LA FUERZA DEL DESTINO

Capítulo 4

Los ensayos para el concierto de año nuevo tendrían que mezclarse con los ensayos del especial de navidad, por lo que Neko, Shukaku y Kyubi tuvieron que organizar mejor su tiempo.

Eran las 5 de la tarde del primer día de ensayos, Temari había logrado apartar un día exclusivo para que los chicos pudieran ensayas a sus anchas, supervisados por Temari su representante quien no era nada dulce en cuando a sus exigencias.

- Ahora entiendo porqué está en el puesto que tiene, es una bruja cuando se lo propone - Shukaku se había sentado en el pequeño descanso que se les había concedido desde que empezaran a ensayar.

- No te quejes, hace su trabajo y eso es lo más importante, ella se encarga de la parte técnica y nosotros del resto - respondió Kyubi.

- A qué hora saldremos de aquí? - preguntó Neko mirando su reloj - tenemos que concertarte una cita con Esteban, Gaara.

- Cierto, lo había olvidado - dijo Shukaku cruzándose de brazos -

- Lo mejor es concertarla para mañana a las 6 de la tarde, otro grupo ensayará mañana y es una hora en la que no estará tan ocupado en su negocio, eso podría sernos doblemente benéfico, pero por hoy sólo quiero llegar al hotel y descansar - Kyubi bostezó.

- Debes estar agotado, no hemos descansado ni siquiera para comer, tengo hambre - dijo Neko.

Temari se acercó al grupo

- Bien como se encuentran - sonrió la representante.

- Exhaustos.

- Oh, cielos, yo que pensaba llevarlos a comer cuando termináramos el ensayo, después de hoy podrán descansar todo el fin de semana, a partir del lunes tendremos que dividir los días entre los ensayos de este especial con los ensayos del concierto en el Foro.

- Dios, esto será agotador.

- Temari necesitamos descansar todo lo posible, será mucho pedirte que canceles la firma de autógrafos de mañana, recorrerla para otro día. - dijo Kyubi.

- No, lo siento, el lugar estaba apartado desde antes que llegáramos y no podemos cancelarlo a placer.

- Entonces podrías evitar cualquier actividad para el fin de semana? - dijo Neko.

- El fin de semana es todo suyo chicos. - sonrió Temari.

- Este fin de semana hay que dejar todo planeado para evitar cualquier error - dijo Neko por lo bajo y sus amigos asintieron.

***

Regresar al hotel fue lo más maravilloso que pudo ocurrirles, tan pronto entraron en la habitación, Kyubi se desplomó sobre la cama.

- No me despierten hasta mañana - dijo cubriéndose con el edredón.

- Descansa, requeriré de tus servicios cuando hayas descansado - Shukaku se recostó en su cama mirando a Kyubi desde ahí.

- De acuerdo - respondió y pasados un par de segundos cayó profundamente dormido.

- Me gustaría poder hacer algo así - dijo Shukaku volteando a ver a Neko, la chica llamaba por teléfono. - a quien le hablas?

- Concerto tu cita con Esteban, lo olvidabas - sonrió.

- Ah claro. - Shukaku permaneció viendo a Neko mientras hablaba con una secretaria por teléfono. - Aburrido - dijo mirando el techo una vez que Neko hubiera terminado de hacer la llamada.

- Listo, mañana te recibirán en la oficina de Esteban Galtor, con respecto a una cierta casa que planeas comprar.

- Perfecto - sonrió Shukaku mirando el techo.

- Cansado?

- No, crees que sea posible salir de estas pensando que podríamos salir un rato, pero Temari pondrá el grito en el cielo.

- Podemos ir a conocer el hotel, y las tiendas que hay en el primer piso.

- Es buena idea. - dijo Shukaku y Neko le correspondió con una sonrisa.

- Y qué hacemos con el bello durmiente? - preguntó Neko mirando a Kyubi.

- Que espere a su Príncipe Azul - Shukaku sonrió - y que descanse por hoy.

- De acuerdo.

Se prepararon para salir de la habitación, dejando a su compañero completamente dormido.

- Seremos dos perfectos desconocidos paseando por las tiendas del hotel - sonrió Shukaku poniéndose unos lentes de color rojo.

