Ya es 6 de Enero? Que rapido pasan los dias en vacaciones!
Hoy les dejo el Capitulo 3. Ahora si se esta poniendo la historia interesante, pero mejor dejo esto a su criterio. Espero que lo sigan disfrutando
CAPITULO TRES:
"Buscando una Cura"
Giga City, Central Tower
20:01 PM
El transportador comienza a funcionar, alguien estaba por aparecer. Varios Hunters del lugar, incluyendo a Nana, esperaban a ver de quien se trataba, puesto que el lugar de donde vienen esos sujetos era de Gimialla Mine. Los recién llegados eran X, Marino y Massimo, que inmediatamente al aparecer, caen al suelo, presa de sus heridas severas y el cansancio. La apariencia de los cazadores llegados sorprendió a los presentes.
-¡Que alguien llame a un medico! –Gritaba X mientras ayudaba a Marino a reincorporarse. De inmediato varios médicos llegaban junto a una camilla para Marino, y la llevaron a la enfermería. Nana, muy sorprendida por todo eso, se acerco a X para preguntarle lo que paso –X, ¿Qué es todo esto? ¿Qué le paso a Marino, que había pasado con Massimo? ¿Han encontrado algo? ¿Y donde están Zero y Axl? -X no respondió, permaneció callado, tratando de desviar la mirada para evitar responderle a su compañera. Ella noto mucha sangre en el hombro de su amigo –X, tu hombro esta…
-No es nada –se tapa la herida con su mano libre –Te contare todo, en cuanto esos dos estén fuera de peligro –comentaba mientras se dirigía a la enfermería, a acompañar a Massimo y a Marino.
Nana respeto esa decisión y compartió ese sentimiento hacia sus compañeros. Pero antes de que pudiera acompañarlos en su recuperación, un Hunter se presento ante ella, y con malas noticias al parecer. Nana de inmediato se retiro del lugar, con una expresión en su rostro de total preocupación.
Tianna Camp, Corredor Principal
21:25 PM
Como era de noche, los corredores de la prisión del campamento Tianna estaban a oscuras. Los guardias presentes andaban alertas por las recientes apariciones de los reploids caníbales en el área. Un reploid andaba recostado e inconciente en la parte mas oscura y arrinconada del corredor.
-Ugh… Que paso –se preguntaba el desconocido mientras miraba a su alrededor, tratando de recordar lo sucedido. –Argh… mi cuello, me duele. Ese sujeto me estrangulo fuerte -se trataba de Axl, quien misteriosamente apareció allí luego de su fallido escape de las minas. –Un momento –se lleva su mano a su pecho, y no nota nada, estaba todo en orden. –Pero, recuerdo que ese tipo me traspasado el… ¿Qué esta pasando?
El Hunter se sentía mareado, veía borroso y la cabeza le daba vueltas. Camino tambaleándose, mientras se agarraba de la pared como podía, y avanzo por el pasillo. -¿Qué me pasa? Siento mucha…sed. Mi estomago me esta matando… -se quejaba el joven, que por torpeza de sus pasos termino sentado en el suelo.
El siguió así hasta que finalmente se topo con alguien. Un grupo de guardias que inspeccionaban el lugar, con armas y todo. Apuntaron directamente hacia el joven con sus linternas. Axl nada mas se tapo el rostro, puesto que la luz directo a sus ojos le molestaba.
-¡Identifíquese o abriremos fuego! –ordenaba el supuesto capitán del grupo. Pero el joven no contesto, solo se quejo con un sonido extraño y alejo su mano del rostro, mostrando unos extraños ojos amarillentos. Los guardias lo reconocieron al instante, y se tranquilizaron. –Es Axl, falsa alarma. Comuniquen a la central que lo encontramos.
Mientras el capitán daba ordenes a sus subordinados, el joven solo se quedaba observando, pero muy inquieto por alguna razón. –(¿Qué es esta sensación?) –se decía a si mismo –(Me esta provocando… ¿Pero a que? Quiero parar la sed, me esta molestando bastante) –seguía pensando mientras observaba fijamente el cuello del capitán, que estaba de espaldas- (Pero… ¿En que estoy pensando? ¿Qué voy a hacer, lo voy a matar? No… quiero comer, ¡Si, Quiero comer!)
