Pareja: Luffy x Zoro (Luffy seme y Zoro uke)

Clasificación: Mayores de 16 años

Status: en progreso

wwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwww

Notas del Fanfic:

ONE PIECE y todos sus personajes son propiedad de su autor, Eichiiro Oda. Este material es expuesto sin ningún fin lucrativo o comercial.

wwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwww

Notas de Mara:

Hola ^^.

Al fin les traigo la continuación de esta historia. Nada se aclara aun, pero al menos Luffy parece estar a punto de atar cabos.

Yami... Muchas gracias por el apoyo, y no te preocupes, que Luffy siempre estara ahi para sanarlo ^^.

ZOROLOVE... Gracias por leer el fic, me alegra saber que el capitulo anterior te gusto.

Espero que les guste.

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

CAPITULO 4

~º~ Perturbado ~º~

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

- Soy quien debió quedarse – farfulló Chopper por millonésima vez -, ¿qué tal si se pone mal y Sanji no sabe que hacer?

- No creo que Sanji kun aceptara quedarse, si no supiera como manejar a Zoro kun – le respondió el cyborg tratando de tranquilizarlo.

- Yo soy el doctor – comenzó el renito una vez más -, y no tengo idea de cómo manejar a Zoro.

Franky torció el gesto por la aflicción del pequeño.

- Es una situación difícil – aceptó el de pelo azul -, pero Zoro kun tiene una gran ventaja para superarlo.

Chopper lo miró expectante, por lo que el mayor le dedico una sonrisa tranquilizadora y levanto sus lentes oscuros para guiñarle el ojo derecho.

- Tiene una gran familia que se preocupa por él, y que no lo va a dejar hundirse.

Chopper asintió con la cabeza de manera decida, y comenzó a andar con mas entusiasmo.

ooooooooooooooooooooooooooooooooo

Se detuvo frente a la puerta, y golpeó su talón derecho contra el suelo un par de veces. Respiró hondo y abrió. Mientras estaba cocinando se había preparado mentalmente para una posible pelea, incluso había pensado las diferentes reacciones que podría tener su nakama y lo que iba a responderle, pero ahora que al fin había ido a llevarle la comida, no lo veía por ninguna parte.

- ¡Mierda! – masculló entre dientes.

Colocó la bandeja con la comida en una pequeña mesa. Se disponía a ir a buscarlo cuando el sonido de agua cayendo llamo su atención.

- Marimo, ¿estas ahí? – inquirió tras suspirar aliviado y acercarse a la puerta.

Como respuesta obtuvo un gruñido, y sonrió ligeramente.

- Te he traído comida, cabeza de alga – le informó -, procura acabártela toda, o tendré que patearte el culo.

Tras escuchar la ligera risa del espadachín, por el último comentario, salió de la habitación. Estaba un poco más tranquilo, al menos Zoro ya se había levantado de la cama.

ooooooooooooooooooooooooooooooooo

Era más de media mañana cuando Yumara despertó. El sol se había colado por la ventana dándole de lleno en el rostro.

Bostezó sonoramente mientras estira sus brazos y piernas, aun recostada. Había dormido mucho, pero aun así sentía una fatiga excesiva en todo el cuerpo. No recordaba sus sueños, difícilmente era capaz de hacer tal cosa, pero tenia un horrible presentimiento atravesado en la boca del estomago... aunque también podría ser indigestión.

Se levantó y duchó, vistiendo una larga y holgada falda negra y una blusa blanca, se coloco un corsé de color rojo y unas sandalias sencillas antes de bajar las escaleras rumbo al bar.

Normalmente Jorska habría después de las 10 de la mañana, no tenia idea de que hora era, pero prefirió bajar preparada para el espectáculo matutino.

- ¡Yumara!

- Buenos días, Jorska – le sonrió la joven al entrar a la cocina.

- Bastian esta por terminar de preparar el escenario – le informó volviendo su atención a la comida.

