Aquí les dejo otro capítulo de mi grandiosa historia…Inuyasha no es mío…pero mentiras no es grandiosa…Cambio el nombre de Adolph por el de Adam…me gusta más…no se…es que Adolph me hizo acordar de Hitler…por qué… no se

Como Perdonar:

Salió del carro cerrando despacio la puerta del coche, subió con rapidez las escaleras…largas escaleras del templo. Realmente ella no vivía ahí, vivía sola en un apartamento que se pago con su trabajo y esfuerzo…pero era natural que viera el templo como su casa. Cuando llego a lo alto, un viento frio le acaricio los cabellos, provocándole un escalofrió. Seria miro la pedagoga del templo…quien iba a creer que los demonios existían en su época.

Flash Back…

Subió con rapidez las escaleras, estaba cansada un día en la Universidad cansaba a cualquiera. Susurraba una canción que oía en si Ipod, después de su cumpleaños número dieciocho su madre se lo regalo…un gran regalo.

Cuando llego paro su marcha al ver un hombre alto, fornido de ojos grises y penetrantes, que venía acompañado de un muchacho más joven que la miraba con una sonrisa…

-tú eres la sacerdotisa…?-la voz aterciopelada del hombre la despertó del ensueño. Ella lo miro a la defensiva.-tranquila…no te vamos hacer daño-

-para que quieran saber si soy la sacerdotisa…-los reto con la mirada.

-te tenemos una misión…-hablo el muchacho-y tu eres la única adecuada para eso…-

-quienes son!...-

-demonios…-Kagome abrió los ojos como platos no podía ser ellos no podían ser demonios…en su época no existían.

-si existen…henos aquí-la voz burlona del muchacho la hizo fruncir el ceño.-queremos que cuides el sello de un importante demonio…-

-para que…-

-como que para que!...para no destruir el mundo…el poder del demonio que esta sellado es inmenso…costó mucho encerrarlo acá-la voz ofendida del muchacho la hizo sonreír

-porque yo?-pregunto ya más relajada

-eres una de las pocas sacerdotisas que quedan…sobre todo tienes un gran poder…-susurro el hombre de ojos grises –además…toda tu familia estaría en peligro…todo el mundo si este demonio se libera…si la persona encargada no tiene la suficiente fuerza-

Kagome quedo meditabunda…si pudiera pensarlo un poco mas…

-no!...no puedes pensarlo…es ya!-grito el muchacho, ella lo miro impresionada le había leído la mente?...

-algo así sacerdotisa…que dices?...lo haces-pregunto el hombre acercándose con paso felino. Kagome quedo callada unos minutos, para después mirar fijamente al hombre…

-que debo hacer?-pregunto, el hombre solo sonrio.

-empezar a entrenar en un principio…nosotros te entrenaremos…entonces te iremos explicando todo…que dices?

-acepto…-

-muy bien…mañana nos encontraremos…-empezaron a caminar a las escaleras, Kagome estaba confundida quien iba a saber que en su época habían demonios?...-ahh se me olvidaba…habla con tu amigo… Adam?...si Adam…el debe saber de esto…-afirmo el muchacho más joven y con una sonrisa desapareció dejando un gran ventarrón que movieron las hojas que estaban a los pies del árbol.

Que día mas raro…

Flash Back…

Y ahí fue cuando se entero que Adam era un demonio transformista, el cual era su compañero para mantener el control del sello. Damián y Dante eran demonios que estaban encargados de la custodia de Akuma…el demonio de las almas…ellos fueron confiados en dar ese tesoro a una sacerdotisa…

Miro la pedagoga…sabia que ahí estaba el sello…el espejo que lo mantenía cerrado. Disipo el pensamiento de que pasaría si se liberara…pero no…eso no iba pasar mientras ella estuviera con Adam nada pasaría…

Entro a la casa de su madre, en donde camino sin hacer ruido a la cocina…su madre, la Señora Sonomi estaba cocinando algo exquisito ya que se olía realmente bien.

-hola ma…-susurro Kagome, haciendo que la mujer pegara un grito por el susto.

