-Buenos días Andrew –la alarma sonó como siempre a las seis de la mañana que me levantó, debería de dormir un poco más pues hasta las nueve tengo mi primera clase, pero no sé, creo que es la costumbre siempre he despertado a esta hora, solo duermo más cuando Quinn está en casa.

Como todas la mañanas tomó una ducha, ahora me es difícil bañarme, tengo siete meses y la panza me ha crecido más y más, y no es lo único, siento mi cuerpo más pesado pero Quinn y todos los demás me dicen que me sigo viendo igual, bueno a diferencia de la panza, yo creo que lo dicen para no hacerme sentir mal.

No sé si son las hormonas las que me han hecho sentir deprimida pues me siento sola, ya no tengo a Santana que me hacía compañía cuando Quinn no estaba, solo viene uno que otro día para ver como estoy. Creo que está en una relación con Ethan, aún se sigue quedando en su casa aunque él está en Yale, he querido hablar con ella pero siempre evade el tema.

-Otra vez no- acabo de derretir otro cepillo de diente, es el quinto. No sé qué me pasa, el fuego sale de repente… he tenido suerte que no pase en la escuela.

He cambiado algunas cremas que me ponía anteriormente por una que me receto la doctora el mes pasado que acudimos a la cita, todo con Andrew está bien, acarició mi panza algunas veces se mueve cuando la toco pero sucede más frecuentemente cuando es Quinn quien me acaricia, creo que la reconoce y también la extraña. Mi celular acaba de sonar, seguramente será el mensaje de Quinn que todos los días recibo.

Para Rachel: Buenos días mis amores, que tengan un buen día, los amo. Q.

Yo le respondo como siempre casi con las mismas palabras, pero muero por decirle que la extraño que quisiera estar con ella pero no quiero poner presión, sé que se está esforzando como para presionarla de esa manera.

Para las clases llevó ropa deportiva, aunque no puedo hacer nada de los ejercicios y por eso me va mal con algunas clases, cuando me enteré del embarazo realmente estaba decidida a dejar pasar el ciclo ya que como lo suponía no estaría al cien por ciento, aunque ahorita no llegó ni al cuarenta, pasos de baile no puedo hacer, notas altas no puedo alcanzar por que no puedo manejar mi respiración y yo creo que los profesores y directores de Nyada no me han corrido por miedo a alguna demanda, ¿quién no conoce a Russel Fabray el abogado más famoso de New York?. Me siento mal por ellos, pase todas mis materias y pues teóricamente he aprendido mucho pero prácticamente es nulo lo que he aprendido, veo a mis compañeros pero no es lo mismo hacerlo que se ser un espectador. Aunque me aprovechare de esto mientras pasa mi embarazó, pero no sé si quiero volver a Nyada el siguiente ciclo, el nivel no es lo que yo esperaba, solo te enseñan a ser egocéntrico y eso yo lo era desde pequeña.

Las calles de New York siempre están congestionadas, tanto de personas como de autos por eso prefiero ir en el tren que usar la camioneta que nos dio Russel, aunque el tren va abarrotado de gente casi siempre me dan el asiento y alguna que otra vez me he pasado de la estación donde debo bajarme por quedarme dormida.

L. Rach –Liam se me acerca mientras camino a mi primera clase, danza con Brody.- llegaste temprano, ¿esta vez no te pasaste de la estación?

-No –sonrío.

L. Deberías dejar que pase por ti, así puedo cuidarte –me sonrió.

-Liam, estoy embarazada no enferma –William es un amigo de Nyada por no decir el único que al que parecer le caigo bien, como me hubiera gustado que Kurt hubiera sido aceptado en Nyada. Liam es un galán, las chicas me odian porqué él se lleva muy bien conmigo, creo que tendrá un buen futuro pues es muy guapo y muy amable. Es británico, sus ojos son de color azul y su cabello rubio y su cara la cubre una barba corta además de tener muy buen físico.

L. Lo sé Rach –camina a mi lado- pero… no deberías de ir sola, digo si algo llegará a pasarte, que esperamos que no –responde al ver mi cara- alguien estaría allí para ayudarte –lo que no sabe Liam es que nada puede causarme daño en este momento.

-Lo pensaré ¿sí? –no tengo nada que pensar, la única persona que dejaría que me acompañara sería mi esposa.

L. ¿Hablas con el papá de tu hijo? –su pregunta me dejó extrañada, creí que todos sabían que estaba casada. Bueno tampoco es como que hable con todo el mundo pero los chismes corren muy rápido y el estar casada con la hija del fiscal del distrito es uno muy bueno, además creí que Liam lo sabía y por si fuera poco tengo mi anillo… oh olvide que me lo quite porque mis manos comenzaron a hincharse- Si no quieres hablar de eso lo entenderé

-Sí, tenemos muy buena comunicación, todos los días hablamos –le sonrío.

L. ¿Sigues con él? –me pregunta con una cara que me deja ver que no será la última.

-Estoy casada Liam. Por el momento no me acompaña porque está estudiando leyes en Yale –su cara parece de decepción, el camino que faltaba para llegar al aula fue en silencio.

