Muchas gracias por todo el apoyo a este triste intento de historia.

Como siempre nada me pertenece yo solo ocupo los personajes sin fines de lucro.

Capitulo IV. Roto.

Jade y Cat esperaban que Tori continuara, pero está solo permaneció en silencio.

- ¿Y mis padres? - pregunto Trina a la mujer que manejaba la camioneta.

Esta la vio con cierta curiosidad y con su pulgar apunto hacia la parte trasera de la camioneta.

Las cuatro adolescentes voltearon a ver a los asientos traseros, pudiendo ver a Holly y a David alzando sus manos como un saludo.

- ¿Que hacen ahí? - pregunto Tori a sus padres.

- Si íbamos adelante hubiera sido más complicado que subieran. - Dijo David.

- ¿Y ahora que? - Pregunto Jade, viendo que la mujer simplemente manejaba sin preguntarles nada y eso le hacia ponerse nerviosa.

- Debemos abastecernos, sin comida no podemos funcionar. - Dijo David desde atrás, sabiendo que su amiga estaba un poco enojada con la situación.

La tensión del aire por el peligro inmediato que llegaron a correr se desvaneció dando lugar a una tensión mucho más palpable, era casi sofocante adentro del vehículo y claro que no ayudaba que por las ventanas pudieran ver cómo la situación de la ciudad era catastrófica.

Todos estaban sumidos en sus pensamientos, algunos teniendo en común el pensar en cómo lograrían sobrevivir, pero Cat siendo la excepción de esto, pensando en por qué esa mujer se dirigió a Tori como Víctor, su mente trataba de encontrar una explicación a ello. Como se dijo todos iban tan concentrados que nadie se dio cuenta que la camioneta se había detenido hasta que escucharon la puerta delantera abrirse y cerrarse con un fuerte sonido que hizo a todos saltar en sus asientos.

Ambos perros se pusieron inquietos al no ver a su ama, lastimando a Cat, Tori y a Jade pues al compartir asiento con ambos estos caminaban sobre de ellas para poder ver hacia afuera de la camioneta.

Jade por un momento pensó en manotear a los animales pero al ver la sangre en sus hocicos, le hizo recordar lo que eran capaces de hacer, por lo que detuvo su mano antes de hacer algo de lo que posiblemente se arrepentiría.

Afortunadamente para ellas la puerta se abrió y ambos perros saltaron fuera de la camioneta, pudiendo ver con más calma, notaron que estaban en el estacionamiento de un supermercado.

- ¿Que estamos haciendo aquí? - Preguntó Cat con un poco de temor al ver carros estrellados entre ellos sin ningún alma por los alrededores.

Pero como respuesta, vio como los padres de su amiga bajaban de la camioneta, volteo a ver a Tori y a Jade buscando una respuesta, pero estas estaban en su misma situación sin saber qué hacer.

Jade suspiro no pudiendo aguantar la situación en la que no tenía el control, así que bajo para confrontar a la que parecía tener el control, o por lo menos buscando una respuesta a sus preguntas.

Apenas dio un paso abajo de la camioneta vio que posiblemente era una mala idea confrontarla, pues hasta ella podía sentir la presencia que está emanaba, era como si exigiera respeto solo con estar frente a ella, y su apariencia física solo era una de las tantas razones por la que esto era así, pues veía que era más alta que el propio padre de las medió latinas, podía ver que fácilmente alcanzaba el metro noventa, y pese a tener una complexión ancha no perdía su figura femenina, era un poco más blanca que ella misma, y traía puestos unos lentes que no dejaba ver sus ojos; pero ella no sería Jadelyn August West si se dejara intimidar fácilmente.

- ¡Hey tu!, ¡¿Que es lo que planeas?!

La mujer se dio media vuelta ignorando a la joven y termino abriendo la cajuela de su camioneta, Jade no soporto ello y tomo el brazo de la mujer para encararla, pero lo que recibió no era algo que esperará.

El cañón de un revólver apuntaba a en medio de sus cejas y vio como jalaba el martillo del arma y ponía su dedo sobre del gatillo, como una clara amenaza.

- Escucha pequeña, no tengo interés en ti. - Dijo la mujer quitando el arma de enfrente de Jade y poniéndola en su cinturón. - Si crees que puedes hacer esto sola, adelante hazlo nadie te detiene, y a la fuerza ni los zapatos.

