La leyenda de Link.

Capitulo 4

La segunda piedra espiritual.

-Seguro que ya pasan de las 3:00, ¡no podré ver mi programa! -reclamó Link al hada en un poco provechoso esfuerzo de que se sintiera culpable, mientras ella lo ignoraba vilmente.

Luego de caminar un poco llegaron a una especie de compuerta, donde yacía únicamente un solitario letrero.

-¿Qué? ¿No hay guardias? Qué raro. Link, ven aquí y lee esto –exigió el hada con autoritarismo.

-¿Y por qué no lo haces tú?

-Tú eres el protagonista, es tu obligación.

-Bueno, bueno, ya pues. -El kokiri tomó una pose pensativa mientras observaba el letrero-. Mmmm… (2 minutos después)… pp aaa… rrr… dd…

-¡A ver, mocoso! ¿No sabes leer o qué? -le habló Navi con su típico mal humor, notando que si seguían así, bien podrían tardar varios días.

-No, pero sé escribir –contestó de manera casi inocente.

-"Estamos para el arrastre" ¿Y a qué esperas? ¡Muévete! -empujó al rubio-. Dice: Perdón, andamos en la reunión del sindicato, por favor sean buenos y no entren al castillo. La familia real tiene mucho dinero, así que no deben intentar robarles ni secuestrar a nadie de ellos (pues no tenemos la suficiente tecnología como para atraparles)… Peligro de ir a la cárcel de por vida… O hacerse millonarios (que con la ausencia del 90 por ciento de los guardias, la segunda es la opción más probable). Gracias por su comprensión, atte. Los guardias. P.D. Mamá, si te pasas por aquí me lavas la ropa, la dejé en el cuarto de junto.

-¿Así que la familia real tiene mucho dinero? ¡WAHHOOO! Qué mal que no tengo una bolsa más grande –se alegró Link, corriendo como si fuera niño en dulcería hacia la puerta del castillo.

-¡Espérate! -Detuvo el hada al kokiri antes de que fuera a caerse en el agua que rodeaba al castillo-. "Pues si tontos tontos no están" –razonó al ver el impedimento-, debes buscar otra forma de llegar, sin contar con el ausente puente.

-Ehh… Pues ahí hay un vagabundo durmiendo, ¿tendrá la clave para entrar? -señaló el rubio a un sujeto acostado en el piso, rodeado de cajas.

-Ve a hablar con él, ¡¿qué esperas?!

Link trató de comunicarse con el flojonazo del piso, sin embargo sólo recibió como respuesta:

-Zzzzz (moqueo, ronquido) zzz.

-Me equivoqué, sí hay peores que tú… ¡MÍRATE! –exclamó de pronto el hada-. ¡Qué mañoso eres Link! -dijo al percatarse de que su compañero le metía la mano en el bolsillo al vago y le sacaba su cartera junto con unas llaves.

-A ver… ¡¿Sólo 5 rupias?! ¡Qué pobretón! –se molestó nuestro héroe.

(¡CUCCOO!) El cacareo tan repentino despertó al hombre.

-¡¿Ehh?! ¡¿Qué?!... ¿Qué pasó? -preguntó el sujeto sobresaltado, más para él que para los otros; cuando notó que el mocoso traía sus pertenencias-. Óyeme, óyeme, ¿por qué traes mis cosas chamaco?

-Este… yo… -De un instante a otro, Link sacó una nuez deku y se la lanzó a la cara del vago, lo cual lo desmayó e hizo que cayera boca arriba en el agua-. Bueno, ya solucionamos el problema. -Alegre, el kokiri se subió en la panza del gordo y comenzó a navegar (con sus manos como remos) sobre el hombre inconsciente dirigiéndose a la puerta principal, que, al llegar ahí dio un brinco, pero antes de entrar dejó como estacionado su "barco", sólo para que no se fuera flotando por ahí y no tuviera que mojarse para salir.

Ya dentro del castillo, el rubio buscó por todos los cuartos algún objeto de valor para saquear. Cuando al fin sus bolsillos estaban a punto de reventar, nuestro protagonista decidió irse, no porque ya tuviera suficiente, sino porque quería ir por más bolsas, pues quería llevarse todo lo que pudiera antes de que regresaran los guardias. Caminó por los pasillos con pesadez y dejando un rastro de rupias, las cuales le salían hasta del gorro, túnica y zapatos.

-Uff… ¿Dónde estará la salida? -cuestionaba en voz alta, ya perdido con tanta puerta.