B. Buenos días señores, señoritas. –saludo entrando a la habitación sonriendo. Brody es un patán, las chicas se dejan llevar por su perfecta y falsa sonrisa, los chismes dicen que cada noche la pasa con una mujer diferente, no lo dudaría.- Hoy comenzaremos con la nueva rutina, tomen sus lugares… tú –se me va acercando- siéntate allá –muestra una esquina de la habitación- y no interrumpas –esto siempre es lo mismo en su clase, sigo asistiendo porque sé que mi presencia lo disgusta, quizá con esto lo hago pasar un mal momento como el me lo hace pasar a mí.

La mayoría de los movimientos que hacen no podría hacerlos, al menos no en este momento, para mi primero está mi hijo y no quiero arriesgarme, tal vez cuando nazca Andrew le demostraré a ese idiota lo que realmente sabe hacer Rachel Berry y hacerse tragar…. Mi celular comenzó a sonar, lo tomo en mi mano para responder, es Quinn.

B. A ver SEÑORITA Berry –su grito hizo que mi celular cayera al piso- no puede realizar ningún movimiento por su estado y aparte está interrumpiendo la clase para que los alumnos que si quieren y pueden hacer el trabajo se desconcentren….

-Pe… -no me deja hablar.

B. Salga de mi clase, es más ya no vuelva –estoy aguantando para no llorar, un dolor recorre mi brazo, se lo significa, las chicas cuchichean entre si- tendrá una nota aprobatoria mientras no regrese a mi clase, no sé qué fue lo que hizo o con quien lo hizo –su mirada fue directo a mi panza- para ingresar a esta universidad- yo trato de contenerme, sé que en cualquier momento podría hacer que Nyada ardiera- así que deje a los alumnos que si les costó trabajo entrar y quieren aprender –yo bajo la mirada, mis ojos podrían estar dorados, una mano me ofrece mi celular es Liam, lo tomó y voy hacía la salida.

L. No debería de hablarle así – escucho sus paso tras de mí.

B. Si sale de esta habitación no regrese tampoco

Yo dejo de escuchar los pasos y lo entiendo, entro rápido al baño más cercano, me percato que no haya nadie, cierro la puerta y me miro en el espejo y en efecto mis ojos están dorados y de repente mi mano se prende en llamas, realmente duele, cuando se extingue reviso mi celular, la llamada se había contestado y llevaba casi diez minutos. Comencé a escuchar la voz de Quinn diciendo mi nombre.

Q. Rachel, Rachel…

-¿Quinn? –pregunté llorando ya con el teléfono en mi oído.

Q. ¿Quién era ese tipo que te estaba gritando? –se escuchaba alterada, lo último que quería era que precisamente ella se enterará de estas situaciones que me pasan- Rachel, te estoy preguntando algo, responde

-No es nada Quinn, solo hubo un desacuerdo –trataba de impedir que mi esposa viniera a enfrentarse a ese idiota.

Q. ¿Nada Rachel? Te estaba gritando y diciendo cosas que no me parecen y no voy a permitir que nadie, nadie te hable de esa manera –yo no sé qué decir para calmarla- tenemos muchas cosas que hablar cuando vaya –yo asiento con la cabeza, es un reflejo sé que no me puede ver- solo quería avisarte que iré en la noche

-Te estaré esperando –necesito un abrazo y no cualquiera, necesito uno de ella- te amo

Q. Yo a ti –después de esto finalizo la llamada.

Me iré a casa, a final de cuentas no estoy de humor para ir a clases, y aunque normalmente no asisto para no interrumpir a mis compañero voy a los ensayos de las obras que presentan en los auditorios de Nyada, pero esta vez iré a casa a esperar a mi esposa, siempre me pongo ansiosa cuando sé que vendrá pues no siempre tiene la oportunidad de hacerlo y tengo tantas ganas de verla.

Estoy esperando el tren cuando nuevamente recibo otra llamada esta vez es Santana, respondo ansiosa, necesito hablar con alguien ya que por las circunstancias no pude hacerlo con Quinn.

-Santana que bueno que llamas, necesitó hablar contigo –le digo poniéndome el celular al odio nuevamente.

S. Escucha enano, no puedo hablar mucho ahorita te marco en la tarde, estoy en el trabajo –Santana tiene un nuevo trabajo, es asistente de algún director de una serie nueva que está por salir, las veces que he hablado con ella se ve y escucha muy emocionada, no sé si es por el trabajo o por su nueva relación con Ethan, es un buen muchacho me gusta que este cerca de Quinn, los dos se llevan muy bien y así me la puede alejar de tentaciones, y al parecer también ha hecho que Santana se haya olvidado del rompimiento con Brittany, ya no luce con el semblante triste aunque a mí me da nostalgia pues realmente me gustaban las dos juntas, sacaba lo mejor de cada una- pero necesitaba avisarte, escuche que están haciendo audiciones para un comercial o algo…

-¿Te estas burlando de mí? Sabes que estoy embarazada ¿verdad?

S. Eso es lo mejor enano, el papel es de una joven embarazada y no, no es la serie de mtv aun que sería muy gracioso verlas a las dos ahí –maldita Santana siempre me dice ese tipo de cosas pero por eso la quiero, siempre dice lo que piensa- en fin, ya que me reí un rato voy a investigar bien la dirección y te mando los datos por mensaje para que vayas, te marco en la tarde enano para ver cómo te fue

- Gracias S –mientras corto la llamada veo que el tren se detiene, esperaré a que Santana me mande los datos para ir además me servirá para despejarme un poco.

