Disclaimer: Miraculous Ladybug, así como todos los personajes y el arte aquí utilizada no son de mi autoria.


LUKA

Pasaba el alcohol por mi garganta como reafirmando su presencia , amargo y potente recorriendo por mi sangre y junto al jodido rencor que me cargaba en ese momento.

Adrien Agreste era un tremendo hijo de puta.

No importaba cuánto trataran todos de convencerme de lo contrario, era un hijo de puta, engreído e hipócrita. Me revolvía el estómago pensar en que siquiera estaría en un radio de… no sé, un kilómetro. Repudiaba a aquél rubio hijo de papi por el simple hecho de existir, sumado a eso Marinette estaba vuelta loca por él.
Era odioso pensar que una chica tan linda y decidida pudiera caer en los encantos baratos de aquél modelo sin escrúpulos.

Mayor fue mi pesar cuando le escuché hablar con Nino. Con el moreno no tenía mayor problema, le conocía de mucho tiempo atrás pues había sido compañero de mi hermana por casi toda su infancia, por eso me sorprendía que tuviera por amigo a tremendo tipejo, sobre todo que le pasara por alto sus canalladas.

Lo había visto bailar con Marinette y le había visto mirarla como un maldito pervertido, me hervía la sangre de pensar que aquél imbécil no pensaba más que bajezas sobre la muchacha.

Luka, pero si tú pasas las noches pensando en ella y mastu…

Sorbí nuevamente de mi vaso bastante hastiado, pegué con fuerza el contenedor contra la mesa haciendo sonar el vidrio y los hielos semiderretidos aún en él. Suspiré con mala cara, la chica de la barra sólo me miró divertida.

— ¿Te parece divertido, Aurore?— le recriminé chasqueando la lengua.

—Hey, relaja a tu fiera interna, Couffaine— retó la rubia— No es mi culpa que no tengas un buen polvo hace meses.

—¿Tú cómo demonios sabes eso?— dije entre dientes.

—Yo sé muchas cosas… trabajo en un bar, ¡dah!

Rodé los ojos.

—Da igual, no te metas.

—¿Es por el rubio ese, no?— tentó— Apuesto que la chiquilla con la que bailaba hace un rato era la famosa mmh…— se rascó la barbilla.

—Aurore…— sentencié.

—Eres muy aburrido cuando no estás aquí trabajando— remarcó con un puchero— ¿Así quieres que Marinette te haga caso?

—¡Jódete, Aurore!— solté retirándome mientras le pintaba el dedo de en medio y ella me lanzaba un beso.

Salí fuera del local rebuscando un cigarrillo en mi chaqueta, hacía tanto frío al exterior que no se me antojaba nada más que eso. A la orilla de la acera vislumbré a Marinette girando el rostro hacia un lado del camino. Me acerqué a ella con cautela pegando mi costado al de ella, pretendiendo mirar por donde lo hacía.

—No sabía que chicas como tú venían a lugares tan mundanos como estos.

Giró a verme para regalarme una linda sonrisa y colgarse de mi cuello con emoción.

—¡Luka!—gritó en mi oído. Joder, estaba muy ebria— De haber sabido que estabas aquí.

—¿Te habrías ido más rápido?— bromeé, ella se alejó e hizo un puchero.

—No tonto, habría ido a pasar un rato contigo.

—Pero si la has pasado bastante bien…—sugerí picoteando su estómago.

—Sí, la verdad es que sí— mencionó mordiendo su labio y llevando un mechón de cabello tras su oreja—¿Recuerdas al chico que me gusta?

—Agreste— escupí con furia. Asintió.

— Hoy estuve con él, me besó y…— El sonido de un claxon le irrumpió.

—Listo Mari, te llevo entonces— habló una muy cuerda Alix desde el interior del vehículo. Marinette se giró a verme y me abrazó de nuevo.

—Promete que nos veremos después—susurró cerca de mi cuello.

—V-vale, lo prometo.

Se separó y se dirigió como pudo al auto abriendo con torpeza la puerta y adentrándose. Ambas chicas se despidieron a lo lejos y desaparecieron después a una prudente velocidad.

—¡Te estuve buscando por cada maldito rincón!— Oí tras de mí, me giré con temor esperando quizá la paliza de mi vida.

—Lo siento, Jul…

—¿Lo siento Jul? Luka, te perdiste todo el rato, pensé que habías vuelto y me habías dejado sola.

—No podría hacerle eso a mi hermanita— le sonreí.

—Ñi pidía…Joder, vámonos ya— se quejó ella tomándome del brazo para encaminarnos juntos a mi motocicleta — Eres todo un caso, Luka.


Llevaba días pensando en Marinette.

Claro, antes lo hacía, pero desde la última vez era mucho más habitual ahora.
Permanecía acostado sobre mi cama, escuchando música a un volumen medio, mi guitarra yacía sobre mí y de momentos daba de alguna cuerda al azar sólo para asegurarme de que no había muerto.

QUE SE JODIERA ADRIEN AGRESTE Y SU GALANTERÍA.

You think I'm a fake
And I know you're a fraud
I fuck cause I need to I fuck when I want
I'll fuck you in love
Even though it is not
I'll fucking digest you
One kiss at a time
You wish I was yours
And I hope that you're mine

—¿Estas bien? — cuestionó mi hermana a la entrada de mi camarote, yo solamente asentí.

Juleka se dirigió a mi reproductor de música y giró la perilla para bajar el volumen.

—Oh, vamos Jul— me quejé.

—Ya no sé si estas deprimido, enojado, feliz o tienes muchas ganas de follar— le miré mal— Vale, vale…no me meto, ¿es por Mari, no?

—Creí que no te ibas a meter— acusé.

—Eres mi hermano Luka, me preocupas y te quiero, por eso mismo te voy a ser muy sincera. Marinette está enamorada de alguien más, y no creo que eso cambie.

—Uy, pues gracias— le miré fastidiado.

—No quiero que salgas lastimado…

— No lo entiendes Juleka, ella en serio me interesa, yo de verdad la quiero y lo sabes…

—Luk…

—No me interesa salir lastimado, sólo quiero…estar con ella

—Te pones más imbécil cuando estás enamorado— se burló de mí.

Sonreí y la abracé, ella acarició mi cabello y suspiró pesado.

—¿Tú crees que…— me inmiscuí.

—Eres un gran chico, hermanito— volvió a suspirar— Ella de verdad lo ama…

—Y yo a ella…

—Lo sé, todos lo sabemos…

Sonreí una vez más con dolor. Estaba muy jodido.