Holaaa, disculpen la demora, tuve bloqueos de mente HORRIBLES.

El nombre que elegí para todas es Yuuki, gracias a Alicevampire13 por dar ideas ^^


El ambiente en la sala de ensayos de the GazettE era tenso, la banda estaba en problemas y tendrían que resolverlos.

Dentro de la sala se encontraban tres miembros, los dos guitarristas y el vocalista. El líder se encontraba en una reunión y el bajista se había escapado.

-Es un cobarde y muy idiota- el vocal no tenía otra respuesta al lío en que se encontraban.

-hmp…- al unisono contestaron los otros dos miembros.

Se encontraban en un dilema difícil de resolver, porque tenían el positivo pensamiento de que la chica aceptaría a ayudarlos, pero, ¿y si no era así? Quizás lo negaba y todo se iría a la mierda. Adiós promociones, tours previos y sobretodo adiós celebraciones. Nadie deseaba quedarse sin un break luego de un concierto, un par de cervezas después de tanto esfuerzo o cenas deliciosas en restaurantes lujosos pagados por la compañía.

-TOK TOK!- la puerta de la sala de ensayos sonaba y dejaba ver entrando al creador de todos estos problemas. El rubio bajista y amigo de los chicos allí adentro.

-Fui por unas bebidas a la cafetería- '' gran mentira'' pensó.

-ooh, ¿y qué son?- dijo levantándose de golpe Aoi sacándose el cigarrillo de la boca.

-solo habían zumos asique…- Reita los dejó encima de la mesilla en frente de él para que los demás pudieran elegir. No tuvieron opción, aunque los zumos no son de sus gustos tenían sed, el calefactor los estaba matando de calor allí adentro, no sólo en la sala de ensayos si no que en toda la compañía estaba igual

Ruki se notaba un poco nervioso. El pequeño vocal tenía muchas preguntas que hacerle a Reita, pero no sabía por cual partir. Tomo un sorbo del zumo de naranja que eligió y dio su primera pregunta.

-¿Acaso recuerdas como se veía?

Reita dejó de tomar zumo tranquilamente al momento en que Ruki le hizo la pregunta.

-¿Quién?

-La chica, ¿recuerdas como se veía?, si tenía el cabello corto o largo. Cosas así

No sabía que responder- bueno, tenía el cabello largo y de color castaño.

-Pero tampoco sabes su nombre asique será difícil encontrarla- Uruha siempre tan directo.

El rubio río para el mismo, no sería tan difícil para él, había quedado de verla en el restaurante a las seis. ''Debería decirles…''

-Chicos, hoy yo- Reita se vio interrumpido por un portazo, era el líder favorito de todos. Kai.

-oh, Kai-kun, ¿Qué te dijo el jefe?- preguntó sonriente y esperanzado Aoi.

-Nada importante- avanzó hacia los demás y se sentó al lado de Reita. Se sentía la incomodidad del bajista en el aire- Me dijo que tenemos que traer a la ''hermanita'' de Akira para presentársela a él y luego a la prensa-

Kai miraba amenazantemente a Reita, el bajista estaba más que nervioso, si Kai quería golpearlo era el momento, no soportaba la incertidumbre de cuando lo haría.

-aaww Kai, golpéame ahora, no lo soporto- cerró los ojos en señal de que estaba listo.

Los miembros de la banda estaban expectantes a si Kai lo golpeaba o no, la verdad todos querían hacerlo y ese golpe sería como si se lo diera cada uno de ellos.

-está bien-

''no hay dolor, el dolor es psicológico'' se lo repetía en la mente.

Esperó unos segundos, no sintió nada. '' debe estar canalizando su ira'' fue lo que pensó, seguía teniendo los ojos cerrados, no sintió nada. El de la bandita en la nariz estaba más que confundido, se supone que recibiría un golpe, no que el aire pasara normalmente.

-oye, no que me ib- Reita fue interrumpido por un pequeño golpe en su frente, chistó pero no se quejo, inconscientemente se llevó una mano a la frente sobándose por el golpecito propinado por su líder. Exactamente ese no era el golpe que se esperaba, a lo más mínimo un puñetazo en la cara.

