Nadia: ¡Ko-nichiwa mis queridísimos otakus!

Hikari: ¡Hola a toda la comunidad heterosexual!

Nadia: Hikari no seas racista ¬¬

Yugi: ¿De nuevo peleando? ¬¬

Nadia: No…Pero Hikari que siempre anda con sus comentarios arcaicos

Hikari: Ay bueno, olvídenlo, mejor al fic

Nadia: ¡OYE ESO LO DIGO YO!...cofcof…weno en lo que estaba, mi excusa para decirles porqué no terminé el fic es…ninguna u-u esta vez fue la weba que no me dejaba, y la tarea sobre todo ¬¬…Tuve que hacer trabajos adelantados de español y de esa misma materia tenía que hacer un cuento, así que utilice mi cerebro para crear un fic IchiRuki para que la vieja por lo menos me pusiera un diez, pero me puso nueve…así o mas…bitch.

Hikari: Es porque en vez de ponerte a hacer tarea dices "la hago mañana entre clases" y luego se te olvida y valiste queso

Yugi: Creo que para hablar de tus mugres calificaciones sería mejor con tu mamá en vez de con los lectores ¬¬

Nadia: Uuuuyy…perdóneme patrón…weno, como siempre les diré NI YU-GI-OH! NI SUS PERSONAJES ME PERTENECEN, LE PERTENECEN A KAZUKI TAKAHASHI-SAMA. CUALQUIER PARECIDO DE ESTA HISTORIA CON LA REALIDAD ES SOLO MERA COINCIDENCIA…y blah blah blah…

Hikari: OK! AL FIC!


CAP. 4
UN SECRETO AL DESCUBIERTO

Era una mañana cualquiera, otro día de clases aburrido sin nada interesante que aconteciera por el momento. Ya era la hora del primer receso, y Tea acompañada de su amiga Serenity, se encontraban paseando por uno de los jardines de la escuela, hasta que encontraron el lugar indicado para desayunar, un árbol grande que daba una fresa y enorme sombra, perfecta para cubrirse de los implacables rayos del sol de verano. Se sentaron al pie de este, o mejor dicho, Tea se recostó y Serenity se sentó a un lado de ella. La castaña de cabello corto jaló un poco su falda pues esta se había subido un poco, mientras que una refrescante brisa llegaba y removía un poco el cabello de ambas chicas.

-Entonces no irás a competir hoy ¿cierto?-dijo en cierta forma asegurando la de ojos miel mientras daba unas cuantas mordidas a su sándwich.

-Sip…-respondió la de ojos azules mientras daba un suspiro de comodidad al estar recostada-Es lo bueno, podré descansar hoy todo el día.-en eso estiró un poco sus brazos y los acomodó detrás de su cabeza para recargarla sobre sus brazos.

-Bueno…-comenzó la de ojos miel-Tea… ¿puedo preguntarte algo?-preguntó tímidamente la pelirroja.

-¡Claro! Lo que sea-Tea encorvó su espalda y quedó sentada frente a la chica de pelo largo-Dime ¿Cuál es tu pregunta?

-Ok…-hiso una pequeña pausa la chica frente a la castaña y después decidió romper el hielo-¿Por qué escogiste como nombre Andrew Miller?-preguntó la chica, dejando a una Tea un poco sorprendida por la pregunta, pero esta solo sonrió para después contestarle.

-Bueno, te la contaré solo porque no es tan larga-rio la oji azul-Si recuerdas que mi padre antes surfeaba ¿no?

-Oh, si…-asintió la pelirroja-Pero no entiendo que tiene que ver con eso-dijo todavía con duda y aun confundida Serenity.

-A eso voy, a eso voy…Bueno, cuando mi padre tenía unos 20 o 22 años más o menos, fue cuando inicio surfeando, y había un hombre, Andrew Jackson, más grande que mi padre, que le enseñó a mi papa, aparte de que ese hombre hiso una tabla y se la regaló.

-¡AH! La tabla que tiene como florecitas hawaianas.-dijo Serenity.

-Exacto-asintió Tea-Y bueno, como no se me ocurría un nombre, decidí tomar el nombre del señor Andrew, que en paz descanse…-en eso Serenity se sorprendió aun más.

-¿¡Ya está muerto?-preguntó espantada la de ojos miel casi ahogándose con su emparedado.

-¡DUH! Pues claro-respondió irónicamente la oji azul-¿Tú crees que tomaría el nombre de alguien que estuviera vivo? Si no me meto en problemas y me demandan por los derechos de autor.

-¿Y por qué le pusiste a tu seudónimo "Miller" en lugar de "Jackson"? ¿No era más fácil tomar le nombre completo?-interrogó de manera algo sospechosa a la oji azul.

-¡¿BUENO ERES POLICIA O QUE!-se exasperó Tea (N: jajajaja, esa frase me encanta xD)-Pues esa decisión la tome con mi primo. Aparte de que robarle el nombre al pobre señor no estaría bien, bueno no completamente-se justifico-También tenía que ser un nombre que pegara y se escuchara bien ¿no crees?

-Bueno eso sí-sonrió Serenity-te quedó genial.

-No lo puedo creer…-Joey estaba sorprendido por lo que acababa de ver, sus ojos estaban a punto de saltar de su cara por lo que Yami le había mostrado.

-Viejo ¿estás seguro que es Tea?-preguntó Tristan un poco desconfiado.

-¡OBVIO QUE ES TEA!-exclamó Yami, pero ellos no se preocupaban pues estaban en la azotea de la escuela, un lugar poco concurrido, claro que de vez en cuando alguna pareja iba para alejarse de los demás alumnos y sobre todo de los maestros, pero aun así no era un sitio tan concurrido en la escuela.

-¡Es que aun no me queda claro, mierda!-el rubio se golpeaba la frente con la palma de su mano, deseando que la imagen de su amiga castaña siendo descubierta disfrazada como muchacho fuera borrada de su mente.

-¡Pues entiéndelo de una vez!-le regaño Yami-Tea es Andrew Miller, nos ha estado engañado durante casi año y medio. ¡Y tu hermana la va a ayudar a que siga con su farsa!-agregó recriminándole a Joey lo ultimo mencionado.

-Debe de haber una explicación lógica-comentó el joven de ojos amatistas iguales a los de Yami.

-Por favor Yugi, no empieces-dijo molesto el joven de mirada rigida-No hay mas explicación que Tea me ha estado viendo la cara de idiota. (N: Cofcof…cada quien como se sienta)Le pido disculpas y ella de hipócrita acepta que seamos amigos… ¡¿Cómo demonios seríamos amigos si ella es mi rival? Claro, prefiere quedarse callada y lograr quitarme mi título.

-Bueno ¡¿Y no puedes hablar con ella de esto si tanto te molesta!-Yugi comenzó a molestarse debido a las palabras tan injustas y egoístas por parte de su hermano hacia la chica.

-¡NO!-respondió Yami alejándose un poco del grupo mientras miraba hacia la calle por la malla que rodeaba el techo de la escuela. Pero no tardo mucho en aclarar sus pensamientos e idear su "estrategia"-Ya sé que es lo que tengo que hacer…-musitó y en eso los tres jóvenes voltearon a verlo indiferentemente.

-¿Qué planeas hacer?-Tristan miró a su amigo de ojos amatistas interrogante, algo a lo que este solo rio cínicamente.

-Sea lo que sea no me incluyas-dijo el menor de los gemelos un poco nervioso.

-Tranquilo, Yug-le dijo Yami a su hermano-Tea me pagara todas las que me debe…

-Entonces… ¿te quedarás en tu casa durmiendo o quieres salir a alguna parte?-preguntó la pelirroja a su amiga mientras caminaban por el pasillo lleno de alumnos ya para ir a sus respectivas clases.

-Pues no sé todavía-respondió Tea un poco indecisa.

-¿Qué te parece si te llamó para salir a algún lado?-propuso la joven Wheeler.

-Ok-asintió la oji azul-Si por ti está bien, entonces sí.

-Bueno tengo que irme-entonces Serenity se alejó mientras que con su mano se despedía de su amiga dejándola en la puerta de su aula.

La puerta del salón estaba cerrada, algo extraño, pues la mayoría de los chicos de su clase aun estaban fuera del salón a pesar de que el timbre del fin del descanso ya había sonado hace unos minutos antes. Sin embargo no le tomó mucha importancia. A punto de abrir la puerta, esta se abrió antes de que pudiera siquiera tocarla, dejando ver al otro lado cierto joven de cabello tricolor y ojos violetas con una amplia sonrisa, mirando a Tea de una manera seductora.

-Hola Tea-saludó el joven Motou a la aludida y esta solo arqueó una ceja al ver la actitud tan cambiada del chico.

-"Bueno, por lo menos ya no es tan antipático como antes"-pensó para sí la chica.-Hola Yami-le devolvió la castaña el saludo al chico frente a ella.

-¿Cómo estás?-continuó la plática extraña del oji violeta, y Tea no hacía más que parpadear constantemente pensando que era un extraño sueño o que su almuerzo hubiese tenido alguna clase de droga.

-Bien…-contestó ella-¿Y tú?-preguntó.

