Antes que nada y tomando en cuenta que no permite comentarios previos, bueno, una humilde y sincera disculpa para todos aquellos que han leído esta historia, francamente no se que cable se me desconectó para olvidar actualizar, lo lamento mucho, para compensar, subiré un capítulo diario hasta que me ponga al corriente.
Si alguien ha visto Ranma 1/2 y recuerdan "La Técnica del Tigre Caído estilo Saotome" es lo que estaría haciendo ante todos ustedes.
Mil gracias para todos quienes aun pese a mi falta de profesionalismo siguen leyendo mi historia.
IV
Loki despertó con el incesante pitido del despertador, lo cual era sumamente extraño, normalmente despertaba sin que el aparato se accionara, con el peso muerto de Fandral encima suyo y una buena dosis de saliva sobre su espalda.
- ¿Fan? – preguntó a la habitación vacía.
Dio un vistazo a su alrededor mientras se levantaba rápidamente, tomaba una muda de ropa limpia y sus cosas para el baño, no había señales del rubio así que supuso que había pasado, por primera vez en semanas, la noche en su propia habitación en vez de invadiendo la suya.
- ¿Fandral? – preguntó de nuevo, asomándose en la pequeña cocina que compartían las cuatro habitaciones de su planta.
Solo el silencio respondió, sin embargo, sobre la mesita había un par de pudines, un trozo de tarta de fresa y un termo con café aún caliente, y al lado una nota "¡COME NO QUIERO QUE TE DESMAYES! Si no llegas a Genética te excusaré con Hill diciendo que tenías alguna enfermedad mortal y contagiosa, descansa. Fan"
Después de terminar el desayuno entró a las regaderas que afortunadamente estaban vacías, enganchó su rejilla a una de las llaves y comenzó a desvestirse, cuando el agua comenzó a caer sobre su cuerpo no pudo evitar recordar lo que había pasado en la madrugada, las palabras hirientes de Thor y la forma en que había hablado de Fandral, pero no iba a quedarse en su cuarto llorando como una magdalena, mas valía que Thor se fuese haciendo a la idea de que no iba a permitir que le tratara de esa forma.
Una hora después se encontraba en el campus, pasó por el salón de Genética pero la clase ya había concluido y no había señas de Fandral, lo cual hizo que un nudo empezara a formarse en su estómago, jamás se iba temprano de esa clase, se quedaba platicando con Maximoff hasta que alguno de los dos recordaba que no solo tenían una clase al día y salían corriendo.
Echó un vistazo al salón de Geología, tampoco estaba ahí, pronto se vio corriendo por los pasillos atestados de estudiantes, escuchó a varios saludarlo, pero siguió de largo, tenía un mal presentimiento.
Pronto sus piernas lo llevaron al primer lugar donde debió de haber buscado.
- ¿Fandral? – preguntó casi sin aliento.
Cuando el equipo lo vio llegar, intercambiaron miradas nerviosas y solo atinaron a quedarse callados, negando suavemente, Loki sospechó de inmediato, más cuando algunos volvieron la vista sin querer a la puerta cerrada del almacén.
No preguntó nada, se abrió paso hasta la puerta y cerró tras de sí, dejando que la oscuridad se volviera casi total, solo podía distinguir un cuerpo tendido sobre una montaña de colchonetas que el equipo de gimnasia almacenaba ahí.
- Eh, pase lo que pase no le digan nada a Loki, no quiero que sepa dónde estoy.
- Ah pero Loki ya lo sabe.
Acto seguido, encendió la luz.
- ¡Apágala! – gritó el rubio, cubriéndose la cabeza con la sudadera que estaba usando como almohada - rayos Lock, debí saber que me hallarías.
- No hay que ser genio para saber que algo andaba mal – caminó hasta las colchonetas dejándose caer al lado del rubio – Fandral, ¿qué pasa?
- Ah nada…no pasa nada, ¿por qué debería pasar algo? ¿pasa algo? – respondió una voz nerviosa y amortiguada desde debajo de la sudadera.
- Fandral….
Loki le quitó la sudadera y al hacerlo una corriente de bilis trepó hasta su garganta, había escuchado que una persona enfurecida veía todo rojo, pero pensó que eran leyendas urbanas hasta ese día.
