El Profesor apareció en un pequeño y tranquilo pueblo inglés, aún más pequeño que el anterior.

- ¡Eh! Esto no es el planeta Medianoche.- se dijo el Profesor, luego le 'regañó' a su Manipulador del Vórtice.- ¿Adónde me trajiste?

De pronto, vio que había mucha gente a su alrededor, pero nadie le había visto. Pareciera que estaban viendo algo más.

- ¿Eh? ¿Pero qué está viendo esta gente?- se dijo el Profesor, pero, cuando levantó la vista hacia lo que veían esas personas, su intriga se convirtió en angustia.

El Sol no se veía como solía verse, de hecho, parecía ser más grande y se podían apreciar las explosiones solares, mas no oírse.

El Profesor entendió de que, lo que estaba viendo, era el Sol desde adentro de un campo de contención planetario.

- ¿Pero qué...? ¿Y para qué el campo de contención?

De pronto escuchó un mensaje, el cual era transmitido por una voz metálica, mediante todo aparato electrónico que pudiese emitir sonidos. El mensaje era:

- El Prisionero Cero abandonará la residencia humana, o la residencia humana será incinerada.

- *Gulp* Estoy en problemas, otra vez.- se dijo el Profesor.- Los Atraxi están aquí.

El Profesor empezó a caminar en círculos, estaba meditando en lo que estaba pasando.

- "Bien, empecemos.- se dijo.- A ver, primero aparezco en un pequeño pueblo al cual no planeaba ir. Luego, toda la gente del lugar se queda viendo al Sol, el cual se ve diferente por un campo de contención puesto por los Atraxi, quienes a su vez están buscando a un tal Prisionero Cero. Por cierto, ¿Quién es este 'Prisionero Cero'?¿Qué hace aquí?¿Qué es aquí?Y más importante, ¿Qué hago aquí?"

El Profesor empezó a mirar a su alrededor, buscando algo fuera de lo normal. Todos estaban viendo, o fotografiando, al Sol. Bueno, casi todos.

Había un chico, por su vestimenta se diría que era un enfermero, que no le prestaba atención a lo sucedido con el Sol, es más, estaba tomando una foto, pero a un sujeto que paseaba a su perro. Este sujeto tenía cara de pocos amigos, además, miraba al Sol como si estuviese acorralado en un callejón sin salida.

- ¿Eh?- se dijo el Profesor.- ¿El Sol se ve de manera extraña y este le fotografía a un tío con cara de encerrado?

El Profesor decidió acercase al enfermero, pero, cuando estuvo a poca distancia de este, un hombre de vestimenta desarrapada pasó corriendo en dirección al enfermero, quitándole el móvil.

- ¿Pero..?- replicó el enfermero.

El hombre desarrapado se dió vuelta y se dirigió al él. El Profesor decidió ver que pasaría con ellos.

- El Sol se apaga, y tu fotografías a un hombre con su perro. ¿Por qué?

Acto seguido, una joven pelirroja con atuendo de policía les dió alcance. El enfermero le saludó.

- ¡Amy!

- ¡Hola!- le contesto la joven, luego se dirigió al hombre de ropa rasgada.- Ahm, este es Rory. Es un amigo.

- Su novio en...- complementó este, pero fué interrumpido por la joven llamada Amy.

- Como un novio.- le cortó ella entre dientes.

El hombre ignoró lo que dijeron.

- Hombre y perro, ¿Por qué?- le preguntó a Rory, quien se quedó viéndole, para luego retroceder mientras decía:

- Oh, dios mío. ¡Es él!...

Amy le cortó.

- Contesta su pregunta, por favor.

- ¡Pero es él!- continuó el enfermero- ¡El doctor! ¡El doctor desarrapado!

- Sí, ha vuelto.- le dijo ella, pareciera que iba a perder la paciencia.

- ¡Pero, era una historia!¡Era un juego...!

