Capítulo 3: Alucinaciones (segunda parte)
En la Boutique Carrusel, se encontraba una unicornio blanca llamada Rarity que tenía los lentes puesto para coser. Estaba concentrada cosiendo un vestido hasta que escuchó que alguien tocaba la puerta. Ella dejaba lo que estaba haciendo y se dirigía a la puerta, se escuchaba tocar la puerta de forma apresurada.
—Ya voy, ya voy— la unicornio blanca abría la puerta y se extrañaba al ver quien era. Era nada menos que Trixie. La yegua celeste estaba respirando de forma agitada — ¿Trixie? ¿Qué haces aquí?— preguntaba confundida.
—… Solo da… un momento… a Trixie…— decía entrecortada mientras intentaba recuperar aire. Atrás de la aludida, llegaba Starlight con Spike en su lomo, también cansada.
—Por fin… te alcancé… Trixie…— mencionó entrecortada la unicornio rosa.
— ¿Starlight? ¿Spike? ¿Qué hacen aquí? ¿Quieren un vestido?— preguntaba Rarity aun confundida.
— ¡Siiiii!— la modista se sobresaltaba al escuchar el grito de Trixie. Se daba cuenta de eso y tosía para aclarar su garganta —Emmmmm. Digo sí. Trixie necesita un vestido urgente— agregaba algo apenada.
—Está bien— decía la yegua blanca confundida e incómoda —Pero tengo algo de curiosidad ¿Para que necesitas el vestido, querida?
—Pues ¿no es obvio? Para la gran gala del galope que se celebra mañana— mencionaba la unicornio celeste con una sonrisa alegre.
—…— Rarity no decía nada. Solo daba la media vuelta y se dirigía a la cocina. Trixie, Starlight y Spike que se había bajado del lomo de la unicornio rosa, estaban extrañados por el comportamiento de la yegua blanca. Se miraban y después veían que la modista regresó levitando una taza de té.
—Emmmmm. Rarity ¿te encuentr…?— no pudo terminar lo que iba a decir ya que la aludida levantó una pezuña para que no hable y se tomaba el té de un trago de forma refinada para después escupirlo.
— ¿¡Cómo que estás invitada para la gran gala del galope!?— gritaba Rarity impactada. Los tres tenían una gota de sudor en su nuca.
—Impresionante ¿no? La gran y poderosa Trixie irá a la gala a impresionar a la princesa Celestia— decía con una sonrisa presumida —Así que no pierdas el tiempo y haz mi vestido digno de Trixie para que deje impresionada a la princesa— la unicornio blanca le costaba creer eso. Así que con su magia, se traía el sofá que usaba siempre y se desmayó encima del mismo de forma dramática con la pezuña en su frente. Trixie rodaba sus ojos —Pero que poni tan dramática.
— ¡Yo no soy dramática!— Rarity se sentaba de golpe enojada asustando a los presentes.
Después de un rato, la modista a regañadientes que aún no se creía que la unicornio celeste irá a la gala. Se disponía a medir a Trixie para hacerle su vestido y tenía que soportar lo que decía de forma muy presumida lo que haría en la gala.
—Y Trixie será la aprendiz de la princesa Celestia o tal vez de la princesa Luna o quizás de las dos— decía con los ojos brillando de ilusión.
—Aja. Lo que tú digas, querida— comentó Rarity rodando sus ojos algo fastidiada mientras intentaba medir a la yegua hasta que terminó —Listo. Tendré tu vestido para mañana, antes de ir para la… gala. Solo no faltes ¿entiendes?
—Sí, sí. Trixie no faltará por nada en el mundo. No perderé mi oportunidad de impresionar a la princesa y que me acepte como su alumna— decía emocionada, pero luego recordaba algo y se alteraba — ¡Trixie debe practicar magia para impresionarla! ¡Trixie se retira, adiós y adiós Starlight, se verán después!— salía de la Boutique a toda velocidad. Las dos unicornios y Spike tenían una gota de sudor en su nuca. Rarity miraba a la unicornio rosa con una sonrisa.
—Bueno querida, es tu turno para tomarte las medidas— la yegua miraba con una sonrisa algo tímida a la modista.
—Oh sí. Claro Rarity— Starlight se acercaba a Rarity y se detenía para que la unicornio blanca haga sus medidas con la cinta métrica mientras el bebé dragón no dejaba de mirar a la modista embobado.
—Entonces querida ¿no tenías un vestido que usar o algo?— preguntaba Rarity curiosa mientras la medía.
—No, no tengo— decía la yegua rosa apenada.
