¿Qué tal? ^^ ¡Que feliz me siento!
Naruto: ¿Y se puede saber por qué?
Fabiola: Pues… Primero, porque estoy aprobando todas mis asignaturas; segundo, acabo de renovar mis becas; tercero, quedan las últimas evaluaciones (y no son muchas); cuarto, tengo un puesto asegurado para trabajar en el verano; quinto, el año y las clases en la universidad se están acabando; sexto, es fin de semana; y por último y no menos importante…¡RECIBÍ TRES REVIEWS POR EL TERCER CAPÍTULO! ^^ ¿No es genial?
Naruto: Pues, no entendí nadita de nada…pero aún así felicidades.
Fabiola: You´re all heart, Narutín.
Naruto: En español, por favor ¬¬
Fabiola (suspiro): Dije que eres un amor.
Naruto: ¡Pues que creías! (Sonrisa zorruna) Siempre lo soy.
Fabiola: No entiendo como Hinata te tiene tanta paciencia y te ama tanto, picarón, jejejeje .
Naruto: (Rostro embobado) sí, es tan…O/O ¡Oye! ¿De qué hablas? ¡Yo amo…
Fabiola: Sí, a Sakura. Pero, ¿no crees que no deberías arrastrarte tanto por ella?
Naruto: ¿Por qué lo dices?
Fabiola: Porque no hay nada peor que amar sin esperanza. Lo único que te hace es causarte daño. Sakura es una chica maravillosa, es inteligente, preocupada por el resto, valiente y todo lo que quieras. Me cae bastante bien, pero ella ama a otro, Naruto.
Naruto: Sasuke no la ama…
Fabiola: Tal vez, pero toma en cuenta que ella te quiere como un hermano. Por ese mismo cariño que te tiene, lo que menos quiere hacerte es darte falsas esperanzas. Aunque Sasuke la rechazara, ¿cómo crees que se sentiría si se fijara en ti como plato de segunda mesa? ¿No se engañaría a sí misma (tomando en cuenta que odias a las personas que se mienten a sí misma? ¿Cómo te sentirías tú en una relación en la que tú solo amas? Si hay algo que me enseñaron mis padres, la relación es de a dos.
Naruto: (pensativo) Pues… no sé qué decir… N-no lo había pensado de esa manera.
Fabiola: (acariciándole el pelo de manera maternal) es tú primera pena de amor. Recuerda siempre que un clavo saca a otro clavo, y que no debes autocompadecerte. Ya aparecerá una chica que te ame y tú le correspondas.
Mientras dejamos a Naruto aclarando sus sentimientos:
Disclaimer: Naruto, las canciones de Mägo de Oz, parte de la trama de la Voz Dormida y la historia de Gran Bretaña no me pertenece ni recibo pagas de éstas. Solo le pertenecen al gran Kishimoto, al grupo Mägo de Oz, a la nación del Reino Unido y al baterista, escritor, compositor, líder de la banda y autor de la Voz Dormida Txus di Fellatio (es un gran autor este hombre)
Ojo: algunos datos son spoiler del manga, en especial sobre la cuarta guerra Ninja
Listos o no, acá está el fic:
La reunión. La decisión de Hinata. "Adiós, Naruto-kun. No olvides que te amo". "¡Juro que te volveré a ver, Hinata, dattebayo!". Aparece el enemigo de la Voz Dormida. Rumbo a Britania.
Sueño de Hinata.
