Al llegar el día lunes, Akashi se acercó a su entrenador y le pidió conversar con él.
- ¿Qué quieres renunciar al equipo Akashi-kun? ¿Por qué?
- No soy digno de continuar, luego de haber perdido la final entrenador y más por mi culpa.
- ¿Pero qué estás diciendo?- ¿Cómo se te ocurre pensar así?- ¡perdimos por un punto e hiciste tu mejor esfuerzo! – no crees que es muy duro pensar así…
- Lo siento- la decisión está tomada. Hoy en la práctica, avisaré al equipo de mi retiro.
- Akashi- por favor, déjame hablar esto con el director primero. No tomes decisiones arrebatadamente. Nadie te pide que hagas esto, y de seguro el equipo no estará de acuerdo.
Akashi sonrió con ironía. El entrenador tuvo un mal presentimiento, por lo cual llamó de inmediato al director para reunirse con él.
Esa tarde, Akashi se presentó a la práctica, pero con su uniforme del instituto, sin haberse cambiado de ropa. Su discurso fue muy breve.
- "Les vengo a avisar a todos, que desde hoy dejaré el cargo de capitán y que abandonaré el equipo. Les agradezco a todos el esfuerzo y el tiempo que han dedicado así como la paciencia que han tenido en obedecer todas mis instrucciones. Les pido perdón por la derrota sufrida y por no haber tenido la fortaleza de llevar al equipo a la victoria. Quiero que sepan que asumo la total responsabilidad por la derrota sufrida. Lamento haber mostrado mi faceta más deshonrosa y débil". Dicho esto, hizo una reverencia, y se retiró del gimnasio.
Todos quedaron totalmente impactados ante el anuncio. Nadie se lo esperaba. El entrenador se había retrasado en llegar, puesto que estaba a puerta cerrada discutiendo con el director la situación de Akashi. El director conocía muy bien a su padre y se imaginó que sería obra de él. Por lo que redactó una carta en donde la dirección de Instituto de Rakuzan, no aceptaba la dimisión del actual capitán, y menos su salida del equipo. La cual, tenía por objetivo, hacerle ver a su padre, lo importante que era su hijo para ellos.
Cuando el entrenador llegó con la carta, se encontró con un equipo consternado y abatido. Culpándose entre todos por la poca fortaleza que habían tenido frente a Seirin, y que por su culpa, el capitán había renunciado.
El entrenador los llamó a la calma y les comunicó que tanto él como el director, harían lo imposible para convencer a Akashi que volviera. Que esto no era culpa de nadie. Pero todos sabían, que si él había tomado la decisión, sería prácticamente imposible que lo convencieran a volver.
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Akashi se fue sumamente triste a su casa. Su frustración era completa. Sentía que su cabeza iba a explotar. Era tanto el dolor, que hasta los oídos le retumbaban. No quería pensar en nada más. Iba directo a su habitación, cuando uno de sus sirvientes, le indicó que su padre lo esperaba en su despacho para conversar con él.
- ¡Genial! – exclamó en forma irónica
Al entrar a su despacho, su padre estaba sentado en su escritorio, fumando un habano mientras revisaba algunos documentos.
- ¿Estás son horas de llegar?- le preguntó molesto
- ¿Qué necesitas padre?- quiero ir a acostarme...
- ¿Hiciste lo que te dije? ¿renunciaste al equipo?
- Si, ya lo hice.
- Bien- le respondió triunfante. Él odiaba que su hijo jugara Basketball
- Pero mi entrenador no aceptó mi dimisión. El director te envío una carta para que me convenzas que no lo haga.
- ¿Una carta?
- Si, la tengo en mi mochila. ¿La quieres ver?
- No, nada me hará cambiar de parecer.
- OK, transmitiré eso a mi entrenador. La mano de Akashi temblaba de la rabia.
Odiaba a su padre. Akashi no quería que su otro yo se apoderara de su conciencia. Por ahora, aún podía dominar a su personalidad "buena y tranquila", pero el Akashi "agresivo y altanero" quería aparecer. Su lucha interna era gigante.
- Retírate de mi oficina. Mañana apenas salgas de la preparatoria te traerán de vuelta de inmediato a esta casa. No sea cosa que te juntes con alguien y andes vagando nuevamente por ahí y regreses tarde.
- ¿Para hacer qué?- le preguntó furioso. ¿Para qué debo llegar temprano?