—Oh querida, si no tenías un vestido ¿Por qué no me lo dijiste? Yo te hubiera hecho un vestido hermoso— mencionaba la modista con una sonrisa sincera.
—Pues, porque no te quería molestar con eso, Rarity.
—Oh vamos querida, no es molestia. Yo encantada te haré un horrible vestido para que te vean lo horrible y patética que eres en la gala— decía la unicornio blanca sonriendo. Starlight se impactaba por lo que dijo. Otra vez escuchó la voz un poco más macabra de lo normal.
—No otra vez— pensaba la aludida nerviosa —Disculpa Rarity ¿podrías repetir lo que dijiste?— preguntaba con una sonrisa nerviosa. Rarity se confundió un poco.
—Pues, dije que yo encantada te haré un hermoso vestido para que te vean lo hermosa y reluciente que eres en la gala— comentó.
—Oh. Esto, gracias Rarity— agradecía algo nerviosa.
—De nada, querida. Recuerda, si quieres un vestido, dímelo y te haré un conjunto para todo el año— mencionaba la yegua blanca con brillo en sus ojos.
—Emmmm. No, no hace falta, Rarity. Con uno basta— decía con nerviosismo.
—Oh. Como quieras— Rarity alzaba sus hombros y continuaba midiendo a Starlight hasta que terminó con ella y se ponía la cinta métrica en su cuello —Listo querida. Tendrás tu vestido igual que la de Trixie mañana. Hoy podría hacerlas y la tendrían hoy, pero tengo vestidos atrasados que tengo hacer. Así que lo tendrán mañana— explicaba la modista.
—Oh. No te preocupes, Rarity. Entiendo, no te esfuerces. Con un vestido sencillo basta para mí— decía con modestia.
—oh no, no, no, no hace falta que seas modesta. A mí no me importa hacerte el peor y horrible vestido que todos se impresionaran— la unicornio rosa escuchaba otra vez eso, pero no quiso preguntar para que lo repita, solo dijo.
—Ok Rarity. Bueno, me iré para dejarte trabajar. Hasta luego— se despedía Starlight y empezaba a caminar para la salida.
—Hasta luego, querida. Nos vemos mañana con tu vestido— se despedía también Rarity con una sonrisa. La yegua rosa antes de salir, miraba a Spike.
—Spike ¿vienes?
—Emmmm. Yo me quedaré aquí para ayudar a Rarity— mencionaba el dragón algo ruborizado.
—Oh, ya veo. Para eso querías venir conmigo ¿no? Je, je— Starlight se reía un poco y veía al pequeño dragón con una sonrisa pícara. Spike miraba a otro lado sonrojado —Bueno, entonces nos vemos en el castillo— salía de la Boutique.
—Ok Starlight. Nos vemos— se despedía el bebé dragón.
P.V. Starlight
Había salido de la Boutique y ahora me encuentro caminando por Ponyville. Estoy algo perdida en mis pensamientos por lo que pasaba hoy.
¿Me estaré volviendo loca? ¿Por qué escucho la voz de mis amigas, cambiar tan repentinamente? Que día más raro estoy pasando. Debe ser por no dormir bien, creo. Suspiro algo frustrada. Solo falta que ya empiece a ver cosas.
Sigo caminando por el pueblo y se escucha un pequeño gruñido en mi estómago haciendo que me ruborizara un poco.
Creo que debería comer algo. Puede ser que con eso, podré dejar de escuchar voces saliendo de las chicas.
Miro a los lados para buscar un lugar para comer y veo la Sugar Cube Corner a los lejos.
—Bueno, comer algo dulce me servirá, igual me provoca un cupcake. Je, je— digo en voz baja para hablar conmigo misma y camino hacia el local.
Entro en Sugar Cube Corner y pude ver que hay uno que otro poni comiendo en las mesas, cupcake o pasteles. Así que me siento en una mesa del lugar y respiro aliviada, olvidándome de lo que pasó en este día. Estoy algo distraída mirando por la ventana hasta que escucho una voz detrás de mí.
—Hola Starlight— me saluda Pinkie haciendo que me sobresalte y miro a la poni algo molesta.
— ¡Pinkie, no hagas eso!— tengo mi pezuña en mi pecho y respiro algo agitada.
—Ji, ji. Upsie. Lo siento amiga— Pinkie se rasca su nuca apenada —Bueno ¿se te ofrece algo, amiga? ¿Un cupcake, un pastel, una torta de 8 pisos?— pregunta rápidamente. Yo solo sonrío algo nerviosa.
—Pues solo quiero un cupcake de fresa. Nada más— dije. Mi amiga se ríe un poco.
