un vestido a cada una?—se burló Sweetie Bell soltando una risita.
—Por favor, eso fue un error. Enterremos el pasado. Podemos…
—¡Ve a buscar a tu amiguita y déjanos en paz!—gritó Apple Bloom interrumpiendo el dialogo de la terrestre gris.
—Ah, entendido. Ya me voy—respondió la poni gris marchándose cabizbaja.
FIN DEL FLASHBACK
La señora Spoon pudo ver que su hija había empezado a sollozar. La yegua adulta no dijo nada al principio y se limitó a abrazar y acariciar a su hija. Está última rompió el silencio.
—No debería ponerme así, pensarás que sigo siendo una potrilla.
—Tú siempre serás mi hija tengas la edad que tengas, cariño. En el oficio de madre no existe la jubilación.
—Me siento mal, mamá. No quiero estar reñida con Diamond pero ella me ha hecho mucho daño.
—Lo entiendo, cariño; pero piensa que también te ha hecho cosas buenas. Siempre habéis estado juntas. Ella ha sido capaz de tragarse su orgullo para juntarse con quienes considera sus rivales, las dos sabemos que eso es impropio de Tiara, si lo ha hecho es solamente para intentar recuperarte. Y con respecto a las otras puede que el otro día fuesen injustas contigo, pero nunca os han deseado ningún mal a Diamond ni a ti.
—Mmm, eso es cierto. Apple Bloom y sus amigas nunca nos han molestado a Tiara y a mí, normalmente es al contrario.
—Eso se tiene que terminar, cariño. Es hora de que las cinco os reconciliéis. Ya todas sois casi adultas. Abre esa puerta y déjalas entrar.
—Tal vez ya se hayan ido.
—Entonces tendrás que ir a buscarlas. Si quieres te acompañó.
Silver miró a su madre, después sin decir nada abrió la puerta de la habitación. Contrariamente a sus expectativas tanto las CMC como Tiara seguían en el pasillo; esta última no se atrevía a mirar a la poni gris a la cara. La señora Spoon hizo pasar a Diamond a la habitación junto con su hija pero esta vez sin cerrar la puerta, que únicamente quedó entornada. Mientras tanto la yegua adulta mantuvo un dialogo con las CMC en el pasillo, pero Silver y Tiara no prestaron atención.
—Silver… yo… lo siento. Lamento lo que te dije—se disculpó Tiara.
—Me hiciste mucho daño.
—Lo sé y lo lamento pero no puedo más. No soportó que estemos separadas ¿Vale? Quizás tú puedas estar sin mí, pero yo no puedo estar sin ti. Eres mi única amiga.
—Me sorprende que fueses a buscar a Apple Bloom y las otras.
—No quería hacerlo por orgullo pero no tenía a quién más recurrir.
—Está bien. Te perdono pero tienes que hacer algo por mí.
—¿El qué? Hare lo que sea para que todo vuelva a ser como antes.
—Tres cosas. La primera nos reconciliaremos con las Crusaders; la segunda te esforzaras por mejorar tus notas; y la tercera dejarás de comportarte como una niñata. Es hora de que sientes la cabeza.
—… De acuerdo.
—¿De acuerdo? ¿Así sin más?
—Sí, Silver. Lo haré. Haré todo eso. Me va a costar mucho cumplirlo todo, pero si ese es el precio para recuperar tu amitad… pues que así sea.
Ambas potras se abrazaron. Seguidamente la señora Spoon hizo pasar a las CMC a la habitación. Las cinco jóvenes se pidieron perdón unas a otras. Tiara prometió no volver a molestar a nadie y Silver se comprometió a ayudarla con sus estudios.
En un momento dado Silver se llevó a Sweetie Bell para hablarle a solas.
—¿De qué estabais hablando con mi madre?
—Nos pidió que nos reconciliásemos con Tiara y contigo—respondió la unicornio.
Por la noche Nero y Draco regresaron a su casa. Su madre y Lina les esperaban con la cena preparada; Twilight pidió a sus hijos que fuesen a lavarse antes de cenar. Una vez en el baño Nero se dirigió a su hermano diciendo "¿Me vas a explicar ya qué pasaba entre el tío Shining y Trixie". Draco se llevó un casco a la cara al tiempo que contestaba "Eres tonto. Ellos se gustan. ¿Vale? Todos nos dimos cuenta menos tú". Nero no dijo nada, se quedó mirando a su hermano fijamente.
FIN DEL CAPÍTULO 4.
Hola, bronies y lectores:
Lo cierto es que este fanfic podría haber tenido solamente dos capítulos. En el primero ya se mencionaron los principales detalles de la preparación de la boda de Twilight: la elección de Celestia para oficiar la ceremonia, la elección de las damas de honor, la presentación del personaje de Lina, etc. De modo que el siguiente capítulo pudo haber sido el de la ceremonia, entonces ¿Para qué alargar este fic? Los que ya me han leído otras veces saben que siempre intentó jugar y "experimentar" con los personajes; además no me gusta escribir dos capítulos iguales; intentó que cada episodio aporte cosas nuevas al relato.
Algunos pensaran que este cuarto capítulo aportó poco a la historia. Eso depende del punto de vista. A nivel colectivo este episodio aportó poco, dado que el tema de la boda apenas se mencionó en una breve escena, donde aparecieron las seis manes. A nivel individual el capítulo aportó mucho, dado que sirvió para satisfacer una serie de demandas.
1ª. Eyedragon me pidió que crease un primer contacto entre Shining y Trixie, lo hice.
2ª. Eyedragón también me pidió que mostrase el rechazo de los equestrianos por los lobos, también se hizo.
3ª. En uno de los reviews del capítulo 3, uno de ustedes puso "Pasan los años y Tiara sigue siendo una asquerosa bruja sin alma". En este episodio vimos el alma de Tiara y también la de Silver. Diamond fue capaz de tragarse el orgullo e ir a pedirles ayuda a las CMC. Silver en esta ocasión fue la chica maltratada por los demás; y pudimos notar el sufrimiento de ambas yeguas.
Lo de la feria del libro se me ocurrió sobre la marcha. Esta basado en «La feria del libro de Madrid» que es un evento nacional de la capital de mi país; que se celebra el 12 de junio. Confieso que aproveché este capítulo para hacer publicidad de Eyedragon y de mí. En un primer momento pensé en sacarnos a Eye y a mí en este episodio, firmando libros en la feria, pero hubo un problema, nuestros avatares son de alicornio y el papel de alicornios machos ya esta cogido por Draco, Nero y el grupo de Hades, aunque todavía los hijos de Twilight no conocen a este último.
El flashback donde aparecen Draco, Nero y Alexis de pequeños es una escena del capítulo 6 de "Los hijos del crepúsculo".
Gemstone significa «piedra preciosa» según el traductor del Google. Esto se debe por un lado a que la cutie mark de la yegua es una esmeralda; pero también simboliza el carácter de la terrestre, el hecho de que su marca tenga forma de corazón no es casualidad, puesto que consigue que Silver y Tiara hagan las paces con las CMC. Todo esto fue para meter un poco de ternura en el episodio; que empezaba a ser una tragedia tras otra entre las acciones de Cadence, el rechazo de Blade y el sufrimiento de Tiara y Silver Spoon.
Nero en este capítulo pareció un poco despistado. Hay que reconocer que nunca ha sido bueno ligando, ni tampoco identificando a las parejas, por eso no se da cuenta de los sentimientos de Shining y Trixie.
Eso es todo por ahora.
Un saludo.
Nos leemos.