Unos minutos más tarde suena mi celular indicando el mensaje que me mando Santana, al verlo veo la dirección.

Al llegar al lugar veo mucha gente, la mayoría no están embarazadas realmente, lo que me llama la atención es que Santana dijo que era un comercial y en la puerta dice audiciones para "Elle" de película Fifty, un hombre me dio un papel para llenar y ahí me di cuenta que estaba en el lugar correcto, al terminar de llenarlo se lo entregue al hombre que después supe que se llamaba Steve, después de esperar unos minutos me toco pasar al frente e hice una de las cosas que mejor se hacer. Actuar. Por el semblante de los que estaban viendo parece que les guste, pero me dijeron que me llamarían. Bueno al menos me divertí haciéndolo.

Al salir de la audición me dirigí al súper mercado, llevaré para hacerles de cenar a Quinn y Ethan, estoy de humor para cocinar.

Son casi las seis, la cena está casi lista. No sé a qué hora llegarán solo me dijeron que venían, el timbre de la puerta se escucha quien podrá ser, Quinn siempre llega apareciéndose en la sala, llegamos a ese acuerdo pues muchas veces me asusto bastante, una vez hasta le pegue en la cara. Al abrir veo a una sonriente Santana.

S. ¿Cómo te fue enano? – me abraza y yo le correspondo el abrazo.

-Bien, creo que les gusto mi audición –le digo soltándola del abrazo.

S. Pues espera pronto la llamada por qué por lo que supe ya llevaban un rato haciendo las audiciones porque el director es muy exigente

-Además no era un comercial, es una película –la sigo hasta la sala donde se sienta en el sofá.

S. Te dije que no sabía que era exactamente –me siento en el sofá frente a ella, toma el control y enciende la televisión, en la pantalla aparece el video de las nacionales en San diego donde aparece Quinn.- ¿Estabas viendo porno? –pregunta picara.

-¿Porno? Es Quinn –no sé ni para que lo niego, Santana siempre sabe que hay algo escondido en las acciones y no estaría mal hablar con ella- Es… bueno –no sé cómo decirlo- es que tengo muchas ganas de estar con ella… sexualmente, tengo tantas ganas –me muerdo el labio.

S. Que enano tan goloso, ¿por qué no simplemente lo hacen?

-Quinn tiene la idea muy firme de no estar conmigo en mi estado -me veo la panza.

S. Sedúcela

-Cómo crees, no me siento sexy, mírame, estoy gorda, hinchada de todos lados –niego con la cabeza, seguramente a Quinn no le atraigo en este momento.

S. En algunos lugares la hinchazón no está nada mal –se me quedo viendo, y veo que me ve las boobies- además es verdad lo que te digo, puedes seducirla, todas las embarazadas se ven radiantes y ese caminado tan sexy que tienes –como le gusta burlarse de mí.

-Hablo en serio Santana

S. También yo. Créeme. Te voy a dar unos pasos a seguir y veras que tengo razón –¿ahora con que idea loca saldrá?- Mira, tienes que ponerte un vestido de embarazada de esos que le gustan a Quinn, obviamente tiene tener escote, tienes que mostrar lo que tienes… Pensándolo mejor yo lo elegiré –se levantó del sofá y camino hacia la parte superior de la casa yo la sigo- si te dejo que lo elijas seguramente será un suéter con algún venado, reno o cualquier animal triste –entra a mi habitación y se dirige directo al closet- este –saca un vestido blanco, como todos los demás que tengo tiene un moñito arriba de la panza solo que ese el escote lo tiene en V, la falda llega arriba de las rodillas y los zapatos que eligió son del mismo color y obviamente de piso.

- ¿Desde cuando eres buena con la moda? – le pregunto viéndola.

S. No sé de moda, se lo que a una mujer le gusta ver y recuerda conozco muy bien a tu esposa, siempre supe que era gay… aunque no sé –volteo a verme- tal vez se excite más viéndote con una falda de cuadros y ese suéter de renos, así la excitabas en el instituto -¿Qué? ¿Así le gustaba? –en fin debes de usar un labial rojo, el más rojo que tengas, debes usar el perfume que más le gusta y debes de ponerlo aquí –se toca las muñecas- aquí –el cuello- y lo más importante, aquí –señalo en medio del pecho- Después de que te vea así Quinn no te dejará de ver, se acercará a ti y te insinuará algo, y ahí es donde viene la psicología inversa y el punto más importante… de manera muy natural le dirás, si yo también tengo ganas pero debemos de esperar a que nazca el bebe, no ni cuando nazca tendremos que esperar más… es muy importante Rachel que le digas el tiempo que se quedará sin sexo y te aseguro que no dejará de pensar en acostarse contigo

-Y si no funciona- realmente no creo que funcione.

S. Claro que funcionará si no me dejare de llamar Santana y si funciona tú me lavaras la ropa toda una semana

-Estoy embarazada Santana, no podría hacer eso

S. Bueno, me invitaras al cine – se dejó caer en la cama

-Es un trato –le ofrezco la mano la cual toma para cerrarlo- Ahora cuéntame cómo va tu relación con Ethan –me siento a su lado.

