Disclaimer: ¡Nada me pertenece! Los personajes pertenecen a Robert Kirkman y la historia a Hatterized (Esta es una traducción).
Capítulo 4
La semana siguiente fue muy parecida al primer día: despertar junto a Negan, dirigirse a Alexandría para entrenar a la gente o salir en una búsqueda de provisiones, y luego regresar al Santuario en la noche y quedarse dormido con el brazo de Negan a su alrededor.
Negan, en su mayor parte, parecía respetar la mayoría de los límites de Rick, menos el acurrucarse, y sus interacciones eran algo limitadas debido a que ambos estaban ocupados desde temprano en la mañana hasta tarde en la noche. Rick descubrió que prácticamente podía evitarlo simplemente al irse a dormir.
Por supuesto, Negan advirtió que Rick estaba evitando interactuar con él tanto como fuera posible. Rick pensó que Negan probablemente sabía que iba a tener que ser bastante inexorable al tratar de exigir tiempo de su parte, y la única razón por la que estaba esperando era para darle tiempo en adaptarse a su nueva situación. Lo cual, pensó, era un gesto extrañamente amable, considerando que Negan básicamente lo había obligado a casarse y le estaba manteniendo como su rehén.
Sin embargo, tras una semana más o menos, Negan había decidido claramente que el período de ajuste de Rick había terminado, porque comenzó a presionarlo por más tiempo juntos.
Empezó con Negan insistiendo en que Rick desayunara con él en las mañanas. Anteriormente, Rick había estado comiendo en el gran comedor comunitario, cuchareando con rapidez cualquier engrudo parecido a comida que se sirviera ese día antes de dirigirse a Alexandría.
Aunque la comida era realmente terrible, Rick la había disfrutado, ya que era una de las pocas veces que ahora tenía para estar solo.
Y entonces una mañana, cuando estaba a punto de marcharse, Negan extendió su brazo para bloquear el camino de Rick mientras trataba de salir por la puerta.
—Sabes, Rick, me haces sentir como un jodido esposo de mierda —dijo, sacudiendo la cabeza con fingida decepción. Rick soltó un suspiro de frustración, algo que se encontró haciendo con bastante frecuencia alrededor de Negan.
—¿Y a qué se debe eso? —preguntó, tono indicando que solo quería que esta conversación terminara. Negan frunció el entrecejo.
—¡Ves, justo eso, Rick! —dijo—. Es esa jodida actitud. Actúas como si fuera el final del maldito mundo el que estés aquí, siendo protegid— —Rick resopló, interrumpiendo a Negan y haciendo que sus ojos se entornaran.
—Lo siento, Rick. ¿Tienes algo que decir, carajo? —Su rostro lucía concentrado y disgustado mientras esperaba una respuesta. Rick lo miró desafiante.
—Siento mucho no estar más emocionado por estar aquí, con el hombre responsable de asesinar a dos de mis amigos y— —se detuvo cuando vio a Negan poner los ojos en blanco, como si Rick, de alguna forma, fuera el irrazonable en esta situación.
—Cielos, Rick. Tienes tremendo resentimiento, ¿sabes? —dijo Negan, luciendo molesto. Sostuvo la mirada de Rick durante unos segundos antes de liberarse de la emoción, volviendo a su habitual actitud relajada.
»—De acuerdo, está bien. Todavía estás enojado. Puedo entender eso. Soy un tipo comprensivo. —Hizo una pausa, y cuando Rick no lanzó una réplica, continuó.
—¿Hay algo que pueda hacer para que estés más cómodo aquí? Te he estado tratando un poco diferente de mis esposas, porque, seamos honestos, imagino que no te sentirás bien holgazaneando todo el día en un pequeño vestido negro sin hacer un carajo. —Sonrió cuando Rick hizo una mueca ante la imagen.
»—Y, ya que aún estamos siendo honestos, todavía estoy un poco encabronado contigo por matar a tantos de mis malditos hombres. Y no sé si pueda confiar en tu pequeño grupo de mierda si no te tienen cerca. Así que te quiero ahí afuera trabajando para mí. Pero —dijo, inclinando la cabeza—, mis chicas tienen ciertos privilegios al ser mis esposas. No tienen que trabajar por puntos, así que les proveo comida y mierda como esa. Y es muchísimo mejor de lo que estoy seguro te has estado atragantando durante todos estos días con todos los demás.