- ¿Quién…..? – pero el mismo se respondió, apretó los puños y salió como un tornado del edificio.
- ¡Loki! ¡LOKI ESPERA! – le gritó Fandral, tratando de darle alcance - ¡YO COMENCÉ!
El moreno se detuvo, solo lo suficiente para poder tener un primer plano del pómulo morado y el labio aun sangrante e hinchado de su amigo.
- ¿Qué?
- Yo comencé la pelea Loki, no él – explicó entre jadeos - ¿podemos volver a la bodega? La luz del día me está matando.
Con renuencia Loki aceptó, volvieron a los vestidores, esta vez a lejos de la ruinosa bodega, donde obligó a Fandral a sentarse en una de las bancas para que pudiera curarle los golpes, cuando pasó por enésima vez la gasa embebida en alcohol el rubio dio un respingo.
- No te quejes Fandral, mereces que te deje el otro ojo igual solo por meterme estos sustos – lanzó la gasa al cesto, soltando un gruñido exasperado – de verdad que no lo entiendo ¿qué estabas pensando?
- ¿Pegar y correr? – dijo sonriendo, pero el dolor lo obligó a permanecer serio – aunque admito que de haber chocado contra un muro de concreto quizá me habría dolido menos.
- Fandral – Loki se hincó entre sus piernas, alzando el rostro para mirarlo a los ojos – no sé qué se te metió en la cabeza como para intentar golpear a Thor, pero no era necesario.
- No, no era necesario – respondió el rubio en voz baja – no necesitas que te protejan Lock, pero lo mereces, y así se me fuera la vida….o el resto de la cara en ello…tenía que hacerlo.
Fandral deslizó los dedos por el cabello de Loki, descendiendo hasta su quijada.
- Loki….si tan solo supieras lo que haría por ti… - se inclinó hacia él, aspirando el aroma a jabón y pasta de dientes.
- Fan…
Loki colocó las manos sobre el pecho de Fandral haciendo distancia entre ellos, el rubio lo miró un momento para después alborotarle el cabello.
- No hagas esa cara tan seria Loki, jamás intentaría algo contigo – se llevó los dedos al labio roto – y menos con mi arma mortal destruida.
oooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
- Lo tienes bien merecido – dijo Steve mientras le colocaba otra compresa helada en el labio.
- ¿Qué? ¿Rogers de qué lado estás? – Thor lo miró con una ceja enarcada.
- Del correcto invariablemente, Fandral no es de los que buscan pleito, mucho menos uno que sabe que no tiene posibilidades de ganar – rebuscó en el pequeño botiquín hasta que dio con la cinta microporo, con la habilidad de una enfermera comenzó a cortar pequeños vendoletes – algo muy malo debiste haber hecho Odinson, quita la compresa.
Thor bajó la mirada mientras sentía como Rogers le colocaba los vendoletes sobre el labio roto, hacía rato que ya no sangraba, pero igualmente escocía.
- Puede ser….
Cuando hubo terminado la curación le dio un último vistazo a la maltrecha piel y se sentó junto a Thor, con los brazos cruzados sobre el pecho y esa expresión que ponen los padres cuando van a hablar de "las flores y las abejas"
- Cuéntame.
Thor obedeció aunque no entró en demasiados detalles, le contó lo que había pasado con Loki después de la fiesta, lo mucho que se había enfadado, y como ese escuálido rubio, a quien empezaba a odiar, había aparecido esa mañana en medio de la pista de atletismo mientras él hacia su entrenamiento matutino, con la única y clara intención de golpearlo.
- No te hagas la víctima conmigo Thor – Steve suspiró mientras se masajeaba la sien – como dije antes lo tienes merecido, es más, te golpearía también si Fandral no lo hubiese hecho antes, no tienes derecho a inmiscuirte en sus vidas.
- Pero…no concibo que Loki sea…gay.
- No tiene nada de malo Thor – los ojos azules lo miraban con severidad – les debes una disculpa, a los dos.
- No voy a disculparme con ese remedo de guardaespaldas, con Loki quizá.
- ¿Quizá?
- Quizá.
Steve lo miró largamente, como esperando que alguna fuerza divina iluminara el cerebro de su compañero.
