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Hello! .o./ Por si se preguntan porque los caps son cortos ―ya varios me han preguntado xD― es que el reto es escribir drabbles y en teoría un drabble no debería superar las 500 palabras, así que es esa la razón. QwQ En realidad los estoy haciendo más largos de lo que debería, pero bueno… por eso estoy usando dos palabras clave por capítulo en lugar de solo una. xD
¡Que lo disfruten y demasiadas gracias por sus reviews! QwQ
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Disclaimer: Fairy Tail no me pertenece. Pertenece a Hiro Mashima, a quien aprecio por haber creado el Jerza.
Referencias De Lectura:
Diálogo.
«Pensamientos»
Narración.
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―Clase 4: Conservar y Suturas―
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El silencio reinó por varios minutos.
Lo primero que hizo la madre de Erza apenas los demás salieron fue lavarse las manos con el cuidado propio de una profesional de la salud como lo era ella, Jellal centró su mirada al frente y trató de no mostrar la ansiedad que estaba sintiendo.
―¿Ese golpe te lo dieron con el codo? ―la doctora se sentó en un banquillo frente a la cama en tanto se colocaba los guantes.
―S-sí, ¿cómo lo…?
―He visto muchos tipos de golpes ―interrumpió ella su pregunta―. Luego de que termine mandaré a que te hagan una radiografía, puedes tener una fisura.
―No es necesario.
―Lo hago por mi hija, y no pregunté tu opinión, Jellal ―le dijo con tono autoritario.
―Siegrain ―la corrigió con sequedad, siempre odió que usaran ese tono en él, sacaba su lado agresivo.
―Mocoso ―contestó Irene y eso lo desubicó―, no me gusta perder tiempo, escucha―la doctora colocó anestesia tópica en el lugar en el que iba a suturar―. Hace tres años cuando me devolvieron a mi hija ―Jellal la miró sin entender e Irene soltó un suspiro de fastidio―, así que no sabes nada, bien, te daré un resumen y si te interesa saber más habla con mi hija. Al parecer la has estado evitando y ella no lo merece ―el azulado sintió un pinchazo fuerte en el brazo que lo hizo soltar un quejido audible y supo que esa mujer lo había hecho a propósito.
―Oh, lo lamento ¿dolió? ―era obvio que no lo lamentaba y Jellal decidió negar antes que arriesgarse, aún le tenían que hacer las suturas―, nunca he sido buena poniendo vacunas.
Era una mamá peligrosa.
―No es esa la razón de que la evite, yo…
―A mí no me lo tienes que explicar ―lo detuvo―, ahora solo escucha. Yo no envié a Erza al orfanato, a ella se la llevaron de mi lado… ―la mujer no ahondó en el tema―. La busqué por años y cuando por fin la encontré lo único que pasó por mi cabeza fue traerla de vuelta conmigo a Alvares en donde vivía en ese entonces; en fin, nunca creí que la estaba separando de alguien tan… importante para ella ―la voz de Irene se escuchaba diferente, como si lo que estuviese contando fuese una confesión―. Debí sospecharlo desde el primer momento en que la vi, estaba triste y decaída, fui egoísta y solo pensé en lo feliz que era yo al tenerla de nuevo conmigo. Erza sufrió y lo hizo en silencio porque no quería hacerme sentir culpable, ponía mis sentimientos antes que los de ella… ―sonrió con tristeza―. Si no hubiese sido por una foto de los niños del orfanato comiendo helado que un día encontré entre sus cosas yo no habría entendido lo mucho que la dañé cuando la alejé de ustedes. Puede que ahora tengas ese tatuaje extraño en la cara, pero te ves igual que en esa foto.
Jellal solo pudo pensar en una cosa.
«Erza conservó esa foto…» sonrió internamente.
Después de todo Erza siempre había sido así.
Leal y sincera.
