Cap. IV

Que rayos está pasando, porque siempre soy el último que se entera de las cosas –pensó Tai para sí mismo, en eso su madre y su padre le avisaron que saldrían por un rato, a lo que Tai se quedó sólo en la casa, Tai se lamentándose el ser tan despistado.

Era 30 de diciembre, cerca del año nuevo y él solo, qué hacer con sus amigos pues comenzaba a tener la sospecha que se estaba alejando de ellos. Se acostó en su cama, sin saber qué hacer, al girarse un poco, noto que lago le molestaba, era la extraña daga que encontró en la torre de Tokio, se quedó mirándola largo rato girándola en sus manos, enajenándose de su alrededor.

Mientras tanto Kari corría hacia el centro comercial con la esperanza de no llegar tarde para ver a las demás. Al llegar encuentra a las demás sentadas en una banca, al verla, le hacen señas para que se dirija hacia ese lugar.

Ah, perdón por llegar tarde –dijo Kari tratando de recuperar el aliento –lo que pasa es que mi hermano desapareció ayer durante casi todo el día y hoy lo he notado muy pensativo y distraído.

¿Qué lo que le pasó? –Preguntó Yolei – ¿acaso está enfermo o algo así?

No lo sé –respondió Kari –durante el desayuno suele hablar mucho y comer muy rápido, y hoy se le notaba como distraído y comió con mucha tranquilidad, como si fuera otra persona.

¿Qué crees que les esté pasando? –dijo Sora algo preocupada.

Ni idea –dijo Kari –sólo espero que esté bien.

¡Oigan vamos a seguir hablando de Tai, o vamos hacer las compras para la fiesta de mañana! –Exclamó Mimi con mucha impaciencia –estará bien, creo que es algo que ya se le pasará, pero ahora vamos a divertirnos comprando.

¡Sí! –dijeron las demás al unísono.

Las demás se pusieron de pies y entraron sonrientes al centro comercial.

Por otro lado, los chicos a excepción de Tai, estaban reunidos en la casa de Izzy, planeando de igual modo la fiesta y el intercambio de regalos que se había planeado.

Oye Matt, ¿qué crees que será bueno regalarle a las chicas?, ya sabes que siempre es el mismo drama con ellas, ya que nada de lo que les regalamos, les agrada –preguntó Davis a Matt.

No lo sé, eso depende de quién se lo quieras regalar, y creo que tu pregunta está enfocada hacia Kari o me equivoco –respondió Matt con una sonrisa sarcástica.

Bueno, es que… no necesariamente tiene que ser a ella… o sí, puede ser a cualquiera no –dijo Davis un poco rojo. Todos los demás comenzaron a reírse, hasta que Joe intervino

Por cierto, donde está Tai. –Todos los presentes se quedaron sorprendidos de que no estuviera presente.

Oye Davis, ¿si le avisaste a Tai no es cierto? –Pregunto Izzy.

¿Qué? Yo… no se suponía que Matt le avisaría –intentó justificarse.

¿A mí? –Dijo Matt –porque nadie me dijo que tenía que decirle.

Pues yo tampoco le avise –dijo TK.

Ni yo –dijo Izzy.

Yo tampoco –dijo Joe.

Yo menos –exclamó Cody.

Hablando de ausentes –dijo Izzy – ¿Dónde está Ken? También se les olvidó avisarle.

No –dijo TK. –Ken tenía asuntos familiares que atender hoy por eso no pudo venir.

Bueno, será mejor avisarle a Tai –dijo Joe –de lo contrario se enojará y ya saben cómo se enoja por cualquier cosa.

–dijo Matt –yo le aviso. Sacó su celular y comenzó a llamar a Tai.

Por su parte seguía absorto en sus pensamientos mirando la daga.

¿Qué se supone que es esto? –Decía Tai, mientras jugaba con la daga –Parece como si fuera algo más.

Tai se quedó mirando en objeto entre sus manos, pero sin saber cómo o por qué, comenzó a tocarla, si era una flauta, Tai era consciente de ello, comenzó a tocar la melodía que había escuchado noches atrás, la tocaba con mucho sentimiento y pasión, como si hubiera tocado la melodía millones de veces, como si fuera parte de su ser, la melodía era hermosa, la interpretación de ella hubiera impresionado a cualquiera. Al terminar de tocar la melodía, Tai sacudió la cabeza como si hubiera despertado de un trance, pero era consciente de lo que había pasado, había tocado la melodía que se escuchó aquella vez en la madrugada, pero la sorpresa no era tanto el haber tocado la melodía, sino que él no sabía nada de música, en la escuela llevaba clases de educación artística, pero él era malo en esa materia, no sabía tocar muy bien la flauta, pero ahora la toco, sin saber el cómo, la ejecución fue perfecta, la de un profesional, además en que momento aprendió la melodía , Tai se asustó mucho.