—Ji, ji. Un cupcake de fresa a la orden— desaparece dejando un montón de polvo con su forma, antes que diera un suspiro, ella regresa en el mismo sitio y con un cupcake en su pezuña.
Me sorprendo lo rápido que me trajo el cupcake.
—Ji, ji, ji. Aquí está tu pedido— dijo Pinkie con una gran sonrisa. Deja el cupcake en la mesa, lo miro y después veo a la fiestera.
—Emmmm. Gracias Pinkie— agradecí y agarro el cupcake con mi magia, levitándola y la acerco a mi hocico, dándole una mordida —Mmmmmmm. Está rico, Pinkie.
—Ji, ji. Me alegra que te guste. Yo misma lo preparé— dijo mi amiga dando saltitos de forma muy alegre.
—Oh, ya veo. Pues, te quedó delicioso— menciono dándole una sonrisa y le doy otra mordida al cupcake.
—Ji, ji. Bueno amiga, me gustaría charlar contigo de muchas cosas, pero tengo trabajo que hacer. Así que disfruta de tu cupcake de poni— tengo los ojos bien abiertos cuando escuché eso con la voz esa de nuevo. Me puse algo pálida al ver que se puso todo el lugar negro. Vi que Pinkie tiene la melena lisa y con una sonrisa de oreja a oreja de forma perturbadora. Pude ver que sus ojos cambiaron a unos amarillos —Starlight ¿te encuentras bien?— pregunta Pinkie. Al preguntarme eso, agito mi cabeza y vi que el lugar volvió a la normalidad. Miro que la poni está normal también y está con la cabeza inclinada a un lado. Dije de forma muy nerviosa.
—Emmmmm. Sí. Estoy bien— sonrío de forma forzada.
—Oh. Okie dokie lokie. Bueno, nos vemos amiga— se retira dando saltitos. Me quedo mirando al cupcake que tengo levitando.
—Creo que se me fue el apetito— me levanto y me voy del lugar con el cupcake levitando. Me acerco a un arbusto y miro a todos lados para que nadie se dé cuenta de lo que haré. Meto el cupcake dentro del arbusto y me voy disimulando, alejándome del arbusto.
—Espero que Pinkie no se dé cuenta. Estaré frita si se entera— pienso algo nerviosa. Voy caminando por el pueblo nuevamente. Paso una pezuña por mi cabeza y veo pasando una poni al lado mío que me saluda. Yo también la saludo con un casco, pero pasó algo que me asustó un poco, la cola de la poni es una ¡cola de gato! Yo sacudo mi cabeza y miro de nuevo a la poni para ver que su cola está normal.
—Ok, ok Starlight. Tranquila, solo es tu imaginación, Starlight— susurro pensando que son solo ilusiones. Sigo caminando… no sé, si las cosas fueron a mal o a peor, porque estoy viendo a las tres ponis floristas con orejas de gato… creo que me estoy volviendo loca o será que mi mente me está jugando una broma. Mejor regreso al castillo y me pongo a leer o yo que sé.
Me dirijo al castillo caminando algo rápida, sin mirar a los lados para no ver a nadie más. Llego al castillo y entro respirando agitadamente.
—Bueno, por lo menos aquí, no pasará nada… eso espero— menciono algo nerviosa —Me pondré a leer un libro o algo así.
Me dirijo a la biblioteca del castillo, agarro un libro, voy a mi habitación, me acuesto y pongo el libro en frente mío.
—Vaya, que suerte la mía que no me he encontrado con Twilight y creo que es mejor así. No quiero escuchar o ver otra cosa fuera de lugar— dije para mí misma frustrada. Creo que debería dejar de hablar sola sino, de verdad pensarán que de verdad estoy loca.
Fin del punto de vista
Era de noche en Equestria. Starlight había terminado de leer el libro y también ya había cenado, gracias a Spike que le trajo la cena a su cuarto ya que la unicornio no tenía ganas de salir del cuarto. La yegua dejaba a un lado el libro, se levantaba de la cama para acercarse a la ventana de su cuarto, miraba que la luna estaba en lo alto con el cielo estrellado. La susodicha suspiraba.