-Se podría decir que también-musitó el chico todavía sin despegarle la mirada a la chica.

-Genial…-Tea guardó silencio por un momento esperando que el chico se moviera para poder entrar, pero este no entendía ninguna de las señales, por lo que la oji azul tuvo que decírselo antes de que tuviera que explicarle con peras y manzanas-Emm… ¿Me dejarías pasar, Yami?-preguntó con una gotita en la sien.

-Oh, sí. Lo siento-Yami se movió de la puerta dejando que la castaña entrara al salón, mientras que esta estaba como si nada-Por cierto… Hoy te vez muy bien, Tea-le coqueteó un poco el oji violeta a la chica y esta solo volteo a verlo extrañamente.

-Gracias…supongo-mustió esta-"¿Ahora qué bicho le picó?"-pensaba Tea mientras se dirigía a su pupitre y en ese momento, el profesor de la clase de inglés hacia su aparición, seguido por la manada de jóvenes que entraba al salón, pues la mayoría estaba fuera del aula y no habían notado que el maestro ya había entrado.

Las clases transcurrieron como normalmente lo hacían, aburridos y largos monólogos por parte de los profesores, y algunas cosas entendibles y otras no, y uno que otro alumno que se quedaba dormido ante tanta palabrería. En cambio, Yami comenzaba a lanzarle miradas coquetas a la chica cada que esta volteaba por casualidad, algunas de estas funcionaban, pues causaban que Tea se sonrojara un poco o simplemente riera tontamente o divertida debido a las caras del chico, otras eran simplemente ignoradas.

La última de las clases, faltaban ya solo unos segundos para que acabara el tormento de un día de escuela aburrido, hasta que finalmente sonó la campana y todos los alumnos tomaron sus cosas y salieron lo más pronto del aula como si dentro de esta hubiera una bomba a punto de estallar.

Tea caminó por el pasillo y bajo las escaleras hacia los casilleros donde la mayoría de los jóvenes estaban guardando sus libros y cambiando sus zapatos. Ella abrió su locker y guardó solo unos cuantos libros dentro, llevando en su mochila solo los necesarios para hacer las tareas de cada materia. Sacó su patineta y cambio sus zapatos. Ya estaba a punto de marcharse cuando sintió como un brazo rodeo su cuello causando que esta agachara la cabeza, pero después escuchó una voz que pudo distinguir entre las demás.

-Oye, no te vayas tan pronto-era Yami quien tenía atrapada a la chica con su brazo rodeándole el cuello no con toda su fuerza, pero si fuertemente.

-¡Yami me ahorcas!-se quejó Tea-¿Podrías soltarme por favor?-habló un poco molesta la chica pero el oji violeta respondió a su petición soltándola delicadamente.

-Lo siento, es que no mido mi fuerza-se disculpó-"Aunque no me hubiera importado ahorcarte"-pensó maliciosamente el de cabello picudo en su mente-Lo que pasa es que quería que fueras conmigo a un parque.

-¿Parque?-Tea lo miró como si no supiera de lo que estaba hablando el joven en frente de ella.

-Sí, un parque de patinaje-aclaró Yami-¿Quieres ir? Tómalo como nuestra primera salida como amigos, claro si es que aceptas-La castaña tardó un poco en pensarlo, pero si se trataba del skate claro que no iba a negarse, aparte de que sería una buena oportunidad de conocer mejor al chico ya que ahora era su amigo.

-Está bien, iré-aceptó la chica.

-Genial. Entonces dime, ¿paso por ti a qué hora?-preguntó Yami y Tea le dio la dirección de donde vivía y también acordaron la hora. Y una vez hecho eso, Tea se fue de ahí montada en su patineta, mientras que el oji violeta sonreía cínicamente-Espero que estés lista para mi venganza, Tea…-habló para sí mismo mientras veía como la chica se alejaba de ahí.

La castaña ya había llegado a su casa, y una vez que entró al apartamento notó que su padre ya no estaba ahí, típico de él, pensó, pues en efecto, su padre aprovechaba que su hija no pudiera verlo para poder salirse de la casa a embriagarse y regresar a altas horas de la noche o hasta de la madrugada ahogado de borracho. No le quedó más remedió que encender el televisor buscando algo que ver, aparte de encender la computadora y sacar la pila de libros de su mochila y ponerlos con desgano sobre la mesa del comedor.

Comenzó por química, luego con problemas de algebra hasta terminar completamente con sus tareas. Eran alrededor de las 4:30 de la tarde, no había comido nada en ese rato, por lo que se levantó de la mesa y buscó dentro del viejo refrigerador algo que comer. Encontró solo un cartón de jugo de naranja mas unas cuantas rebanadas de jamón en un empaque sellado, sacó de la alacena una bosa de pan blanco y mayonesa y se preparó un sándwich bastante sencillo. Y aunque no fuera la gran cosa era eso o no tener que comer nada.

Ya acabándose el sándwich y dándole el último trago al vaso de jugo, dejo los trastos en el fregador, los lavaría después, ahora estaba fastidiada de tantas tareas. Comenzó a acomodar sus cosas en la mochila, poniendo de nuevo algunos libros dentro de ella y dejando solo aquellos que no necesitaría para el día siguiente. Justo cuando terminó de guardar los cuadernos en la mochila, un sonido bastante conocido estaba escuchándose en la habitación, era su teléfono que vibraba dejando oír un tono algo alegre pero a la vez un poco bobo. Vio el identificador y desconoció el número, pero de todas maneras contestó.

-¿Diga?-preguntó la chica esperando que la voz del otro lado del teléfono le respondiera.

-¡Tea!-habló una voz varonil que la chica reconoció apenas escucho-Dime, ¿ya estás lista?

-¡Yami!-exclamó por el teléfono la castaña-Emm… ¿Lista para qué?-preguntó extrañada la chica

-No me digas que olvidaste que saldríamos…-Yami había supuesto lo dicho, por lo que se molestó un poco, pero debía ocultarlo o todo su plan se arruinaría.

-Yo…este… ¿En donde estas en este momento?

-Afuera de tu casa-Le habló serio y un poco cortante el joven de ojos amatistas, pero más bien era un tono de fastidio.

-Ah, ok-contestó ella-Espérame unos minutos, máximo cinco, no me tardo, ¿sí?

-Ok, aquí te espero. No tardes mucho…-dijo mientras cortaba la llamaba y guardaba su teléfono en el bolsillo trasero de su pantalón y daba un suspiro lleno de enfado-Como detesto a esta chica…s quejó para sí mismo, pero olvido sus quejas al sentir como su teléfono vibraba. Alguien le estaba llamando, por lo que sacó el celular y miro en la pequeña pantalla identificado el número de cierto chico rubio, y entonces contestó-¿Qué sucede Joey?

-¿A qué horas te vas a dignar a venir?-se notaba en la voz del chico de ojos cafés bastante pereza y aburrimiento.

-¿Ya están en el parque?-preguntó el chico de ojos amatistas.

-¿Si no lo estuviera te estaría preguntando?-dijo irónicamente Joey, causando que su amigo gruñera molesto por el otro lado del teléfono.

-Olvídalo…-Yami se tranquilizó un poco después de haberse enojado-Tea, todavía no ha salido de su casa, esperen un poco más, llegamos en unos 10 o 15 minutos.

-¡Pero tengo hambre! ¡No he comido nada desde la mañana!-Tristan había tomado el teléfono del rubio y se quejó con Yami por medio de este, pues no había comido ni siquiera en la escuela.

-¡Oye, dame mi celular!-se volvió a escuchar la voz de Joey por el teléfono, y el de ojos violáceos supuso que habían iniciado otra de sus peleas "estúpidas" como las llamaba él, entonces no hiso nada más que cortar la llamada y volver a guardar su teléfono en el bolsillo de su pantalón.

Mientras dirigía la mirada a la calle en la que estaba, pudo notar que la mayoría de las casas eran bastante viejas, había muy pocas tiendas y bastantes terrenos baldíos. Volteó su vista a la parte de arriba del edificio donde vivía la castaña, y miró desde arriba hacia abajo que ya estaba bastante dañado por los años, algunas ventanas tenían vidrios rotos y otras tablas clavadas atravesadas. Volvió a alzar la mirada mientras veía como una parvada de pájaros volaba por el cielo tan azul, sonrió para sí, pero fue interrumpido por una voz femenina.

-¡Lista!-era Tea que estaba parada en el pórtico del edificio habiendo captado la total atención del chico, que quedó un poco embobado al verla-Perdón si te hice esperar mucho-se disculpó la chica, al mismo tiempo que agachaba la mirada pues notó que Yami se había sonrojado al verla.

Y cómo no lo haría, si la chica se lucia mucho más bonita de lo que ya era. Llevaba puestos unos jeans algo despintados y entubados, una playera color rosa, un tono algo fuerte, y en ella el estampado divertido de una muñeca algo gótica. Unos tenis de color gris y unas muñequeras de color negro. Llevaba su cabello suelto y claro su patineta, pues no podía faltar. Yami estaba todavía sorprendido al verla tan linda, a pesar de que en esos momentos lo que más deseaba era que ella desapareciera de la faz de la tierra, pero olvido todos esos pensamientos al momento en que la vio.