-ahh hija…me asustaste-susurro cuando ya había recuperado la respiración-Kagome…yo ya no estoy para eso!...-regaño con ternura siendo besada en la mejilla por la oji café…

-y Sota…-pregunto una vez que estaba sentada en la mesa de la cocina.

-salió con Himari…ya sabes cómo están de novios…-

-se olvida del mundo…jajaja-completo Kagome riéndose…Mi pequeño hermanito se ha convertido en todo un hombrecito…

- y el abuelo?...-pregunto.

-viendo televisión…-hablaron de cosas varias, cuando llego Sota comieron en familia acordándose de cosas divertidas, de su día…en fin de mucho.

-adiós mama-esta solo le dio un beso en la mejilla. Kagome camino hacia las escalinatas para montarse rumbo a su apartamento pero algo la detuvo…un viento frio volvió a darle escalofríos levantando las flores que estaban naciendo del árbol…ya que era verano.

Por alguna razón siento que me están observando…

Dejo su maletín en el piso, para caminar hacia el árbol mirando todo con extrema precaución, se paro en frente de la pedagoga del pozo el cual estaba sellado y al lado de este se veía un espejo encima de un altar tapado por una gran sabana morada con un símbolo de una estrella, dos velas blancas ardían a su alrededor…unas perlas de un kotodama amarraban la sabana. Camino internándose, quedándose viendo un momento el pozo con nostalgia.

Que les habrá pasado…

Meneo suavemente la cabeza y camino arrodillándose al frente del altar susurrando sealing rosarium…un rosario rojo que estaba unido por una gran cantidad de plumas moradas apareció en su mano. Empezó a hacer un rezo para fortalecer el sello del espejo, el rosario que marraba el espejo empezó a brillar con una luz rosada-azulada…lo que significaba que estaba haciendo bien el rezo…

Acuérdate Kagome de no alejarlo del árbol, ni del pozo…gran poder de su sellamiento viene del árbol sagrado…y de tu poder. Si se aleja de ese lugar…que actúa como lugar sagrado y purificador…el sello se debilitara.

Recordó las palabras de Damián, termino el rezo mirando una vez más el pozo para cerrar las puertas corredizas del mismo…salió rápidamente para su carro en donde entro y arranco.

El hospital ese día estaba un poco menos caótico que otros días, la ojiazul estaba leyendo uno expedientes en la cafetería, esperando a Adam que la había llamado para hacerle prometer que desayunarían juntos…

Si no desayunas conmigo…te acoso todo el día…

Kagome sonrio, esa clase de comportamientos le gustaban de Adam era bastante coqueto…pero era agradable tener una persona diferente a uno. Miro el expediente de una mujer de 85 años que estaba en lista de trasplante…pero tenía una crónica enfermedad que no la ayudaba…era difícil que este tipo de gente…anciana y enferma consiguiera el trasplante…suspiro…Adam nada que llegaba.

-lo lamento…se me hizo tarde-Kagome levanto la mirada del expediente, Adam estaba un poco despeinado y traía la bata en el brazo-ya desayunaste…-pregunto el oji gris.

-no…no me amenazaste esta mañana por eso?-inquirió Kagome mirándolo con la ceja encarnada.

-exacto…ya iba pensar en cómo comenzarla…me alegra que hagas caso…eres una buena chica-la voz burlona de Adam la hizo levantarse.

-oye!...no soy tu perro-gruño. Adam sonrio y camino para pedir un café y un omelet en la cafetería. Cuando se sentaron empezaron a hablar de unos casos extraños que le habían llegado. Se levantaron una vez terminaron y salieron de ahí…

-oye tú no has sentido…nada raro en el sello-musito Kagome mientras entraban al consultorio de Adam.

-porque lo dices?-pregunto Adam mientras dejaba su chaqueta en el perchero y se colocaba la bata y el estetoscopio en el cuello.

-ayer visite a mi familia…sentí que me observaban…no se… era raro el ambiente-recordó con voz perdida sentándose en la silla al frente del escritorio.