Rick se resistió a responder, intrigado por la idea de comida que no supiera parcialmente digerida, pero no queriendo saltar ante la oferta como Negan claramente esperaba que hiciera.
—¿Eso es algo que querrías? —preguntó Negan cuando Rick mantuvo su silencio.
Rick sopesó la decisión en su cabeza. Por un lado, odiaba la idea de aceptar cualquier tipo de favor de Negan. Pero por el otro, realmente extrañaba tener una comida decente. Después de pasar tanto tiempo buscando y reuniendo cualquier alimento que pudiera encontrar, nunca pensó que llagaría a extrañar los frijoles fríos directamente de la lata; pero ayer mismo había comido una especie de monstruosidad parecida a un pastel de carne que le había dejado con un dolor de estómago tan intenso durante las dos horas siguientes que empezó a preguntarse si iba a explotar, estilo alien.
Al final, su estómago ganó.
—Sí, está bien —concedió. Si iba a ser esposo de Negan, también podría obtener algunas ventajas. El rostro de Negan se iluminó y agarró el boquitoqui que usaba para comunicarse con sus hombres.
—¡Jackson! Haz que el Gordo Joey traiga el desayuno a la habitación de Rick. Suficiente para dos —gritó en el comunicador, antes de colocarlo de nuevo en la cómoda.
Rick levantó una ceja.
—¿Vamos a comer juntos?
Negan soltó una carcajada, como si Rick hubiera dicho algo gracioso.
—¡Por supuesto, Rick! No pasamos suficiente jodido tiempo juntos, y quiero cambiar eso.
Rick inmediatamente se arrepintió de dejar que su estómago tomara decisiones por él.
Diez minutos más tarde, El Gordo Joey apareció con bandejas de comida, las cuales Negan le ordenó que dispusiera en la cama antes de salir de la habitación, dejando a Rick y a Negan solos nuevamente. Negan se sentó en la cama e hizo un gesto para que Rick se uniera a él.
—Sírvete, Rick.
Rick tuvo que admitirlo, el banquete lucía mucho más apetecible que las cosas que había estado comiendo durante la última semana. Había fruta fresca y tostadas y... ¿tocino? ¿Eso era tocino real? Rick agarró un pedazo y lo mordió. El sabor era un poco raro, pero comparado con la misteriosa carne explosiva, estaba increíble.
Comieron en un silencio placentero durante los siguientes minutos, Negan observando mientras Rick devoraba la mayor parte de lo que estaba delante de ellos.
—Demonios, sabía que te gustaría. Te diré algo, el tocino es de cerdos que obtenemos de otra comunidad, un puto montón de extraños —dijo, sacudiendo la cabeza. El saber que estaba comiendo el producto de la sumisión de otro grupo ante los Salvadores probablemente debería haber molestado más a Rick de lo que lo hizo. Pero estaba hambriento, y era tocino. Así que lo dejó pasar.
Cuando terminaron, Rick se recostó en la cama, sus ojos se encontraron con los de Negan. El otro hombre parecía demasiado complacido considerando que lo único que Rick había hecho era comer en silencio frente a él.
—¿Te gustó? —preguntó, cabeza inclinada.
Obviamente, a Rick le había gustado, así que respondió:
—Sí. —Con poca vacilación.
Negan sonrió.
—¡Bien! Me alegro de que estemos progresando, joder. —Se levantó, a punto de dirigirse hacia la puerta, cuando Rick se encontró diciendo algo que no había planeado.
—Gracias.
Negan se detuvo en seco, claramente no esperaba que Rick le diera las gracias espontáneamente. Se volvió, y Rick se sorprendió al ver que su sonrisa lobezna era más dulce de lo habitual.
—De nada, carajo —respondió.
Después de eso, Negan tenía listo el desayuno cada mañana. Comían en la cama, y Negan hacía todo lo posible para hacer que Rick hablara con él. Y, en un par de ocasiones, Rick incluso logró sostener conversaciones con él que no le dejaron queriendo apuñalar al otro hombre con un tenedor.
Sus noches, aparte de los insistentes abrazos de Negan, permanecieron prácticamente sin ningún tipo de vinculación afectiva. Ambos solían regresar tarde y caer directamente en la cama tras desnudarse, quedándose dormidos demasiado rápido como para que Negan intentara forzar algún «tiempo de calidad» con Rick.
Entonces una noche, cuando Rick regresó temprano de una salida, encontró a Negan en su habitación, sentado en el suelo junto a la televisión y rebuscando en las cintas de VHS apiladas junto a esta.