- Si eso es lo que piensas, entonces esta conversación se terminó – Steve caminó hasta la puerta de la habitación – me decepcionas.
oooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
Thor se recargó sobre el marco de la ventana y por enésima vez en el día suspiró.
- Si vuelves a suspirar juro que te aventaré la computadora a la cabeza ricitos y Jarvis no tiene la culpa de tus problemas amorosos.
Tony estaba sentado dos bancas a su izquierda, tecleando a toda velocidad una secuencia de complicadísimos comandos en su poderosa y amada laptop (Jarvis para los amigos), tenía que presentar un proyecto para la clase de Instrumentación virtual y tenía menos de quince minutos para terminar.
- Es solo que…no lo entiendo
- ¿Qué no entiendes? ¿Qué Laufeyson te ignore, que seas un idiota o que Steve ponga cara de padre decepcionado cada vez que te ve? – preguntó Tony aun sin despegar los ojos de la pantalla.
- La primera y la tercera – cruzó los brazos para usarlos como almohada – no soy un idiota.
Stark suspiró con fastidio y se quitó los lentes volviendo la mirada hacia Thor.
- Todos tus problemas van de la mano ricitos, y dado que tu cerebro no revoluciona las veces necesarias para que lo entiendas deja que este genio ilumine un poco el sendero para ti.
Se levantó cerrando a Jarvis y se sentó de frente al rubio.
- Tu problema, amigo mío, está allí enfrente – dijo señalando a la fosa olímpica donde el equipo de natación practicaba.
- Lo que pasó ese día no fue para tanto, no tendría que haberse enojado.
- Síguete diciendo eso, rubio tozudo como mula y vas a acabar perdiendo a Laufeyson definitivamente.
- No me importa, ya estamos grandes para estas tonterías de la ley del hielo.
- Tanto te importa que tienes más de una hora recargado en esa ventana suspirando como bobo – lo sujetó de la cabeza obligándolo a mirar hacia donde Loki cronometraba los tiempos de sus chicos – dime algo, y se muy muy sincero, ¿qué piensas cuando lo ves?
- Stark esto es estúpido – dijo desviando la mirada.
- No lo es, y visto que no tienes el valor para aceptarlo diré lo que Rogers y yo pensamos, Laufeyson te gusta, y mucho, estás furioso por la relación que tiene con Fandral, y no es porque le gusten los hombres, estás enojado porque no le gustas TÚ.
Aquellas palabras parecieron golpear a Thor porque miró a Tony con los ojos tan abiertos que parecían a punto de botar de sus cuencas.
Tony se levantó de la silla en la que estaba, recogió a Jarvis y se colgó la mochila al hombro.
- Harías bien en dejar ya esa pose de "súper macho heterosexual y homofóbico", te estás haciendo daño – Thor sintió que su corazón se encogía cuando Tony lo miró de la misma forma en que Steve lo había hecho antes – y se lo estás haciendo a él.
Después de que Tony se fue, Thor se quedó largo tiempo mirando por la ventana, rebobinando y reproduciendo infinitamente las conversaciones con Loki, Rogers y Stark, había un hecho en común entre las tres, pero el rubio se rehusaba a aceptarlo como conclusión, él era hetero, sin duda, le gustaban las chicas, le gustaba Jane Foster, aquella morena preciosa de ojos chocolate, la que al parecer siempre parecía tener un buen pretexto para rechazar sus invitaciones a salir.
Pero también tenía que admitirlo, le gustaba Loki, no del tipo de "gustar-gustar" sino que desde que había llegado a Asgard el moreno siempre había estado disponible para él, para escucharlo, ayudarle con algunas tareas, podían pasar horas sentados en la cama de Thor, hablando de casi cualquier cosa, de cierta forma era como si los años de separación no existieran, Loki seguía siendo su amigo, su hermano.
Ahí estaba la conclusión correcta, por eso se había enfurecido, todos esos años lo había extrañado, había añorado su presencia, su calidez y al volver a verlo, saber que ese cariño y atención, que antes eran solo para él, ahora tendría que compartirlos…lo hizo perder la cabeza.
En pocas y llanas palabras….estaba celoso.
Y esos celos, desmedidos, injustificados y estúpidos, habían herido profundamente a Loki….
La culpa cayó sobre él como el peso de una loza, y antes de darse cuenta ya estaba corriendo hacia el pabellón acuático.
