-Muy bien… ahora conejo… ponte a delinear donde te señale…-dijo Pato en tono dominante.

-Vamos PATO, somos dos adultos, este es un comportamiento infantil, ¿no crees?

-Ya escuchaste a Athena, solo si permanecemos alejados a tres metros, no nos volveremos locos… ¡ahora a marcar ya!

20 MINUTOS ANTES:

-Ya me escucharon… anden quiero verlos-fue como una orden, ambos comenzaron a retozar… acariciándose lascivamente…era como si todo lo que hubiesen conocido sobre el placer físico no significara nada a comparación de esta nueva experiencia… pecaminosa o hasta enfermiza para algunas mentalidades… pero para ellos era exótica y deliciosa , Ace solo deseaba en esos momentos ser dominado por esta embriaguez, lo que él fue antes de la alteración de su mente no le importaba, solo quería vivir el momento, tener el sexo más salvaje posible… tanto tiempo había pasado desde la última vez que había estado con alguien… lo anhelaba mas que al cualquier cosa…

-Pato…aah… quiero que lo hagamos… - dijo mientras lamia en dirección a la entrepierna de Pato.

- Es… aaah…aah…Espera… -Pato pudo sentir cono era estimulado por la calidez de la lengua del conejo… estaba tendido sobre su espalda viendo al techo… sintiendo que enloquecía de placer con cada hábil lamida de su compañero… su cuerpo reclamaba el placer a gritos… es su cabeza se repetía aquella escena tan sensual que le indico que todo andaba mal en un principio… -Ace… aaah…- su columna se había arqueado al momento de sentir aquella formidable lamida en su intimidad… y justo esa acción le permitió ver el rostro de la reina alíen, observadora de el espectáculo que estaban dando… "ella solo está ahí… viéndonos como si no fuéramos más que conejillos de indias de un experimento pervertido…" ver en ella una sonrisa de maliciosa curiosidad provoco que en Pato Peligro se encendiera su orgullo… no sería el entretenimiento de esa bruja… y en ese momento se esfumo como lo había hecho en tantas ocasiones… pero en esa ocasión no reapareció en aquella estancia sino en el exterior… sus piernas le fallaron a causa del mareo por su estado anímico, solo sabía que ya había oscurecido en aquel remoto planeta… y que seguramente se encontraba en lo que podía ser uno de los incontables huertos de las apocazonas, se apoyo en un árbol sin percatarse que en este se encontraba apoyado un varón apocazon .

-Creo que estoy lo suficiente lejos de ellos… - pero en ese instante solo pudo sentir como la creatura lo sujetaba con sus vainas y comenzaba a enredarse a su alrededor- ¡Suéltame maldita ensalada, si no me sueltas te hare al vapor!¡AAAaah… aaah!- pudo sentir como esta criatura buscaba estimular sus zonas erógenas, y no era el único, el lugar estaba infestado por estos seres, y ante haber comprendido que su honra estaba en peligro de ser ultrajada, uso toda la concentración que las inusuales circunstancias le permitieron para regresar… y reapareció en los brazos de quien menos deseaba.

-Baya miren quien volvió… sigues oliendo bien aunque… ¿estuviste echado en una ensalada?

-Cállate que no estoy de humor… -dijo al momento de empujarlo a un lado-casi me viola un vegetal allá afuera…

-Sí, esa es una de las razones por las que los aislé, cualquier macho sin importar la especie entrara en frenesí sexual por las feromonas en sus cuerpos… pero que raro… ¿porque tú sigues resistiéndote?… algo no concuerda con nuestros cálculos… tendré que retirarme…

Pato se arrojo a los pies de la reina.

-No, no, quédate reinita por favor… el conejo parece controlarse cuando tu estas, al menos que lo acaricies… eso no importa… solo quédate… no estaré a salvo con ese loco pervertido…

Ella le desagradaba en extremo esos actos de humillación, y con cierto enfado le dijo…

-Si tanto te preocupa solo mantenlo a tres metros de distancia será suficiente para que no perciban la feromona… y si me disculpan… me voy…

PRESENTE…

-Vamos, ni que pensara violarte mientras duermes.-dijo con una sonrisa picara mientras se acomodaba sus largas orejas sobre uno de sus hombros, lo cual acentuaba su apariencia andrógina.

-Pues yo no confió… así que recuerda… no cruses esa línea que marcaste con tu mirada laser… o recibirás uno de mis huevos justo en pleno rostro.

-Bien, bien… aunque quiero saber una cosa… en el fondo… ¿tú no sientes lo mismo que yo?

-No… ahora duérmete-dijo pato mientras se acomodaba para dormir aunque fuese un poco.

