Pues parece que regrese antes de lo que había considerado.

Capítulo 4: Sinergia

Veía el casco que le estaban ofreciendo, la duda empezaba a embargarla debía o no aceptarla puesto que iba en contra de todo lo que representaba y no podía simplemente subirse a la motocicleta si la veían que podrían decir de ella sin embargo por el contrario sentía la emoción de lo desconocido de dejarse llevar por esa desobligada mujer que la invitaba a una aventura pero sobre todo a comportarse como una joven libre de obligaciones, por primera vez en su vida no sabía qué hacer y guiada por un nuevo impulso lo hizo, tomo ese casco colocándoselo para montándose en esa motocicleta ayudada por Natsuki.

-Acepto-contesta dudando si la han escuchado y sin poder apreciar la sonrisa que había generado en la menor.

Sin mayor contratiempo puso en marcha el motor acelerando de inmediato lo cual hizo que la peli ocre se aferrara a ella con fuerza cerrando los ojos por el miedo que le generaba tal velocidad y la falta de costumbre de ir en un transporte así en el cual puedes sentir como el aire choca contra tu cuerpo y que en cualquier momento podrían perder el equilibrio, estos pensamientos se negaban a abandonarla a pesar de que estaba segura que iba de lo más segura pues Natsuki parecía ser una persona bastante hábil.

En un principio había sentido el fuerte apretón que le estaba proporcionando la Kaichou juraría que de aumentar un poco más de fuerza la partiría por la mitad solo que no paso mucho tiempo antes de que empezara a disminuir la fuerza y posara de manera gentil sus manos sobre su abdomen, el toque apenas era superficial si lo veían con un microscopio se apreciaría que sus manos no la estaban tocando pero aun así originando un profundo sonrojo en la motociclista que no desapareció durante el camino al contrario este aumento cuando advirtió que Shizuru se empezaba a relajar hasta recargarse sobre ella sintiendo como sus pechos se apretaban contra su espalda robándole un pequeño gemido que por el ruido del motor y del aire contra el casco por suerte no podía escucharla, se encontraba bastante nerviosa por lo cual en más de una ocasión casi se equivoca de camino. Al llegar al centro de la ciudad disminuyo la velocidad siendo proporcional a la distancia que ponía entre los dos cuerpos Shizuru admirando el lugar en el que se encontraban preguntándose qué harían ahí tan temprano, al bajar de la motocicleta la peli cobalto aun no podía calmar su respiración, su pulso se encontraba acelerado y no le era posible quitar la mirada de esa mujer a la cual escaneaba de pies a cabeza deteniéndose en sus marcadas caderas y su trasero.

"Por dios Natsuki no seas una pervertida"

-Natsuki tu celular-este comentario saca de su transe a la aludida haciendo que responda de inmediato el aparato que no parecía querer callarse, además d que por su nerviosismo sus dedos se comportaban torpes negándose a cooperar para responder pronto.

-Hasta que te dignas a contestar Natsuki Kuga.

"Mierda estoy en problemas"-pensaba la aludida tras esa voz de mando, para que necesitaba una madre cerca de ella si tenía a Mai para hacer esa función.

-Volviste a saltarte clases donde estas.

-No podrías regañarme más tarde, estoy ocupada.

-Y APARTE CINICA.

-Aaaah está bien, estoy en el centro con Shizuru ¿contenta? –"bien hecho cabeza dura hablaste de más"

-Perfecto voy para allá.

Y lo que parecía ser una salida tranquila y sin contratiempos ahora pasaría a ser un verdadero circo pues con su amiga podía esperar que sucediera lo cualquier cosa, sabía muy bien que iniciaría con sus interrogatorios haciendo que tal vez Shizuru se sintiera incomoda o que le preguntara sobre que intenciones tenía con ella como si esto fuera una especie de cita, el destino estaba en su contra y este día volvía a reafirmarlo.

-Paso algo-preguntaba la oji rubí después del sonoro suspiro que salió de los labios de su amiga que aún mantenía el aparato pegado a su oreja con la mirada perdida y derrotada.

-Sí, espero no te moleste conocer a mi amiga con complejo de general.