Sin que el capitán se de cuenta, Axl se levantaba del suelo detrás de el. El resto del equipo presenciaba la escena, sin sospechar lo que estaba por pasar. - ¡Aaaaaah! –sin motivo alguno Axl se lanza contra su victima y muerde con unos misteriosos colmillos el cuello del capitán. Grandes cantidades del líquido vital rojo eran drenadas de su cuerpo, y desparramadas por todas partes. Axl parecía perdido en sus ojos, hasta que finalmente reacciona y retrocede, dejando al cuerpo caer al suelo, sin señales de vida.
-¿Qué…? ¿Qué… acabo de hacer? –se decía shockeado mientras observaba sus manos llenas de sangre y toda su boca saboreando el liquido vital. El resto de la guardia estaba confundida, pero no lo suficiente como para apuntar contra Axl y amenazarlo -¡Levante las manos y quédese quieto! –amenazaba uno de ellos. Axl no respondía, no podía moverse después de ver lo que acababa de hacer. No aguanto y callo nuevamente sentado al suelo, rendido y pálido. Pero algo más terrorífico estaba pasando. De la nada el cuerpo del capitán, con sus ojos blancos y sin vida, se levanta lentamente en presencia de todos. -¿Capitán, esta usted bien? –preguntaba uno de sus subordinados algo asustado. El capitán, que había permanecido inmóvil hasta entonces, se lanzo rápidamente contra su equipo, y mordió con fuerza el brazo del desafortunado que pregunto por el. Los otros guardias no esperaron y dispararon contra su capitán, pero los proyectiles en su espalda no lo derribaron. Sin detenerse corrió hacia otro de sus compañeros y lo mordió en el hombro. Finalmente uno de ellos acabo con el de un disparo en la cabeza.
-¡Lleven a los heridos a la enfermería! –ordenaba otro de ellos. Mientras tanto, Axl estaba aun más asustado y confundido que antes, al ver tal acto. Tenía miedo de si mismo y no dejaba de temblar. Y para empeorar, la sed dentro de el aun no se calmaba, quería mas. -¡Capturen a ese reploid y envíenlo a la central! Ellos sabrán que hacer –Y obedeciendo varios guardias capturaban al pobre Axl, que únicamente podía pedir que lo mataran, muerto de miedo y con lo peligroso que comprendía que podía ser, junto a la terrible sed que sufría, no quería seguir viviendo más.
Central Tower, Sala de espera del centro medico
11: 47 PM
La situación era grave, todos en la base estaban exaltados. El secreto del incidente en la mina y de los reploids caníbales ya no era todo un secreto. Sin embargo, X se encontraba sereno, o lo máximo que podía estarlo, esperando en un asiento a que su compañera salga de su recuperación. El se encontraba como perdido, sin saber que hacer. Ya había perdido a dos compañeros, no querían perder a otra más. De entre los tumultos, aparecía Nana dispuesta a contar los hechos actuales a su colega.
-X, ¿Cómo te encuentras? –preguntaba al ver a X con una doble placa en su hombro, aun en proceso de recuperación.
-Tuve suerte. Mis heridas no fueron letales, a comparación de Marino –aseguraba algo triste.
-Los cortes en todo su cuerpo fueron profundas, atravesaron varias articulaciones y funciones motoras, pero ningún centro vital. Esta fuera de peligro y se esta recuperando –informaba del estado de Marino a X, tratando de animarlo. Sin embargo, el cazador no se sentía triste y destrozado por eso. –Se que has sufrido una gran perdida, y yo también lo siento, ellos también eran mis amigos. Pero por el momento quiero que me cuentes lo que sucedió en su encuentro con el responsable de todo esto. Necesito datos, apariencia, sus tácticas, su plan, todo lo que nos pueda servir. –pedía algo apresurada Nana.
-Si… lo que me estas diciendo es algo rudo teniendo en cuenta esa "perdida" que mencionas –comentaba algo molesto X –Pero supongo que no hay opción, mas que seguir y capturar al culpable. Después de todo, la base entera ya sabe de esto.
-X… lo siento –se retractaba de lo que había dicho, mientras reconocía su error.