-Ehh, Link, date cuenta, traes un cucco en la bolsa –le informó Navi, haciendo que el rubio sacara como pudiera a la pobre gallina toda desplumada y asfixiada de su reducido bolsillo (principalmente porque estaba lleno de dinero).

-Cuccuc -cacareaba a medias la pobre ave, todavía soltando algunas de las pocas plumas que le quedaban.

-¿Y mi huevo? Lo traía en la bolsa… ¡Navi! ¿Tú lo traes? ¡Devuélvemelo, ladrona! –le reclamó enojado.

-Tu huevo se convirtió en el cucco -le contestó el hada tratando de mantener la paciencia y casi incrédula de la estupidez de su compañero.

-¡¿Qué?! -El rubio se agachó junto a su cucco y la amarró del cuello con una soga, la cual tomó del otro extremo al levantarse-. Entonces la llamaré Burroberta.

-Es una gallina, no una burra.

-Sí, gracias, lo sé, tiene nervios de acero.

...

-"Maldita sea, justo ahora tenía que probar ese "tinte payaso", ¿cómo le voy a hacer con la audición?" –debatía mentalmente una jovencita, la cual trataba de cubrir su cabello (anteriormente rubio) con un andrajo que se había sacado del vestido que traía puesto-. ¡Impa, tráeme un tiner, que no me darán el papel de "María Desesperanza" en la novela "me casé con un stalfo" si voy con el cabello al estilo rainbow dash!

-Enseguida se lo traigo, con su permiso –acató la mujer sheikah e inmediatamente después salió del patio donde la princesa se encontraba tratando de tapar cada hueco donde se alcanzara a percibir algún color de su tinte.

-"…Lo bueno es que no espero a nadie y que los guardias están en su reunión, qué humillante sería si alguien me ve así…". -La princesa se puso pensativa a observar la ventana, en eso, un sonido producido por el golpeteo de muchas rupias juntas llamó su atención: un rubio regordete (por las rupias) entró muy campante.

-Ehh… ¿Tú eres la princesa? "Esta no es al salida, pero fiiuuww… que alivio, es de mi edad y no está tan gacha, yo que esperaba una cincuentona fea" –se alegró Link.

-Este… -tras ver al rubio acercarse, la chica se escondió rápido uno de sus mechones "arcoíris"-. Sí, soy yo, la princesa Zelda… ¿Y tú eres…? "mmm… está pasable, hasta podría ser mi novio, ya que para el medio del espectáculo, lo importante no es el amor, sino cuantas veces salgas en la tele por lo llamativa y argüendera que es tu relación, y este ladronzuelo tiene cara de primera plana, que es igual a publicidad gratis para mi, ñacañaca." -sonrió malvada al ver el potencial de Link para ser noticia.

-Soy Link, me mandó el árbol deku para algo de un viejo loco que quiere la trifuerza, dominar al mundo y poseer el zorro de 81 colas, así que me dijo que hablando contigo lo podríamos meter a la cárcel.

-¿Que qué…? –se extrañó la princesa.

-Llamamos el otro día para denunciarlo dejar en "mal estado" al árbol deku, pero nos dijeron que no era su problema, así que venimos a denunciarlo en persona, aparte de que le escuchamos planear algo relacionado con el rey, hacerse paparazzi… Y robar la trifuerza para gobernar al mundo.- Explicó Navi, no muy convencida de lo último, pero si el árbol deku se lo había inventado a Link (para convencerlo) era mejor seguirle la corriente.

-¡¿Hacerse paparazzi?! No puede ser "lo que me faltaba", entonces… ¿Cómo es el viejo?

-Es un hombre gerudo –le respondió el hada.

-Ahh, ya sé quién –admitió Zelda.

-¿En serio? ¿Lo viste en un sueño o algo así? –le interrogó Navi.

-¿Qué? No, es que las gerudo son puras mujeres y sólo hay un hombre.

-Bueno, ¿entonces ya lo van a meter a la cárcel? ¿O tenemos que hacer algo más? -cuestionó esta vez el kokiri.

-Mmm… -En ese momento, la princesa notó una piedra hecha del más barato plástico que se encontraba oculta entre tanta rupia-. ¿Qué traes ahí?

-¿Esto? –Sacó Link como pudo el regalo del árbol deku-. Es la "esmeralda kokiri", me la dio el árbol parlante.