—Eh. ¿Qué estás haciendo? —preguntó Rick, todavía junto a la puerta. Negan levantó la vista, haciendo una mueca.
—¿Qué es lo que parece que estoy haciendo? Voy a buscarnos una maldita película para ver —respondió con una sonrisa. Rick cerró la puerta detrás de él y se sentó en el extremo de la cama, quitándose las botas.
—¿Por qué?
Negan detuvo su búsqueda de películas para mirar a Rick otra vez, rostro inexpresivo.
—Porque, Rick, quiero tener una linda noche familiar de películas con mi esposo favorito.
Rick puso cara de: «estás hablando en serio», y Negan se rio.
—¡Maldición! Es por eso que me gustas, Rick, eres un hombre de pocas palabras, pero al carajo si no haces algunas de las mejores malditas caras. —Negan cogió una de las cintas y la metió en el reproductor, agarrando el control remoto antes de dejarse caer en la cama junto a Rick.
—Sin embargo, estoy hablando en serio sobre la noche de películas. Necesitamos un poco de tiempo de calidad hombre-hombre, ¿no crees? Personalmente, preferiría un tipo diferente de acción hombre-hombre, ¿pero imagino que todavía no estás preparado para eso? —lo formuló como una pregunta, mirando a Rick expectante. Rick lo observó con una mirada asesina y Negan sonrió en respuesta.
—Sí, eso es lo que supuse. ¡Noche de películas será, entonces! —anunció alegremente, apretando el botón de inicio. Había elegido Duro de Matar.
—Sé que no es Navidad, pero supongo que es una película bastante buena para ver todo el año —dijo Negan, moviéndose en la cama para así estar apoyado sobre sus codos frente a la pantalla. Rick se apoyó completamente contra la cabecera de la cama, decidido a no dejar que esta noche fuera tan agradable como Negan quería que fuera.
Negan le dio un vistazo.
—¿Puedes ver desde ahí? No es una televisión grande. —Cuando Rick no respondió, las cejas de Negan se fruncieron de irritación.
—Oye, Rick, he estado tratando de ser amigable, tratando de congeniar contigo y toda esa mierda. Y ser el señor-fuerte-y-silencioso fue comprensible al principio, pero ahora se está volviendo jodidamente aburrido. Entonces, qué tal si me respondes esta vez. —No fue una pregunta, y a pesar de la afirmación de Negan de que estaba tratando de ser amistoso, su voz se había tornado baja y peligrosa.
—Puedo ver —gruñó Rick. Negan volvió a sonreír ampliamente.
—¡Ves! A eso me refería, comunicación. Es algo fácil, Rick, y absolutamente esencial para un matrimonio duradero. —Rick estaba a punto de lanzar una réplica sobre cómo él particularmente no quería que este fuera un matrimonio duradero, cuando Negan se levantó al lado de Rick, apoyándose junto a él en la cabecera. Entornó los ojos en dirección a la pantalla de la televisión.
—Rick, eres un maldito mentiroso. No puedes ver ni mierda desde aquí. —Negan pausó la película y se levantó de la cama, moviendo la mesa del televisor para que estuviera justo al pie de la cama. Reanudó su posición junto a Rick, asintiendo y reiniciando la película.
—Mucho mejor.
Rick decidió dejarlo pasar y solo mirar la maldita película. Cuando estuvieron concentrados en ella, fue capaz de ignorar la mayoría de los contínuos comentarios de Negan y disfrutarla en cierto modo. Media hora después, los comentarios de Negan disminuyeron un poco excepto por el ocasional: «¡Carajo!» o «Demonios, qué disparo», los cuales eran tolerables.
Rick observó a Negan, que estaba profundamente atrapado en la película a pesar de que obviamente la había visto antes. Estaba tan jodidamente animado, que era ridículo. ¿Quién actuaba así? Una risita escapó de los labios de Rick cuando Negan maldijo a la pantalla mientras John McClane esquivaba una bala de manera arriesgada. Negan inclinó la cabeza para mirar a Rick.
—¿Qué es tan gracioso, Rick?
Rick se encontró sonriendo.
—Tú. Actúas como si nunca antes hubieras visto esto cuando claramente lo has hecho.
Negan sonrió de nuevo.
—Por supuesto que sí. Las arriesgadas escenas de John McClane nunca serán aburridas, Rick. —Rick sonrió y volvieron a ver la película.