-No es tu culpa, tienes un alto mando encima tuyo después de todo. –decía mientras trataba de tranquilizarse y recordar bien lo que sucedió. –Cuando bajamos al campamento de la expedición a investigar nos topamos con el. No hace falta que lo describa, yo también quería averiguar sobre el, por lo que investigue por mi cuenta. Pero con su extraña descripción y sin un nombre fijo no pude encontrar nada. Se refería así mismo como un demonio, y tenia grandes poderes. Era tan fuerte que podía encerrar a alguien en un bloque de hielo, era capaz de cambiar de forma, tenía una fuerza sorprendente y reflejos desarrollados. Incluso contaba con una rápida auto recuperación. Al parecer no era todo lo que podía hacer, por lo que escuchaba de su parte, solo estaba calentando y jugaba con nosotros –explicaba el cazador a su compañera, mientras recordaba el momento en el que no podía disparar contra el, y su brazo temblaba.
-Háblame sobre esa influencia extraña, el control mental o virus que poseía.
-Toda la expedición estaba bajo su influencia. Parecía un virus puesto que habían cambiado radicalmente. Eran salvajes, y el los controlaba. –aclaraba sin comprender bien –Después decidimos escapar y formar un plan. Zero decidió detenerlos, pero su ataque fue tan potente que derrumbo toda la mina, junto a el dentro. Y mientras escapábamos, Axl… Ese sujeto se llevo a Axl. Lo perdimos. –finalizaba muy triste.
-X, hace un par de horas encontraron a Axl en el campamento Tianna. Ahora esta en una de nuestras celdas –comunicaba la noticia a su compañero.
-¡Que! ¡¿Axl esta bien? Pero… Yo lo vi… No importa, que gran noticia –se alegraba al escuchar todo eso- Pero, ¿Por qué esta en una celda?
-Bueno… la verdad, es que el esta…
Nana le contó lo sucedido a X, y este en el acto retiro su sonrisa del rostro. Frustrado salio del lugar y se dirigió a las celdas. Nana lo comprendía, y dejo que su compañero fuera a hacer lo que tenia que hacer.
Minutos después, X llego hasta las celdas. Había un par de guardias allí, custodiando al único prisionero, Axl. El joven estaba en el rincón mas oscuro de la celda, arrinconado y tratando de ocultarse. X pregunto a los guardias lo sucedido, estos le contaron del incidente en Tianna Camp. No había error, Axl estaba infectado. Pero el cazador azul no quería creerlo, por lo que furioso se acerco a la celda y llamo por su amigo.
-¡Hey, Axl! ¿Estas allí? –preguntaba desesperado a no poder ver a su amigo.
Del rincón más oscuro, se acerca una figura familiar, pero perdida en los ojos amarillos que el cazador no tardo en notar. -¿Vienes a encargarte de mi? –preguntaba el joven muy trastornado por lo pasado.
-¿De que estas hablando Axl? Ven, vamos te sacare de esta celda –decía mientras buscaba la cerradura de la prisión.
-No X, todo acabo para mi. Soy uno de ellos, mato para alimentarme, y ya consumí mi primera victima… -comentaba el joven mientras X permanecía callado, escuchando lo que decía su amigo –O eso creía yo… en cuanto acabe con ese capitán, no murió, sino que se convirtió en otra de esas cosas. ¿Y sabes lo que eso significa? Que soy un peligro para todos, alguien que puede convertirlos a ustedes también en bestias chupa sangre. –afirmaba Axl mientras un par de lagrimas se le escapaban de los ojos.
-No digas tonterías amigo, te conozco muy bien y se que no nos harías algo así jamás. No eres capaz, se que lo superaras. –trataba de animar a su compañero.
-¿Tu crees? Ahora mismo tengo deseos de agarrarte por la espalda y drenar toda tu sangre… Eso es lo peor de todo. Que todas esas bestias controladas no son Zombies caníbales, son vampiros sedientos, y yo soy uno de ellos. Siento una terrible sed en mi garganta, que es casi imposible controlarla. Y mi estomago… me arde a cada momento. Necesito alimentarme, o terminare muriendo. Pero con solo morder a alguien, lo condeno a mi mismo destino… ¡Que clase de maldición es esta! –gritaba el joven mientras caía rendido al suelo agarrándose del estomago. X fue a su encuentro, pero Axl de un salto trata de agarrarlo. Sin embargo, había una barrera de cristal que los separaba, y protegía el uno del otro. –Es degradante que me vean así… quiero que me mates…
-Axl, no te voy a matar. Te conozco muy bien y se que no te rendirás ante nada. Ya pasaste por algo similar, ¿Recuerdas?
-Si… El maldito de Lumine me golpeo fuerte –decía recordando lo que paso hace años.