S. Rachel, no tengo ninguna relación con Ethan, me enteré que Brittany está saliendo con alguien allá y decidí seguir con mi vida también, pero no tengo ninguna relación –no estoy nada convencida con su respuesta, aunque tal vez solo disfruta- Ya me tengo que ir

-No quiero que te vayas por mis preguntas –se levanta de la cama.

S. No me incomodas enano, pero en verdad tengo que irme –me levanto también- mañana te marco a ver si ya te llamarón –me dice ya bajando por la escalera.

-Tienes mucha fe en que me llamarán –eso me gusta de Santana, me hace sentir bien, a su manera pero lo hace.

S. Si quieren a la mejor lo harán –me abraza antes de salir de la casa. Al cerrar la puerta aparecen Ethan y Quinn.

Q. ¿Vas a algún lado? –dios se ve tan bien, me hace tan feliz solo saber que está aquí, parece que no la he visto en tanto tiempo, su cabello me parece más largo.

-No, Santana acaba de irse –su semblante cambia, frunce el ceño, no sé por qué tiene tantos celos de ella- solo paso a ver como estaba –se acerca a mí y me da un beso, besa tan bien, extrañaba tanto que me besara.

E. ¿Hiciste de cenar? Huele delicioso –Agradezco que con él pueda venir más de lo que podría hacerlo en auto, pero algunas veces me gustaría estar a solas con mi esposa.

-Si sírvete algo –abrazo a Quinn, es tan cálida y huele tan bien.

Q. Tu y yo necesitamos hablar de algo –me dice una vez que Ethan se va.

-¿Podríamos hacerlo mañana? –me pego más a su cuerpo.

Q. En este momento me parece bien –me toma de la mano y me guía hasta la habitación- cuéntame que está pasando, quien era ese tipo que te dijo eso –se escuchaba más tranquila, me quede en silencio unos segundos, dude en decirle ya que no quisiera que Quinn hiciera algo contra él pero a la vez me encanta que me quiera proteger.

-Es… Brody, es un profesor de Nyada, como debiste haber escuchado está molesto por que no puedo hacer nada en su clase ni en ningún otra –suspiro- Quinn… -ella me mira fijamente- he pensado en dejar Nyada

Q. ¿Es por él? –comienza a subir su tono de voz.

-No, no es eso… Nyada no es lo que yo esperaba… y aunque no estuviera embarazada pensaría igual, pero a la vez pienso que no quiero decepcionarte ni decepcionar a mis padres

Q. Esa decisión solo puedes tomarla tú, pero piénsalo bien porque no me gustaría que tomases esa decisión porque te está tratando mal ese idiota –se sienta en la cama y me siento a su lado.

-Te mentiría si te dijera que no tiene algo que ver

Q. ¿Por qué nunca me dijiste que estaba pasando eso?

-Me siento mal por no decirte –agacho la cabeza- dijimos que no nos esconderíamos nada pero no quería preocuparte por este tipo de tonterías

Q. Rachel –se levanta de la cama- cualquier cosa que pase contigo no es ninguna tontería, tú eres lo más importante para mí- se sienta nuevamente- prométeme que no regresarás a esa clase, a esa no

-Lo prometo Quinn, no pensaba regresar

Q. Bien, ahora ven que quiero abrazarte, te extraño mucho, me haces mucha falta –ahora estoy entre sus brazos, pensé que reaccionaría de otra forma pero al fin parece que estamos madurando.

-Nosotros también te extrañamos mucho –le doy un beso- nada más Andrew te escucha y se empieza a mover

Q. No puedo esperar para tenerlo con nosotras Rachel, quiero verle la carita –me acaricia la panza y Andrew se mueve, está igual de contento que yo de que ella este aquí.

-Ven vamos a cenar si no Ethan nos dejará sin nada –me levantó y la tomó de la mano.

Las cenas que suelo tener con ellos dos es casi siempre una vez por semana aunque últimamente ha sido una vez cada dos semana, las responsabilidades en Yale han ido aumentando conforme ha pasado el tiempo y estoy segura que si fuera por Quinn vendría a dormir todos los días conmigo pero no depende solo de ella, Ethan tiene su vida y algunas veces no tiene tiempo de hacerlo. Al terminar la cena vamos a la habitación Ethan decidió dormir en el sofá.

Q. Las clase con el profesor ese cada vez se ponen más pesadas, aún sigue agarrándosela conmigo a causa de mi padre –me cuenta mientras se pone la pijama- algún día le preguntaré que le hizo –comienza a reír. Yo la escucho pero mis ojos están puestos en su cuerpo que se ve delicioso, como lo extraño, sé que mis ojos están dorados, debo de cambiarlos antes de que se dé cuenta.

-Tú sigue hasta como ahora, no le hagas caso –no quiero que por ese profesor Quinn tenga quedarse más tiempo en Yale de lo necesario.

Q. Lo hago amor, pero es tan pesado –suspira y se acuesta a mi lado y comienza a acariciarme la panza.

-Tal vez el próximo mes me vaya contigo a New Heaven –lo pensé mucho y no tiene caso estar aquí sola, ya no asistiré a Nyada pediré permiso por el embarazo.

