El capítulo más largo que he escrito, cuando reciba las reviews de este capítulo, prometo de verdad contestaros a todos, pero es que ahora estoy muerte, no sabía cuando acabar!!!!cada vez que decía hasta aquí era incapaz de dejarlo, me parecía que faltaba algo, hasta que me he agotado! Espero que os guste.
CAPITULO 4: UN DIA MUY LARGO
Sakura se tiró en la cama boca arriba, con los brazos extendidos. Cerró los ojos. Notó como su cuerpo pesaba, pesaba demasiado. Estaba agotada. El día había sido muy largo, ese par... ¿Por qué no la dejaban tranquila? Se ladeó poniéndose en posición fetal. Y los otros dos. Agarró la almohada con fuerza. Notó su pulso acelerarse de nuevo mientras sus ojos eran incapaces de abrirse. Sabía que a pesar del cansancio no podría dormirse, algo en su interior se había despertado. Sonrió. Habría que volver a silenciarlo. Se levantó pesadamente, la casa estaba hecha un desastre. Shikamaru nunca hacía nada y ella estaba ocupada la mayor parte del tiempo, así que al final todo quedaba para Hinata. Eso no estaba bien. Se quitó la ropa en un rápido movimiento desparramándola por la cama y se puso una camiseta de tirantes y unos shorts rojos. Hacía bastante calor, eran los últimos días de verano.
-Bueno, a ver por donde empezamos-dijo mirando desafiante el desordenado salón.
-------------------------------------------
-¿Qué hacéis ahí tirados? ¡Se hace tarde!- gritó Ino al par de chicos tirados en el sofá mientras se terminaba de colocar los pendientes.
-¡Ey, Ino! ¡Estás genial!- dijo Naruto levantando su pulgar derecho. La chica no pudo evitar sonreír.
-¿Tú crees?- preguntó dando una vuelta sobre sí misma. Llevaba unos piratas blancos y una camiseta sin tirantes morada. Se había dejado el pelo suelto y se había maquillado suavemente. Hacía mucho que no se comportaba como una chica. Observó de reojo los altos tacones de sus sandalias. Esperaba recordar cómo se andaba con eso.
- ¿A quién quieres impresionar?-dijo con una sonrisa burlona Uchiha. Ino apartó la mirada del moreno ruborizada. ¿Cuánto podía averiguar ese chico con ese maldito sharingan?
Pero la rubia estaba muy lejos de la realidad. Sasuke era un observador nato y su memoria nunca fallaba. Sólo había visto una vez a Ino con el pelo suelto: cuando intentó conquistarle a él. Así que sólo podía haber una razón: Shikamaru.
-¿De que hablas Sasuke?-preguntó Naruto sin entender nada, mirando de uno a otro. La verdad es que Ino estaba rara. Últimamente estaba mucho en las nubes y eso era extraño, por lo normal solía estar bastante centrada, sólo al inicio, cuando le gustaba el idiota de Sasuke, se había comportado así. ¿Podría ser que volviese a gustarle? No, todo había quedado muy claro una noche hacía dos años. Ino no significaba nada para Sasuke. Miró al moreno, ¿Pero acaso alguien lo significaba? Ni siquiera él sabía lo que significaba para Uchiha.
-Llegaremos tarde- farfulló Ino ignorando a ambos- ¿Hinata no te dijo a qué hora?-dijo interrumpiendo los pensamientos del rubio. La imagen de Hyuga apareció en su mente. No pudo evitar sonreír tontamente- Naruto…-llamó la chica ante la total desatención de su compañero, agitando una mano ante él.
-¿Eh?-preguntó el chico con la mano en la nuca-no sé, sólo nos ha dicho que vayamos.
-¿No te ha dicho la hora?-miró nerviosa el reloj- al menos sabrás la dirección, ¿no? No me gustaría llegar muy tarde, es de mala educación…
-¡No te preocupes, Ino-chan!-dijo Naruto recostándose de nuevo en el sofá- viven aquí al lado- dijo señalando la casa por la ventana.
-¿Qué? ¿Por qué no me lo habías dicho antes?- dijo ella asomándose a ver si veía algo.
-Shikamaru está trabajando- dijo Sasuke como si nada. Ino se apartó rápidamente de la ventana. ¡Maldito Sasuke! El muy idiota se daba cuenta de todo, qué fácil era engañar a Naruto. Vio pasar por una de las ventanas la silueta de la pelirrosa. Miró al tranquilo moreno de reojo. Hora de probar si sus sospechas eran ciertas.