-Hubo rastros de virus en ti, y con nuestra ayuda, y tu voluntad de hierro, logramos acabar con ella antes de que pasara alguna tragedia. Lo mismo haremos ahora, hallaremos una cura y derrotaremos a ese sujeto –le decía a su compañero, mientras terminaba de abrir la celda y le extendía la mano –Pero, necesitaremos de tu ayuda.
Axl se sentía conmovido, pero todavía algo asustado. Aun en el suelo y de rodillas, dudaba de todo esto, y trataba de no darle la mano. –Pero, ya te dije que no podré controlarme. ¿Qué pasara si me salgo de control? No quiero lastimar a nadie…
-Yo seré tu jaula, y mientras este cerca de ti no tendrás que preocuparte de eso. Eso si, debes colaborar y controlarte lo mas que puedas. Así que, ¿Nos ayudaras?
Axl seguía teniendo dudas, pero más que nada quería salir de esa maldición. Acepto, y le estrecho la mano. X arreglo todo para su salida, y juntos fueron llamados a la sala de investigaciones. Allí se encontraban todos, Nana, Massimo, incluso Marino que ya se había recuperado. Sin embargo, todos mantenían un poco la distancia del joven Axl. Massimo al menos se alegraba de que Axl estaba bien, lo mismo con el resto. Luego de saludarlo volvieron a prestar atención a Nana, que ya tenía los resultados de la investigación sobre la influencia extraña de uno de los cadáveres de los infectados.
-Comenzare a explicarles que este virus es totalmente nuevo y complicado. Como hemos supuesto varias veces, se transmite de modo oral, o con una mordida de parte de estos. Sin embargo, no todos los infectados son contagiosos, solo los que son mordidos por el progenitor inicial, solo ellos pueden propagar el virus, pero las victimas de estos no, son estériles.. –todos los presentes se sorprendían un poco al escuchar esto. Eso significa que solo un puñado de los infectados eran portadores contagiosos.
-Pero yo había convertido a un reploid también, y con solo morderlo –comentaba Axl, mientras recordaba con ira.
-Así es, es otra victima. Pero también sabrás que ese reploid mordió a otros, y estos otros no se convirtieron. Es por que al que atacaste ya no era contagioso, solo tu, Axl, lo eres. –terminaba la explicación Nana.
-Pero, ese sujeto nunca me mordió, seria imposible que…
-Hey Axl, ¿No dijiste que te dolía el cuello? –preguntaba X a su compañero.
-Eh? Si, fue cuando el enemigo me estrangulo. Fue demasiado para… ¡Hey!
Marino sin que nadie se de cuenta levanto la cabellera de Axl de su nuca, descubriendo la marca de colmillos allí. Todos se alarmaron, al igual que Axl. –Maldito pervertido… ¿Cómo se atreve a morderme el cuello?
-Lo que me sorprende es que Axl no actúe con una bestia y siga conciente de quien es –se cuestionaba la ladrona.
-Eso es algo que también descubrimos. Al parecer los que son victimas del progenitor conservan tanto su conciencia, o parte de ella, como al virus al mismo tiempo. Pero después, los que son mordidos por estos, el virus destruye todo su cerebro, su conciencia. No sabemos bien por que, pero seguramente es para esa especie de control mental.
-Ahora que me acuerdo, cuando luche contra esas cosas, resultaban ser mas fuertes de lo que pensaba. Recuerdo que les dábamos con todo y aun seguían en movimiento para atacarnos –aclaraba Massimo.
-Cuando examinamos el cuerpo del infectado, descubrimos que su metabolismo dio un gran desarrollo. Es tan compleja que son capaces de sanar heridas profundas de su cuerpo en minutos, tal vez en segundos. El metabolismo les da esa habilidad, y 6 veces mas energías de las que produce un reploid normal.
-¿Eso quiere decir que soy inmortal? –preguntaba Axl. De la nada Marino saca su cuchilla y lo clava en la espalda de Axl. La herida tarda un par de minutos en sanarse –Al parecer, si –sonreía Marino mientras comentaba –Gracias por comprobarlo –decía molesto Axl mientras acariciaba su antigua herida.
-Nada de eso. El virus se instala en el cerebro de la victima, actúa y se reproduce allí. Si cortamos el flujo del cerebro al cuerpo, o lo destruimos, entonces dejaran de moverse.
-¡Por favor, no compruebes eso! –suplicaba Axl a Marino al ver otra vez su cara picara.
-Pero, Nana, ¿Y lo más importante? ¿Has encontrado una cura? –preguntaba ansioso X.
