Este capitulo esta dedicado a ANDREAEB182 y Savannah H.

Gracias chicas por sus reviews es lo que me anima a continuar

Capitulo 3

"Si te casas conmigo, te venderé la Corporación Janus a precio de ganga"

"¿Por qué?"

"Por que solo casándome conseguiré entrar en plena posesión de mi herencia –Tomoyo camino distraídamente por la amplia zona de estar del despacho de Eriol, fijándose n el elegante sofá y los sillones a juego, de cálidos colores. Al darse cuenta de que Eriol esperaba pacientemente que continuara, lo miró desde el cómodo resguardo del mobiliario-. Hasta que cumpla cuarenta años o me case, mis acciones seguirán bajo el control de mi tío"

"Así que quieres mi ayuda para dar un golpe maestro ¿Piensas que a los veintiséis años puedes dirigir tus empresas mejor que tu tío?"

Tomoyo rió. Su risa consistía en una rica combinación de sonidos suaves y melodiosos. Invariablemente, solía provocar en sus interlocutores risas encantadas. Pero aparte de una ligera contracción de sus labios, Eriol permaneció en silencio.

"No, no creo que pueda hacerlo mejor que mi tío. Es un excelente hombre de negocios. Mi herencia ha crecido substancialmente mientras él la ha manejado"

"Entonces, ¿Por qué estas tan ansiosa por hacerte cargo?"

Tomoyo no podía contestar a aquello… al menos, con el verdadero motivo. Sería poco adecuado y poco ético. Caminó hasta otra zona del despacho en la que había varias fotos. Todas eran fotos familiares, y no pudo evitar una punzada de envidia. Al parecer, los Hiraguizawa eran abundantes como atractivos. En las fotos aparecían al menos media docena de hombres jóvenes. Les echo un rápido vistazo. Eriol sobresalía entre ellos con una sonrisa peligrosamente encantadora en los labios. La calidez que había experimentado hacía un rato regreso con renovadas fuerzas. Trató de decirse que no estaba interesada en él como hombre, pero ¿qué otra explicación podía haber para su peculiar reacción?

Pero aquel no era el momento ni el lugar para sentir atracción sexual. Y menos aún por Eriol Hiraguizawa.

"Aún no has respondido a mi pregunta" –dijo él, animándola a continuar.

Tomoyo se aclaró la garganta

"Lo sé"

"¿Tan difícil te resulta hacerlo?"

Tomoyo respiro profundamente y se volvió. Eriol estaba demasiado cerca.

Afortunadamente no sonreía, aunque la intensidad de sus ojos azul turquesa la afectaba casi tanto como su sonrisa. También utilizaba una colonia deliciosa, fragante… Y, a pesar del traje que vestía, pudo percibir la fuerza de sus musculosos hombros, de su pecho. ¿Por qué había tenido que elegir precisamente aquel magnífico ejemplar de hombría para casarse? Estuvo a punto de gemir en alto.

¡Que desastre!

"A veces tengo dificultad para poner todas mis cartas sobre la mesa" – confesó, y se movió un poco para tener mas espacio.

"Inténtalo"

"De acuerdo"

Tomoyo pasó junto a él y se acerco al gran ventanal desdé el que se divisaba gran parte de la ciudad de Londres. Irónicamente, aquel edificio estaba precisamente frente al de ella. Eriol la siguió y Tomoyo miró por encima de su hombro su gesto exasperado. ¿Acaso carecía aquel hombre del sentido de la distancia personal?

"Mi padre era socio de uno de sus amigos de la universidad que conoció cuando vino a estudiar a Europa, mi tío William Crabbe. Ellos dos crearon Crabbe y Asociados ambos decidieron que se llamara así. Al comienzo fue muy duro pero lograron convertir la pequeña empresa que era en la gran corporación que es hoy en día, tiene distintas sedes tanto en Europa, América, China y Japón. Mi tío manejaba Europa y América, y mi padre al casarse con mi madre se traslado a Japón donde dirigía las empresas en Oriente. Cuando mis padres fallecieron en un accidente de aviación, el tío William se hizo cargo de mí y de todo el negocio"

"¿Cuántos años tenías?"