Hacia la mitad, Rick sintió que sus párpados empezaban a cerrarse. Siempre había sido terrible para quedarse despierto durante las películas. Luchó por unos minutos antes de ceder y cerrar los ojos, solo un poco consciente de que se estaba deslizando ligeramente sobre la cabecera.
Se despertó a unos veinte minutos del final, con la cabeza apoyada en el hombro de Negan. La cabeza de Negan estaba apoyada sobre la suya.
Demasiado para no ser amable y familiar.
Rick se quedó allí un minuto, debatiendo si debía o no moverse. Si levantaba la cabeza, seguramente Negan inmediatamente empezaría a burlarse de él, se dijo. Probablemente debería quedarse allí. Para evitar la burla.
Cuando la película terminó, Negan presionó el botón de apagado en el control remoto y permanecieron sentados allí por un minuto, la habitación aún ligeramente iluminada por el resplandor estático de la pantalla.
«¿Qué diablos está haciendo?» Se preguntó Rick. ¿Simplemente iba a sentarse allí y dejar que durmiera en su hombro?
—Rick —murmuró Negan desde arriba. Rick saltó ligeramente y Negan casi se dobló de risa.
—¡Mierda! Cielos, estaba tratando de darte el beneficio de la puta duda, en serio, ¡pero de verdad estabas despierto! —gritó Negan encantado entre ataques de risa—. ¿Cuánto tiempo llevabas despierto?
Rick permaneció en silencio y rezó para que fuera una pregunta retórica.
—¡Rick! Te hice una maldita pregunta, no seas grosero, joder.
No era retórica. Por supuesto.
—Acabo de despertar. —Negan soltó otra carcajada.
—Claro que sí. De acuerdo, bueno, no voy a insistir en el tema, ya que creo que realmente te metiste en el espíritu de la noche de películas, y aprecio esto como un carajo. —Con eso, Negan salió de la cama y se dirigió al baño. Rick podía escucharlo cepillándose los dientes mientras sofocaba un gemido en su almohada.
Así que esta era la vida de Rick ahora, día tras día despertarse junto a Negan y quedarse dormido a su lado. Si era completamente honesto consigo mismo, no era tan horrible como esperaba. No era lo ideal, por supuesto, pero todo podría haber sido mucho, mucho peor.
Tan extraño como era, todo empezó a parecer casi rutinario. Rick no estaba seguro de si esto era algo bueno o malo, pero decidió aceptarlo de todos modos, a favor de la simplicidad. Por horrible que fuera, era más fácil aceptarlo que luchar constantemente para que esta nueva situación se sintiera tan anormal como se suponía que fuera.
Luego, un día, tras pasar todas las noches juntos durante las últimas dos semanas, Rick regresó a su habitación al final del día y Negan no estaba allí. Nunca apareció, y por primera vez en dos semanas, Rick durmió solo. Por primera vez en dos semanas, no estaba acostado junto al hombre que había asesinado a dos de sus mejores amigos. Debió haber sido la mejor noche de sueño que había tenido en un tiempo.
En lugar de ello, escasamente consiguió dormir.
Era horrible, lo sabía. Trató de justificarse toda la noche: era la curiosidad. ¿Dónde diablos estaba y por qué demonios no estaba aquí, haciendo que Rick se sintiera incómodo y sonriendo como un idiota? No era que le importara el que Negan no estuviera allí —esa parte era genial. Odiaba a Negan. Estaba feliz por no compartir la cama con él, contento de no tener que soportar sus bromas estúpidas y sus constantes risas a sus expensas. Solo tenía curiosidad. Se había acostumbrado a ello. Se había convertido en una rutina, eso era todo.
Eso fue lo que Rick se dijo, de todos modos. Por desgracia, eso no le impidió sacudirse y voltearse durante toda la noche, su habitación ahora se sentía extraña y desconocida sin la dominante presencia de Negan. Se despertó ante un solo plato de comida dispuesto en su cómoda, pero aún sin Negan. El resto del día lo pasó en un cansado aturdimiento, tratando de bloquear cualquier pensamiento invasivo sobre el paradero de Negan.
«Probablemente está intimidando a más gente inocente —se dijo Rick—. Amenazando con romper los cráneos de los amigos y la familia de otras personas. Como lo hizo con los tuyos».
Rick mantuvo ese mantra mientras el día transcurrió sin señales del hombre. Lo mantuvo cuando regresó a su cuarto al final del día para encontrarlo una vez más vacío. Y lo mantuvo hasta el mediodía del día siguiente, cuando finalmente volvió a ver a Negan.