-No, lo siento. El virus todavía sigue siendo muy complejo para nosotros. No podemos avanzar así, no somos expertos en esa materia –excusaba Nana al resto con tristeza.
-Pero, ¿Dónde esta Gaudile? El era un experto en este tipo de cosas. ¿Por qué no esta en el equipo de investigación aquí? –cuestionaba X algo exaltado.
-¿Gaudile? El… el esta en su laboratorio. Al enterarse de toda esta situación hace un par de días, se ha situado allí y no deja que nadie entre. Seguramente esta a salvo, pero por alguna razón nos bloquea la comunicación -informaba la operadora.
-¡Eso es absurdo! –gritaba X –Justo ahora que lo necesitábamos mas que nunca… se encierra en su laboratorio.
El ambiente estaba tenso, nadie decía nada. Un reploid mensajero entro en la sala, y rápidamente se dirigió hacia Nana. – ¡Tenemos un problema! ¡Los infectados, han comenzado a atacar todos los sectores! –comunicaba el mensajero. Todos allí se exaltaron –Prepara las defensas, no podemos dejar que se propague el virus. Ya saben sus puntos vitales, informales a todas las unidades –el reploid obedeció y salio corriendo de la sala. Nana apresurada se acerca a X y le entrega un comunicador –De acuerdo X, si tanto piensas que Gaudile tiene la respuesta, ve por el. Usa esto para tratar de comunicártele. Pero por favor, apresúrense y encuentren esa cura. El enemigo ha comenzado su ataque, el tiempo es clave. Iré a prepararte el transportador para dejarlos en la entrada de su laboratorio, les deseo suerte. –luego de eso se va de la habitación.
X se sentía algo frustrado con todo esto, pero más furioso con este problema causado por el enemigo -¡Ya la oyeron chicos, andando! Hay que ir por Gaudile.
Todos asintieron y se preparaban para partir, pero Axl antes de seguir se detuvo. Sintió un fuerte dolor en el estomago – (Oh, no. Esta pasando de nuevo, la sed vuelve… ¡Contrólate!) –Pero era imposible, era insoportable el dolor. Podría haber ocurrido otra catástrofe, si no hubiera sido por Marino. Ella le ayudo a levantarse, y le entrego un envase, con un extraño liquido dentro.
–Ten, lo necesitas mas de lo que crees –comentaba Marino –Pero… esto es -aseguraba Axl mientras veía su interior –Así es, es mi liquido vital. Sabia de esta situación y prepare un poco para esta ocasión. No quiero que te salgas de control y transformes a todos en chupa sangres, necesitamos que calmes tu sed –Axl no quería saber nada de eso, le era imposible pensar en beber la sangre de su compañera. Pero ella tenia razón, y los demás los estaban esperando. Con odio y repugnancia el joven bebió todo el envase, pero repugnancia fue lo único que no sintió. Sentía como podía tranquilizarse su sed, y lo delicioso que era para el. Cuando termino solo miro al suelo, sintiéndose culpable.
-No te acostumbres a mi sangre, no te la volveré a dar nunca mas –aseguraba la ladrona -Si de algo sirve que diga esto, tu sangre esta deliciosa –comentaba Axl con una sonrisa, pero Marino lo miraba con extrañamiento –Para ser una broma, fue pésima. Andando –se marchaba Marino –Pero… eso no fue una broma… -decía Axl algo confundido.
Los 4 llegaron al transportador, y fueron llevados a su destino.
Laboratorio de Gaudile
01:36 A.M.
El laboratorio de Gaudile, un gran domo con un enorme ecosistema en su interior. Dentro de este bioma hay tanto tecnología como biología conviviendo en conjunto. Y dentro de toda esta vida biotecnológica se encuentra la única persona capaz de hallar una cura, si es que la hay…
Los 4 Hunters aparecen en la entrada principal al laboratorio. Como esperaban, estaba completamente sellada. Inmediatamente X saca el comunicador e intenta establecer contacto, sin resultado alguno.
-Es inútil… no contesta –comentaba X mientras Massimo trataba de abrir la puerta por medio de la fuerza.
Pero antes de que pudieran abandonar toda esperanza, un parlante aparece encima de la entrada. Había alguien hablando, se trataba de Gaudile.
-Muchachos, los estaba esperando. Por favor, pueden pasar –hablaba Gaudile desde el parlante. De inmediato la gran puerta se abre enfrente de todos, como si no hubiera pasado nada. Dentro los esperaba el nostálgico corredor por donde antiguamente iban en busca del generador del Force Metal, quien resulto ser Cinnamon.