Sacudió su cabeza al notar las pequeñas risas por parte de Tea, intentando borrar el sonrojo pronunciado de su rostro, mientras cambiaba completamente su semblante y recuperaba la cordura. Volviendo, según él, a su plan.

-Vaya, hasta que sales-dijo arrogantemente el chico haciendo enojar a propósito a la oji azul.

-Si te querías ir lo hubieras hecho-Tea se molestó y volteó su rostro a otro lado enojada mientras que hacía un puchero, pero no espero que el de ojos amatistas tomara delicadamente de su barbilla haciendo que volteara a verlo fijamente, mientras este se acercaba acortando la distancia entre ambos.

-Oh, vamos no te enojes-dijo tiernamente el de cabello tricolor mientras miraba a la chica de una manera seductora-Solo estaba bromeando.

-Como sea…-dijo Tea quitando con tu mano la del chico que seguía tomándola del mentón-Ya vámonos-Yami asintió y ambos se montaron sobre sus patinetas, y emprendieron rumbo al dichoso parque.

Pero Tea todavía no comprendía lo que pasaba, es que ¿Qué rayos le había pasado? Era como su estuviese permitiendo que Yami hiciera lo que hiso. Había sido mentalizada de manera en que ningún hombre, ni siquiera su padre, la tocara de tal manera como lo había hecho el de cabello puntiagudo. Ella ya lo hubiera noqueado o abofeteado por su atrevimiento- "¡Es un pervertido!"-Pensó por unos instantes, pero aun no comprendía cómo fue que se quedó helada al sentir la mano del chico sobre su rostro, inmóvil, sin que su cuerpo respondiera a las órdenes de su cabeza, y como sentía un ligero calor en su rostro que se convertía en un sonrojo que afortunadamente el chico skate no notó.

Pero era preferible olvidarse de lo ocurrido, hiso a un lado esos pensamientos y prefirió dirigir su mirada al frente para no toparse con algo estando desprevenida. Minutos después llegaron al parque de patinaje, era bastante amplio por lo que pudo notar Tea desde la entrada. Había muchas rampas, barandales, escaleras, en fin, el paraíso para todo skate. La castaña miraba embelesada el lugar, pero Yami no tardó en sacarle de su pequeño transe.

-Bien ¿A dónde vamos primero?-dijo dispuesto a que la chica le dijera en que parte deseaba patinar, pero para su mala suerte, la chica al ver tanto que recorrer no pudo decidir tan fácilmente.

-Bueno…-hablaba un poco dudosa la oji azul mirando a todos lados sin poder algo que no le llamara la atención. Pero como hacerlo si el lugar era grandioso, y cada cosa que veía la dejaba embobada. Fue hasta entonces que Yami habló.

-Creo que no te puedes decidir…-dijo burlonamente el chico algo divertido-Emmm… ¡Ya sé!-exclamó-Vamos a la rampa-entonces tomo a la chica de la mano y la llevó casi arrastrando a dicho sitio donde se encontraba una gran rampa de madera y varios chicos haciendo acrobacias en ella.

Tea volvió a quedarse embelesada al ver tanta maravilla, un impulso le dijo que subiera a la rampa y así lo hiso, dejando a un Yami que parpadeó varias veces al notar que la chica había desaparecido de su lado y que ahora se encontraba arriba de la rampa, ya preparada para bajar. Mientras que los chicos que la miraban reían disimuladamente al ver como una chica intentaba patinar en la rampa. Pero no faltó poco para que los callara con su descendencia de la parte superior de la rampa hasta el otro lado mientras se elevaba en el viento haciendo increíbles trucos.

-Auch! Viejo, creo que esto es hiedra venenosa, algo me está dando picazón- Tristan se quejaba pues estaña sintiendo comezón por todo el cuerpo, estaba rascándose la espalda, las piernas y los brazos desesperadamente, mientras él y otro chico rubio se ocultaban entre los arbusto del parque mientras veían, o mejor dicho grababan a la castaña.

-No seas tonto-le dijo Joey a su amigo que continuaba rascándose todavía-¿Cómo demonios va a ser hiedra venenosa? Es solo un arbusto-cuestionó mientras sostenía con sus manos una cámara de video apuntando a la chica-Aparte, deja de quejarte que sino alguien vendrá y todo se echara a perder.

-De acuerdo-se resignó a suspirar el moreno-Pero dile a Yami que él tendrá que ponerme pomada en todo el cuerpo para quitarme las ronchas

-Si como digas…Cielos, a veces eres una niña-comentario de Joey que molestó al joven de extraño peinado parado de quien recibió un zape.

El plan ideado por el de ojos violáceos, era que invitaría a la castaña al parque donde estaban ahora, pero sin que ella supiera de la existencia de los otros dos jóvenes en ese lugar. Ellos grabarían cada uno de los trucos de Tea, y con eso comprobarían que ella era el famoso Andrew Miller. Algo bastante fuerte, que iba en contra de los principios de un joven de cabello rubio, amigo de Yami, pues al igual que este, la oji azul era su más cercana amiga, además de ser la mejor amiga de su hermana, pero debido a los chantajes de Yami, no le quedó otra opción más que aceptarlos, pues el chico le había dicho a Joey que si en verdad era su amigo, debería ayudarle a descubrir a Tea, aparte de que le mintió diciéndole que era lo mejor para ella, pues con eso, Yami la ayudaría a que ganara más fácilmente los X Games, pero Joey desconocía las verdaderas intenciones que su amigo le ocultaba.

Por otro lado, Yami miraba con una sonrisa sínica a la castaña, que se robaba la atención de los chicos que hace minutos atrás se burlaban de ella, pero que ahora la miraban asombrados, pues nunca habían visto que una chica patinara tan bien como lo hacía Tea. Ella estaba bastante concentrada en lo que hacía, cada giro, cada toma de aire lo tenía perfectamente calculado, y justo cuando iba a volver a hacer ese truco con el cual había pasado a las finales en la competencia pasada, al momento de querer dar la vuelta de 360 grados en el aire, el recuerdo de Yami tomando de su rostro volvió a su mente, lo cual causó que se distrajera y cayera fuertemente del lo alto hasta el fondo de la rampa.

Quedó recostada boca abajo pero por suerte no se golpeo el rostro pues había puesto sus manos para protegerse. Muchos de los chicos no sabían qué hacer, la mayoría quedó espantados por la escena, la chica estaba en la rampa y adolorida, no podían hacer nada, peor fue cuando Yami se acercó rápidamente hacia ella, casi corriendo. Un impulso lo había llevado a hacerlo, pues por un lado la hubiera dejado ahí tirada a su suerte, pero extrañamente sintió como se le helaba la sangre y como sentía una enorme necesidad de ir por ella y asegurarse de que nada malo le hubiese pasado. Le ayudó a que se incorporara, y por lo menos pudiera sentarse, y difícilmente Tea pudo hacerlo.

-¿Estás bien?-se escuchaba un tono de preocupación sincero en las palabras del joven.

-Eso creo…Auch…-Tea se quejó pues un dolor en su rodilla le molestaba al momento de que estiró sus piernas para desentumirlas.

-¿Qué sucede?

-Mi rodilla-respondió ella-me duele-decía mientras que se sobaba dicha parte de su cuerpo que le causaba malestar.

-Espera, déjame ayudarte-en ese momento, sin que Tea lo esperase, Yami la tomó entre sus brazos y la cargó hasta dirigirse a una banca cercana en la fuente de sodas del parque.

-¡Oye bájame!-exigió la chica-¡Si puedo caminar! Enserio-excusó Tea pero el chico estaba seguro de que mentía al respecto, por lo que se propuso a no dejarla caminar ya pataleara o golpeara, o cualquier cosa que hiciera la oji azul.

-Di lo que quieras, pero no te voy a bajar-una vez que encontraron una banca libre, Yami colocó a la chica delicadamente en esta para que pudiera estirar bien sus piernas-Espera a aquí-dijo mientras se dirigía a la tienda de a un lado para comprar unas vendas que rápidamente le había dado la señora que atendía, luego de eso volvió a acercarse a la chica-Levántate el pantalón-pidió a la chica la cual se sonrojó.

-¡No dejare que me toques!-le gritó al chico demostrando un enorme sonrojo en su rostro-¡Yo me la pondré sola!-estiró su mano esperando quitarle las vendas al chico pero este alejó su brazo para que no las tomara, a lo que Tea solo hiso un puchero de enojo.

-¡Deja de comportarte como una bebé y levántate el pantalón!-Le regañó el chico mirándole seriamente, pues hablaba en serio-¡Necesitas que alguien apriete bien la venda! A menos de que quieras que el hueso se salga de su lugar.

-¡NO!-gritó Tea, pues necesitaba estar bien para competencia de mañana, por lo que tuvo que resignarse a levantar su pantalón de la pierna derecha un poco más arriba de su rodilla, y dejar que Yami fuera su "doctor".

-Ya ves que fácil es-le dijo sonriéndole el chico a la oji azul mientras enrollaba las vendas alrededor de su pierna y acomodándola para que pudiera apretar bien y evitar que los huesos salieran de su lugar, como este le había dicho.