- ¿Hay clientes? – preguntó recargándose en la mesa junto a la estufa.

- No muchos.

La joven suspiró largamente.

- Estoy preocupada – comentó con sencillez, con la vista clavada en la mesa.

Jorska apretó la mandíbula y reprimió el escalofrió que recorrió su cuerpo.

- ¿Por qué?

- Por el chico de ayer – respondió al tiempo que se incorporaba -, hace tiempo que nada de esto pasaba – le recordó afligida, volviendo la vista hacia el techo.

- Seguramente se han ido – comentó el mayor tratando de disipar la tensión en aquel cuarto.

- Yo no lo creo.

- ¡Todo listo!

La voz del chico de cabello distrajo su atención. El muchacho había asomado la cabeza por la puerta, moviendo ligeramente la cortina.

- ¿Qué sucede? – inquirió Bastian al notar la tensión.

- Nada – le sonrió Yumara caminando junto a él y alborotándole el cabello -, vamos a preparar el show.

La chica salió, dejando a los hombres solos.

- ¿Jorska? – le apremió por una respuesta mas convincente.

- Ya oíste a Yumara – le respondió sin mirarlo -, no pasa nada.

ooooooooooooooooooooooooooooooooo

Zoro salió de la ducha secándose el cabello, estaba cansado y se había quitado los vendajes. Se sentó con cuidado en la cama y contempló la comida que el rubio le había llevado.

Nunca se imagino a sí mismo riéndose de uno de los insultos del rubiales, pero le agradaba saber que ese idiota no parecía darle importancia a "aquello", al menos no como lo habían hecho los demás, en especial Luffy...

Le incomodaba tanto su presencia.

Con Chopper se sentía avergonzado, igual que como seguramente se sentía con los demás, pero con Luffy todo era distinto, tenía otros matices, otras sensaciones. Sin duda, también era vergüenza, pero era una vergüenza mas fuerte he insoportable.

Se pasó las manos por la cara y el cabello, y suspiró profundamente. Se había recostado en la cama una vez más. No tenía apetito, aunque sabía que debía comer un poco, lo necesitaba si quería distraerse con algo de entrenamiento, así que, se incorporo y tomó la bandeja que el cocinero le había llevado, engullendo todo tan rápido como le era posible.

ooooooooooooooooooooooooooooooooo

- Es una ciudad demasiado callada – comentó Robín, observando a su alrededor de manera suspicaz -, pareciera que nadie vive aquí.

- Ayer era lo mismo – respondió Luffy con expresión seria, muy atento a todo lo que pasaba alrededor -, el único sitio donde Zoro y yo encontramos gente, fue donde vi a esa mujer.

Robin lo miro de reojo mientras caminaban. Conocía ese de tono de voz y esa seriedad, era la misma actitud que tomaba cuando iba a pelear. Pero ahora era porque alguien había lastimado al peliverde. Quizás se equivocaba, pero hacia mucho tiempo que sospechaba que la relación entre esos dos tenía un matiz más profundo del que solía aparentar.

El sonido de música y aplausos tomo la atención de ambos. Se miraron de manera decidida y se dirigieron a donde el ruido se encontraba.

ooooooooooooooooooooooooooooooooo

Sanji enjuago sus manos tras terminar de fregar los platos. Tomo el secador con calma y, como era su costumbre, miro a través de la escotilla más cercana. Abrió los ojos descomunalmente y salió casi corriendo hasta la proa del barco, donde aquel imbécil se encontraba.

- ¿¡Qué demonios crees que estas haciendo, cabeza de alga!?

La respiración de Zoro estaba demasiado agitada. Estaba muy cansado como para a penas haber comenzado su entrenamiento, pero tras escuchar aquella voz, giro a mirada hacia su nakama.

- Estoy entrenando – respondió con absoluta tranquilidad.