— ¿Por qué escuchaba esa voz tan extraña en mis amigas? O ¿Por qué empezaba a ver cosas tan extrañas como colas de gatos y orejas de gatos?— se preguntaba en su mente confundida aun mirando el cielo —… La verdad, me da una mínima idea, pero no estoy segura— suspiraba deprimida. Seguía mirando las estrellas hasta que daba un bostezo —Creo que ya me voy a dormir y dejaré de pensar en eso— se iba a dar la media vuelta para ir a su cama, pero notaba algo en el cielo — ¿Eh? ¿Qué es eso?— se preguntaba mirando con los ojos entrecerrados al cielo. Veía una pequeña estrella que brillaba más que las otras, eso hacía que se pusiera nerviosa —N-no, no puede ser. Esto tiene que ser una broma— recordaba las palabras que decía el gato aquel, pero su miedo se incrementó al ver que la estrella brillaba aún más como si fuera la misma luna —¿Qué pasa? Es como si se estuviera acercándose— tartamudeaba sin dejar de mirar el cielo hasta que veía un brillo blanco fuera de su ventana, la cegaba haciendo que cerrara sus ojos — ¿Q-qué está sucediendo? Esto ya se volvió una locura. Si mi día no fue raro, esto lo es más— el brillo blanco cubría a la yegua hasta que…
…
…
…
Se escuchó un ruido de un golpe y un sonido de alguien cayendo al suelo en seco.
La luz se disipaba dejando ver a Starlight que se encontraba en el suelo de espaldas con los ojos en espiral y tenía un moretón en su frente, daba a entender que había sido golpeada muy fuerte en esa zona y en su cama, estaba nada menos que el pergamino negro que seguía brillando un poco hasta que dejó de brillar dejando la habitación a oscuras.
Momentos antes, en otro lugar
En un pasillo, un poco oscuro ya que era iluminado por la luz de la luna que pasaba por unos vitrales de colores y el pasillo estaba desierto.
Por el pasillo, iba caminando Dark Soul que tenía un pan dulce en una garra y un vaso de leche en la otra.
—Mmmmmm. Delicioso. Así tenía que ser mi "invocadora", si vas a poner un vaso de leche, pon algo al lado por lo menos. Je, je— se comió el pan —Je, je. Bueno, entonces esa "cosa" estará listo para mañana en la tarde— suspiraba. Se tomaba la leche y desaparecía el vaso —De igual forma, valdrá la pena. Je, je.
El gato sentía algo en su bolsillo. Él miraba y veía que brillaba algo dentro del bolsillo de la túnica.
— ¿Eh? ¿Qué es eso?— preguntaba confundido. Después observaba algo saliendo de su bolsillo y era el pergamino negro que no paraba de brillar —Ok. Esto se puso raro hasta para mí. Je, je— el felino veía que el pergamino se ponía como apuntando en una dirección y antes de que se dé cuenta, el pergamino salía volando a toda velocidad rompiendo una parte del vitral —…— extrañado, se acercaba a la ventana y miraba a lo lejos, una cosa brillando hasta que se perdía de vista en el cielo —Vaya, el pergamino me abandonó. Je, je. Esto no me lo esperaba. Si quería salir a que le diera el aire, me hubiera avisado. Je, je. Solo espero que no le dé en la cabeza a alguien. Je, je.
Seguía mirando por la ventana y podía notar algo parecido a una estrella fugaz por donde había ido el pergamino hasta que se veía una estrella brillando con mucha intensidad en el cielo.
—Wow. Ese es… ¿El llamado de los dioses? ¿La estrella cometa?— lo decía de forma dramática —Je, je. La verdad, no creo ni uno ni el otro, porque Artemisa ni me dejaría acercarme a Equestria, ni Lauren tampoco. Je, je. Y también que esto no es Súper Mario Galaxy. Je, je. Bueno, la verdad no me esperaba que ya fuera a brillar hoy, si esa cosa estará lista mañana. Mmmmm. Bueno, por mientras, me voy a arreglarme y… — Dark olía su túnica —También tengo que lavar la túnica. Bañarme para estar bien presentable a mi cita de las cinco. Je, je— él se separaba de la ventana y reanudaba la caminata por el pasillo.
—Lo sé, lo sé. Ustedes se preguntaran del porque hablo solo. Pues, no estoy hablando solo, estoy hablando con ustedes lectores. Je, je ¿Qué? ¿Pensaron que Pinkie sería la única que rompe cuartas paredes? Je, je. Debería dejar de hacer eso, pero será en el año que los Apple vendan peras. Je, je. Bueno, nos vemos hasta otro capítulo, si el escritor no es tan holgazán. Je, je, je. Déjame poner la pantalla de "continuará" a mi estilo— chasqueaba su garra y todo se ponía negro.
Continuará. (Mucho mejor. Je, je, je).
Perdón por tardar con el capítulo, pero había perdido la inspiración, no sabía cómo seguir y todo eso o sea lo normal XD
Dejen un review de que les pareció y todo eso :D
Es mi imaginación o siempre en los capítulos termina con una escena de Dark Soul XD
Bueno, eso es todo.
Nos leemos.