Tea se sonrojó bastante, sentía en su pierna un pequeño cosquilleo al sentir las manos del chico vendándosela, ¿Qué demonios pasaba con ella? Primero lo dejó que le tomara de la barbilla y ahora que le vendara la pierna, algo le pasaba con ese chico y no sabía que era exactamente, era muy extraño lo que sucedía pues no le hallaba ninguna explicación. Yami, por otro lado, ocultaba su sonrojo al tocar la pierna de la chica, ocultando su rostro teniéndolo con la mira hacia abajo, sus manos temblaban un poco, pero tuvo que resistir, es decir ¡Malditas hormonas! Esa pierna era en sí hermosa, Yami consideró el tocarla como un privilegio, pues nunca en su vida había hecho eso, se sentía extraño, nunca sentía tantas ganas de estar con esa chica, y ese impulso de correr hacia ella al momento de su caída, fue aun más raro. Algo sucedía entre ambos y ninguno podía comprender qué

Pero Yami debía continuar con su plan, pues la idea no era solo grabar a Tea haciendo los mismos trucos que Andrew, sino también, intentar enamorarla y luego, si lograba que la chica se tomara las cosas enserio, dejarla y que perdiera la concentración para la competencia, así evitaría que ganara y que su titulo no fuera robado.

Una vez que el oji violeta terminó con su "paciente", bajó de nuevo el pantalón de la chica para que no tuviera ningún problema, mientras que el sonrojo de esta desaparecía de sus mejillas. Se incorporó y caminó de nuevo a la tienda, pero después se detuvo en seco recordando a la chica sentada en la banca.

-Em…oye, ¿quieres algo de tomar?-ofreció el joven a la castaña que lo miró confundida, pero esta asintió simplemente.

-Sí, claro-respondió con una sonrisa.

-Bien, ya vuelvo-entonces dijo para alejarse de ahí, pero mientras pedía las sodas, su teléfono volvió a sonar con el número de Joey en el identificador y entonces, contestó-¿Qué sucede?-habló un poco cortante.

-Hermano, esa caída me dolió hasta a mi-era el moreno de su amigo hablando por el teléfono del de ojos chocolates y este se encontraba viendo la grabación de los trucos de Tea con la cámara.

-Si bueno ¿Lo grabaron?-interrogó impaciente el chico mientras recibía las latas de refresco por parte de la mujer y le pagaba-Si no los ahorcaré a ambos.

-No hagas amenazas que después no cumples-le restregó Tristan a su amigo por teléfono-Si, si lo grabamos. Por cierto, esa actuación de que te preocupaste por Tea si me la creí.

-Si claro, actuación-musitó él-Bueno tengo que irme, sino levantaré sospechas. Ustedes ya pueden irse si quieren, no creo que pueda seguir patinando en su estado, pero por suerte conseguimos lo que buscábamos.

-Bien, entonces te esperaremos en tu casa-en eso Trisan colgó el teléfono y Yami volvió con Tea. Este le entregó la lata de refresco y ella recorrió contra ella un poco sus rodillas para que el oji violeta se sentara también la banca.

-¿Cómo te sientes?-preguntó Yami mientras abría la lata y daba un trago a esta.

-Mejor, gracias-sonrió Tea mientras que ella también abría y daba un trago a su soda al igual que el chico.

-Quería preguntarte ¿Dónde aprendiste a patinar de esa forma?-preguntó maravillado, o por lo menos eso aparentaba, queriendo sacarle algo a la chica.

-Bueno…se podría decir que aprendí sola, pero mi padre me ayudó un poco-contestó.

-¿Tu padre también sabe patinar?-preguntó sorprendido el oji amatista.

-En realidad no, más bien surfea, o surfeaba-cuestionó Tea-Pero él más bien me enseñó lo que es el equilibrio, dice que no hay tanta diferencia entre una patineta y una tabla, solo las ruedas y el tamaño-rio esta.

-Ya veo-dijo él-Háblame más de ti, quisiera conocerte mejor. Dime ¿Tu padre estaba contigo cuando fui a tu casa? Por eso no estabas lista aun-preguntó mientras daba otro trago a su soda y Tea solo agachó la mirada-¿Qué tienes? ¿Dije algo malo?

-No, no es eso es que…-Tea no sabía por dónde comenzar, pero empezaba a tener confianza en Yami, y era mejor que si estaban empezándose a hacer amigos se contaran cosas acerca de ellos mismos-Mi padre no estaba conmigo, porque él había salido.

-Entiendo-Yami se limitó a decir solo eso, pero luego escucho que la chica continuaba hablando.

-Mi padre, tiene un problema, él es alcohólico…-hablo ella-lo es desde la muerte de mi madre…-Yami ante dichas palabras abrió sus ojos como un par de platos redondos debido al asombro, pues él desconocía por completo la vida de la chica, y cuando la veía pensaba que era de ese tipo de chicas mimadas y superficiales, como el resto, pero ella era todo lo contrario.

-Oye, yo no lo sabía….créeme que no debí…-intentaba disculparse, pero Tea solo sonrió tristemente con un rostro que reflejaba mucha nostalgia ante el recuerdo-Enserio, si no quieres decirme nada, lo entiendo.

-No, no es eso…-dijo Tea negando con la cabeza-Es solo que es algo difícil, no muchas personas saben esa parte de mi vida, solo muy pocas, pues se me ha hecho muy difícil confiar en los demás-esas palabras hicieron que Yami comenzara a recordar las palabras que le había dicho Joey el día anterior y ahora por fin las comprendía.

"Deberías comprenderla. Ella no ha tenido una buena vida desde que tengo memoria, es una gran persona, una chica grandiosa, pero es dura claro, pero porque la vida ha sido dura con ella"

****ANZU'S POV****

Mis padres se conocieron hace mucho aquí en Domino. Había una competencia de surf en la playa y mi padre se inscribió y pues mi madre estaba estudiando primero auxilios y rescates en ese entonces. Mi padre había estudiado para ser abogado, pero tomaba el surf como su vida, en vez de un hobbie (N: MUAJAJAJAJAJAJAJAJAJA! COMIENZAN LOS RECUERDOS! PERO NO HARÉ FLASH BACKS!).

Y bueno mi padre era principiante aun, tenía como unos 20 y tantos años, y en eso una ola lo volteó y en eso mi madre fue a rescatarlo del agua, y cuando mi papá despertó, je, según él fue amor a primera vista. Y creo que lo mismo pensó mi mamá. Comenzaron a salir hasta que se hicieron novios, y cuando pasaron 3 años de noviazgo, decidieron casarse.

Los padres de mi papá estaban de acuerdo con el matrimonio, pero los de mi mamá decían que su única hija no iba a casarse con un vago surfista que no iba a poder darle a su hija una vida como la que tenía. Pero eso no le importó a mi madre, y aun así ellos se fugaron y se casaron sin recibir su bendición. Y bueno después de nueve largos meses nací yo…Pero no todo estaba bien. Mamá estaba en peligro de abortarme, por lo que se tuvo que decidir si la que vivía era ella o yo, y…ella ya no pudo más. Murió en el parto, por lo que mi padre tuvo que cuidarme solo.

Mis abuelos, los padres de mi madre, intentaron quedarse con mi custodia, pero no pudieron hacerlo, mi padre se quedó conmigo, y me alegro de que lo haya hecho, pues mis abuelos no me querían solo porque fuera su nieta, de hecho me despreciaron, pero solo me querían alejar de mi padre para hacerlo sentir mal por la muerte de mi madre. Y bueno, mi padre comenzó con su adicción desde que tengo 9 años, mucha gente me dice que mejor lo deje, pero no quiero, porque sé que él me necesita tanto como yo a él. Sé que su enfermedad puede curarse, solo que necesita ayuda, por eso no puedo dejarlo así nada más.

Mi padre también es hijo único, y hace aproximadamente 5 años mis abuelos fallecieron. Primero mi abuela y después de unos meses le siguió mi abuelo, por lo que es mucho más difícil para mi padre sobrellevar su sufrimiento. Tengo solo una tía política por parte de mi padre, la conozco, y ha sido como mi madre desde que era muy pequeña. Pero aun así no es lo mismo que tener a una madre y que tu padre este sano… Pero bueno, es mejor no entristecerse por "bobos" problemas familiares…

****FIN DEL ANZU'S POV****

Yami continuaba callado ante la revelación de la castaña, ahora entendía porque era tan dura con los demás y sobre todo consigo misma, todo lo que había pasado en su vida, y mucho antes, nunca había escuchado una historia así, y ahora más que nunca sentía el sufrimiento que Tea había cargado durante años.

-Dime ¿Por qué vives en ese vecindario?-le preguntó Yami y en eso Tea volteó a verlo algo extrañada, pero luego respondió.

-No tengo dinero-contestó ella-mi padre seguido es despedido de cada empleo que consigue debido a su adicción, pues no puede dejar de tomar y trato de buscar trabajo en cada cosa que pueda para poder ayudarlo y cumplir...-lo ultimo mencionado por la chica había sido un impulso, por lo que calló antes de que Yami preguntase algo, pero este hiso lo contrario.