De ninguna manera esperaba que ese puchero y actitud derrotista, arrastrando los pies con la mirada en el piso hasta llegar a una banca en la cual se dejó caer le podría causaría una gran ternura por la motociclista, estaba sorprendida por esa mujer que comenzaba a considerar como su única amiga sincera, con una actitud tan cambiante o mejor dicho que intentaba aparentar una actitud rebelde y dura cuando en realidad era apenas una joven que aún tenía muchas de sus actitudes de adolecente lo que le generaba cierta atracción embelesada por la curiosidad.

-No te preocupes, conoceré a la amiga de Natsuki.

-Más bien a mi peor pesadilla.

Dicho esto se recarga en la banca observando a la poca gente que pasa por el lugar a tan tempranas horas de la mañana notando que la mayoría eran personas que se dirigían rápidamente a sus trabajos pocos como ellas disfrutaban de la fresca mañana que parecía estar de acuerdo con volarse las clases como un cómplice que les auguraba un mejor día del que había tenido hasta ese momento, por otro lado Shizuru no apartaba la mirada de la menor atenta a cualquier movimiento que esta realizará divertida por sus cambios de humor los cuales le ayudaban a olvidar la razón de porque estaban para empezar y debía de admitirlo estaba entusiasmada de pasar el día con esa peli cobalto.

-¿Y porque llorabas?-el tacto y la sutileza no eran parte de las cualidades de Natsuki y al poco tiempo se arrepintió de ser tan directa al darse cuenta que la mirada de la oji rubí volvía a opacarse y ese semblante sereno que mantenía desde que habían llegado se transformaba en uno de dolor-lo siento Shizuru, no era mi intención…

-Ayer fue su cumpleaños-dice interrumpiéndola viendo hacia el piso con la lágrimas agolpándose en sus ojos amenazando con salir pronto- entre sus amigas y yo le organizamos una comida para festejar pero salió antes de clases y por eso tuve que irme antes-guarda silencio un momento al distinguir que su voz se le empezaba a quebrar- pero al terminar prefirió prestarle más atención a sus dichosas amigas que a mí, hubiera preferido quedarme contigo creo que no me he disculpado contigo por dejarte plantada ayer-esas palabras originaron que el corazón de la menor diera un fuerte latido, descolocándola por completo ya que hasta hace una hora estaba enojada con ella por dejarla ayer esperándola sin ninguna explicación y ahora se veía con la obligación de consolarla por un amor mal correspondido cuando le gustaría ser esa persona que tiene el corazón de Shizuru.

-No tengo nada que disculparte, digo es tu novia y yo solo…

-Mi amiga-vuelve interrumpirla regalándole una pequeña sonrisa, haciendo que se sonrojara la menor.

-Am como sea era más importante y eso fue ayer, hoy estás conmigo y tu tareas es dejar de pensar en eso y vamos a divertirnos ¿te parece?

Después de esa pequeña conversación que había servido como un pequeño desahogo para una de las mujeres, se sentía contenta porque no se tomara a mal la razón por la cual la había dejado plantada y al contrario ahora intentará reanimarla arrastrándola fuera de la universidad para pasar un día completamente diferente al que estaba acostumbrada, embargada por la paz que se había instalado entre las dos y las pocas ganas que tenían de iniciar una conversación se recargo en el hombro de Natsuki cerrando los ojos para descansar un rato puesto que paso una noche difícil donde no había parado de llorar pero que por orgullo no trato de buscar consuelo hasta el día de hoy y vaya que no se equivocó de hacerlo, escuchaba los gorgoteos de los pájaros que rondaban por el lugar relajándola cosa que no pasó desapercibida ya que su respiración la delataba lo que hizo que su acompañante le pasara el brazo sobre sus hombros para darle una mejor posición.

-Ara ara, Natsuki quiere ligarme.

-No… no… Shizuru no, solo era para que no estuvieras incomoda-decía con enojo la oji esmeralda y un nuevo sonrojo, porque en el fondo si lo deseaba pero no se metería en la relación de nadie.

Sin embargo no concibieron en cambiar de posición por la serenidad que esta les brindaba, cualquiera que pasara en ese momento por el lugar al verlas podrían pensar que se trataban de muy buenas amigas de años tal vez y no de unas casi desconocida que apenas se iban tratando para formar un lazo de amistad o ante la mirada de algunos podrían creer que se trataban de una pareja enamorada sin saber cuan equivocados estaban o al contrario esto fuera un augurio como fuera para una mirada en particular que las había estado observando desde hace rato esto podía significar el inicio de algo mucho más profundo que una simple amistad si todo marchaba como hasta ahora, si estaba consciente de que fue la primera en decirle que no se hiciera ilusiones con la Kaichou porque sería un amor no correspondido incluso hasta imposible pero al ver la dinámica entre esas dos habían logrado hacerla cambiar de opinión, solo esperaba no estar equivocada y tener que volver a recoger los pedazos del corazón de su amiga porque no estaba segura de sí los podría unir nuevamente.