-¡¿SOLO ESO?- reclamó Ruki ante el supuesto ''golpe'' de Kai. Quería dolor para Reita, no un golpe en la frente que a lo más le dejaría una leve marca roja, que además se podría tapar fácilmente con su mechón y se saldría en unos dos días.

-¡ES INJUSTO!- Aoi también creía que aquello era lo menos parecido a un golpe de verdad.

-¡¿No que lo golpearías?- Uruha estaba igual que sus amigos, pero prefirió quedarse sentado en el sillón que pararse a hacer escándalo.

-Sí, pero hablar con el jefe me gastó las energías y mi enojo se fue- se rió de sus propias palabras. ¿Tan rápido podía cambiar su estado de ánimo?

-Ni siquiera yo me esperaba eso- Reita estaba realmente aliviado de que el batero ya no estuviera enojado con él, Kai es su amigo y no le gustaba para nada que su propio amigo quiera golpearlo, pero hoy era el día de suerte de Reita. Había conseguido poder juntarse con ''la fan de ojos lindos'' y sonrisas no lo había golpeado.

-Está… está bien, ya no es importante que Akira reciba lo que merece, ahora hay que enfocarse en que le diremos a la chica para que no se asuste y además de eso, antes tenemos que encontrarla.

-Para eso está la iguana ¿o no?- Uruha se ganó una mirada asesina de parte de Reita – Digo, porque él puede reconocerla por el aspecto físico.

-Es cierto, pero será un trabajo difícil si ella no acepta. Tendremos muchos problemas- Aoi preocupadamente se rascó la cabeza, el bajista lo miró y decidió que tenía que decirles que se la había encontrado en la compañía hoy además de que había quedado de encontrarse con ella. No puede dejarles las preocupaciones a sus amigos, ellos no tienen culpa ni responsabilidad de nada, no dejaría que eso pasara.

-Chicos, hoy sucedió algo- estaba yendo directo a lo que quería decir, los miembros de la banda se asombraron y sorprendieron por las repentinas palabras del chico con la banda en la nariz pero estaban dispuestos a escucharlo por completo, se notaba que era algo importante por el tono decidido que tenía la voz de Reita. Estaba seguro de lo que diría, solo no quería que sus amigos se preocuparan por cosas que fueron solamente su culpa, su propia culpa.

-Dinos- Ruki de verdad estaba esperando lo que sea que el rubio dijera.

Tomo aire y soltó todo lo que estaba por decir- Cuando se supone que Kai me golpearía, me fui a la entrada para ir al estacionamiento y escaparme- Todos lo miraron como diciendo '' Eso ya es muy obvio'' o '' cobarde, solo pudo ser un puñetazo''. No importaba, que piensen lo que quieran pensó Reita – Resulta que en la recepción estaba la chica, la chica del bar, la chica de las portadas, esa chica.

-¡¿Te la encontraste y no nos dijiste nada? – Aoi no pudo contener su rabia ahora.

-¡¿Cuándo pensabas decirnos!-

-Creo que la pregunta correcta es si siquiera nos dirias que te la encontraste ¿lo ibas a hacer?- Siempre las palabras de Uruha eran las más directas y las que siempre lo dejaban sin poder hablar, a pesar de ser su mejor amigo no soportaba las mentiras entre ellos.

La respuesta era simple '' no, de hecho me iba a encontrar con ella yo sólo'' pero nada salía de su boca, totalmente paralizado sin decir nada. Sus amigos comenzaban a desesperarse, esto de verdad era un gran problema como para que Reita se diera el lujo de quedarse callado.

-no- por fin habló, el silencio no los ponía para nada contentos, pero tampoco los ponía contentos que el causante de todo este problema ocultara algo clave para poder resolverlo. La peor parte era que nadie sabía que él y ''la fan'' se encontrarían en el restaurante.

-¿Pasó algo? ¿Te dijo algo?-

Tragó saliva antes de contestar- me voy a encontrar con ella en un restaurante a las seis- decirlo así penetrantemente no era la mejor idea. Entre todos tenían rabia, dudas, ganas de golpear al pobre de Akira y sobre todo la sorpresa.

