~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~

La jornada de clases continúa normalmente después de la interrupción de la nueva alumna,Rin no ha logrado concentrarse en nada de lo que estaba explicando el profesor así que tendrá que pedirle los apuntes a Sesshomaru, aunque quizás el tampoco haya podido concentrarse.

La vuelta de Kagura al colegio solo quiere decir que nuevamente ella y su familia han regresado a la ciudad. Según los rumores (e Inuyasha), El padre de Kagura, ha estado estafando a la empresa del padre del peliplata,Y cuando éste lo descubrió le dio un ultimátum; O abandonaba la empresa para siempre y dejaba Tokio sin alertar a nadie, o se pudría en la cárcel por fraude.

Obviamente el padre de Kagura supo elegir bien y se fueron de la ciudad silenciosamente, esto facilitó las cosas para Inu no Taisho, pues si decidía demandar al hombre, se hubiera armado un escándalo donde la prensa sería la primera en inventar chismes para exagerar las cosas y dejar mal parados a todos.

Esto sucedió hace ya tres años, por ese entonces Kagura y Sesshomaru andaban en sus últimos meses de "noviazgo",y al tener que irse de la ciudad Kagura: Sesshomaru por fin pudo librarse de ella. No lo había echo antes pues porque no encontraba una excusa ideal para hacerlo y no podía terminar con ella así porque si, no sólo porque la pelinegra hubiese armado un escándalo que hubiera echo que la familia de Sesshomaru quedase mal parada, sino también porque tenía que aguantar a Kagura hasta que Inu no Taisho, pudiera investigar al padre de esta, y con él fingiendo ser un gran novio para Kagura; podría sacarle mucha información a la fastidiosa mujer. Y como siempre los planes de Inu no Taisho, salieron a la perfección. Esa fue la primera y la última vez en que Sesshomaru ayudaba a su padre con algo que estuviera involucrado en la empresa.

El timbre suena anunciando el primer receso, inmediatamente y sin esperar la orden del profesor de que ya pueden salir, Rin se levanta y sale primera que todos del salón, corre por los pasillos y entra en el baño de mujeres. Cierra la puerta y se encamina hasta el tocador,se mira en el espejo y suspira. Necesita estar un momento a solas, quizás exagere mucho con el asunto del regreso de la ex de su novio, pero es que en realidad le cayó como un balde de agua fría. Kagura no fue para nada amable con ella en el pasado y duda que eso cambie ahora, aunque no tienen porqué interactuar. A sus amigos también le cae mal Kagura, saben lo odiosa que fue con ella la veces que se cruzaban o se encontraban en la casa de Inuyasha, pues Rin siempre iba a la casa de los Taisho a pasar el rato con el peliplata menor y también (si tenía suerte) a ver a Sesshomaru, así que si Kagura la acusaba de echarle el ojo a su ahora novio: Estaba en lo cierto, pero eso no quita que haya sido un ser despreciable con ella.

Luego de estar meditando unos minutos en el baño, sale y se encuentra con sus amigas en el pasillo, al parecer sabían que estaba ahí dentro y la están esperando, Rin, agradece tener amigas tan buenas y comprensivas, pues sin ella tener que decirles nada; supieron que necesitaba un momento a solas y le dieron su espacio.

Sango la ve acercarse a ellas y le dedica una sonrisa dulce y tranquilizadora. —¿Te encuentras bien? —pregunta—.

Rin le devuelve la sonrisa y asiente. —Sí, sólo... Necesitaba entrar.

—Por supuesto —contesta Aome— Créeme Rin, no fuiste la única a quien le sorprendió la llegada de Kagura.

Kanna, Sango y Ayame asienten al unísono. Caminan por los pasillos de la escuela esquivando a alumnos y maestros que se dirigen a sus siguientes clases. Al llegar al patio de la escuela divisa a Sesshomaru junto con los demás debajo del mismo árbol de cerezo.

Se encaminan hacia donde están los hombres, pero Rin se detiene abruptamente cuando alguien le da un apretón en las nalgas, cuando se gira para darle una bofetada al degenerado que se atrevió a tocarla, Baja rápidamente su mano cuando descubre que fue Aome, esta comienza a reír y rápidamente Rin le sigue. Menos mal, si hubiese sido cualquier idiota en este momento no se estaría riendo precisamente, nada más imaginarse la escena le da escalofríos. Sí, si era un chico en lugar de Aome, las cosas se hubieran vuelto desastrosas, pues Sesshomaru sólo está a unos metros de ella y con la bofetada que se habría comido el inexistente idiota,su novio no tardaría en sacar conclusiones muy acertadas y eso habría terminado muy, muy mal.

—Eres una degenerada —bromea Rin— Nada más deja que se lo diga a Sessh y veremos como te las arreglas.

—¡Ay no! Ni hablar —responde Aome nerviosa— No se lo digas. Es sólo una tonta broma entre amigas-cuñadas.

La pelinegra ríe y niega con la cabeza, sabe que Sesshomaru puede llegar a ser aterrador en algunas ocasiones... Bueno también la mayoría del tiempo, pero no es como si se atrevería a espantar a sus amigas por situaciones como esas u otras situaciones, él sólo lo pasaría por alto, al fin y al cabo; es sólo un juego de chicas.

—Descuida tonta, no lo molestaré por tonterías. A propósito, ¿ Alguna de ustedes ha tomado nota en, ¡HAAAAAAA! —Alguien la toma en brazos abruptamente y esa persona la pone sobre su hombro, como si fuera una bolsa de papás. Rin, patalea y golpea la espalda del idiota que se atrevió a cargarla como si nada pero este no sede.