-Sakura-dijo tranquilamente apoyándose en la ventana. El rubio saltó al instante.
-¿Dónde? ¿Dónde?-dijo a su lado buscando a la chica. El moreno cambió de posición y desvió la vista de ellos. En unos movimientos que parecían no desvelar nada nuevo. ¿Se había equivocado?
-Acaba de pasar por esa ventana- dijo sin apartar la mirada de Sasuke. Y percibió algo. Una leve tensión en los músculos del chico. Un leve rubor en las mejillas. No, no se había equivocado, aquello era suficiente para demostrarlo. Sólo una chica que le hubiese observado atentamente durante tantos años podría apreciar esos pequeños cambios.
-Hmp…-fue lo único que articuló. Naruto se movió de prisa, tomó a Ino del brazo e intentó a hacer lo mismo con Sasuke, pero este se soltó- puedo ir solo.
-¡Vamos a ver a Sakura-chan! ¡Vamos a ver Sakura-chan!-dijo el rubio logrando sacarlos de la casa. A los dos se les escapó una gota de sudor, cualquiera que viese a ese loco pensaría que Sakura-chan era un nuevo parque de atracciones en lugar de una persona.
Al llegar delante de la puerta vecina se dieron cuenta de que del interior provenía música, sonaba muy alta, y eso que la puerta estaba cerrada. Ino tocó el timbre. El saber que el Nara todavía no estaba la había tranquilizado bastante. Nadie contestó. Volvió a tocar. Nada. A la quinta Naruto la detuvo.
-Hinata me dijo que había una llave en el tejado, dame un minuto-dijo subiendo a éste.
-¿Crees que es correcto, Naruto? Sabemos que Sakura está en casa-dijo Sasuke elevando la vista al rubio.
-Ella me dijo que no había problema-dijo regresando con la llave. Abrieron la puerta muy lentamente, sin saber que se encontrarían.
-Me muero por besarte, dormirme en tu boca, me muero por decirte, que el mundo se equivoca…-cantaba Sakura a pleno pulmón ajena a todo eso, moviendo sus caderas al compás de la canción, unos movimientos atentamente seguidos por un par de ojos negros- que el mundo se equivoca.
-Vaya frontuda, ¿Desde cuándo eres cantante?-dijo Ino acercándose a la chica. Un shuringen pasó rozado su mejilla. Ino retrocedió un paso. Sakura había tomado una postura defensiva. Su dura mirada cambió a una de desconcierto al darse cuenta de quienes eran los intrusos.
-¿Qué…qué hacéis aquí?- murmuró perpleja.
- ¿No te ha dicho nada Hinata-chan?- preguntó el rubio acercándose sin miedo a la pelirrosa.
-¿Decirme? ¿Qué tenía que decirme?- dijo paseando la mirada de Ino a Naruto. Sasuke seguía en un segundo plano.
- Que nos había invitado a cenar- dijo Ino. Estaba claro, su presencia perturbaba a la pelirrosa, y Hinata había evitado decir nada para que no se echase atrás. Parecía que Hinata conocía muy bien a su antigua amiga de la infancia.
-¿Qué? ¿Desde cuándo?- gritó Sakura, se la veía totalmente desconcertada.
-Hace una semana-dijo Naruto. Sakura se quedó con la boca abierta. ¿Cómo? ¿Por qué Hinata…? Recobró un poco los nervios e intentó esbozar una sonrisa.
-Sentaos, voy a por un poco de te- dijo desapareciendo por el pasillo. La pelirrosa se apoyó sobre la pared intentando regular su pulso y su respiración. No le gustaban las sorpresas y menos de ese tipo. Estaba claro que esos tres habían acorralado a la pobre Hinata hasta que esta había accedido. O pudiese ser que Hinata todavía…
-¡Hey, frontuda! ¿Te echo una mano?- dijo la rubia apareciendo en la cocina. Sakura no la miró. Si iban a tener que pasar esa noche juntas debía enterrar el hacha de guerra por un rato.
-Claro, Ino-cerda- aquello era fácil, demasiado fácil. Actuar como cuando eran niñas, como si nada hubiese pasado en todo ese tiempo- los platos están ahí.
Ino sonrió. Aquello le gustaba más. Volvía a ser la Sakura de siempre, su querida frente. La observó con detenimiento. Su largo cabello rosa llegaba casi hasta el final de su espalda, la camiseta de tirantes dejaba ver un vientre totalmente plano, y su generoso escote dejaba claro que hacía tiempo que ya no era una niña. Shikamaru, ¿Hasta donde habrían llegado? ¿Serían una pareja?