No podía creerlo. Estaba en medio de una gran batalla. Y lo más raro ¡estaba liderando todo un ejército para combatir contra las tropas del enemigo. Todos eran ninjas de todas las aldeas ocultas con los mismos uniformes que habían ocupado en la cuarta guerra ninja, samuráis y guerreros celtas de los distintos clanes dispersos en el reino Unido. Allí estaba ella con su cabello semirecogido en una cola (N/A el mismo peinado que ocupan Lucy y Susan Pevensie de las Crónicas de Narnia), su traje compuesto por unos pantalones ANBU de color negro, botas negras ninja (N/A como las de Sakura), un corsé sin tirantes blanco, el cual hacía que su figura luciera aún más esbelta, una falda corta de tartan de color blanco y negro con el símbolo del Yin y el Yang, guantes negros sin dedos que le llegaban un poco más arriba de los codos) y un colgante con una cruz celta. En su frente, al igual que Naruto, llevaba su bandana con el kanji de Shinobi. Sus ojos brillaban con decisión y fiereza. Iba armada con dos espadas, un carcaj de flechas, su estuche de kunai y shurikens, y un arco largo inglés con ornamentos celta. Una vez que pasó revista entre las tropas, decidió que ya era momento de atacar. Montada en un precioso caballo blanco con crines de color negro azabache, desenvainó su espada y la alzó con decisión:
-¡Ha llegado el momento de luchar, hermanos míos! ¡Mostrémosles a los malvados que podrán quitarnos nuestras vidas, pero nunca nuestras tierras y libertad! ¡A las armas, mis valientes camaradas! ¡VIVA LA LIBERTAD DE LOS PUEBLOS CELTAS DE BRITANIA, DE LOS SAMURAIS Y DE LAS ALDEAS OCULTAS NINJA!
-¡VIVAAAAAA!
-¡AL ATAQUEEEEEEEEEEEE…!
"¿Ésa soy yo?" Se dijo Hinata. No podía salir de su asombro. ¿Cómo era posible que esa joven tan valiente y de carácter decidido fuera ella?
De pronto, todo se hizo oscuro. "¿Será posible que eso haya sido una visión del futuro?"
"Así es, lady Hyuuga Hinata", se escuchó una Voz femenina, mágica, mística.
"¿Quién eres?", preguntó la niña aún sin salir de su asombro. Genial, primero una visión, y ahora esto. Definitivamente se estaba volviendo loca de tanto leer libros sobre los celtas. "O-kaasan, O-jiisan, ojalá estuvieran aquí. ¿Por qué me han hecho leer libros sobre esa cultura? ¿Por qué hicieron que me gustaran las leyendas de Gaia y el Sangreal?"
Como guinda este pastel hecho de confusión y más dudas, parecía que la Voz le había leído sus temores y pensamientos.
"No temas. No te estás volviendo loca. Solo confía en mí. Aún no es el momento para revelarte lo que eres en realidad y tu misión. Solo espera, mi pequeña…"
Hospital de Konoha
-Hinata, por favor, despierta.- escuchó una voz conocida que le hablaba con dulzura y sentía que una de sus manos estaba siendo tomada por el dueño de la voz.
Hinata parpadeó un poco y fue torpemente abriendo poco a poco sus ojos. En cuanto vió de quién se trataba el dueño de la voz, sus mejillas se colorearon de un tinte carmín y abrió sus ojos de golpe. Estaba recostada en una de las camas del hospital de Konoha y Naruto estaba sentado cerca de la cabecera de la cama de la chica, tomándole una de sus manos y sonriéndole con ternura.
-N-Naruto-kun- susurró Hinata. El chico sonreía. En su interior, se sentía aliviado por el momento. Como Sasuke le había dicho, esos sujetos que los habían atacado en el campo de entrenamiento Nº 8 de la aldea habían dejado muchos cabos sueltos. No le sorprendía, ya que la aldea era atacada por unos intrusos cada cierto tiempo. Lo que sí le sorprendía era el hecho de haber ser enviados por Dios sabía quién para matar a Hinata, a la que se había referido como "la Voz Dormida" y el nuevo chackra de Hinata, parecido en poder con el que tenía él gracias al Kyuubi, pero con un resplandor y pureza tan cálidos como la niña a la que sostenía su nívea mano entre las suyas. Después de pasar la enorme angustia de volver a estar a punto de perderla, el verla sonrojarse en su presencia y el susurrar su nombre con su dulce voz lo tranquilizaba y le hacía mirarla de una manera intensa y dulce.
