—¡Corre, Phoebe! ¡Más rápido!
—Espera, Helga. Yo no… —, la niña asiática trastabillo y estuvo a punto de caer, pero antes de que tocara el piso, Gerald la tomó de la mano y tiro de ella para enderezarla.
Un par de manchas rojas nacieron sobre sus mejillas y el chico moreno, con una media sonrisa, habló.
—¿Estás bien? ¿No te lastimaste?
—No.
—Qué bueno, ahora, si no les importa, ¡Apresúrense! El tipo seguro ya se dio cuenta de lo que hicimos, y si nos alcanza no pienso defender a nadie —, la rubia de una sola ceja señaló hacia atrás con un insistencia y siguió corriendo.
Arnold y Gerald la imitaron poco después, cuidando de que Phoebe no volviera a resbalarse con la grava.
Ya solo estaban a dos calles de llegar al gimnasio de la YMAA, y a la salvación y protección de sus cuatro paredes.
—Si lo logramos. Si.
—Helga… Espera —, el jadeó del cabeza de balón hizo que la mencionada redujera la velocidad de su andar casi de inmediato. Eran pocas y contadas las veces que él le pedía algo o se dirigía a ella directamente, así que eso solo podía significar una cosa.
Tal vez estaba en problemas.
—¿Ahora qué pasa, Arnol…? —, antes de que pudiera terminar de hablar, una figura disfrazada de Jasón Voorhees salió de una de las calles que habían dejado atrás antes. No sabían quién era, pero el tipo parecía conocerlos bien ya que, los señaló y acto seguido, inició una desquiciada carrera para poder alcanzarlos.
La figura no era muy alta, pero el brillo del cuchillo entre sus dedos erizo la piel de la rubia de una sola ceja.
—¡Rápido! ¡Corran!
A pesar de que los otros chicos estaban agotados, el solo contemplar la visión de aquel sujeto hizo que los cuatro duplicaran sus esfuerzos para poder huir de su perseguidor, cruzando calles y callejones sin darse cuenta a donde rayos se dirigían.
Hasta Phoebe evitaba quedarse atrás en esa corrediza, poniendo de su parte para no retrasar a los demás.
—¡Hay esta! ¡El gimnasio!
Gerald señaló la amplia estructura que habían decorado con motivos de Halloween, dejando ver una araña gigante sobre el edificio, así como varias telarañas.
La rubia fue recorrida por un escalofrió, pero ni con la visión de la descomunal araña frenó sus pasos.
En poco tiempo, tanto ella como el cabeza de cepillo llegaron a las puertas del gimnasio, y mientras animaban a Arnold y Phoebe para que llegaran, vieron que los pasos del loco ese se hacían más rápidos.
—Vamos, cabeza de balón. Apúrate.
—Ya voy —, dijo el niño, alzándose la capa de vampiro para que no se le enredara entre las piernas.
Por su parte, Phoebe se había quitado el sombrero de bruja y se encontraba teniendo problemas para poder seguir al chico.
Era claro que ya estaba cansada, así que Helga se mordió la mejilla por dentro y lanzó un hondo suspiro, corriendo de regreso para poder ayudar a su amiga a salir de esa.
Mientras la pequeña asiática hacía un esfuerzo sobrehumano para alcanzar a todos, la rubia la pasó y, armada con el mazó que había usado para asustar a Arnold y compañía en el cementerio, se puso entre ella y el tipo ese, lista para atestarle un buen golpe si se acercaba otro poco más a las dos.
Gerald también volvió y, entre Arnold y él ayudaron a Phoebe a llegar al acceso de entrada del gimnasio, sudorosos y fatigados, pero bien.
—¡Vuelve, Helga! ¡Rápido!
Haciendo uso de sus largas piernas y su altura, la rubia no espero a que se lo dijeran dos veces y se acercó a ellos a una velocidad vertiginosa.
Mientras los dos niños abrían la puerta y pasaban a Phoebe al lugar, la niña de una sola ceja seguía midiendo sus pasos para no bajar en ritmo.
Ya con ellos, los otros tres entraron y cerraron con un buen azote de puerta. Antes de retroceder, Helga tomó su mazo y atranco la puerta con él, dejando a quien sea que fuera el tipo, lejos de ellos.
Tan tan, tan tan.
Empieza lo bueno, y como siempre creo que los y las deje en la mejor parte. Lo siento, juro que no quería hacerlo, pero en esto si no pude hacer mucho. Era eso o alargar el capítulo con datos que no servía de nada que los pusiera.
En fin, ¿Y ustedes quien creen que es el enmascarado que los perseguía?
Ahora, a comentar sus reviews.
luit2: ¡Hola! Que bueno que estas por aquí. Muchas gracias.
jajaja, es que ya es clásico en él, y si, no puede negar que le gusta estar detrás de ella.
Así es, todavía falta un poco para llegar a esa parte, pero claro que van a pasar un montón de cosas a partir de ahora.
No te preocupes, no tendrán que esperar tanto.
Nos vemos :)
Y termina la sección de saludos.
Si quieren saber que pasara con el grupo ahora que han llegado al gimnasio, entonces les recomiendo que no dejen de leer el capítulo del viernes. Va a venir lleno de sorpresas.
Cuídense.