-Eres una desobligada-dice Mai dándole un duro zape a su amiga haciendo que se voltee a verla con la mirada más dura que tiene deseando que con eso la pudiera enterrar tres metros bajo tierra por arruinar el momento de enseño en el que estaba- y aparte arrastras a la Kaichou-san en tus tonterías.

-Ara ara, no debería ser tan dura con Natsuki después de todo yo fui quien la saco de clases…

-Mai Tokiha, mucho gusto Kaichou-san.

-No hay necesidad de ser tan formales, llámame Shizuru.

Terminadas las presentaciones ocupo un lugar en esa banca iniciado una plática trivial meramente cortes hasta el momento en que llegaron al tema en común Natsuki, la presidenta estaba interesada por saber cómo es que inicio esa amistad tan peculiar que existía entre esas dos, estaba segura de que no podía dudar del sentimiento de cariño pero le llamaba la atención que fueran tan agresivas ya que apenas llevaban un rato y lo único que sucedió entre esas dos eran golpes, pellizcos y unas cuantas quejas de la peli cobalto que la otra ignoraba olímpicamente para seguirla molestando, descubriendo que su primer encuentro fue menos dramático pero no por ende menos intenso ya que al parecer aunque cursaban el mismo grado no sabían si quiera que existía la otra hasta que un buen día Mai iba distraída leyendo y subiendo las escaleras seguida de Natsuki, para mala suerte de la peli naranja por ir estudiando no se percató del último escalón que le faltaba para subir originando que saliera volando por los aires frente a la oji esmeralda la cual no pudo evitar la risa por semejante postal antes de preguntarle si estaba bien y ayudarla, al levantarse solo le agradeció y se metió a su salón que casualmente era el mismo que el de Natsuki, intrigada por la compañera que apenas había descubierto más tarde descubrió que permanecía sola a la hora del almuerzo igual que ella, así que guiada por su gran corazón se fue a sentar con la alumna voladora para platicar después de todo ya se había burlado de su estrepitosa caída que más daba charlar un poco para pasar el rato y claro molestarla por lo que le sucedió antes.

-Ara ara parece que Natsuki es muy noble.

-Vamos a buscar que desayunar-dice la aludida levantándose dejando a sus dos amigas sentadas.

-Discúlpala no le gusta que le hagan evidente su buen corazón, es un poco arisca pero es una muy buena persona.

Por alguna razón esas palabras le sonaban con una doble intención para la peli ocre, posiblemente solo lo estaba mal interpretando no conocía del todo a Mai así que lo dejaría pero de algo si estaba segura, Natsuki no le era indiferente pues comenzaba a brotar en ella un sentimiento de cariño especial por la peli cobalto y quería seguir explorándolo porque a su lado se sentía de forma extraña.

-¿Que esperan?- les gritaba la oji esmeralda con la boca llena y desde un pequeño local.

Ese llamado había sido suficiente para que ambas le dieran alcance en el lugar, al llegar les tendió dos pequeños vasos llenos de fruta mientras ella seguía saboreando el suyo con una mezcla de chiles en polvo y salsas en contraste a los otros que se encontraban preparados con yogurt y gramola porque a pesar de que no sabía del todo los gustos de la mayor podía imaginarse que al igual que su amiga Mai prefería comer algo más saludable. Para esa hora de la mañana ya se podía observar un mayor flujo de personas y la mayoría de los puestos habían abierto haciendo que las tres se pasearan recorriéndolos observando las distintas chucherías que vendían, y para mala suerte de la oji esmeralda ahora no solo debía soportar a una vanidosa dispuesta a comprar todo lo que encontrara si no que debía lidiar con dos pero sobretodo que la anduvieron jalando de un lugar a otro en un principio pensó en quejarse y pedirle que la soltará sin embargo al notar que iba siendo arrastrado de puesto en puesto tomada de la mano prefirió guardar silencio sin apartar la vista del contacto que se estaba llevando acabo y esto no paso tampoco desapercibido por la oji lila hasta que por fin fue liberada quedándose a ver una vitrina en particular.