Luego de llevarla por unos metros, la deja en el suelo junto a sus amigos.

Rin, mira a su "atacante",luego ríe y lo empuja con una mano, por último lo abraza fuertemente.

—Bankotsu, idiota.

Bankotsu: Primo favorito de Rin, cabello negro, ojos del mismo color, piel tostada. Alegre, divertido, fiel amigo.Todo un casanovas. Es mariscal de campo en el equipo de fútbol americano de la escuela.

Bankotsu, responde fuertemente al abrazo de su querida prima. —Mírate, estás más pequeña cada día que te veo.

La pequeña pelinegra lo suelta y vuelve a empujarlo. —¡Cállate! —pone ambas manos en su cintura y lo mira de pies a cabeza— Para tu información he crecido TRES centímetros este mes, supera eso Otsu.

Su primo ríe y acaricia su cabeza como si la estuviera consolando.

—Ya, ya. Lo entiendo, y ya te he dicho un millar de veces que no me llames así.

—Sabes que nunca voy a dejar de llamarte así, por cierto ¿Cómo estás? No te he visto mucho la semana pasada.

—Estoy excelente, y no me has visto mucho por aquí la semana pasada porque he estado entrenando con el equipo, la temporada está a la vuelta de la esquina, tenemos mucho por hacer aún.

Rin, asiente y observa a sus amigos quienes ya están sumidos en una interesante charla sobre un concierto que habrá en la ciudad y que al parecer tienen pensado ir. A lo que va del año ya han asistido a tres conciertos y diez fiestas. Y aún así no parece ser suficiente para ellos.

Mira a su novio quien está perdido en sus propios pensamientos.

—¿Sigues con él? —pregunta Bankotsu—.

—Por supuesto que sí —ríe— ¿Porqué la pregunta?

Su primo encoge los hombros y mira a Sesshomaru. —Pura curiosidad.

—¿De verdad esperas que termine mi relación con él de un día para el otro? ¿Por quién me tomas? Tonto.

El moreno levanta ambas manos en señal de tranquilidad. —Por nadie, era solo una pregunta. A demás tienes razón, no lo culpo. Si yo fuera él tampoco te dejaría ir tan fácilmente, es decir mírate Rin —la mira de pies a cabeza y silva coquetamente— Estás buenísima.

Con las mejillas encendidas y los nervios a flor de piel: Rin, empuja a su primo y mira hacia su novio por precaución, al parecer no ha oído el comentario de su primo. —Eres un degenerado Otsu ¡Soy tu prima!

—¡Eso no es un problema! Qué, ¿Nunca has escuchando ese refrán: A la hermana se le cuida y a la prima se le arrima?

Rin, lo mira con ambos ojos y boca abierta, ¿Es que su primo no tiene pudor?

Cuando está comenzando a pensar cosas raras sobre él, este rompe a reír ruidosamente atrayendo así la atención de todos.

—¡Es broma prima! ¿Cómo crees? No soy un completo imbécil como para querer meterme con alguien de mi sangre. No te la creíste ¿Verdad?

—¡Por supuesto que sí! De ti puedo esperar cualquier cosa, eres un pendejo.

Bankotsu, suspira y rueda los ojos, que ingenua es su prima y qué fácil de engañar, quizás se aproveche de eso más adelante cuando necesite ayuda con algo.

—Bueno, prima hormiga. Tengo que ir de cacería —saca unos lentes negros del bolsillo de su pantalón y se los pone — Ya vi algo que me gustó.

Rin, rueda los ojos.

—Sí,como sea... Se nota porqué Miroku y tú son mejores amigos.

—Te equivocas prima, ese patán ya dejó que lo atraparan, en cambio yo; soy libre como el viento, y jamás caeré rendido con los encantos de ninguna mujer.

Sin darle tiempo a Miroku de contestar, sale disparado hacia un grupo de chicas que están sentadas a poca distancia de ellos.

—El pájaro libre ya se fue volando —murmura Inuyasha—.

Típico de Bankotsu, es tan propio de él.

—Oigan —dice Ayame— ¡Miren! Es Kagura con el grupito de Kikyo.

Todos miran en dirección hacia donde están las nombradas y efectivamente es Kagura junto con Kikyo, Sara, Abi, Naraku y dos amigos más de Naraku.

—Pero ¿Qué hará con ellas? —pregunta Aome— Creí que se llevaban fatal.

—Feh... Te equivocas. Kagura y Kikyo son primas y no se llevaban mal —comenta Inuyasha— Sus familias se llevan mal.

—¿Y cómo es que nunca me lo has dicho —lo acusa Rin—.

Inuyasha, cierra sus ojos y cruza sus brazos —Pues, tú nunca me lo preguntaste.

La Pelinegra suspira ruidosamente, aveces su cuñado en serio se comporta como un idiota. Pero lo que más le preocupa ahora es su nueva compañera de clases, no sabe porqué, pero tiene un gran presentimiento de que las cosas tarde o temprano van a salirse de control, quizás sólo sea su gran imaginación que le está jugando en contra, tal vez también se esté poniendo un poco paranoica, pero teme enfrentarse a algo que sinceramente hará que salga lastimada.

"Ok Rin, deja ya tus malos pensamientos. ¿Que sucederá? Nada, ni siquiera a volteado a verte ni nada, quizás ni siquiera sabe que estás con Sesshomaru, aunque tarde o temprano se tenga que enterar ¿Qué hará? Nada, eso es seguro, él está contigo ahora y sabes que él la desprecia y que su noviazgo con ella solo fue fingido y pasajero"

Mientras tanto en el grupo de Kikyo...

