Ese día, en el apartamento 308, mientras charlan y toman unas bebidas, se lo cuenta a Harry, ese es uno de los acuerdos de su relación, contarse cualquier cosa que los inquiete, sin importar que sea una bobería. El guarda silencio por unos minutos pensando cuidadosamente lo que va a decir.

-Gin, tenemos que dejar de vernos-concluye finalmente, siente un apretón en el corazón al ver que ella se sobresalta -solo por un tiempo mientras se define tu situación, ya no falta mucho.

-no, eso no-protesta angustiada, Harry la abraza fuerte y la pega a él lo más que puede

-entiéndelo hermosa-trata de convencerla-solo por un tiempo, Neville ya hace todo de su oficina, así que no falta mucho, si continuamos viéndonos podemos echar todo a perder.

-¡No, Harry!

-escúchame-rompe el abrazo y la aparta para verla a la cara-eres una mujer valiente, tengo que decirte la cosas como son; se de lo que hablo hermosa, lo he visto muchas veces, no hay nada más peligroso que un hombre rechazado, no quiero exponerte.

-igual seguiré rechazándolo-rabiosa deja su sitio-¿o me vas a pedir que lo complazca hasta que por fin esto termine?

-¡dilo de nuevo!-dice Harry casi gritando, llegando furioso hasta ella y tomándola fuerte por los hombros-¡dilo!

-lo siento-murmura arrepentida

-¡dilo!-insiste Harry

-no, ya dije que lo siento

-¡que lo digas!

-que si me vas a pedir que lo complazca-claudica al ver rabia y dolor en su mirada-lo siento Harry-busca abrazarlo pero él la mantiene a distancia, sintiéndose derrotada, agacha la cabeza.

-¡por Dios, Gin!-la abraza fuerte-¿sabes lo que me duele dejar que regreses con él? ¿Lo que sufro al imaginar que intente meterse en tu cama? ¿La rabia que siento al saber que le permites besarte?

-¡pero si no me besa!-se zafa de su abrazo, lo toma por las mejillas y acerca su rostro hasta apoyarlo en su frente-me retiro apenas toca mis labios.

-para mi es igual, no quiero ni que te hable.

-apura a Neville-suplica Ginny-no sé qué diantres le pasó a Dean, parecía no importarle mi negativa a la intimidad y de pronto se está poniendo pesado. Tú tienes miedo de que se entere de lo nuestro, yo tengo pánico de lo que hará la siguiente vez que lo rechace.

Continúan en esa posición, Harry cierra los ojos y deja escapar un suspiro, él sí sabe lo que tiene Dean, lo notó en su actitud aquella tarde que vio a Ginny en la calle, la quiere de regreso en su cama. Y así como Ginny sospechó que la engañaba, ahora es él quien se sabe descubierto.

-aguanta un poco más, hermosa-la besa dulcemente-solo unos días.

Cuando Ginny se marcha, Harry sale disparado al despacho de Neville, pasa directo a su privado sin dar tiempo a la secretaria de anunciarlo.

-las cosas se están poniendo feas Nev-suelta en cuanto irrumpe en la habitación-¡necesitamos movernos ya!

-cálmate Harry, siéntate por favor

-¡no puedo calmarme!-camina desesperado por la habitación-¡no quiero sentarme! ¡Lo que quiero es a Gin fuera de esa casa!

-ya quedó Harry-Neville sigue con su tono de voz calmado-terminé de amarrarlo hace unos minutos-agita suavemente unos documentos sellados.

-¿ya?-Harry se deja caer en la silla sin creer lo que escucha-¿por fin quedó?

-sí, pon atención; localiza a Ginny, que tenga lista una mochila mañana temprano, en cuanto su marido deje la casa, llegará un auto por ella y la llevará a un lugar seguro. La demanda se registra a las ocho en punto, Dean recibirá la notificación mañana mismo, entre diez y once, se pondrá furioso y ¿A dónde irá primero?

-a su casa-murmura Harry-tras de Gin.

-exacto-asiente Neville-pero no la encontrará y se pondrá peor, moverá cielo y tierra para encontrarla Harry, como no lo conseguirá entonces nos echará toda su influencia encima-dibuja una sonrisita traviesa-pero le llevamos la delantera-saca de un cajón otro fajo de documentos sellados-mociones para todas las causas habidas y por haber, tenemos la jugada ganadora que matará cualquier movimiento que ellos intenten.

-Dios, Nev-Harry habla ahogado-no puedo creerlo, esto parecía un imposible.