"Ocho"

"Haz dicho que tu tío es un gran hombre de negocios"

"Lo es"

"¿Fue también un buen padre?"

Tomoyo sonrió al percibir un deje de preocupación en el tono de Eriol. A pesar de su aparente dureza, no podía ocultar el claro instinto de su personalidad. Supuso que se debía al hecho de pertenecer a una familia numerosa.

"Tío William es un poco gruñón y se quedó un tanto desconcertado al verse de pronto obligado a ocuparse de una niña. Pero me quiere mucho."

"Entonces ¿Cuál es el problema?"

"Cuando mi tío se hizo cargo de mí decidió que debía aprenderlo todo sobre mi herencia y sobre el funcionamiento de Crabbe y Asociados. De manera que empecé a asistir a algunas reuniones del consejo de dirección"

A Eriol no le sorprendió que, a pesar de su aparente franqueza. Tomoyo hubiera eludido su pregunta. A pesar de que solo la conocía hacía unos minutos, ya sabía que a la señorita Daidouji no le gustaba hablar de asuntos personales. Pero ya que había tenido el valor de presentarse a él con aquella absurda proposición de matrimonio. Se sentía con derecho a preguntar lo que le apeteciera.

"¿Te gustaban esas reuniones?"

"Sí, para deleite de mi tío. Así teníamos algo en común. Según fueron pasando los años me fui implicando más y más en el funcionamiento de la empresa. Me licencié en economía y en dirección de empresas y ocupo un puesto directivo en las juntas de Crabbe y Asociados y la Corporación Janus"

Eriol frunció el ceño.

"Aun no…"

"Llevo dieciséis años inmersa en el mundo empresarial. Es suficiente como para saber qué es lo que quiero de nos negocios que poseo – Tomoyo se acercó hasta una estantería, tomó un grueso volumen y lo ojeó sin auténtico, interés. Eriol sospechó que lo estaba utilizando como excusa para no tener que mirarlo. Interesante-. Es hora de cambiar la orientación de Crabbe y Asociados."

"Así que estás decidida a hacerte con el control de la empresa –dijo Eriol, sintiendo una inexplicable decepción-. ¿Y que te hace pensar que yo voy a ayudarte a conseguirlo?"

Tomoyo cerró el libro y volvió a dejarlo en su estante antes de mirarlo. Tenía los ojos de un tono amatista más peculiar y extraordinario que Eriol había visto en su vida, y tan penetrantes como desconcertantes.

"Que quieres obtener la Corporación Janus"

"Quiero muchas cosas en este mundo Ciruelo –el tono de Eriol se endureció al añadir- Pero eso no significa que esté dispuesto a hacer cualquier cosa para conseguirlas. ¿O acaso creías que ese desafortunado incidente como lo has calificado antes, podría haberme vuelto más receptivo a tu oferta?"

Tomoyo le dedicó una de las sonrisas que Eriol había encontrado tan atractivas.

"La verdad es que esa idea me había pasado por la mente, aunque no por los motivos que puedas pensar. No te he hecho esa proposición por que crea que pudieras aceptarla. Te la hago por que es la oportunidad perfecta para demostrar que todo el mundo está equivocado. Para demostrar que eres un hombre honorable"

"¿Estás segura de que lo soy? ¿O es que no has oído lo que se rumores?"

"Estoy al tanto de todo"

"Entonces, ¿qué diablos haces aquí?"

"No creo las historias que corren por ahí" –replicó Tomoyo con sencillez

Por unos instantes, Eriol se limitó a mirarla. El aire ardía en sus pulmones, luchado por liberarse. Exhaló con aspereza.

"No crees…"

"No"

El recelo se apoderó rápidamente del leve atisbo de esperanza que había sentido Eriol.

"¿Y puede saberse cómo has llegado a esa brillante deducción?"

"He hecho que te investigaran."

"Si es así, ¿cómo puedes creer que soy…?"

Tomoyo lo hizo callar con un imperioso gesto de la mano. Él lo dejo pasar. Por esa vez.