- Je, je, je si tu lo dices. - Neko por su parte se colocó unos lentes de color azul. - Entonces deberé llamarte Gaara, o me equivoco.

- No, y tú serás Hinata.

- Es agradable poder olvidarnos de Shukaku y Neko por un momento. - sonrió la chica, mientras tomaban el ascensor, justo en ese momento, Lee y Neji salían de su habitación.

- Esto es demasiado aburrido, yo esperaba acción, pero por el momento no he visto nada.

- No estarás tan aburrido la próxima semana.

- Insisto que Sai debió traernos hasta la próxima semana.

- Supongo que el debe estar arreglando todo lo concerniente al concierto y no quería que llegáramos después. - dijo Lee mirando una guía turística.

- Si tan siquiera nos dejara salir del hotel no tendría problema.

- Eso no te detuvo para salir ayer en la noche - dijo Lee y Neji se llevó un dedo a los labios haciéndole señal de que guardara silencio.

- Nadie nos asegura que Sai no aparecerá por aquí. - dijo con una sonrisa.

- Está bien, aunque dudo que aparezca.

- Yo no estaría tan seguro - Neji tocó el timbre y uno de los dos ascensores se abrió, descendieron un par de personas y ellos entraron, la ciudad podía verse en toda su magnitud a través de los cristales del ascensor. - Crees que nos irá bien en el concierto?

Lee volteó a verlo, ambos estaban solos en el ascensor.

- Si no te conociera diría que tienes miedo.

- No es miedo, pero creo que todo mundo se pone nervioso en alguna ocasión.

- Explota la flor de la juventud Neji - dijo sonriendo mostrándole su pulgar en alto -

- Mejor que los nervios me den ahora y no el día del concierto. - Neji continuó mirando la ciudad a través de la ventana prefiriendo ignorar a Lee.

Finalmente el ascensor llegó al primer piso, tan pronto se abrió los chicos salieron indecisos con respecto a su destino.

- Ahora? - preguntó Lee.

- No sé, alguna idea? - contestó Neji mirando su alrededor y de pronto - oye, no es la chica del ascensor?

- Dónde? - Lee volteó hacia el mismo lugar que Neji, viendo un escaparate se encontraban Gaara y Hinata. - sí, es ella pero está acompañada.

- Crees que sea su pareja?

- No sé, podemos sentarnos en algún lugar cercano y tratar de averiguarlo no hay nada mejor que hacer.

- Entonces busquemos el lugar indicado. - Neji se apresuró a ver los alrededores, había una banca cerca de una fuente así que rápidamente los chicos se acercaron discretamente y se sentaron sin perder de vista a la pareja

***

- Esta bufanda le vendría realmente increíble a Naruto, pero no creo que convenga comprársela, luego se le suben los humos a la cabeza - dijo Gaara mirando una bufanda azul zafiro. - le realzaría el color de sus ojos o tu qué opinas Hinata?

- Sí, realmente se le vería linda, pero creo que será mejor esperar hasta que vayamos de compras a la ciudad. - Gaara le sonrió y al levantar un poco la vista por sobre el hombro de Hinata, notó a los dos chicos que en ese momento nerviosamente desviaron la vista.

- Vaya, vaya. - sonrió volviéndose hacia la chica del mostrador observando un par de postales. - creo que nos vigilan Hinata.

- Qué? - Hinata permaneció en su lugar mirando a Gaara.

- Muchas gracias señorita. - diciendo esto tomó a Hinata del brazo y salió de la tienda como si nada dirigiéndose hacia la siguiente tienda, donde había muchos lentes de varios tipos y marcas. - los espejos siempre serán los aliados de las mujeres. - dijo Gaara sacando del bolso de su amiga una pequeña polvera entregándosela. - Por qué no lo compruebas por ti misma - le dijo al tiempo que tomaba un par de lentes y quitándose los suyos se colocó los otros y se vio al espejo, mientras Hinata abría la polvera y simulaba estar retocando su maquillaje, mientras estudiaba su entorno. - Cómo me quedan? - preguntó Gaara volteándose coquetamente hacia Hinata, sabiendo que los observaban.

- Me agradan.

- Los lentes? O los chicos? - preguntó.

- Ambos. - sonrió Hinata y Gaara le correspondió el gesto observando a través de los lentes oscuros como los dos chicos desviaban la mirada.

