Ne ne, Oishi, estaba pensando que...– comentaba el chico gato a su pareja de dobles cuando fue interrumpido por Ryouma –Ara, Kikumaru-senpai piensa– resaltó con su tono sarcástico, una burla indirecta.

–Deberías respetar más a tus superiores, Echizen– regañaba Momo que estaba detrás de él.

–Los siento Momo-senpai, pero yo no te considero como tal– respondió con las manos tras la cabeza y ese deje de fastidio que siempre enerva la sangre. –¡No hablaba de mi, tonto, hablo de Kikumaru-senpai! – reclamaba a su kouhai la falta de respeto constante.

–¡O'chibi! – se quejó el acróbata, enojado por su drástica interrupción –Si, si, lo siento Kikumaru-senpai– se disculpó como si no le importara.

–Bien Eiji, que era lo estabas diciendo– recalcó la madre de Seigaku, buscando evitar otra discusión –¡Ah! cierto, decía que recordé algo, cuando probamos el jugo a todos nos sabia diferente

–Ciertamente, eso fue lo primero que nos llamó la atención del jugo– concordaba Oishi

–A mi me sabía a hamburguesa– sonreía Momo

–No me sorprende Momo-senpai, el mío sabía a ponta– decía sin interés el chico odioso –Era de esperarse de ti, Echizen, tampoco resulta algo nuevo ¿sabes?- protestaba Momo ante las provocaciones de Ryouma.

En eso se acercó Fuji, salido de la nada –El mío me gustó mucho, era wasabi– comentaba a los chicos reunidos, dándoles con su repentina aparición, un susto. –..Me pregunto por qué será– se preguntaba Oishi con la mano en la barbilla, afilando el rostro mientras escardillaba su cerebro.

–Yo también me lo pregunto– apareció de la nada Inui con su inseparable libreta, posándose detrás del fukubuchou como si hubiese estado allí siempre, dándole un respingo a todos de nueva cuenta, exceptuando a Fuji quien hace rato lo veía venir. –Creo que tendré que averiguar el porqué– susurraba para sí el Data Player, con esa sonrisa morbosa que acompañaba el brillo en los cristales y su mano rasgando rápidamente la pobre libreta.

–¡Dijimos que nada de jugos! – gritaron todos a Inui, claramente molestos. –Ah, está bien, está bien, no se molesten chicos – trataba de persuadirlos para que no lo mataran –era una broma

–¿Una broma? – se escuchó desde atrás la voz autoritaria del buchou, quien llevaba rato viendo la reunioncita, Inui sudó frio ante la mirada molesta de Tezuka –Yo también puedo ser gracioso Inui, treinta vueltas a la cancha, ya – ordenó, cruzado de brazos. Sin chistar, procedió a su castigo antes de que aumentara.

Todos estaban aliviados de evitar, una vez más, problemas con los jugos extraterrestres de Sadaharu.

–Veo que ni a ti te agradan esos jugos, Tezuka-buchou – comentó Echizen cuando todos se fueron

–¿A ti si, Echizen? – Respondió cortantemente –Para nada, buchou – sonriéndose ante la clara repugnancia que el aludido le tenía a esos líquidos

Mada mada dane– fue lo último que dijo el chico, dándose media vuelta para entrar a la cancha, donde lo esperaban sus senpais entrenando.

Así concluyó otro día sin jugos, y con castigos para Inui y sus recurrentes y fallidos casos experimentales

#####

Fin de la edición, espero haberme podido cumplir la meta al dejarles un trabajo más decente que su antecesor :S tardé bastante editándolo, principalmente por falta de tiempo. Pero lo necesitaba el pobre fic XD ¡gracias por leer!