Kai estaba seguro de que todos querían recriminarle las cosas a Reita, pero no era el mejor momento para hacerlo, lo que más buscaba el líder era una solución, no quería más problemas y mucho menos peleas entre sus amigos, todo, absolutamente todo los perjudica en estos instantes, hasta la más insignificante cosa. Debía calmarlos y sobretodo estar mentalmente estable, como siempre él debía ser el punto de calma en la banda, es el trabajo de un líder, es su propio trabajo. Con una seña de manos les hizo saber a los demás que no dijeran nada para poder hablar con Akira.

-Entonces, ¿Nos ocultarías todo?

- N-no, no es eso Kai yo sólo q- antes de que pudiera seguir excusándose Kai volvió a hablarle.

-Si se supone que somos tus amigos lo que más deberías tenernos es confianza.-Sus palabras eran tan ciertas, no por nada era el líder de la banda y el más sensato entre todos los allí presentes.-Akira, debes pensar más seriamente y sobre todo con más inteligencia, al fin y al cabo lo sabríamos y tú no podrías solucionarlo todo esto solo. Nos necesitas.

-Sí… lo siento chicos…-

-Eso está mejor- Kai le dio una sonrisa, eso probaba que ya no estaba enojado, a esto Reita también le devolvió una sólo que con menos ánimos.

El batero no demoró mucho en hablar ante una leve pausa, después de todo el grupo estaba conmocionado por la serie de sucesos que habían ocurrido el día anterior.

-¿Y en donde se encontrarían?

- En un restaurante al que fuimos un par de veces con Sakai-san, el Big House.

-¿Hora?- Se notaba que Ruki estaba estresado y nervioso con toda esta situación, en ese momento estaba prendiendo un cigarrillo. Se podría decir que el quinto del día.

-A las seis… es su hora de descanso.

El líder tampoco podía ocultar su cansancio mantenía los ojos cerrados y se masajeaba la frente con el dedo índice y su pulgar, además todos estaban con un poco de resaca debido a la celebración en aquel bar -¿Uruha qué hora es?

El nombrado dejó su lata de zumo ya vacía encima del mesón del centro para acomodarse mejor a sacar su celular del bolsillo- Las cinco con treinta-

¿Enserio era tan tarde? A esta hora debería estar saliendo para ir al restaurante. Reita no podía perder más tiempo, tenía que salir de allí, esta era su única oportunidad de hablar con ella. El bajista sin nariz se levantó de el sillón, de seguro la chica llegaría al bar antes que él y lo esperaría, no la podía hacer esperar. Estaba dispuesto a salir cuando sintió que una fuerza le apretaba el antebrazo, se giró para saber que era. No se sorprendió de que Kai no lo dejara irse ya que era él quien le sujetaba.

-No vas a ir solo-

El bajista ya se lo suponía asique no le dio mayor importancia, se sentó nuevamente pero más impaciente que nunca.

-¿Iremos todos?

-No, iré yo y Akira.

¿Por qué de pronto Kai dejó a los otros tres fuera del asunto? Supuestamente iría toda la banda para resolver el problema entre todos haciendo que la fan se hiciera pasar por la hermana menor de Reita, nadie entendía el porqué el repentino cambio de opinión del líder

-Kai, quedamos en que iríamos juntos- logró decir un indignado Ruki

-Ahora que lo pienso mejor, no sería bueno matar de un ataque cardíaco a la pobre chica al ir todos- se quedaron mirándolo con cara de no entender nada, porque en realidad no lo hacían-Digo, es una fan no? Se sorprendería mucho al vernos a todos juntos allí cuando se supone que solo estaría Akira.- lograron comprenderlo, era totalmente cierto. Las fans en general al verlos gritaban como locas. Si los veían por la calle, aunque estuvieran camuflados de la manera más difícil de reconocer, ellas lo hacían y al intentar escapar de sus gritos los perseguían, tenían demasiada experiencia con fans locas. E allí la razón por la cual a nuestro bajista no le ''agradan'' mucho sus fans, por ser unas chillonas desquiciadas.