El 'Doctor desarrapado' sujetó al enfermero mientras repetía su pregunta, obviamente estaba desesperado.

- ¡El hombre y el perro! ¡DÍMELO YA!

El enfermero, asustado, le respondió.

- Perdón. No puede estar aquí... porque está...

- En el hospital, en coma.- dijeron ambos a la vez.

- Ah, sí- confirmó el enfermero.

- Lo sabía.- dijo el 'Doctor desarrapado'.- Un multiforme, ¿Lo veis? Se disfraza de cualquier cosa, pero necesita un alimentador vivo, un vínculo psíquico con una mente viva, pero inactiva...

De pronto, fué interrumpido por el sujeto del perro. Curiosamente, ambos ladraban.

- ¿Prisionero Cero?- le preguntó el 'doctor desarrapado'.

- "¿El Prisionero Cero?- se dijo el Profesor- ¡Claro! El prófugo buscado por los Atraxi. ¿Pero cómo sabe ese 'Doctor desarrapado' quién es? Doctor desarrapado...¿Acaso será...? No, imposible. Bueno no imposible, pero sí improbable."

Mientras el Profesor pensaba, todos volvieron a ver el cielo. Una nave estaba volando en el cielo mientras escaneaba el lugar. Esta nave parecía estar hecha de cristal y tenía un gigantesco ojo en su parte inferior.

- Ya llegaron los Atraxi, pero ¿Cómo llamar su atención?- se dijo el Profesor.

De repente, el Profesor escuchó la voz del 'doctor desarrapado'.

- La nave de allí arriba está escaneando esta zona en busca de tecnología no-terrestre, y nada es menos terrestre que un destornillador sónico.

Dicho esto, el 'doctor desarrapado' sacó un destornillador sónico y lo encendió. Sin embargo, ese destornillador le resultó familiar al Profesor.

- Ese destornillador, ¿Por qué me parce haberlo visto antes?- se dijo. Luego, una imagen vino a su mente.

Flashback

El Doctor se reía mientras murmuraba: E-estoy vivo...¡Estoy vivo! Ja,ja ¡No morí! ja,ja,ja,ja,ja...

Lamentablemente esa alegría no le duro mucho, pues un hombre mayor, el cual se hallaba encerrado en una especie de cabina de cristal que compartía un generador con otra que estaba a su costado, empezó a golpear el vidrio que lo encerraba. Cuatro veces golpeó el cristal, el doctor se levantó y el anciano le dijo:

- Se han ido ya. Así que, ahora... ¿Podrías dejarme salir?

- Sí- le contestó el Doctor con un semblante que indicaba resignación y depresión.

- Oye... Esto parece estar haciendo mucho ruido.- continuó el hombre.

- El Amo... dejó el reactor funcionando... Se ha sobrecargado.

- Eso es malo... ¿No?

- Ah...Nop. Pues el proceso de descarga se realiza ahí dentro. Es vidrio Bimbocci, lo contiene... Hay 500 mil radios apunto de inundarlo.

- Oh...jeje- dijo el anciano.- Pues será mejor que me saques.

El Doctor asintió.

- Salvo que se ha vuelto crítico...- le dijo mientras el rostro del anciano palidecía.- Si tocas un control, se inunda.- sacó un destornillador sónico- Ni esto serviría

Fin Flashback

- "El destornillador era del Doctor. Entonces, el 'Doctor desarrapado' en realidad es... ¡No manches! ¿El Doctor? ¡Ja!, pues ha de haberse regenerado... Me pregunto si será una regeneración anterior o posterior a la última vez que nos encontramos."

El destornillador parecía estar funcionando bien, todos los aparatos eléctricos empezaron a encenderse y, unos cuantos, explotaron. Los Atraxi notaron eso, por lo que empezaron a acercarse a donde se encontraban el Doctor y el Prisionero Cero.

Sin embargo, el plan del Doctor se arruinó. Su destornillador sónico se quemó, cayéndose al suelo.

