Para haber terminado mi semana de exámenes, estoy tranquilo, mis apuntes son buenos, y mi memoria también. Aunque la mayoría la tengo centrada en anime.
De una u otra forma voy en camino a la convención con Miku.
¿Porque solo yo llevo cosplay?
La semana anterior pude charlar un poco con Luka, a diferencia de mi ella es un año mayor, va en tercero y estudia en la vocacional.
Matemáticas... Qué horror pensé, pero también debe ser bastante inteligente.
Me siento... ¿cómo decirlo?
Hablar con ella es fácil, en un principio me asuste, no sabía de qué hablarle y ¿si le resulto un estúpido trastornado con lo oriental? o ¿si sencillamente la aburro?
Contradictoriamente a lo que me había imaginado, Luka reía de lo que le decía y parecía comprender casi todo por completo, parecía una conversación normal...
Bueno las intervenciones de Gumi y Miku, me dejaron en ridículo más de una vez, provocando mis constantes sonrojos que ella parecía pasar por desapercibidos. Eres lindo, comento para mi sorpresa.
Aun así Miku resulto ser una gran ayuda, ehh, bueno en lo que cabe, lo era aunque me molestara según ella jugando.
Al final después de todo la invite a ir conmigo, torpemente claro, pero acepto.
Y bueno voy en camino al metro más cercano a encontrarme con ella. Pero joder, es la tercera vez que un chico me coquetea.
Soy hombre por favor, ¡SOY HOMBRE!.
Miku estaba a mi lado y se parte de la risa, después de todo lo de vestirme de sirvienta no era de broma. Miku llego un día antes y me pidió mis medidas y yo distraído se la di. Más tarde llego a mi casa y Gumi llego un poco después. Decir que intente poner resistencia seria mentir, no pude ni decir ¿qué diablos? cuando ya estaban probándome algunas prendas y hablando no se qué cosa.
Hicieron y deshicieron cuanto se les dio la gana, a mí, me dejaron a un lado.
Llegamos a la estación en donde había quedado con Luka, apenas se abrió la puerta Miku dijo suerte y me empujo, salí del vagón y no entendí lo que paso hasta que vi que las puertas se volvían a cerrar y ella no había salido conmigo. Me dejo ahí.
- Gakupo? - Dijo una voz nerviosa, muy nerviosa que me saco de mi impresión. Era Luka, llevaba un cosplay también y estaba muy avergonzada, eso o se estaba aguantando fuertemente las ganas de burlarse de mi.
Su cosplay... Era el de Meiling, de touhou, con razón el mío me parecía familiar, es como el de Sakuya. Pero insisto soy hombre y llevo el cabello más largo.
Sonreí de la misma forma nervioso.
-¿Nos vamos? - Considere por un momento preguntar si no iba a acompañarnos Gumi, pero pensando lo que me había pasado a mí con Miku, imagine que tal vez algo similar le había ocurrido.
- estas lindo… o ¿linda? - empezó a reír un poco más animada.
- Creo que cualquiera estaría bien. Sabes me sorprende que hayas accedido a venir y más aun, que aceptaras hacer cosplay -
- Me da un poco de pena, pero las chicas dijeron que sería una buena idea y creo que es divertido. Qué triste que no hayan podido venir ellas -
Si claro, no pudieron... pero bueno, gracias a eso estoy con ella rumbo a lo que tanto amo. Los dos como en una cita. Otra vez estoy rojo.
Creo que hubiera estado bien que nos acompañaran, no sé qué es lo que debo hacer.
- Oigan chicas que lindas están, ¿van solas? - unos tipos con pintas de bleach se han acercado.
-etto.. - Luka tartamudeo y se coloco detrás de mí.
- Lo siento chicos, no es lo que parece - dije de forma protectora, demonios, ¿porque me hago el valiente? ¿Acaso quiero cambiar mi destino de la convención al hospital?
- ¡¿eres hombre?! – preguntaron. Se empezaron a reir, - Vale, vale carnal es un buen cosplay y ¿ella también es…?- negué con la cabeza.
- Ok, tu chica es linda, no queríamos molestar, pero bueno. Nos vamos, no queremos llegar cuando la fila sea demasiada larga - y se fueron mientras aun los escuchaba reírse.
Es mi día de suerte, afortunadamente no eran unos tipos peligrosos. Mire mi brazo casi entumecido. Luka esta aferrada a él.
- Luka - dije curioso…
- Lo siento, no es la primera vez que un chico se me acerca y me molesta, pero aunque no fue el caso… Gracias Gakupo - me miras tiernamente.
- ok, vamos Luka -
Sin soltar mí brazo, pero tomándolo con más suavidad caminamos al vagón.