—Así que Sesshomaru y la enana infantil esa están saliendo —dice Kagura— Vaya... quién lo diría, Sesshomaru realmente a perdido el juicio.

—¿Y qué esperabas? —contesta Kikyo— Sus gustos siempre han sido raros.

—¡Oye! —dicen Sara y Kagura a la vez.

—Ups —sonrisa falsa— Lo siento chicas, sólo fue una broma.

—¿Y hace cuánto es que sucedió esto?

—Poco tiempo después que te mudaste —responde Kikyo— De un día para otro, nos enteramos que estaban juntos.

"Así que la pitufa ha logrado conquistar el gélido corazón de mi Sesshomaru. Jah, que niña ingenua, ahora que he vuelto lo primero que haré será deshacerme de esa chiquilla y así recuperar lo que es mío"

Kagura, observa a Rin,quien está riéndose de algo, la pequeña pelinegra parece sentir que ella la observa e inmediatamente sus ojos se posan en Kagura. Ambas se miran detenidamente hasta que Rin aparta la mirada y vuelve a prestar atención al grupo.

—No estarás planeando deshacerte de ella ¿O sí Kagura? —pregunta Sara—.

—Por supuesto que sí, haré lo que desde un principio tenías que haber echo tú. Eres una estúpida ¿Es que no has tratado de volver con Sesshomaru desde que yo y él terminamos?

Sara, niega y mira hacia el grupo de chicos que están bajo el árbol de cerezo, por supuesto que ha tratado de volver con Sesshomaru, pero este al parecer no estaba interesado,es más, desde que Kagura y él estaban juntos, ella ha echo todo por estar con él nuevamente, pero como siempre el peliplata le ha dejado más que claro que lo suyo es historia.

—Bueno, tú te lo pierdes, he regresado y estoy más que decidida a recuperar algo que se me fue temporalmente de las manos.

—¿Y crees que la quitarás del camino así porque si? —pregunta Abi—Debes estar muy segura de ti misma.

—Claro que lo estoy.

"Veamos cuánto más te dura el cuentito de hadas, Rin."

Más tarde a la noche, Rin se encuentra en su habitación preparándose para dormir, sin duda fue un largo y tortuoso día, y tener que aguantar las miraditas de muerte de Kagura durante toda la jornada escolar realmente la dejó agotada. La odia, siempre lo ha echo, pero ahora la odia aún más, por regresar y perturbar su paz interior, por ser amiga de su enemiga Sara, por haber estado con Sesshomaru, por hacerla sentirse inferior.

Lo único que desea ahora es meterse en su cama y dormir profundamente, escapar de la realidad por un buen par de horas y olvidar todo lo malo que ha tenido que pasar hoy.

Se pone su pijama que consta de un top de color marfil y pantalones de algodón del mismo color. Cepilla sus dientes, peina su largo cabello y una vez terminado todo, se dirige a su cama, cuando está a punto de acostarse, escucha un ruido en su balcón. Lo deja pasar por alto pensando que sólo es su imaginación, pero segundos después vuelve a escuchar sonidos.

Asustada, toma lo primero que tiene a su alcance: Una muñeca de porcelana, si bien no es el mejor objeto de defensa, peor es nada.

Con pasos lentos y silenciosos se dirige hacia su balcón, si se trata de un ladrón,con un sólo grito sus padres vendrán a auxiliarla. Pero... ¿Cómo se metió un ladrón en su patio? ¿Y los de seguridad? ¿Dónde están?

¿No será que es tan fuerte y está super armado que ha logrado así acabar con la seguridad de la mansión?

Más asustada que nunca por sus pensamientos y suposiciones,Rin con la muñeca aún en mano llega a la puerta de vidrio de su balcón, corre la cortina de ceda y observa hacia fuera, no logra ver nada más que la luna y los ruidos no vuelven a escucharse.

"Quizás sólo haya sido mi imaginación"

Para estar más segura, abre la puerta de vidrio y sale al balcón, inmediatamente una figura humana aparece frente a ella y antes de que pueda gritar, el ladrón le tapa la boca con sus manos. Rin, intenta zafarse del agarre de su captor pateandolo, pero es inútil, este la toma por los brazos y la lleva adentro cerrando la puerta detrás de si.

—Ahora voy a soltarte y no grites si no quieres despertar a tus padres.

Reconoce esa voz. El joven la suelta y sin perder el tiempo, Rin se lanza hacia él tomandolo del cabello.

—Maldito Otsu, ¿Es que quieres matarme de un infarto?

Bankotsu se suelta del agarre de su prima y pasa su mano por su cabello tratando de arreglarlo.

—Calmate, eres una dramática.

—¿Yo soy una dramática? ¡Tú te has metido en mi balcón como si fueras un ladrón! Creí que me ibas a tomar de rehén para que mis padres te digan dónde está la caja fuerte.

—Ustedes no tienen caja fuerte.

—¡Si hubieras sido un ladrón no lo sabrías! ¿Qué haces aquí de todos modos? A esta hora y tratando de entrar por la puerta del balcón, Tenemos una puerta principal ¿Sabes?

Bankotsu, sonríe de lado y camina hacia la cama de Rin para luego tirarse de espaldas sobre ella. —Te he venido a buscar.

La pelinegra frunce el ceño, ¿Es que su primo se ha vuelto loco?

—¿A buscarme para qué?

—Pues para salir ¿Para qué más?

—¿Salir a dónde?

Su primo se levanta abruptamente de la cama y recorre su habitación, tocando todos sus adornos y revisando sus cajones.