Q. Me encantará tenerte allá –me sonríe, como amo su sonrisa.

-Sabes Santana me dijo que Brittany está saliendo con alguien, parece que por fin hablaron –le digo mientras me acomodo entre sus brazos.

Q. Lo sé, se llama Francesca es muy guapa y muy divertida, tal vez por eso se lleva tan bien con Brittany, la vez que fuimos a Milan nos divertimos mucho puedes creer que… -¿Fue a Italia? Pero acaba de decirme que sus clases son muy pesadas y apenas tiene tiempo de venir conmigo pero si puede ir a Milan, si la situación fuera al revés yo cada vez que tuviera tiempo estaría con ella, eso me hace sentir mal. No sé si quiero preguntarle o escuchar la respuesta.

-¿Fui…fuiste a Italia? –me quito de su abrazo.

Q. Sí, pero… fue solo un momento, tenía ganas de verla –respuesta incorrecta. Con esto del embarazo no puedo ocultar mis sentimientos y me pongo a llorar- no llores amor, la próxima vez… -¿La próxima vez? Es mejor que se calle- ¿no estas molesta por que fui a visitar a Britt o sí? –debió haberse quedado callada.

-No para nada Quinn –mi tono es sarcástico- es bueno que la otra madre de mi hijo este divirtiéndose y paseando por el mundo mientras yo estoy aquí pasándola mal –no debí haberlo dicho.

Q. No lo tomes así Rachel –se levanta de la cama- no sabía que lo estabas pasando mal, recuerda no me contaste

-¿Y cómo te voy a contar si casi no te veo? -este día ha ido tan mal.

Q. También tengo derecho de visitar a mis amigas así como Santana te visita -¿cómo se atreve a decirme eso?

-Ahora resulta que la única persona con la que tengo contacto en New York tampoco puede visitarme, y ya no lo hace gracias a tus celos

Q. Quizá no estaría celosa si no te comportarás de esa manera con ella, dile que venga que se quede a dormir le dejo mi cama –sale enojada de la habitación.

Yo sigo llorando, realmente no esperaba que este día terminará así, quería estar tranquila entre sus brazos y que me dijera que todo estará bien, pero no es justo y tal vez sea posesiva pero la quiero conmigo todo el tiempo que se pueda, me acuesto en la cama y abrazo mi almohada y las lágrimas no dejan de salir.

Q. Me tengo que ir ya amor –su voz me despierta, la veo ya cambiada y parada a mi lado, esta tristeza no acaba- espero poder regresar en la noche y hablamos ¿sí? –Yo asiento con la cabeza, se me acerca y me da un beso, yo la tomo del cuello para profundizar el beso- te amo Rachel y ustedes dos son lo más importante para mí, lo siento mucho

Yo me quedo acostada en la cama, la escucho bajar las escaleras y después silencio. No pienso levantarme, no iré a Nyada. Será el primer día en toda mi vida que sin estar enferma me quedaré acostada viendo televisión, pediré algo de comer, así no tendré que hacer nada.

Ya van tres películas que veo y no he podido evitar llorar en varias ocasiones, aún recuerdo la pelea que tuve en la noche con Quinn, ni siquiera sé si durmió a mi lado, está por comenzar otra película cuando escucho mi teléfono sonar.

-Hola –respondo ante el número desconocido.

-¿Rachel Berry? –pregunta

-Si –respondo pues no tengo idea quien podrá ser.

-Hola soy Steve, ayer hiciste un casting con nosotros y me gustaría que te presentaras hoy a las doce en la misma dirección –la había olvidado por completo pero me emociono, debo de alistarme, ¿Qué me pondré? Me alegra no tener que disimular mi panza- ¿Rachel? ¿Sigues ahí?

-Sí, sí, estaré allá –había olvidado por completo la llamada.

St. Te esperamos –la llamada se finalizó.

Me levanto de la cama y apago la televisión, busco un atuendo que creo que es el mejor y tomo una ducha. No sé si debería irme en la camioneta o en el tren. Me iré en la camioneta.

S. ¿Cómo estas enano? –es lo primero que escucho al responder la llamada.

-¡Me dieron el papel Santana! –le digo emocionada.

S. ¿Tan rápido gorda? –me pregunta también entusiasmada.

- Si, por fin algo me sale bien, tuve que hace otra prueba entre diez que nos llamarón y terminaron eligiéndome

S. Felicidades, sabía que ese papel sería tuyo

-Gracias Santana por avisarme de esto, realmente necesitaba algo que me subiera el ánimo y esto realmente lo ha hecho

S. Tendremos que celebrar Rachel, hoy no puedo pero me pasaré mañana por tu casa

- Te esperaré – le digo sonriente- la grabación de mi papel durará un mes y comienzo la próxima semana

S. Alguna vez me pasaré a visitarte al set, espero que haya actrices guapas

-No sé qué decirte, aun no conozco a mis compañeros pero supongo que si –esperó que sean más amables que los de Nyada.