Adam se acerco y le tomo la mano, los ojos de este brillaron y Kagome se sonrojo por aquel gesto…

-no te preocupes…estamos nosotras protegiendo el sello nada pasa…además si algo pasara no crees que Damián y Dante hubieran aparecido…y hace dos años después del entrenamiento no los vemos-Kagome pensó un poco y era razonable…sin embargo…algo le preocupaba, y lo peor es que no sabía lo que era…

….

Inuyasha y Kikyo estaban acostados en la cabaña, desnudos, sudorosos de la actividad que habían hecho.

-Kikyo…fue fantástico-susurro mientras acariciaba su espalda desnuda.

-lo se Inuyasha…deberíamos repetirlo no creer-la sonrisa sugerente hizo que Inuyasha se le despertasen los sentidos pero…

-ATACAN LA ALDEA!-se escucharon las voces de los aldeanos, Inuyasha despertó de su ensoñación se levanto junto con kikyo como un resorte, vistiéndose y salió…siendo golpeado por el olor de la sangre. La gente corría despavorida huyendo, Inuyasha monto a Kikyo en la espalda, para correr hacia donde se percibía la energía.

Un hombre fornido, y de ojos rojos como la sangre tenía una sonrisa macabra en el rostro, tenía una Katana azul oscuro la cual goteaba sangre. El hombre miro a Inuyasha que desenvaino a Tessaiga…

-y ustedes quienes son…-pregunto el hombre. Inuyasha solo gruño…

-maldito…como te atreves a atacar esta aldea!-el hombre lo miro con atención, y sonrio cuando vio las orejas en lo alto de su cabeza.

-vaya vaya…eres un Hanyo…interesante…-sonrio con sorna al ver al peli plata fruncir mas el ceño, Kikyo miro al hombre…

-cuidado Inuyasha…ese no es un ser normal-Inuyasha miro al idiota que tenía en frente…

-ahh y te llamas…Inuyasha…vaya-miro a Kikyo con atención-…y vienes acompañado de una sacerdotisa…creo que me sirve-se acerco dándole un golpe a la quijada mandándolo unos metros más atrás, cogiendo a Kikyo del cuello sin mayor esfuerzo ahogándola…empezó a olerla en el cuello. Inuyasha al ver esta escena sintió su sangre pulsar con violencia…pero se controlo.

-suéltala!-gruño furioso el Hanyo.

-estas muerta…eres un cadáver viviente que sobrevive con almas…-el hombre empezó a olfatearla con mas ahincó cuando de pronto la lanzo lejos con brusquedad, furioso…-tú no eres la sacerdotisa que busco…donde está la sacerdotisa?...maldición…donde está el espejo?-grito furico.

Inuyasha corrió a socorrer a Kikyo y gruño al ver las heridas de su cuello…las cuales se veían como un cascaron vacio. Apunto al ser…-me importa un bledo lo que busques…pero lastimas te a Kikyo y e matare…KAZE NO KIZU!-el poder del viento cortante se dirigió con velocidad sin darle oportunidad al ser de escapar.

Ja!...lo mate…

Cuando se disipo todo el polvo el ser estaba parado en el mismo lugar con una sonrisa burlona. Inuyasha abrió los ojos incrédulo.

-solo esto tienes?...-el hombre alzo la Katana-VIENTO DEL DRAGON!-un remolino gigante empezó a dirigirse con rapidez, Inuyasha tomo a Kikyo y por poco el remolino los traga.

-mira niño bonito…te voy a dar un mensaje-sonrio con sorno envainando la Katana-…dile a la sacerdotisa que cuida el espejo…que vendré por él y por ella…estoy seguro…lo sentí al lado de ese pozo…también dile que Dante y Damián me lo pagaran…sobre todo por haberle hecho eso a mi hermano-empezó a desvanecerse en una nube de humo-ahh a propósito…mi nombre es Kurai…un placer-y desapareció completamente.

Inuyasha quedo estupefacto…la sacerdotisa que custodia el espejo…

Quien o que buscaba y porque necesitaba a esa sacerdotisa…-es mejor ir a donde Kaede.


Amaterasu97

Jajajaja me agradaron mucho los comentarios me encantaron…ojala les guste…