-¿Esmeralda kokiri? -fingió sorpresa la princesa-. Ahora que lo recuerdo… Para detener al gerudo necesitamos las -echó a andar su imaginación-… Ehh… 3 piedras espirituales, sí, eso… Las cuales están distribuidas por todo Hyrule -le inventó para deshacerse de él mientras se quitaba la pintura-. "Sólo ha de tardar unos días en volver a ser rubio mi cabello, en cuanto eso pase, iré por el chaval este y asunto resuelto" mira, te daré mi autógrafo para que no te vayas sin nada a cambio de… de tu gallina –propuso tomando su gallina antes de que Impa la viera (pues nunca había tenido mascota).

-¿Y nos ayudarás con la demanda? –quiso saber Navi.

-Claro, claro... –aceptó desganada.

-Señorita Zelda, ya traje el tiner que… -interrumpió Impa, cuando le sorprendió ver a un mocoso cargado de rupias- ¿Qué pasa aquí?

-Ehh, Impa, lleva a Link afuera… Link, ella es Impa, mi nana y cinta negra, pero su sueño es ser cantante… Te lo platico porque últimamente no ha ido al karaoke bar y tiene ganas de cantar, así que como te va a llevar a la salida… ¡Pues prepárate! –le advirtió sonriente, antes de que la sheikah tomara del brazo al niño y se lo llevara.

-¡Rata de dos pataaas…! -empezó la mujer, mientras traía literalmente a rastras al pobre niño.

...

-Ya llegamos -indicó Impa al entrar al campo de Hyrule.

-¡SÍÍÍ! –brincó Link para alejarse de la sheikah-. Gracias por el paseo, pero ya me tengo que ir -avisó el rubio espantado, a punto de correr para evitar oír otra canción de la mujer.

-Espera.-lo detuvo a 3 metros de distancia-. Antes debes escuchar otra de mis canciones, esta yo la escribí y se llama "arrullo de Zelda" tal vez te sirva en un futuro.

-No gracias, ¡de verdad! –pronunció casi en tono de suplica.

-Ándale, ándale, nada te cuesta. -Y antes de que el rubio pudiera escapar, Impa ya había empezado a cantar al mero estilo de "Paquita la del barrio", hasta que un mensaje le interrumpió (por suerte para Link).

++Aprendes: Arrullo de Zelda, una extraña canción que en vez de ayudarte a dormir te hará tener insomnio. ++

-Mmm, Link, creo que dejaste encendida la función "grabar" -razonó el hada.

-Bueno, ahora que he aprendido esto mejor me voy -informó antes de irse corriendo, sin darse cuenta de que ya no traía ni las rupias que le habían dado como limosna-. Ufff… por un momento pensé que iba a obligarme a escuchar otra canción -se alegró el kokiri justo al llegar a una villa indicada como "villa Kakariko", sintiéndose a salvo.

-¿En dónde podrá estar la primera… segunda, bueno, la otra piedra "espiritual"? -preguntó el hada en voz alta-. Mmm… ¡Ya sé! Se me ocurre que pueda estar con los goron… No entiendo por qué…

-¿Goron? ¿Qué es eso?... Bueno, ¿a quién le importa? Vamos con los goron. -El rubiales y su acompañante se dirigieron a la salida a su izquierda del pueblucho, donde se encontraron con unos barrotes y un guardia que evidentemente no había ido a la reunión.

-A ver, ¿a dónde mocoso? -le recibió el hombre.

-A ver a los goron –admitió tranquilamente.

-No puedes pasar porque… Oye, ¡¿eso que tienes ahí es un autógrafo de la mismísima princesa Zelda?!

-Te lo doy si te apartas.

-Veamos… Eres un niño con evidentes problemas mentales y la montaña tiene lava y rocas increíblemente mortales que caen a cada rato… Pero, ¿qué más da? Es un autógrafo de la princesa -El guardia abrió la puerta a cambio del trozo de papel, pero antes de que Link se fuera, el tipejo lo detuvo con otra conversación-. Oye niñito, emm, en el pueblo del castillo hay una tienda de máscaras, ¿qué tal si me traes una? Es para mi hijo, que conste –explicó incriminándose.

-Sí, claro –le dio la razón con un tono sarcástico-, para su hijo que no existe ¿verdad?... si nomás la cara tengo, ya sé que es para ti… pero fíjate que aquí traigo unas mascaras y a mitad de precio –ofreció sacando unas mascaras, a lo que el guardia no tardó en tomar una y se la puso.

-¡Yupi! –dijo con alegría el extraño guardia.

-"Hay gente que tiene la infancia reprimida." -pensó Link con tristeza-. Son 500 rupias -le quiso estafar el mocoso.