- Pero, no se los dejaremos tan fácil.

- Qué planeas hacer? - rió Hinata.

- Dejar que nuestros jóvenes espías, se esfuercen un poco - sonrió. - veremos que tan hábiles son?

Hinata sólo rió ante las palabras de Gaara.

***

Mientras esto ocurría en la habitación de Jinchuuriki, Kyubi despertaba de un profundo sueño, al no encontrar a sus amigos supuso que hacía ya buen rato que habían partido, a juzgar por la posición del sol, deducía que había dormido un buen tiempo, sonrió al sentirse mucho más descansado, el sol se había casi ocultado y se cambió de ropa, se puso un pans color naranja, una camisa y sobre sus hombros una bata del mismo color, se relajó un momento asomándose hacia el balcón, observó la ciudad, nunca antes había estado ahí y pero las calles iluminadas con la luz artificial así como los muchos edificios le agradaban, le hacían sentir una ciudad llena de vida y movimiento y le recordaban muchas otras que hubiera visitado a lo largo de esos años, pero en la seguridad de su habitación se sentía en un pacífico lugar, el sonido del viento era lo único que podía escuchar, este agitaba su cabello, así como su bata dejando a la vista su pijama, apartó uno de sus cabellos de su rostro, el aire era templado, pero en un par de minutos comenzaría a descender la temperatura por la ausencia del sol, de una de las habitaciones superiores, escuchó la melodía de una canción, bastante triste por los acustes de la guitarra, la letra se escuchaba tan clara como si la tuviera junto a él.

Lo mismo da, a donde me lleve el autobús,

Cualquier lugar, será mejor para olvidar,

Funcionará tal vez de nada servirá,

Lo intentaré, borrar tus huellas de mi piel,

Esta ciudad huele a ti

Tristemente a ti

Y lo que quiero es olvidarme de tu amor,

Salvar el corazón,

Deshojaré el mal recuerdo que me ha dejado tu traición.

Y lo que quiero es olvidarme de tu amor,

Aunque tenga que morir,

Anestesiando el deseo,

Tal vez no piense más en ti

El escuchar tan detenidamente la letra de la canción pareció hacerle pensar en muchas cosas, pero desviando sus pensamientos sonrió y apartó un nuevo mechón de su rostro mientras se apoyaba sobre el barandal estudiando la oscuridad que comenzaba a reinar en todos los lugares, justo cuando pensaba que había escuchado suficiente de la canción y se disponía a entrar en la habitación, volteó hacia su derecha, dos o tres balcones más allá, se encontraba Sasuke observando la luna que acababa de brillar intensamente en el cielo y quedó paralizado al verlo, sólo lo estudiaba detenidamente, apoyado sobre el barandal de su propio balcón y este volteó a verlo, como si hubiera sabido todo el tiempo que se encontraba ahí.

Caminaré, sobre las brazas del dolor

Renaceré, tal vez será con otra piel

Esta ciudad huele a ti

Tristemente a ti

Y lo que quiero es olvidarme de tu amor,

Salvar el corazón,

Deshojaré el mal recuerdo que me ha dejado tu traición.

Y lo que quiero es olvidarme de tu amor,

Aunque tenga que morir,

Anestesiando el deseo,

Tal vez no piense más en ti

El viento sopló en ese momento agitando su cabello y su bata, Sasuke pareció estudiar su cuerpo través de la pijama, su figura en conjunto, como se estudia a una escultura griega cuando se le ve por primera vez, con lentitud y a detalle, como si fuera la última vez que se estuviera frente a ella.

Fue tal vez esa mirada o la persona de quien provenía lo que le impidió moverse, sentía un escalofrío recorriéndole la espalda, pero no hizo el menor intento por cubrirse o evitar que lo viera, como si quisiera evocar con ello algún recuerdo que ahora resultaba inalcanzable para ambos.