—Haces muchas preguntas prima, sólo ponte algo decente, y lleva un abrigo por si refresca.

—Dime a dónde vamos primero y porqué a esta hora.

—Está bien —suspira— Vamos a la carrera de motos que hacen en la vieja pista improvisada detrás del callejón de la fábrica de cajas abandonada. Jakotsu va a competir, e Inuyasha y los demás van con nosotros, de echo están esperándonos en la esquina,tardé al rededor de seis minutos en tratar de escalar tu balcón, así que hay que darnos prisa.

Primero de todo: Ponte algo de acuerdo a la ocasión. Segundo: No les digas nada a tus padres, no por nada no he tocado la puerta desde el principio, escaparnos hará las cosas más interesantes, y tercero antes de que lo preguntes: Si, Sesshomaru también viene.

¿Sessh, también va? No es propio de él participar en las locuras de sus amigos, pero seguramente supuso que ella también iría así que habrá aceptado por eso.

—Apurate hormiga, nos están esperando.

Sin perder más el tiempo, Rin se mete a su closet para buscar algo que ponerse. Después de unos minutos de darle vuelta, se decide por un short de jeans negro con tachas, un top negro, campera de cuero del mismo color y zapatillas vans.

Al salir su primo ya está esperandola en el balcón, luego de echarse rápidamente perfume y pintar sus labios, toma su celular y sale para encontrarse con Bankotsu, quien llavea la puerta del balcón y mete las llaves en su bolsillo.

—Me quedaré con esto.

—¡Son mis llaves!

—No hay tiempo para discutir hormiga, yo bajaré primero así te tomo cuando tu saltes.

—¿Estás loco? ¡No voy a saltar!

Su primo pasa por alto sus protestas y baja cuidadosamente sosteniendose por las tuberías que están en la pared, cuando está a unos metros cerca del suelo, salta y cae parado, luego le hace unas señas a Rin, indicándole que baje.

—Otsu, estás demente.

—Si, lo que tú digas pero hazlo.

Sin más remedio que hacer caso a su primo, Rin, hace lo mismo que Bankotsu y se sostiene de las tuberías para bajar lentamente, cuando está a punto de bajar la última escala para saltar a los brazos de su primo, una tubería de desprende haciendo que pierda el equilibrio y resbale.

Por un milisegundo, ve toda su vida pasar ante sus ojos, hasta que antes de tocar el duro y doloroso suelo, su primo la atrapa.

Con el corazón latiendo rápidamente y el cuerpo como gelatina por el susto de su vida, Rin, deja escapar la respiración que tenía contenida y mira a su primo, quien le está sonriendo dulcemente.

—Te dije que te atraparía, boba.

La baja y Rin sin perder el tiempo y aún conmocionada, lo abraza fuertemente.

—Gracias, me has salvado la vida.

—No fue nada, y ahora vamonos.

Rodean la mansión y al llegar al enorme portón de entrada se encuentran con el guardia de seguridad a quien Bankotsu tuvo que sobornar para que lo deje pasar, aunque sabe que el guardia sólo estaba tomandole el pelo,pues ya lo conoce de toda la vida.

—No les diga nada a mis padres, señor Totosai.

—Descuida pequeña, sé que estás en buenas manos, que se diviertan.

Salen a la calle y Rin, logra ver a su grupo de amigos en la esquina, corren y al llegar a ellos, la pelinegra va derecho hacia su novio y sin importarle los demás, lo besa profundamente. Un beso que el peliplata no responde con mucho entusiasmo, pues no le agrada mucho cuando Rin decide ponerse toda cariñosa y demostrarle su afecto en frente de los fenómenos.

Luego de unos minutos, se separan.

—Hay que darnos prisa, ya perdimos mucho tiempo —comenta Inuyasha—.

—Bien —empieza Bankotsu— Miroku, Sango y Hakudoshi vendrán conmigo en mi auto, y Aome, Inuyasha y Kohaku, Irán contigo en tu auto Sesshomaru. Rin tú si quieres también ven con nosotros.

—Rin viene conmigo —responde Sesshomaru—.

Si fuera por él no estaría metiéndose en problemas junto con el grupo de locos amantes del peligro. Pero todo sea por pasar tiempo con Rin, ella vale cada segundo desperdiciado con el grupito de ineptos.

Una vez todo acomodados en el auto, Sesshomaru arranca y sigue al auto de Bankotsu.

—Saben que tenemos clases mañana —habla Rin— ¿Verdad chicos?

—Sííí —contesta en tono aburrido Inuyasha— ¿Yyyy?

—Y que eres un idiota.—contesta Rin—.

—¿Khee? —pregunta Inuyasha— Eso ni siquiera tiene sentido.

—Si tuviéramos que faltar a clases cada vez que Inuyasha se comporte como idiota —comenta Kohako —Ni siquiera nos hubiéramos anotado.

—¡Oooiiigaaan! ¿Qué tienen contra mí?.

—Nada... —habla el peliplata mayor— Sólo que la mayoría del tiempo eres un ser despreciable.

—¡Eso no es cierto! —se defiende Inuyasha —Aome, diles lo genial que soy.

Aome acaricia la cabeza de su novio como si estuviera consolando a un niño de siete años a quien no lo dejan salir a jugar. Sabe que cuando Inuyasha se empieza a comportar como un niño de primaria, es mejor seguirle el juego.

—Tranquilo —le dice a Inuyasha— Sabes que yo te amo y eso es todo lo que importa.

—Yo también te amo —responde el peliplata— Mucho.

