Muchas gracias por los reviews, favoriteos, y follows.

Bueno, un nuevo capítulo de este fic.

Una sola cosa, por ahí alguien menciono algo sobre lemon. Lamentablemente en este fic no lo habrá. Quizás lime. Pero dependiendo de ustedes me replanteare lo del lemon, aunque no prometo nada.

Bien, a leer.


Cosas de chicos

Los amigos siempre se cuidan y protegen…

Kiba llevaba una mochila de apariencia pesada, y no se trataba de la clásica en la que embutía tacos, shorts, playeras, espinilleras, dos pares de calcetas, chamarra, jeans, botella de agua, gorra y anestesia en spray, celular, toalla y dulces. No, se trataba de las que se cuelgan en ambos hombros dejando caer el peso hacia atrás y que dan la apariencia de que quieren doblarte hacia atrás por el peso. Si, Kiba Inuzuka se dirigía a la casa de Naruto pero, y extrañamente, no era para el entrenamiento, iba con toda la determinación de estudiar. Sería una mala elección para compañero de estudio pero, también iría Shikamaru, y el podía enseñarle hasta a una piedra así que podría con ellos.

Kushina Uzumaki le abrió la puerta. La casa era de estilo moderno y lo más impresionante era el jardín de la parte delantera, llena de flores variadas y con el suave perfume aromando todo el lugar. A Kiba le agrada la madre de su amigo, era una mujer bonita de largo cabello rojo y bondadosos ojos, además de que su presencia tenía el don de relajar el ambiente. Ella lo condujo hasta la sala, tomo asiento y amablemente le ofreció jugo.

—Le diré a Naruto que has llegado. Puede que se tarde, pero esta con Sasuke en su cuarto ¿o gustas ir por él?

—Mejor yo voy por el — si, a Kiba le agradaba la madre de su amigo, era todo lo contrario a la suya y con eso no quería pensar en que la suya no fuera amable, era solo que tenía una personalidad bastante diferente al prototipo de mamá común.

Kiba sabia de sobra donde dormía Naruto, así que al subir las escaleras dirigió sus pasos hasta la última recamara. No era su costumbre el tocar y esperar por el "pase" para poder entrar, algo irrespetuoso pero eran amigos y ¿Qué podría estar haciendo Naruto con Sasuke, que él no pudiera ver? Estaba por abrir la puerta cuando un grito lo dejo estático, sonaba como un gemido.

— ¡No, Sasuke! ¡Por favor! — la voz de Naruto estaba mezclada con terror y suplica. Kiba se quedo quieto.

—Ya cállate, Naruto. Es por tu bien. Ahora bájate el pantalón y acuéstate que ya estoy listo y te la meteré doble como esto no salga bien…

Dios, ¿Qué estaba sucediendo dentro de esa habitación? ¿en serio eran Sasuke y Naruto? ¿Por qué Sasuke quería que Naruto se bajara los pantalones? ¿Qué iba a meterle? Y por la mente de Kiba empezó a dibujarse nítidamente una escena por demás extraña. Quizás Sasuke estaba forzando a Naruto a hacer algo que no quería, y por las palabras a el le sonaba como a violación. Trago duro, ¿Qué tan fuerte era, mentalmente hablando, para entrar y detener esa barbaridad? Se miro las manos sudorosas, sintió el nudo en su garganta y prácticamente las piernas le temblaron.

— ¡No! ¿Estás loco? ¡Esa cosa es enorme! Como para usarla en una vaca. Me vas a partir…

Ay, no. ¿Tan grande la etnia Sasuke? ¿Cómo la de un toro? Se imagino a Naruto tendido sobre su cama, con las sabanas arrugadas, los cojines tirados y al blondo gimoteando por un poco de piedad, mientras que Sasuke se lamia los labios mirándolo, tironeando de él para someterlo salvajemente. Ya no sabía si sentir, asco, pena, vergüenza por estarlos escuchando, compasión.

—Eres un exagerado, es normal, como todas. Ya déjate de niñerías y actúa como un hombre o voy a hacerlo a la fuerza y te va a doler más…

Siempre pensó que Sasuke era un maldito, pero ahora confirmaba que aparte de eso era un sádico, un sádico con un equipo sin precedentes, un sádico bien equipado gay. Cuanta información para un solo día.

—Está bien, pero me prometes que no me va a doler

—Sí, ya ponte

No, que no lo hicieran, el aun seguía ahí como idiota. Sus castos oídos serán pervertidos, bueno, eso era mentira, ya llevaba una buena cantidad de películas porno, pero esas eran chicas así que técnicamente sus oídos eran castos… o casi. Se tenía que mover, sin importar cuanto esfuerzo necesitara para ello. En ese instante se sintió un héroe, había salvado a Kushina de descubrir a su único hijo siendo violado por su "mejor amigo"… oh diablos, no era un héroe si dejaba que Sasuke abusara de la inocencia de su amigo. Suspiro y se abofeteo mentalmente para salir de su aparente estado de trance. Salvaría a Naruto y después se desmayaría, con suerte y lejos del poderoso equipo Uchiha. Su actuar fue mas rápido que sus propios pensamientos y agradecía ese hecho, porque de haberse parado a pensar claramente en todo lo que conllevaba descubrir que uno de tus amigos es gay y que está abusando de otro de tus amigos, era suficiente para que a el lo mandaran a hacer cita con la psicóloga de la preparatoria. No es que fuera alguien de mente cerrada, aceptaba que las personas podían enamorarse de quien quisieran y no era ningún delito sentir amor aun cuando fuese por alguien del mismo sexo, oh, pero sería su primer encuentro cercano con algo de esa índole y ciertamente no estaba preparado para pasar por algo así ni ahora ni nunca. Pero por un buen amigo él era capaz de meter las manos hasta al fuego y Naruto era un buen amigo que demostraba con creces que merecía la pena arriesgarse en nombre de ese vinculo, total, a él no le simpatizaba tanto Sasuke ¿Quién se creía ese Uchiha al bajarle la novia? ¿Qué importaba que a Sasuke no le interesara su ex novia? Detalles.

Su mano tomo la manija de la puerta y la giro en un instante, abriéndose la puerta de manera abrupta. ¡Así los quería encontrar! En realidad no. Naruto estaba acostado boca abajo en la cama, las sabanas estaban mayormente en el suelo y Sasuke ¡El culpable de todo! tranquilamente sostenía en sus manos una jeringa, algodón con alcohol y la expresión de victoria en su rostro. Está bien, eso no era lo que se esperaba.

— ¿Sucede algo malo, Kiba? Parece que has visto a la niña del exorcismo — comento Sasuke. Recobrando su postura erguida y dejando lo que uso para inyectar a Naruto en el bote de basura que estaba convenientemente a un lado de sus pies.

Los amigos siempre se cuidan y protegen aun cuando no hay un peligro real. No importa si eso significa sacrificar un poco de la cordura.


Espero que les haya gustado aunque sea un poco.

Cuídense y nos seguimos leyendo.