"No hace falta mucho análisis para llegar a esa conclusión. Todo el asunto resulta bastante lógico. Estabas comprometido con Kate Bennett. Su familia era dueña de una pequeña pero lucrativa empresa interesada en conseguir un beneficioso contrato con una corporación extranjera. Tú actuaste como intermediario y organizaste el trato. Desafortunadamente, la empresa extranjera resultó ser un fraude, una mera fachada de papel..."

"No me estas diciendo nada que no sepa –interrumpió Eriol- Yo lo he vivido, ¿recuerdas?"

Tomoyo lo miro con gesto impasible.

"Estoy recapitulando los puntos esenciales para poner lo sucedido en perspectiva".

"Lo siento –replicó Eriol en tono irónico-, Haz el favor de continuar"

"¿Dónde estaba? Ah sí. Como resultado del fraude, la familia Bennett perdió la mayoría de sus posesiones. Tu empresa reembolso el dinero que perdieron los Bennett, pero era demasiado tarde. El daño ya estaba hecho. Aunque no podía probarse nada, comenzaron a correr rumores que te convertían en el malo de la película. Aparentemente, habías actuado de modo incorrecto –Tomoyo añadió el último comentario con gran delicadeza-. En mi opinión, esa apariencia se agravó cuando la señorita Bennett rompió su compromiso contigo y los Hiraguizawa devolvieron el dinero perdido."

"Tengo muy claro todo eso" –dijo Eriol conteniendo apenas su impaciencia.

"Es una pena –reflexionó Tomoyo en voz alta, como si no lo hubiera oído-. Por que tú no eras el culpable."

"Una vez más, ¿Cómo puedes saber eso? Utilizamos todos nuestros contactos e influencias para descubrir quién se hallaba tras esa falsa empresa extranjera, pero no logramos averiguar nada. ¿Acaso has logrado acceder a alguna información que desconocemos?"

"No"

"Entonces, ¿Por qué crees que soy inocente? –preguntó Eriol exasperado.

"Por que no tiene sentido –respondió Eriol, con una calma que lo dejó asombrado. Aparte de su familia nadie lo había apoyado con tanta seguridad-. No había motivo para que engañaras a los Bennett. De hecho, hiciste todo lo posible por ayudarlos. Tu compromiso era anterior al acuerdo comercial, de manera que no tuviste que seducir a Kate Bennett para comprar su silencio. Tampoco pasas por dificultades financieras. No necesitas robar nada. Ya sé que la gente no roba solo por necesidad, pero, que yo sepa, no había ningún factor oculto que pudiera motivar tus acciones. No habría tenido sentido que hubieras empezado a robar de repente"

"¿Tu investigador te ha contado todo eso?"

"En parte"

"¿Y como resultado de sus análisis decidió que no soy culpable?"

Tomoyo se ajusto sus gafas

"Muy al contrario. Como todos los demás, llego a la conclusión de que eras culpable. Pero estaba equivocado –hizo una mueca-. Me temo que no es demasiado lógico."

"¿Me estas diciendo que a pesar de no habernos visto nunca hasta ahora, a pesar de toda la evidencia acumulada contra mí, no me consideras culpable?"

Tomoyo dedicó a Eriol una de sus sonrisas ladeadas.

"Exacto"

"No pareces comprender –dijo él, tratando de alejar de su tono cualquier indicio de emoción-. Nadie me cree, excepto mi familia. Ni mis amigos de toda la vida, ni los socios con los que llevo años trabajando me creen. Ni mi exprometida ni su familia. Nadie."

"Yo sí"

Eriol miró a Tomoyo con gesto incrédulo. Ella le sostuvo la mirada y, al ver la sinceridad que reflejaban sus ojos, Eriol no tuvo más remedio que creerla.

"Hablas en serio."

"Totalmente en serio. Y si te casas conmigo, espero que tengamos la oportunidad de demostrarlo"

"¿Cómo?"

Un leve fruncimiento del ceño eclipso la sonrisa de Tomoyo

"Para se sincera, no estoy totalmente segura. He pensado que podíamos elaborar un plan mas adelante. Por supuesto, el hecho de que te cases conmigo ayudara. Lo creas o no, la gente se fía de mí. Si yo digo que eres de fiar, pocos se atreverán a llevarme la contraria"

"¿Y eso, por qué?"