-¡¿500?!... Ahh… Claro… Toma… -le devolvió la estafa el guardia al pobre y semianalfabeto niño, dándole únicamente unas tristes 5 rupias.

-Gracias por su compra -finalizó el rubio muy sonriente, guardando sus otras pertenencias y yéndose hacia el volcán… No sin antes "tomar prestado" un escudo hylian que encontró mientras se divertía desvalijando tumbas.

...

-Ufff… ¡Ya no puedo más!... Navi… ¡Navi!... Sigue sin mí -dramatizó Link acostándose en el piso… A 3 metros de la salida de villa Kakariko.

-¡INÚTIL! ¡Levántate si eres hombre! -Y con la ayuda psicológica y los ánimos del hada, el orgulloso Link siguió su camino a duras penas.

Varias horas después…

-¡Por fin que llego! Jeje, no fue tan difícil -se ensalzó el kokiri, siendo que él no había aguantado ni 10 metros y el hada lo tuvo que subir a rastras.

-Este es el pueblo goron, deberías preguntarle a alguien, a ver si saben sobre alguna piedra –sugirió su compañera.

-Ehh… ¿Pues a quién? No veo a nadie.

-Pero si hay un goron enfrente de ti.

-¿Qué? ¿Hablas de esto? -Señaló "una roca" algo grande, el hada asintió y Link, algo confundido, presionó "a" para iniciar una conversación-. ¡Aaahh! -se asustó al ver a la piedra levantarse y mostrando su verdadera forma.

-Ese es un goron.-explicó Navi.

-Pues ¡qué feo! -dijo el kokiri aún con el goron enfrente suyo-. ¡Oye tú! -le habló al ser mitad roca-. ¿Sabes en dónde podemos encontrar una de las "piedras espirituales"?

-¿Piedras espirituales-goro?... No, ni idea-goro… Pero tal vez nuestro líder sepa algo, se encuentra-goro en la habitación del último piso –explicó sin inmutarse por los comentarios de Link. Acto seguido, el goron se mimetizo una vez más con el suelo.

-Último piso ehh… Bueno, pues para ahorrar tiempo me aviento –razonó el rubio antes de dar un brinco y caer de cara al piso, sin embargo, como ya estaba acostumbrado a los golpes, aparte de que su cabeza era más resistente que la de cualquiera, se levantó como si nada y siguió su camino.

-"Oh no, el acento goron…" -pensó Navi muy preocupada, volando detrás de su compañero.

Un enorme goron se encontraba sentado en su sofá, con la boca llena del helado que estaba degustando, mientras veía las novelas y se limpiaba las lágrimas con un pañuelo.

(¡Toctoc!) Sonó la puerta de su cuarto y el gran goron le cambió sobresaltado a las luchas.

-¡No hay nadie! ¡Váyanse! –gritaron desde adentro.

-Ni modo Navi, vamos a otro lado –se resignó Link dispuesto a irse.

-Espera… -lo detuvo su compañera antes de que se fuera-. ¡SABEMOS QUE HAY ALGUIEN AHÍ! ¡SALGA CON LAS MANOS ARRIBA Y CON LA PIEDRA ESPIRITUAL, ASÍ NADIE SALDRÁ HERIDO! –exigió con voz firme y segura.

-Bueno, bueno, va; estoy adentro, pasa por tu piedrecila –admitieron detrás de la puerta.

-Jo, que fácil fue conseguirla eh -se alegró el rubiales por la facilidad con la que había superado la prueba para luego entrar a la habitación; sin embargo, cuando entró la encontró vacía, con un sofá, una tele encendida y un bote medio lleno de helado "napolitano".

-¿Dónde…? ¿Entonces quién nos habló cuando estábamos afuera? –cuestionó Navi, intrigada.

-¿Un fantasma? -supuso el kokiri a punto de probar el postre.

-¡KKYAAA! -Le saltó al pobre Link un inmenso goron, que después de haberlo hecho tortilla, le agarró su aplastado bracito y le realizó una llave de lucha libre que probablemente acababa de aprender.

-¡Aaah! ¡Me rindo! ¡Me rindo! -exclamó el moribundo infante con desesperación y golpeando como desquiciado el piso con su mano suelta.

(¡Tinding!) Sonó una campana de quien sabe dónde, la cual proclamó campeón al ser mitad roca.

-Jajaja, nadie puede vencerme –sonrió truinfante el goron-… y ¿quién eres tú chaval?-preguntó levantándose por fin.

-… -fue la respuesta del inconsciente Link.