El camino a casa fue rápido, al parecer el trafico ya había bajado, como el día anterior también dure un par de horas, casi serán seis. Al llegar a casa escucho el sonido de la televisión, entró y veo a Quinn sentada en el sofá, al verme se levanta y se aproxima a mí para darme un gran abrazo, yo la beso.

Q. Rachel, quiero pedirte una disculpa por lo de ayer, el haber ido con Brittany no pensé que fuera gran cosa, pero lo pensé y tienes razón, me esforzare para estar más tiempo contigo –yo la sigo abrazando.

-Te lo agradeceré, realmente me haces mucha falta –le digo escondiendo mi cabeza entre su cuello.

Q. ¿Vienes de Nyada? –me dice tomando mi mano y guiándome al sofá.

-No, vengo de un lugar mejor –le digo sonriente- ayer te lo iba a decir pero con todo lo que paso no tuve tiempo –me muerdo el labio.

Q. Cuéntame, me mata la curiosidad

-Me dieron el papel de una película –le digo viendo sus ojos y veo como su sonrisa aparece.

Q. ¿Qué? ¿Cómo paso eso? –me preguntó entusiasmada.

-Ayer fui a un casting y hoy me hablaron para hacer otra prueba y me dieron el papel -la abrazo.

Q. Eso es algo genial Rachel, Felicidades, estoy muy orgullosa de ti

-Bueno, no es el papel principal, es uno pequeño pero estoy muy feliz, me dieron hasta mi libreto

Q. Cuéntame de que trata

-Pues es la historia de unos mafiosos, yo seré la hija adolescente que está embarazada, mi papel se llama Elle, y lo mejor es que me pagarán –le digo entusiasmada- no es mucho, son veinte mil dólares pero lo harán por algo que me gusta hacer

Q. Es una gran suma y realmente estoy muy feliz por ti y más por verte tan entusiasmada, ¿Cuándo comienzas a grabar?

-La próxima semana, estos días iré a hacer pruebas de vestuario y ensayar mi libreto y el martes comenzamos a grabar

Q. ¿Firmaste algo? –me pregunta pensando. Abogados.

-Aún no lo hago, me dieron el contrato para que lo lea mi abogado, ¿Crees que tu papá…

Q. No necesitas a mi papá –me interrumpe- me tienes a mí, préstamelo para leerlo y si todo está bien ya lo firmas

-¿Tendré que pagarte algún porcentaje? –le preguntó subiendo la ceja.

Q. podrías pagarme con otra cosa –me mira y se muerde el labio.

-Tenemos un trato abogada Fabray -sonrío.

Q. Olvide algo –se levanta del sofá y va hasta la cocina, unos segundos más tarde regresa yo sonrío al verla, entre sus manos trae un ramo de gardenias- estás son para ti –me dice parada frente a mí- lo siento mucho en verdad

-¡Oh Quinn! No era necesario –realmente si lo necesitaba, necesitaba un gesto de este tipo. Tomó el ramo- lo pondré en agua- estoy por pararme pero ella me detiene.

Q. No, déjame a mí, yo lo hago –toma el ramo y regresa a la cocina. Como amo a mi esposa. Estoy necesitada de atención- Recibí una llamada algo extraña de Frannie –me dice sentándose a mi lado- me preguntó que si el fin de semana estaré aquí

-¿Para qué?

Q. No tengo idea

-¿y que le respondiste? –me encanta la idea de que este aquí el fin de semana.

Q. A ella que no sé, a ti que pasaré todo el fin a tu lado –es tan linda, suspiro- Quiero llevar a mi hermosa esposa a cenar, ¿crees que acepte? Así podríamos celebrar el papel que le dieron en esa película

-Yo creo que tu esposa te dirá que si –me levantó del sofá, este es el momento de llevar acabo lo que Santana me dijo- pero me iré a cambiar

Q. Así estas perfecta Rachel

-Quinn, llevo todo el día en la calle, no me tardaré –me doy la vuelta y voy hasta nuestra habitación, me pongo el vestido blanco, mis zapatos, acomodo mi cabello suelto ondeado y me pinto los labios de rojo intenso y casi olvido el perfume, al terminar me pongo mi saco y bajo normalmente, realmente espero que funcione aunque si no funciona debería ir buscando un nuevo nombre para Santana.

Q. Te…te ves preciosa –me dice tartamudeando, yo actuó normal.

-Gracias –me sonrojo- ¿nos vamos?

Q. Si –me toma la mano- espera –se detiene y me suelta la mano, toma un gorro y se lo pone, yo me le quedo viendo- está haciendo un poco de frio –me dice antes de tomar mi mano, ¿dijo frío? Bueno supongo que trata de disimular.

En el restaurant me recorre la silla para que me siente, yo me quito el saco y veo como me observa de arriba abajo, sus ojos se tornaron dorados, yo le acomodo sus cabellos de la frente, ella entiende lo que trato de decirle pero se acerca más a mí, creo que me huele.

-¿Estás bien? –sonrió disimuladamente.

Q. Sí, todo bien, solo que me gusta mucho como te ves y hueles delicioso –me dice sentándose frente a mí.

La cena pasó mientras yo le contaba sobre las audiciones que realice y todo el proceso y la gente que había, le conté de Steve que resultó ser el director de la película y ella me contó de sus clases, de la ausencia de Lauren en New Heaven, tiene el departamento para ella sola, no puedo esperar para irme con ella.