-¿Entonces tenemos el día libre?- A Uruha le brillaban los ojos, lo que más deseaba era salir. Pero no para tomar sake como anteriormente hacia, sino más bien para estar con su querida Mizuki. La chica que le robo el corazón y su alma. Estaban saliendo hace ya dos años, se conocieron en precisamente un bar que él frecuentaba mucho y en donde Uruha celebraba sólo ese día. Se preguntarán que era lo que celebraba, pues la verdad era que no había nada importante para hacerlo, supongo que celebraba el poder vivir un día más para beber, un día más para coquetear con chicas, un día más para celebrar la tontería que fuera. Pero un día tuvo suerte de haber ido a beber, la vio y quedó baboso por ella. Era un poco más baja que él, su cabello negro y corto, delgada y con facciones dignas de una muñeca de porcelana. Los intentos de Shima para coquetear con ella fueron en vano, no era igual que todas con las que lo hacía. Por lo general las chicas casi se le ofrecían en bandeja, siempre eran muy fáciles, además de que al darse cuenta de que era Uruha el guitarrista de the GazettE, una de las bandas más famosas y exitosas en Japón y varios países del mundo estas chicas aceptaban de inmediato las invitaciones a beber o yendo directo al grano, ir hacia un hotel enseguida. Pero a Mizuki ni siquiera le importó que fuera una celebridad del mundo del rock, tan sólo no le interesó el pobre Shima que al verse siendo rechazado se empeñó más en conquistarla hasta que finalmente todos los esfuerzos que hizo para que se volteara a verlo dieron frutos y como resultado los dos se enamoraron y nunca más se separaron.

¿Bonita historia no?

A todos no les iba igual. Kai llevaba soltero casi tres meses. Su relación fue hermosa mientras duró, o eso era lo que decía él. Ruki últimamente se había despreocupado un poco de las relaciones, pareciera que estaba más enfocado en la banda. Eso obviamente no era malo, bueno, a todos les beneficiaba si el pequeño vocal se concentraba más en escribir letras, pero a causa de sus relaciones pasadas habían salido muchas canciones que siempre fueron exitosas, como ''Reila'' y la más reciente ''Pledge''.

Aoi…

¿Qué se puede decir de Aoi? Él es el chico sin limitaciones, el liberal, o más bien dicho un mujeriego patentado. Nada lo detenía para estar con la chica que él quisiera, todo le resultaba. Gracias a su estupendo físico, también es muy hermoso asique con el mínimo de esfuerzo hacía caer a millones de chicas de todas las edades, países y condiciones a sus pies. Nunca logró concretar una relación sólida y tampoco es como si hubiera sentido algo especial por alguna chica. Aunque la verdad si hubo una, los miembros de la banda no la recordaban muy bien, pero sabían que Aoi nunca la olvidaría.

Por último nuestro querido Reita. No era mucho de los compromisos, pero cuando alguien le gustaba demasiado se esforzaba para que todo fuera un bonito recuerdo al terminar. Podría decirse que en toda su vida tuvo solo una novia de verdad, con la persona que se enamoró realmente por primera vez. El bajista llevaba casi dos años de soltería, pero tampoco perdía el tiempo, aveces salía con Aoi a beber y conocía chicas. Hacía casi lo mismo que el guitarrista, no las tomaba en serio y solo eran mujeres pasajeras. Reita es hombre ¿no? Tiene sus necesidades como todos los demás, aunque no era cosa de todos los días verlo con alguien. Era algo triste estar solo, siempre le llegaba el recuerdo de su antigua novia, su primer amor.

Recientemente había entrado en sus pensamientos esta desconocida fan de ''los ojos lindos'', de alguna manera le atraía lo particular que era.

-Sí Shima, tienes el día libre, puedes irte-

Uruha no perdió ningún minuto más, tomó su guitarra, su abrigo y salió casi corriendo de la sala de ensayos.

-¡ADIÓS CHICOS! ¡NOS VEMOS MAÑANA!

Los Gazettos ya se habían acostumbrado al comportamiento desesperado de su guitarrista por estar con su novia un tiempo. Era entendible, los dos se amaban mucho y debido a las giras o conciertos no se podían ver por un tiempo asique estos días libres eran aprovechados al máximo.

-Entonces yo también me voy- El vocalista se notaba con un expresión molesta pero su voz salía tranquila. Le dio la última calada a su cigarrillo, lo apagó en el cenicero de cristal frente a él, se puso su abrigo y se acercó al bajista – suerte Akira, la necesitaras- le dio un par de palmadas en su hombro, luego se dirigió al baterista- nos vemos Kai- alzó una mano en señal de despedida para Aoi y cruzó la puerta para ir a su lujoso departamento en busca de algo para ocupar el día libre.

