Capítulo 4.
-¿Entonces, te acostaste con la nueva directora para que te diera el trabajo?- Le pregunto a Jiraya un enojado Naruto. Jiraya hizo un gesto dramático con las manos y el rostro de haberse ofendido con las palabras de Naruto.
-No entiendo porque tienes un concepto tan bajo de mi.- Le respondió él.
Rebobinando unos hechos a hace unas pocas horas.
Jiraya entro por la puerta de la clase, dando por sentado que el sería el nuevo profesor de Literatura. Minutos después, se presentó ante todos y aprovechando dando publicidad de su libro "Tácticas de Icha Icha". Naruto todo el tiempo intento ocultarse ante tal vergüenza, vergüenza con el hecho de solo saber quién era, su padrino y tutor oficial.
Lo siguiente que sucedió fue simplemente que Jiraya comentaba con el resto de la clase acerca de su gran travesía como escritor, y de cómo lidiaba el día a día como un escritor dramaturgo y romántico empedernido; Naruto no hacía más que bufar ante cada palabra.
Cuando la clase acabó y se disponían a ir a la siguiente clase, Naruto le lanzo miradas de odio a Jiraya y este las ignoro. Sasuke ignoraba la infantilidad de su amigo y los supiros que causaba a las chicas de la clase, Gaara coqueteaba con las chicas al igual que Kiba. Cuando llego la hora del almuerzo, Naruto no los siguió, cosa que los extraño a todos, incluyendo a Shikamaru y Chouji que venían de la otra clase.
-¿Está enfermo?- Pregunto preocupado el buen Chouji. Kiba negó con la cabeza, mientras todos iban caminando al comedor.
-Solo es el efecto colateral de que un familiar sea tu profesor de Literatura.- Comento Gaara.
-Oh, había escuchado que el profesor de literatura ya no iba a ser la Señorita Ryuzaki.- Comento Chouji.
-Sí, y la remplazo el padrino de Naruto. ¿No es gracioso?- Pregunto Kiba con tono burlesco.
Gaara se limitó a sonreír como siempre lo hacía y Sasuke mantenía una postura y expresión seria con las manos escondidas en los bolsillos del pantalón. Shikamaru suspiraba con cansancio y Chouji seguía hablando de Naruto y su rara decisión de no ir a almorzar.
Siguiendo la conversación anterior de Jiraya y Naruto.
-No me acosté con nadie, Naruto.- Explico Jiraya apunto de gritarle a su ahijado.
-¿Y cómo explicas el hecho de trabajar aquí?- Seguía molesto el rubio.
-¿No puedo conseguir un trabajo decente con mi esfuerzo?
-¿Qué esfuerzo? SI tú eres un viejo pervertido, que está subscrito a la revista mensual de PlayBoy y que se emborracha como si no hubiera un mañana.- Replico Naruto.
-Trato de cambiar.- Dijo con los ojos brillantes el padrino del rubio. Naruto suavizo el rostro y bajo la mirada.
-Disculpa. Es que…- Volvió a verlo a los ojos.- es extraño que un familiar, le de clases a otro familiar.
Jiraya sonrió.- Tratare de no jalarte la oreja de vez en cuando. Solo cuando lo merezcas de verdad.- Naruto se inmuto.
-HEY! ¿Quiere decir que cuando lo haces seguidamente, es solo porque quieres?- Jiraya rio vigorosamente.- No es gracioso, sabio pervertido.
-Si no quieres que te jalee la oreja o te avergüence frente a los demás, no me llames así.- Le chantajeo Jiraya a su ahijado. Este asintió de mala gana.
-Y por favor, no seas degenerado con las chicas de acá.- Le dijo el rubio a su viejo padrino. Este lo quedo viendo mal.
-No soy un pedófilo, pequeño puberto.- Le reprendió Jiraya frotándole fuertemente el cabello al Uzumaki haciéndolo reír.
Ambos se marcharon con solo una mirada sonriente de despedida. Naruto se encamino hacia el comedor a charlar y comer con sus amigos. Jiraya entro a la sala de profesores y se encontró con varios viejos amigos y ex alumnos suyos.
-Vaya, vaya. Así que el mito de Jiraya-sensei, sigue vivo.- Comento en risas Izuma Sarutobi-sensei. Hijo menor del ex director y ex alumno del instituto. Profesor de Algebra.