-Es extraño que ese tipo nos deje entrar de la nada luego de haberle cerrado la puerta a todo el personal de la Torre Central –comentaba Marino con sospechas.
-¡Gaudile, soy yo, X! Necesitamos hablar, es urgente –le gritaba al parlante, pero Gaudile no respondía, solo cerro la trasmisión. –No nos queda mas remedio que entrar y pedírselo en persona.
Al momento al que entraron no pudieron ignorar que, mas allá del cristal que divide el interior del pasillo con el bioma de afuera, el día prevalecía aun a estas horas. Había luces artificiales, pero que imitaban perfectamente la luz solar y que servían para el mantenimiento y crecimiento de la vida. El equipo no perdió el tiempo y avanzo rápidamente por los corredores. Ya conocían el camino a la central del laboratorio perfectamente desde su ultima visita, tardaron menos de una hora en llegar.
-Bien, aquí estamos –decía X en frente de la puerta de la sala, acto seguido golpea para llamar a alguien –Profesor Gaudile, somos nosotros. Déjenos pasar, tenemos que hablar.
Al instante se abrió la puerta. Dentro estaban Gaudile y a su lado Cinnamon. No habían cambiado en nada, es como si no hubiera pasado ni un día. Pero no hubo tiempo para saludarse –Finalmente llegaron. Ahora, Axl, necesito una muestra de tu sangre –avisaba mientras sacaba una gran jeringa -¿Qué? ¡¿Nadie me hablo de eso? ¡Ey Massimo, suéltame! –Massimo sujetaba con fuerza al muchacho, y Gaudile aprovecho para sacar la muestra que necesitaba -¡AAAAAAH! –gritaba de dolor Axl –Perfecto, ahora espérenme aquí por favor, necesito examinar la muestra y confirmarla –se mete a otra habitación y se encierra. Todos los presentes no entendían lo que acabo de pasar, fue tan rápido y confuso, se quedaron boca abiertas. Excepto por Axl que chillaba del dolor.
-No se preocupen por esto, es solo para no perder el tiempo –les decía a los demás Cinnamon. –Tanto tiempo, chicos, como los extrañaba.
El resto de los cazadores reaccionaron ante el saludo y volvieron en si, luego de esa confusión. Todos se saludaron agradablemente, pero X quería quitarse las dudas.
-No te preocupes X, en lo que ustedes han tardado en llegar hasta acá, el profesor Gaudile se comunico con la base central para informarse mejor de la situación. Sabe a lo que han venido, y lo importante que es esto, por lo que no quiso perder el tiempo y comenzó a analizar la muestra que saco de Axl –explicaba con una sonrisa, tratando de calmar a los demás.
-¿A si? Pues me hubiera gustado que me avisen antes de hacer eso. –se quejaba, y luego nota como la pequeña enfermera lo miraba fijamente -¿Qué me miras tanto? –preguntaba el joven algo confundido –Nada, em… ¿Es verdad que… estas infectado? –preguntaba curiosa la pequeña. Axl no respondió por un momento, se sentía furioso por ser tratado así, y al ver la piel delicada de su compañera, y al recordar el sabor de la sangre de Marino, no podía dejar de tentarse. Rápidamente desvía la mirada a otro lado –S-si. ¿Algún problema? –contestaba frustrado –Por cierto, ¿Cuánto puede tardar ese Gaudile en analizar y encontrar una cura para esa muestra?
-El profesor generalmente tarda horas para este tipo de investigaciones. Pero esta es una urgencia, y nunca lo había visto tan determinado. No sabría decirles –respondía Cinnamon.
-Pues no hay nada que hacer. Solo esperar buenas noticias. Aunque, es raro que esos infectados no hayan atacado hasta ahora el laboratorio de Gaudile –cuestionaba X.
-El profesor instalo un nuevo sistema de defensas en el ecosistema de su laboratorio. Aunque lo intenten, será difícil que lleguen aquí. Sin embargo, no hemos detectado actividad hasta ahora –aclaraba la enfermera.
-Tengo una duda, ¿Por qué es de día en este lugar? ¿No ven la hora que es? –seguía cuestionando, esta vez Massimo.
-Ah, es el sistema de cambio temporal del profesor. Modifica el tiempo y el ambiente según las necesidades de las plantas. Se ve que necesitaban más luz solar por el momento, por lo que lo ha actualizado de día despejado –respondía la pequeña.
