Vuelo al corazón.

Descargo: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen, cualquier coincidencia con la realidad es casualidad. Esta es una historia ficticia


You are fired.

Capitulo 4

El cielo estaba mas azul que de costumbre, las algodonosas nubes estaban ausente esa mañana de día lunes. CharlyF volaba sobre la isla como un pájaro planea su primer vuelo. Aquella mañana Quinn se había despertado con energía, no tenia vuelvo programado pero sintió unas ganas desesperadas de volar su avioneta, podía ser la última vez que pudiera hacerlo en la Isla. Por lo que subió a hurtadillas a Cotton en ella, despego y se dedico a e volar las costas y disfrutar del paisaje. 1 hora después debía terminar el vuelo, probablemente ocuparían a CharlyF pronto.

-¿Que tal su vuelo Srta Fabray? ¿Lo saco a estirar las piernas?- dijo el ayudante

-Pues si un poco- le saludo Quinn- nos vemos y gracias. Vamos Cott.- dijo la rubia despidiéndose y llamando a su perro.

Se dedico a caminar por la playa, mientras le tiraba la pelota a Cotton. Esta hacia una carrera veloz e iba por ella rápidamente, volviendo donde Quinn con su hazaña realizada.

Eran las 11 de la mañana y vio que Santana se acercaba rápidamente hacia ella.

-Quinn.- la llamo Santana.

-¿Por qué esa cara?- la saludo Quinn

-Rachel quiere hablar contigo.- dijo la latina con cara preocupada

-¿Qué dices?-dijo la rubia deteniendo su lanzamiento a Cotton.

-Sí, no me preguntes de que específicamente porque no lo sé, solo dijo que te presentaras ahora en la sala de reuniones.

-Pero mira como estoy vestida.- se miro la rubia a si misma

-Prefiero que vayas vestida casual a que llegues tarde, así que ve, yo llevaré a Cott a la cabaña.- dijo Santana comenzando a caminar.

Quinn se miro la vestimenta, unos jeans ajustados una camiseta blanca y sus lentes de sol.

-Ok.. si tu lo dices-

La rubia se dirigió a la entrada del hotel y fue hasta la sala de reuniones, mientras caminaba saludaba amablemente a diferentes trabajadores del hotel. Llego a la sala de reuniones, a la que nunca acudía. Ahí se realizaban reuniones mensuales, en donde todos los trabajadores del hotel debían asistir, en las reuniones se hablaba de diferentes problemas o injusticias que podían suceder en el hotel, se buscaban soluciones y se planteaban mejoras. Mejoraba la comunicación, por supuesto Quinn jamás iba, por lo que ese lugar era nuevo para ella. Dio 2 golpes en la puerta.

-Adelante.- grito una voz femenina

-Permiso- dijo la rubia entrando con sumo cuidado.

Lo primero que vio fue una figura femenina sentada en un enorme sillón de cuero negro, de aquel sillón solo sobresalían unas preciosas piernas morenas con unos tacones aguja.

El sillón se giro y pudo encontrarse en directo con unos ojos oscuros, profundos. Aquel día Rachel Berry usaba unos lentes ópticos grandes de marco negro y un conjunto de chaqueta y falda negra corta.

-¿Señorita Berry, quería verme?- dijo Quinn de manera cuidadosa

-Si, pase por favor.- dijo Rachel bastante seria- Siéntese.

-Oh no es necesario- le respondió Quinn.

-Si lo es, siéntese le dije.- dijo Rachel sin mirarla.

Quinn se sentó sin decir nada más.

-Está claro que comenzamos con el pie izquierdo Srta Fabray.- dijo la empresaria acomodándose en el sillón.

Quinn no podía negar que la morena se veía muy erótica desde esa posición en aquel sillón de cuero. Sus ojos vagaban por la figura femenina que tenía en frente. – Dios Quinn deja de pensar idioteces, es tu jefa.

-¿Srta Fabray?- dijo la morena llamándola

-Disculpe.

