Disclaimer:
1. Ninguno de los personajes me pertenece. Todos son obra intelectual de Masami Kurumada.
2. No obtengo ningún beneficio económico con la publicación de esta historia.
3. La idea general es un trabajo en conjunto de Hokuto Sexy y mío, yo solamente intento darle forma en esta secuencia de momentos.
4. La historia es francamente yaoi, aunque de momento será ligeramente shonen-ai... si son homofobicos o el género les causa conflicto, pueden dejar de leer ahora mismo.
La Pesadilla
Camus subió directo al onceavo templo dejando a su paso un camino de escarcha. Había sido un error quedarse a escuchar la conversación entre ambos griegos, pero no pudo evitar detenerse cuando escuchó su nombre en los labios de Milo. La imagen, a fuerza de no escatimar detalles, había sido pornográficamente evocadora; que el escorpión se la hubiera descrito en todo detalle a su mejor amigo le había provocado un irrefrenable deseo de congelarle la garganta y las pelotas.
Mientras se bañaba seguía furioso, cuando cenó estaba aún colérico, no prestaba atención al libro que leía antes de dormir y cuando por fin pudo conciliar el sueño, soñó con las caricias del indomable melio y en cómo sus blanquísimos muslos acariciaban la cintura bronceada.
Al día siguiente, apenas se topó con el escorpión lo fulminó con la mirada y le congeló un brazo desde el hombro hasta el codo, un ligero e incomprensible rubor teñía sus mejillas.