Tai se sentó en su cama, se puso las manos en la cabeza, la confusión lo atacaba, cómo fue posible que tocara esa melodía, todavía más cuando él ni siquiera sabía cómo tocar esa daga, que al parecer era una flauta con una forma muy extraña, esto sí que los asustó más, necesitaba hablar de esto con alguien, pero la pregunta era ¿a quién acudir para discutirlo?, pero no sabía con quién.

Se quedó absorto en sus pensamientos hasta que el sonido de su celular lo interrumpió. Miró su celular y descubrió que era Matt.

Hola –contesto Tai – ¿Pasa algo Matt?

No, es sólo que queríamos invitarte a la casa de Izzy para organizar la fiesta de fin de año.

Ah, ya veo, está bien –dijo Tai con tono simple –estaré ahí en un rato, nos vemos luego –y cortó la llamada.

Se levantó y se dirigió a la casa de Izzy, pero no sin antes esconder la extraña daga, pues consideraba que todo esto resultaba muy extraña y ahora más que de algún modo, había tocado esa flauta, por lo cual la escondió dentro de una caja con tarjetas de futbolistas que tenía y colocó la caja en un lugar donde rara vez sacaban cosas, para que de ese modo, no volver a ver la flauta con esa forma de daga, ya que parecía más algo roto y viejo, tal vez su madre o su padre, si la llegaban a encontrar, la tirarían, ya que ellos tiraban a la basura todo aquello que consideran inservible.

Guardó la caja con las tarjetas y la flauta, y se propuso firmemente ya no volver a recordar nada de lo que le había sucedido los últimos días, y que lo único que le debía preocupar sería la problemática de cómo actuar frente a sus amigos, en especial de la pareja Matt y Sora, así como también de Kari, que en ocasiones era muy curiosa en algunas cosas, y más cuando lo involucraban a él y hacerles creer, que nada pasó, y que todo fue producto de un ataque de insomnio, que de repente le dieron de sorpresa.

-¿Qué raro? –dijo Matt mientras guardaba su celular.

¿Ocurre algo Matt? –preguntó Izzy.

Algo así –dijo Matt –lo que pasa que mientras hablaba con Tai sobre la fiesta de año nuevo, se escuchaba decaído y sin mucho ánimo, algo le pasa.

Seguro que se encuentra bien –dijo Joe.

Bueno eso fue lo que me dijo, sólo espero que esté diciendo la verdad –dijo Matt.

Más tarde, Tai se hizo presente en la casa de Izzy, donde todo transcurrió normal, por lo que no hubo nada, raro, incluso Tai, sabiendo todo lo que le había pasado, decidió ignorar y olvidar lo sucedido y pensar que todo fue producto de su imaginación.

Luego de un rato de estar discutiendo los detalles de la fiesta, todos se quedaron extrañados de la actitud de Tai, pues aunque actuaba como el de siempre, no era de siempre, se notaba que tenía algo, que algo le pasaba. Tai por su parte, sabía que los demás los observaban con extrañeza, ya que aunque trató de disimular sus preocupaciones, de algún modo la demás gente podía leer su semblante y saber que algo le pasaba.

Durante un momento de descuido de los demás, Tai se acercó a Izzy y le dijo:

Oye Izzy, tengo un mensaje que darte de parte del señor Gennai –le dijo Tai susurrando

¿A mí? –Respondió Izzy – ¿y por qué?

No lo sé –contestó Tai –sólo me dijo que no le digas a nadie que quiere hablar contigo,

En eso Tai notó que la mirada de los demás presentes estaban sobre ellos dos, a lo que Tai les respondió con un sonrisa de inocencia y algo fingida.

Y por si fuera poco, para agrandar sus preocupaciones, se comenzó a escuchar la melodía de la flauta, de la cual se quería deshacer, se levantó y les dijo:

Ki –Disculpen debo ir al baño –Dijo Tai y se dirigió al baño.

Una vez que salió de la sala, todos se quedaron serios por el extraño comportamiento de Tai, pues aunque solía actuar como tonto e inocente, ese día se le notaba como distraído, como fuera de sí, como si algo le preocupara, se miraron unos a otros en silencio hasta que alguien habló.

– ¿Creen que realmente se encuentre bien? –Preguntó Joe –parece tener mucha ansiedad

Yo también lo espero –dijo Davis

Tai se lavaba la cara tratando de calmarse, pero por más que lo intentaba, seguía escuchando el sonido de la flauta y deseo que pronto llegara el día de poder hablar con el señor Gennai. Al Salir de baño la melodía poco a poco se desvanecía mientras caminaba de regreso con los demás, al llegar a la sala la melodía se dejó de escuchar, lo cual fue un alivio para Tai, hasta que se escuchó un golpe en una de las ventanas de la casa Izzy, lo cual sobresaltó mucho a Tai, preocupado se acercó a la ventana y notó algo que no esperaba encontrar y menos en esos momentos, eran una legión de Bainimón que sobrevolaban parte de la ciudad sin ningún rumbo en específico, al ver esto, Tai se dirigió corriendo hacia la sala donde estaban los demás

CONTINUARÁ