-¡Ya he llegado!- se oyó una voz varonil proveniente del salón- vaya, ¿Qué hacéis vosotros por aquí?
Aquella voz tan grave era inconfundible. Ino notó como su seguridad desaparecía. Apretó con fuerza una de las tazas.
Sakura sacó la cabeza de la cocina.
-¡Estoy aquí Shika!- dijo la pelirrosa agitando un brazo. El chico miró a la pelirrosa y volvió a mirar a los invitados.
-¿Os quedaréis a cenar?-dijo tirando la mochila al suelo y sentándose en el sofá que quedaba vacío.
- ¡Hinata-chan nos invitó!- Shikamaru hizo una mueca de fastidio mientras se acomodaba en el sofá. Estaba cansado.
-¿Qué te crees que haces ahí sentado?-dijo Sakura delante de él con los brazos cruzados.
-¿Está claro, no? Descansar- dijo estirándose.
-¡Ah, no! Eso sí que no, ahora mismo te levantas a ayudarme-dijo la chica empezando a tirar de su brazo- me he levantado muy pronto, he estado pasando consulta hasta hace un par de horas, he limpiado toda la casa… ¡Es lo mínimo que puedes hacer!
-Joder, mira que eres pesada- dijo levantándose, desde su altura observó a la chica, una cabeza más baja que él- tan pequeña y tan problemática.
-Y tú tan grande y tan inútil- dijo enfrentándose al chico. La altura y la musculatura del chico parecían no importarle, le desafiaba. Sasuke dibujó una pequeña sonrisa, ¿Desde cuándo Haruno era tan…desafiante?
-¡Tú puedes Sakura-chan!-animó el rubio desde su asiento.
-¡Ahora mismo a la cocina! Yo tengo que cambiarme- dijo ella encaminándose de nuevo al pasillo.
-¿Qué mas da? Aunque la mona se vista de seda…-no pudo terminar porque el puño de la pelirrosa se clavaba en su estómago. El chico se agarró con fuerza el lugar golpeado. ¿De donde sacaba alguien tan escuálido tanta fuerza?- joder, Sakura, era una broma…-dijo siguiendo a la chica.
-No estoy de humor, ayuda en la cocina- dijo cerrando la puerta de su cuarto de golpe.
Shikamaru siguió mascullando maldiciones hacia su "querida" compañera.
-Hola- dijo una voz femenina cuando llegó a la cocina. Al levantar la mirada se encontró unos ojos azules bien conocidos.
- Yamanaka-dijo con voz grave. Ino se agarró a la mesa que tenía a su lado. Estaba aún más guapo que lo que recordaba. Enfundado en una camiseta sin mangas negra y unos vaqueros desgastado el cuerpo de Nara se presentía con todo su poder. El chico tampoco podía apartar la mirada de la mujer ante él, nunca la había visto tan femenina, y se dio cuenta de que quedaba poco de esa cría que él había dejado marchar, de esa chica que le rechazó tras la última misión que hicieron juntos. Y con la que no había vuelto a hablar desde entonces.
-¿Y Sakura?- preguntó la chica volviendo a prestar atención al té que había empezado a hervir. Los dos fueron a la vez a quitarlo y la enorme mano de Shikamaru se quedó sobre la de Ino. Se quedaron así observando sus manos mientras la tetera pitaba. Ella fue la primera en reaccionar, cogiendo la tetera y depositándola en la bandeja. El chico no respondió, sólo la observaba, y eso hizo que la chica se pusiese más nerviosa- ¿Dónde…? ¿Dónde está el azúcar?
Shikamaru señaló un estante. La chica se acercó intentando mantener la compostura. La cocina se le empezaba a hacer pequeña. Se estiró para alcanzar la caja pero no llegaba. Volvió a intentarlo. No hubo un tercer intento. Shikamaru lo cogió fácilmente y lo puso ante ella. Ella se quedó sin respiración. Notaba el cuerpo del castaño pegado a ella por detrás, sus brazos la envolvían tendiendo el paquete, sin llegar a abrazarla… ¿Lo hacía intencionadamente?
Él estaba cómodo. El tenerla en sus brazos después de tanto tiempo…era inconvenientemente agradable. Observó el pelo rubio bajo su barbilla y acercó su nariz para aspirar su aroma. Olía a ella. Sus brazos empezaron a cerrarse sobre la cintura de la chica.
