Disclaimer: Bakugan New vestroia no me pertenece en lo mas minimo.


Termino de subir las escaleras –las cuales le pareció que eran más que en un principio- no había sentido a nadie ni nada cerca de él, así que con seguridad se acercó a su habitación y entro en esta, probablemente le estaban jugando una broma, solo para asustarle, ya mañana se encontraría al culpable riéndose de el por haberse asustado con algo inocente como eso… Pero, oh no… Aquello no fue algo inocente…

Solo termino de entrar en su habitación, la puerta se cerró rápidamente, una corriente fría le recorrió la espalda, se giró a ver quién o qué era lo que se encontraba acompañándole en la habitación… Y… Oh sorpresa…. Un par de ojos azules se clavaron en el, visiblemente molesto… Aquella persona era ni más ni menos que…

Spectra…

En menos de un minuto, tenía su espalda contra la pared, a Keith aprisionándolo contra la misma y con un gran miedo encima, principalmente porque se veía –y olía- que Keith no venía con muy buenas intenciones, jamás en su vida recordaba haber visto una mirada como la que le lanzaba Keith en ese momento, recordaba vagamente que las únicas veces que había visto los ojos de él, de forma directa –sin nada en medio- ese tipo de mirada no se había hecho presente nunca, aunque probablemente porque al ser un niño de 14 años, no lo considerara algo peligroso o alguna persona que no quisiera cerca… Pero… Justo en ese momento no podía evitar tener miedo, esa mirada le causaba mucho miedo, quería decírselo, gritarlo, sin embargo no era capaz de hacerlo debido a que se encontraba totalmente paralizado, lo peor del caso era el estado en el que se encontraba, ya que aquella mirada solo lograba ocasionarle un sentimiento… Lo primero que se le venía al ver los ojos de la persona que creía que amaba, era ni más ni menos que la sensación de querer… De querer…

Llorar

Quería sentarse en el piso y llorar hasta el cansancio, derramar cuantas lágrimas fueran posibles hasta que aquellos ojos lo vieran de otra manera o en su defecto, desviara la mirada de él.

-Porque no me lo dijiste- Hablo de forma demandante el rubio de ojos azules, como si le estuviera dando más una orden que una pregunta al pobre niño que temblaba como si fuera una simple hoja en medio de un remolino… Un remolino para nada amable.

-….- Lo único que pudo sentir fue un escalofrió recorrerle la espalda cuando escucho la voz demandante y seria del mayor- De… De… ¿Decirte, que? – Temeroso como un pequeño conejo, el peli rosa contesto nervioso, las lágrimas poco a poco se fueron aglomerando en sus ojos con la mera intención de salir en cualquier momento que fuera oportuno.

Sin embargo, logro notar como la mano de Keith se separó de la pared como si este quisiera alejarse y darle espacio al conejito, lo que lo tranquilizo solo por breves instantes ya que momentos después y sin tomar en cuenta el estado del menor, el rubio estrello su mano lo más fuerte posible haciendo un sonido en seco de un golpe, haciendo que Lync pegara un brinco y tragara saliva a la vez que inconscientemente se abrazaba mas a si mismo debido al miedo, inconscientemente se intento hacerse hacia atrás en un intento inútil de huir del mayor, aun sabiendo que se encontraba pegado contra la pared y que no podría irse de ninguna manera

-¡Por un demonio Lync! ¡¿Qué esperabas? ¿¡Que me diera cuenta a la hora del parto!- Le grito el rubio enfadado, sin tomar en cuenta que le causaba miedo, al más pequeño, podría decirse incluso que el mayor se encontraba cegado por la furia en ese momento, que era incapaz de notar el delicado estado mental del peli rosa, un grave error.

- Yo… Yo –tartamudeo el menor, armándose de valor para responderle-… No... ¡No sabía cómo decirte!… ¡Esto no es fácil! –Logrando encontrar valor dentro de sí mismo el menor logro gritarle a Keith lo que sentía, explotando todas sus emociones contenidas- ¡¿Cómo querías que lo dijera? ¡¿Qué llegara como si fuera lo más común en el mundo y que te lo dijera como si fuéramos una feliz pareja!... Porque ¡Noticia! ¡No somos pareja! ¡No somos amantes! ¡No somos nada!