-Gracias por llevarme a cenar –le digo entrando a casa en donde de nuevo me vuelvo a quitar el abrigo, Quinn se acerca a mí y me abraza por detrás.

Q. Te deseo tanto Berry –me dice mientras me besa el lóbulo de la oreja, concéntrate Rachel, concéntrate, respiración normal, pero ella es tan sexy.

-Y yo a ti Quinn… pero voy a respetar tu decisión, me parece bastante lógico, esperaremos a que nazca Andrew… bueno después de que nazca, será un poco más por la cuarentena y pues tendremos que cuidarlo tal vez dos meses más después, pero esto es madurar –creo que mi respuesta la dejo sin palabras.

Q. No hablas en serio ¿verdad Rachel? –me pregunta alejándose de mi un poco.

-Claro que sí, ¿Por qué no debería? Es más o menos lo que durará el proceso si no es que más –le digo alejándome de ella.

Q. Es... mucho tiempo –dijo casi susurrando pero finjo que no lo escuche.

-Lo siento, no te escuche ¿Qué? –preguntó dándome la vuelta.

Q. Pero podríamos hacer algo o si lo hacemos una vez no creo que vaya afectar –me dice caminando nuevamente hacía mí y sé que mira mi escote.

-No Quinn, así no me siento ni un poco sexy

Q. Pero lo eres, eres tan hermosa

-Me iré a cambiar –me doy la vuelta y sigo hasta la habitación.

Me siento mal por hacerle eso, ni siquiera se porque lo hago el plan era para que terminará aceptando acostarse conmigo y ahora me estoy negando, estúpida Rachel. Tomo mi pijama, últimamente solo uso la parte de arriba pues el pantalón ya no me queda así que me quedo en ropa interior, me lavo la cara y peino mi cabello en una trenza, al salir del baño veo que Quinn aún no sube así que vuelvo a bajar.

La encuentro en la cocina leyendo el contrato, se ve tan linda concentrada.

-¿No vendrás acostarte? –le peguntó y al momento que voltea sus ojo se ponen dorados, suelta la pluma y sin hablar se acerca a mí y me da un apasionado beso, a esto no podré resistirme y no lo hago, pasa su brazos por mi cintura para pegarme más a su cuerpo y yo paso los míos por su cuello.

Poco a poco va avanzando hacía las escaleras, me masajea los pechos arriba de mi pijama hasta que llega al primer botón el cual desabrocha y así con los siguientes hasta que mi estómago y pecho quedan al descubierto, sube sus manos a mis hombros donde la empuja haciéndola caer al piso dejándome medio desnuda, toma mi pezón en su boca, se siente tan bien, yo tomó de la parte inferior su playera y la voy subiendo, Quinn se aleja un poco para que pueda quitarla, solo queda en ese brassier color rosa que hace su piel ver tan blanca, mi cuerpo arde al sentir su piel suave sobre la mía, mi mano se prende en llamas y mi esposa la extingue tomándome con la de ella, entre besos y caricias subimos las escaleras y llegamos a la habitación, le termino por quitar el brassier y ya empiezo a bajar sus jeans, ella me besa el cuello y termina por quitárselos sola, creo que es por desesperación. Lentamente me ayuda suavemente a acostarme sobre la cama, se acerca a mí para besarme pero no alcanza a hacerlo por mi panza, me mira, sé que piensa que es mejor parar pero yo no voy a perder la oportunidad de estar con ella esta noche, la jalo del cuello para que se acueste a mi lado, me doy media vuelta y la beso, siento su sonrisa en medio del beso, mi mano recorre su cuerpo y me detengo en su pecho, escucho un pequeño gemido que se escapa entre el beso, ella deja mis labios y dirige su boca a mi cuello, baja por mi pecho, se detiene en cada uno de mis pechos y sigue su camino, besa mi panza pero esta vez no es con ternura como las otras veces, esta vez está llena de deseo, lo veo en sus ojos que no los ha quitado de los míos, toma mis bragas y comienza a deslizarlas por mis piernas hasta quitarlas y aventarlas a un lado de la cama, toma una de mis piernas para seguir su camino con los labios, Me levanto y tomó su cara entre mis manos, ella se acerca y la beso, muerdo su labio y vuelve a gemir, dios sus gemidos me excitan tanto, vuelvo hacer que se acueste a mi lado, me pongo de rodillas y tomó sus bragas, se las quito y las aviento al lado de las mías, Quinn no para de verme, sus ojos dorados son tan sexys, paso mis piernas a cada lado de las suyas y empiezo a moverme, se siente tan bien y más al escucharla gemir más y más, sus manos se van a cada uno de mis pechos, levanta un poco su cuerpo y sus labios tocan los míos, con su mano me acaricia la cara hasta llegar a mi cabeza donde sigue acariciándome y con sus dedos va des entrenzando mi cabello hasta que queda totalmente suelto y vuelve a besarme y a moverse más rápido, yo hago lo mismo, no puedo dejar de ver la cara de placer que en este momento tiene, de sus labios sale mi nombre "Rachel" siempre he amado su voz y aún más, si es posible, cuando esta excitada. Mis manos las poso sobre sus pechos y aprieto sus pezones, eso lo hace gemir más fuerte, seguimos con los movimientos de nuestros cuerpos hasta que siento que estoy por llegar al orgasmo y al momento en que grito su nombre ella hace lo mismo solo que pronunciando nuevamente el mío.