- Aoi, ¿tú no te vas?- preguntó con una sonrisa su líder. Kai y Reita ya estaban por irse, estaban poniéndose los abrigos para salir al frío clima muy diferente a como estaba en la compañía. Un calor de los mil demonios. La gente exageraba con eso de los calefactores.

-Yo quería ir con ustedes y además no tengo nada que hacer.- Su cara era demasiado tierna, les hacía pucheros con los labios a ver si los otros aceptaban llevarlo.

Siempre era así, Aoi se comportaba como un niño pequeño cuando quiere conseguir algo, hace escándalos para llegar a ello. Todo un gran hombre infantil.

Ir con Yuu o no era decisión de Kai, después de todo el era quien ponía las demandas en la banda. El líder estaba considerando llevarlo cuando Reita lo interrumpió.

-Yuu, ¿por qué no vas a comprar una guitarra nueva?, va por mi cuenta- Esta vez era el bajista quien sonreía. Pero… ¿Regalarle un guitarra a Aoi? Ni siquiera le dio a Uruha la que quería para navidad, ¿por qué le daba a Aoi una sin razón? Sabiendo además que este elegía unas muy caras, hasta era capaz de elegir una con tres mástiles y de la mejor marca.

-¡¿DE VERDAD! Aaaaaaaaaaaaaw Rei-chan, te quiero~- se abalanzó a abrazarlo eufóricamente, la escena era muy graciosa desde el punto de vista del baterista y líder. Reita se encontraba en el suelo intentando zafarse de los abrazos de Aoi, maldiciéndole al aire. Mientras el otro rodaba por el suelo con el de la cinta.

-x-

Reita

Ya estamos en marcha hacía el restaurante, vamos en mi auto. Probablemente la chica ya estuviera saliendo del trabajo.

Kai se ve extrañamente tranquilo, cuando yo estoy más que preocupado, no sé cómo se lo tomara esa chica. Seguramente empezará a tartamudear, es muy torpe, me causa risa recordar tan sólo cuando se cayó en el baño o lo que pasó al decirles a los medios que era mi hermana pequeña, se sorprendió demasiado.

-¿De qué te ríes?- No hay nada que no se le escape a Kai, todo lo descubre y nada se le puede ocultar, es fastidioso.

-Hmm, nada, solo recordaba un chiste- Espero que eso se lo trague.

-No creo que sea el momento para recordar chistes, esto es serio.

Já!, ahora es el señor serio, él, que siempre se ríe de todo y anda con sonrisas por todos lados. Aunque sí, en momentos de seriedad Kai siempre ha sido así y para lo demás es la persona más buena y apacible del planeta. Eso siempre me agradó de Kai, que a pesar de todo siempre te entregaba una sonrisa cálida que te daba tranquilidad y en los momentos serios trataba de ayudar en lo que más podía.

-Reita, ¿ya tienes tu celular? Necesito el número de Sakai-san, me compré uno nuevo y ya no tengo todos mis contactos.

¡Demonios!, se me olvido por completo el celular… otra vez.

-Lo siento, todavía lo tiene la fan-

-Bueno, trata de pedírselo en el restaurante, que ahora no se te olvide.

Prefiero callarme durante el camino, ¿Qué acaso el siempre sabe lo que me pasa? Por suerte queda poco camino por recorrer, ya llegaremos…

-x-

Ya es hora de que me vaya, le pedí a Onii-chan que le diga a mi tío que salí a comer afuera. Siempre como aquí asique se le hará raro, sólo pido que no me dé más trabajo extra.

Yuta no come nunca, todo el tiempo que lleva en la cocina y nunca come nada, me preocupa mucho.

-Me voy~- Tomo mi abrigo y me pongo mi bufanda para salir, de seguro hace mucho frío afuera, ya se siente el invierno y eso que estamos en pleno otoño.

- Oh, nos vemos en un rato Yuuki- su sonrisa me da ternura, su sonrisa tan cansada, pero por más que trabaja siempre tiene esa cara sonriente. Me da pena de tan sólo pensar que ha trabajado todos los días de su vida y todo por mantenerme a mí. Te quiero tanto hermano… quiero llorar pero no puedo mostrarme frágil ni débil frente a él quien siempre ha sido fuerte por mí.

-Adiós niichan! Recuerda comer algo, estas muy flaco- sonrío con todas mis fuerzas para él.