Rick estaba en el Santuario ese día, ya que había sido asignado para salir en una búsqueda de provisiones tardía con algunos de los hombres de Negan, cuando dio vuelta en una esquina y allí estaba. Estaba dando un paseo, Lucille colgando sobre su hombro mientras silbaba una melodía que Rick reconocía vagamente pero que no podía ubicar. Rick dejó de caminar, súbitamente muy inseguro de por qué había estado casi obsesivamente preguntándose dónde había estado el otro hombre el día anterior. Negan miró en su dirección, sonrió y se acercó hacia donde Rick se encontraba.
—¡Ricky! No te había visto por aquí, ¿cómo has estado? —preguntó, sonriendo como si estuviera conversando con un amigo casual. Rick abrió y cerró la boca, inseguro de qué decir, y luego las palabras salieron derramándose de sus labios antes de que tuviera oportunidad de pensar.
—¿Dónde has estado?
Inmediatamente después de pronunciar las palabras, se arrepintió. Los ojos de Negan se iluminaron como los de un niño en Navidad, y su sonrisa fácil se convirtió en una sonrisa maliciosa.
—¡Oh, lo siento mucho, Rick! De verdad. No sabía que me extrañabas tanto. —La cantidad de diversión en los ojos de Negan era insoportable—. En serio, pensé que necesitarías más tiempo para acostumbrarte a todo esto, de verdad lo pensé, carajo. Demonios, eso casi fue demasiado rápido. Esperaba un poco de será-que-sí-será-que-no, algo de verdadera jodida dramática tensión sexual, ¿sabes? —Se rio; una profunda y resonante carcajada que Rick sintió hasta en sus huesos.
Rick no quería nada más en ese momento que darle un puñetazo en la cara. Estaba enojado. La maldita implicación —que Rick de alguna manera lo había extrañado— le hizo querer atacarlo.
—Estaba preguntando para ser educado. Supongo que estabas amenazando a más gente inocente, ¿divirtiéndote jodidamente? Solo quería saber a cuántas personas más asesinaste, ¿exactamente a cuántas personas más forzaste a tu servicio? Dime, ¿cuántos más malditos asesinatos ha cometido mi querido esposo? —espetó Rick, escupiendo las palabras con veneno, esperando que borraran cualquier idea que el otro hombre pudiera tener sobre él extrañándolo. Era la primera vez que decía la palabra esposo en voz alta respecto a Negan, y se sintió bien lanzarlo en su rostro como un insulto.
La sonrisa de Negan desapareció, su rostro se tornó frío y amenazador.
—¿Gente inocente? Vaya, ¿escuchas eso? ¿Asesinatos? Qué maldito par de cojones tienes hoy, Rick, te concederé eso. Sería casi impresionante si no estuvieras tan putamente equivocado. —Sus ojos atravesaron los de Rick.
»—Sigues pensando en tu pequeño grupo así, como los pobres inocentes jodidos por el malvado Negan. Carajo, sigues diciéndote que los veintitantos de mis hombres que todos ustedes masacraron fueron por un maldito propósito superior; que tú, de alguna manera, estás por encima de toda esta mierda. Yo sé la verdad, y en el fondo tú también la sabes: no eres jodidamente diferente a mí, Rick. Tú y tu gente estaban haciendo lo mismo que nosotros: simplemente tratando de sobrevivir, por cualquier medio necesario. Piénsalo bien la próxima vez que decidas enfadarte porque me voy por un día. —Una sonrisa de satisfacción se fijó en el rostro de Negan y se volvió para irse, pero antes se detuvo brevemente, y volviendo la cabeza dijo:
—¡Oh! Y ya que preguntaste, no estaba en tu cama anoche porque estaba follándome a una de mis hermosas esposas. La luna de miel ha terminado, Rick. ¿Por qué carajo me quedaría en tu cama triste y reprimida cuando puedo tener sexo? —Y con eso, se alejó, dejando a Rick sintiéndose aún más confundido y frustrado que antes.
Muchas gracias por leer y por los favoritos. También quiero agradecer a MMDD por su comentario, de verdad me gusta mucho que estés disfrutando la traducción y que este sea tu fic favorito de la pareja (para mí es igual, ¡me encanta!).
Quiero desearles además un muy feliz 2017. ¡Espero que cumplan todos sus propósitos y que este año esté lleno de prosperidad y mucha felicidad!
Cuídense mucho y gracias por seguir ahí :)