-¿Qué cosa quieres cumplir?-preguntó él al notar la mirada de tristeza de Tea.

-Mi más grande sueño-contestó ella- El cual es convertirme en una bailarina famosa. Sueño con ir a Nueva York y estudiar danza, pero también quiero sacar a mi padre de su situación, quiero que vuelva a ser feliz aunque mi madre ya no esté con nosotros-en eso pequeñas lagrimas brotaron de los ojos de la chica, y también algunos sollozos, pero paró por un instante al sentir como unos brazos la rodeaban en un fuerte abrazo-"Yami…"-pensó ella al ver que el chico estaba en frente de ella abrazándola.

-No tienes por qué llorar, Tea…-el chico le susurró mientras colocaba la cabeza de la chica en su hombro y la abrazaba tiernamente acariciando su espalda.

Tea se había sonrojado, pero después respondió el gesto del muchacho y lentamente lo abrazó también y ambos quedaron de esa manera un buen rato.

Ya estaba oscureciendo, eran alrededor de las 7:00 de la noche y ambos jóvenes salieron del parque. Tea comenzó a caminar normalmente, pues el dolor de su rodilla se había esfumado luego de descansar un poco y Yami le ayudaba para que se pudiera apoyar en él si a ella volvía el malestar al caminar. Yami cargaba con las dos patinetas, la de él y la de Tea. Cuando por fin llegaron al edificio de aquel vecindario algo tenebroso y peligroso, el chico prefirió llevar a la castaña hasta la entrada de su apartamento para que no tuviera que subir sola por las escaleras y fuera a caerse, algo a lo que Tea se negó, pero no le quedó más remedio que aceptar la ayuda del oji violeta antes de que este la cargase de nuevo en sus brazos (N: que desperdicio ¬¬…)

Ambos llegaron a la entrada del apartamento, Tea insertó la llave en la cerradura y con un giro esta abrió de inmediato, dejó la patineta a un lado del mueble junto a la entrada, y Yami seguía aun frente a ella.

-Bueno, gracias por la salida Yami, y por ayudarme con mi rodilla-sonrió francamente la chica al oji violáceo.

-No fue nada…-dijo Yami negando con la cabeza. Y en eso, él comenzó a acercarse a Tea bastante, ella no pudo reaccionar, estaba ente él y la puerta, aparte de que no podía moverse, no es que fuera por su rodilla, pero algo le impedía quitarse.

La distancia entre ambos comenzó a hacerse más corta, Tea estaba completamente sonrojada, pero cerró sus ojos y en eso, comenzó a sentir la respiración de Yami muy cerca de ella, para después sentir sus labios sobre los suyos en un tierno e inocente beso. Solo un roce de esos labios rojos buscaba Yami, sin tener que utilizar otro método, un simple beso y nada más. El de cabello tricolor se separó de ella, quien lo miraba confundida y con un leve tono carmesí en sus mejillas. Simplemente le sonrió.

-Nos vemos mañana-dijo aun con su sonrisa el joven de ojos violetas a la chica aun parada en la entrada del apartamento, mientras este se marchaba de ahí.

-"¡Maldito! ¡Me besó!"-pensó la chica saliendo de su trance entrando velozmente por la puerta y cerrándola bruscamente, mientras se tiraba al sofá viejo y escondía su rostro en un cojín mullido-"¿Qué demonios me pasó hoy? ¿Qué demonios pasa con él? Está actuando muy raro conmigo…aunque es lindo que lo haga… ¡¿QUÉ?-se reprendió mentalmente-¡NO TEA! No debes de pensar esas cosas de él. ¡Es Yami Motou por el amor de Dios! No deberías obsesionarte con eso, es mucho más importante la competencia de mañana…

Miles de pensamientos similares cruzaron por su cabeza en ese entonces, todavía no digería lo ocurrido, estaba confundida. El chico que de un principio la trataba mal ahora era agradable y considerado con ella. Aceptó su amistad, le invitó a salir, le ayudó durante su caída, la había consolado al recordar su doloroso pasado y sobre todo, la había besado, pero eso no le molestaba, lo que le daba rabia a Tea era el hecho de que ella misma hubiese permitido el beso del chico skate. Ella siempre se daba a respetar, sobre todo con los muchachos debido a que ya estaba acostumbrada a no confiar tan fácilmente en las personas.

Incluso con sus amigos era cautelosa. Tanto con Joey como con su primo, o cualquier otro chico que conociera, ella nunca dejaba que la tocaran, ni el más mínimo roce, y quien se atreviera a ello recibiría una paliza, o quizá hasta su funeral antes de tiempo. ¡¿Pero qué pasaba con Yami? En primera, cuando se cayó, dejó que Yami sanara su rodilla aun en contra de su voluntad, ¡La había dejado que la tocara! Y no solo eso, dejó que este le abrazara y sobre todo, permitió ese pequeño beso. Pasó un buen rato recostada en el sofá pensando el porqué de la actitud del joven de ojos amatistas, pero prefirió dejar ese asunto por la paz e irse de descansar luego de un día largo y agotador. Tenía que descansar para estar bien en la escuela y sobre todo para la final. Sin más preámbulo se dirigió a su habitación, se cambio la ropa por su pijama y se recostó en su cama dispuesta a caer rendida a los brazos de Morfeo.

Mientras tanto, en la habitación de cierto joven patinador, se encontraban él, un chico parecido a él solo que con unos ojos diferentes, otro de cabello rubio y ojos chocolates, y otro con piel morena y extraño cabello castaño. El cuarteto miraba impresionados la televisión, que reproducía el video conseguido por Joey y Tristan en el parque. Video que mostraba a Tea patinando maravillosamente, deslizándose por la rampa sobre su patineta como una pluma ligera.

Lo que eran Tristan, Joey y Yugi, estaban embobados viendo el video, mientras que Yami observaba inexpresivo. Él ya no necesitaba verlo, ya lo había vivido frente a sus propios ojos. Sentía rabia, celos, coraje y un sinfín de emociones iguales de negativas hacia la chica. Pero una sonrisa cínica se hiso presente en su rostro, pues sentía que había vencido, su plan estaba resultando como quería: había ideado invitar a la chica al parque, con el propósito de ser captada por la cámara y conseguir las pruebas de que era en realidad Andrew Miller, y así poder arruinar sus planes y desaparecerla del mapa por siempre. Pero tenía otro truco debajo de la manga, quería enamorar a la chica, o por lo menos confundirla para que no pudiera tener la mente en claro durante la competencia, y si esto llegase a ocurrir, ya no tendría de qué preocuparse de que le quitaran su titulo como el mejor patinador, y Andrew Miller pasaría al olvido.

-No puedo creer que sea Tea…-musitó Yugi aun viendo el televisor.

-¿Ahora si me crees hermanito?-dijo sarcástico el mayor de los gemelos-Y eso no es todo, miren esto-Yami detuvo el video de la cámara y colocó en la videocasetera un casete-Esto chicos, es una grabación del torneo del año pasado, donde también participó el tal Andrew, y una vez que lo mire detalladamente note lo siguiente…

Una vez que el video comenzó a reproducirse, Yami adelantó las escenas hasta la que deseaba ver. En ella, Andrew Miller, o mejor dicho Tea había terminado de patinar, y en el instante que volteó a saludar a alguien del público, un mechón de su corta cabellera se escapó de su gorra haciéndose notar. Yami puso pausa y obligó a los chicos que vieran más de cerca.

-¡Lo ven! ¡Él es ella!-exclamó el tricolor-No es normal que un chico tenga mechones de cabello así ¿o es que a caso me lo negarán?

-Bueno Yami, es que es muy difícil de explicar-cuestionó el rubio-¿No crees que sería mejor hablarlo de frente con Tea en vez de hacer esto?-propuso, entonces para recibir una mirada fulminante de su amigo.

-Pues si no, que fácil-vaciló Yami sarcástico-¡Claro que no! ¡Ella no se saldrá con la suya me oyes!

-¡Bájale de tono!-comenzaron a discutir los dos-Si te lo digo es porque no se me hace justo, sobre todo por ella…-se justificó Joey.

-¿¡Y YO?-gritó Yami-¡Yo soy tu mejor amigo! ¿La vas a poner primero que a mí?

-¡NADIE ESTA DICIENDO ESO!-Joey ya se había enojado lo suficiente, por lo que prefería no continuar con la pelea-Solo digo lo que pienso, y con eso me refiero a que no participare en cualquier cosa que estés planeando.

-¿Así que me abandonas no? Que buen amigo eres Wheeler-le reprochó Yami al rubio mientras este se dirigía a la puerta y se detuvo en seco después de abrirla.

-Di lo que quieras, pero recuerda que hago esto porque sé que es lo mejor no solo por Tea, sino también por ti…-le dijo Joey mirándole seriamente y a los ojos desde la distancia en donde se encontraba-Cuando las cosas te salgan mal no olvides que te lo dije-habló finalmente saliendo de la habitación cerrando la puerta detrás suyo.