-Mentiroso…jajaja

Paso un rato, Ace parecía haber logrado conciliar el sueño fácilmente… pero Pato tenía problemas… su mente no se podía desconectar de lo que ocurría… voltio para ver al conejo durmiendo tranquila y despreocupadamente… su rostro le parecía en esos momentos tan sereno y delicado, pero lo que lo sumió en una profunda ensoñación fueron sus labios…

"¡¿Que estas mirando?"- lo escuchaba tan claramente como en aquel entonces… fue cuando se encontraron por primera vez con estas alienígenas… para evadirlas ellos habían tomado prestadas la ropa de Lexi , su maquillaje y zapatos… ponerse aquello le era denigrante… incluso esta propuesta de Ace le parecía un claro indicio de depravación sexual, en ese momento lo miro de reojo, el ya se había puesto el vestido y estaba sacando algo de una pequeña bolsita, entonces lo vio completamente… era un rímel con el cual comenzó a enmascarar sus pestañas, sus parpados ya tenían esa delicada capa de sombra azul, Pato estaba sorprendido ante descubrir que los rasgos de Ace eran tan delicados… al grado de que si no fuese por su complexión, podía pasar por una bella mujer, pero lo que le provoco una inquietante sensación fue ver como se definía con ese sensual color rojo sus labios… podía ver la coquetería y sensualidad de una chica a medida que sus labios se tornaban tan sensuales y deseables… "si tan solo no fueras un hombre"… pensaba para sí… era solo lápiz labial… pero era la escena mas erótica que había visto… una leve sonrisa se dibujo en el conejo al ver con alguna extraña satisfacción que su trabajo de embellecer su rostro había resultado satisfactorio, entonces Ace noto que era detenidamente observado y le pregunto…-¡¿Que estas mirando?- entonces Pato no supo que decir, por lo cual solo dijo lo primero que se le ocurrió- Ahh… ¡¿no tienes que decir algo?- esta pregunta enfado a Ace quien no tardo mucho en hacerlo a un lado y decirle… -Si… como mujer estas espantoso… - Peligro no supo porque pero esa palabras parecieron herirlo en su autoestima, su reacción fue tal vez algo obvia, regreso el insulto…-Mira quién habla conejín… si yo estoy espantoso… pues tu estas peor, tienes que ponerte esos cocos para aparentar que tienes pechos… aun se nota lo plano que estas…-Ace se le quedo viendo unos minutos… sonrió un poco… tal vez dándose cuenta de lo ridícula de la situación de estar paliando por algo tan ridículo como la apariencia femenina si ambos son hombres, Pato se desconcertó un poco al notar esta reacción… y lo único que pudo pensar en responder fue otra pregunta idiota –Dime … ¿eres algún tipo de pervertido que le gusta vestirse de mujer?- en ese momento Ace frunció la boca, haciendo accidentalmente que sus labios se vieran más abultados y por lo tanto más sensuales, y entonces dijo.-Para tu información yo era un doble de cine antes de ser loonatic, en ocasiones me vi obligado a ser el doble de chicas en escenas peligrosas… por eso no encuentro dificultad en hacer esto. Ahora deja de divagar y vámonos a buscar a Lex.- Era una situación complicada… ya que jamás pensó ver a Ace y que le gustara lo que estaba viendo… porque le dolía admitirlo pero se sintió atraído por su versión femenina… incluso pensó que con mejor maquillaje y unos lindas curvas seria su tipo de chica…

Ahora él era su tipo de hombre… todo lo que en un momento le resulto desagradable del conejo gris le resultaba atractivo ahora… incluso era el tipo de amante que siempre había anhelado tener entre sus brazos… travieso… juguetón… fogoso e insaciable… pero el punto más importante… que lo deseara precisa y exclusivamente a él… Pato no es considerado el más reflexivo del grupo… en honor a la verdad el jamás medita en sus actos… pero tratándose de temas sexuales él era definitivamente un maestro de la teoría aunque no de la practica… era obvio que la feromona había alterado la personalidad de Ace al grado de que este podía percibir cada una de las necesidades de Pato, eso o de plano Ace es en verdad manipulador… y solo buscaba su propia autosatisfacción, fuera lo que fuera, Pato no podía ser indiferente a esto… solo el verlo frente a él dormido tranquilamente… dibujándose una leve sonrisa en esos labios que lo tenían en blanco… ese embriagante perfume que emanaba de cada uno de los folículos de su pelaje, solo deseaba podes olerlo de nuevo… solo sentirse de nuevo como en ese momento… en que ambos se acariciaban… no… eso no era correcto, dejarse llevar por sus extraños sentimientos… se repetía a si mismo que todo era producto de la fruta… que él no debía centrase en esos sentimientos "raros"… pero no podía evitarlo cuando súbitamente Ace cambio de posición quedando completamente tendido sobre su espalda, la luz de la luna que se filtraba por rendijas jugaban con este cuerpo… era hermoso… "Solo me acercare un poco" pensó el palmípedo al momento de levantarse lentamente de la extraña cama, "solo lo suficiente para oler de nuevo el perfume… solo un poco y me tranquilizare lo suficiente para poder dormir". Con esto en mente se levanto de su exótica cama y camino sigilosamente en dirección a la cama de Ace, trato de ser lo más silencioso posible, pero sentía que a pesar de sus intentos, el sonido de sus patas palmeadas era demasiado ruidoso. Al fin estaba junto a él. Ace se veía tan en paz, profundamente dormido, en ese momento, el pato silvestre no pudo hacer más que quedar hipnotizado por el movimiento de su pecho mientras respiraba, "Su cuerpo es tan sexy, ¿porque nunca lo note antes?"… en ese momento el se dio un bofetón mientras sacudía la cabeza, "Definitivamente estoy enfermo… es obvio que no notara eso porque a mí me gustan las mujeres, las chicas con medidas 91-60-91… no me puede gustar un conejo… por más que su cuerpo parezca tallado en piedra… ¡¿yo pensé en eso? Si lo hice, definitivamente esto fue una mala idea" pero en esos momentos percibió de nuevo ese aroma tan delicioso, era el olor de la piel de Ace, un olor animal, pero que no era asqueroso, al contrario, este aroma le invitaba a seguir disfrutándolo, cerró los ojos y se inclino sobre el conejo poco a poco, mientras sondeaba con su pico el cuerpo del desprevenido conejo, mientras sentía que su corazón se agitaba a cada segundo, mientras que sus ideas se disolvían ante el deseo que esto le estaba despertando, pero sin saberlo, Ace sonreía mientras entreabría los ojos. Cuando la cabeza de Pato estuvo sobre el pecho de Ace, este en un rápido movimiento lo apreso con sus delgados pero firmes brazos.