―Cuando me di cuenta del daño que le causé, intenté contactar con el orfanato, Erza me habló de ti y de todo lo que hiciste por ella. Ella sonríe de una manera especial siempre que habla de ti ―la voz de la estoica doctora flaqueó a pesar de que sus manos eran firmes mientras trabajaban en su herida―.Yo, quería adoptarte… ―Jellal la miró sorprendido―, pero era tarde, o eso me dijeron, con lo que después se descubrió de ese lugar no sé si lo que me dijeron fue verdad.
―¿Qué le dijeron? ―se atrevió a preguntar.
―Que tú y otros niños habían huido después de incendiar medio recinto ―Irene se detuvo y lo miró a los ojos.
Jellal sonrió burlón.
―Sí huimos, pero ellos fueron los que quemaron el lugar, por eso fue que pudimos escapar. Querían cobrar el seguro, si nosotros moríamos habría sido lo de menos ―la doctora le miró incrédula―. La verdad creo que era lo que esperaban, se habrían librado de varios niños insoportables y la tragedia les habría significado más atención de la prensa y más donaciones económicas. Ganancia―apuntó con rencor sardónico― se vea por donde se vea.
Irene volvió su mirada a las suturas.
La repulsión y el enojo se mezclaron en su estómago.
―Quisiera decir que me resulta imposible de creer, pero no, suena a algo que ellos harían ―el azulado se sorprendió de que le creyese así de fácil, aunque intentó contar la verdad muchas veces nunca nadie le creyó―. Así que, aunque no quise causarle dolor a Erza al separarla de ti y los demás, ahora más que nunca me alegro de haberla alejado de ese lugar ―Jellal asintió e Irene sonrió de lado―. ¿Cuándo escapaste lo hiciste para buscarla, verdad? ―las mejillas sonrojadas del chico le dieron la respuesta.
Jellal no sabía mentir así que no contestó.
Era verdad, ese día huyó porque deseaba encontrarla, y a pesar de todo lo que pasó siempre conservó la esperanza de volverla a ver.
Siempre.
Irene soltó un bufido y cortó el hilo al terminar la última sutura.
―¿Y ahora que la encontraste te mantendrás alejado? No es muy inteligente de tu parte. Hasta un idiota se daría cuenta que conservas sentimientos por ella ―la pregunta y la afirmación lo tomaron desprevenido y un sonido raro salió de sus labios cuando intentó dar una respuesta de la cual no estaba realmente seguro―. Eres tan noble como me lo dijo mi hija ―soltó otro bufido―. Y tan idiota como yo pensé que eras desde que al entrar aquí vi como tratabas de alejar la mirada de mi hija sin éxito alguno.
―Yo no… ―su cara ardía al punto de olvidar el dolor del golpe en su pómulo.
―Basta, Dos nombres ―Jellal frunció el ceño ante el apodo―. Conserva algo de dignidad y admite que no puedes quitarle la mirada a mi hija, sé que es hermosa, es mi hija ―sonrió con suficiencia―. Además, no eres el primero que la mira con ese anhelo de puberto en celo ―rojo como un tomate Jellal casi se atraganta con su saliva.
―¡YO NO-!
―¿Niégamelo? ―retó Irene con una ceja alzada y el azulado desvió su mirada, la doctora movió su mano enguantada de arriba abajo―. ¿Ves? ―sonrió―. Admito que también la vez de una manera especial, pero además debo de admitir también que eres al primero al que mi hija le devuelve esa mirada ―el corazón del joven se aceleró porque ese mujer le decía algo que el trataba de negarse―. Ella también conserva sentimientos por ti… ¡Agh! ―se quejó Irene y frunció el entrecejo de una manera que a Jellal no le quedó duda que ella y Erza eran madre e hija―. No puedo creer que esté jugando de cupido para con mi hija… ―torció el gesto y se quitó los guantes con fastidio y los desechó en el basurero―. Escucha, no sé qué decidas hacer, pero decidas lo que decidas recuerda que Erza no es una damisela frágil. Ella posee una gran capacidad de comprensión, no se deja llevar por sentimentalismos para tomar decisiones sobre su propia vida y ella sabe muy bien que es y que no es conveniente para sí misma. Sé que lo sabes… ―lo señaló con el dedo y su mirada amenazante acalló la réplica de Jellal―. Así que antes de hacerte un mártir habla con ella, hablen de estos años en que estuvieron separados y entiendan las razones de ambos, como tú lo dijiste hace rato, mi hija es testaruda, si no le explicas tus razones no renunciará a su mejor amigo…
El azulado no pudo contestar a eso.