-Bienvenida- dijo apoyando su barbilla en el hombro de ella. Ino no podía moverse, estática, incapaz de pensar, incapaz de reaccionar. No sería ella la que rompiese ese momento, la que volviese apartarle de ella. No pudo evitar sonreír, posó sus manos sobre las del chico.
-Gracias- murmulló totalmente sonrojada.
-Se parece a aquella noche, ¿no?-se atrevió a decir él. Notó como la chica entre sus brazos se tensaba- lo siento, no quería molestarte-empezó a apartar los brazos de ella. Ino le detuvo.
-No me molesta, soy yo la quería disculparme…
-¿Todavía seguís aquí?- preguntó Sakura desde la puerta. Los dos se apartaron rápidamente, conscientes de la posición en la que estaban. Ino cogió la bandeja y salió rápidamente hacia el salón- Shikamaru…-dijo preocupada, sabía que había interrumpido pero aquello era peligroso para su amigo.
-Tranquila- dijo tocando su dije- no me olvido-ella hizo el mismo gesto. El mismo colgante en los cuellos de ambos. La misma sonrisa cómplice- sólo ha sido…un momento. No importa.
Sakura le vio alejarse con las manos en la nuca. Suspiró. No le creía. Aquello empezaba a complicarse. Cogió unas galletas que habían hecho Hinata y ella el día anterior y las puso en un plato. Shikamaru. Hinata. ¿Cuánto tardarían en caer? Esa cena, la escena de momentos antes…todo pistas de que la muralla que habían construido todos esos años empezaba a resquebrajarse, convirtiéndose en palabras que se llevaba el viento. Quizás fuese lo mejor. Oyó las risas en el salón. Si seguían sintiéndose así, ¿de qué habían servido todas esas charlas? ¿Por qué habían luchado? Cogió el dije que pendía de su cuello y lo observó. El medio corazón que parecía una hoja y que tan desapercibido pasaba por parecerse al símbolo de la ciudad. El corazón roto que escondía en su parte posterior tres iniciales: N I S. No sufrir más, no volver a caer, no volver a sentir.
-¡Sakura-chan! ¿Dónde están esas galletas?- se oyó la voz de Naruto a lo lejos. Tomó aire y decidió apartar esos pensamientos por unas horas. Al llegar notó que Shikamaru se había encargado de dejar libre el asiento a su lado. Dejó las galletas en la mesa y se tiró a su lado- ¡Mmmm! ¡Están buenísimas! No recordaba que hacías galletas tan buenas- dijo el rubio metiéndose tres en la boca.
-¡Ey! ¡Deja para el resto!- gritó Shikamaru abalanzándose también sobre ellas. Sakura sonrió divertida ante la infantil escena. Al levantar la vista sus ojos toparon con los negros del Uchiha. Él apartó la mirada y con un rápido movimiento cogió una galleta sin ser interceptado por ninguno de los "críos". Se la llevo a los labios. Sakura no podía evitar seguir cada movimiento. Ino tosió. Sakura se encontró con la sonrisa cómplice de la rubia. ¿La había observado? O quizá…sólo observaba a Sasuke. Se habían sentado separados por Naruto. Notó una sensación conocida en la boca del estómago. Celos. Mierda.
-¡Buenas noches! Gomen nasai, me han entretenido- dijo la peliazul entrando con un montón de bolsas en casa. Sakura se iba a levantar a ayudarla cuando una figura pasó a toda velocidad por su lado.
-¡Yo te ayudo! ¡No tienes que disculparte Hinata-chan! ¡Nosotros somos los que hemos venido demasiado pronto! Ino ha insistido- dijo el rubio tomando las bolsas de la chica. Hinata retrocedió como reflejo ante la cercanía de Uzumaki. Algo que no pasó desapercibido para ninguno, ni siquiera para el despistado chico.
- Hai, ahora mismo preparo la cena- dijo haciendo una pequeña reverencia. Se fue por el pasillo. Naruto la seguía a cierta distancia.
-¿Qué le pasa a Hinata? ¿Por qué esquiva a Naruto?- preguntó Ino bajando la voz para que la pareja no la escuchase. Sakura y Shikamaru se miraron.
- No lo esquiva- dijo Sakura- ya sabes como es Hinata con los desconocidos.
-Pero Naruto no lo es- dijo Ino.