-¿Que ve Natsuki?

-El tatuaje-a través del cristal se podía ver como estaba realizando un tatuaje.

-Ara ara no imaginaba que te gustaban-comenta viendo como el jóvenes hacia muecas de dolor al ser perforado por esas agujas.

-Sí y las perforaciones.

-Ya veo, mmmm a mí me gustaría hacerme uno si no dolieran tanto.

-Háztelo, yo lo invito.

Sin esperar a una respuesta la llevo adentro del local sin prestar atención a las protestas de Shizuru que duraron hasta llegar al mostrador.

-Nos podría prestar su carpeta.

-Ara ara Natsuki está muy segura que me voy a hacer uno- decía con voz molesta de que no le prestarán atención.

-Escoge uno pequeño anda, además aceptaste seguir al conejo blanco-se señala-así que ahora te atienes a las consecuencias-termina de hablar con una linda sonrisa y unos ojos soñadores imposibilitando a Shizuru a decirle que no y por mucho que quisiera contradecirla tenía razón acepto ir con ella y ahora debía asumir las consecuencias aunque eso significara algo tan loco como eso.

-Pero si yo me hago uno tú también.

-Trato- una vez aceptado el trato ambas empezaron a buscar algún diseño que les llamara la atención.

-¿Quién va a pasar?-pregunta un tipo con una pinta de estar en un estado inconveniente, posiblemente por alcohol o tal vez otra sustancia ilegal y que intentaba disimularlo, al hablar más pausado para que no se distinguiera como barría las palabras con pocos resultados aun así la oji esmeralda empuja a Shizuru y al ver quien seria a la que tatuaría una sonrisa nada buena se le dibujaba en el rostro-muy bien guapa siéntate aquí.

La Kaichou se encontraba bastante nerviosa mantenía las manos en su regazo apretando la tela de su pantalón además de que esa sonrisa que le habían otorgado la incomodo tanto que se removía en su lugar preguntándose cómo es que se dejó arrastrar hasta un local de tatuajes y aceptado hacerse uno con un tipo que estaba muy perdido.

-Y cuéntame que te haremos.

-Unas estrellas-dice tratando de sonar tranquila señalando su clavícula con un dedo tembloroso-aquí.

-Muy bien-se retira a una mesa para hacer el boceto de las estrellas y los instrumentos para realizar el tatuaje, al regresar y colocar la plantilla la peli ocre cierra los ojos con fuerza esperando a que iniciara su tortura-vamos a empezar.

Creía que no tardaría en escuchar el sonido característico de la máquina que perforaría su piel, al contrario el lugar parecía haberse sumido en un silencio profundo que fue interrumpido en el instante en que una fina y fría punta se posaba sobre su piel, impresionada por fin abría los ojos posándolos en las manos que estaban haciendo los trazos descubriendo que era una especie de pluma sin filo si con los bordes redondeados en la punta y un pequeño frasco de pintura negra, pasando su rubí mirada en la esmeralda preguntando qué es lo que estaba sucediendo.

-Es henna-dice divertida ante el semblante desconcertado de su amiga- es un tatuaje temporal, en un par de semanas se borrara por completo.

-Las estoy buscando-dice al entrar la peli naranja- no puede ser que la hayas convencido, eres una mala influencia para la Kaichou-san.

-Ella lo propuso-se defiende sentándose en unos sillones haciéndole un ademan a la recién llegada sin apartar la vista de Shizuru durante un buen rato manteniéndose en silencio.

-Dale tiempo.

-Mai enserio que a veces no te entiendo.

-Con Shizuru-san, parece ser que las cosas no van bien con su novia-voltea a verla Natsuki cuestionándole como es que sabe aquello- está aquí contigo ¿no?, tal vez en un año puedan ser algo más que solo amigas.

-No puedo esperar tanto tiempo.

-Paciencia cachorra-la apremia su amiga levantándose para ver si ya terminaban el tatuaje siendo seguida por la peli cobalto, al acercarse notaron que se llevaba a cabo una conversación entre el tatuador y la tatuada.

-¿Y cuéntame tienes novio?-dice una verdad a medias.

-No.

-¿Por qué no?

-Pues yo no creo en el amor-dice seria y segura de sus palabras en lo que le daban los últimos detalle al tatuaje.