- Para que estudies y hagas cosas productivas…
- Ya hago todo lo que quieres. Tengo las mejores nota de mi salón y de la preparatoria, estudio con mi tío por las tardes, que más te da si llego temprano o tarde…
- Quiero asegurarme que no te quedes a jugar con tus compañeros, no quiero que sigas jugando basketball…
- ¿Por qué?- le gritó Akashi, ¿Por qué odias tanto que juegue?
- ¡Porque perdiste! -¡tu derrota fue humillante! -Te dejaste abatir por la duda. ¡Dudaste de ti y de tus capacidades!. ¡Fue por ese momento de debilidad, que tu equipo perdió!.
- No perdí solamente yo- le dijo tranquilo y con la mirada seria- perdió el equipo completo, no puedo hacer todo solo. Aunque sea absoluto y sea el capitán, no puedo solo- respondía la segunda personalidad de Akashi la que ya había tomado total control de él.
- Era tu responsabilidad ganar…
- ¿Por qué odias tanto que sea feliz? ¿Por qué mejor no te desases de mí de una buena vez? – mándame con la familia de mi madre a vivir a Inglaterra y así no me verás más
- ¿Qué estupideces estás diciendo mal agradecido?- gritó el padre de Akashi levantándose violentamente y acercándose a él. ¡Aquí se te ha dado todo!
- ¿Así? ¿Cómo qué? ¿Qué me has dado?- ¿Apoyo? ¿Respeto?- ¿Cariño?- ¡Ahhhh sí, verdad, has sido un padre tan bueno y amoroso conmigo!- sonrió irónico - ¡Tú tratas a todo el mundo según tus conveniencias!, ¡usas a la gente!- quizás eso si lo saqué de ti- le dijo tan seco y frío que su padre llegó a asombrarse.
- ¡Para eso están!, ¡para eso les pago!. - ¡Todos deben obedecer mis órdenes! -¡Todo debe hacerse según yo digo!. -¡Y eso vas a hacer tú también!. - ¡Usar a todos para lograr tus objetivos!- le gritó tan cerca de su rostro que Akashi pudo sentir hasta su aliento a tabaco.
Los gritos de Masaomi podían oírse desde fuera de la habitación. Una de las sirvientas corrió a buscar al tío de Akashi para avisarle. Alguien debía poder detener esto.
- Lo siento, pero no te obedeceré- le dijo Akashi serio
- Quisiera ver que lo intentes- rió su Padre. - Ya tuve suficiente de ti- retírate
- ¿Dudas de mí? ¡Eso ya será un aliciente para no hacerlo!- de todas formas aquí te dejo la carta del director. Para que la firmes y rápido- no tengo toda la noche.
- ¿Qué dijiste?- le preguntó su padre acercándose a él.
- Qué la firmes rápido- le contestó Akashi emperador desafiando a su padre.
- ¿A quien vienes a darles órdenes imbécil?- le gritó su padre dándole una gran bofetada
- A ti- le respondió Akashi (Su padre volvió a golpearlo en el rostro más fuerte que la vez anterior)
- ¡Vas a dejar ese equipo y me obedecerás!- le gritó
- No, no te obedeceré- le contestó. Mi madre me dejó jugar mientras vivía, prefiero vivir bajo sus enseñanzas que bajo las tuyas.
Su padre lo volvió a golpear.
- No metas a tu madre en esto. Aquí mando yo.
- Si respetaras su memoria, dejarías que jugara. Ella me enseñó y permitió jugar- prefiero obedecerla a ella y no a ti - le dijo Akashi
- No me interesa, no jugarás- no me desafíes o verás lo que soy capaz de hacer.
- ¿Qué? ¿Qué harás? - ¿Te Desharás de mí, cómo lo hiciste con mi madre?. ¿O crees que ella no sabía que la engañabas?. ¿También la utilizaste a ella por su fortuna?. ¿Verdad? ¡Su sonrisa siempre fue triste, y era porque nunca la quisiste! ¡tú la mataste! ¡tú hiciste que se enfermara y no hiciste nada por sanarla! ¿te convenía que muriera? ¿verdad?
El Padre de Akashi lo golpeó tan fuerte, que lo dejó sangrando de inmediato.
- ¿Te duele escuchar la verdad?- le preguntó el Akashi emperador sonriendo mientras la sangre le corría por la cara. – Adelante, sigue golpeándome
El Padre de Akashi volvió a golpearlo y cuando intentó golpearlo una vez más, Akashi le sujetó la mano fuertemente impidiendo el golpe. Su padre se sorprendió. Akashi era muy fuerte.