Jiraya se sorprendió al verlo, hace años que no lo veía.- Azuma?, por los cielos… Eres todo un hombre ya.- Ambos chocaron puños saludándose.
-Han pasado 15 años desde entonces.- Sonrió el buen hombre.- Ahora, estoy a punto de casarme.
-¿En serio? Kurenai.. no es así?- Adivino el viejo. Azuma se limitó a sonreír agregando a su boca un cigarrillo. – Desde que eran unos chiquillos se notaba el amor entre ustedes.
-Creo que era muy obvio. – Siguieron riéndose.- Pero cuéntame, ¿qué tal tu vida?- Azuma tomo asiento a lo largo que iba hablando, Jiraya lo imito.- Hace mucho que no se nada de ti.
-Mmm… pues, soy padrino de un chaval que estudia aquí.
-Uzumaki?- Acertó el hombre. Asintió Jiraya.- Primero cuidaste del padre, ahora del hijo.
-Algo en el fondo hace que no quiera separarse de los rubios.- Siguió Jiraya.- Además, él está solo en este mundo… Ya sabes el porqué.
-Si.- Asintió Azuma quitando el cigarro de su boca y poniéndolo en el cenicero.- Naruto Uzumaki. Hay algo en el que me da esperanza.
-Es porque lleva la sangre de un Uzumaki y de un Namikaze.
-Menuda fusión que hubo ahí. –Rio por lo alto Azuma.
-Por cierto. Es costumbre tuya llevar algo siempre en la boca.. ¿no es así?- Pregunto Jiraya a su ex alumno. Azuma por unos momentos no sabía a lo que se refería, hecho un vistazo al cenicero y al cigarro, asintió.
-Antes era el palo de una paleta, ahora un cigarro. Creo que ya es mi marca personal.- Agrego Azuma.
Ambos siguieron conversando acerca de sus logros y fracasos en la vida. Mas fracasos para Jiraya, de hecho. No a lo muy lejos de ahí, en el patio se encontraban Haruno y Hyuga, paseando tranquilamente por el campus, no muy lejos de las canchas de basquetbol.
-Aun no te puedo creer que no ocupes maquillaje.- Dijo sorprendida la pelirosa.
La Hyuga sonrió un poco y asintió.- Si, no es mi fuerte maquillarme. Además de que no sé cómo hacerlo.
-Te digo que me has dejado impresionada. Entonces, eres naturalmente linda.- La Hyuga se sonrojo ante el comentario de la pelirosa.
-Gracias. Tú también eres linda, Sakura.
-Pero lo mío es con ayuda. Si me muestro sin maquillaje ante el público, me confundirán con los zombies de The Walking Dead. –Ambas chicas rieron.- Aun no entiendo como Naruto no te ha notado, eres muy linda.
La Hyuga se sonrojo al escuchar el nombre de platónico.- Creo que es mejor así. No sé cómo actuaria si Naruto se enterase de mis sentimientos.
-¿No te molesta que esto se quedé como un amor platónico?- Pregunta impresionada Sakura.
-Soy tan tímida que me conformo con solo verlo sonreír, o platicar con sus amigos. Sin mencionar cuando se alegra de echar puntos en un partido de básquet.- Sakura por un momento sintió lastima de su amiga, quería ayudarla en juntar a Naruto y ella, aunque no le agradará tanto el rubio, pero al verla sonreír y hablar de Naruto así, no podía dejarlo así.
Siguieron caminando pero ahora solo observaban sus alrededores. La cancha externa de básquet estaba siendo ocupada por los de primer año. Hasta que Gaara, entro a la cancha y con tal rapidez pudo evitar un pase de parte de uno de los chicos de primero que estaban jugando.
-Epa, epa!... buen pase, pero no tan bueno para que no lo hubiera detenido.- Dijo con el orgullo en lo alto.
Todos los presentes les brillaba los ojos al ver a uno de los principales.
-Sabaku-senpai!.. gran movimiento.- Dijo uno de los primero. Gaara se echó para atrás su cabello rojo con su mano derecha. Varias chicas gritaron.
-Toma.- Le dio la pelota al que le había robado el pase.- Se más rápido la próxima vez, o ni siquiera podrás entrar al equipo.- Y así como llego, tan rápido se fue.
Las chicas lo siguieron como perro tras su cola, varios de los chicos bufaron porque no soportaban lo engreído que eran a veces los principales. Mientras que Hinata y Sakura admiraban el espectáculo no muy cerca de ahí.