-Terminamos-le sonríe coqueteando con ella haciendo enfadar a Natsuki, la cual de inmediato se fue a sentar apartando a Shizuru de manera un poco brusca pues estaba molesta con la actitud de ese tipo, el tiempo que tardo en realizarle el tatuaje fue menor al anterior posiblemente debido a la mirada de pocos amigos que estaba recibiendo por parte de la oji esmeralda y a que el diseño era un poco más simple.

Cuando por fin había finalizado no tardo mucho tiempo en ir a pagar por ambos tatuajes a pesar de que la Kaichou insistía en pagar el suyo, solo que ninguna esperaba que estando a un paso de salir del local una voz las detuviera haciendo que las tres voltearan a verlo.

-Toma para que creas en el amor-dice dándole un corazón de fieltro morado, la peli ocre lo recibía con una de sus sonrisas ensayadas pero al girarse y darle la espalda hizo un puchero generando unas fuertes carcajadas de Natsuki y Mai.

Este incidente no pudo ser pasado por alto durante el resto de la tarde por lo que ambas amigas se dedicaron a molestar a la presidenta como si se trataran de amigas de años y no que una tuviera un par de horas de conocerla y la otra unas pocas semanas, cualquiera podría creer que esto molestaría a la victima de las burlas pues como era posible que un par de casi desconocidas hicieran aquello pero en realidad no le molestaba al contrario le encontraba el lado gracioso a la situación y empezaba a formar parte de los comentarios diciendo que ahora conocían sus verdaderos gustos o que no la habían dejado ligar a gusto.

-Las dejo-comunica Mai-aún tengo ingredientes que buscar para mi clase de mañana, fue un gusto conocerte Shizuru-san.

-El gusto fue mío Mai-san.

-La cuidas y no manejes como loca-se despide de Natsuki regalándole un pellizco dejándolas nuevamente solas.

Caminaron ambas en silencio manteniendo una distancia prudente entre ambas y que para mala surte de Natsuki esto se traducía a que no la volviera a tomar de la mano, el transcurso del viaje a la universidad se llevó acabo sin el menor contratiempo volviendo a tomar las acciones de la mañana, Shizuru había vuelto a pasar sus brazos en la cintura de la motociclista apoyándose sobre su espalda solo que en esta ocasión no causo ningún sobresalto debido a que ambas mujeres se encontraban sumidas en sus pensamientos los cuales tomaban caminos distintos que sin embargo llegaban al mismo lugar, lo bien que la habían pasado al lado de la otra pero por alguna razón no podían externarlo.

Ya en el estacionamiento había regresado en ellas la facultad del habla iniciando una nueva plática entre ellas por la mayor.

-No creí que te tatuarías algo tan…

-¿Esperabas una calaca?-pregunta interrumpiéndola viéndose las huellitas que sobresalían en su brazo-la verdad es que me recuerda a Duran y también combina con los demás.

-¿Tienes tatuajes?

-Un par algo escondidos.

-Ara ara pues espero algún día me los dejes ver-tras este comentario inocente por parte de la presidenta género que la aludida se sonrojara como un jitomate.

-Ya… ya lo veremos-dice nerviosa deteniéndose al lado del coche de Shizuru-supongo que...adiós Shizuru-suelta y sin esperar una respuesta da media vuelta nerviosa pero es retenida por una delicada mano sobre la suya.

-No te iras sin despedirte bien de mi-le comenta con una pequeña sonrisa abrazándola y susurrandole al oído-gracias, nunca olvidare este día-el cuerpo atrapado entre sus brazos se estremece por el contacto de su aliento contra su oído y aun pasmada por lo sucedido no ve venir los labios que se posan gentilmente sobre su mejilla los cuales permanece más segundos de los que se considerarían necesarios. Confundida por su pasada acción la oji rubí deshizo el contacto con la misma velocidad con el que lo había iniciado subiendo a su coche rompiendo el mágico ambiente que las rodeaba hasta ese momento dejando a una Natsuki estática que había acertado a posar su mano sobre su mejilla la cual seguía tibia por los labios que se habían posado sobre ella con un pensamiento que sonaba como un grito en su cabeza.

Tal vez no tendría que esperar un año.

Esto de escribir se está volviendo complicado no es igual de fácil que simplemente recordar, solo espero que les esté gustando y no esté siendo medio incoherente, nos estamos leyendo.