Yami se quedó pensativo, pero a la vez enojado al saber que no contaba con su amigo para realizar lo que tenía planeado en contra de la castaña. Se sentó de nuevo en el sofá con un rostro de pocos amigos mientras continuaba viendo el televisor. Yugi y Tristan lo miraban preocupados en silencio, pero fue hasta que el moreno decidió irse pues ya era tarde, este se despidió de Yugi y su hermano que continuaba en el sofá, que por cierto ni siquiera un adiós le había dicho a su amigo.

Yugi se retiró de la habitación de su hermano, no quería que discutiera que él por lo mismo que Joey, por lo que decidió dejarlo solo.

-Ya sé lo que tengo que hacer…-musitó Yami al momento de que su hermano salió de su alcoba. Tomó la computadora, desconectó la cámara de la televisión y sacó el cable USB de esta para que pudiera introducir la información a la computadora. Pensó que tardaría unas horas pero no le importó, con tal de seguir con su plan tardaría la noche entera.

Al día siguiente todo estaba normal, otro día de clases común en la preparatoria Domino, las clases iban transcurriendo como de costumbre, hasta que se dio el timbre del final de la última clase, el final de otro aburrido día de escuela. Los jóvenes estaban saliendo de sus aulas y muchos otros estaban en sus lockers sacando lo que necesitarían, libros en su mayoría. Cierta castaña sacó algunos libros y guardó otros que no le servirían, tomó su patineta y comenzó a cambiarse los zapatos. Justo cuando cerró su locker la presencia de cierto chico de ojos violáceos la sorprendió, estando ahí parado del otro lado con una sonrisa de oreja a oreja.

-Hola Tea-le saludó el chico a la aludida.

-Hola…-dijo en un tono apenas audible pues aun estaba pensante el suceso de anoche, por lo que prefería salir de ahí lo antes posible-Bueno, adiós-dijo mientras pasaba por alto al chico apresurando su paso ya para marcharse.

-Aguarda…-Yami le sujeto de la mano impidiendo que se alejara-Quería pedirte perdón por lo de ayer, lo siento, de veras-comentario que hiso que Tea se estremeciera, pues pensó que estaba leyéndole el pensamiento. Volteó su vista hacia él y se le quedó mirando por unos instantes hasta poder articular alguna palabra que decir.

-No…no importa, está bien-contestó ella sonriendo difícilmente pero con franquesa-No te preocupes.

-Ok…-sonrió Yami-Ah, aparte, quería invitarte a que vieras los X Games, será esta tarde, ¿Querrías ir a animarme?-propuso el de ojos violáceos a propósito, solo para conseguir la respuesta que ya suponía contestaría la chica.

-No puedo, lo siento-el chico sonrió victorioso en sus adentros-Ya tengo otro compromiso.

-Entiendo…-musitó él-Será para la otra entonces. Bueno, veo que tienes prisa, no quisiera que te demoraras.-fingió él. Estaba actuando bien, algo que seguramente merecía un premio a mejor actuación.

-Gracias-contestó sonriente Tea-Bueno, adiós-dijo entonces para marcharse del lugar sobre su patineta y dejando a un Yami sonriendo maliciosamente.

-"Eres tan tonta…-pensó el chico-pero ya pronto sabrás lo que te espera, Tea"

Tea caminaba a paso veloz, pensó que era mejor caminar para ejercitar la rodilla lastimada en vez de ir en su patineta, pero se iba a tardar mucho, eso era lo malo. Fue hasta entonces que algo en el bolsillo de su camisa blanca vibraba escandalosamente, era su teléfono, lo sacó de ahí y contestó la llamada que pudo ver era de si primo.

-"Joder…seguro me va a regañar"-pensó mientras contestaba el teléfono-¿Hola?

-Tea ¿Dónde estás?-preguntó el chico de cabello por el teléfono.

-Ya estoy llegando a la gasolinera-dijo-"Al fin…"-pensó aliviada pues se había cansado en el trayecto de la escuela a su punto de reunión.

-Ok, te espero…-y sin más que decir Duke colgó la llamada mientras veía por el vidrio de la camioneta Suburban el cuerpo de una chica castaña aproximarse ahí, parecía muy agitada, y esta en cuanto estuvo cerca del vehículo subió en él.

-Ya vine…-Tea trataba de respirar, mientras que Duke la veía divertido-iré a cambiarme…-dijo mientras tomaba la mochila en la cual traía consigo su ropa, pero la voz de cierto joven la detuvo.

-¿No te vas a cambiar allá?-interrogó este algo a lo que Tea recordó el suceso del otro día, y precisamente por ello quería cambiarse ahí mismo en la gasolinera que en los X Games, pues era arriesgarse a que alguien más la descubriera.

-No...-dijo en un tono apenas audible para el chico mientras se bajaba de la camioneta y caminaba apresurada hacia el baño para cambiarse-"Si Serenity ya se enteró entonces alguien más puede enterarse de la misma forma que lo hiso ella si me cambio en ese lugar…Es mejor prevenir que lamentar"-pensó mientras daba un suspiro y entraba al baño.

Casi por inercia, se fijo bien que nadie estuviera dentro del baño, ni que nadie la hubiera seguido también. Sacó de su mochila esos jeans enormes y deslavados y esa camisa roja tan holgada que usaba para ocultar su figura de chica. También sacó las vendas que después comenzó a enrollar sobre su torso y disimular sus senos, también opto por ponerse esa ropa holgada gigantesca, ese cinturón negro que usaba para sujetar el enorme pantalón de mezclilla. Se puso sus típicos tenis, y después, con el trabajo de siempre, tomo su cabello en una cola de caballo que atrapó con la red para cabello que después sería cubierta y oculta por una gorra. Y sin más preámbulos ya era Andrew Miller.

Guardó su uniforme en la mochila y salió del baño, miró a todos lados para asegurarse de que nadie la viera salir de ahí vestida de muchacho, y una vez que vio que no había moros en la costa salió de ahí en dirección a la camioneta negra de su primo. Subió a esta misma y en eso arrancaron hacia su destino.

-Tienes algo…-comenzó Duke, pues conociendo a la castaña, viendo como miraba por la ventana, no dudó que algo ocurría. Entonces la sacó de sus pensamientos obteniendo así su atención-Dime ¿Qué ocurre?

-Bueno…-Tea no sabía cómo empezar, su primo era bastante astuto, la conocía bien y acertó al momento de decir que algo tenía ella que no quería decir, pero ella nunca le hubiera querido ocultar algo, por lo que se resigno a decirle-Lo que pasa es que Serenity ya sabe mi secreto-el silencio se hiso presente en ese entonces, pero luego Duke prosiguió.

-¿Se lo dijiste?-preguntó él, a lo que la oji azul solo negó con la cabeza.

-Ella me vio cambiándome en los vestidores el otro día luego de la competencia, y no podía mentirle más, no quería que se sintiera mal, por eso se lo dije.

-Ya veo…-musitó el de ojos verdes-no tienes de que preocuparte niña, está bien-dijo sonriente mientras tomaba la mano de la chica y continuaba conduciendo, gesto que hiso tranquilizar un poco a Tea.

-Gracias por comprenderlo, Duke-dijo sinceramente la joven con una risa en el rostro

-No hay porqué-cuestionó este de la misma forma también con una sonrisa.

Ya estando en el estacionamiento, Tea bajó de la camioneta, y con un "suerte" por parte del oji verde se encaminó hacia los vestidores. Llegó a dicho sitio y pudo ver menos chicos que la vez pasada. Pues claro, la mayoría no había pasado a la final, por lo que solo quedaban muy pocos de cientos de chicos inscritos en la competencia. Se sentó en una de las bancas cercanas meditando sus propios asuntos, pues todavía recordaba lo sucedido los últimos días; haber pasado a las finales, que su mejor amiga hubiese descubierto su secreto, pero más que nada, que el chico al que consideró su rival en el skate, se hiciera su amigo, y después la viera como algo más, o por lo menos eso pensó Tea. Claro, debe ser algo más, sino no la hubiera besado y tratado cuando se cayó, algo extraño se sucedía con él en esos tres días y su cabeza no podía recibir la información, o mejor dicho comprenderla detalladamente. Se estaba volviendo loca, según ella.

Sus pensamientos fueron interrumpidos al ver como cierto joven de cabello tricolor y hermosos ojos violáceos se acercaba a ella, o mejor dicho él, pues se le veía con esa sonrisa cínica con la que siempre le trataba cuando ella era Andrew y no Tea. Solo frunció el entrecejo y el joven continuaba con esa sonrisa la cual la castaña detestaba con toda su alma.

-Hola Miller-saludó algo cínico el chico (N: A webo, sonrisa cínica, chico cínico)

-Déjame en paz, Mutou-dijo secamente la castaña dirigiendo su vista hacia otro lado, intentando alejar su mirada del chico que en esos momentos era lo más insoportable y odiable del mundo.

-Oye, tranquilízate, vengo en son de paz-dijo Yami, a lo que la chica volteó a verle algo confundida-Mira, enserio, creo que no es tan importante seguir con esto, es mejor dejar de atacarnos uno al otro y comenzar a llevarnos bien ¿no crees?

