Enserio no sé cómo agradecerles por su apoyo, nunca creí que mi fic tuviera tantas views en tan solo 3 capítulos, les agradecerá mucho que me dejaran su opinión, créanme que me va a servir para mejorar la historia, también me ayuda a inspirarme, muchas gracias y ¡disfruten! Por cierto, esta semana se acercan exámenes, así que no creo poder actualizar tan seguido, les agradezco su paciencia y su apoyo, continuemos, desde este capítulo, las cosas se pondrán algo pesadas…


Capítulo 4: En tu corazón.

Estacioné mi coche enfrente del edificio de departamentos donde vivía Judy, desde la primera vez que vi el edificio, me puse a pensar el por qué no se había caído desde antes, se veía que no le daban mantenimiento al edificio, es más, creo que el departamento de Judy es el más limpio y arreglado de todo el edificio, había luz, agua, ventilación, y en especial, era confortable, bueno, para una coneja, si yo viviera en este cuchitril definitivamente no hubiera salido cuerdo, yo siempre he sido muy pulcro, mi madre siempre me enseñó a ser así, aunque curiosamente mi estilo de ropa…no es así, usar casi siempre la misma camisa, con la misma corbata, muchos llegan a pensar que soy pobre y no me alcanza ni para un abrigo, pero bueno, algo que siempre me decían mis padres era que no me importara lo que los demás piensen de mí, siempre lo tengo en mi mente, siempre tengo a ellos en mi mente…

Subimos las escaleras hasta su piso, de nuevo, sus ruidosos y cuernudos vecinos estaban molestando, con sus extrañas fiestas, Judy me comentaba que tenía curiosidad de asistir a una de las susodichas fiestas, yo siempre arqueo una ceja cuando escucho esa opinión, no es que no la respete, solo me parece extraño que una coneja tan inteligente y calmada quiera asistir a una de esas reuniones para animales cuernudos alcohólicos, si, hasta eso yo antes era como ellos, pasar de fiesta en fiesta, pasar copa tras copa, bebida tras bebida, droga tras droga, sexo tras sexo, esto nunca se lo he contado a Judy, no quiero que conozca esa parte de mí…aun…soy muy inseguro en hablar de esas cosas, y lo que estaba a punto de contarle, no se lo cuento a cualquiera, aparte creo que era hora de que ella sepa, lo que en realidad le paso a mis padres…

Esos pensamientos siempre me ponen muy sensible, y desde el coche ya lo estaba, sí, aparte ella nunca me dijo que le contará, enserio no sé qué me está pasando, sé que ella me tiene mucha confianza, pero no sé a qué punto he llegado de mi aun clara inseguridad, siempre he tratado de mostrarme seguro y de mostrarme audaz en mis palabras. Ahora más que nunca debo de ser fuerte, no me siento obligado a contarle todo a Judy, solo quiero que me conozca…

Ella entró primero a su apartamento, me dijo que pasara con su bella sonrisa, dejo sus preciadas llaves, lo digo porque siempre las tiene pegadas creo que le dijeron que no le iban a dar un repuesto, bueno, yo que sé, después, me otorgo un asiento al lado suyo, ella se sentó de frente a su escritorio. Pude observar fotos de sus padres, sus 120 hermanos y una foto muy hermosa, que era ella con sus dos padres, los tres sonrientes. Sentí una estocada en mi corazón, bajé la cabeza y me recargué en el respaldo de la silla, tan solo…hubiera deseado tener una foto así con ellos…

-¿Gustas algo Nick?- me pregunto Judy acercándose a su nevera.

-No gracias Zanahorías- dije muy cortante.

-Nick…¿todo bien?, desde el camino te he notado extraño, ¿paso algo?, ¿hay algo que me quieras contar?- me pregunto con su dulce voz, también me demostraba que en verdad le importo, eso me hizo sentir mejor. Aunque la última pregunta que me hizo, me puso algo tenso y nervioso.

-Pues…ahhh- suspiré.

-¿Qué pasa? Dime-.

-Creo que te tengo que contar algo, como te dije antes, quiero contarte sobre mí, sobre mi pasado, quiero que sepas quien soy- dije levantándome de mi asiento y acercándome a su pequeña ventana.

-Nick, no seas exagerado, te conozco muy bien- me dijo con una sonrisa, acercándose a mí.

-Acaso tu sabes, ¿lo que le paso a mis padres? - pregunte, al fin soltando un poco de lo que me pesaba, no despegaba mi cara de la ventana

Judy se quedó en silencio total, después de unos segundos, escuche un ligero suspiro, después me dijo calmadamente.

-No Nick…nunca me has contado- dijo mientras me miraba.

-Es a lo que voy, quiero que me conozcas Judy, quiero que confíes en mí, que sepas mi pasado, quiero que conozcas al verdadero Nick Wilde-.

