Holis~
Espero hayan estado bien :), ¡he aquí la actualización!


Aún con el dolor causado por toda la información que presentaba sus recuerdos, Sesshömaru salió a través de las puertas de su hogar tras Kagura, haciéndose interrogantes con respecto a la mujer que caminaba un poco alejada de él, forzándose a seguirla. Haciéndose daño a final de cuentas. Cuando estuvo lo bastante cerca, ella notó su presencia, llevaba rato sintiéndose observada. Se sintió perseguida. Aumentó la velocidad de sus pasos, ambos lo hicieron, Sesshömaru no perdería su rastro de nuevo, dobló un par de esquinas para perderle de vista, pero no funcionó.

─ ¿Quién eres? ─preguntó armándose de valor y girando sobre sus talones para ver a su seguidor.─ ¡No tengo objetos valiosos para ser atracada!

Quedaron frente a frente, el corazón les latió a mil por hora, cada uno con un significado diferente. Sesshömaru se acercó más hasta quedar de frente a ella, lo bastante para percibir su perfume, lo suficiente para darse cuenta que ella no era Kagura.

─ ¿Quién eres? ─preguntó con el ceño fruncido y de mala manera a escasos centímetros de la desconocida, quien no respondió─ He hecho una pregunta.

Sesshömaru se acercó más y la desconocida trató de dar pasos en reversa.

─ ¡Usted es quién me ha estado persiguiendo! ─dijo un poco asustada─ Yo debería hacer las preguntas.

─ Tú no eres Kagura ─Susurró aliviado con los ojos cerrados.

─¡Claro que no lo soy! ─ella sintió su corazón encogerse.─ Mi nombre es Rin.

Algo dentro de Rin se había herido. Reconocía al hombre que estaba frente a ella, era la persona que le protegió del mundo, le salvó un sinfín de veces de los problemas en los que se metía en su vida pasada, la persona que amó. Quizás le dolía que no le reconociera como ella lo hacía y le había llamado por otro nombre, se veía decepcionado de que ella no fuese esa mujer.

─Rin… ─abrió los ojos y le examinó, sentía un dulzor en su interior al decir ese nombre.

Rin se giró sobre sus talones y corrió con la cabeza a gachas, sin mirar hacia atrás, escapando del naciente malestar. Entró a su casa y lo primero que vio fue su reflejo en el espejo del vestíbulo, aquel que había puesto para quien entrase viera sus malas vibras, se miró con lástima y una sonrisa melancólica.

─Quizás debería ir al festival de disfraces con otra vestimenta ─se limpió la única lágrima que había rodado por su mejilla.

En el festival se escuchaba la alegre música, se podía ver como las personas disfrutaban y compartían de sus bebidas mientras que los niños comían los dulces que habían recolectado en el trayecto. Sesshömaru caminaba con sus hijos de la mano mientras que escuchaba las historias de Jaken, quien a final de cuentas decidió que no se perdería de las actividades de los mellizos porque "pronto llegarán a la etapa en la que pierden su inocencia y no quieren participar de las tradiciones". Compraron un par de manzanas acarameladas y miraban asombrados todas las luces, los disfraces, todo. Hakudōshi miró un pequeño gato gris jugando con otro blanco como si fuese a "la traes" y quiso unírseles, el niño corrió tras el par de animalitos, separándose de su familia y adentrándose entre el centenar de personas.

Rin caminaba sin disfrutar tan siquiera de su manzana acaramelada, no sentía ganas de comerla, alzó la mirada y encontró un bote de basura. Caminó hacia el lugar y escuchó un extraño sonido entre los arbustos, era como un sollozo débil y algo ajeno al ambiente, se acercó y miró a un pequeño de cabello blanco y ojos violetas. Tenía tierra en su pequeño kimono blanco, el rostro húmedo a causa de las lágrimas y temblaba un poco a causa del miedo.

─ ¿Estás bien pequeño? ─preguntó preocupada, el pequeño negó─ ¿Estás perdido?

─ Sí ─su temblorosa vocecita le conmovió, el niño tomó la mano de Rin con esperanzas.─ Ayúdeme a encontrar a mi papá.

─De acuerdo ─le sonrió─ Mi nombre es Rin, será mejor que al menos sepas mi nombre.

El niño le sonrió ─Mi nombre es Hakudōshi

Ambos caminaron de la mano mirando a todas partes, el niño no reconocía a alguien en concreto. Rin suspiró algo cansada y se sentaron en un banco no muy lejos de un puesto de comida, el estómago del pequeño rugió.

─ ¿Quieres algo de comer? ─el pequeño asintió y ella le sonrió─ De acuerdo, pero espérame aquí, no te muevas o podrías perderte de nuevo.

El pequeño asintió con una sonrisa en el rostro al darse cuenta que ella no quería hacerle daño. Rin se colocó en la fila para esperar su turno, de vez en cuando se giraba para agitar la mano en señal de que ella le estaba vigilando. Cosa que hizo hasta que empezó a acumularse la gente y no lograba ver al niño, agradeció de gran manera de que era su turno y que le atendieron de inmediato.

─¡Oiga! ─Rin adelantó su paso y frunció el ceño al ver como alguien trataba de llevarse al niño de pelos blancos, éste se negaba a caminar.

─¡Riiin! ─exclamó el pequeño antes de forcejear la mano que le apretaba y zafarse de ella.

─¡Hakudōshi, ven aquí! ─exclamó la mujer que le había apretado de la mano─ Soy tu madre, ¿Acaso no me reconoces?

─¡Mi madre se fue hace mucho tiempo de viaje! ─El niño se escondió tras el kimono de cuadros amarillos y naranjas de Rin.

─Disculpe, pero el niño no vino con su madre. ─dijo Rin protegiendo al pequeño─ Él vino con su padre.

Kagura abrió los labios en forma de sorpresa y luego sonrió como si hubiera encontrado un pez gordo.

─¡Es mi hijo! ─Dijo acercándose al pequeño, éste se ocultaba más tras la silueta de Rin.─ Vamos mi amor, busquemos a papá y a Kanna.

El pequeño pareció estar confundido ante los ojos de Rin, pero la mujer seguía acercándose y ella seguía ocultándolo tras sí.

─Lárgate, Kagura. ─se escuchó una voz masculina─ Ellos no tienen nada que ver contigo.

Los tres giraron y el pequeño corrió hacia la masculina voz.


Espero les haya gustado, actualizaré pronto. Lo prometo ^^
XOXO~