La mujer se dio la vuelta y comenzó a acomodar lo que creía necesitarían.

Jade permaneció un segundos en shock, Cat y Tori se acercaron a ella, pues aunque no pudieron ver la escena conocían lo suficiente a Jade como para imaginarse lo que había sucedido.

La mujer se dio media vuelta cargando un par de rifles, y aunque Jade no podía ver sus ojos, sabía que la estaba viendo a ella.

- Entonces, ¿Que decides?

Jade vio el arma que le era ofrecida, y como la mujer esperaba una respuesta suya, aunque su orgullo le decía que debía rechazarla y seguir por su cuenta, algo más hablo más fuerte por esta vez, y era la sensación que sentía por el contacto de la mano de Tori en su brazo, como aún con ese simple gesto podía sentir que ella le pedía que permanecieran juntas, era algo que no podía explicar con claridad, pero decidió tomar el arma.

- Como sea... no es como si hubiera alguien esperándome.

Las armas fueron repartidas entre todos, la mujer y los perros avanzaron adelante guiando el camino, y los demás los seguían un par de metros atrás.

- Perdónala. - Escucho Jade, y volteo a ver a David sonriéndole con lo que creyó ella era simpatía. - No la tomes a mal, a Azrael le toma un poco de tiempo confiar en alguien.

Jade se encogió de hombros, y para decidir pensar en otra cosa vio que Tori carga la arma entre sus manos como si hubiera nacido con ella.

- ¿Sabes ocuparla? - En cualquier otra situación no sería ella la que comenzará la conversación, sin embargo el hecho de todo lo que había sucedido en solo un par de horas le hacía tratar de manera diferente a la morena.

- Un poco.

Tori les explico a Jade y a Cat como tomar de manera correcta el arma para no sufrir una lesión por el golpe de retroceso del arma, como apuntar, como quitar el seguro del arma y como disparar, aunque por dentro esperaba que ninguna tuviera que disparar.

Apenas entraron al establecimiento, Azrael se quedo parada, y con su mano les indico que mantuvieran en silencio.

Tori y su padre cargaron las armas listos para disparar, pues notaron como los perros gruñían.

- Sentados.

Ambos perros se sentaron, pero seguían en posición para poder atacar en cuanto vieran peligro.

Azrael avanzó cuidando no hacer ruido con sus pisadas, pero detrás de una columna salió una hacha que apuntaba directo a su cabeza, la mujer alcanzo a empujar su propio cuerpo hacia atrás, y no viendo la necesidad de disparar su arma tomo el mango del arma con el que le atacaban, y jalo para revelar a su atacante, estrelló el cuerpo del adolescente en contra de la columna, y estaba por patear su cabeza cuando la mano de David la empujó alejándola del joven.

- Detente, es un amigo de mi hija.

Todos se detuvieron para ver cómo Beck se tomaba su costados para aminorar el dolor que sentía por el golpe recibido.

David estaba apunto de hablar cuando vio como Azrael escupía a sus pies, y con un chiflido llamo a sus perros y comenzó a caminar hacia los corredores de alimentos.

Azrael caminaba por los pasillos, cuando encontró un carro para llevar las cosas y empezó a empujarlo, llegó a la sección por la que tenía más interés, la sección de mascotas, cargo en el carro tres costales de alimento para perro, y cuando estaba por seguir su camino, noto que el piso estaba pegajoso, bajo la mirada notando el líquido carmesí en el suelo, dió vuelta al corredor encontrando el cuerpo de dos mujeres degolladas, vio con mas detenimiento los cuerpos notando como habían sido violadas, sus ropas estaban despedazadas, y pudo notar por lo que les hicieron pasar a ambas antes de tener la misericordia de matarlas, su carne tenía ese tono morado por los golpes, sus intimidades estaban desgarradas, y sus rostros tenían rastro de mordidas.

Y fue cuando escucho las detonaciones de las armas, y sin perder tiempo comenzó a correr a la entrada de la tienda.

Apenas pudo alcanzar a ver la situación, corrió aún más rápido.