-¿Está escuchando algo de lo que digo o solo sueno como una gallina loca?- dijo molesta.

-Srta Berry… yo, no tenía idea de quién era Ud. De haberlo sabido no la hubiese llamado así.- dijo la rubia disculpándose.

-¿Eso qué importa? Sea quien sea, podría ser la señora de la limpieza, una turista o yo. Una dama es una dama. Y claramente Ud no sabe tratarlas.- le dijo la morena enojada

-Si supieras como se de tratarlas bien-pensó Quinn

-Bueno fue todo un mal entendido.- dijo Quinn- A lo que voy es que no quise tratarla así y le doy mis sinceras disculpas.

-Muchas gracias, creo que con las disculpas no es suficiente.- dijo la morena buscando unos papeles

Le dejo una serie de papeles sobre la mesa.

-¿Sabe que es esto?- dijo Rachel quemándola con la mirada.

-Emm.. este, no.- dijo Quinn acercando la mirada a los documentos.

-Claro que no lo sabe, esta son las listas de asistencia de todos los trabajadores de este hotel a las reuniones mensuales que se realizan para la mejora continua de atención a nuestros huéspedes. Déjeme buscar a cuantas Ud ha asistido..- dijo haciéndose la pensativa, pasando su dedo por los documentos.

Quinn comenzó a sudar más de lo debido y ya comprendió el rumbo de la conversación.

-Señorita Berry.. Sucede que con los vuelos..

-0 asistencia Señorita Fabray, ni una sola.- dijo Rachel mirándola por debajo de sus lentes- No ha venido jamás a ninguna de las reuniones de mejora del hotel, no me extraña que mirara la sala de reuniones como un marciano.

Quinn se removió incomoda en su asiento.

-Los vuelos impiden que asista…- pero la morena no bajaba la intensidad y aunque no le estaba gritando, estaba bastante insistente y no la dejaba responder.

-Ya veo, los vuelos… Entonces déjeme ver la asistencias de los otros pilotos, Puckerman.. Evans.. 90% y 95% asistentes a las reuniones. ¿Qué tiene que decir a su favor?. – dijo la morena sacándose los lentes.

-Creo que no puedo decir nada contra eso, no he asistido nunca. Culpa mía.- dijo Quinn comenzando a molestarse.

-¿Y cómo es que sigue trabajando aquí?.- se acerco Rachel esperando una respuesta. –Mi padre siempre puso como requisito que sus trabajadores estén en constantes capacitaciones y además asistan a las reuniones de mejora.

-Pues tampoco creo que sea algo de suma gravedad. No me lo han exigido nunca y hago mi trabajo igualmente bien.- dijo Quinn poniéndose cómoda.

-¿Ud cree que no son importantes?. Disculpe señorita Fabray pero su arrogancia, ofende. ¿Está clara Ud que nadie es imprescindible en ningún trabajo?

-Pues no creo que sea tan importante, el hotel funciona igual. Nunca me habían llamado la atención por eso y llevo bastante aquí. Y bueno, no es por ser auto referente pero soy la mejor piloto aquí, eso puede pregúnteselo a quien quiera.

-¿Quizás sigue aquí porque es amiga de la administradora?. - La señorita Lopez, hace excelente todo su trabajo, pero lamentablemente le escuda demasiado las espaldas a UD.

-Santana es excelente profesional-dijo Quinn molesta. Cualquier cosa aquí es culpa mía y solo mía Señorita Berry.

-Eso ya lo he notado. Lo que me preocupa es su irresponsabilidad Señorita Fabray.

-Pues dígame cuando ha habido una queja de mis vuelos y me voy yo misma de aquí.- dijo Quinn desafiante.

-No hablo de la calidad de sus vuelos, nunca me he subido a un avión con Ud. No hablo de lo que no conozco, a diferencia de Ud.

A Quinn le salía fuego por los ojos. Que se creía esa engreída con aires de superioridad. ¿No había sido suficiente con la cachetada.?