- ¡No! ¡No hagas eso!- gruñó entre dientes el Doctor.

Los Atraxi perdieron la señal del destornillador, por lo que se retiraron.

- ¡No! ¡Vuelvan! ¡Está aquí!- les gritó el Doctor- ¡El Prisionero Cero está aquí!

Mientras el Doctor seguía gritando, el Prisionero Cero se retiró, fundiéndose en el alcantarillado.

- Doctor,- le dijo Amy.- la alcantarilla. Se fundió y se fué por la alcantarilla.

- Por supuesto que sí.- le respondió este.

- ¿Qué hacemos ahora?

- ... Se oculta en forma humana. Debemos hacer que salga a la luz.- le dijo el Doctor, luego se dijo a sí mismo en voz alta.- Sin Tardis, sin destornillador, 17 minutos. Vamos, piensa ¡Piensa!

Mientras el Doctor pensaba, él y los dos chicos que estaban con él, se dirigieron a la alcantarilla por la que se escapó el Prisionero Cero. A su vez, el Profesor se mantuvo oculto mientra pensaba.

- "Veamos, el Prisionero Cero escapó, los Atraxi amenazan el planeta para hacer que salga y el Doctor está aquí. Usualmente no me preocuparía, pero parece que él recién se ha regenerado, sería riesgozo si me llegase a ver y me reconociese, por lo que he de ayudarle, procurando que no me vea, al menos, no por ahora."

Después de pensar aquello, el Profesor llegó a oír lo que decían.

- ¿Cómo ha podido aparecer el mismo día que ellos, el mismo minuto?- le preguntó Amy al Doctor.

- Le buscan a él, pero me siguieron a mí.- le contestó este.- Me vieron a través de la grieta y me localizaron.

- ¿¡De qué esta hablando!?- intervino el enfermero.

- Enfermero, el teléfono.- le dijo el Doctor.

- ¿Cómo puede ser el real? ¡Nunca fué real!

- El móvil, ahora.- le ordenó mientras le quitaba el móvil.- ¡Dámelo!

- Era sólo un juego.- continuó Rory.- Éramos niños. Me hacías disfrazarme de él.

El Doctor ignoró lo dicho por el enfermero y le preguntó.

- ¿Son todos los pacientes en coma?

- Sí.

- No, son el multiforme. Ocho formas, ocho disfraces para el Prisionero Cero.

- Pero, tenía un perro.- le interrumpió Amy.- ¿Hay un perro en coma?

- Si el paciente sueña con un perro, el Prisionero Cero tiene un perro.- le contestó, luego le dijo a Amy- ¡El portátil! ¿Cómo se llama?- volteó adonde Rory- Él no, el que era guapo.

- Gracias. - contestó Rory sarcásticamente.

- ¡Jeff!- le contestó Amy.

- Ah, Gracias.- repitió el enfermero.

- Tenía un portátil, en su bolsa. Un portátil.- continuó el Doctor con un tono optimista- ¡Bolsa grande, portátil grande! ¡Necesito el portátil de Jeff! ¡Id al hospital! ¡Sacad a todo el mundo del pabellón! ¡Que no quede nadie! ¡Llamadme cuando hayáis terminado!

Dicho esto, los tres se separaron. El Doctor hacia donde ese tal Jeff, mientras Amy y el enfermero fueron hacia el hospital. Después de que se fueron, el Profesor se acercó y recogió al destornillador sónico del Doctor.

- ¿Por qué lo dejó aquí? Si es fácil de reparar... Ah, claro. La Tardis puede crear otro. En ese caso, creo que lo repararé, y lo conservaré, después de todo, nunca se sabe, tal vez lo necesite.

El Profesor se dirigió a los demás artefactos destruidos por el destornillador, usando sus piezas para repararlo, cosa que le tomó solo un par de minutos.