Salgo caminando tratando de no preocuparme, debo estar en el restaurante lo antes posible, no puedo demorar.

Me pregunto qué querrá pedirme, lo más probable es que quiera su celular, aunque por su tono de voz no creo que sea eso, es muy simple para lo que sea que quiere.

No me tomó mucho problema llegar al restaurante, tan sólo quince minutos caminando y ya estoy frente a la gran puerta de cristal del ''Big House''. Me armé de valor para entrar, de verdad que de sólo pensar que Reita de the GazettE, mi banda preferida en todo el mundo, estuviera dentro, esperándome para pedirme no sé qué me ponía los pelos de punta y mi corazón se disparaba. Para mi sorpresa el lugar estaba vacío, tal vez por ser un restaurant tan lujoso, o quizás se llenaba en las noches con gente de prestigio cenando aquí.

Comencé a caminar hacia adentro, pero un hombre me detuvo la pasada.

-Disculpe señorita, ¿está usted registrada?

¿Registrada?, ¿Es enserio?, está bien que sea un lugar para gente con dinero, pero ¿de verdad era necesario registrarse para poder pasar?

-Mmmm, yo…. Yo

-Descuida Hiroshi, las personas que entraron hace poco dijeron que la dejáramos pasar. Entre sin miedo señorita- El cantinero se veía amable.

-G-gracias…

Casi me quedo sin aliento, que tal si me echaban, no podría verlo. De verdad que me asusté, que bueno que el hombre de la cantina me ayudó, ya estoy más tranquila.

Reita-san debe estar en las mesas del fondo, no?

Justamente estaba allí, sentado tomando un vaso de agua, se veía preocupado. Pero una persona más estaba junto a él. Me pregunto quién será… Me asomé un poco más para saber bien quién es.

Alto, cabello corto y castaño, es Kai el baterista

¡KAI! ¡EL BATERISTA!

N-no puede ser cierto, conoceré al líder de la banda, conoceré a Kai. Siento mi corazón palpitar a mil, no puedo moverme de la emoción.

Está bien, respira hondo y luego exhala, respira hondo y…

-Cuidado señorita, no se quede allí.

Oow, lo arruiné todo, un mesero chocó conmigo y se le cayeron un montón de cucharas y tenedores.

-L-lo siento, por favor déjeme ayudarle- estoy segura que después su jefe lo regañará, le pasa lo mismo que a mí, debo ayudarle en vez de dejarle todo el trabajo cuando también fue mi culpa.

-No se preocupe, yo puedo hacerlo.

-Fue mi culpa, por favor, déjeme ayudarle- le sonreí para hacerle entender que estaba bien, que no me costaba nada.

-E-está bien…

Dejé mi mochila encima de una mesa y me dispuse a recoger los servicios. También lo ayudé a limpiarlos un poco con una servilleta. Ya cuando terminé me di cuenta que Reita y Kai me miraban expectantes, creo que vieron todo lo que pasó. Enseguida sentí como mi cara se sonrojaba, tenía tanta vergüenza.

-Gracias señorita.- El mesero hizo una reverencia por lo que yo también hice una, luego se marchó hacia la cocina.

Ya me habían visto, no tenía escapatoria. Tomé mi mochila de la mesa y me dirigí hacia donde estaban ellos. Finalmente mis pasos terminaron y los dos estaban de pie para después hacer una reverencia. Los seguí, supongo que ahora se presentarían aunque ya me sé de memoria quienes sean.

-Buenas tardes- Me estaba hablando Kai, mi voz no salía por nada del mundo solo me digné a asentir con la cabeza- Soy Kai, baterista de the Gazette.

-Reita, Bajista de the Gazette- él también me hizo una asique lo imité e hice lo mismo.

Aaaw, por más que me empeñé en dejar mi identidad en secreto para no tener mal entendidos con ellos, creo que es hora de que también sepan mi nombre.

-Nakimura Yuuki…- Me he llevado muchas sorpresas en tan sólo dos días.


Les gusto?

Que creen que pasara?

Me quieren asesinar?

Lakjsdklajsd espero que no xD

Bueno, por hacerlas esperar, mi paga es un capitulo relativamente largo. Espero lo disfruten y sigan leyendo :33

Bye bye