Al decir lo último se tapó rápidamente la boca al darse cuenta de todo lo que había confesado en solo un instante, sentía los ojos llorosos pero por suerte aun no derramaba ninguna lagrima, todo lo había dicho sin pensarlo, había dejado salir todo el rencor, el dolor y el miedo que había estado sintiendo los últimos días, todo tipo de emociones le habían llenado en ese momento, pero… Ahora se daba cuenta que si antes le dolía estar solo, ahora le dolía mucho más.

Inmediatamente y como si aquellas palabras dichas por Lync, hubiesen sido un repelente o una cachetada hacia su subconsciente, Keith se separó de él sorprendiendo y un poco aturdido, sin saber que decir o cómo reaccionar sus ojos demostraban sorpresa y confusión. Desde que había llegado tan solo lo había hecho pensando en sí mismo, estando realmente molesto, si bien, a nadie le gustaba que la persona que a ti te atrajera –no te gusta, te atrae nada mas- se encontrara embarazada de ti y peor aún, enterarte en un bar mientras comías y bebías como si nada con un amigo como si nada ocurriera –aquí entre nos Shadow- sin embargo, justo después de haber escuchado el grito de enfado de Lync con la explosión de todas sus emociones fue cuando finalmente logro reaccionar y su razonamiento se hizo presente después de haber estado dormido por el alcohol que había consumido.

Ahora ambos se encontraban en completo silencio en la habitación con una tensión demasiado palpable, uno se encontraba dándole la espalda a la pared y el otro mirando el suelo, probablemente pensativo y avergonzado por lo que acababa de ocurrir y su estúpida e impulsiva forma de actuar que había salido de la nada.

En un momento dado y de forma totalmente extraña para aquel momento, Keith jala a Lync del brazo, en vista de que el menor aun continuaba temblando, se decidió entonces a abrazarlo mientras olía el dulce aroma de su cabeza… Si, estaba enojado, pero aquella hermosa criatura parecida a un conejito rosa no tenía la culpa de nada, el no había decidido embarazarse… Y él lo había culpado injustamente

-Soy un imbécil- Pensó el rubio, notando como el cuerpo del menor se estremeció en sus brazos.

Sin embargo, no fue capaz de soportar estar mucho tiempo con el menor, después de lo que le había hecho, de forma cobarde, dio un suave beso en la cabeza de este y lo aparto para irse lo más rápidamente posible de ahí, se encamino hacia la puerta de la habitación, sin voltear ni un instante a ver al menor, quien parecía querer agarrarse a llorar entre sus brazos, la abrió de un tirón y la azoto al salir, logrando otro brinco en el menor y haciéndole notar que aun se encontraba furioso, por alguna razón continuaba enojado aunque él ni siquiera podía saber por qué.

En ese momento Lync, solo atino a quedarse quieto y callado, escuchando todo atentamente, escuchando cualquier indicio que le indicara que Keith no había ido y que no se iba a ir, la casa no era muy grande y si no tenías cuidado –y ponías atención- se lograba entonces escuchar el eco de las pisada

Sin embargo, no escucho ningún indicio de que este se había quedado, lo único que escucho fue que abría la otra puerta y salía de la misma forma que lo había echo en su habitación. Después, lo único que le siguió fue el profundo silencio… Y una horrible soledad…

Ahora sí que no sabía qué hacer, no sabía si estaba solo o Keith volvería.

Solo fueron unos minutos antes de que recargara todo su peso contra la pared, poco a poco y como si no lo quisiera, se fue deslizando por la misma hasta quedar totalmente sentado en el suelo y poco a poco, después de haberlas tenido guardadas por un buen rato, las lagrimas comenzaron a aflorar de sus ojos y rodaron pos su mejillas.

No quería estar en ese estado…

No quería estar pasando por lo que pasaba…

************************************4 Mes**************************************

Habían pasado tan solo unas horas desde aquello, ahora se encontraba acostado en su cama con los ojos totalmente rojos después de tanto llorar y con un pañuelo en una de sus manos para secarse alguna que otra lagrima que aun continuaba saliendo, las cortinas las tenia cerradas para impedir el paso de la luz a su habitación, también se encontraban dándole la espalda a los relojes, no quería saber la hora, aunque la sabia con solo mirar las ventanas que a pesar de estar cerradas le decían la hora: "más de medio día" era fácil de adivinar si llevabas viviendo ahí mucho tiempo.

Suspiro molesto, escuchando como el ruido del teléfono inundaba todo el lugar.