Hinata creía estar en las nubes y su impresión fue más fuerte cuando sintió que Naruto la ayudaba a levantarse y rodeaba sus fuertes brazos su cuerpo, sumiéndola en un cálido abrazo. De más estaba decir que su rostro estaba rojísimo y su mente al borde del desmayo. Sentía en su oreja derecha y en su cuello su aliento tibio
-Me tenías muy preocupado. No vuelvas a darme un susto así, tontita- le susurró el joven al oído de la chica mientras le daba en su cuello un dulce beso, haciendo que los latidos de ambos se aceleraran. Hinata se sonrió y optó por corresponderle el abrazo al ojiazul.
- No puedo prometerte eso, Naruto-kun. Lo que sí puedo hacer es proteger de…- pero se vió interrumpida por el chico-
-¡No! ¡No volveré a pasar por lo mismo! Además, ya me protegiste varias veces. Ahora es mi turno de protegerte.- le espetó Naruto mientras estrechaba más su abrazo- Te agradezco todo lo que has hecho por mí, pero esta vez lo haré yo.
- N-Naruto-kun, si yo lo hago es porque te amo-dijo la joven con una triste sonrisa.- No te pido que correspondas a mis sentimientos. Además, ¿quién soy yo para pedir para que lo hagas y mucho menos para…-una vez más se vió interrumpida por el rubio-
-Sshshshsh, tranquila. No es necesario que me lo pidas. Yo siempre voy a estar allí para protegerte. En cuanto a lo otro, déjame decirte que yo…bueno-aquí, el chico se puso rojo- "¡Demonios! ¿Cómo se lo digo? ¡Ah es tan difícil!- que yo…yo… te a…-
-¡Que bueno que despertaste, Hinata!- Se escuchó una voz y de paso, arruinó el momento tierno. "Qué oportunos. ¡Tan cerca y a la vez, tan lejos!", pensó con molestia el rubio.
Eran Kiba, Shino, Sai, Neji, Hanabi, Konohamaru, Sasuke, Sakura, Ino, Lee y Tentén los que habían entrado a la habitación.
-O-neesan, ¿te encuentras bien?- le preguntó la pequeña Hanabi mientras apartaba a un lado a Naruto para abrazar a su hermana mayor. Neji, su padre y ella habían estado todo el día preocupados por Hinata. Su tranquilidad volvió cuando sintió que su hermana se arrodillaba hasta quedar a su altura y le correspondía su abrazo mientras le acariciaba sus cabellos castaños.
-Ya me siento mejor, Imouto-chan- tranquilizó Hinata a su hermanita.
Todos sonrieron aliviados. El equipo de Gai-sensei, al escuchar lo que había ocurrido hacía unas horas atrás, se habían preocupado tanto que tuvieron que volver rápidamente de una misión (una que consistía en recuperar uno pergaminos y servir como escoltas del embajador de la aldea oculta del arroz que había visitado Konoha para construir una ruta comercial con todas las aldeas, incluyendo a Konoha. Neji era el que más se había preocupado y estaba furioso. Como guardián de su prima y por pura fuerza de la sangre, no iba permitir que en el futuro alguien intentara lastimar a su prima. Los compañeros del equipo de Hinata también se sentían furiosos por lo que había pasado. Su compañera estuvo a punto de morir y había logrado vencer al líder del grupo de los maleantes que los habían atacado. No dudaban de su compañera, al contrario, sabían que Hinata era una kunoichi muy fuerte, dispuesta a dar todo por proteger a su aldea y a sus seres queridos, incluso a costa de su propia vida, algo que nadie de los doce novatos quería, pues la ojiperla era muy querida por el grupo y la más joven de todos.
-Hinata- le dijo Sakura- la Hokage quiere que todos nos dirijamos al centro de la aldea. Quiere hablar con todos nosotros.