El tiempo pasaba, y Gaudile seguía encerrado en su laboratorio, supuestamente analizando la muestra. Pero tiempo es lo que no había, mas que nada X se ponía nervioso por todo lo que pasaba.
-Tres y media de la madrugada –avisaba la ladrona al ver sonar la alarma de su pequeño ordenador. –Hay algo que no me cuadra, si ese tipo era tan poderoso, y contaba con un ejército de chupa sangres a su poder, ¿Por qué no comenzó un ataque antes? Pero lo que en verdad me intriga, es su verdadero motivo. ¿Por qué hace todo esto? ¿Qué es lo que quiere conseguir convirtiendo a todos en monstruos? –lanzaba al aire sus dudas Marino, esperando a que alguien contestara.
-No lo se, ni tampoco comprendo a ese tipo. Debe haber algo que lo detenga a el y a su ejercito, algo que los imposibilitaba atacar hasta ahora. Pero, si logramos tener la cura, podremos acabar con esto de una vez –aseguraba X mas tranquilo.
-No lo entiendo, ¿Tan mala es la situación afuera? -preguntaba la pequeña curiosa.
-Imagínate a un montón de no-muertos persiguiéndote y alimentándose de ti. Y lo peor, que te conviertes en uno de ellos. Por eso hay que tener cuidado al tener contacto con esos… reploids. –aclaraba con palabras algo duras, teniendo en cuenta la situación de Axl y su presencia allí.
Axl se encontraba en un rincón, nuevamente sentado, y temblando sin que nadie lo notara. La sed se apoderaba de el una vez mas, y le era imposible controlarla. Pero ellos eran muchos como para poder alimentarse, pensaba. Estaba desesperado, iba a actuar en cualquier momento. Se levantaba del suelo, estaba listo, hasta que…
La puerta del laboratorio se abre -¡X, necesito que veas esto, y el resto también! –gritaba Gaudile mientras salía de su sala. -¡¿Encontraste una cura? –preguntaba X animado –Casi, pero necesito que comprueben esto, es muy interesante –terminaba asegurando el profesor. X y Marino se adelantaron, seguidos de Massimo y Axl. Sin embargo, el pelirrojo ya no pudo aguantar más. En un instante empuja a Massimo dentro de la sala y encierra a todos en el laboratorio, poniendo el seguro. En la sala de espera solo quedaban Axl y Cinnamon, quien no comprendía lo que pasaba.
-¡No! ¡Axl, abre la puerta! ¡Que crees que estas haciendo! ¡Contrólate! –gritaba X del otro lado mientras trataba de derribar la puerta junto al resto, sin éxito.
-Lo siento X, ya no aguanto mas… por eso te pedí que me mataras en el momento –se lamentaba Axl mientras volteaba y caminaba hacia la pobre enfermera. -¿Axl? ¿Q-que esta usted haciendo? –preguntaba algo asustada mientras Axl la agarraba con fuerza de las manos –Lo siento mucho, Cinnamon…
Ni X ni nadie lo podía detener, el joven estaba acercando sus colmillos al cuello de la indefensa Cinnamon, quien permanecía inmóvil del terror y la confusión. Finalmente, algo sucedió que la salvo. La puerta de la entrada a la sala se abrió, y por ella entra un sujeto, que rápidamente va hacia los jóvenes y sujeta con fuerza del cuello a Axl.
-¡Argh! ¡Suéltame! –gritaba con todas sus energías, tratando de zafarse. Mientras tanto Cinnamon abría la puerta para dejar entrar a Gaudile y al resto. -¡Eres mas fuerte de lo que pensé! ¡El virus debe estar afectando tu fuerza también! –decía el extraño. Finalmente Axl pudo verle directamente la cara, y en cuanto lo reconoció, se tranquilizo, sorprendido –No puede ser… ¡Ghaaaa! –por otra parte, una luz pequeña lo golpeo directamente en la cara. El extraño lo soltó, y Axl comenzaba a retorcerse del dolor y a taparse la cara de la luz. –Ciertamente, mis análisis indican que la luz solar afecta gravemente a las células de los infectados. –comentaba Gaudile mientras apagaba si extraña linterna que emanaba luz solar. –Las vitrinas que están por los corredores y que se conectan con el ecosistemas, impiden que la luz solar pase desde afuera, posibilitando a Axl que llegue hasta aquí.