-Porque no va al grano y me echa de una vez. Eso es lo que quiere!. Además, esto no es por mi trabajo, la cachetada de ayer lo dejo claro. No le simpatizo Ud tampoco a mí, utilice su poder.- dijo Quinn con el tono más alto acercándose por la mesa.

-Baje el tono. No está hablando con uno de sus pares Fabray. Y si, no le demos más vueltas al asunto., queda despedida. Puede pasar por recursos humanos a buscar su sobre con su papeles- dijo la morena acercándole un sobre azul.- Esto es suyo, que no se diga que Rachel Berry es una tacaña con sus trabajadores.- dijo dando por finalizada la conversación con aire desafiante.

-Ud… ! – dijo Quinn conteniendo la ira acercándose mas a ella. Su respiración se volvió fuerte y llena de rabia. Estaba conteniéndose, tal como un león que quería rugir y mostrar sus dientes.

-Yo que.! – dijo la morena sin moverse ni un solo milímetro de su lugar. Rachel estaba pegada a la silla de cuero, mientras Quinn se había acercado a la silla acorralándola con sus brazos.

-¿No fue suficiente la cachetada, verdad?. Ahora me quita mi empleo sin una causa valida.- dijo Quinn con los dientes apretados cada vez mas cerca de su boca

Rachel quiso correrse, pero una fuerza invisible se lo impidió. El aroma frutal, mezclado con café que salía de los labios de la rubia, por el contrario de ser molesto era agradable. Sin contar su aroma. ¿Que perfume usara?- Céntrate Rachel.

-Esta despedida- atino a decir Rachel casi sin aire, mirándolo a los ojos.

-Chillona- le dijo Quinn acorralándola mas.

-Cavernícola- le respondió la morena enojada

-Histérica- le dijo pegada a sus labios

-Mujeriega!- le dijo mas fuerte la morena.

Quinn se alejo llena de ira. Abrió el sobre azul y vio un cheque por una cantidad considerablemente generosa.

-No necesito su caridad Señorita Berry.- dijo mostrándole el cheque, acto seguido lo partió en 4 y los tiro sobre la mesa. Quinn camino hacia la salida. Rachel tenia la boca abierta.

-Otra cosa, Señorita Berry.-dijo deteniéndose en la puerta. -A diferencia de lo que Ud cree. Yo si se cómo tratar a una mujer.- sin mas Quinn cerró la puerta alejándose.

Rachel respiro y soltó el aire. -Dios… esa mujer bota fuego por los poros. – pensó la morena

Nuevos golpes en la puerta.- Adelante- dijo acomodándose la blusa, de un momento a otro todos sus sentidos habían sido alterados por aquella mujer cavernícola. Gusto, olfato, visión..

-Rachel.

-Santana, pasa.

- ¿Qué sucedió? Vi salir a Quinn muy enojada. Ni siquiera me respondió.

-La señorita Fabray ya no trabaja para el Grand Bahamas. Así que señorita Lopez, debe buscar inmediatamente un sustituto.

-Oh..- dijo Santana.-¿ Puedo saber la causa?- dijo preocupada

-Bueno, todo se resume en que la señorita Fabray no cumple con el perfil de este hotel. Lo siento, se que son cercanas.- dijo tecleando en su laptop.

-Como digas Rachel. Veré lo del sustituto. Si me disculpas.- dijo sin mas y salió de la oficina.

Quinn Fabray, era una persona que siempre se le veía de buen humor. A pesar de los problemas que podía tener, siempre tenía una sonrisa para todo el mundo. La rubia tenía su escudo protector, utilizaba una coraza que solo Santana conocía, porque solo su amiga sabía lo que había ocurrido en el pasado.

Pero ese día, después de salir de aquel despacho. Quinn se podía comparar con un dragón que botaba bolas de fuego infinitas. No respondió a ninguno de los saludos ni los llamados que le hicieron, ni siquiera volteo al insistente llamado lejano de Jess.

Quinn paso rígida y a toda velocidad por recepción, dirigiéndose a su cabaña.