Acto seguido comienzan a besuquearse, poniendo a Kohaku nervioso, pues este está sentado al lado de Aome e Inuyasha empuja a la pelinegra hacia tras aplastando a Kohaku contra la ventanilla.

—Awww —suspira Rin— Que lindos.

—Que empalagosos —contesta Kohaku entre dientes.

—Hmp. — Sesshomaru pisa el freno abruptamente, haciendo que la pareja junto con Rin y Kohaku sean lanzados hacia delante. Si bien Rin se salvó por el cinturón de seguridad, Kohaku, Inuyasha y Aome, no corrieron la misma suerte y terminaron con sus caras presionadas en los asientos de Sesshomaru y Rin.

—Ay, ay, ayayay... Sesshomaru maldito —exclama Inuyasha—

¿Alguna razón para ser tan cruel?

—No permito actos sexuales en mi auto.

—Feh, seguramente tú y Rin unas cuantas veces ya han...

—¡Suficiente! —interrumpe la pequeña pelinegra con una sonrisa nerviosa— Mejor escuchemos algo de música.

Mientas tanto en el auto de Bankotsu...

Ya queda sólo un par de calles para llegar a destino, y durante el trayecto que llevan recorriendo, Bankotsu decidió encender la radio y matar el tiempo con buena música.

Y así todos van cantando a todo pulmón las canciones que van pasando.

Miroku, Sango, Hakudoshi y Bankotsu: —¡I'm in love with the shape of you.We push and pull like a magnet do,Although my heart is falling too,I'm in love with your body¡

(N/A: Shape of you - Ed Sheeran)

En el auto de Sesshomaru...

— I'm so sick of that same old love,that shit, it tears me up.

I'm so sick of that same old love,my body's had enough

Ooooh, that same old love

Ooooh, that same old love.

(N/A: Same old Love - Selena Gómez)

La única en cantar es Rin.

Sesshomaru sólo conduce en silencio, Kohaku mira la ciudad pasar por la ventanilla, e Inuyasha y Aome charlan sobre esto y aquello.

Dos cuadras más tarde, giran por una calle desierta y entran en un callejón que con sólo mirar a Rin le provoca escalofríos, se adentran más y logran ver la enorme fábrica abandonada,los sonidos de motores de motos ya se logran escuchar, y luego de pasar a esta, por fin llegan a la pista de motos improvisada.

El peliplata aparca junto al auto de Bankotsu, quien ya bajó de su auto junto con los demás.

Rin, sale seguido de Aome y luego los hombres. Sesshomaru enciende la alarma de su auto, si de casualidad a algún imbécil se le ocurre tocar siquiera su auto, le va a ir muy mal.

Siguen a Bankotsu quien parece conocer a la mayoría de las personas con las que se cruzan, personas que hacen que Rin se sienta un poco intimidada pues estas parecen haber salido de una película de pandilleros, la mayoría viste con ropas que no parecen ser de sus tallas, llevan vísceras y miran a sus amigos como si esperarán de ellos cualquier mal movimiento y así tener una escusa para atacarlos.

Algunos también van vestidos con chaquetas de cuero de motociclistas, las mujeres van con muy poca ropa y no parecen avergonzarse de eso, pasan junto a un grupo de ellas y éstas la miran de pies a cabeza, y como era de esperarse, miran a su novio fijamente con intentos de sonrisas coquetas, lo que hace dispersar un poco el temor de Rin y sacarle un poco de coraje, pues conoce ya las intenciones del grupito con sólo mirarlas.

Llegan a destino y hay varias personas montadas en sus motos, haciendo trucos y demás, el lugar está atiborrado de personas, todos puros adolecentes, algunos bebiendo, otros fumando, hasta conoce a varios de ellos del colegio.

—¡Ha! Ahí está Jakotsu —anuncia su primo apuntando hacia un grupo de chicos sentados sobre el techo y el capó de un auto rojo, solamente uno está sobre una moto de color negra y seguramente ese debe ser su primo Jakotsu—.

Cruzan la calle en dirección hacia el grupo y las sospechas de Rin son acertadas cuando el de la moto se quita el casco y la mira, efectivamente es su primo.

Este se baja de la moto rápidamente y corre hacia ella, la toma en brazos y la hace girar por unos segundos luego la baja y ambos se envuelven en un caluroso abrazo.

—Dios, hace meses que no te veía —susurra el muchacho en sus cabellos —¿Cómo estás? Aparte de hermosa como siempre.

Se separan y Rin lo mira con una enorme sonrisa en los labios.

No tiene la oportunidad de ver mucho a su primo porque este va a otro colegio situado al este de Tokio, y no vive con sus padres y demás hermanos como lo hace Bankotsu, sino que vive con sus padrinos, precisamente por la razón que está ahí esa noche,sus padres no aceptan que ande metido en carreras de motos y tampoco su amor y admiración por esta.

—Me encuentro super —contesta Rin—¿Y tú? No pareces verte mal eh.

—Pues no lo estoy —mira a los amigos de su prima y asiente hacia ellos en gesto de saludo luego regresa su atención a Rin —¿Y? ¿Qué te parece? Sé que no es el escenario en el que encajas pero quería que algún día vinieras a verme correr, así que le dije a Bankotsu que te secuestrara y que trajera a tus amigos para sentirte más cómoda.

—¡Así que tu has planeado todo esto! —ríe— Debo decir que estoy muy sorprendida... Y algo extrañamente alagada.

—Sí, me alegro en que no te hayas molestado —mira a Bankotsu —Gracias hermano, seguíste muy bien mis instrucciones.

Bankotsu encoge los hombros y cruza sus brazos. —No fue nada.