-Me parece bien-contestó ella-"Algo estás tramando…"-pensó al mismo tiempo que el chico le estiraba la mano, gesto que Andrew contestó.

En eso, la voz del presentador dijo el nombre del oji violeta, y este se apresuró a salir a patinar frete al público. Tomó su patineta y se alejó de ahí, no sin antes claro, despedirse de Tea, o en este caso Andrew.

-"Quizá no sea tan malo después de todo, pero aún así tengo que estar alerta…"-pensó para sí misma mientras dirigía su mirada hacia el televisor donde pudo vislumbrar a cierto chico salir ante el público.

Mientras tanto, en las gradas del lugar, 4 jovenes estaban viendo el evento, un chico de ojos lindos y violáceos (N: Esa fue Hikari, no yo ¬¬), otro joven de ojos cafés y cabello rubio, junto con su hermana menor de cabello castaño y ojos miel, y por ultimo peor no menos importante su amigo moreno de cabello parado. Serenity estaba ansiosa, quería ver a Tea patinar y darle apoyo, pero le resultaría difícil estando con su hermano y los amigos de Yami ahí, tendría que aguantarlo.

-Miren chicos, ya salió Yami-dijo Tristan viendo como su amigo aparecía en escena ya listo para patinar.

-Espero que lo haga bien-dijo el hermano menor del chico, mientras que Joey estaba inexpresivo y Serenity pensativa en su amiga la castaña.

En otro lugar de las gradas, una jovencita de estatura baja, cabello rubio, ojos azules (N: la neta no sé de qué color son los ojos de Rebecca, yo digo que son azules, o a la mera me estoy haciendo daltónica), y anteojos gritaba frenéticamente en compañía de otras jóvenes, mostrando miles de pancartas y gritando emocionadas al ver al chico salir.

-¡YAMI TE AMO!-gritaban ella y el montón de chiquillas de igual manera.

Por otro lado, el susodicho muchacho de ojos violetas ya estaba preparado, y al escuchar el timbre de salida dio inicio a su rutina la cual había pasado practicando. Realizando varios movimientos con su patineta entre las rampas, los barandales y más, no lo hacía nada mal, sin embargo su tiempo a pesar de ser mucho se pasó en un abrir y cerrar de ojos. Una vez terminada su rutina recibió las calificaciones de los jueces y satisfecho se regresó hacia los vestidores.

Siendo recibido por los demás competidores con varios halagos se sintió bien consigo mismo, pero eso todavía era el principio, aun faltaba que Tea pasara y patinara delante de todos, y según el resultado final de la competencia ya sabría qué hacer. Aparte, ya no tenía ninguna duda que ella era Andrew Miller, ya no había pruebas de que justificaran lo contrario, y si el supuesto Andrew tenía problemas al caminar o se lastimaba al patinar, pues que se había lastimado la rodilla el día anterior, sería la prueba irrefutable de que ambos son la misma persona.

Luego de que pasaron los demás competidores, solo faltaba Tea, estaba nerviosa pero tenía que tranquilizarse, de lo contrario perdería con facilidad y todo su esfuerzo se vendría abajo en una abrir y cerrar de ojos. Al momento de que escucho la voz del presentador diciendo su nombre para que saliera a patinar se levantó de su asiento y tomó su patineta camino a la salida de los vestidores. Pero entonces sintió como alguien la detuvo al momento, pero lo extraño fue que esa persona no utilizara fuerza física para detener a la joven, bastó con que ella escuchara su voz.

-Suerte, Andrew…-le dijo Yami a la joven de ojos azules disfrazada que se detuvo en seco en la entrada de los vestidores al escuchar al chico diciendo tales palabras, las cuales pensó que nunca diría siendo ella Andrew Miller, pero dejó atrás toda muestra de mala educación y solo pero cortesía le dijo un "gracias" para salir de ahí.

Al salir frente al público solo dio un suspiro para poder calamar sus nervios internos, sonrió para sí misma y se montó en su patineta comenzando a deslizarse por el asfalto, las rampas y barandales. Dejando a un público maravillado, en su mayoría, pues no todos estaban felices de sus maniobras.

-"Tea es buena, debo admitirlo. Espero que gane…-pensaba una joven de ojos miel desde las gradas cruzando los dedos.

-Ese sujeto es increíble…-dijo asombrada una de las muchas chicas admiradoras de Yami al ver tan grandiosos movimientos efectuados por el rival de su ídolo.

-Cierra la boca-le ordenó la rubia de ojos verdes-Yami ganará, tenlo por seguro

-"Maldita…-pensaba furioso cierto joven de cabello tricolor desde los vestidores con una mirada de ira en sus ojos y con un gruñido de molestia al ver a la joven, pero después una sonrisa llena de malicia llenó su rostro-"pero pronto…todo terminará…-pensó mientras salía de los vestidores aun con su mueca maliciosa.

Caminó por el pasillo hasta toparse con una puerta la cual decía en un letrero "Sala de Control" a la cual entró a pesar de que debajo de estas palabras había un señalamiento que decía "solo personal autorizado". Al adentrarse pudo distinguir a un sujeto de cabello verde peinado en una mohicana, varias perforaciones en el rostro y con una camiseta negra, quien rápidamente al ver al oji violeta intentó sacarlo de ahí.

-¿Qué haces aquí? ¡Largo!-exigió el joven de mohicana jalando del brazo al intruso pero este solo sonrió como desafiándolo.

-Necesito que me hagas un favor-dijo Yami mirando seriamente al chico.

-Olvidalo, yo no le hago favores a nadie, ¡Ahora largo!-pero Yami aun no quería marcharse sin lograr lo que buscaba.

-Te pagaré ok-dijo al mismo tiempo que el joven de cabello verde lo miraba expectante habiendo ya cambiado por completo su semblante-Lo que quiero que hagas es que si en dado caso, el tal Miller ganará la competencia, mostraras por la pantalla gigante esta grabación-en ese momento mostró un disco al chico dentro de una caja de plástico y se lo dio-¿Podrás hacer eso?

-Claro, seguro. Siempre y cuando me pagues-condicionó el de perforaciones.

-Ten-dijo al mismo tiempo en que le daba una gran y generosa cantidad de billetes al chico-Para que veas que soy hombre de palabra, solo espero que tu también lo seas-el de ojos violáceo solo sonrió mientras salía de ahí con un gesto de victoria.

Tea ya había terminado con su rutina, se despidió del público alzando su dedo pulgar a lo alto alejándose de ahí para regresar a los vestidores con una sonrisa de victoria y satisfacción. Yami ya se encontraba de nuevo en su sitio como si nada, o por lo menos aparentándolo, recibiendo con una sonrisa a la joven que también le devolvió el gesto, pero claro, la sonrisa del oji violeta era solo de hipocresía.

Pasó un largo rato para que los jueces pudieran elegir a su ganador, varios de los chicos que eran muy pocos claro estaban casi mordiéndose las uñas, o por lo menos Tea que era un tic, por así decirlo, ya que lo hacía cada que estaba nerviosa. Sin embargo los nervios se convirtieron en escalofríos al sentir como una mano se posaba sobre su hombro, aunque este sentimiento desapreció pues supuso quien era esa persona.

-¿No estás nervioso o sí?-le peguntó divertido el joven de ojos amatistas al chico de ojos azules que volteaba a verle algo confundido.

-No…bueno algo-contestó ella-Pero estoy bien, enserio-agregó y ante esas palabras el chico se apartó de ella dejándola ahí, claro que después se detuvo en seco.

-Ok…Entonces te deseo suerte-dijo simplemente para volver a su lugar causando un pequeño sonrojo en la chica confundida ante tal actitud.

Una vez que Mike, el presentador llamara a todos los finalistas para que salieran frente al público, y una vez que estos salieran atendiendo al llamado, los jueces tomaron un semblante algo serio mientras que los jóvenes continuaban nerviosos. Pero luego se sorprendieron ante la aparición del organizador de tan enorme evento, el señor Pegasus, quien los había dejado asombrados todavía más que cuando su aparición anterior, saliendo de una enorme plataforma con juegos pirotécnicos, algo demasiado extravagante tratándose de un evento de skateboard.

-Buenas tardes jóvenes y también a ustedes estimado publico-dijo por el micrófono dirigiéndose a todos en general-Como saben este día se dará a conocer el ganador de los X Games, quien se llevará a casa no solo el trofeo, sino también el gran premio, como ya lo había mencionado, de medio millón de dólares-en eso muchos comenzaron a gritar y a aplaudir, tanto la gente del público como los jóvenes patinadores-Pero…-continuó el hombre de cabello platinado-solo uno podrá llevarse el premio.

En eso uno de los jueces se levantó de la mesa, otorgándole al hombre un sobre en donde muchos supusieron que venía el nombre del ganador, junto con los otros chicos que habrían quedado en segundo y tercer lugar. El hombre se tomó un minuto para después abrirlo, y comenzó a hablar otra vez mientras que los demás solo quedaron callados dejando un ambiente de suspenso.