-Ginny está en una situación difícil, te dije que teníamos que armar un caso imposible de perder y cortarle todos los caminos a su esposo, porque ella tiene demasiados puntos vulnerables; su familia. Ese tipo necesita a Ginny para ser aceptado en la comunidad, su primer impulso será retenerla como sea posible, por eso tenemos protección para la familia completa. Será incomodo, pero será por unos días, cuando los abogados de Dean revisen la demanda, todo seguirá su curso. El tipo es ambicioso Harry, pero no un matón, cuando vea su realidad, dejará en paz a Ginny y a su familia.

Sigue contándole que Ginny tendrá que presentarse a las audiencias, no hay nada que la salve de eso, pero será mero trámite.

-parece que todo está cubierto, Nev-Harry suena tranquilo-solo hay un detalle, que no se si pueda localizar a Gin.

-¡por favor Harry!-Neville suelta una risita-recuerda con quien estás hablando, de bobo no tengo un pelo, claro que puedes localizarla, ustedes tienen una relación.

-¿desde cuándo lo sabes? ¿Es tan obvio?

-me di cuenta hace tiempo, ¿Cómo?, mmm déjame ver-Neville finge pensar-¿por el aspecto de ella? o ¿por cómo la miras?, no te angusties-se apresura a calmarlo-solo yo los he visto juntos así que nadie más lo sabe, por eso te pido que te mantengas lejos del juzgado.

-¡pero quiero estar con ella!

-no Harry, si todo marcha como espero, lo difícil ya pasó, no creo que haya problemas pero si Dean se da cuenta, y lo hará en cuanto los vea juntos, de lo hay entre ustedes, entorpecerá el proceso. Al final no le servirá de nada, pero tú y Ginny no pueden estar juntos hasta que ella sea libre, y la verdad, no creo que lo soporten-Harry asiente con un gesto.

Ginny se inquieta cuando recibe un texto de Harry pidiéndole que lo contacte en la primera oportunidad, por suerte Dean está demorado esa noche así que le llama de inmediato, hablan solo lo esencial y se despiden.

Harry continúa organizándose con Neville, llegó el momento de informar a la familia Weasley lo que está pasando así que se dividen el trabajo, Neville se encarga de los padres de Ginny, Harry contacta a Ron y de ahí ambos se encargan de avisar al resto.

El día siguiente, Ginny deja pasar unos minutos después de que Dean sale de la casa, sube corriendo la escalera para tomar su mochila, cuando baja escucha que golpean discretamente a la puerta. Sin cruzar palabra sube al auto que la espera y la llevan hasta un departamento ubicado en un fraccionamiento exclusivo con vigilancia.

Neville no se equivoca, cuando Dean recibe la demanda, monta en cólera, rabioso deja su despacho, llega a su casa y al no encontrarla se va a buscarla casa por casa de la familia Weasley, en donde entra violentamente exigiendo verla. Se sorprende cuando le dicen que se están enterando de lo que pasa y se marcha en paz cuando la persona encargada de la seguridad le pide que se retire. No deja piedra sobre piedra, pero no da con ella. Rendido, al final del día echa mano de sus contactos, rápidamente les plantea la situación y cuelga. Los siguientes días son un suplicio para él, le cuesta no entrometerse pero deja que sus abogados trabajen.

La noche anterior a la primera audiencia, llega a su casa de vuelta del trabajo, está en penumbras, enciende la luz y eso le muestra cuan solo está. Se sirve una copa de licor y se mueve por la sala, su vista se topa con fotos que Ginny tiene por todas partes, se detiene en cada una, ahí está ella, el día de su boda, abrazada a él y con una sonrisa maravillosa, otra con la familia Weasley festejando un cumpleaños, otra más con Ginny con la cara manchada de pintura, en el primer departamento que tuvieron, y luego otra, besándolo amorosa en su primer aniversario. Dean jala aire, cada foto le parece conocida y extraña a la vez, como si nunca las hubiera visto, suelta una risita desganada, él está en cada foto y le cuesta recordar cada momento. De pronto se detiene, ahí falta algo, observa de nuevo las fotografías y entonces lo nota, esta seguro que Cho aparecia con ellos en algunas fotos, pero ya no están, haciendo un gesto negativo se pregunta cuando fueron retiradas que él ni cuenta se dio.

Se deja caer pesadamente en un sillón y termina de beber su copa, cierra los ojos, lágrimas de dolor y frustración escapan de sus ojos. Después de un rato toma el teléfono y cancela la representación de sus abogados, la persona al otro lado del teléfono le insiste en que es un error, tiene todo listo para demorar el proceso de divorcio y un par de trucos que pueden ayudarlos a sacar ventaja. Dean no lo escucha, reitera la cancelación de sus servicios indicándole que enviará un cheque por sus honorarios.