-De seguro es Mylene- Se dijo a sí mismo sin ánimo alguno

No quería hacer nada, no se quería levantar, no quería verle la cara a nadie, deseaba estar solo, era lo único que se esperaba. El teléfono dejo de sonar por un momento, y entonces escucho el insistente tocar de la puerta de abajo… Como eran molestos… Por el tipo de golpes que escuchaba en su puerta, podía casi jurar que la persona que tocaba –o golpeaba- la puerta en ese momento no era Mylene, probablemente fuera Volt… Pero no quería bajar…

*********************************4 Mes, 2 Semana********************************

No se había indignado a salir más que para hacer ciertas compras, y obviamente procuraba hacerlo cuando aquellas personas se habían cansado de tocar su puerta. Tampoco había sido capaz de abrir el local, si bien no era tan necesario hacer eso, después de todo tenía muchos ahorros y cuando abriera probablemente obtuviera las ganancias perdidas en esos escasos días. Lo que en si estaba seguro de hacer, era de desconectar el teléfono de su casa, el cual lo estaba fastidiando demasiado.

Mylene le había llamado a su casa más de 15 veces en 2 días, al comenzar la segunda semana recibía llamadas no solo de ella, sino también de Shadow más de 50 veces en un día, lo que le hacía pensar si no gastaban demasiado en llamar y también le entraba la duda que si este se sintiera culpable por haberle contado a Keith el secreto, aunque no podía culparlo, el rubio se iba a dar cuenta tarde o temprano.

De igual manera, no había sabido nada de Keith…

-¿Eh?- Escucho unas pisadas subiendo las escaleras, lo cual era muy extraño, a menos de que fuera Keith quien hubiera vuelto y forzado la cerradura, nadie más podría haber entrado… Oh tal vez…

-¿Lync?- pregunto una voz masculina, abriendo la puerta ante un sorprendido peli rosa- ¡Oye! ¡Llevo más de una hora tocando la puerta y no me abrías! ¿Se puede saber qué diablos te pasa?

-Hydron…- El menor miro al rubio que se encontraba en la puerta, el era la única persona que tenia copia de las llaves de su casa… Al verlo, lo primero que hizo fue levantarse y abrazarlo para comenzar a llorar- ¡Mi vida es miserable!

El rubio lo miro sin entender y solo atino a abrazar al menor, no sabía qué diablos le pasaba pero sabía que no era bueno, y entre eso, sabía que quien tenía la culpa era la persona que lo había mandando ah verlo en primer lugar

-¿Oye?... ¿Ocurre algo?- pregunto acariciando la espalda del más pequeño y notando como este tenía su vientre hinchado

-Yo… Yo…- Lync trataba de hablar mientras se apartaba de Hydron, le diría, después de todo más de medio mundo ya sabía de su no secreto- Estoy… Estoy embarazado

-…- Hydron se quedo en silencio por un momento, comprendiendo todo- Oh… Ya entiendo

-¿Eh?- Lync le miro, ahora era él el que no entendía-

-Entonces… ¿Me cuentas que es lo que te acompleja?- pregunto con una sonrisa el rubio de ojos purpura, recibiendo un si por parte de Lync.

**********************************4 Mes, 3 semana****************************

Después de la plática que había tenido con Hydron, fue que finalmente decidió contestar las llamadas de sus amigos y verse con ellos, después de todo, el rubio logro hacerle abrir los ojos y hacerle ver que no debía de deprimirse, si no que debía de salir adelante, solo o con alguien, debía de seguir adelante.

Ahora finalmente había llegado el día que había esperado en el tercer mes, después de haber hablado con Mylene y levantar la culpa del pobre de Shadow, ese día finalmente sabría cuál es el sexo del bebe y podría comenzar a hacer planes, ya sea de mudarse o comprar cosas o las dos a la vez. Obviamente después de haber recibido la visita de Hydron, se dedico entonces a abrir el local nuevamente, a la vez que le pidió ayuda a Mylene en lo que ella podría hacer –Tal y como había predicho, obtuvo las ganancias que perdió, rápidamente-

Igual al día que había visto a Hydron, su vientre había crecido más y se hizo aun más notorio que se encontraba preñado, aunque a diferencia de las mujeres su vientre no era tan notorio, pero como varón si lo era.