-Ahora sí- dijo Shikamaru- han pasado cinco años sin noticias de él, ¿Cómo crees que se siente? Todos sabemos lo que ella sentía por él. El tiempo ha pasado, si no se cuida una relación esta desaparece.
-¿Estás insinuando algo, Nara?- dijo Sasuke mirándole fijamente.
- No insinúo, afirmo Uchiha- dijo sin inmutarse- no pueden volver y pretender como que no ha pasado nada. Sí ha pasado.
-¿Qué es lo que ha pasado?- preguntó la rubia.
-No nos conocéis, ¿Por qué seguís pensando que somos amigos? ¿Qué sabéis de nosotros? ¿Qué sabéis de nuestra vida en estos cinco años?- su tono de voz había aumentado, el cansancio y la pregunta errónea habían desencadenado la ira del Nara- ¡No estuvisteis con Hinata cuando no aprobó el examen de jounin y la renegaron de la familia! ¡No estuvisteis cuando me convertí en ANBU y en mi primera salida perdí a todo mi grupo en una emboscada! ¡No estuvisteis cuando Sakura casi mue…!
-¡Cállate!-gritó Sakura acallando las palabras de su amigo tapando su boca con su mano. El cruce de miradas lo dijo todo. Los ojos verdes estaban vidriosos. Había hecho lo que nunca había querido, herir a las personas que más quería, igual que ellos hicieron. Al final él no era mucho mejor que el maldito Uchiha.
-Sakura- dijo apartando la mano de la chica lentamente- lo siento.
-No pasa nada- dijo ella esbozando una sonrisa triste. Ante los gritos todos habían aparecido en la sala. Miraban a los dos atentamente. La chica retomó su asiento y Shikamaru envolvió sus hombros con uno de sus brazos.
-¿Qué ha pasado?- preguntó Naruto. Todos estaban con la mirada gacha y nadie decía nada- ¡Eh! ¿Qué estáis haciendo vosotros?-dijo señalando el brazo de Shikamaru.
-Tsk…no molestes-dijo desviando la mirada levemente sonrojado, pero al apartarla de Naruto se posó en la dirección contraria, en la que estaba el Uchiha. Nara sintió miedo por primera vez en mucho tiempo. La mirada de Sasuke era…incluso el sharingan se le había activado. ¿Qué le pasaba? Entonces notó como la mirada del moreno no se fijaba exactamente en él sino en la chica que tenía en sus brazos. Sonrió. ¿Eso eran los celos de un Uchiha? Joder, era peor que Tsunade enfadada.
-¿Cómo que no moleste? ¿Por qué coges con tantas confianzas a Sakura-chan?- se acercó el rubio. Una mano le agarró del brazo. Al girarse vio los ojos de Hinata.
-No pasa nada, es normal…-la frase quedo en el aire.
-¿Vosotros…? ¿Vosotros…?- empezó a articular Ino, temiendo que sus peores sospechas fuesen ciertas.
-¿Estáis juntos o qué?- preguntó Naruto sin más reparó, sin dar un paso para no perder el leve contacto que mantenía con la peliazul.
-Bueno, todos estamos juntos aquí sentados…-empezó Sakura divertida, alegre de que la tensión de momentos antes hubiese desaparecido por aquella tontería.
-¡Sakura-chan! ¡No te rías de mí!- se quejó el rubio- ¿Vosotros dos sois novios?
Los nombrados se miraron por unos segundos seriamente, como si nadie más importase, como si viesen más allá de ellos mismos…empezaron a acercar sus rostros…Sasuke iba a levantarse para frenar aquello, pero Ino le paró con la tristeza inundando su rostro. Era verdad: Sakura y Shikamaru eran…
-Ja, ja, ja, ja…-las risas resonaron por toda la habitación mientras Sakura y Shikamaru se destornillaban por el sofá.
-¿Pero qué demonios? ¿No sois…?-preguntó la rubia sorprendida.
-¿Yo? ¿Con éste? ¡Ni en sus mejores sueños!- dijo señalando al chico de la coleta.
- ¡Pues tú no eres mucho mejor, Haruno!- dijo riéndose Nara.
Los tres visitantes les miraban con la boca abierta, mientras Hinata se había retirado a la cocina a preparar la cena al ver que el ambiente había vuelto a la normalidad.