-¿Qué le habrá pasado?- dijo Puck que estaba ahí buscando un documento de vuelo

-Escuche a la señorita Santana, que al parecer tenía una reunión urgente con la nueva dueña.. ¿No supiste lo que paso ayer?. Quinn recibió la cachetada de su vida- dijo susurrando la recepcionista

-¿En que te habrás metido ahora rubia?- pensó Puck.


La rubia llego a su cabaña y finalmente se libero.

-¡Maldita sea!- golpeo la puerta la rubia. –¡ Dios esa mujer me revienta! ¡Me saca de mis casillas!.-gritaba- ¡ Quien diablos se cree!- ¡Que se meta su hotel por el culo!.¡Me querrían en cualquier trabajo!

Cotton miraba a su madre de un lado para otro, veía como sacaba cosas del closet y metía ropa en una maleta.

En ese momento, comenzó a llover en las Bahamas. Los cielos se obscurecieron, una tormenta se avecinaba y podía escuchar los truenos y relámpagos a lo lejos. –Lo que faltaba- pensó.

Busco su Laptop y saco inmediatamente un ticket de vuelo para ella y Cotton . El vuelo a Miami salía en 3 horas más. Tiempo suficiente para terminar las maletas y hablar con Santana.

1 hora después, el huracán Fabray se había calmado, pero no así la tormenta que se escuchaba afuera, sonaban cada vez mas fuertes los truenos y relámpagos.

3 toques a la puerta- Santana.- pensó.

-Te habías demorado- dijo la rubia dejándola pasar.

-¿Ya empacaste? ¿Tan fácil te rindes Quinn?

-¿Dime qué quieres que haga?. Esa mujer me humillo en su despacho, busco todas mis faltas como trabajadora de este hotel y acusa de que tu me cuidas las espaldas.

Santana solo la miraba y la escuchaba.

-No voy a dejar que te quedes sin empleo San, no por culpa mía. Tengo muy clara mi irresponsabilidad aquí y créeme que se cuantas salvadas de trasero ya me has hecho.

-Quinn, no puedes irte. Déjame convencerla, quédate unos días.- le rogó su amiga

-Me dio el sobre azul San, esa mujer no me soporta y si, realmente comenzamos con el pie izquierdo como ella misma me dijo. Me humillo, me dio un cheque de una cifra muy por sobre lo que era mi finiquito, me refregó su dinero por la cara. Pero yo rompí el cheque delante de ella.. Quinn Fabray no tiene precio, aunque esté pasando por uno de los momentos mas oscuros de mi vida..- dijo para finalmente callarse, se había desahogado completamente.

-Vaya… si creo que realmente quiere que te vayas.- dijo la latina haciendo una mueca.- Quisiera hacer mas, no quiero quedarme aquí sin ti Q.

-Ni se te ocurra, tú tienes éxito aquí y estás haciendo curriculum. Quizá llego la hora de separar nuestros caminos- la miro apenada- No sabes todo lo que me has ayudado-la abrazo.

-¿Es necesario que te vayas hoy? No tienes ticket.- le dijo Santana

-Ya saque ticket para Cotton y para mí- dijo la rubia mostrándole la pantalla del computador

-Oh..- dijo Santana triste. En aquel momento sonó su celular.

-¿Si? ¿Que dices?. Pero no puede ser… Dios… Ok.. si.. Ok. Voy de inmediato.- suspiro

-¿Qué sucede…?- pregunto Quinn

-Hay un problema con un vuelo.. Al parecer por la tormenta, Sam no puede traer de vuelta a CharlyF desde Long Island. El problema es que esta con unos empresarios allá que están muy molestos. Tienen vuelo en unas horas y así no podrán llegar.

-¿No entiendo, que problema tiene con CharlyF.?

-Creo que teme a volar esa ruta con la tormenta. Debo irme Q. Rachel estará como loca. Te paso a ver antes de que te vayas- dijo dándole un beso y saliendo con prisa.