-Y es por eso que los infectados todavía no atacaron tu laboratorio, Gaudile, por tu sistema de luz solar artificial activado –aclaraba el desconocido.
-¡¿Tu? ¡No puede ser! –se decía a si mismo X mientras le apuntaba con su buster -¡Pero que demo…! ¡Tu estas muerto! –gritaba Marino desenfundando sus armas, lo mismo con Massimo que se preparaba para luchar.
Se trataba de un viejo conocido, del que jamás hubieran querido conocer. Ese traje negro, el pelo azul, el sombrero y esas marcas en su cara alrededor de sus ojos.
-¡No se alteren, por favor! No he venido a pelear. Comprendo muy bien la situación, y lo que les provoca verme, ¡Pero no soy Redips!
Estas últimas palabras dejaron en total confusión a los presentes. -¿No eres… Redips? –volvía a decir X -¡¿Entonces quien diablos eres! –preguntaba Marino desconcertada.
-Yo soy Spider. No es el momento de explicar, tenemos que escapar. Esas cosas ya están aquí, y van tras el generador de luz solar.
Sin precio aviso, todo el día se volvió noche. La luz solar se apago y la oscuridad envolvió el lugar. Fuera de los pasillos podían escucharse las batallas y los rugidos de los infectados contra el sistema de seguridad de Gaudile en el ecosistema. -¿Pero, que quieren ellos de mi laboratorio? –preguntaba Gaudile exaltado. –Ellos no quieren nada de su laboratorio, pero el responsable de esto, el que controla a esas fieras, te quiere a ti profesor, quiere destruir tu sistema de luz solar artificial.
La situación se ponía mas critica a cada momento. Ahora se podía escuchar como los infectados estaban del otro lado de la puerta de la sala, golpeándola, tratando de derribarla.
-¡Rápido, a mi laboratorio! -gritaba el profesor. Todos hicieron caso, y decidieron olvidar la aparición de ese Spider. Ya dentro el profesor junto varios frascos, y los puso dentro de un bolso. Acto seguido activo un interruptor que abrió una puerta secreta, una salida hacia los corredores. No perdían el tiempo y escapaban del lugar, al notar que los infectados ya habían irrumpido en la sala.
Por los pasillos el equipo Hunter se encargaba de proteger tanto al profesor y su bolso como a Cinnamon. Más de esas bestias aparecían en el camino, sedientas de sangre. Incluso Axl, ante la desesperación, aguantaba su sed para escapar y proteger a sus objetivos. Disparos y cortes por todas partes, hasta que llegaron al final del camino, una sala de transportador. -¡Rápido, vayan a las capsulas! Yo codificare el destino.
Luego de apretar algunas teclas, las capsulas comenzaban a funcionar. Massimo, Marino y Axl fueron los primeros en irse. El supuesto Spider, Cinnamon y X se preparaban para ir, y luego iría Gaudile. Para la mala fortuna de ellos, los infectados lograron irrumpir en el lugar.
-¡X! –le lanza su bolso -¡Ese suero es un limpiador solar! ¡Limpiara todas las células del cuerpo de los infectados! No se si funcionara, pero es lo máximo que puedo hacer. –uno de los infectados de un salto atrapa a Gaudile por la espalda y lo muerde en su hombro.
-¡Profesor! –Gritaba Cinnamon, mientras X se preparaba para salir de su lugar e ir a rescatar a Gaudile. -¡No, no se muevan! Ustedes deben escapar. X, por favor cuida a Cinnamon por mí. –X no podía creerlo, una vez mas estaba abandonando a su suerte a un compañero. Ya había pasado con Zero, y ahora Gaudile, era un tormento. Lo único que podía hacer era obedecer lo que el profesor le dijo, y escapar.
Gaudile en un esfuerzo activa el transportador, y los últimos 3 ocupantes escapan del laboratorio. Consiguieron la cura, o eso esperaban. Su único consuelo, a pesar de toda esta perdida, era que finalmente terminara esta pesadilla.
"04:28 AM, hora de salida del Laboratorio de Gaudile…"
Y si, todavia no aparece Zero. Axl esta infectado. Pero lo mas importanto, ¿En serio pensaron que eran zombies? XD supongo que los engañe... A ver que pasa el capitulo que viene, que es el anteultimo capitulo, y supongo lo pondre en 4 dias mas... Espero que les haya gustado. Y no se olviden de comentar.