Estas palabras fueron como una señal de alarma silenciosa para su corazón. ¿Sería posible que sus sueños se hicieran realidad? De pronto, la Voz que vivía dentro de su interior le respondió: "Ha llegado de conocer tu destino, mi pequeña. Una vez que tomes tu decisión, no habrá vuelta atrás". Parecía que la voces de su abuelo y su madre retumbaban por su mente: "Hinata, a pesar de que tenemos el Byakugan, hay muchas cosas que debemos aprender a ver sin él. Algún día lo entenderás, hime (N/A: princesa en japonés)"
Un escalofrío le atravesó la carne.
"La Voz Dormida" "Largos años leyendo historias y entrenando duro" "Sus sueños y visiones" "La Voz que la animaba a seguir adelante
La voz de su fiel guardaespaldas Ko: "Hiashi-sama es estricto contigo porque confía en ti y cree que estás destinada para grandes cosas. Solo da lo mejor de ti y lo verás".
No se atrevía ni a imaginarlo
"Hinata-hime"
Con una resolución que centelleaba a través de sus ojos, solo dijo:
-Bien. Iremos para allá.
Los chicos quedaron sorprendidos con este cambio. Hinata, si bien solo tartamudeaba en presencia de Naruto, normalmente eran muy pocas las veces que mostraba esa faceta de determinación. Y cuando lo hacía, intuían que se trataba de algo muy serio.
En el centro de la aldea de Konoha
-…Y así fue como ocurrió-terminó de narrar Shino.
Todos los Kages y líderes de los clanes de la aldea de Konoha estaban reunidos. Los chicos estaban al lado de la Godaime junto con los sensei de los equipos ninja y el imponente Hiashi Hyuuga. Naruto, quien se encontraba al lado de Hinata, le apretó su mano suavemente para tranquilizarla un poco. Sus rostros lucían bastante serios y estaban con sus espíritus consternados al igual que el resto de los convocados. Ya era de noche y la brisa nocturna soplaba, haciendo mover las hojas de los árboles de Konoha.
De pronto, la Godaime habló:
-Como todos ustedes saben, tenemos a una amiga extranjera que nos contó todo relacionado con la historia de su nación y esta leyenda sobre la Voz Dormida.
Todos los presentes asintieron con la cabeza.
-Aún así, aunque fuera solo una leyenda, los hechos ocurridos no pueden dejarnos del todo tranquilos, sobre todo el hecho de haber atacado a la heredera del clan Hyuuga, sin contar el que su chackra cambiase de manera tan drástica hasta compararse en poder con el del Kyuubi. Y es por eso que no debemos tomarnos la llegada de Ginnevere y los acontecimientos de hoy día como meras casualidades.
-Es verdad-señaló un anciano del consejo del clan Hyuuga- es precisamente lo que diría Jiraiya-sama, que en paz descanse. Yo pienso que esta leyenda es cierta
Todos estuvieron de acuerdo con eso. Ginnevere decidió seguir hablando por Tsunade.
-Me gustaría que la chica se acercara. Hyuuga Hinata, por favor acércate.
La chica decidió hacerlo. Naruto y los demás no podían dejar de observarla. ¿Es que ya no habían tenido suficiente el haber pasado por los acontecimientos de esa mañana?
Ginnevere se acercó a Hinata y le sonrió.
-Hinata, no sabes lo feliz que pone el haberte encontrado. No sabes cuánto me alegro al saber que mi búsqueda haya terminado y lo honrosa que me pone el hecho de por fin conocer a la que será la salvación de muchos pueblos.
-Yo… no estoy segura. Estoy tan confundida y asombrada que no sé que hacer.
Ginnevere la escuchó. Luego, se arrodilló y le tomó sus manos.
-No debes tener miedo. Si Gaia te habla en sueños, es porque tú eres la elegida. Tú eres nuestra salvación. Por eso te pido que vengas conmigo a Britania a entrenarte por tres años con nosotros. Enséñanos a combatir como ustedes, los shinobis y kunoichis de esta nación. Guíanos en nuestras batallas y sálvanos. Nuestras tierras te necesitan.