Después de un rato, la rubia ya tenia todo listo para irse. Hasta tenía a Cotton abrigado con su pañuelo rojo y listo para irse en su caja de viaje.

Miro por la ventana y vio la isla en su totalidad, siempre le gusto la vista de esa cabaña. Suspiro- Sera difícil dejar esta isla. -suspiro.

En otra parte del Hotel:

-Santana, ¡ soluciónalo ! Ya te dije, esas personas no pueden esperar más, tienen un vuelo que tomar ahora. No puede ser que por que el piloto le tema a una tormenta, los pasajeros no puedan volver.- decía furiosa.

-Rachel, no puedo hacer nada mas desde acá, ya hable con el, se niega hacer el vuelo con la tormenta. Habla tu con el- dijo entregandole la radio.

-Dame eso, veremos. Señor Evans, me escucha Habla Rachel Berry. Cambio.

Espero unos segundos.

-Señorita Berry, aquí estoy. Cambio.

-Señor Evans, es imperativo que Ud realice ese VUELO AHORA- dijo haciendo énfasis en lo ultimo- Los pasajeros deben viajar y tienen un vuelo que los espera. Cambio.

Después de un minuto respondió.

-Señorita Berry, absolutamente comprendido, pero esto escapa a mis capacidades de vuelo. Comúnmente no vuelo en CharlyF y además desconozco esta ruta con tormenta, no puedo poner en riesgo la vida de los pasajeros ni la mía. Es mi ultim..a..- lo último que se escucho fue un ruido muy fuerte por la radio y el corte de la señal. Definitivamente la tormenta estaba causando estragos.

-Dios..- dijo la morena.

-¿Qué haremos?-pregunto Brittany.

-Santana,¿ hay alguna prohibición de vuelos por el clima?

-Hasta el momento, no.- dijo Santana ya cansada, le había repetido la información mil veces.

-No hay nada que podamos hacer…- dijo Rachel ya entregada, tirándose en su silla.- Probablemente demanden al hotel o quedemos con la peor de las reputaciones por un piloto miedoso, pero bueno..

Santana la miro pensativa y hablo.

-Tal vez si hay una solución..

-¿Si?- pregunto la morena esperanzada, parándose de la silla

-Si, el problema es que a la única solución que tenemos, acabas de despedirla y tomará un vuelo a Miami en 30 minutos.


Media hora después en el aeropuerto.

"Los pasajeros con vuelo a MIAMI Boing 334, favor presentarse en la puerta de embarque.."

"Los pasajeros con vuelo a MIAMI Boing 334, favor presentarse en la puerta de embarque.."

-¿Es necesario que lo repita tantas veces?- pensó Quinn para si misma.

La rubia iba con su maleta, un bolso de mano y Cotton en su cajuela.

"Los pasajeros con vuelo a MIAMI Boing 334, favor presentarse en la puerta de embarque.."

-Dios.. ya escuche!- grito sin darse cuenta. Una familia la quedo mirando como si estuviesen viendo al mismísimo pie grande.

-Vamos cachorro, vamos a retomar nuestra vida en Miami.- dijo la rubia caminando para entregar su ticket. La fila avanzaba a paso de tortuga.

-Quinn Fabray.- escucho un grito a lo lejos.

La rubia volteo y no podía creer lo que sus ojos veían, la mismísima Rachel dueña del mundo Berry, su asistente Brittany y Santana corrían hacia ella. Las 3 empapadas. No podía negarlo se veía sexy.

-Ud y yo no tenemos nada de qué hablar. Ya no es mi jefa- le escupió Quinn.

-El Grand Bahamas hotel, la necesita Señorita Fabray.- dijo la morena tragándose su orgullo.

-¿Acaso Ud es bipolar y no se tomo la pastilla esta mañana?- la miro Quinn extrañada. Tanto Britt como Santana rieron, pero trataron de ocultarse, disimulando justo en el momento que la morena volteo a mirarlas.

Rachel se trago su orgullo y se acerco.