Seis hombres tenían acorralados a sus acompañantes, por las posiciones que tenían le era imposible disparar sin herir a los que debía proteger.

Cat trataba de alejar al que fue uno de sus amigos más cercanos de su rostro, pues Robbie trataba de tomarla a como diera lugar, el cuerpo escuálido solo era detenido por la arma que cargaba la pelirroja, las lágrimas de impotencia caían por las mejillas de la pequeña, gritaba tratando de hacer reaccionar al adolescente, pero era inútil, sus brazos estaban a punto de rendirse cuando el peso de pronto fue quitado de encima. Podía escuchar los gritos desgarradores del muchacho, tardo unos segundos en poder ver lo que estaba pasando, el mastín tenía agarrado del brazo al muchacho que intentaba quitar al animal de encima suyo, Robbie sentía como su brazo estaba siendo despedazado por la fuerte mandíbula del perro, pero con su mano libre alcanzo a tomar un cuchillo que estaba tirado en el suelo, y estaba apunto de apuñalar al animal, cuando dejó de sentir y todo se tornó negro. Cat vio como el que fue su amigo estaba apunto de matar al animal que la protegió, y aunque en ese momento solo actuó por inercia, disparo en contra de él antes de que pudiera hacerle algo a su salvador.

Tori estaba siendo asfixiada por su propia arma, podía sentir la humanidad de uno de sus compañeros de escuela en contra de su espalda, no sabía cómo pero se las arreglo para sujetarla y podía sentir como una de sus manos recorrían su cuerpo, podia sentír su aliento en su nuca, pero antes de que pudieran poner su mano en su mayor secreto.

- ¡Maldito animal!

Casi de inmediato escucho el chillido del pastor alemán al ser pateado, pero Tori aprovecho ello para liberarse de su captor, pues dió un salto y con el talón de sus pie lo piso fuertemente, que por reflejo la solto. Tori se dió media vuelta y antes de que pudiera hacer algo le disparo.

Jade tenía de frente suyo al que fue su novio y al mejor amigo de este, trago saliva al ver como su mirada en solo un par de horas había cambiado tanto, antes de que todo comenzara en los ojos de ambos podía ver como a su manera cada uno la amaba, en cambio en ese mismo momento todo ese sentimiento había desaparecido completamente, ahora solo podía ver esas ansias de enterrar sus manos sobre de ella, y antes de que dieran un paso para acercarse a ella quitó el seguro de su arma, y aún con lágrimas en los ojos disparo a ambos.

Trina tenía su mente dividida en dos todo había sucedido tan rápido, al principio solo era su padre siendo su padre, tratando de ayudar a quien lo necesita, pero de pronto salieron y las acorralaron en un segundo, su padre había tratado de proteger a su esposa, sin embargo pudo ver cómo ambos salieron heridos, solo podía ver como la sangre empezaba a abandonar sus cuerpos, ni siquiera podía recordar cómo era que le hicieron esas heridas, podía sentir como su cuerpo era estrellado en contra del suelo y como alguien se ponía sobre de ella, y otro la tomaba de las manos, quería gritar pero su voz no salía de ella. Cuando sintió que todo había de terminar de esa manera, dejo de sentir el peso sobre de ella, y sintió como un líquido caliente salpicaba su rostro, se enderezó lo suficiente para ver a Azrael golpear con la culata de su arma a un hombre en el rostro hasta que esté dejo de moverse, el zumbido de sus oídos la aturdía, pero como pudo volteo la mirada para ver a un hombre tirado casi junto a sus padres, de su pecho salía sangre y el cuerpo se retorcía.

Por un par de minutos todo fue silencio, ninguna podía comprender lo que acababa de pasar, solo pudieron reaccionar al escuchar la voz quebrada de Azrael.

- ¡Carajo!, ¡reacciona!, ¡Vas a salir de esta!

Tori y Trina corrieron a tratar de ayudar, pero solo podían mover los cuerpos inherentes de sus padres.

En todo el lugar se escuchaban los gritos desesperados de ambas, como suplicaban para que sus padres despertarán.

Cat y Jade se acercaron a Tori, solo pudieron separarla del cuerpo de su padre para que dejara de hacerse daño a si misma, y la abrazaron entre ambas, solo podían hacer eso mientras sentían como se despedazaba.