Tomoyo se encogió de hombros con modestia

"Por que normalmente tengo la razón. Lo cierto es que ni siquiera recuerdo la última vez que estuve equivocada"

"Pero, ¿y si los estás? –Eriol no supo qué lo impulso a hacer aquella pregunta. Pero tenía que saberlo-. ¿Y si no has descubierto mi verdadera motivación?"

La profunda risa de Tomoyo lo envolvió en su fascinante melodía.

"Quedaría realmente mal ante todo el mundo, ¿verdad? Pero no creo que eso llegue a suceder. Confío en mis habilidades analíticas para formular deducciones lógicas"

"Realmente intimidante" –dijo Eriol con ironía.

Ella sonrió

"Pero tu no estas intimidado, ¿verdad?"

"En lo mas mínimo –Eriol se pasó una mano por el pelo-. Esto es una locura"

"Te he pillado por sorpresa –dijo ella en tono compasivo-. Me temo que no he podido evitarlo. Quiero mantener la mayor discreción posible respecto a mi proposición"

Erio entrecerró los ojos

"Aun no me has dicho por que has decidido que tienes que hacerte con el control de Crabbe"

Por primera vez desde que había entrado en el despacho, la expresión de Tomoyo se cerró. Aquello hizo comprender a Eriol lo franca que había sido con el hasta ese momento.

"Lo siento, pero no puedo responder a esa pregunta. En estos momentos no puedo explicarte mis motivos."

"¿Por qué no me sorprende tu respuesta?"

Tomoyo ladeo la cabeza y la luz que entraba por la ventana ilumino su pelo negro azabache.

"¿Significa eso que no vas a casarte conmigo?"

"Por supuesto que no voy a casarme contigo. Los Hiraguizawa solo se casan por…"

"¿Amor?"

El tono de Tomoyo se volvió exageradamente suave, y su mirada demasiado compasiva.

"Ya no creo en ese mito en particular" –Replico Eriol con dureza.

"En ese caso, no entiendo cuál es el problema"

Eriol hizo un esfuerzo por controlar su genio.

"Haber estado a punto de cometer un error no me anima precisamente a intentarlo de nuevo"

"Supongo que comprenderás que no te estoy pidiendo una relación permanente."

"¿Y se supone que eso debe parecerme más atractivo?¿Un compromiso fracasado seguido de un matrimonio fracasado? Eso sí que le sentaría bien a mi familia. Y haría maravillas con mi reputación en el mundo de los negocios"

"Oh no había pensado en eso –un matiz de consternación nubló por un momento el color amatista de los ojos de Tomoyo-. Comprendo tu problema"

"Bien. Y ahora deja que te haga una contra oferta. Cuando te hayas casado, ven a visitarme de nuevo. Me encantará librarte de la Corporación Janus."

"¿Y si mi marido quiere quedarse con ella a cambio de casarse conmigo?"

"¿Existe esa probabilidad?"

Tomoyo dudo un momento y se mordió su carnoso y sensual labio inferior.

"No te lo había mencionado"

Eriol soltó el aliento en un impaciente suspiro

"¿Qué no me has mencionado?"

"¿Qué el siguiente en mi lista es el de tu principal competidor"

Eriol reprimió un gemido.

"Dime que no estas hablando de Cornell"

"Si te refieres a Wallace Cornell, de Industrias Cornell Internacional, sí –al parecer, Tomoyo Daidouji no se andaba con niñerías-. También está soltero, por si no lo sabías."

Eriol apretó los dientes

"No, no lo sabía"

"Si eso hace que te sientas mejor, tu eres mi primera elección"

"Qué afortunado"

"Como ya sabrás, si te hicieran son Janus prácticamente controlarías la costa oeste. Tu empresa de importaciones y exportaciones no tendría rivales."

"Clow´s es algo más que una empresa de importaciones y exportaciones"

Tomoyo asintió, impaciente.

