Capitulo IV: la partida.
En alguna parte de Magnolia, bosque Oak, en el castillo de Natsu.
En un parque dentro del territorio del castillo del que es dueño Natsu, Lucy se encontraba sentada en una banca mientras acariciaba a un gato azul que encontró en el lugar.
-ya han pasado dos semanas desde que vine hasta aquí, todos están de buen humor y el capitán Freed es agradable, también aunque no me llevo bien con esa Erza… ¿estará bien que me sienta como en casa de este modo? En el castillo, para empezar- Lucy.
Cercas del lugar donde Lucy estaba, un grupo de soldados hablaba de algo interesante que estaba pasando.
-¿qué? ¿El capitán está dando una lección uno contra uno?- era de lo que hablaban, algo que a Lucy le gano interés y se dirigió al lugar a ver el entrenamiento. Al llegar al lugar vio como Freed se enfrentaba a uno de sus hombres donde ambos chocaban sus espadas, Freed ante los ataques que recibía los bloqueaba con técnicas perfectas y limpias digno de un capitán, y por fin su contrincante no aguanto el ritmo y al flaquear Freed aprovecho esa apertura y lo venció de un solo golpe.
-bien hecho- Freed felicitaba a su contrincante ante el esfuerzo que hizo.
-eh… el capitán es asombroso- decía Lucy al ver el encuentro. En eso el capitán Freed se retiró a una banca que estaba cerca y se sentó a tomar un descanso.
-capitán Freed, fue una buena pelea, eres tan fuerte- Lucy dijo mientras se acercaba.
-Lucy, ¿estabas mirándome?- Freed.
-eres impresionante- Lucy.
-¡oh no, para nada!- Freed.
-por cierto, ¿el general no asiste a la práctica?- Lucy.
-mmm… lo hace alrededor de una o dos veces al año. Normalmente intenta evitarlo, dice que es molesto- Freed.
-eso suena como él… ¿entonces, eres más fuerte que el general Natsu?- Lucy.
-¡¿Qué?! ¡no, no! ¡Nunca, ni siquiera puedes compararme con él!- Freed.
-¿él es están fuerte? – Lucy.
-su increíble fuerza… son difíciles de saber- Free contesto a la duda de Lucy dejándole sin habla.
En alguna parte del palacio de "Natsu":
En la habitación del general Natsu, él se encontraba acostado en su cama mientras leía una carta. (lo subrayado es el contenido de la carta que Natsu está leyendo).
-mmm… Gray ese maldito-
Deja de beber tanto, ten cuidado de no resfriarte…
-quien eres mi madre?-
-¿ummm? Hay una página más…-
Posdata, no intento meterme en tu relación con la princesa, pero ya que son amigos cercanos, quiero que la cuides si perdemos la batalla. Pero por favor, no hagas nada imprudente.
-¿Cómo podría hacerle algo a la princesa cuando ni siquiera la he conocido…?- era lo que decía y pensaba Natsu al leer la carta de su amigo Gray.
-Qué se puede hacer, aún estoy en deuda con ella, así que al menos, ¿debería prepararme de antemano para conocer a Mirajane?... No… ahora es más importante Gray… ese Laxus llega tarde… ¿debería ir yo después de todo?... no... Es tan frustrante que mis manos estén atadas… me pregunto si fue la decisión acertada- Natsu se hablaba así mismo mientras se paraba de la cama y guardaba la carta. De pronto el sonar de la puerta azotando asustando a Natsu, causante esto una rubia.
-y me preguntaba por qué estabas apurado para regresar a tu castillo… pero solo estas murmurando cosas de seguro cosas pervertidas de una mujer… ¡es por eso que estas arrestado!- Lucy hablaba con enojo.
-y esto viene de una niña que escucha tras la puerta- Natsu.
-lo lamento mucho. Juntar información sobre ti es mi trabajo como espía- Lucy
-¡nunca he oído de una espía que entre a una habitación pateando la puerta!- Natsu.
-no quiero escuchar eso de un general bajo arresto domiciliario- Lucy, este último comentario deprimió mucho a Natsu… pero después de unos segundos decidió terminar con la cómica discusión.
-¿estarás de nuestro lado? ¿Eres de una familia plebeya de Magnolia cierto? Solo eres espía porque ocupas dinero cierto, así que si la paga es buena no ocuparías trabajar para los del país de Norte… ¿Qué te parece?- Natsu seriamente decía.
- ¿eh? Eso es cierto pero… ¿cuánto me pagarías?- Lucy se sorprendió al ver que Natsu sabia muchas cosas de ella, pero decidió confiar en él y pregunto su oferta.
- ¡300,000 jewels al mes!- Natsu
-¡acepto!- Lucy sin dudarlo y con unos ajos brillosos acepto la oferta tan generosa por parte de Natsu.
-estoy tan contenta, podría haberte dicho que deje a mi hermana con mis tíos, y que he trabajado para el País de Norte todo este tiempo, ¿pero ahora ya no hay necesidad de mentir más, no?, ¿dime que hubieras hecho si me negaba?- Lucy hablo abiertamente ya que estaba feliz por su paga.
-solo hubiera divulgado que "Lucy esta de nuestro lado" sin estar seguros de que sea verdad o no, los otros te darían la espalda y no tendrías más remedio que unírtenos, ¿cierto?- Natsu con una voz atemorizante y auras oscuras respondía.
-eres tan malvado…- Lucy, de pronto la habitación se ilumino dejando ver la proyección de un hombre, tratándose de un mensaje mágico.
-finalmente estas aquí, Laxus- Natsu al reconocer al sujeto.
-perdón por la tardanza, tengo el informe respecto a la última batalla…- Laxus.
En Magnolia, palacio real:
-busquen a la princesa aun debe de estar en el castillo- un guardia ordenaba al resto de los hombre.
En la habitación de la princesa, ella se encontraba escondida dentro de su armario junto a una maid.
-es imperdonable que traten de tomar a su alteza para salvarse ellos...- decía la maid.
-oí rumores de que perdimos la batalla, así que quieren capturarme para entregarme al enemigo- Wendy, esto dejo sorprendida a la maid. En ese momento Wendy solo pensaba en alguien.
Flashback:
Había un baile en el palacio y una pequeña Wendy de 13 años salía al patio al sentirse aburrida al estar rodeado por gente adulta. Caminando por el enorme jardín del palacio y al estar observando las flores de un árbol de cerezo esta tropezó con alguien.
-oh… lo siento- Wendy.
-no te preocupes pequeña, fue mi error- se disculpaba un peli-rosa con una vestimenta algo extraña.
-¿Y cuál es tu nombre?-
- mi... mi nombre es Mirajane- la princesa Wendy respondió.
Fin Flashback.
-Ese día no quería ser tratada bien solo por ser de la realeza, así que le mentí, pero ese día, fui tratada amablemente por alguien por primera vez, así que ese mismo día me diste este collar- Wendy decía mientras veía su collar y del armario agarraba una gabardina con gorro.
-¿alteza?- maid
-¡¿Kinana-san, donde está tu hogar?!- Wendy.
-¿eh? Oh, ¡sí! ¡E… en… el sur!- Kinana.
-entonces por favor permíteme ver tu hogar en el camino…- Wendy.
-¡¿Qué?!- Kinana.
Después de unos minutos se veía como Kinana y la princesa huían a toda velocidad del palacio por la entrada principal montadas sobre un caballo, para su suerte no había ningún guardia en la entrada, ya que todos estaban buscándola desesperadamente en el interior del castillo y así la princesa escapó.