La madre de Erza tenía razón en todo lo que dijo y era verdad, él lo sabía muy bien.
Él no tenía derecho a decidir por Erza.
―Doctora Belserion, el jefe de cardiología tiene una consulta que hacerle ―la enfermera en el marco de la puerta dio un paso atrás cuando la doctora se levantó de su asiento, toda Irene Belserion estaba rodeada de un aura de autoridad apabullante.
―Voy en un momento ―contestó con simpleza.
―Sí, señora ―la enfermera dejó la habitación y un momento después entró su hija con la policía y el enfermero Neinhart.
―Te traje pan pizza, pedí que lo calentaran ―Erza le extendió la pequeña bolsa de papel a su madre y esta sonrió.
―Será mejor que lo coma ahora o nunca podré.
―¿Eso quiere decir que no llegarás a casa hoy? ―le preguntó preocupada su hija.
―No, mi turno se acaba en una hora, a menos que ocurra algo grave―contestó y mordió el pan―. Neinhart, ¿podrías llevar a este chico a radiografía? Es un golpe fuerte y quiero asegurarme de que no haya ninguna complicación interna.
―Sí, señora ―Jellal bufó y se levantó de la cama, de nada valía pelearse con esa mujer.
―Oh, necesito copia de todo esto ―dijo Bisca comiendo galletas―. Debo agregar todo lo concerniente a las heridas al informe ―Irene asintió y Neinhart fue en busca del papeleó junto con la oficial.
―Quédense acá hasta que vuelva Neinhart, yo firmaré sus altas. ¿Erza, no compraste nada para el heroico joven?
―Oh ―recordó de pronto―. Jellal ―el chico miró a Erza con la mente revuelta, con lo que le acababa de contar Irene estaba dudando en si seguir con su plan de alejarla de él―, te compré pastel de fresas ―le pasó un recipiente de plástico―. No sé si… te gusta…
―Mi hija regalando pastel de fresas… ―murmuró Irene pero fue bastante audible para los dos presentes―, quien diría que eso era posible ―la doctora dejó el lugar mientras la cara de Erza se mimetizaba con el color de su cabello y Jellal apenas contuvo una carcajada.
―Ahora no sé cuál es la fresa y cuál eres tú… ―susurró el chico a su oído al pasar a su lado al ver por la puerta semi abierta que el enfermero volvía e incapaz de desaprovechar la oportunidad para molestarla, las expresiones abochornadas de Erza siempre destruían su empeño por mantenerse alejado de ella―, pero por ahora no puedo comerme a ninguna de los dos…
Erza perdió la capacidad de respirar por un momento.
…Era más que obvio, ambos conservaban viejos sentimientos…
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Gracias por leer y comentar.
Significa mucho.
NwN
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Rincón De La Escritora en Proceso:
La palabra del día 5 es: Conservar.
Irene los shipea… 7w7)r Adoro a mamá Irene. Jellal dice cosas muy atrevidas. :x
Espero les haya gustado. QwQ/
Agradecimientos:
A vosotras/os adorables reviewistas con cuentas os respondo por PM:
Mystogan Cristian
Akane Scarlet
Lady-Werempire
Artemisa Neko Chan
A vosotras/os adorables reviewistas sin cuentas os respondo por acá:
Guest: Esperemos que Irene no lo mete porque se nos muere el ship. QwQ xD Gracias mil por leer. *w*/ Besos.
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Gracias mil por leer.
ADIEU!
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