Únicamente por formalidad, llega a la audiencia acompañado por un abogado, Ginny ya está ahí, sentada en una silla en el pasillo, acompañada por Neville, Dean sonría triste al reconocerlo como amigo de la familia.

Entran con el juez y todo se desarrolla rápido, Ginny no está pidiendo bienes materiales, renuncia a todo a cambio de su libertad, pero el abogado de Dean presenta otro convenio otorgándole la parte que le corresponde, ella se resiste y entonces Dean, cubriendo su mano y le suplica que lo acepte, ella mira a Neville, quien asiente con un gesto.

El trámite sigue su curso, Ginny regresa a la casa paterna en lo que todo termina, mantiene contacto con Harry únicamente por teléfono, la espera se les hace eterna, pero cada día están más cerca.

Por fin llega el día de la sentencia, las partes firman la disolución del matrimonio y quedan libres para continuar con sus vidas. Encontrándose en el pasillo Dean se acerca a Ginny y le pide un momento a solas, ella acepta y les prestan una salita pequeña, con dos sillones y una mesilla. Ginny ocupa uno de los sillones esperando que su ahora ex marido ocupe el otro, pero Dean llega hasta ella, arrodillándose la toma de las manos y le pide perdón, su voz se va quebrando conforme habla, le pide que lo perdone por llevarla a un matrimonio en el que él ya estaba fallando antes de iniciarlo, por boicotearlo con un tercero entre los dos sin darse una verdadera oportunidad y por muchas otras cosas más. Cuando termina de hablar, ambos están llorando, él con la cabeza en el regazo de Ginny y ella inclinada sobre él, una otorgando el perdón que se le suplica, el otro recibiéndolo agradecido, sanando así su corazón.

-¿Qué?-pregunta Harry abrazando a Ginny por la espalda, dándole un último vistazo a una casa pequeña y bonita-¿te gusta o seguimos buscando?

-¿te gusta a ti?-cuestiona a su vez con una voz ilusionada

-yo pregunté primero-retoba Harry, hundiendo el rostro en el cabello suelto de su esposa-no hagas trampa.

-me gusta Harry, pero está muy retirada del centro, no te veremos hasta la noche y estaremos solitos.

-no te olvides que soy mi propio jefe-aclara deslizando sus manos hasta la incipiente pancita de Ginny-puedo entrar y salir cuando quiera, así que almorzaré con ustedes todos los días. Y ya más delante, podemos llevar al bebé unas horas a la guardería para que me ayudes en la oficina.

-¿quieres que trabaje contigo?-se escucha insegura-hace mucho que no trabajo Harry, me retiré cuando Dean me lo pidió al ir prosperando y después solo le hacia algunos encargos, me temo que te estorbaré.

-nada de eso, yo soy bueno investigando pero pésimo con las cuentas y con el personal, necesito que me ayudes a cuidar nuestro patrimonio. ¿Quieres hacerlo?

-si Harry-se gira y se acomoda entre sus brazos-me gustaría trabajar contigo.

El día que dejan el departamento, Harry manda el camión de la mudanza por delante y se lleva a Ginny a desayunar a la cafetería frente a la casa de vinos, han estado muchas veces, pero aun no le ha contado que de ahí la espiaba cada viernes cuando se veían a escondidas. Terminando cruzan la calle, pasa el brazo por los hombros de su esposa y se van caminando por la acera de la tienda, cuando Dean Thomas da vuelta en la esquina y camina hacia ellos en sentido contrario. Se detiene de golpe al ver a Ginny y lleva asombrado la mirada de uno a otro cuando reconoce a Harry, éste también lo ve, pero no ella que va contándole lo emocionada que está de ocupar la casita, que le encanta cómo va la habitación del bebé, y que su madre le ha regalado unas hermosas plantas para el jardín. Harry mira fijamente a Dean, en un gesto posesivo pega más a Ginny a su costado y se inclina dejando un beso en su cabello.

Dean continúa observándolos hasta donde le alcanza la vista, mientras sigue su camino piensa Cho, cuando pasaba por el proceso de divorcio terminó con ella en un intento de ponerse en paz y no la ha vuelto a ver, parece que se la trago la tierra. Saca un suspiro al darse cuenta que no la extraña. Llega a la cafetería y ordena su desayuno, mientras espera toma café cómodamente recargado en el respaldo de la silla, vuelve a suspirar, pero ahora satisfecho, solo han pasado meses de que terminó su matrimonio y se adapta bastante bien, conserva su rumbo profesional y aunque de momento está solo, ¿Quién sabe? quizá la vida le regale una segunda oportunidad.