- ¡No te atrevas a volver a golpearme otra vez!- le dijo Akashi Absoluto con la mirada totalmente desfigurada. En el escritorio de su padre, había una cuchillo abre cartas, lo tomó rápidamente, y lo puso en el cuello de su padre – Sería muy fácil para mí demostrar que fue en defensa propia… después de los golpes que me has dado…
El tío de Akashi entró corriendo al despacho y detuvo todo. Quedó impactado al ver la escena. Akashi tenía su rostro totalmente hinchado y su ropa cubierta de sangre, mientras amenazaba a su padre con un cuchillo, con una mirada totalmente fuera de sí.
- ¡Eres un padre terrible!. – ¡Déjame vivir mi vida en paz, si es que quiero seguir viviéndola!. - Si quieres mañana parto a estudiar a otro país y hoy será el último día que nos veamos- dijo tirando el cuchillo violentamente hacia el escritorio de su padre, el cual quedó en el mismo lugar de donde lo tomó. Su padre había quedado impresionado.
El padre de Akashi temblaba de ira, susto y de la impresión. Akashi miró a su tío y le dijo:
- Gracias por llegar a tiempo- estuve a punto de asesinar a este hombre – le dijo Akashi de lo más tranquilo.
- Seijuro - déjame ver tu cara- ¿Estás bien?- le preguntó su tío para ver si tenía fractura o algo..
- No es necesario - estoy bien- Gracias por todos estos años que me has cuidado y has hecho el rol de Padre. Realmente te aprecio. -Gracias- le dedicó una sonrisa con lágrimas en sus ojos y se fue caminando como si nada a su habitación.
- Masaomi- ¡Por Dios! ¿Cómo llegaron a esto? ¿Estás bien?- le preguntó el tío de Akashi, Ayumu
- No, desconozco a ese joven que me atacó. Ese no era él.
- Masaomi- hace tiempo que ustedes no tienen una relación. – claro que no sabes cómo es, apenas estás en casa y cuando llegas, sólo le exiges -Eres demasiado estricto con él. Tu hijo ya perdió a su madre y siente que no tiene padre…
Masaomi lo miró sorprendido…
- Ahora -¿por qué ese afán tuyo de que deje el equipo?. Es el mejor. Yo fui a ver el partido. Y su equipo perdió por un punto. Una persona que no conoce la derrota nunca, nunca podrá enfrentarse a los problemas ni a los fracasos.
- Ayumu- déjame solo por favor
- Cometes un gran error con él. – Obviamente no irá a clases. No puede ir en el estado en que le dejaste la cara. ¿Cómo pudiste golpearlo así?
- Me ausentaré un par de días. Debo pensar algunas cosas.
- Esta bien, yo me encargaré- y diciendo esto se retiró.
Mientras tanto las dos personalidades de Akashi luchaban en su mente.
- Debiste haber acabado con él. Serías el heredero de inmediato. Ya no tendrías que estar sometido a él ni nadie. Tendrías libertad absoluta.
- No puedo, es mi padre. – contestaba Akashi a su otro yo.
- ¿Y qué piensas hacer?- seguir viviendo así, con esta deshonra. ¡De haber perdido! - ¿De haber sido agredido de esta forma?
- ¿Y qué quieres que haga?- le decía Akashi
- Acaba con esta tortura ya. -Tu eres un ser absoluto. Superior. Quizás este mundo no está preparado para ti.
- Este mundo es cruel- decía Akashi
- Ve y reúnete con tu madre. ¿No solían ver las estrellas desde tu terraza?. - Ve ahí y de seguro la podrás ver y te podrás ir con ella.
- Sería todo tan fácil- acabar con todo ahora...
- Es fácil- le decía su otro yo
- No, no puedo hacer eso, eso sería la mayor cobardía, y yo no soy cobarde. Además tengo amigos…
- ¿Qué amigos? ¿qué familia?, todos viven sus vidas y bajo el alero de nuestro padre. A nadie le importaría. Nuestro padre luego encontrara con quien reemplazarnos.
- Eso es verdad…
- ¿Ves?- no eres ni somos necesarios- Acaba con todo.
- Este es un buen lugar para terminar todo. Aquí viví los mejores años de mi vida. Aquí conocí a Kuroko y a los demás. Aquí viví con mi madre. Al menos hoy vi a Aomine. Me gustaría verlos a todos una vez más… sobre todo a Tetsuya, quisiera pedirle perdón por el daño.
- Háblales por teléfono- es ahora o nunca. Después no habrá vuelta atrás.
- Lo sé- dijo Akashi tomando su celular, pero no tengo fuerzas para hablar.
Akashi se quedó unos minutos pensando, mirando su celular, y se limitó a escribir un mensaje especial para sus 4 compañeros de la Generación de milagros y otro especial para Kuroko.