- ¿¡¡Acaso eres idiota!!? – Gritó Sanji, enfurecido, dándole una potente patada a la pesa que Zoro estaba levantando, enviándola a volar a miles de kilómetros lejos de ahí.

- ¿¡Por qué demonios haces eso cejas raras!?

El espadachín se había vuelto hacia él, verdaderamente cabreado.

- ¿Qué hago yo? – repitió incrédulo luego de parpadear un par de veces.

Zoro se veía demasiado cansado y agitado, como si a duras penas pudiera con su propio peso, y esa idea hizo enfadar aun más al cocinero.

- ¿¡¡Qué haces tú, imbécil!!? – Le gritó con fuerza - ¡¡Deberías estar descansando luego de lo que te paso!!

Apenas decirlo, supo que había cometido un tremendo error.

El Zoro de siempre le habría dado un golpe, y hubieran comenzado una de esas peleas sin sentido que solo su adorada Nami lograba detener, el Zoro de siempre le habría devuelto el insulto. Pero, ese Zoro, el que estaba delante de él se había quedado inmóvil, con una expresión confusa en el rostro, aparentemente, incapaz de saber como debía reaccionar en aquel momento.

Y él... él desvió la vista de su nakama, pensando en que decir para remediar aquel error.

- Zoro... yo no...

- No me voy a romper... – lo interrumpió el espadachín con voz quebrada.

Sanji se volvió a mirarlo una vez, y lo miro sintiendo una impotencia sobrehumana, por no saber que decir, o que hacer, o como demonios hacer que borrara de su cara aquel endemoniado puchero.

- Esto... – respiró hondo para ahogar el sollozo que quería salir de su garganta – esto no va a quebrarme...

- Zoro...

- ¡No soy una maldita mujer, así que deja de mirarme como si lo fuera! – le reprendió entre dientes, con la mirada cargada de odio.

- ¡Maldito seas, imbécil! – Gruño el cocinero mordiendo el cigarrillo que tenia en los labios - ¡Yo no estoy mirando como mujer, estoy preocupado por ti!

- ¡¡¡NO NECESITO TU PUTA LASTIMA!!

- ¡¡ME IMPORTA UN PITO SI LA NECESITAS!!

ooooooooooooooooooooooooooooooooo

Luffy y Robin entraron a un alborotado restaurante, guiados por el sonido de aquella alegre música que había llamado su atención varias calles atrás. Se abrieron paso entre la pequeña multitud, observando a todos los que se encontraban ahí, tratando de localizar a la mujer que estaban buscando, pero parecía que aquella chica no se encontraba entre la gente.

- ¿Qué tal si comemos un poco, capitán san? – inquirió la arqueóloga, tratando de levantar el animo del mas joven.

- Está bien – asintió el moreno, dejándose guiar por ella hasta una mesa vacía, junto a una de las ventanas.

Robin giró el rostro hacia el espectáculo, pero una nube de humo morado le impidió mirar a la mujer que se oía cantar ahí.

- Buenos días – saludó con voz alegre un muchacho -, mi nombre es Bastian y seré quien los atienda hoy.

La morena le sonrió amablemente, tomando la carta que les ofrecía.

- Anda capitán san – le pidió con dulzura -, toma la carta.

Luffy suspiró pesadamente antes de levantar el rostro, pero al hacerlo, sintió que el corazón se le iba hasta los pies.

- ¡¡Tú!! – Bramó furioso, poniéndose de pie y tirando la mesa que estaba entre ambos.

- Mierda – musitó el muchacho dando un paso hacia atrás.

El estruendo del mueble volteándose hizo que la música se detuviera, y todos los presentes se giraran a mirar que había sucedido.

- ¿¡¡Donde esta esa maldita mujer!!? – pregunto sujetando al muchacho del cuello, mirándolo de una manera que incluso a Robin le provoco un escalofrió.

- ¡Lo va a matar!

Se escucho gritar a uno de los asistentes.

- ¡¡Espera!! – grito esta vez una mujer, que obtuvo la atención del pirata de inmediato.