Q. ¿Éstas bien? –me pregunta cuando me acuesto a su lado.

- Mejor que nunca –le respondo tomando su mano- necesitaba esto –le digo sonriendo, ella se da media vuelta y se acerca a besarme.

Q. También lo necesitaba, te amo –me dice antes de volver a besarme- no lo pude resistir, te ves preciosa –hace que me sonroje.

Tomo su cara entre mis manos y vuelvo a besarla, el beso comienza a ponerse más pasional, ahora que la tengo así no desaprovecharé la oportunidad, quien sabe cuándo volvamos a hacerlo, mi mano está en llamas nuevamente, y sus ojos se han puesto dorados al igual que los míos lo han estado todo este tiempo, llevo mis labios al lóbulo de su oreja y bajo la mano recorriendo su cuerpo hasta situarme en su entre pierna, ella me da acceso y comienzo a masajear esa zona, su respiración está más agitada y la escucho gemir, lentamente meto mis dedos, se siente tanto placer, uno casi incontrolable, ahora sé lo que sentía ella, mi mano se mueve más rápidamente y su cuerpo solo se estremece siento que está por venirse nuevamente, puedo sentir todas sus sensaciones, mi piel estar erizada, también me voy a venir, vuelvo a sus labios, tomó con mis dientes su labio inferior al momento que llega el orgasmo, lo presiono más hasta que las dos caemos rendidas en la cama.

-¿Te hice daño? -Le preguntó al ver su labio sangrando, me siento rápidamente y le acaricio la cara- perdón Quinn, no fue mi intención –no debí haber hecho pero la combinación de sexo y fuego es intoxicaste.

Q. Está bien Rachel, no es nada –me sonríe, se sienta al borde de la cama y toma un pañuelo para limpiarse lo rojo de su labio- aunque creas que es raro, lo disfrute –voltea a verme sonriendo.

-Ohh si, después de tantos meses…

Q. Debiste haberme coqueteado así antes –vuelve acomodarse a mi lado.

-¿Te diste cuenta? –me acomodo entre sus brazos.

Q. Rachel, te conozco mejor que nadie y me encanto que lo hicieras, las dos lo necesitábamos –me besa la cabeza.

-Qué bueno que funciono –le digo antes de cerrar los ojos- estaba que ardía

Q. También yo –fue lo último que escuche, mis parpados pesaban demasiado.

Cuando desperté Quinn ya no está a mi lado, veo el reloj nueve veinte, debió haberse ido ya, tomó mi bata, iré a desayunar el ejercicio de anoche me dejo hambrienta, escucho ruido en la cocina, entro con sumo cuidado y veo a mi rubia sentada a la mesa entretenida con su laptop con una pila de libros a su lado.

-Creí que ya te habías ido –le digo acercándome a ella.

Q. No me iría sin darte un beso –hace para atrás su silla y me siento en sus piernas- Buenos días –me da un beso.

-Buenos días –le sonrío- ¿No irás a clases hoy?

Q. Debería ya de estar en clases pero a Ethan se le hizo tarde y yo aprovecho para terminar la tarea –veo sus libros, son tantos, estar en Yale no debe ser nada fácil- no era tanta tarea, la verdad me pase la mitad del tiempo navegando por internet y encontré algo interesante… mira –teclea algo en su lap.

-¿Yoga para embarazadas? –la veo.

Q. Si, deberíamos de ir –No es algo que me atraiga.

-No lo sé amor

Q. Vamos, la primera clase es gratis, si no te agrada no lo vuelvo a mencionar –en realidad no quiero ir, pero termino diciéndole que sí, ¿Quién podría decirle que no a esta rubia hermosa? Y ahí notó que aún tiene la herida en su labio, supongo que el daño que yo le causo es más difícil de curar debido a que tengo fuego.

-Está bien

Q. Muy bien, nos anotaré –me levantó de sus piernas y camino a servirme cereal mientras ella nos anota.

-¿Crees que Ethan este con Santana?

Q. No lo sé, él no me ha dicho nada y yo no pienso preguntarle

E. ¿Preguntarme qué? –pregunta entrando a la cocina.

-¿Cómo entraste? –no tiene poderes para transportarse solo.

S. Con mis llaves, aun las tengo –aparece tras él.

Q. Vamos Ethan, no llegaremos a la segunda clase –cierra su… ¿mi laptop?- guarde algunos archivos, el fin de semana los paso a la mía –se acerca a mí y me da un beso- te amo, adiós Santana

-yo también te amo y mucho –la vuelvo a besar

E. Nos vemos San, Rachel –dice antes de desaparecer.

Santana se acerca a mí y me quita mi plato de cereal.

S. ¿Cuándo iremos al cine? –me pregunta llevándose la cuchara a la boca.

Fue un capítulo espcial cambiando la forma de narrativa desde la perspectiva de Rachel. espero haya sido de su agrado.

Gracias por tomarse el tiempo de leer, saludos.