Y lo que quiero es olvidarme de tu amor,

Aunque tenga que morir,

Anestesiando el deseo,

Tal vez no piense más en ti

Finalmente la canción terminó, pero ninguno de los dos dijo nada, había sido tan sólo un día antes cuando se habían reencontrado después de muchos años sólo para decirse adiós nuevamente, pero ahí se encontraban uno frente al otro nuevamente, la separación nunca había parecido tan dolorosa como en ese momento, en la oscuridad de la noche en un lugar desconocido para ambos, sin los ojos del mundo sobre ellos, y estando tan cerca y tan lejos uno del otro, permanecer en ese segundo congelado en el tiempo hubiera sido una locura así que Naruto permaneció recio en su decisión y sin apartar la vista de la de Sasuke entró en la habitación con una completa mirada de indiferencia lo cual pareció provocar una profunda herida en él.

***

- Sólo era un poco de dificultad - Hinata se probaba un gorro de color blanco escuchando a Gaara. - creí que tomarían la iniciativa... una hora persiguiéndonos, pero ninguno habla, qué pasa con ellos? Serán simples fans.

- Je,je,je, cualquiera diría que estás dándote por vencido - rió Hinata. - es cuestión de darles un poco de ánimos para que se acerquen.

- Te paso la batuta Hinata. - sonrió Gaara al tiempo que su amiga dejaba finalmente el sombrero.

- De acuerdo, ya que hemos recorrido todas las tiendas que te parece si nos tomamos algo en el bar del hotel, tanto caminar me ha dado algo de sed.

- Bien - sonrió Gaara mientras se encaminaban hacia el bar.

Hinata caminaba tranquilamente como si no tuviera ninguna prisa por llegar, platicando con Gaara volteó de reojo a ver a los chicos, Lee desvió la vista pero Neji permaneció mirándola y ambos sonrieron al verse.

- Lee ven. - Neji se levantó del lugar donde habían estado sentados.

- Qué planeas hacer? - Lee reaccionó algo tarde justo cuando Neji corría hacia el bar. - Neji, espera.

Dentro del bar Gaara y Hinata se sentaban en la barra, el lugar estaba prácticamente vacío y no era de extrañar los turistas preferían salir a conocer los alrededores y era demasiado temprano todavía para que la noche trajera a alguna alma solitaria.

- Qué les sirvo?

- Un Whisky por favor. - pidió Gaara

- Y para usted?

- Yo quiero un refresco.

- Un refresco?

- Hmmm... una piña colada? - sonrió la chica. - sabes que yo no tomo.

- No te hará daño, mañana tendremos el día prácticamente libre.

- Olvidas que tenemos una firma de autógrafos en la mañana.

- Un trago no te hará nada.

- Tal vez a ti, pero yo no estoy segura. - Hinata quedó pensativa - tal vez deba cancelar la bebida.

- Un trago Hinata, y si te hace algo, yo te pediré tu refresco de acuerdo?

- De acuerdo - sonrió Hinata, siendo correspondida por Gaara quien daba un pequeño vistazo al bar, desde su asiento logrando visualizar la entrada de ambos chicos en el bar - mis respetos Hina-chan lograste lo que yo no pude en una hora.

- No te burles - Hinata lo miró con un pequeño puchero - era cuestión de tiempo para que se acercaran. - Gaara volteó a ver al bar-tender mientras preparaba el trago y lo servía en un vaso y lo dejaba frente a Hinata y después el Whisky frente a él. - Muchas gracias - sonrió Hinata, y dando un pequeño trago a su bebida volteó la vista, Neji se había sentado en una mesa cercana y ambas miradas se cruzaron, sonrieron y Hinata regresó la vista hacia Gaara.

- Porque no lo invitas a sentarse contigo? - preguntó Gaara.

- No estoy segura - Hinata se sonrojó y volteó justo en el momento en que Neji se levantaba acercándose a ella, sin dejar de sonreír, Gaara levantó la vista y encontró a Neji frente a ellos.

- Hola - saludó mirando a Hinata directamente.

- Hola - respondió la chica y ambos permanecieron un segundo en silencio.

- Porque no invitas a tu amigo, se ha quedado solo en la mesa. - sonrió Gaara y Neji quedó desconcertado.

- Eh... claro - Neji le hizo un movimiento a Lee y él se acercó en el acto. - Me llamo Neji y él es Lee, y ustedes.

- Lo siento pero eso es secreto de estado - respondió Gaara por ambos y volteando a ver a Lee quien le sonrió un poco apenado.

Notas de Autora:

Canción "El autobús" Pepe Aguilar.

Novahikaru