Luffy arrojo al muchacho hacia uno de los costados, haciéndolo estrellarse y romper varias mesas antes de hacer un agujero a la pared, e ir a dar a la cocina.

La mujer tragó saliva y reprimió el impulso de echarse para atrás. Nunca nadie la había mirado de aquella manera tan aterradora.

- Tú lo sabias – dijo entre dientes, acusándola con furia mal contenida -, sabias lo que estaba pasando, y no me dijiste a donde ir.

La mujer suspiró profundamente, se giró a mirar como levantaban a su amigo, quien aparentemente estaba bien.

- No sabia donde era que pasaba – le explicó al pirata, mirándolo con una expresión de culpa en la cara.

- Dime quien lo hizo – ordenó el pirata aproximándose a ella aun mas amenazadoramente que antes.

- No lo sé – respondió la joven, dando finalmente varios pasos hacia atrás.

- Lastimaron a la persona que mas me importa en este mundo – le informó Luffy entre dientes, con los ojos aguados de impotencia y coraje, y conteniendo las ganas de sujetarla del cuello para arrojarla también -, y quiero saber quien fue.

ooooooooooooooooooooooooooooooooo

El silencio que reino el barco luego de eso, fue peor que cualquier otro insulto que el peliverde le hubiese propinado, incluso, hubiera sido mejor recibir un golpe. Todo era mejor que aquel maldito silencio.

- No quise decir eso – atinó a decir moviendo las manos de manera extraña, no sabiendo que hacer con ellas.

- Cuando se calientan las cosas, sueles decir lo que sientes – comentó el espadachín pasando a un lado del rubio.

- ¡Eso es una estupidez! – bramó Sanji, parándolo.

- ¿Por qué habría de serlo? – inquirió soltándose, sin mirarlo -. Debí verme patético cuando Luffy me trajo.

- Eso solo lo piensas tú.

El espadachín no dijo nada más, se introdujo al interior del barco sin prestar atención a las últimas palabras del cocinero.

Sanji por otro lado, se saco el cigarrillo de la boca y lo tiro por la borda, furioso; no con Zoro, sino consigo mismo por no haber sabido como diablos comportarse en aquella situación. Había pensado que si seguía siendo el mismo con el peliverde, seguramente él se recuperaría mas pronto, pero había olvidado completamente, que cuando discutían trataban de ser lo mas hirientes posible, y estúpidamente, acababa de ganar la pelea.

ooooooooooooooooooooooooooooooooo

Zoro entró a su habitación, frustrado y molesto por la manera en que había reaccionado, sabia que debió haberle dado un buen golpe al imbécil del cocinero, pero simplemente, no había encontrado la fuerza para hacerlo. Estaba tan cansado, tan harto de aquellas sensaciones que lo invadían y le impedía reaccionar con sabia que debía hacerlo, estaba tan aburrido de sentir así de inútil y débil.

Suspiró profundamente, desatando sus espadas de su cintura y colocándolas en una mesa frente a la escotilla. Por alguna razón, tenia deseos de dormir, tal vez de aquel modo podría deshacerse por un rato de todo lo que estaba sintiendo.

Camino algunos pasos hasta su cama, pero el sonido de la puerta abriéndose llamó su atención, no quiso girarse, supuso que era el rubio buscando alguna manera de seguir haciéndolo sentir miserable.

- Quiero dormir un rato- le informó -, no molestes.

Pero unos pasos detrás suyo, lo ponen alerta. Está completamente seguro de que el cocinero no camina así, por lo que se da la vuelta lentamente, petrificándose en su sitió al reconocer la elegante y portentosa figura que le sonríe con cinismo.

CONTINUARA...

Notas Finales:

Lamento mucho la tardanza, de verdad U_U, espero que el proximo espisodio este pronto. Por el momento gracias a quienes sigan leyendo, gracias tambien por la paciencia.

Nos leemos en el proximo episodio