Luego de presentaciones entre ambos grupos de amigos, todos buscan un lugar dónde sentarse hasta que comience la carrera. Rin, está algo nerviosa y muy ansiosa, pues nunca ha estado en un lugar como ese jamás en su vida y como es muy sensible no le gustaría ser espectadora de una pelea o peor, de un accidente. Sesshomaru por su parte, tiene que admitir que está algo entretenido con el "espectáculo" le trae algo de recuerdos, aunque si fuera por él preferiría estar en la paz de su habitación, sólo en su cama sumido en sus pensamientos... O mejor aún estar en ella con Rin. Sí, esa sería una buena idea, quizás luego de que el circo acabe,lleve a Rin a su casa, después de todo,quién dice que no pueda sacar provecho de todo lo que está aguantando.

Inuyasha, se acerca a la moto de Jakotsu y traza cada parte de ella con sus manos. —Sesshomaru ¿Te acuerdas cuando teníamos una de estás? Que tiempos, hermano.

Sesshomaru asiente distraído,ahora está muy interesado en Rin a quien le pareció una buena idea subir al techo del auto y asentarse ahí, junto a un muchacho que no parece conocer nada sobre el espacio personal.

—¿Y qué han echo con ellas? —pregunta Jakotsu—.

—Nuestro padre no las quitó, pues una vez pensamos que sería divertido jugar carreras por toda la cuadra y casi terminé atropellando a una anciana.

La risa de todos no se hace esperar, y así siguen hasta que un muchacho se sube arriba de un viejo y destartalado auto, y con un altavoz en mano anuncia que los competidores se acerquen a la meta para así poder empezar la carrera.

Jakotsu, con su casco en mano sube rápidamente hacia donde está Rin. —Deseame suerte prima, aunque no creo que la necesite pues, el que estés aquí está noche ya es más que suerte para mi, pero de todas formas...

La pequeña pelinegra ríe y abraza a su primo. —Mucha suerte, sé que serás el ganador.

Con una sonrisa en los labios, Jakotsu se baja del auto y sube a su moto para dirigirse a la meta, una vez ahí junto a los demás participantes (mujeres también), esperan el anuncio de que ya pueden empezar.

—Recuerden, son ocho cuadras derecho,de ahí giran a la izquierda y luego tres cuadras más tarde giran a la derecha —habla el joven por el altavoz— una vez llegan al muelle lo rodean y regresan. Si la policía los atrapa, no me hago cargo yo y avisen por si más policías vienen para acá así ya nos preparamos todos para salir huyendo. ¿Ya hicieron sus apuestas?... Muy bien.

¡Jakotsu! será mejor que ganes porque aposté todo mi dinero en ti. Ok, empecemos:

Preparen sus motores...1...2...3...¡Ahora!

Los competidores salen disparados dejando una nube de polvo tras de ellos y segundos después los sonidos de los motores se pierden a lo lejos.

—¡Vaya! ¿Ustedes aquí? ¿Desde cuando?.

Todos se giran al oír la voz de Naraku, quien para sorpresa y mala suerte de Rin, está con su novia Kikyo y las amigas de esta.

"Genial, justo cuando creí que esto sería una buena noche tienen que llegar estás arpías a arruinarlo, dos en especial"

—Vinimos a ver correr a un amigo —responde Inuyasha— ¿Y tú?

Naraku toma asiento sobre un contenedor de basura junto a Hakudoshi e Inuyasha.

—También, de verdad es una sorpresa verlos aquí, no pensé que fuera el estilo de ustedes.

—Nuestro estilo es cualquier cosa —responde Miroku— Le entramos a lo que sea, y más a un lugar como este plegado de mujeres hermosas.

Sango, cierras sus ojos y respira profundamente tratando de contener su ira, sin dudas su novio no tiene remedio.

Kagura, siente que es el momento perfecto para empezar a trabajar en su plan, sin dudas el universo está de su lado, pues es una gran suerte y casualidad que Sesshomaru se encuentre ahí esa noche.

Se acerca a Rin, quien esta sentada sobre el techo de un auto conversando con un muchacho algo extraño, sin importarle de quién es el auto, Kagura sube y toma asiento al lado de Rin, siente como la pequeña pelinegra se estremece por su proximidad y sonríe maliciosamente por dentro.

"Parece que me tiene miedo, perfecto, ese otro punto a mi favor, será más fácil deshacerme de ella de lo que esperaba"

Con la sonrisa más falsa del mundo, sonríe a Rin.

—Hola, Rin, cuánto tiempo ¿Verdad? Has crecido bastante.

Rin, traga nerviosa, ¿Kagura siendo amable con ella? Debe ser un truco, un truco en el que ella no caerá tan fácilmente.

Le lanza una mirada desconfiada y con algo de vacilación en su voz le contesta: —Hola Kagura, sí ha pasado un largo tiempo.

Kagura sonríe satisfecha, hacerse amiga de Rin es una excelente idea para poder acercase a Sesshomaru e intentar recuperarlo.

No, "intentar" está demás, pues ella lo va a recuperar a cómo dé lugar.

—Al parecer somos compañeras de curso eh ¡Que suerte! No me hubiese gustado para nada estar sola.

"No por supuesto que no, hubieses echo un escándalo si no tu hubieran puesto en el mismo salón que Sesshomaru" piensa Rin sarcásticamente.

Mira a sus amigos quienes la observan a ella y a Kagura fijamente y atentos a cada movimiento de la última, como si en cualquier momento saltará sobre ella. Su novio por su parte mira a su ex con una mirada asesina, eso reconforta un poco a Rin pues, no parece ser la única que siente las malas intenciones de la pelinegra.