Silencio absoluto. Luego, murmullos por parte de todos. Naruto estaba al borde de las lágrimas. ¿Significaba que Hinata tenía que irse a tierras extranjeras para entrenarse por tres años? ¿Ella, considerada como la reencarnación de una diosa, tenía que cargar de ahora en adelante con una enorme responsabilidad como la de él? Sus puños se encerraron tanto que se hizo sangrar sus manos.
La Godaime le dijo a la chica:
-Es tu decisión, Hinata. Si dices que sí, cuentas con todo el apoyo y autorización de los kages, los señores feudales y de tu padre. De más está decir que también cuentas con el apoyo de tu clan, tu familia, tus compañeros, tus maestros y los aldeanos de Konoha. Además, dentro de estos tres años, todos estaremos preparándonos para la guerra e ir para Britania para pelear al lado de las huestes celtas.
Hinata lo estuvo pensando por unos momentos. Parecía la diosa Gaia la había encontrado como la leyenda del Sangreal (N/A: idea sacada del Código Da Vinci de Dan Brown. Lo siento. Tampoco me pertenece):
Vous ne trouves pas le Saint-Graal, c'est le Saint-Graal qui vous trouve
No eres tú quien encuentra el Santo Grial, sino el Santo Grial quien te encuentra a ti
"Una vez que tomes tu decisión, no habrá vuelta atrás", le susurraba de nuevo la diosa.
Hinata preguntó:
-¿Cuándo partiríamos?
Ginnevere le contestó:
-Mañana en el día. Apenas salga el sol, partiremos hasta llegar al País de la Ola y nos embarcaremos con la ayuda de los piratas.
Hinata, convencida de que lo mejor era ayudar a los demás debido a su naturaleza noble y desinteresada por el bienestar de los demás, contestó:
-Muy bien, acepto.
Ginnevere, quien no cabía en sí por la emoción, la abrazó. Por fin su búsqueda había terminado.
-Muchas gracias, Hinata. Sé que lo lograrás.
Al escuchar palabras, se dio término a la junta convocatoria. Después de decirle a Hinata que pasara por su oficina para realizar unos informes, Tsunade mandó a todos a sus hogares.
Todos los chicos se fueron a sus casas bastante acongojados. Al que le tocó la peor parte fue a Naruto, quien al escuchar las palabras de Hinata, se mordió los labios. Aunque se mostró tranquilo e incluso sonriente, nadie se tragaba eso. Era obvio de que Naruto se sentía destrozado por dentro.
Una vez que todos se despidieron y se fueron a sus casas, Naruto llegó a su departamento. Una vez adentro y en su dormitorio, se dejó caer de rodillas dando rienda suelta a su llanto y tristeza. ¡No podían separarla de él! Además, lo más probable era que Hinata perdiera la vida en esa guerra. Ella sufriría mil penurias e humillaciones. Eso era lo que veía en las visiones del futuro que lo mostraba el Kyuubi y eso lo angustiaba mucho. Al menos le quedaba el consuelo de ir a verla dentro de unos tres años. Juró desde ese mismo momento que entrenaría arduamente incluso en el mismo infierno para volverse más fuerte y poder defender a su amada.
De pronto, escuchó unos golpes y la voz de ella sacándolo de sus divagaciones.
-Naruto-kun, ¿estás allí?
-Sí, enseguida te abro- le respondió Naruto. Una vez que se le lavó el rostro para que Hinata no lo viera con los ojos llorosos, le abrió la puerta y la invitó a pasar. Luego de preparar dos tazas de té verde, se sentó al lado de Hinata en el sofá. La chica no aguantó más y lo abrazó.
-Perdóname, Naruto-kun. Pero tengo que marcharme. Te voy a extrañar mucho, amor mío.
Naruto estaba en silencio. No podía ser egoísta y cortarle las alas a Hinata. Era su destino y quería apoyarla. Así que correspondiéndole el abrazo, le dijo:
-No tienes que pedir perdón, pequeña. Nunca olvides que siempre voy a estar allí para protegerte. Yo también te voy a extrañar.