Me alteré un poco, volteé a verla, ella me miraba con un gesto tierno, aunque algo preocupado, estaba callada, cruzo y apoyo sus brazos sobre su escritorio, viendo hacías las fotografías. Ahora era yo quien la miraba, esperando una respuesta, pasaron varios minutos, y ella seguía en silencio, ahí fue cuando me di cuenta que la había hecho sentir incomoda o algo por el estilo, de todas formas, el inseguro aquí soy yo.

-No quería molestarte Judy, nos vemos-.

Decidí irme, camine derecho a su puerta, cuando estaba a punto de abrirla, escuché

-Cuéntame Nick, ¿Qué le paso a tus padres?, quiero conocerte Nick, quiero…quiero saber quién es Nick Wilde-.

La mirada de Judy penetró mi corazón, eran de esas miradas que cuando las miras, sabes que están decididos, pues bueno, esa mirada nuca fallaba en Judy.

-Cuéntame Nick-.

Me despegué de la puerta, me dirigí hacía su cama y me senté en ella, así quedando de frente con ella. No sabía en que estaba pensando, de todas formas, me lo busque, eran de esas ocasiones que quieres que te digan un sí, pero cuando te lo dan, no sabes qué hacer ni cómo reaccionar, así que, sí estaba confundido…

-¿Por qué quieres saber que le paso a mis padres Judy?- le pregunte, mirándola.

-Pues, algo que siempre me han dicho mis padres, es que "Lo que hoy somos, descansa en lo que hicimos y lo que pensábamos en el ayer, y nuestros pensamientos actuales forjan nuestra vida futura", ¿Por qué crees que desde niña quería ser policía? -.

Me sorprendió que Judy dijera algo así, ella no tiene tiempo para filosofías, pero ahora me doy cuenta que estoy totalmente equivocado, sus palabras me llenaban de confianza. Así que continué.

-Pues…recuerdo muy bien todos los momentos que pasábamos, todo lo que me enseñaron y pues…todo lo que éramos.

El rostro de Judy cambio a uno de angustia y tristeza, me miraba y yo a ella.

Después de decir esto, saque mi celular, busque una foto que bien sabía dónde estaba y bien que la conocía, era una foto de un periódico.

-Y…¿Qué pasó Nick?-. Sus ojos y su rostro estaban llenos de preocupación, con una de sus patas se tocaba el pecho.

-Aun me acuerdo muy bien de esa noche Judy, me acuerdo como me miraron, cómo me tocaron…por última vez-.

Cuando termine de decir esto, le pase mi celular a Judy, ella lo tomo delicadamente, pude ver que de sus ojos salían unos hilos de lágrimas, se cubría la boca con su otra pata, y después me miró…

La imagen es una foto de un periódico viejo, específicamente era la primera plana, y decía en letras grandes, "Pareja de zorros fallecen en un accidente automovilístico" Junto una foto que nunca olvidaré, como hubiera querido acompañarlos…como hubiera querido estar con ellos.

Los ojos de Judy me miraban, llenos de lágrimas.

-Lo siento…tanto Nick, no quería…hacerte recordar- me dijo Judy mientras tomaba mi pata.

-No te preocupes Judy- después suspiré, me levanté de la cama y miré por la ventana.

-Si estás enojado conmigo lo entiendo Nick- dijo Judy, haciendo que me confundiera.

- ¿Por qué debería de estar enojado contigo Zanahorias? -le dije mostrándome tranquilo.

-Pues…no lo sé, por hacerte recordar- dijo Judy secándose una lágrima.

-Sabes, estoy consciente que tenemos que superar cosas, pero solo hay algunas que tenemos que comprender, y nunca dejarlas ir- le dije secándome una lágrima. –Y también, sé que ellos están conmigo en todo momento, desde niño hasta ahora que estoy contigo-.

- ¿A qué edad perdiste a tus padres Nick?, bueno…si puedo preguntar- dijo Judy, tomándome de mi pata y mirándome.

-10 años, un año después de lo que paso con los scouts- dije tranquilo, y sentándome de nuevo en la cama.

Judy se sentó a mi lado y me abrazo muy fuerte

-Lo siento tanto Nick, sabes…no dudo que tus padres estén orgullosos de ti-.

-También sé que los tuyos están orgullosos de ti- le dije mientras le acercaba la foto de sus padres, la tomo y la abrazo, lágrimas salían de sus ojos, mientras me abrazaba y se acurrucaba en mi pecho.

-Nunca estarás solo Nick…siempre estaré junto a ti…y cuando yo no este, ellos estarán aquí- me dijo mientras tocaba mi pecho, del lado del corazón.

Yo solo la abracé, y quería estar junto a ella…todo lo que quedaba de la noche…