-Su nombre es Link, el mío es Navi, y venimos por…

-¡No me digas! ¡Son terroristas y ahora el chico debe traer una bomba pegada al cuerpo, la cual harán explotar si no accedo a sus demandas! –interrumpió con paranoia.

-¡No! –negó sin pensarlo-... Venimos por la piedra espiritual… Si es que tiene una, sólo dénosla y nos iremos por donde venimos –explicó de forma tranquila.

-Ah, bueno, me alegra –admitió aliviado-, soy Darunia, y pues claro, la "piedra espiritual" ¿eh?, pues sí, tengo una.-le comentó, imaginando que se refería a su "piedra especial", una piedra que había encontrado cuando niño y tenía su "forma favorita" en todo el mundo.

-¿En serio? Qué bien… ¿Y dónde está?

-¿Y te creías que se las iba a dar así como así? Necesito un favor –sonrió con malicia el goron.

-Ya huele a chamusquina –dijo Navi con fastidio.

-¡Los frijoles!

-Entonces, ¿qué quiere que hagamos por usted?

-No te preocupes, es sencillo: Pues mira, aquí enseguida viven unos tales "dodongos", pero los muy &%$#! no nos dejan ir a sus fiestas privadas argumentando que los de nuestra raza se acaba su comida antes de que empiece la pachanga; que les dejamos puro destrozo y no limpiamos; y que, al final nos quedamos a dormir ahí hasta que se nos da la gana de regresar a casa. Así que los muy fresas cerraron la puerta de su "cueva VIP" para la SUPER PANCHANGA DEL AÑO (nótese que con mayúsculas), por lo tanto, deben ir a darles en la torre a esos lagartos, para que aprendan a valorar nuestra presencia… Sólo así te daré mi preciosa piedra.

-Pero, ¿cómo vamos a entrar si la puerta está cerrada? –se percató el hada.

-Ese no es asunto mío. Mira, pueden llevarse algunas bombas, a ver si les sirven… Sólo no se hagan terroristas o se las den a uno… Ahora, si me disculpan tengo que irme, que se me queman los frijoles –anunció Darunia antes de salir corriendo, con rumbo a una puerta donde hacía ya rato que salía un humo negro.

-Bueno, a por ellos. Lo bueno es que éste no tenía ese odiosa acento… ¡Levántate inútil, que tenemos una nueva misión! –le gritó Navi con poco tacto a su compañero aún tirado en el piso.

-Zzzz…

-No de nuevo… -dijo con fastidio.

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Link: ¡ALERTA AMBER! ¡ALERTA AMBER!

Navi: ¿Qué es todo este alboroto? ¿Qué ocurre?

Link: Es que paso algo muy malo.

Navi: A ver, cuenta.

Link: ¡Desapareció Dixie! (Chan chanchaaan).

Navi: ¡No puede ser! ¿Qué vamos a hacer ahora?

Link: ¿Qué no es obvio? Necesitamos comentarios para recuperarla.

Navi: Oh, claro, ¡los comentarios!... Espera ¿qué? ¿Cómo es que vamos a salvar a Dixie con los comentarios?

Link: Si no te gusta me puedes mandar dinero, como prefieras.

Navi: Ya pues, eso me recuerda…

(arcangel91)

Link: ¡Hey! ¿Cómo es que entraste a mi cuenta bancaria? La clave era falsa.

Navi: Y por mi bien, esperemos que Taya (Tatl para los gringos) no vuelva a aparecer… tristemente no creo que me libre de ella…

(dan9912)

Link: Lo sé, lo sé, soy genial. Y también te comprendo por Navi, nadie la quiere porque está amargada.

Navi: :(

Link: Sólo digo lo que pensamos todos

Navi: Me la vas a pagar.

Link: Uy sí.

(Min Kurusu)

-cap 1-

Navi: El árbol deku hizo lo que debía, necesitábamos dinero.

Link: Yo ehh… No sé qué decir ehh… ¡Drogas! :D

-cap3-

Link: ¡Por fin alguien que piensa como yo! ¡Me agradas eh ;)!

Navi: Y esperemos que este capítulo haya cumplido tus expectativas, y ¿qué diría Dixie ahora?...

Link: Seguro algo como: "Dénle a Link sus carteras, banda de locos"

Navi: Ella no…

Link: Por favor comenten para salvar a Dixie.

Navi: Y yo me sigo preguntando cómo es que los comentarios podrán salvarla.

Link: ¡Ya! ¿Qué no quieres verla de nuevo?