Estuvieron así durante un largo rato. De pronto, Hinata tomó con sus delicadas manos el rostro del rubio, le acarició sus marcas de las mejillas. Quería recordar su rostro antes de irse y llevarse un recuerdo de él. Dejándose llevar por su corazón, acercó su rostro al de él y junto sus labios con los suyos en un casto beso lleno de amor y ternura. No quería irse sin darle su primer beso.
Naruto estaba extasiado. Los labios de la chica eran tan dulces, suaves y cálidos. Eran exquisitos. Entonces, decidió profundizar el beso, mordisqueando sutilmente el labio inferior de Hinata, haciéndole escapar un gemido que recibió gustoso en su boca. El chico aprovechó adentrar su lengua en la boca de la joven, explorando y saboreando el dulce sabor de la boca de ella. Una vez que dio con su lengua, la entrelazó con la suya e hizo que la lengua de Hinata se adentrara en la boca de Naruto. Cuando ya se estaban quedando sin aire, se separaron. Ambos tenían los ojos cerrados y estaban sonrojados. Después de algunos momentos, Hinata abrazó una vez más a Naruto.
-Ya llegó el momento de marcharme.
-No te vayas, Hinata.
-Nos volveremos a ver- le dio un simple beso en los labios- Adiós Naruto-kun. No olvides que te amo.
Dicho esto, Hinata salió del departamento y se fue corriendo rumbo a la mansión Hyuuga con los ojos llenos de lágrimas. Quizás lo mejor era sacarse al rubio de su cabeza. Su mente se lo pedía a gritos, pero los latidos de su corazón hablaban mucho más fuerte que la voz de su razón. Aún lo amaba. ¡Dios, lo iba a extrañar mucho! Solo esperaba que el tiempo y quizás un nuevo amor curara sus heridas, pero no. Su amor por él era demasiado fuerte.
Naruto aún estaba sorprendido por el beso que se habían dado. Fueron unos momentos en los que se sintió en el paraíso. Parecía que Hinata era como Eva invitándolo a probar del fruto del árbol prohibido. La amaba tanto que dolía.
Aún recordaba las palabras que le había dicho su madre:
"No busques a una rarita. Búscate a alguien como tu madre"
Sonrió. En realidad, Hinata y su madre, Kushina Uzumaki, eran iguales. Ambas compartieron el mismo destino y dieron todo por proteger a sus seres queridos por amor.
Con una determinación, abrió la ventana que daba a su balcón y gritó con todas sus fuerzas:
-¡Algún día iré por ti! ¡Juro que te volveré a ver, Hinata, dattebayo!
En Inglaterra
Era de noche y en medio de un bosque se alzaba un enorme castillo de piedra en la cima de una gran colina. A pesar de que el lugar era bello, el ambiente era tan tenso que daban ganas de salir huyendo. Lo único que se respiraba era dolor y muerte. Y eso lo que hacía que el lugar fuera tan tétrico. El interior del castillo era mucho peor, ya que estaba plagado por mazmorras, calabozos y aparatos de tortura nunca antes concebidos,
Era un lugar inhóspito, con decoración austera y con cruces latinas. Al centro de la sala del enorme castillo, estaban reunidos unos hombres alrededor de una mesa con forma de cruz latina, convocados por un hombre de ojos castaños, piel albina, rasgos finos, pero con un brillo sádico y frío en su mirada, y vestido con una simple túnica. A sus pies, estaba el cadáver de una mujer asesinada sin piedad por torturas nunca antes concebidas. Luego de ordenar a que la quemaran y que sus restos fueran arrojados al río, se volvió a sus hombres.
-Con que Hyuuga Hinata, ¿eh?
Su voz era ronca, con deje de frialdad.
-Así es mi señor. Es ella. La Voz Dormida ha aparecido en la faz de esta tierra.
El hombre cerró sus ojos e hizo un amago de sonrisa cruel. ¡Por fin la supuesta reencarnación se había dignado en aparecer! Una vez que obtuviera su poder, su organización se volvería invencible. Había esperado con ansias ese momento.