—¿Y que has estado haciendo durante todo este tiempo? Rin. —vuelve a preguntar una sonriente Kagura—.

Rin, se salva de contestar a la pregunta de Kagura gracias a los sonidos de motos que se van acercando. "Salvada por la campana" —piensa—.

Le molesta e incómoda el comportamiento amigable y sonriente de Kagura, estaría más tranquila si esta estuviera del otro lado de la calle lanzándole miradas asesinas.

El ganador de la carrera llega a la meta y se quita el casco, inmediatamente todos empiezan a gritar, aplaudir y silbar, Rin se baja rápidamente del techo del auto y sale corriendo hacia su primo quien la abraza fuertemente.

—¡Sabía que ganarías! —le grita Rin—¡Eres el mejor!

Jakotsu la suelta y sonríe.

—Gracias a ti, fuiste mi amuleto de buena suerte está noche; tal vez deberías venir más de seguido por aquí.

—Quizás —responde la pelinegra—.

Se vuelven a abrazar y Jakotsu la levanta en el aire y la hace girar.

—¡Oigan! —grita un participante de la carrera—¡Si hubieran avisado que el premio sería esa hermosa muñeca que está con Jakotsu, le hubiese puesto más empeño a la carrera!

Los demás participantes hombres comienza a gritar y asentir en acuerdo.

—Imbécil —murmura Jakotsu y cuando está a punto de ir a ponerlo en su lugar, Rin lo detiene. —Déjalo, es sólo un idiota —dice la pequeña pelinegra—.

—¡Oye! ¡Tú, bonita! —Rin mira al sujeto que se atrevió a tratarla como premio —¡Deja a ese idiota y ven a dar unas vueltas conmigo linda! —se acerca a ella y la mira con lujuria cargada en sus ojos, como si ya se estuviera imaginando todo lo que la haría si ella aceptará— Mírate pequeña, eres todo lo que un hombre como yo necesita para terminar felizmente una noche como esta entre las sabanas contigo.

A Rin se le revuelve el estómago de sólo pensar en ese imbécil tocándola, pero antes de que siguiera pueda responder, el tipo baboso cae de espaldas al suelo resultado de un puñetazo que Sesshomaru le acaba de propinar y no conforme con eso, lo toma por la remera y vuelve a darle dos puñetazos más.

La personas al rededor empiezan a gritar y a buchear.

—Mierda —dice Jakotsu— Ni siquiera lo vi acercarce.

El muchacho del suelo, se levanta algo aturdido, se limpia su nariz ensangrentada con su remera la cual queda toda manchada con sangre y mira a su atacante.

—¿Qué te pasa idiota? —pregunta a Sesshomaru— ¿Tienes algún problema?

El peliplata mira a la escoria que está frente a él, el muchacho no parece tener más de veinte, pero de todas formas su edad es lo último que le importa, lo único que realmente importa ahora es ponerlo en su lugar, NADIE trata de ramera a su novia y sale ileso y mucho menos un idiota como ese.

Sonríe, parece que se divertirá esta noche, que bueno porque ya se estaba hartando de sólo estar parado como un bobo, y de paso también puede descargar toda la furia acumulada que tiene de estar aguantando de ver al otro idiota que estaba sentado junto a Rin,coqueteando con ella.

Todos se quedan en silencio esperando el próximo movimiento de cualquiera de los dos contrincantes.

—Está sonriendo —le susurra Inuyasha a Rin — Eso no es bueno.

El corazón de Rin late mil por hora, y sus manos comienzan a sudar por la ansiedad,gusto lo que más se temía va a cumplirse y en manos de nada más y nada menos que Sesshomaru,sabe lo cruel que puede a llegar a ser su novio, esto ya ha pasado veces anteriores pero gracias a sus amigos, han logrado detener las cosas antes que definitivamente se salgan de control. Pero una maldita voz en su interior le dice que en esta ocasión las cosas realmente van a ponerse feas.

—¿Es que no me has oído imbécil? —vuelve a preguntar el muchacho— ¿Me golpeaste por esa mujercita de ahí? —apunto a Rin y cuando ve al peliplata fruncir el ceño, sonríe maliciosamente— ¡Ha! Ya entiendo —ríe— Es tu chica ¿Verdad? No te preocupes en un par de horas te la traeré devuelta, claro después de que goze de tomarla una y otra vez en todas las poses posibles y...

Sesshomaru lo empuja fuertemente y una vez que el idiota cae de espaldas se agacha y comienza a darle puñetazo tras puñetazo, haciendo que el sujeto comience a sangrar nuevamente.

Rin intenta ir a separar a su novio antes de que termine cometiendo un homicidio,pero Inuyasha y Kohaku la toman por los brazos,tratando de mantenerla en su lugar, ella intenta zafarse pero es inútil.

—¡Sueltenme! ¡Tengo que ir a sacarlo de ahí lo va a matar!—grita desesperadamente—.

—¡Rin No! —contesta Kohaku—

¡Deja que nosotros nos encargamos de esto!

La sueltan y corren hacia Sesshomaru quién continúa golpeando al idiota. Cuando llegan a él para intentar separarlo este se gira hacia ellos y en tono amenazador les dice: —El que me toca se muere.

—¡Déjalo ya! —le grita Inuyasha— ¡Estás asustando a Rin!

—Tú has oído lo que ha dicho Inuyasha —le contesta su hermano— Se hubiese dicho esas cosas por Aome tú también estarías en mi lugar.

La distracción de Sesshomaru le da la oportunidad a su víctima de atacar, toma por los hombros al peliplata y lo empuja y sin perdeder el tiempo le propina un puñetazo en la mejilla.