- Listo. A ver si funciona.- se dijo el Profesor mientra encendía el destornillador para detener a un camión de bomberos que se había 'fugado' al ser encendido por el mismo destornillador, no hace mucho.

- Excelente. Funciona a perfectamente.- se dijo el Profesor mientras guardaba el destornillador en su saco e iba buscando al Doctor.- Ahora, ¿Dónde vivirá ese tal Jeff?

De pronto, vio salir al Doctor de una de las casas, estaba tan concentrado en lo que tenía que hacer, que no vió al Profesor a su costado.

- Bien, necesito una forma rápida de llegar al hospital, pero ¿cómo?...- se decía este mirando a su alrededor, hasta que vió al camión de bomberos estacionado.- ¡Perfecto!

El Doctor subió en el camión e intentó encenderlo.

- Vamos, enciende, enciende, ¡Enciende!

El Profesor decidió ayudarle encendiendo el camión con ayuda del destornillador sónico. Afortunadamente, el Doctor estaba tan distraído, que no llegó a oír el destornillador.

- ¡Sí!- gritó el Doctor mientras arrancaba el camión.- ¡Al hospital!

El Profesor vió cómo se iba el Doctor en aquel camión. Luego se puso a pensar.

- "Bueno, parece que ya tiene todo planeado, solo me queda esperar."- vió la hora en el reloj de una tienda.- Quedan 12 minutos... 12 minutos, ¿Qué hacer en 12 minutos?

De pronto, su Manipulador del Vórtice empezó a sonar, emitía un extraño pitido, no era muy fuerte, pero sí era irritante.

- ¿Qué te pasa?- le dijo el Profesor.- Un momento... ¡Claro! Seré despistado. Si el Doctor está aquí, también lo está su Tardis. Ehm... Debe de estar en reparaciones. Eso habrá alterado al Manipulador, por eso llegué aquí, después de todo, técnicamente, el Manipulador proviene de la Tardis, ¿Entiendes?.

Después de decir eso, el Profesor volteó como si buscase algo, o alguien.

- Oh, claro. Olvide que estoy solo.- se dijo.- "¿Tan rápido me acostumbre a hablar con alguien más? Habrá que hacer algo al respecto, pero no por ahora."

Luego de eso, recordó su problema de transporte.

- ¡Cáspita!"'¿Dónde aprendí a decir eso?" Me olvidé del problema con mi Manipulador del Vórtice. Tengo que encontrar la Tardis, aunque esté en reparaciones, sigue liberando las partículas que usé para la elaboración de esto. Ahora, ¿Dónde estará?

Mientras el Profesor pensaba en dónde estaría la Tardis del Doctor, empezó a caminar sin rumbo fijo. No tardó mucho en notar cierto dato curioso: Mientras más se acercaba a una parte específica de los límites del pueblo, el pitido se hacía más fuerte.

- ¡Bingo!"¿Qué estoy diciendo?" Si el Manipulador del Vórtice empieza a sonar más fuerte, ¡Es porque la fuente del problema esta cerca!

Acto seguido, usando su dispositivo temporal a modo de brújula, el Profesor llegó a una casa de un tamaño más o menos grande. En el jardín de aquella casa, estaba la Tardis del Doctor.

- ¡Al fin! Aquí esta. Vaya, parece que mi hipótesis era correcta, esta en reparaciones, pero casi acaba. Creo que mejor empiezo a reparar el Manipulador del Vórtice, vaya, ya me estoy cansando de llamarle así. Bueno, eso será después. Ahora a trabajar.

Dicho esto, el Profesor empezó a reemplazar la entrada al Vórtice Temporal de su Manipulador. Le tomó d minutos.

