New song-fic!
One
"×"
Caí al suelo duro. No sentía dolor alguno. Con mis dos manos cubrí mi rostro. Me había sentido un poco triste estos últimos días. Entendía que Logan tenía que irse a estudiar, pero él podía hacerlo en una universidad de aquí, junto a mí... pero no todo el tiempo tenía que estar atado a mí. Su sueño era ir a la universidad de sus sueños y graduarse ahí, tenía que apoyarlo. Sabía también que había alguien detrás de él, un pretendiente, un amigo de la infancia que ahora quería arrebatarme a Logan de las manos. No podía dejarlo, no ahora que sabía que lo nuestro era más que sólo amistad, que sólo una hermandad de años. Oí unos pasos, levanté la mirada de entre mis manos y vi a Logan sentarse junto a mí. No me miró. Suspiró y se acomodó mejor.
–Dime que has rechazado al hombre que pregunto por tu mano.– giró la mirada hacia mí, sus ojos brillaban a la vez que me miraban. –Porque estas esperando por mí. Y yo se, que estarás fuera por un tiempo, pero no tengo planes en absoluto para salir. ¿Podridas tomar mis sueños y esperanzas?... Solo quédate conmigo.
Él sonrió. Se acercó a mí y apoyó su cabeza con mi hombro. Enrollé un brazo alrededor de su cintura y lo acerqué a mí. Me incliné y besé la parque de arriba de su cabeza.
–Yo jamás te dejaré, ¿qué tal tú?
–Todos mis sentidos cobran vida mientras estoy tropezando a casa tan borracho como yo. He estado alguna vez y nunca voy a irme otra vez. Porque tú eres el único.
Logan se acurrucó más a mí y yo lo abracé más. Me acerqué a su oreja y lo acaricié suavemente con la punta de mi nariz. Besé suavemente detrás de su oreja y susurré calladamente mientras tomaba su mano libre junto a mí.
–Todos mis amigos se han ido a buscar otro lugar para dejar sus corazones chocar. Solo prométeme, que nunca me dejarás. Porque tú eres el único. Toma mi mano, mi corazón y alma, prometo sólo tener ojos para ti. Y tu sabes, que todo cambia, pero seremos extraños si vemos a través de esto. Podrías permanecer dentro de estas paredes o salir... Pero solo quédate conmigo.
–Por más que te ame, sabes que siempre deseé entrar en esa universidad, desde niños lo sabías.
–En ese entonces no sabía que me iba a enamorar de ti. Al menos no así tan locamente. – rió en voz baja. –Te amo.
–Te amo mucho más de lo que imaginas, Kendall.
Él se volteó y me miró a los ojos. Sus marrones ojos brillaban con la luz de la luna y con la luz a lo lejos de los faros de la calle. Acaricié su mejilla suavemente y me acerqué buscando sus labios. Logan tenía sus ojos en movimiento, viendo todo lo que hacía. Cerró los ojos lentamente y se acercó a mí. También lo hice y nos acercamos hasta que nuestros labios se juntaron.
Nuestro pequeño beso era especial para los dos. Significaba más que todas las miradas que nos dábamos, significaba más que todas las sonrisas que nos dábamos y más que eso, significaba más que lo que sentíamos. Los nervios corrían por nuestros cuerpos al igual que la primera vez. Era el momento más íntimo y especial que pudiéramos tener ahora. Era una de las pocas veces que podíamos estar solos y hablar de lo nuestro... si es que se le podía llamar algo a esto entre nosotros.
Logan nos hizo separarnos. Juntó nuestras frentes. La respiración era lenta, tímida. El momento era perfecto. Él era perfecto. Todo era tal como nunca lo imaginé antes. Jamás pensé que el amor pudiera llegar a mí... y que lo perdiera en unas semanas.
–Deberíamos dejar de hacer esto. Solo nos vamos a hacer más daño y el dolor va a ser más. Hay que dejar de echarle más limón a la herida. Nos dolerá más cuando me valla.– abrimos los ojos lentamente, él llevó una mano a mi mejilla y la acarició. –No te quiero dejar.– suspiró.
–Estoy tropezando borracho, consiguiendo que yo mismo me extravíe. Estoy tan ido, dime el camino a casa... Eres una guía en mi vida. Tienes todas mis esperanzas y sueños... Escucho canciones tristes, cantando sobre el amor ¿Y donde esto va mal? No hicimos nada malo como para que el destino nos aleje así ahora que nosotros... nos amamos.
–Haré todo lo posible para venir a visitarte. No creo que pueda dejar de pensar en ti. Amo cada cosa de como eres. Cada estupidez que dices y me haces reír, cada plan para sacarnos de problemas, tu habilidad para que todo te salga bien... Te amo demasiado.
–Siempre estaré contigo, aunque no me veas. Siempre te estaré esperando. Te llamaré todos los días posibles...
–Intenta no tomar tanto. No te deprimas.
–Todos mis sentidos cobran vida mientras estoy tropezando a casa tan borracho como yo. He estado alguna vez y nunca voy a irme otra vez. Porque tú eres el único. Todos mis amigos se han ido a buscar otro lugar para dejar sus corazones chocar. Solo prométeme, que siempre serás un amigo. Porque tú eres el único.
–Lo prometo.
Sonrió y yo sonreí con él. Me encantaban sus hoyuelos, sus labios doblándose haciendo una sonrisa. Lo amaba más que mi propia vida. Mamá tenía razón cuando me dijo que Logan sería alguien especial para mí y mi vida. Tenía todo y más de lo que yo pudiera pedir en alguien. Se había robado mi corazón desde la primera vez que me sonrió.
Puse mis brazos alrededor de su cintura y lo abracé fuertemente. No lo quería soltar, no lo iba a soltar. Iba a llegar un tiempo, un momento en el que tenía que soltarlo, pero aún no era la hora. Sentí sus brazos alrededor de mi cuello. Aún tenía una semana para decirlo lo mucho que lo amaba. Él era el primero y el único. Era más que mi mejor amigo. No le veo el error en esto, era sólo amor.
–Te amo.– suspiré. No tenía por qué estar triste. Sabía que Logan también te amaba.
–También te amo. Te amo mucho.
Me alejé un poco y me acerqué tímidamente a sus labios, temeroso de algún rechazo. Logan me sonrió y sentí como mi corazón se saltaba un latido. Los nervios volvían, aún me sentía un niño junto a él. Sobó su pulgar con mi mejilla para luego acercarnos y besarnos. No me importaba el dolor. Quería estar lo más cerca de él pasara lo que pasara. Lo amo.
Fin.