Sasuke observó a los dos riéndose. Dios, la sangre todavía le hervía, ¿Era mentira? ¿No eran nada? ¿Y por qué esas confianzas? Al ver los labios de Nara tan cerca de los de Haruno…Su deseo de lucha se había activado, quería patearle hasta arrancarse de su cuerpo esa sensación tan incómoda, si Ino no le hubiese detenido…a saber que tontería hubiese hecho. Dirigió de nuevo su mirada a la pelirrosa, su pecho se movía acelerado por la risa, su vestido desacomodado dejaba ver la mayor parte de sus piernas, y ese pelo que cubría todo el sofá…qué fácil sería hacerla suya allí mismo. ¿Qué? ¿Qué demonios estaba pensando?
-¿Entonces por qué…?
-¿Por qué nos comportamos así?-dijo la pelirrosa abrazándose al cuerpo de Shikamaru- todo es culpa de ese par de idiotas.
-¿Ese par de idiotas?- preguntó Ino. Sabía que todo aquello era un juego, y sin embargo no podía evitar que su voz interior clamase que ese hombre era suyo.
-Jiraiya y Kakashi, desde hace un año ya no me dejan tranquila- dijo la pelirrosa sentándose en su asiento y soltando al chico.
-¿Por qué desde hace un año?- preguntó Naruto curioso.
-¡Ufff! ¿Cómo explicarlo? Desde hace un año soy mayor de edad- dijo ligeramente ruborizada.
-Sí, todos nosotros- dijo Ino señalando el grupo.
-Ya, pero…es distinto…ellos no se comportan igual con ellos que con nosotras- dijo cada vez más sonrojada.
-No entiendo nada, ¿Qué quieres decir?- dijo Naruto. Sakura no contestó. Casi no había hablado con ellos en cinco años y ahora tenía que contarles…
-Que cualquier cosa que hagan ahora con Sakura es legal, hasta las más pervertidas- dijo Shikamaru divertido guiñando un ojo a los presentes.
-¿¡Pero que demo…!?-empezó a decir Sasuke muy cabreado, pero a medio camino se calló, ante la mirada extrañada de todos. Los celos le estaban perdiendo. ¿Qué se creían ese par de idiotas? Cuando les viese los iba a convertir en fiambre.
-¿Quieres decir que te acosan?- preguntó Ino preocupada.
-Digamos que ahora le quieren enseñar "otras" cosas- dijo Shikamaru.
-¡Shikamaru!-gritó la pelirrosa pegándole un puñetazo en el hombro a su compañero. Todos se rieron.
-¡La cena está lista!- dijo Hinata llegando con una bandeja. Naruto la contempló embobado. Se acercó a ella con delicadeza, intentando no asustarla esta vez. La chica le tendió la bandeja con una sonrisa. El chico se la devolvió y por unos segundos la observó con el delantal…adorable…si esa sonrisa fuese solo para él… Podría acostumbrarse a vivir esa misma escena cada día.
-¡Qué bien!- gritó Shikamaru mientras iba a la cocina a por el resto de comida.
-Siempre igual- suspiró la pelirrosa con una tierna sonrisa.
-¿Entonces…?-continuó Ino, intentando que Sakura concluyese la historia. Esta la miró y entendió la preocupación de su amiga.
- Nara les da un poco de miedo- dijo la chica bajando la voz- ya has visto el cuerpo que tiene- dijo guiñándola un ojo divertida. La rubia se sonrojó rápidamente.
-¡Ya estoy aquí!- dijo el chico llevando un montón de bandejas que parecían sumamente pesadas.
-Hablando del rey de Roma…-dijo Sakura levantándose para ayudarle.
-Deberías haberte quedado con mi primo- dijo Hinata. El silencio se hizo de nuevo entre los presentes que se voltearon atentos hacia Sakura.
-Mmm…ya te he explicado mil veces que sólo era para hacerle un favor- dijo colocando los platos sin atreverse a levantar la vista sintiendo todas las miradas clavadas en ella.
-Jooo… Tenten me cae muy bien, pero prefería que tu fueses mi primita- dijo Hinata abrazándose a la pelirrosa como una niña pequeña.
-¿Para ayudar a Neji? ¿Y que es eso de Tenten tu prima?- dijo Ino señalando a una y a otra.
-Después de la gran batalla…muchos sentimientos salieron a flote…entre ellos los de Hyuga- dijo Shikamaru.
-Tenten se interpuso en un ataque dirigido a Neji- la mirada de Sakura se volvió seria- hice todo lo que pude y logré salvarla…entonces me di cuenta de que las heridas de Neji parecían aún más profundas que las de Tenten.