-Señorita Fabray, la necesito urgente. Tengo graves problemas con un vuelo a Long island. El señor Evans no conoce bien la ruta y se niega a volarla con la tormenta.

-¿Y eso a mí qué?- dijo Quinn seria.

-Ud es la única que sabe bien esa ruta, con o sin tormenta y en CharlyF.

-¡Vaya, me impresiona! Ahora sabe cómo se llama mi avioneta, que rutas se y cuáles no.- dijo Quinn sarcástica.- Pues si, soy la única persona en esta isla que la ha hecho esa ruta con la peor de las tormentas eléctricas. Pero lo siento, no me interesa.. Además le recuerdo que acaban de despedirme.- dijo con una sonrisa retomando su caminar.

-Dígame que quiere y lo tendrá.- grito Rachel guardándose en el bolsillo su orgullo - ¿Aumento de sueldo? ¿Menos horas de trabajo? ¿Otra cabaña? A todo esto, ¿Ese perro vivía con Ud acá?-dijo sorprendida viendo como Cotton ladraba.

Quinn río.

-¿Ud cree que todo lo va a solucionar con su dinero Srta Berry?

-No pero..- dijo rápido la morena

-No, escúcheme Ud a mi ahora, la he escuchado todo el día. Primero que todo no quiero aumento de sueldo, soy feliz piloteando, amo mi trabajo y no necesito mas dinero. Menos horas de trabajo tampoco, por lo mismo que acabo de explicarle. Si hago este vuelo, es para quedarme.

-Si Ud hace este vuelo, tiene de vuelta su trabajo.- dijo Rachel mirándola altanera. –Pídame lo que quiera tiene mi palabra, pero ese can, no puede vivir en el hotel.

Santana la miro, queriendo decir "te lo dije "

-Pues entonces, búsquese a otra persona.- dijo la rubia despidiéndose con la mano.

-Ok ok.. el perro también se queda. ¿Que mas?-dijo Rachel desesperada

-Quiero unas disculpas, desde ayer no ha hecho más que humillarme…

-Tiene razón, discúlpeme. Creo que no comenzamos bien y creo que me apresure con su despido. ¿Algo más?.

-Quiero un contrato estable, no vaya a ser que me vuelva a despedir.- dijo con los brazos cruzados. De la molesta, Quinn paso de la molestia a tener en su rostro una leve mueca de sonrisa.

-Hecho- dijo Rachel.- ¿Puede ya volver al hotel y volar a Long Island?- dijo ofreciendo su delicada mano

-Por supuesto Señorita..- le respondió Quinn sonriéndole y dándole la mano, un impulso eléctrico se sintió entre las dos, se miraron y separaron sus manos rápido.

-Este… este.. pediré que vengan por sus cosas.. y por … -miro a Cott y este ladro contento.

-Cotton- dijo Quinn sin dejar de mirarla

Rachel asintió, Brittany daba aplausos pequeños de felicidad y Santana le guiño el ojo. Comenzaron todas a caminar a la salida. Dejando a la rubia atrás. Su caminata fue interrumpida.

-Señorita Berry, hay una cosa más que quiero.- grito Quinn en la sala de embarque.

La morena volteo - ¿sí ? - espero Rachel.

-Exijo que Ud pruebe como es volar conmigo en CharlyF. La pasaré a buscar mañana por la tarde y le mostrare la isla.- sonrió mostrando sus hoyuelos.

Por primera vez, Rachel le sonrió.

-Hecho.


Un abrazo a todas las que se dan el tiempo de comentar.

Estoy en un lugar precioso de vacaciones en mi país, por lo que me he dedicado a escribir.. pero el domingo ya vuelvo a mi loca rutina, asi que no se mal acostumbren.

¿Quien será Derek?

¿Que le habrá pasado a Quinn?

¿Quieren ver las fotos de Vuelo al corazón? Personajes, Cotton, CharlyF etc. Nos vemos en Twitter: Riley o Riley_too

Riley.