A Mylene aquello le parecía "hermoso", y a cada minuto o momento que tuviese libre, se encontraba acariciándole el vientre y posicionando su oreja arriba de este con la mera intención de escuchar al bebe o sentirlo, obviamente el peli rosa, fastidiado por esto, le pedía de manera amable a Shadow que ya embarazara a Mylene –recibiendo un no por parte del mencionado-

Con un suspiro el menor se relajo, sabía de antemano que Mylene y Shadow ya sabían que el bebe era de Keith –principalmente porque estos le mostraron un mensaje en sus celulares donde el rubio les decía eso-aunque él quería que aquello fuese lo último en saberse, no podía evitar dejar de sentir algo tibio en su corazón al saber que Keith había echo eso… Aunque no sabía dónde se encontraba el rubio, Hydron solo le dijo que había tenido que irse de urgencia a ver a su hermana.

Sin embargo no era momento para ponerse a pensar en eso, si no que justamente ahora se encontraba nervioso, y con frio en el vientre, realmente ese gel que le puso Mylene, le daba frio.

Sintió el aparato moverse, miraba atento a la pantalla y después a Mylene, y así sucesivamente, hasta que finalmente lo captaron, al bebe formándose en su vientre.

La futura madre –oh padre- quedo en silencio, no sabía cómo reaccionar, hasta que la misma doctora le comenzó a explicar y señalar las partes del cuerpo del bebe que ya se habían formado, cuando notaron el corazón, la doctora no pudo evitar emocionarse y casi brincar del gusto, mientras que el, tan solo miro fijamente ese pequeño punto que se movía rápidamente, y una lagrima de felicidad y una sonrisa fue lo que hizo notar su felicidad, aquello sin duda, era hermoso y se encontraba feliz de poder vivirlo.

Finalmente y por último, Mylene comenzó a mirar más fijamente la pantalla, mientras el tragaba saliva, cuando termino, apago todo y se pudo levantar

-¿Y bien…?- Pregunto dudoso, sabiendo que ella le entendería

- Muchas felicidades, tu bebe esta sanito-Respondió Mylene acomodando ciertas cosas

Lync sonrió y le miro

-Y también felicidades, tu bebe será… -

******************************4 Mes, 4 semana**********************************

Tenía ya una semana emocionado por aquella noticia, tan emocionado que aquellas emociones sentidas hacia tan solo unas 3 semanas atrás ya habían desaparecido y ahora tan solo se concentraba en pensar en que comprar.

El mismo día que Mylene le dijo el sexo de su bebe, fue que casi salió corriendo hacia cualquier teléfono, pero haciendo uso de razón, es que llego a su casa a llamar a su tan adorada madre, que a pesar de que le hubiesen colgado el teléfono y no recibido noticias de ellos o preocuparse por él, bien sabía que su madre tenía derecho a saber que sería abuela

Aquel dicho hizo que su madre se quedara callada, pero al saber lo que su hijo le traería, se olvidó por completo que su hijo era varón y era ilógico el que tuviera un bebe, tan solo para emocionarse igual que él, en el hecho de que tendría una niña

Una hermosa y bella niña, sería lo que traería al mundo.

Aquella noticia casi lo hizo enloquecer a él y a su madre, quien prometió ir y llevar a su padre el día del parto, no importaba la hora, o si tuviera que llevarlo a rastras, ellos estaría ahí presentes.

Ahora, se encontraba tranquilo, bueno, no tanto, había una sola persona que le gustaría que supiera aquella noticia, pero lamentablemente no sabía dónde se encontraba.

Suspiro, mirando al frente, era el atardecer y él se encontraba tranquilamente sentado en la fuente del parque, sintiendo la leve briznita que le daba al soplar el viento, de alguna forma, eso le hacía sentirse a un más relajado. Cerró los ojos, para continuar así de tranquilo.

Sin embargo, no pudo evitar dar un pequeño brinco al sentir como alguien le abrazaba por detrás, y frente a sus ojos, se encontraba un pequeño ramo de primulas…

Sus ojos se llenaron de lágrimas y no pudo evitar sonreír…

-Hola-


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Notas de la autora: En este capitulo, salio nuestro buen amado "Señor Hydron don corazones yaoi de closet"

Hydron: ¡No soy Yaoi!

-Admitelo Hydron... De no ser asi... ¿Porque diantres te vez femenino como Lync ¬_¬?

Hydron: ... snif... Ya veras con mi abogado ;_;

-... Diablos, tendre que pagar fianza otra vez ¬_¬ (?)-