-Estuvo sentado a su lado día y noche- dijo recordando- siempre pensé que no era humano, pero aquello…
-Ni siquiera él se había dado cuenta de que la quería hasta ese momento, pensó que la perdía…y eso le hizo reaccionar-dijo Sakura.
-Parece que Hyuga se ha ablandado- dijo Sasuke con una mueca. Todos le miraron mal, pero hubo alguien que no pudo reprimirse.
-¿Crees que querer a alguien es ser débil? ¿Qué los que sentimos somos blandos?- Sakura en pocos pasos había llegado hasta el Uchiha que le miraba asombrado, no esperaba esa reacción de la chica- estás muy equivocado, esos sentimientos le dan una razón a Neji para vivir y luchar, es un ser humano, y el saber que tiene un legar al que regresar, al que debe regresar…unas personas que le esperan, que le quieren… ¿Qué tienes tú? Estás vacío, siempre lo has estado.
- Eso son tonterías baratas- dijo acercando su rostro al de la chica. Ella no había dudado, tan fuerte, tan segura…tan distinta a la niña que había llorado desconsolada tras su marcha.
-Eso pensé cuando tú te fuiste, me empecé a convertir en lo que tú eres…y cuando me di cuenta de lo sola que estaba…me odie a mí misma- las lágrimas amenazaban con salir de los ojos color jade- comprendí lo que sentías y me diste pena. ¿Cómo puedes vivir del rencor?
Naruto e Ino bajaron la cabeza. La pelirrosa sólo había expresado lo que todos pensaban.
-Ahora Neji…es feliz- dijo apartándose de él, tomando conciencia de su cercanía- después de matar a Orochimaru, a Itachi… ¿eres capaz de decir lo mismo?
Sasuke se quedó en silencio. Las palabras de la chica resonaban en su cabeza, en su alma, revolviendo las bases de su vida. Vacío. Tras llevar a cabo su venganza era eso lo único que sentía. Hacía unos momentos, en aquel estado de compañerismo entre todos, riéndose, esa sensación había desaparecido por unos segundos. Después de tanto tiempo, no se sentía sólo, y ahora, viendo como una solitaria lagrima dibujaba el rostro de Sakura, comprendía que ella era el motivo.
-No- dijo secando la lágrima con su mano. Sakura no pudo reaccionar cuando notó la áspera mano del Uchiha en su rostro- sé mis errores. Intentaré aprender de ellos. Sólo era envidia. Hyuga siempre se me adelanta en todo.
-¡Oh, Sasuke! ¡Pero él no me tiene a mí por mejor amigo!- dijo Naruto saltando encima del Uchiha.
-¿Y quién ha dicho que soy tu mejor amigo?- gritó el pelinegro intentando quitarse al rubio de encima. Sakura no pudo evitar una sonrisa nostálgica ante aquella imagen tan usual. Sasuke cruzó su mirada con la de ella y también sonrió. Una sonrisa sincera.
-¡Siempre igual! ¿Cómo hacías para aguantarlos, Sakura?- grito Ino intentando poner un poco de paz entre los chicos. En su intento cayó de culo en el suelo- ¡Paraos de una vez! Ya estáis creciditos, ¿Sabéis?
Los chicos se pararon y volvieron a su sitio.
-Baka.
-Teme.
Ino dio un golpe al Uchiha en la nuca. Sakura a Naruto. Ambas sonrieron.
-Gomen- dijeron los dos al unísono.
-¿Queréis que os contemos como fue la cita de Sakura con Neji?- dijo Shikamaru con una sonrisa lasciva.
-Cuenta, cuenta…-dijo Naruto.
-Pues resulta que un día…
-¡Shikamaru!- gritó la pelirrosa estrangulando al de la coleta.
-Vamos Sakura, se van a enterar de todo modos, ¿prefieres mi versión o la de Kakashi?
Todos se callaron imaginando la versión de Kakashi. Un leve sonrojo subió a las mejillas de todos.
-Está bien, cuenta- dijo fingiendo enojo.
Durante la siguiente hora Shikamaru contó con la ayuda de Hinata con pelos y señales toda la historia. La pelirrosa sólo quería esconderse debajo de la mesa, ¡La de chorradas que había tenido que hacer para unir a esos dos!
-¿Y entonces Tenten acabó en el cuarto de Neji? ¿Cómo lo conseguisteis?- preguntó Ino que había seguido la explicación con detalle.