Cuando está a punto de darle otro, Sesshomaru lo toma por el brazo y luego por su cuello, lo vuelve tirar al piso y dandole un último puñetazo lo deja noqueado.

—Carajo —ríe Bankotsu— Eso debió de haberle dolido.

—Se lo tenía bien merecido —comenta Hakudoshi—.

—¿Lo ha matado? —pregunta asustada Sango—.

Sesshomaru, mira al idiota tirado en el suelo, ni siquiera a llegado a torturarlo de la manera que tenía planeada, y su furia no ha disminuido ni siquiera un poco. Se da la vuelta he inmediatamente todos se alejan dándole espacio, mira a su hermano quien niega con la cabeza y se aleja en dirección a su cuñada. Busca a Rin con la mirada pero no la encuentra por ningún lado, sin embargo sus demás amigos están todos presentes aún.

Camina en dirección hacia donde estaban, al pasar por el grupo de amigos de Rin dice: —No se preocupen, aún respira.

—Que buena noticia —dice Naraku en tono irónico—.

—Dios —dice Sara, sorprendida y mirando hacia donde se alejó Sesshomaru— Nunca lo había visto tan enojado, ¿Y tú? —pregunta a Kagura—.

Kagura,niega y sigue con la vista los movimientos del peliplata,realmente le ha sorprendido el comportamiento de Sesshomaru esta noche, jamás había reaccionado de esa manera en ninguno momento cuando estaba con ella sólo porque un hombre se le haya insinuado, parece que la pequeña pelinegra ha influenciado mucho en su temperamento, y eso sólo logra aumentar su odio hacia Rin, y su ganas de ver a esta sufriendo por Sesshomaru, igual como tuvo que sufrir ella todo este tiempo estando lejos de él.

—Ya,Rin... ya está, todo está bien.

Kohaku, consolaba a su amiga mientras está sollozaba por lo bajo. Su novio realmente la había asustado hoy, estaba aterrorizada, sabía que Sesshomaru era cruel cuando lo hacían enojar, pero jamás pensó que llegaría a tal punto.

Rin era muy sensible y emocional así que no le sorprendió a Kohaku cuando ella se alejó corriendo de la multitud hacia el auto de Sesshomaru y rompiera a llorar. Así que él la tenía abrazada y acariciando su largo cabello mientras ella escondía la cabeza en su cuello y continuaba llorando.

—Odio... Cuando se comporta así —susurra entre pequeños sollozos— Me asusta... e-está mañana... también ha reaccionado así... y-y casi mata a Inuyasha.

—Para serte sincero Rin —contesta Kohaku— No me sorprende que él sea así, pero me molesta que no se haya contenido ni siquiera porque tú estabas ahí, aunque no lo culpo, yo también abría reaccionado de esa manera si tu fueras mi novia, haría lo que fuera por ti.

Sorprendida por las palabras de su mejor amigo, Rin se separa y lo mira sorprendida. —Kohaku...

—Tienes corrido tu maquillaje —anuncia este, y pasa ambos pulgares por debajo de los ojos de Rin y luego suavemente por sus mejillas.

Se quedan mirando fijamente por unos segundos hasta que escuchan unos pasos acercándose, Rin desvía su mirada y ve a Sesshomaru a solo unos metros de distancia, este se queda mirándolos fríamente.

—¿Porqué lloras Rin? —pregunta finalmente su novio.

Rin, vuelve su mirada hacia Kohaku quien está mirando a Sesshomaru de una manera poco amistosa. —Kohaku... ¿Podrías darnos unos minutos por favor?

Este regresa su mirada hacia ella y después con vacilación asiente y besa a Rin en la mejilla.

Una vez que Kohaku desaparece de sus vistas, Sesshomaru se acerca a Rin y acaricia la mejilla de esta suavemente.

—¿Cuál es el problema? —pregunta por lo bajo—.

La pequeña pelinegra, niega con la cabeza, traga fuertemente contenido las lágrimas, no le gusta verse así de débil frente a su novio, pero tampoco puede evitarlo.

—Has sido muy cruel con ese tipo —murmura— Sabes que no me gusta cuando te comportas de esa manera, me asusta...

—No tienes por que tenerme miedo —contesta el peliplata— Jamás en mi vida te haría daño Rin... Lo sabes muy bien.

Ella toma aire profundamente y luego suspira, aún está un poco conmocionada, sólo quiere volver a su casa, meterse bajo las sabanas y olvidar todo lo sucedido. Al no obtener respuesta, Sesshomaru la toma del mentón y la obliga a mirarlo.

Y sin saber como hacer reaccionar a su Rin, la toma por la cintura y la obliga a retroceder hasta que queda apollada contra la puerta del auto y sin más la besa dulcemente.

Rin, responde al beso ansiosamente, cuando cree que ya todo está perdido, Sesshomaru siempre termina sorprendiendola. Se besan durante un par de minutos,hasta que ambos se separan por la falta de aire. Se miran fijamente y Rin, ya más calmada y cómoda le sonríe dulcemente, aunque Sesshomaru nunca lo admita, le encanta cuando ella le sonríe de esa manera, es de su sonrisa favorita, cada vez que ella le sonríe de esa manera,siente que llena y reconforta su alma.

Ella lo abraza y oculta su cabeza bajo su cuello, aspirando su masculino perfume que tanto ama. Se quedan así un buen rato hasta que alguien llega a interrumpirlos.

—Oh, aquí están—dice Kagura —Sólo vine a ver como se encuentra Rin, ya que no parecía verse muy bien hace un rato.

~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~