-Gaara Sabaku. Defensa y un gran lanzador.- Hinata describió a Gaara.- Puede parecer un chico problema y muy engreído, pero…- Hizo una pausa para quedar de frente a la pelirosa.- Es muy buena persona cuando lo conoces.
-Debes conocerlo muy bien para hablar así de él.- Comento no tan segura Sakura.
-De hecho, nos conocemos desde hace mucho. 10 años para ser exactos.- Dijo Hinata mirando a otra parte como si recordara el día que se conoció con el pelirrojo.
-Debe ser una historia muy larga e interesante. Ya tenemos una plática nocturna pendiente. –Ambas rieron.
-Por cierto, ¿Qué hay de Sasuke?- Dijo Hinata cambiando rotundamente el tema. A Sakura la tomo desprevenida, y como si de Voldemord se tratara, Sakura le puso el dedo en los labios para evitar hablar del Uchiha.
-No quiero que los demás se enteren…- Le sonrió a su amiga Hyuga. Hinata asintió, pero prosiguió.
-Solo es curiosidad. Yo ya te hable de Naruto-kun y mi amor extraño.- La Hyuga sonrió sincera.- Quiero saber, ¿Qué es lo que te gusto de Sasuke-kun?
-Creo que es algo típico. Me gusta su porte, su forma de ver a los demás…-Hinata puso debida atención ante lo que le decía su amiga, como si fuese una historia de amor.- No sé, es extraño por qué estoy tan atraída a él.- Sakura observo a Hinata muy atenta y le sonrió.- Pensaras que soy patética.
-Patética soy yo.- Comentó Hinata burlándose de sí misma. – Por lo menos tú, no te escondes para observarlo. -Sakura negó con la cabeza, ambas amigas siguieron su vagando por el campus.
En el comedor se encontraban los 6 amigos comiendo y platicando. Naruto se quejaba de que no le habían hecho el favor de pedir su comida, ya no quedaba nada. Shikamaru no molestaba a nadie, pero trataba de ignorar a Naruto. Chouji y Kiba se burlaban de Naruto, mientras que Sasuke, bueno.. él estaba perdido en sus pensamientos.
-LLAMANDO A SASUKE!- Le grito Naruto en el oído a su amigo.- SASUKE! NO ME IGNORES, Y ESCUCHA MIS QUEJAS!
-No tengo porque…-Respondió sin interés el Uchiha.-… Te dilataste un mundo hablando con Jiraya.
-Seguro se pasaron revistas de chicas buenas.- Dijo Kiba acomodándose en la banca.- Mas tarde me las prestas jeje.
-No nos pasamos nada, y aunque lo hayamos hecho no te prestaría nada. Kiba.- Le dijo Naruto.
-Ustedes sí que son dolor en el trasero.- Comentó Shikamaru.- Iré a fuera un rato.
-Traducción: "Iré a mi encuentro amoroso con Temari-san.- Dijo divertido el chico Inuzuka. Chouji se rió por lo bajo.
Shikamaru los miro con ganas de matar, pero rehusó la idea de decir algo y así se marchó.
-El que calla, otorga.- Dijo finalmente Kiba.
-Si estuviese Gaara acá, no estaríamos riéndonos.- Agregó Naruto. Chouji asintió.
-No sé qué esperan esos dos. Solo es que lleguen y digan "Somos novios" y ya.
-Es un extraño amor el de esos dos. Agradezco que no es el típico amor cliché.- Siguió Kiba.
Chouji en defensa de su mejor amigo comento.- Shikamaru no es de los que admiten estar enamorado. El demasiado inteligente para decir que es "amor" lo que siente.
-Entonces dices que, ¿el amor es un estupidez?- Pregunto Kiba.
-No pudiste haberlo dicho mejor, Kiba.-Afirmo Sasuke. Todos los del comedor lo observaron como si hubiera dicho la cura del cáncer.
-De cualquier manera, Shikamaru siente algo por Temari. Aunque no lo admita.- Replico Naruto.
-Pero no parece estúpido echando flores por doquier.- Agregó Sasuke. Parecía un juego de ping pong con los ojos entre el Uchiha y Uzumaki.
-Es su forma de ser, Sasuke. No es algo que todos los demás deban seguir.- Naruto parecía enfadado y ofendido a la vez.