- Sakura hizo que oyese cierta conversación en que Sakura afirmaba que iba a pasar la noche con Hyuga, entonces cuando Tenten escuchó los muelles de la cama de Neji sonando, se imaginó que era ésta haciendo guarradas-dijo señalando a la pelirrosa que hacía ya rato que quería que la tierra se la tragase.
-¿Y las hicisteis de verdad?- preguntó Naruto con los ojos muy abiertos.
-¿Estás loco? Ni que tuviera el – dijo Sakura ofendida.
-Tenten muerta de celos entró como una fiera en el cuarto de Neji- Shikamaru se hacía el interesante, le encantaba ser el centro de atención- y cuando éste la vio entrar cerró la puerta y se encaró diciéndole todo.
-¿Y cuánto hace de eso?- preguntó Sasuke. No le interesaba la prensa rosa, pero le seguía sorprendiendo esa actitud en el Hyuga.
-Dos años- dijo Hinata- dentro de poco celebran la fiesta de compromiso. ¡No me lo puedo creer!
-¿¿¿¿Se van a casar????-preguntó Ino totalmente perpleja.
-No hay una fecha, sólo es una promesa de matrimonio-dijo Shikamaru mirando a la rubia que parecía emocionada.
-La primera que se casa…-susurró la rubia.
-Yo siempre pensé…-empezó Naruto.
-Que la primera que se casaría…-continuó Ino.
-Sería Sakura-dijeron a la vez.
-¿Qué? ¿Por qué yo?- gritó la aludida.
-Siempre fuiste la que tenía las cosas más claras, te gustan los críos…-dijo Ino.
-La verdad es que a Sakura le encantan los niños, y los críos la adoran-dijo Hinata.
-Pero os olvidáis de una cosa- dijo la pelirrosa suspirando, elevando su flequillo- yo nunca he tenido novio.
-Eso no es cierto, Sakura-chan…-dijo Hinata sonriente. Oh, no, Hinata no podía contar nada de eso.
-¿Qué pasó con el Kazekage? Nunca nos has contado nada- dijo Shikamaru con una risita.
-¡Os lo he explicado mil veces! Sólo hacía de guía por mandato de Tsunade- dijo seria.
- Pues por ahí corren unos rumores…- dijo Shikamaru- que aseguran otra cosa.
-¿Qué? ¿Qué rumores?- preguntó Ino.
-Decían que os escabullías y os lo montabais en sitios públicos- dijo en Nara muy tranquilo. Eso hizo que todos escupieran su comida y que a Sakura se le abriese la boca.
-¿Quién ha sido? ¿Quién ha dicho esas cosas sobre mí?- gritó Sakura agarrando a Shikamaru de la camiseta y elevando al muchacho de su silla. El chico tragó saliva. Enfadada daba mucho miedo.
-Yo también lo he oído, ¿Es cierto Sakura-chan?-preguntó Hinata.
-¡Claro que no! ¡Yo sólo era su guía!- gritó intentando parecer creíble, aunque con su nerviosismo generaba el efecto contrario.
-Pues dicen que la alianza fue gracias a tus "habilidades"- dijo Shikamaru. Sabía que la chica le haría daño, pero no importaba, se estaba divirtiendo.
-¡Eso es mentira! Hokage-sama y él llegaron a un acuerdo, ¡yo no tuve nada que ver!-gritó la chica cada vez más acalorada.
-¡Yo te creo Sakura-chan!- dijo Naruto animado.
-Vaya, no sabía que fueses tan lanzada, frontuda…-dijo Yamanaka queriendo hurgar más en la herida.
-¿Entonces no es cierto? Como todo el pueblo lo decía…- se excusó Hinata- pero yo siempre creí en tu inocencia, Sakura-chan.
- Sí, claro… ¡No me puedo creer que tú que me conoces pensases eso, Hinata-chan!
-Es que como te gustan con carácter raro…
- Entonces me gustaría Shikamaru-dijo señalando al chico.
-Eehhh, eso ha dolido…
Las risas se sucedieron, como si nada hubiese pasado, como si las pequeñas muestras de verdaderos sentimientos mostradas aquella noche hubiesen desaparecido. ¿Cuánto tiempo se puede esconder el rencor tras una sonrisa? Todo indicaba que pronto todo estallaría, pero mientras tanto, preferían disfrutar el momento…los cruces de miradas…decían mucho aquella noche…miradas de muchos colores…recuerdos lejanos que duraron hasta bien entrada la noche.
Sakura sonrió al despedir a los chicos en la puerta, definitivamente había sido un día muy largo.