- Listo.- se oye un sonido desde la Tardis.- Y justo a tiempo diría yo, la Tardis terminó de repararse... ¡Un momento! Significa que el Doctor está en camino. ¿Habrá capturado ya al Prisionero Cero? Espero que no se olvide de que el acto de los Atraxi de incinerar el planeta va en contra de la Proclamación de las Sombras, artículo 57, creo... ¡Rayos! ¿Por qué me acostumbré a tener alguien con quien hablar? Es insoportable el hablar solo."¡Momento!¿No es lo que hago ahora?" ¡Diantres!... Debo conseguir un compañero, no me hace bien el estar solo.

De pronto, el Profesor llegó a oír que alguien se acercaba corriendo.

- ¿Será el Doctor?... El campo de contención no está, por lo que deben haberse ido los Atraxi, perfecto... ¡Cáspita, viene el Doctor! Tengo que evitar que me vea, después de todo, no sé si es una encarnación pasada o futura a nuestro último encuentro.

El Profesor entró en un pequeño cobertizo, el cual se hallaba a unos metros de la Tardis. El Doctor no tardó en llegar. El Profesor se puso a vigilar para estar al tanto de cuándo será seguro salir.

El Doctor se acercó a su Tardis, abrió la puerta y empezó a observarla.

- ¡Mírate!- le dijo el Doctor a su Tardis. Su tono de voz indicaba asombro y alegría- Ah, ¡Qué cosa tan sexy! ¡Mírate!

Después de decir eso, el Doctor entró en la Tardis y desapareció con ella, justo al mismo tiempo en el que Amy y Rory, los dos chicos que le acompañaban, llegaron para verlo irse.

Amy se quedo un rato viendo el lugar donde había estado la Tardis, su rostro revelaba tristeza y decepción. Mientras ella se iba, el Profesor empezó a pensar.

- "Tal parece que ella quería ir con él. Claro que, él no pudo recogerle. Su Tardis está como nueva, tiene que dar un viaje de práctica para asegurarse de que nada salga mal en sus viajes. Ya volverá. Bueno, creo que es momento de que también me vaya."

Entonces, el Profesor empezó a programar su Manipulador del Vórtice.

- Por favor, esta vez no me falles.- le dijo el Profesor.- ¡Al planeta Medianoche!

El Profesor activó su dispositivo y desapareció.


Mientras tanto, en alguna parte del espacio, una pequeña nave lanzadera se hallaba volando hacia el planeta medianoche. Su único tripulante, una chica, de aparentemente unos 16 años, estaba conduciendo tranquilamente, pensando en qué le esperará en dicho planeta, hasta que, de repente, su nave empieza a presentar turbulencias.

- ¿Eh?¿Qué está pasando?- se dijo.

De pronto, el panel de controles le señaló que había algo, o alguien en su bodega de carga. La joven activó el piloto automático y fué a revisar qué era lo que entró a su nave.

Pegó su oído a la entrada de la bodega, alcanzando a oir a cierta voz extraña quejarse.

- * Bonk*¡Auch! Mi cabeza... ¡Hey! ¿Otra vez? ¿¡Cuando me llevarás a donde te digo!?- decía la que, al parecer, era la voz de un hombre.- ¿Adónde me trajiste esta vez?... ¿Eh? ¿Qué es eso?- se oyen unos pasos dirigiéndose a la pared opuesta, cosa que aprovechó la joven para entrar en la bodega para atrapar al polizón, quien se decía- Bueno, al menos estoy en el espacio, ¿Pero en qué parte?

En ese mismo instante, la joven le dió un golpe en la nuca al extraño, dejándole inconsciente. Mientras el cuerpo se desplomaba, este dejó caer un extraño aparato de punta azul.

A la joven le llamó la atención dicho objeto, no por lo extraño, sino porque le resultaba familiar.

- Este aparato... ¿Dónde lo vi antes?- se dijo mientras trataba de recordar.- Espera un segundo... ¿Acaso será...? ¿Será posible?... ¿Papá?


Bien, hasta aquí llegó el capítulo de hoy.

Tal vez fué algo corto, pero prometo cambiar eso con el siguiente.

Una pregunta: ¿Reconocen a la chica de la nave lanzadera?