-¿Qué debemos hacer, oh lord Mortfield? ( N/A: J
El hombre solo respondió:
-Pues a esperar por tres años. Por ahora, podemos enviarle a la Voz Dormida un comité de bienvenida. Una que no olvidará en mucho tiempo.
Todos los presentes sonrieron de manera perversa.
"Pronto serás mía, Hyuuga Hinata. Una vez que pongas un pie en estas tierras, no podrás escaparte de mí. Te aseguro que tu cuerpo será arrojado a la hoguera".
En Konoha
Ya era de día. Hinata ya estaba afuera de la aldea saltando de árbol en árbol con Ginnevere. Ya había mandado un pergamino en el que iban sus cosas a Britania. Faltaba poco para llegar al País de la Ola.
-Ettoo, ¿Ginnevere-san?- le preguntó tímidamente.
La mujer se detuvo.
-¿Qué ocurre, lady Hinata?
-¿Tú crees que todo saldrá bien?
La mujer le sonrió.
-No te preocupes. Si confías en ti misma, todo saldrá bien.
-Arigatou goseimazu por creer en mí, Ginnevere-san.
-No necesitas llamarme con los sufijos honoríficos. Kurenai y yo fuimos grandes amigas, así que no debes apenarte si deseas tratarme con familiaridad como tu maestra. Sólo llámame Ginny.
La chica le sonrió cálidamente.
-Como tú digas, Ginne…etto, Ginny. Lo haré si tú me llamas Hinata.
-Muy bien, trato hecho.
Dicho esto, siguieron con su viaje.
"Adiós Konoha, hola Britania" se dijo sabiamente Hinata. Tenía que ser fuerte, por su patria, por los demás y por sí misma.
Su viaje apenas había comenzado.
Fabiola: bueno, eso es todo por hoy.
Naruto: Ahora sí que dejaste muchos cabos sueltos.
Fabiola: Pero a medida que avance la historia, se irán atando de a poco. Además, habrán muchas batallas importantes y pronto irás a Britania a encontrarte con Hinata. Tu participación será una pieza clave en la trama.
Naruto: fiuuuuuuuuuuu! Ahora sí que la cosa se pone buena.
Ahora los agradecimientos:
aio hyuuga: Muchas gracias por tu review. No, me molesta en lo absoluto que sea tan largo. Lo de la historia británica fue porque me pareció muy rica en ese tipo de leyendas, caballeros, sir William Wallace, entre otros. Además, los guerreros celtas son muy feroces. Lo único que tuve que hacer fue tomar algunos elementos de ésta para hacerla como Corazón Valiente de Mel Gibson. Habrá un nuevo galán para Hinata, un chico celta, que intentará conquistar el corazón de Hinata, quien lo verá como un gran amigo. Obviamente, Naruto se pondrá celoso en cuanto lo sepa. Y sí, se declarará. El beso que se dieron fue un paso para hacerlo realidad. Pero es obvio que se aman, ya que sus corazones hablan mucho más que sus lenguas. Como viste, Hinata se fue a cumplir su destino. Aunque ella trate, no puede quitarse a Naruto de su cabeza. Es que su amor es tan grande que no puede olvidarlo. Aún con el tiempo, seguirá amándolo. A Naruto no le fue fácil aceptar la decisión de Hinata, pero la apoya y hará todo lo posible por volver a reencontrarse con ella. Y sí, va haber mucho Naruhina. Muchas gracias por tu franqueza, tu curiosidad y tu review. No, no me desanima recibir pocos reviews. Mientras haya uno por cada capítulo, la historia seguirá en pie. Prometo leer tu fic. Que estés bien.
Naruto: Matta ne, aoi-chan.
Stefany bm: deseo concedido. Me alegra que te haya gustado el fic. Eso me anima a seguir escribiendo.
Hinako Uzumaki Hyuuga: Como diría Luis Miguel, la incondicional XD! Idem. Espero que te haya gustado este capítulo.
Uff! Ya es hora de dormir.
Prometo actualizar pronto
Saludos.