-Si si..- dijo Kiba quitando la tensión de los dos. Ni Naruto ni Sasuke parecían haberle hecho caso.- … oigan, hablando de Temari.. ¿Saben dónde fue Gaara?- Sasuke y Naruto se seguían viendo con cara de querer matarse, era rara la vez que se veían molestos entre sí a estos mejores amigos.
-Creo que…- Chouji acompaño en quitar la tensión al ambiente.-.. Dijo que vería a los de primero para hacerles una bienvenida.- Sasuke había dejado de ver a Naruto, pero este no a él.
-Iré a tomar aire.- Anunció Naruto retirándose de la mesa. Dejando un Uchiha sumergido nuevamente en sus pensamientos y a un Inuzuka y Akimichi aturdidos. Cuando Naruto se les perdió de vista, suspiraron.
-Sasuke… a veces eres insensible con el chico.- Le hablo Kiba a su amigo.
-Es desesperante ver a alguien tan bobo como él, siendo imbécil por cosas del amor.
-Está loco por ella, déjalo ser.- Le dijo Chouji al Uchiha.
-Por eso mismo.- Admitió Sasuke.- No quiero se ilusione para luego caer a la dura realidad.
-¿Dura realidad?- Pregunto Kiba.- Estas asegurando que Sakura no puede gustar de Naruto..?- Kiba se masajeo la sien y luego volvió a ver al Uchiha con incredibilidad.- Sasuke, Naruto puede ser gustado por chicas como tu.
-No trate de decir eso.- Se corrigió Sasuke.
-¿Entonces que tratabas de decir?- Pregunto Kiba enojado.
-Kiba… Creo que..- Trato de suavizar las cosas el buen Chouji.
-Chouji, deja que Sasuke conteste.
Sasuke tomo aire y se levantó del comedor.- Trato de decir que, Naruto ha sufrido bastante con seguir adelante, sabiendo que es odiado por nuestras familias. Pero aun así, tratamos de hacerlo sonreír para que no deje de ser aquel niño que sonreía de oreja a oreja.
Kiba suspiro aliviado. Pues pensaba que el Uchiha estaría enamorado de Sakura al igual que Naruto.- A veces eres muy cursi con respecto a Naruto.- Sasuke seguía de pie y Kiba lo veía esperando alguna reacción más.
Chouji se secó de la frente unas gotas de nerviosismo y sonrió.- A eso se le llama ser un buen amigo.
-No soy un buen amigo. Soy patético.- Dijo Sasuke dejando confundidos a Kiba y Chouji. Acto seguido, se retiró del comedor sin decir nada más.
-Sasuke quiere mantener a Naruto en una bola de cristal. No quiere que sufra por esto ni por lo otro. –Comento Kiba después de un largo momento de silencio. Chouji se limitó a escuchar.- Naruto seguirá sufriendo, eso es inevitable. De eso se trata la vida.
-Y más cuando te desenvuelves en un ambiente de niños ricos, como nosotros.- Agrego Chouji. Kiba asintió y ambos quedaron en silencio.
En el campus junto a una multitud de chicas por detrás, Sasuke se encontraba meditando sobre la conversación anterior que había tenido con Kiba. ¿De verdad había dicho todo aquello solo por Naruto? ¿Por qué su cambio repentino de humor cuando se habla de los sentimientos de su amigo hacia Haruno? Sasuke tenía un lio en su cabeza, muchas incógnitas, pocas respuestas. Pronto recordó las palabras que le había dicho su hermano mayor, Itachi Uchiha.
"Ella también te gusta."- Sus ojos se abrieron como platos, negó varias veces en su interior y luego volteo a ver a su manada de fans. Las chicas chillaron de emoción. Suspiro hastiado.- No, puede ser así.
Como si el día odiase al Uchiha, la razón de su pleito interno apareció como flor en primavera. Sakura Haruno junto a Hinata Hyuga. El corazón de Sasuke latió intensamente y el Uchiha negó una y otra vez para si mismo. No podía estar enamorado de la misma chica que su mejor amigo. No ella.
Sakura diviso a Sasuke a lo lejos, y ahí fue cuando sus miradas se conectaron. Hinata despareció del ambiente y toda aquella persona que estuviera cerca. Sasuke no quito la mirada de ella, esos ojos color jade lo envolvieron por completo, y así estuvieron por unos largos segundos. Sakura se sonrojo y pidió al cielo que este momento durara por siempre.