-Y en tercer lugar tenemos a…-se escuchó un redoble de tambores (Hikari: Tipico) más una pausa por parte del señor Pegasus, pero luego prosiguió-¡Shio Hosaka!-mencionó a uno de los cuatro finalistas, un joven de cabello negro, ojos cafés, que vestía ropa holgada con una gorra, el cual no paraba de saltar de emoción.

El chico pasó al estrado colocándose en lo que sería su posición, mientras recibía una medalla la cual parecía ser de bronce, junto con las felicitaciones de uno de los jueces, el que le había entregado la medalla. Luego de la conmemoración, el hombre de largo cabello platinado continuó.

-En segundo lugar tenemos a…-volvió a hacer una pausa y se volvió a escuchar el estruendo de los tambores, mientras que los tres jóvenes que quedaban, entre ellos Yami y Tea, mantenían los ojos cerrados y cruzando sus dedos por no quedar en ese puesto y conseguir el primero, o por lo menos quedar en ese, no importaba más que ganar en ese entonces-¡Yami Mutou!-exclamó al mismo tiempo en que se escucharon gritos y aplausos estridentes y el chico abría sus ojos lleno de emoción.

Subió al estrado recibiendo la medalla de plata, mirando cínicamente a Tea que estaba con el seño fruncido al ver cómo era desbancada de nuevo. Sus esperanzas ya se habían desmoronado otra vez, había perdido con Yami Mutou, y aunque esta vez no hubiera quedado en primer puesto, pensó que ya no tenía oportunidad de alcanzar el primer lugar, se había dado por vencida antes de tiempo.

-¡Genial!-exclamó Joey parándose de su lugar emocionado por ver como su amigo consiguió el segundo lugar.

-Si…ya lo creo-mencionó Serenity, pero no sabía que expresar, si alegría porque Yami, el amigo de su hermano hubiera logrado la medalla de plata o tristeza por su mejor amiga que no había conseguido nada. Simplemente agachó la cabeza.

-¡Demonios! ¡Debió haber ganado el primer lugar! ¡No es justo!-La chica de ojos verdes comenzó a emberrincharse al ver como su querido ídolo había quedado en segundo lugar, mientras se sentaba de nuevo en su lugar cruzando sus brazos y haciendo un puchero de enfado.

-"No puede ser…-pensaba triste cierta castaña cabizbaja, desilusionada de haber fracasado una vez más- me esforcé tanto para nada…Ya no queda más que aceptar la realidad…"-a punto de soltar las lagrimas, escuchó la voz de Pegasus, pero ahora no estaba tan segura de continuar en la lista de ganadores, por lo que no le tomó importancia. Sin embargo, recobró el conocimiento al escuchar la voz del hombre mencionar…

-Y el ganador, el que se lleva todo este torneo es…-pausa-¡ANDREW MILLER! ¡Señoras y señores, el nuevo ganador de los X Games!

Tea alzó la mirada, aun no lo podía creer, se había quedado boquiabierta y no sabía que expresar en ese momento el cual le irradiaba felicidad, alegría, y se podría decir que un poco de tristeza pues lamentaba el hecho de que su nuevo amigo no hubiese podido quedarse con el trofeo. Pero aun así, la alegría la invadió, caminó emocionada hacia el estrado en donde recibía la medalla de oro que era colocada en su cuello y el trofeo de oro también que pesaba bastante pero por la felicidad se le olvido cualquier dificultad, incluso la de cargar ese trofeo tan enorme. Todos le apaludian y exclamaban su nombre una y otra vez, pero no era lo mismo en el caso de Yami, quien se encontraba gruñiendo de rabia, pero después su ira cambio a una sonrisa de malicia al ver como su plan había resultado.

-"Ahora si Tea, ¡me pagarás todas las que me debes!"-pensó, y en ese momento la pantalla gigante que mostraba el rostro de alegría de la castaña se distorsionó, dejado ver algo que calló los gritos y aplausos de todos los presentes.

- Sere, nadie puede enterarse de que yo soy Andrew Miller ¿entiendes?-en esa enorme pantalla se mostraba aquel encuentro entre Tea y su amiga en los vestidores, donde serenity había descubierto a la castaña vestida de hombre-Prométeme que no le dirás a nadie acerca de esto, ni siquiera a Joey.

-De acuerdo. Te lo prometo.

-Gracias Sere…-y fin de la grabación.

La gente del publico había quedado bastante sorprendida y llena de dudas, entre ellas Tea, quien no entendía cómo demonios habían descubierto su conversación con Serenity, pero luego su mente se aclaró al escuchar las risitas de Yami que después se convirtieron en carcajadas, y también mientras que él era observado por su hermano y sus amigos bastante molestos y una Serenity asustada.

-¡Espero que les haya quedado bien claro que Él-comenzó Yami señalando con el dedo a la joven que se mostró molesta y a la vez nerviosa-NO es quien dice ser! Permítame-dijo tomando el micrófono del señor Maximilliam y comenzaba a hablar por este mismo-Esta grandioso patinador al que muchos conocen como "Andrew Miller" es nada más y nada menos que Tea Gardner, su verdadero nombre es ese damas y caballeros. Una estudiante de preparatoria que se disfrazó para poder competir y creo que eso es ilegal ¿o no?-en eso se puso en frente de la chica y la miró como su fuera superior que ella-¡Vamos, no te escondas más Tea! ¡Muéstranos tu verdadera cara!

La castaña solo agachó su cabeza una vez más, para después despojarse de su gorra y de la red que atrapaba su cabello corto, soltándolo frente a todos los expectadores quienes quedaron boquiabiertos al ver que no era mentira ni las palabras de Yami ni el video, Andrew Miller era una chica.

-Me temo que tendrá que ser descalificada señorita-le dijo un poco triste Pegasus a la joven quien tan solo asintió resignada bajando del estrado y entregándole el trofeo y la medalla a Yami llena de coraje, tristeza y decepcion-¡Y el ganador es Yami Mutou damas y caballeros!-exclamó el hombre mientras que pocas personas aplaudían de nuevo ante tal escena.

-Ahora tendrás lo que siempre quisiste ¿no?-comenzó la castaña, mirando al borde de las lagrimas al chicho de ojos amatistas-¡Al fin te deshiciste de mi! ¡¿NO? Me alegro mucho por ti. Sí, me alegro, porque créeme que no me gustaría sentir lástima ¡porque eres un maldito cerdo manipulador, egoísta y prepotente!-Tea comenzó a insultar al chico delante de todos mientras lo miraba llena de ira y este solo sonreía hipócritamente- Eres una basura Yami Mutou… ¿Pero sabes algo? ¡Todo esto-dijo mientras miraba a su alrededor-algún día lo vas a perder tarde o temprano. Te darás cuenta lo cruel y efímero que es el mundo. Creí que eras diferente…-las lagrimas comenzaron a brotar de sus ojos pero cerró los ojos con rabia evitando que siguieran esas lagrimas-¡Pero me doy cuenta que no vales ni una mierda!

Exclamó mientras se alejaba de ahí corriendo aun con las lagrimas saliendo de sus ojos y con la cabeza baja, dejando a muchos boquiabiertos ante la sorpresa de ese gran evento. Corrió hasta el estacionamiento y llegó a la camioneta negra de su primo, mientras se tiraba al suelo recargada en la llanta delantera aun llorando desgarradoramente. Coraje, tristeza, decepción, frustración, ira, pero más que nada dolor, un dolor en su pecho le causaba confusión y malestar dentro de sí misma.

Entre tantos sollozos fue escuchada por Duke, quien la había seguido desde las gradas donde la miraba y vio cuando salió corriendo de ahí. Se aproximó hacia ella lentamente, hasta agacharse y verla a los ojos, moviendo sus cabellos que le tapaban el rostro con lágrimas recorriendo sus mejillas, y acariciando gentilmente su mejilla mientras que la ayudaba a incorporarse. Una vez que Tea se secó las lagrimas, ambos jóvenes subieron a la camioneta, Duke colocó las llaves y con una ligera vuelta la encendió, arrancó y se marcharon de ese lugar.


Hikari: *llorando con un pañuelo* waahhh! Pinche Yami! POBRE TEA! TORITO!

Nadia: Exageras ¬¬u….weno em…espero que les haya gustado, si quieren saber algo del siguiente capi les diré que será un poco corto pues planeo hacer un Anzu's POV, espero no tardarme tanto como con este capi, y gomene su los hice esperar demasiado

Yugi: Jeje…para inspirarte tendrás que escuchar tus canciones Emo…

Nadia: Callate si ¬¬… que haciendo la parte final me puse a escuchar Untitled de Simple Plan y casi lloro…lo bueno fue que me aguanté…

Yugi: Si lo que digas Emo

Nadia: Callate Punketo fresón ¬¬

Hikari: Que yo sepa los punketos no son fresas…

Nadia: Pero Yugi es the only exception, como dice Paramore xD…Weno me largo, ya me enfadé, quiero dormir, aparte de que la pinche banda angosta, digo ancha, seguido se pone sus moños y me saca de Internet. Escriban reviews ¡ONEGAI! De lo contrario, sacaré mi instinto diclonius y los asesinaré a todos, y no quiero eso u-u

Yugi: Que perfecta forma de pedir comentarios ¬¬u

Nadia: Bueno ¡SAYONARA!