-¡Lo sabía, sientes lo mismo que yo, me deseas tanto como yo!- Grito triunfante mientras estrechaba la cabeza de pato contra sus pectorales.

-¡No es verdad, yo solo… es que la verdad…!- Pato no sabía que mas decir, esto fue definitivamente sorpresivo.- ¡está bien, lo admito! ¡¿Contento? Mmmmm?- en ese momento recibió un apasionado beso, y por unos momentos lucho contra él, pero al final, termino rendido ante este beso, entregándose a esta ardiente demostración de intimidad, olvidando un poco como respirar.

-La verdad es que si estoy feliz… ¿pero porque todo ese teatro?

-Porque… la verdad es que no quería ser parte del experimento sexual de esa bruja, quería salvar lo que me queda de dignidad.

-Vaya… esa faceta tuya no la conocía…

-Pues para que veas orejón, hay mucho de mí que no conoces.

-Pero eso lo podemos arreglar- dijo mientras con los dedos de su pie jugaba con la entrepierna de él palmípedo.

-Jajajaja- reía nervioso mientras sentía esta invasión a su intimidad, pero en vez de enfadarse, esto lo excitaba, era tan agradable la disposición de Ace para estos juegos.-supongo que esto significa que vamos a hacerlo, ya que ninguno de los dos estará tranquilo.

-Jajajaja- rio el conejo mientras lo veía anhelante, su actitud lo decía todo.

-Pero tu entiendes que tu y yo no somos esto… yo al menos estoy seguro de no ser esto… a mí me gustan la mujeres, yo veía porno desde los catorce, y era chico con chica, yo no odio a los Gay, es un universo libre, ¡¿me estas entendiendo?

-Si… pero dime… se que desde hace mucho no tienes este tipo de oportunidades, quiero decir que hace mucho que no estás con una chica.

-¿De qué hablas? Para tu información hay un montón de chicas haciendo fila para estar conmigo.

-Vamos… no juegues con migo… sabes que hemos estado muy ocupados, por lo cual estoy seguro que no has tenido tiempo.

En ese momento Pato se coloco sobre Ace que seguía sentado en la cama sus rostros estaban a escasos centímetros de tocarse.

-¿Y que me propones que haga?

-Solo que estoy disponible, - dijo en un tono tan suave, tan seductor- no pido un compromiso emocional de ningún tipo, solo quiero divertirme al igual que tu. Descargar esta energía que llevo dentro. Nadie lo sabrá.

-Esto lo usaras como motivo de burla.

-Claro que no… lo que pase entre nosotros se quedara entre nosotros… jamás mencionaremos esto… a nadie, solo será esta noche, pero créeme, que te quedara un grato recuerdo.

Pato se mostro algo indeciso ante esta propuesta, sería un encuentro casual, no habría consecuencias, la idea le resultaba irresistible.

-Es un trato… solo esta vez… nunca se hara mención de esto, esto jamás habrá ocurrido.

-Te doy mi palabra… además tengo tanto que perder como tu… tal vez más que perder si alguien se entera.

Era cierto, si esto se sabía pondría en serio peligro la confianza del equipo en el liderazgo de Ace, el hecho de que no pudiera controlar sus hormonas , que fuera con un hombre o mujer no era lo importante, sino con un miembro del equipo; entonces ¡¿porque arriesgarse, sabiendo que Pato podría usar esto a su favor? La respuesta es simple, la vanidad de Pato no permitiría que esto se supiera.

La respuesta del joven palmípedo fue un ardiente beso, con el cual sellarían este pacto, un pacto entre guerreros, no pudieron ser antes de esto amigos, pero por una noche serán amantes.