"Tengo entendido que se especializan en la obtención de bienes y servicios. Como ya te he dicho, he hecho que investigaran a fondo tu compañía. Pero lo primordial es que si tú no adquieres Janus, Cornell lo hará. Y si es así… bueno, no hace falta que te diga lo que pasará."

"Soy muy consciente de las consecuencias que eso tendría sobre el negocio de mi familia."

"Supongo que eso facilitará tu decisión –la sonrisa de Tomoyo adquirió un matiz travieso-. ¿No te parece que soy el mejor de todos los males?"

A pesar del aprieto en que se hallaba, Eriol sonrió.

El sonido de su risa volvió a juguetear con los sentidos de Tomoyo, algo que no encajaba con su pretendida actitud profesional.

"Deja que te aclare algunos detalles finales –continuó-. No te impondré mi compañía por mucho tiempo, lo prometo. Y no espero que consumemos la relación. Tampoco planeo quitarte tiempo con ninguna exigencia conyugal. ¿Te facilita eso las cosas?"

"¿Y si soy yo el que plantea alguna exigencia?"

Para sorpresa de Eriol, Tomoyo no dudó.

"Podemos establecer las condiciones del matrimonio como mas te convengan. Yo pretendo alcanzar una meta. Si eso implica alguna clase de sacrificio por mi parte, adelante."

"Que generosa"

La mordacidad del comentario de Eriol debió alcanzar la diana. Tomoyo respiró profundamente y asintió. Eriol había asistido a suficientes juntas directivas de Clow´s como para saber que las negociaciones acababan de terminar. Podía leerlo en la expresión de Tomoyo y en el decidido porte de su cuerpo. El poco tiempo transcurrido desde que la había conocido, había averiguado que podía ser una mujer muy decidida. Al parecer cuando quería algo iba tras ello con aplastante tenacidad.

Tomoyo se acercó a él con la mano extendida. Al estrecharla, Eriol sintió la fuerza que ocultaba la suavidad de su piel.

"Tienes veinticuatro horas para decidirte. Espero concertar una cita con el señor Cornell para mañana al mediodía"

"Hablas en serio, ¿verdad? ¿Serías capaz de casarte con un hombre al que no conoces y de deshacerte de una de tus empresas solo para poder controlar tu herencia?"

"Claro que hablo en serio"

"Y supongo que no habrá ningún modo para convencerte de que vendas la Corporación Janus"

"No sin el matrimonio –replicó Tomoyo con evidente pesar-. No esta en mis manos hacerlo, ¿recuerdas? No mientras el tío William lo controle todo."

No perdió más tiempo. Caminó hasta la puerta y salió sin mirar atrás. En cuanto salió, Eriol descolgó el teléfono y marco un número.

"Soy Hiraguizawa. Tengo un trabajo para ti –frunció el ceño mientras miraba la puerta cerrada-. Quiero toda la información que puedas obtener sobre una mujer llamada Tomoyo Daidouji. Y la quiero para dentro de tres horas."

Tras colgar, fue hasta la ventana. Si no estaba equivocado, Crabbe y Asociados eran dueños del edificio que se hallaba frete al suyo. Tomoyo debía tener su despacho en uno de los pisos altos. Probablemente, con ventanal haciendo esquina, como el suyo. Miro atentamente las ventanas.

Pediría a su investigador que averiguara de cuál se trataba. Por que cuando volviera a ver a la señorita Daidouji pensaba saberlo todo sobre ella, incluso la marca del pintalabios con que maquillaba aquella boca tan deseable. No estaba seguro de cómo iba ha hacerlo, pero no iba a permitir que se casara con Wallace Cornell, como tampoco iba a permitir que arruinara a Clow´s entregando la Corporación Janus a su principal competidor

Esta dispuesto a ocuparse de ello personalmente.

Notas finales: Hola¡¡ Espero y les guste el capitulo gracias por su reviews, aunque siento decirles que no voy a poder actualizar tan seguido como yo quisiera por que voy a empezar muy pronto mis guardias y tengo exámenes parciales sin embargo voy a tratar de escribir algo si puedo escaparme.

En fin son sean malos escríbanme un review se siente agradable saber que ha alguien le esta gustando

Saludos y Besos Verenike